TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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lunes, 9 de abril de 2018

TIPS PARA PROFESORES DE NIÑOS/AS CON DÉFICIT DE ATENCIÓN



Actualmente, el trastorno por déficit de atención es considerado una condición bastante compleja y alarmante, y aunque refleja consecuencias en todos los ámbitos del desarrollo del niño, es en la escolarización donde presenta mayores inconvenientes.
Quienes deben lidiar con casos de TDAH lo saben mejor que nadie, pero, ¿acaso no existen estrategias que puedan implementarse para favorecer la formación de estos niños?
La respuesta es sí, las hay, y a continuación hablaremos acerca de algunos de los tratamientos psicoeducativos que pueden ayudar a mejorar la conducta y el aprendizaje en niños que padecen déficit de atención.

Formación de los maestros y educadores

La intervención de los profesores tiene un papel fundamental en el tratamiento de los niños con TDAH. Sin embargo, para poder responder a las necesidades educativas de los mismos, es de suma importancia que cuenten con conocimientos básicos sobre este tipo de trastorno y tengan una idea de cómo manejarlo en el entorno educativo.

Una vez realizada la evaluación psicopedagógica, el orientador deberá comunicarles a los profesores los resultados de la misma, y deberá hacerles saber las necesidades del niño en distintos ámbitos.

Quienes deban trabajar directamente con el niño tendrán que conocer la base biológica del trastorno, así podrán comprender la necesidad de efectuar las determinadas adaptaciones.

De igual forma, es importante concientizarlos de que deben plantear soluciones en lugar de solo resaltar el problema, así como también hacerles entender que el problema radica en el trastorno y no en el niño como tal, de modo que sean capaces de apreciar los aspectos positivos de éste y motivarlo tanto a él como a sus familiares.

Recomendaciones para los maestros y educadores

El centro educativo debe considerar la situación del alumno y llevar a cabo las adaptaciones pertinentes para dar respuesta a sus necesidades.
Asimismo, los profesores deberán disponer de las herramientas que hagan falta para lidiar con las dificultades que acarrea el trastorno y ayudar a que el niño pueda: seguir instrucciones, mantener una conducta adecuada, organizar su material escolar, tener una correcta participación en actividades grupales, y desarrollar sus habilidades de lectura, escritura, cálculo, entre otras.

Recomendaciones para la organización de la clase:
  • Al tratar con niños con déficit de atención, es recomendable evitar el exceso de ruido o de estímulos visuales que puedan causar distracción.
  • Ubicar al alumno con TDAH de manera que esté cerca del profesor y en compañía de los alumnos más tranquilos y organizados.
  • Mantenerlo alejado de puertas, ventanas o lugares en los que se transite con frecuencia.
  • En caso de trabajos grupales, debe cuidarse la elección del equipo de trabajo y mantener una ubicación cercana a la mesa del profesor.

Recomendaciones para la realización de actividades:
  • En actividades que impliquen el uso común de materiales, deberán controlarse con especial atención el uso y la colocación de los mismos, a modo de evitar que el niño deba recorrer largas distancias para llegar a ellos y pueda distraerse.
  • Especificar con claridad los materiales que deberá emplear para cada actividad.
  • Se debe procurar que el alumno disponga únicamente de lo que necesita para cumplir con el trabajo, y deberá recoger y guardar todos los implementos una vez finalizado el mismo.
  • Es posible aprovechar el uso de materiales para designarle determinados trabajos para el cuidado y uso de los mismos, como repartir, recoger, guardar, etc.
  • Hacer uso de carteleras o herramientas de información similares para establecer normas o instrucciones.

Recomendaciones para mantener la atención del niño con TDAH:
  • Asegurar que el niño esté prestando atención antes de dar las indicaciones.
  • Hacer siempre contacto visual y permanecer cerca del niño.
  • Motivar la participación del niño mediante preguntas simples sobre el tema, empleando distintos materiales o demostrando las asignaciones de manera novedosa.
  • Emplear estímulos visuales, un buen tono de voz y hacer gestos con un poco de exageración.
  • Estimular la enseñanza corporativa, puede ser pidiéndole al niño que le explique los puntos de un tema a un compañero que haya tenido problemas para entender.

