El 27 de
junio de 2018, tuvo lugar la emisión a nivel nacional del reportaje sobre TDAH,
rodado por el equipo del programa de La 2 de TVE en colaboración con Fundación
CADAH (Cantabria Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad).
La Aventura
del Saber es un programa diario matinal de 1 hora de duración destinado a la
formación y la divulgación mediante entrevistas y series documentales, fruto de
un Convenio de Colaboración entre el Ministerio de Educación y Radio Televisión
Española.
En el
reportaje se pudieron ver y escuchar los testimonios de personas que están
inmersos en todas las áreas en las que el TDAH tiene presencia (académica,
clínica, familiar y social).
Entrevista
con Rosa García Bermejo, orientadora de Infantil y de Primaria del colegio
Sagrado Corazón
Carlota
Fominaya
MADRID.
Actualizado: 11/04/2018 21:42h
El
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, más conocido por sus siglas
TDAH, no es un caballo de batalla imbatible para el equipo de profesionales del
madrileño colegio Sagrado Corazón (C/Don Pedro, 14), uno de los centros
escolares con más sensibilidad hacia la integración de niños con dificultades
escolares de la capital. Para su equipo de orientación, estos pequeños pueden
salir adelante si les ofrecen las suficientes herramientas y estrategias. «Creo
firmemente en la atención a la diversidad, porque somos diferentes», afirma
Rosa García Bermejo, orientadora de Infantil y de Primaria del centro. De
hecho, ella calcula que hay cerca de un 10% de niños con dificultades por
clase, una cifra que «crece año tras año».
¿A qué achaca que
aumente la cifra de niños con dificultades?
Creo
que se debe a que estamos exigiendo en la Etapa de Infantil contenidos para los
cuales los niños no están preparados. Por ejemplo, cada vez exigimos leer
antes, en algunos colegios hacia los cuatro años, sin embargo, es necesario
trabajar los prerrequisitos. Pienso que nuestros alumnos tienen excesivas
actividades extraescolares, les estamos sobrecargando, viven estresados… y
también todo esto puede estar influyendo en el aumento de la cifra de niños con
dificultades.
¿Cómo detectan el TDAH
en sus aulas? ¿Quién da la primera señal de alarma?
A
veces son los padres los que en Primaria se dan cuenta de que el niño tarda en
hacer deberes, no le gusta leer, hay discusiones continuas para que se siente,
suspensos... Otras veces es el docente es el que pone al departamento de
orientación sobre la pista, porque tiene sospechas ante determinadas
dificultades del niño en su día a día, porque no sigue el ritmo de la clase. Los maestros están en una situación privilegiada porque están viendo al niño en
el contexto del aula enfrentándose a la tarea escolar, donde se necesita
atención para realizar el aprendizaje.
Los
orientadores vemos al menor, y le aplicamos pruebas estandarizadas para valorar
la capacidad, el proceso de lecto-escritura, competencia matemática... Con los
resultados, elaboramos un informe para que la familia lo presente a su
pediatra, y este le derive a Neurología o Psiquiatría Infantil. No podemos
diagnosticar, pero si ayudar a detectar dónde falla el niño con una prueba
objetiva. Después es el especialista el que tiene que valorar y el colegio ver
qué medidas curriculares se adoptan. En nuestro centro si vemos que el niño
necesita ayuda, lo hacemos de «motu proprio» porque tenemos ciertos recursos
para ello.
El diagnóstico clínico
de un trastorno por déficit de atención se realiza a partir de los 6 años
pero... ¿se puede detectar un TDAH ya en infantil? ¿Y sí fuera así, qué medidas
se tomarían al respecto?
Se
pueden observar los síntomas de TDAH en un niño de Infantil pero no un
diagnóstico (salvo en casos excepcionales), por lo que desde el Departamento de
Orientación hacemos una valoración de su nivel de desarrollo en las diferentes
áreas (verbal, perceptivo-manipulativa, numérica y memoria) y así tener un
seguimiento en la Etapa de Primaria. Como estrategias, el profesor puede dar
instrucciones individualmente al niño, también aislarle de ambientes ruidosos,
utilizar imágenes en las explicaciones, etc.
Nuestro
centro cuenta con un Proyecto de Logopedia que su objetivo principal es
prevenir desde la Etapa de Infantil las dificultades del lenguaje realizando
una valoración a los alumnos que presentan dificultades en el lenguaje oral y
también facilita pautas a las familias para trabajar desde casa. Las
dificultades del lenguaje, en algunas ocasiones, van asociadas al Trastorno por
Déficit de Atención.
¿Y en los ciclos de
Primaria y Secundaria, ¿cuáles serían las principales medidas a adoptar con
estos niños?
En
estas etapas las recomendaciones son elaboradas por el orientador de etapa. Se
les hacen exámenes más recortados, se les regula el tiempo, les nombramos
secretarios (para que borren la pizarra, repartan el material, se les supervisa
la agenda, hacemos que algún compañero de clase la revise también...). Es muy
importante aumentar los elogios, la aprobación y el reconocimiento. Tenemos que
aumentar la autoestima de estos alumnos, que no su ego. Pero no podemos perder
de vista que tienen que aprender. Si se equivocan, por ejemplo, han de borrar
lo que esté mal e intentarlo de nuevo... pero también se les puede decir: «lo
has hecho bien, pero ¿a que lo puedes mejorar? Tú sabes y puedes».
Además
de estas medidas, en la Etapa de Primaria, desde el Proyecto de Logopedia,
desarrollamos un programa de Estimulación del lenguaje mediante una metodología
dinámica, interactiva y lúdica realizando diferentes talleres (pronunciación,
razonamiento verbal, lectura y escritura creativa y educación emocional). Es
frecuente que niños con dificultades de lecto-escritura tengan también
dificultades de atención. Utilizamos recursos digitales de
https://changedyslexia.org
También
ayuda a nuestros alumnos con TDAH el programa de estimulación temprana,
Entusiamat en el área de matemáticas y aprendizaje cooperativo.
¿Cómo son las relaciones
sociales de estos niños?
Sus
compañeros los ven dentro de la normalidad. Los aceptan tal y como son. Que un
niño tenga TDAH no quiere decir que no respete a sus compañeros, ni que sea un
maleducado. Es un niño impulsivo, inquieto, que no piensa antes de actuar. Son
niños que quieren a sus compañeros, y que son queridos por ellos. Son además
pequeños muy sensibles, y por todo esto pueden ser pequeños más vulnerables de
caer en la adolescencia en temas conflictivos. Pero si se comienza de pequeños
y se realiza una buena intervención, no tiene por qué pasar.
De ahí la importancia de
detectarlo cuanto antes.
Esto
tiene que quedar muy claro. Si se pone en situación de éxito al niño en
Infantil y Primaria, cuando llegue a Secundaria sabrá que es capaz de adquirir
el aprendizaje. Pero si solo ha tenido fracaso, pensará «soy el tonto de la
clase que todo lo hago mal». Hay que ponerles en situación de éxito. Hoy en día
se habla mucho, por ejemplo, sobre la importancia de desarrollar las inteligencias
múltiples en el aula.
Sería
muy interesante y necesario potenciar y fomentar las inteligencias que
predominan en cada uno de nuestros alumnos, pero para ello necesitamos la ayuda
de las Administraciones Públicas. Atendiendo a la Teoría de las Inteligencias
Múltiples sería muy bueno desarrollar programas en el sistema educativo que
desarrollen cada una de las inteligencias ya que el sistema se centra en el
desarrollo de la inteligencia verbal y lógico-matemática.
Un
niño/a con TDAH puede manifestar dificultades para organizar su discurso oral
y/o escrito, cálculo numérico..., pero seguro que tiene otras inteligencias
(musical, cinética-corporal, naturalista, interpersonal, intrapersonal,
visual-espacial, verbal...) que podríamos potenciar y fomentar.
¿Cómo viven las familias
la necesidad de medicación?
Las
familias a veces son reacias porque cuesta aceptar que un hijo tiene
dificultades, y también se preguntan por los efectos a largo plazo en el
desarrollo de sus hijos. Pero hay niños para los que no son suficientes las
medidas pedagógicas y tienen que medicar. También hay padres que optan por no
medicar aun teniendo un diagnóstico propuesto por un neurólogo o un psiquiatra.
Nosotros en el Sagrado Corazón somos partidarios de empezar en los primeros
cursos con las medidas pedagógicas.
La comunicación con las
familias, ¿es mayor cuando se dan estos casos?
Sí,
atiende a la familia siempre que lo demande. Con los especialistas externos
también hay disponibilidad de los profesores para hablar o cambiar impresiones.
Es fundamental que exista coordinación entre todas las partes implicadas.
Los padres de niños con
TDAH, ¿tienen que trabajar con estos niños en casa de una forma especial?
Si
el niño necesita ayuda, uno de los dos tendrá que estar, y poco a poco se irá
retirando, con el objetivo de que cuando vaya pasando a cursos superiores sea
más autónomo. Pero en los primeros años les da seguridad.
¿Qué consejo les daría a
estos padres?
Los
padres tienen que tener paciencia, y estar relajados para llevar a cabo esta
labor académica, pero no es fácil. Llegan del trabajo, pendientes de la cena,
de las labores del hogar, del resto de hijos.... Los niños suelen estar
cansados... Así que, si tienen paciencia para realizar este trabajo y pueden,
perfecto. Si se crea un conflicto, es mejor que les ayude en esta tarea una
persona externa. Porque de otra forma el conflicto puede trascender a otros
ámbitos, como es la hora del baño, la cena... y se puede llegar a entrar en un
círculo vicioso nada recomendable.
Actualmente,
el trastorno por déficit de atención es considerado una condición bastante
compleja y alarmante, y aunque refleja consecuencias en todos los ámbitos del
desarrollo del niño, es en la escolarización donde presenta mayores
inconvenientes.
Quienes
deben lidiar con casos de TDAH lo saben mejor que nadie, pero, ¿acaso no
existen estrategias que puedan implementarse para favorecer la formación de
estos niños?
La
respuesta es sí, las hay, y a continuación hablaremos acerca de algunos de los
tratamientos psicoeducativos que pueden ayudar a mejorar la conducta y el
aprendizaje en niños que padecen déficit de atención.
Formación
de los maestros y educadores
La
intervención de los profesores tiene un papel fundamental en el tratamiento de
los niños con TDAH. Sin embargo, para poder responder a las necesidades
educativas de los mismos, es de suma importancia que cuenten con conocimientos
básicos sobre este tipo de trastorno y tengan una idea de cómo manejarlo en el
entorno educativo.
Una
vez realizada la evaluación psicopedagógica, el orientador deberá comunicarles
a los profesores los resultados de la misma, y deberá hacerles saber las
necesidades del niño en distintos ámbitos.