Asimismo, para mantener la atención del niño antes y durante la realización de las actividades, se recomienda lo siguiente:
  • Explicar al niño los puntos de una actividad antes de iniciarla, utilizando palabras fáciles de entender.
  • Corroborar que el niño haya comprendido las indicaciones.
  • Puntualizar las instrucciones muy complejas en un paso a paso.
  • Dividir las actividades muy extensas y reducir su número.
  • Vigilar constantemente la realización de la actividad para reforzarle positivamente u orientarle hacia la ejecución correcta.
  • Emplear registros que muestren su progreso y sus logros.

También puedes utilizar las siguientes estrategias:
  • En las actividades, se recomienda crear hábitos de escucha, uso y organización de materiales, inicio y culminación de labores, etc.
  • Enseñar al niño a identificar su trabajo debidamente, respetar el margen y todo lo que conlleve a un trabajo más ordenado.
  • Adiestrarle para que cumpla con una secuencia a la hora de hacer sus actividades, por ejemplo:
  1. Escuchar y repasar las instrucciones.
  2. Ubicar el material requerido.
  3. Reflexionar sobre la asignación.
  4. Hacer el trabajo.
  5. Revisar el trabajo.
  6. Mostrarle al profesor.
  7. Hacer las correcciones necesarias.
  8. Organizar los materiales utilizados.

Deberes del niño

Por otra parte, en cuanto a los deberes del niño:
  • Deberá entender con claridad las asignaciones para el hogar. Se puede hacer uso de un pizarrón o un diario para dejarlas por escrito.
  • Priorizar los deberes para que pueda cumplirlos en el tiempo justo.
  • Utilizar el diario como registro del progreso y los logros del niño.

Recomendaciones para los exámenes y evaluaciones:
  • Emplear distintas formas y herramientas de evaluación como trabajos escritos, orales, etc.
  • Prepararle para la realización de los exámenes.
  • Procurar que los exámenes escritos sean cortos, con preguntas claras y expresadas en palabras sencillas.
  • Corroborar la comprensión de las preguntas y la realización del examen.

Dado que los alumnos con TDAH suelen tener dificultades para manejar su atención y su conducta, es recomendable desarrollar un programa conductual para regular el comportamiento, el cual debe fundamentarse en lo siguiente:
  • Responsabilizar al alumno por sus conductas.
  • Premiarle por las conductas aceptables.
  • Hacer caso omiso, corregir o sancionar los comportamientos inadecuados.
  • Enseñarle otras conductas alternas.

Tomar en cuenta estos tratamientos psicoeducativos es vital para promover la sana formación y desenvolvimiento de los niños con TDAH, después de todo, la educación es su derecho

FUENTE
Imagen: https://pixabay.com/es/aula-educaci%C3%B3n-escuela-mano-381900/

sábado, 13 de junio de 2015

EDUCACIÓN EMOCIONAL CON Y SIN TDAH: un libro de Mar Gallego


Convivir con un niño con TDAH requiere mucha paciencia. Este libro de Mar Gallego nos orienta sobre cómo afrontar esta situación con más probabilidades de éxito. Pero no solamente si se tienen hijos con TDAH, sino con todos los hijos e hijas. Es un libro que parte de las necesidades de los niños para fundamentar la educación:
  • Potencia las relaciones entre escuela y familia, ya que de esto depende en gran medida el éxito educativo.
  • Aborda los conflictos entre hermanos, por ser un tema recurrente en las relaciones familiares.
  • Pone los cimientos para establecer relaciones positivas, entre otros temas de interés que presenta este trabajo.


El prólogo es del profesor Rafael Bisquerra, lo cual ya es un lujo en sí mismo, que empieza diciendo “La educación emocional surge a mediados de los años noventa, en el cambio de siglo han aparecido abundantes publicaciones, pero hay muy pocas que tomen como destinatarios a las familias”.
Efectivamente el destinatario final es la familia, tanto si el hijo presenta TDAH como si no, por ello orienta el objetivo hacia la formación de los padres, al conocimiento de las estrategias implícitas en los comportamientos de los hijos, a fin de que los padres actúen en esta nueva línea educativa.