Quienes
deban trabajar directamente con el niño tendrán que conocer la base biológica
del trastorno, así podrán comprender la necesidad de efectuar las determinadas
adaptaciones.
De
igual forma, es importante concientizarlos de que deben plantear soluciones en
lugar de solo resaltar el problema, así como también hacerles entender que el
problema radica en el trastorno y no en el niño como tal, de modo que sean
capaces de apreciar los aspectos positivos de éste y motivarlo tanto a él como
a sus familiares.
Recomendaciones
para los maestros y educadores
El
centro educativo debe considerar la situación del alumno y llevar a cabo las
adaptaciones pertinentes para dar respuesta a sus necesidades.
Asimismo,
los profesores deberán disponer de las herramientas que hagan falta para lidiar
con las dificultades que acarrea el trastorno y ayudar a que el niño pueda:
seguir instrucciones, mantener una conducta adecuada, organizar su material
escolar, tener una correcta participación en actividades grupales, y
desarrollar sus habilidades de lectura, escritura, cálculo, entre otras.
Recomendaciones
para la organización de la clase:
Al
tratar con niños con déficit de atención, es recomendable evitar el exceso de
ruido o de estímulos visuales que puedan causar distracción.
Ubicar
al alumno con TDAH de manera que esté cerca del profesor y en compañía de los
alumnos más tranquilos y organizados.
Mantenerlo
alejado de puertas, ventanas o lugares en los que se transite con frecuencia.
En
caso de trabajos grupales, debe cuidarse la elección del equipo de trabajo y
mantener una ubicación cercana a la mesa del profesor.
Recomendaciones
para la realización de actividades:
En
actividades que impliquen el uso común de materiales, deberán controlarse con
especial atención el uso y la colocación de los mismos, a modo de evitar que el
niño deba recorrer largas distancias para llegar a ellos y pueda distraerse.
Especificar
con claridad los materiales que deberá emplear para cada actividad.
Se
debe procurar que el alumno disponga únicamente de lo que necesita para cumplir
con el trabajo, y deberá recoger y guardar todos los implementos una vez
finalizado el mismo.
Es
posible aprovechar el uso de materiales para designarle determinados trabajos para
el cuidado y uso de los mismos, como repartir, recoger, guardar, etc.
Hacer
uso de carteleras o herramientas de información similares para establecer
normas o instrucciones.
Recomendaciones
para mantener la atención del niño con TDAH:
Asegurar
que el niño esté prestando atención antes de dar las indicaciones.
Hacer
siempre contacto visual y permanecer cerca del niño.
Motivar
la participación del niño mediante preguntas simples sobre el tema, empleando
distintos materiales o demostrando las asignaciones de manera novedosa.
Emplear
estímulos visuales, un buen tono de voz y hacer gestos con un poco de
exageración.
Estimular
la enseñanza corporativa, puede ser pidiéndole al niño que le explique los
puntos de un tema a un compañero que haya tenido problemas para entender.
Asimismo,
para mantener la atención del niño antes y durante la realización de las
actividades, se recomienda lo siguiente:
Explicar
al niño los puntos de una actividad antes de iniciarla, utilizando palabras
fáciles de entender.
Corroborar
que el niño haya comprendido las indicaciones.
Puntualizar
las instrucciones muy complejas en un paso a paso.
Dividir
las actividades muy extensas y reducir su número.
Vigilar
constantemente la realización de la actividad para reforzarle positivamente u
orientarle hacia la ejecución correcta.
Emplear
registros que muestren su progreso y sus logros.
También
puedes utilizar las siguientes estrategias:
En
las actividades, se recomienda crear hábitos de escucha, uso y organización de
materiales, inicio y culminación de labores, etc.
Enseñar
al niño a identificar su trabajo debidamente, respetar el margen y todo lo que
conlleve a un trabajo más ordenado.
Adiestrarle
para que cumpla con una secuencia a la hora de hacer sus actividades, por
ejemplo:
Escuchar
y repasar las instrucciones.
Ubicar
el material requerido.
Reflexionar
sobre la asignación.
Hacer
el trabajo.
Revisar
el trabajo.
Mostrarle
al profesor.
Hacer
las correcciones necesarias.
Organizar
los materiales utilizados.
Deberes del niño
Por
otra parte, en cuanto a los deberes del niño:
Deberá
entender con claridad las asignaciones para el hogar. Se puede hacer uso de un
pizarrón o un diario para dejarlas por escrito.
Priorizar
los deberes para que pueda cumplirlos en el tiempo justo.
Utilizar
el diario como registro del progreso y los logros del niño.
Recomendaciones
para los exámenes y evaluaciones:
Emplear
distintas formas y herramientas de evaluación como trabajos escritos, orales,
etc.
Prepararle
para la realización de los exámenes.
Procurar
que los exámenes escritos sean cortos, con preguntas claras y expresadas en
palabras sencillas.
Corroborar
la comprensión de las preguntas y la realización del examen.
Dado
que los alumnos con TDAH suelen tener dificultades para manejar su atención y
su conducta, es recomendable desarrollar un programa conductual para regular el
comportamiento, el cual debe fundamentarse en lo siguiente:
Responsabilizar
al alumno por sus conductas.
Premiarle
por las conductas aceptables.
Hacer
caso omiso, corregir o sancionar los comportamientos inadecuados.
Enseñarle
otras conductas alternas.
Tomar
en cuenta estos tratamientos psicoeducativos es vital para promover la sana
formación y desenvolvimiento de los niños con TDAH, después de todo, la
educación es su derecho
La
rutina diaria con un niño con trastorno por déficit de atención con/sin
hiperactividad (TDAH), es ya de por sí complicada y, por si fuera poco, se le une el hecho de que
aproximadamente una cuarta parte ellos tiene además un trastorno específico del
aprendizaje, que se presenta de forma comórbida, es decir, no es consecuencia
del TDAH sino que cursan paralelamente.
¿Qué
significa esto? Pues que se les complican algo más las cosas ya que, no sólo
tienen las dificultades para aprender características del TDAH, sino también
las añadidas de un trastorno específico del aprendizaje como pueden ser:
Lectura
Expresión escrita
Cálculo
(Discalculia)
Razonamiento
matemático
Coordinación
motriz (Disgrafía)
Ortografía
(Disortografía)
Además,
tienen menor habilidad para desempeñar un trabajo autónomo y tardarán más
tiempo en conseguirlo, lo que se traduce entre otras cosas en dificultades
para:
Organizarse
el trabajo
Mantenerse
centrados
Perseverar
en las tareas
Evitar
distracciones (tanto internas como externas)
Monitorizar
el proceso
Autoevaluarse
Con
todo esto en mente y sabiendo que se trata de un trastorno crónico, debemos
saber dosificarnos y buscar alianzas. Recordemos que se trata de una maratón o
carrera de fondo, no de una prueba de velocidad. Deberemos esforzarnos por
conseguir no solo un buen ajuste académico, sino también emocional y social.
Entonces,
¿cómo podemos afrontar con éxito el largo curso escolar sin llegar extenuados a
junio?
Deberemos
intentar establecer una coalición con los profesores. Aunque el niño lleve
algunos cursos diagnosticado y continúe en el mismo colegio, puede haber algún
profesor que lo desconozca. En ocasiones, algunos padres intentan ocultar al
colegio el diagnóstico por el compresible temor a las etiquetas, pero lo
perjudicial no es el diagnóstico sino la etiqueta mal empleada o mal entendida.
Por tanto, no tiene sentido ocultarlo porque lo etiquetarán de rebelde, vago,
conflictivo…, etiquetas que incluso conociendo el diagnóstico suelen recibir.
Lo
más aconsejable es mantener una entrevista con el tutor comenzadas las clases. El objetivo de la misma será el de recabar información de nuestro hijo en diferentes facetas, así como conocer la visión que
el profesor tiene del niño. Agradeciendo su interés y apoyo, le haremos saber
que estamos de su parte e intentando buscar puntos en común para poder abordar
más adelante los temas que nos preocupen que, presumiblemente, serán:
Deberes
Tal
vez los profesores no sepan las horas que se le dedican en casa. El exceso de trabajo
académico genera mucho estrés familiar y conductas de evitación del niño ante
el trabajo difíciles de manejar para los padres. Se trataría de intentar flexibilizar y
optimizar los deberes, reducir la cantidad o incluso cambiarlos por algún tipo
de refuerzo específico del que el niño salga más beneficiado. Los niños con
TDAH tienen muy poco tiempo libre; generalmente, además del tiempo que dedican
al estudio y a hacer los deberes, asisten a clases de refuerzo y/o
psicoterapia.
Exámenes
La
ansiedad con la que se viven en casa puede llegar a ser abrumadora. Exámenes
más espaciados, combinando diferentes formatos de pregunta en una misma prueba:
de desarrollo, verdadero/falso, completar un esquema, definiciones, opción
múltiple, frases para completar; en matemáticas combinar problemas con
operaciones. Supervisar que han respondido todo antes de que entreguen el
examen. Suelen dejar preguntas en blanco
e incluso olvidan responder algún apartado, aunque sepan la respuesta.
Agenda
Lo
que no se anota en clase, no se hace en casa. La supervisión es necesaria y
deberá mantenerse durante mucho más tiempo que el esperado para su edad por las
propias dificultades de organización y planificación de estos niños. Dedicar un
tiempo cada día para que el niño apunte las tareas en la agenda con la supervisión
del profesor. Es muy importante y se debe tener cuidado para NO convertir la
agenda en un mecanismo de comunicación entre el centro y la familia SOLO de
aspectos negativos. Si estos son frecuentes, deberemos acordarlo con el
profesor/a y utilizar otras vías para no dañar al niño/a.
Desde casa
Desde casa, debemos
centrarnos en crearles rutinas. Todos los días y, a ser posible, a la misma
hora, después de merendar. No importa si la agenda está vacía, se trata de
crearles el hábito de trabajo. El tiempo variará en función de la edad, de
media hora para los más pequeños, a hora y media o dos para los más mayores. El
lugar más adecuado es aquél en el que el niño trabaja mejor: algunos lo harán
en su habitación y con silencio; en cambio otros necesitarán ruido de fondo o
la presencia del adulto porque se concentran mejor, prefiriendo la cocina o el
salón. Démosle pues, a cada uno en función de lo que necesita.
DAVID BUENO.
Investigador de Genética y especialista en Neurociencia. Universidad de
Barcelona
JAVIER BLUMENFELD. Pediatra. Miembro del Observatorio para el Desarrollo de Innovaciones en el Ámbito Educativo
ANNA FORÉS. Doctora en Ciencias de la Educación. Experta en Neurodidáctica. Universidad de Barcelona
¿Qué funciones mentales participan en el aprendizaje?