Hay una idea básica que la autora describe de la siguiente forma “el niño necesita que sus sentimientos sean entendidos antes que entrenados”. Probablemente esta frase encierra la filosofía del presente libro, nuestras reacciones deben ser controladas, entendiendo las motivaciones de su conducta, para ello nos ofrece ejemplos, estrategias, formas y modos de actuar ante cantidad de circunstancias.

Como dice la autora en la introducción “la Educación Emocional tiene como objetivo la adquisición de competencias emocionales, entendiendo estas como el conjunto de conocimientos, capacidades, habilidades y actitudes necesarias para comprender, expresar y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales”. Ese es el objetivo, dar recursos a los padres, a los profesores, a los orientadores que tienen que asesorar y a cuantos intervienen en la educación para que, con el paradigma de la Educacional Emocional, ayuden al logro de personas equilibradas emocionalmente.

En el siguiente enlace se puede consultar el índice del libro:

Sobre la autora:
Mar Gallego, psicóloga especializada en el área infantojuvenil, ha participado en infinidad de proyectos de investigación, habiendo realizado una gran cantidad de publicaciones de trabajos en Revistas especializadas, pero centrada siempre en temas de Inteligencia Emocional, Atención a la Diversidad y similares. Recientemente ha publicado una Guía de integración del alumnado con Trastorno de Espectro Autista en Educación Primaria. Su formación y su experiencia le llevan a ser una autora de un enorme prestigio en estos temas.

FUENTE:

domingo, 16 de noviembre de 2014

ISABEL ORJALES: padres y educadores ante el TDAH


Isabel Orjales, doctora en Pedagogía y profesora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación en la UNED

"Al trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) no pueden enfrentarse padres o educadores solos".

"La intervención educativa debe hacerse con el niño de riesgo, sin esperar a que se confirme el diagnóstico".

"Los padres representan la gasolina y el apoyo técnico que un motor, como el niño con TDAH, necesita".

"Hay niños que prefieren refugiarse en el papel de "vagos" que seguir intentándolo y fracasar".

"Lo primero que debe hacer el tutor es ajustar la exigencia a las posibilidades de respuesta del niño".

"En nuestras manos está que uno de los trastornos más simples de la psicopatología infantil se convierta en un grave trastorno que afecte de forma dramática a la persona".

"Un niño con TDAH diagnosticado de forma temprana, bien tratado y con colaboración de la familia y la escuela, puede tener un buen rendimiento académico y convertirse en un adulto bien adaptado y experimentar el éxito profesional".



Por MARTA VÁZQUEZ-REINA 25 de febrero de 2009

"Son niños más inmaduros, despistados, olvidadizos, caóticos y desorganizados. Unos son hiperactivos, otros desesperadamente lentos. También son niños entusiastas, cariñosos, familiares, divertidos, espontáneos, transparentes, sin malicia y muy nobles. Son niños por los que merece la pena luchar". 
Ésta es la descripción que Isabel Orjales, doctora en Pedagogía, atribuye a los niños que padecen déficit de atención con hiperactividad. Más conocido como TDAH, este trastorno afecta entre un 3% y un 6% de los niños en edad escolar de nuestro país, aproximadamente un niño por aula.

Isabel Orjales, profesora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación en la Facultad de Psicología de la UNED, es autora y colaboradora de numerosas obras relacionadas con el TDAH y sus consecuencias en el rendimiento académico de quienes lo sufren, hecho que le sitúa en una excelente posición para ofrecer una detallada fotografía de cómo se vive este trastorno en el ámbito educativo. Su conclusión es clara: "si no reciben la ayuda apropiada, el riesgo de que estos niños no terminen la Educación Secundaria es muy alto".

En los últimos años se habla del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en los niños con mucha más frecuencia que antes, ¿responde esto a un aumento en la tasa de afectados?