DAVID BUENO
El aprendizaje a
nivel de funcionamiento del cerebro es uno de los procesos mentales más amplios
que hay, porque cualquier aprendizaje no reside en una zona concreta del
cerebro, sino que se basa en la conectividad de las neuronas, de nuevas
conexiones o en el reforzamiento de conexiones ya existentes.
A nivel funcional
pues hay una zona donde reside más el pensamiento lógico, la creatividad, el
pensamiento abstracto, la toma de decisiones, las emociones, de la memoria.
JAVIER BLUMENFELD.
La función ejecutiva
es el prefrontal, es la región que se encuentra aquí, en esta parte (zona de la
frente). Las cosas que yo pienso se ejecutan mediante esa parte del cerebro.
DAVID BUENO
Eso significa toda la
parte racional del cerebro y toda la parte emocional.
JAVIER BLUMENFELD
Esa función ejecutiva
tiene tres partes. La primera parte es la concentración, la segunda parte es el
control de impulsos y la tercera parte es la memoria a corto plazo.
Esa zona ejecutiva,
si la vemos como un motor, tiene una gasolina, que son los neurotransmisores. Entonces
para que ese motor funcione bien tengo que tener bien los sistemas que se
encargan de la emoción, que es una región del cerebro que se llama amígdala que
lo que hace es potenciar que la función ejecutiva esté correctamente activa. Por
eso, cuando algo me gusta o algo me emociona, soy capaz de estar concentrado,
controlar impulsos, aprender mejor. Y dentro de esa emoción está la motivación.
Todo eso activa unos elementos en mi cabeza que, en definitiva, mejora mi
función ejecutiva.
DAVID BUENO
Pero el aprendizaje
se basa en conectar cuantas más áreas sea posible del cerebro. Un aprendizaje
que consigue movilizar emociones, raciocinio, toma de decisiones, memoria a
largo término es un aprendizaje que va a quedar mucho más consolidado y además
que va a ser mucho más fácil recuperarlo, de forma voluntaria, consciente y de
aplicarlo correctamente a situaciones nuevas.
Esto es especialmente
importante, tanto en la infancia como en la adolescencia, que es cuando se
están formando más conexiones nuevas dentro del cerebro.
La LOMCE adelanta objetivos que no corresponden a la edad madurativa de los alumnos ¿Qué consecuencias tiene?
ANNA FORÉS.
Realmente, cada edad
tiene un período que llamamos período sensible. Tenemos que educar teniendo en
cuenta esos márgenes del período sensible, pero lo que no podemos es quemar
etapas o adelantar etapas que van a llegar por su propio peso.
JAVIER BLUMENFELD
Adelantar objetivos,
se gana muy poco y se puede perder muchísimo. Qué hacemos cuando cogemos y
ponemos por ley, obligamos a todos los niños a leer con cinco, con seis años y
adelantamos objetivos. Lo que estamos es empezando a hacerle daño a la amígdala,
a la autoestima. Ellos creen que no son capaces de hacerlo, pero porque no
tienen esos motores activos. Entonces, adelantar objetivos no ganamos nada.
Para superar las Reválidas se somete a un gran estrés a los alumnos. ¿Cómo afecta el estrés al aprendizaje y al desarrollo de los menores?
DAVID BUENO
Forzar lo que hace es
que el cerebro asocie aprendizaje a malestar, a estrés, a aspectos emocionales
negativos, lo que va a implicar después una menor capacidad de utilizar estos
aprendizajes y, sobre todo, de utilizarlos en el contexto adecuado.
El gran problema del
estrés cuando es crónico es que altera el patrón de conexiones neurales. Y lo
puede alterar de forma permanente. El problema es cuando eso pasa a los seis
años, a los siete, a los ocho, a los nueve… empiezan la Reválida… si estas
conexiones no se forman correctamente, y el estrés crónico no deja que se
formen correctamente, lo que genero es el cerebro más inestable, un cerebro que
es menos capaz de gestionar sus emociones, menos capaz de gestionar su propia
memoria, menos capaz de tomar la decisión acertada. Es decir, estamos haciendo
unos adolescentes que cuando sean jóvenes van a tener más problemas de
autogestión.
ANNA FORÉS
Cuando tenemos estrés
es imposible poder aprender. Lo que tenemos que hacer es justamente todo lo
contrario, crear escenarios donde crezcan en esa confianza, y bajo esa premisa
poder pedir el máximo de ellos.
¿Un examen es el instrumento idóne para evaluar lo que aprendemos?
JAVIER BLUMENFELD
El tema de la
reválida, si eso se convierte en lo único importante y no el aprendizaje del
niño, al final, lo único importante es llegar a esos niveles de reválida, con
lo cual, no estamos respetando las velocidades diferentes a las cuales va
desarrollándose el cerebro de los niños. Estamos dejando fuera a un montón de
niños.
ANNA FORÉS
Para acreditar lo que
hemos aprendido sería hacer una propuesta de evaluación auténtica y eso poco
tiene que ver con los exámenes.
JAVIER BLUMENFELD
Nosotros tenemos una
especie de educación bulímica: yo te meto contenidos, tú me lo vomitas en el
examen y luego te olvidas.
ANNA FORÉS
Por tanto, si hemos
dicho que la evaluación debe ser muy auténtica, la manera de aprender tendría
que ser también muy auténtica, muy realista, muy significativa. Aprender realmente
a partir de lo que les motiva, estimular esa capacidad de querer saber.
Obligar a ·"empollar" los contenidos crea la ilusión de avanzar con los programas. Pero, ¿se aprende?
DAVID BUENO
Una de las maneras
que la LOMCE promueve en el aprendizaje sería a través de la memorización pura
y dura, lo que sería el empolle. La cuestión es ¿es la mejor manera de
aprender? El cerebro no aprende de esta manera.
ANNA FORÉS
Evidentemente,
aprendemos más de lo que hacemos que no de lo que decimos
DAVID BUENO
El hecho de ver que
eso que aprendemos tiene una utilidad práctica. Es decir, no aprender por
memorización, sino aprender por contextualización.
ANNA FORÉS
Os pongo un ejemplo
de metodología auténtica: el trabajo por proyectos, aprendizaje basado en
problemas, cualquier metodología que sea salir del aula hacia la realidad o hacer
entrar la realidad dentro del aula.
Con la LOMCE se amplía la ratio de alumnos por aula. ¿Cómo afecta esta circunstancia a los procesos educativos?
ANNA FORÉS
Si la ratio de
estudiantes por aula va aumentando, va en detrimento justamente de la calidad
de ese aprendizaje, porque cada niño tiene su ritmo de aprendizaje. Entonces,
tendríamos que dedicar una atención más individualizada para obtener de él el
máximo rendimiento.
Uno de los hallazgos científicos más recientes es el de las llamadas "neuronas espejo". ¿En qué consisten?
DAVID BUENO
El principal motor
del aprendizaje es la imitación. Imitamos porque tenemos un determinado tipo de
neuronas que se llaman neuronas espejo, que lo que permiten es reflejar en
nuestro interior aquello que vemos fuera, no sólo a nivel motor, a nivel de
motivación, de creatividad, de emociones.
JAVIER BLUMENFELD
La neurona espejo es
lo que hace que entendamos, que empaticemos los contenidos que estamos
entendiendo. Si en vez de tener a todos mirando a una clase magistral, fomentáramos
la cooperación en el aula, el aprendizaje de todos sería mayor, porque el
aprendizaje cooperativo es mucho más potente, porque se encienden nuestras
neuronas espejo.
ANNA FORÉS
Los seres humanos
somos seres sociales, y está clarísimo que aprendemos mucho más
colaborativamente que no competitivamente. En sí, nuestro cerebro trabaja
colaborativamente. No se puede entender una función cerebral desunida de las
otras. Por tanto, cuanto más colaborativo sea el aprendizaje, más y mejor vamos
a aprender.
DAVID BUENO
Una educación
excesivamente individualista, que priorice la competencia entre alumnos no es
un reflejo de lo que después va a ser la vida adulta, en sociedad.
La LOMCE elimina o quita horas a la Educación Artística o a la Música. ¿Cómo afecta al desarrollo de niños y niñas?
ANNA FORÉS
No hay ninguna asignatura
que sea de segundo orden.
JAVIER BLUMENFELD
Nosotros no usamos
las herramientas del arte, las herramientas de la creatividad para encender la
pasión, la motivación. Al final, los niños, esas partes del cerebro que tienen
apagadas no saben por qué no están aprendiendo.
Se amplia el número de horas en las que los estudiantes permanecen sentados en el aula. ¿Es bueno esto para el aprendizaje?
DAVID BUENO
La adquisición de
conocimiento precisa siempre motivación. Y la motivación no se consigue siempre
de forma pasiva. Es una actitud activa, lo que significa que el alumno debe ser
el sujeto activo en el aula. El profesor también, pero siempre entrando al
alumno como sujeto activo, no sólo mentalmente, sino también físicamente. Tener
un alumno sentado durante tres horas en un aula no tiene ningún sentido desde
el punto de vista del aprendizaje.
JAVIER BLUMENFELD
El que el niño esté
sentado tanto tiempo en un aula es antinatural. El ejercicio físico en general lo
que hace es que mejora la oxigenación cerebral. Después de hacer ejercicio,
sobre todo, aeróbico, pues mi cerebro funciona mejor.
DAVID BUENO
La educación física
no sólo mejora la coordinación motora, sino que se produce una sustancia, que
se denomina irisina, que viaja desde los músculos al cerebro y favorece la
plasticidad neural. Y precisamente, la plasticidad neural es la base del
aprendizaje.
¿Qué profesionales, además de los maestros, deberían incluir los departamentos de orientación de los centros?
JAVIER BLUMENFELD
El departamento de
orientación es clave. Uno de los problemas que tenemos es que no estamos dando ninguna
salida a los problemas de aprendizaje. Y eso nos lastra todo el sistema. Lo que
hacemos es cerrar los ojos y obviar que están. Requieren, en primer lugar, un
correcto diagnóstico. Sin un correcto diagnóstico tiene que venir un servicio
de orientación mucho más potente que realmente apoye el diagnóstico temprano de
los trastornos de aprendizaje, para no tener que sacarlo del sistema.
ANNA FORÉS
Cada una de las personas
que forman la comunidad educativa es importante. Ese lazo entre familia-escuela
es garantía de éxito para un buen aprendizaje.
Según el modelo de aprendizaje imperante, ¿qué riesgos y problemas estamos viendo o pueden surgir?