Hay que tener en cuenta que hace 20 años el TDAH era un trastorno prácticamente desconocido en nuestro país y los niños afectados no se diagnosticaban como se hace ahora, por lo que puede existir una falsa impresión de que los niños se han vuelto "hiperactivos" de pronto, cuando lo que realmente ha aumentado es el número de profesionales formados en la detección y el posterior diagnóstico de niños que antes crecían con el calificativo de torpes, tontos, vagos, maleducados o problemáticos; niños que no recibían ayuda y familias que sufrían con ellos. Aun así, todavía en España son pocos los niños que han tenido la suerte de dar un equipo de profesionales bien formados que haya podido valorar si padece este trastorno.

¿A partir de qué edad se puede hacer un diagnóstico de TDAH en un niño?

Muchos niños de 3 y 4 años de edad pueden mostrar síntomas de hiperactividad e impulsividad con una intensidad superior a la de los niños de su misma edad (los síntomas de desatención son más evidentes a partir de los 6 años). Pero ese no es criterio suficiente para diagnosticar TDAH, dado que hay otros muchos motivos por los que un niño puede mostrar, puntualmente, estos síntomas. A estas edades se debe hacer una evaluación del niño y proponer programas de intervención para los padres. El diagnóstico a los 2-3 años es, en la mayoría de los casos, el de "niño de riesgo de TDAH".

¿Se debe intervenir desde el punto de vista educativo en esa situación de riesgo?

Por supuesto, la intervención educativa debe hacerse con el niño de riesgo, sin esperar a que se confirme el diagnóstico. Los padres que tienen claro que su hijo es más movido, disperso, inmaduro y difícil de educar que los niños de su edad deben recibir ayuda inmediata de un profesional de la psicología o la educación que les entrene en control de conducta y que realice el seguimiento preciso hasta recabar la información necesaria para determinar si se trata de un niño con TDAH, un niño con otro trastorno o con ambos. El diagnóstico es un proceso complejo que debe realizarse por un equipo de profesionales de distintos ámbitos como la medicina, la psicología y la educación.

¿Cuáles son los principales signos a los que deben prestar atención los educadores y los padres para detectarlo?

En menores de 6 años, los padres y educadores deben estar alerta ante niños o niñas que se muestran habitualmente y de forma clara inteligentes pero más inmaduros, movidos, impulsivos, atolondrados, menos conscientes del peligro, con más problemas de autocontrol que los niños de su mismo sexo y edad. Pero también tienen que estar alerta ante aquellos otros niños y niñas, también inteligentes e inmaduros, pero que parecen más bien hipoactivos, lentos para comer, vestirse, responder, dispersos y con dificultades para prestar atención como los demás, siendo inteligentes, para aprender a su ritmo. Ninguno de estos síntomas constituye, por sí solo, un diagnóstico de TDAH, pero alerta de que el niño y su familia deben recibir orientación educativa y un seguimiento más cercano para valorar su evolución y poder llegar a un diagnóstico certero.
Por otra parte, en los niños mayores se debe observar si tienen problemas de rendimiento escolar, si su rendimiento es inferior al esperado dada su capacidad o de acuerdo al tiempo que dedican. Asimismo, hay que valorar si el niño es más impulsivo, desorganizado, olvidadizo y despistado que otros niños de su misma edad.

¿Qué pasos recomendaría dar a las familias que detectan estos síntomas? ¿dónde deben acudir en primer lugar?

Los padres que, tras informarse de forma adecuada, consideran que su hijo podría tener rasgos que se acercan a los de los niños con TDAH deben acudir a un profesional bien formado en TDAH que pueda hacer una valoración de esos síntomas. Asimismo, las asociaciones de padres de niños con TDAH pueden consultar todas las dudas en la web de la Federación Española de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad, donde puede encontrar información y apoyo. Es importante que los padres conozcan que el TDAH no es un trastorno que se solucione en un año, sino que tienen por delante una carrera de fondo. Por ello, no pueden fundir todo su tiempo, energía, motivación y recursos económicos en los dos primeros años y, agotados, tirar la toalla, después. Deben tomarse las cosas con serenidad y velar por su salud física y mental, cuidarse mucho como personas y como pareja. Tan importante es el tratamiento del niño como que los padres tomen conciencia de la necesidad de velar por ellos mismos. Los padres representan la gasolina y el apoyo técnico que un motor, como el niño con TDAH, necesita.

¿Qué dificultades de aprendizaje suele presentar un niño con TDAH?

No reflejar en los exámenes lo que se sabe por responder de forma incompleta y con expresión desorganizada, no tener en cuenta datos de los enunciados matemáticos, cometer errores de cálculo, olvidar lo aprendido, ser desordenados en la presentación de los trabajos, olvidar llevar material o entregar tareas que han realizado, estudiar de forma superficial y estar convencidos de saberse la materia o tener problemas para distinguir la información relevante de la complementaria durante el estudio. Pero también se dan muchos casos de niños con TDAH que tienen, además, otros diagnósticos asociados, como trastornos de la lectura, escritura o cálculo, disgrafía o dificultades perceptivo-motoras importantes.

Una vez tratado el TDAH, ¿se pueden obtener buenos resultados en clase?

El rendimiento no depende únicamente del tratamiento recibido por el niño (medicación de apoyo junto con tratamiento cognitivo-comportamental), también depende de la exigencia del curso académico en el que se encuentre, del apoyo que recibe y de la confianza del niño en sus propias posibilidades. Por lo tanto, un niño con TDAH diagnosticado de forma temprana, bien tratado y con colaboración de la familia y la escuela, puede tener un buen rendimiento académico y convertirse en un adulto bien adaptado y experimentar el éxito profesional.

Y en el caso contrario, ¿qué puede ocurrir si no se trata?

Si no recibe la ayuda apropiada, el niño con TDAH que inicialmente es entusiasta, positivo y que disfruta aprendiendo puede desesperarse al no ver nunca el fruto de su esfuerzo y coleccionar experiencias de fracaso y sentirse incomprendido por sus compañeros y profesores. Estos niños acaban desarrollando muy poca tolerancia al esfuerzo y al fracaso, prefieren refugiarse en el papel de "vagos" que seguir intentándolo, fracasar y sentirse tontos. La mayoría de estos niños tienen baja autoestima, irritabilidad e incluso síntomas de depresión que permanecen ocultos tras una máscara de apatía, dejadez, e incluso, conducta oposicionista y desafiante. El riesgo de que estos niños no terminen Educación Secundaria, desarrollen cuadros severos de problemas de conducta o inicien conductas conflictivas es muy alto.

¿Cuál es la actitud del profesor ante el TDAH?

En el ámbito docente hace falta todavía mucha información y formación sobre este trastorno. El niño con TDAH desconcierta, porque parece listo pero muestra reacciones tan inmaduras que al profesor le resulta difícil creer que no se trate de descaro, holgazanería o falta de límites educativos. Para los profesores de niños de más de 12 años que sufren TDAH, es muy difícil. A esta edad el niño, frustrado y desmotivado, comienza a tirar la toalla y no quiere enfrentarse a aquello que sistemáticamente le lleva al fracaso. Los profesores los identifican como niños que no quieren trabajar, y es totalmente cierto, pero muchos de ellos creen que este es un rasgo de personalidad que hay que combatir con exigencia, olvidando que es una actitud aprendida y secundaria debida a dificultades específicas de base biológica y a una importante historia de fracaso personal.

¿Cómo reacciona el docente?

Ante este panorama cada vez encontramos más profesores sensibilizados que se han formado en el TDAH, que colaboran con la familia y piden recursos a la escuela. Pero todavía hay muchos docentes convencidos de que sólo se trata de un intento de los padres de justificar el mal funcionamiento de un chico que es un vago y maleducado. Piensan que lo mejor que pueden hacer por estos chicos es exigirles con firmeza y no pasarles ni una. Se trata, la mayoría de las veces, de buenos profesionales, muy capaces, por ejemplo, de sacar adelante a un chico con una discapacidad intelectual, pero que enfocan mal el problema del niño con TDAH porque no consideran que sea diferente de los otros chicos y le exigen de igual manera.

¿Cuáles son las principales estrategias educativas que puede adoptar un docente con un alumno diagnosticado de TDAH?