JAVIER BLUMENFELD
Estamos cogiendo
niños y metiéndolos en un sistema que es un fracaso, y los metemos a presión. Los
niños sienten que no están dando la talla ante lo que les pedimos. Los problemas
de autoestima, muchos problemas de depresión, problemas de falta de tiempo. No puede
ser que un niño esté hasta las diez de la noche haciendo los deberes. Luego
cómo vas a pedir que le guste estudiar. Es que es imposible, es imposible que
su amígdala se encienda cuando le pedimos que siga aprendiendo. Lo que estamos
haciendo es desmotivando.
ANNA FORÉS
Los riesgos y
problemas que pueden surgir si aplicamos la ley tal cual, estamos excluyendo a
muchos chicos del sistema educativo.
JAVIER BLUMENFELD
No hay nada más
bonito que aprender. Pero para ellos no, porque llevamos diciéndoles muchísimo
tiempo que esto no es bonito, esto es obligatorio.
¿Qué formas de enseñanza favorecen aprendizajes efímeros y cuáles aprendizajes permanentes?
DAVID BUENO
Un aprendizaje que
incluya aspectos de motivación y de emoción y, sobre todo, de placer, va a ser
un aprendizaje que va a quedar muy bien implantado en el cerebro porque formará
parte de nuestra esencia más básica.
JAVIER BLUMENFELD
El aprendizaje permanente
es un aprendizaje que nos emociona, que nos gusta y que tiene significado en
nuestra vida.
ANNA FORÉS
Estamos invitados a
crear nuevos contextos de aprendizaje, donde las aulas, como espacios cuadrados
con niños sentados en sus sillas va a desaparecer. Por tanto, nos queda mucho
por hacer aún.
¿Cómo es una situación ideal de aprendizaje?
ANNA FORÉS
Siempre tenemos que
confiar en esa capacidad que tiene el maestro de hacer suyo ese espacio
educativo que es el aula y sus estudiantes. Y es con la complicidad de ellos
que se puede llegar hasta donde queramos llegar.
JAVIER BLUMENFELD
Yo he visto profesores
que están cambiando colegios enteros. Porque él se lo cree, cree profundamente
en la educación y quiere generar esa transformación. Vamos a potenciar a esos
profesores, a cuidarlos y vamos a darles un apoyo científico, y decir: “perdona,
lo que estáis haciendo vosotros tiene mucho más que ver con la ciencia que el
que está siguiendo un método que es absurdo, que es un método fracasado, que se
crean que otro tipo de aprendizaje es posible.
Por una nueva ley de educación, respetuosa con los derechos de los menores, nacida de un diálogo político y social
Todo llega a
su fin y las vacaciones no son la
excepción a la regla. El regreso a clases después de unas vacaciones suele ser emocionante y estresante a la vez. Para
muchos niños y niñas el volver a clases es una aventura que significa jugar,
compartir, realizar actividades divertidas, conocer nuevas personas. Para otros
niños y niñas es una experiencia traumatizanteque se repite después de cada temporada de vacaciones,
lejos de casa, sin papá ni mamá cerca, y en muchos de ellos provoca situaciones
de estrés que se manifiestan con miedo, inseguridad o mucha tensión que pueden
afectar la salud. Por ello, debemos ayudarles a preparar el regreso a las clases y a la rutina.
Es importante
comprender que las vacaciones han permitido el cambio de ciertos hábitos, tanto
alimenticios como del sueño, así como en la disciplina y los horarios, por lo
que es necesario que se vayan ajustando poco a poco.
Estar juntos en familia, levantarse tarde, no realizar tareas, ver
mucha televisión, no tener rutinas, etc., fomentan que el regreso a clases se torne más difícil, por lo que es importante
seguir las siguientes recomendaciones:
Recordar
el lado positivo de la vuelta a clases. Es importante que los padres recuerden
la importancia de volver a ver a los compañeros de clase que probablemente no
hayan visto desde el último día de clases. También deberán destacar el hecho de
que seguirán adquiriendo muchos conocimientos nuevos que les serán muy útiles para su
futuro profesional. Siempre que los padres hablen sobre la vuelta al colegio
deberán hacer comentarios positivos y nunca negativos. De esta manera el alumno
comprenderá que estudiar es una etapa positiva.
Fomentar
la ilusión por preparar los materiales escolares. Si el estudiante necesita
cuadernos y lápices nuevos, puede ser divertido que toda la familia salga a
comprarlos Los padres también pueden ayudar al estudiante a preparar la mochila.
Debemos recordarles que son responsables del cuidado de sus útiles escolares,
el arreglo diario de sus uniformes o ropa de escuela, así como de sus tareas
escolares, para evitar el desorden que es causante muchos problemas y
tensiones familiares.
Preparar
un próximo fin de semanainolvidable. El
primer fin de semana después de la vuelta al cole debería ser divertido. De
esta manera la primera semana escolar pasará rápidamente y el estudiante estará
ansioso por disfrutar de dos días entretenidos. Descubrir un restaurante nuevo
o pasar todo el sábado en el parque de atracciones son tan sólo dos de las
muchas ideas que pueden tener. Además de disfrutar del fin de semana también se
puede disfrutar juntos del proceso de planear ese fin de semana, pues decidir
qué hacer y dónde ir generará ilusión y expectativas.
Ser un
ejemplo a seguir. Al igual que a los niños les cuesta despedirse de las
vacaciones y retomar la rutina, los padres también pasan por este proceso
cuando deben volver a la oficina después de las fiestas. Es importante que el
estudiante comprenda que no es el único que debe adaptarse a este cambio, pero
que sus padres ven el lado positivo y sienten ilusión por todo lo bueno que
aporta la rutina, el esfuerzo y los momentos con los compañeros.
Ser comprensivos.
Es completamente normal que la vuelta a clases sea difícil para algunos
estudiantes. De hecho, para algunos alumnos será más difícil que para otros. Si
sabe que sus padres le van a escuchar y que no le van a juzgar, ni van a
criticar el hecho de que realmente no desee volver al colegio, el tiempo de
adaptación será menor. Lo habitual es que después de tres o cuatro días el niño
ya esté adaptado a la nueva situación. Estar pendientes de todos los cambios
posibles de conducta o actitud que puedan ser manifestaciones de algún problema
no resuelto en la escuela o en su vida personal. Tener en cuenta que los
problemas para ellos son tan grandes e importantes, como lo son los nuestros.
Reducir la
ansiedad. Los padres pueden acompañarle al colegio el primer día, para que sepa
que no está solo en esta etapa y que cuenta con la comprensión y ayuda de sus
seres queridos. Los niños no tienen la misma capacidad de que los adultos para
afrontar la frustración o adaptarse a situaciones nuevas.
Ser
puntuales. Si los padres le recogen a la salida del colegio, es importante que
estén allí cuando el niño salga de clases para evitar que tenga que esperarles.
Tener todo listo para que las prisas no sean otro motivo de estrés, salir a
tiempo para evitar el tráfico y mostrarse contentos en todo momento.
Tener una
buena rutina. Establecer y respetar los horarios para levantarse, dormirse,
alimentarse, tomar clases especiales, hacer tareas y jugar o entretenerse.
Durante las vacaciones lo último que deseará un niño es madrugar. Tampoco
querrá estudiar, pero estos dos hábitos son imprescindibles durante el año
escolar y es importante que no los pierda durante las vacaciones porque de lo
contrario le costará más acostumbrarse a la vuelta a clases. Si durante unas
semanas el niño se despierta tarde y no estudia ni lee, y de un día para otro
debe retomar estos dos hábitos, no serán fáciles ni el primer día de clases, ni
el segundo, ni el tercero.
Conversar,
pero de verdad. Escuchar sus temores, dudas, intereses y expectativas con mucha
atención y orientarlos respetuosamente en todo momento. Muchos padres cometen
el error de preguntar, simplemente, “¿qué tal ha ido el primer día de clases?”
Para evitar este error, el padre puede preguntarle qué ha aprendido hoy en su
clase de matemáticas, qué deberes le han asignado hoy, qué sucede en la vida de
los protagonistas de los libros que le han mandado leer, qué tal le ha ido con
su profesor favorito y por qué. Son preguntas que no recibirán por respuesta un
simple 'sí' o 'no', y que demostrarán al estudiante que sus padres están muy
interesados en saber cómo le va en clase y qué está aprendiendo. Si los padres
dan mucha importancia al colegio, será mucho más fácil para el estudiante
interesarse por las clases y desear sacar buenas notas.
Preparar
un desayuno muy nutritivo y delicioso. A todos nos anima comenzar el día con un
desayuno riquísimo, y no solamente a los más pequeños de la casa. El primer día
de clases es especial y los padres pueden conseguir que este día empiece bien
desde que el niño se despierte. Supervisar bien su desayuno que es el principal
alimento que les permitirá concentrarse y aprender bien durante toda la mañana.
Con frecuencia es importante incluir un complemento alimenticio para el recreo,
para que no les falten todas las vitaminas y minerales esenciales para su adecuado
crecimiento y desarrollo.
Muchos padres
enfrentan el inicio de clases de forma abrupta en relación a los horarios. Es
necesario hacer una “previa” para que el niño pueda recuperar el hábito de
levantarse temprano para sus actividades. Esto se logra de forma lenta y
progresiva. Durante la etapa escolar, los padres deben procurar que los niños
duerman entre 10 a 11 horas, ya en la pubertad y adolescencia las horas de
sueños son entre 8 y 10 horas.
También debemos implicar al niño en aquello que tenga
que ver con el regreso a la escuela, como la preparación de la ropa, los libros
y todo el material didáctico como mochilas, bolígrafos, útiles escolares, etc.
Lo más importante es que el niño juegue y disfrute todas sus vacaciones pero
sin olvidar que tendrá que volver a la escuela pronto. Para eso, los padres
pueden servir de recordatorio.
Ya incorporados a la rutina, procura compensar el tiempo que estés separado/a de tus hijos con una compañía grata y enriquecedora cuando estéis juntos. Es normal regresar cansado del trabajo
y tener pocas energías para dedicar a los hijos, pero es muy importante jugar
con ellos, el juego es fundamental para su desarrollo. De vez en cuando,
reflexiona sobre cuáles son tus prioridades en la vida y trata de recordar que
tu hijo sólo tendrá una infancia. Ayúdale a crear bonitos recuerdos de ella y
regálale un sentimiento que le acompañará para el resto de su vida: que sus
padres lo quisieron mucho, le dedicaron tiempo y le dotaron de las herramientas
necesarias para afrontar la vida con empatía, responsabilidad, respeto a los
demás y muchas ganas de vivir y disfrutar.
Estas son algunas estrategias para
que la vuelta a clases sea exitosa.
Piensa como
un niño ¿qué es lo que más te gustaría hacer cuando regreses a la escuela?
¿Cómo podrías facilitar la transición del tiempo libre y divertido a volver al
trabajo y al estudio?