Lo primero que debe hacer el tutor es ajustar la exigencia a las posibilidades de respuesta del niño y exigirle cada vez un poco más. Al principio puede utilizar algunas estrategias como fragmentar la tarea que debe hacer ("haz dos de los seis ejercicios y me lo enseñas". ¡Genial, ahora dos más!"), permitirle levantarse más frecuentemente para hacer recados o repartir material, supervisar si subraya el libro o anota los deberes, darle más oportunidades ante los olvidos, más tiempo para terminar los exámenes, obligarle a repasarlos antes de entregarlos o, incluso, examinarle de forma oral mientras en casa practica cómo se hacen los exámenes de desarrollo.

¿Cómo debe ser el entendimiento entre las dos partes: educadores y padres?

Al TDAH no pueden enfrentarse los padres solos o los educadores solos. Es necesario un entendimiento común, arrimar el hombro conjuntamente y coordinarse en el esfuerzo. Ambas partes deben desterrar los tópicos: los profesores, aquél que sitúa el problema en la mala educación de los padres; y los padres, aquél que convierte al profesor en la fuente de la mala fe y cuyo cambio de actitud sería la solución de todos los problemas de su hijo. Ninguna de estas posturas ayuda al niño con TDAH. Los padres deben centrarse en solucionar los problemas en casa y los profesores en mejorar la situación del niño en el colegio, no pasar el problema a los padres como si estos debieran tener la respuesta de los problemas de su hijo en el aula.

Usted como docente, ¿qué recomendaría a los profesores?

Los profesores somos profesionales y, como tales, debemos formarnos para hacer frente a los problemas del aula. Debemos creer en los niños, ayudarles a aprender, a mantener las conductas positivas y a reducir las negativas, a crecer y a sentirse bien consigo mismos. Cuando hablamos con los padres debemos, primero, hacerles sentir que nos gusta su hijo y que le conocemos bien; mostrarles todas las medidas que hemos tomado para ayudarle; comunicarles los cambios positivos y exponerles nuestra preocupación por los aspectos que no hemos podido cambiar para, sólo después de todo ello, pedirles que acudan a un profesional si necesitamos nueva orientación y ayuda.

Y a los padres, ¿cómo pueden colaborar desde casa?

En primer lugar, los padres deben tener información sobre qué es el TDAH y, puesto que no hay dos niños iguales, en qué medida y forma afecta a su hijo en concreto. Los padres deben aceptar que la evolución de su hijo con TDAH exige más ayuda, ánimo, constancia, refuerzo y apoyo que la de sus otros hijos. No pueden educar en la distancia, deberán estar muy presentes en su educación, estar abiertos a la colaboración con los especialistas y ser constantes en su dedicación y apoyo. Estos padres deben, además, formarse como educadores, puesto que para ellos no vale improvisar, ni tener las habilidades educativas de un "padre medio". Necesitan un punto de "profesionalización", por ejemplo, en manejo de la conducta.

Las causas del TDAH

Según Isabel Orjales, la etiología del TDAH es muy variada, "se podría decir que cualquier cosa que pueda afectar sutilmente a la bioquímica del lóbulo frontal del cerebro puede dar lugar a que el niño manifieste TDAH". De este modo, puede ser más frecuente que este trastorno aparezca en "niños prematuros, bebés con partos difíciles o niños con problemas crónicos de corazón, entre otros". Sin embargo, Orjales recalca asimismo que la mayoría de los casos de TDAH "tienen un origen genético, lo que explica que sea más frecuente entre hermanos o miembros de una misma familia".

Respecto a si hay alguna causa de tipo emocional o educativa en la aparición del TDAH, Isabel Orjales es contundente: "Está claro que el TDAH no se produce por un problema emocional ni por la mala educación recibida, aunque, sin duda, todo ello contribuye a su empeoramiento. Hay que considerar que los niños con TDAH son más difíciles de educar y muchos padres no saben cómo hacerlo y cometen errores, a veces importantes, pero éste no es el origen de su problema, es más bien una consecuencia". "En nuestras manos está que uno de los trastornos más simples de la psicopatología infantil se convierta en un grave trastorno que afecte de forma dramática a la persona", concluye Orjales.

FUENTE:

lunes, 3 de febrero de 2014

NUEVA ESCUELA ONLINE PARA EDUCADORES Y FAMILIAS CON TDAH


Los contenidos son del doctor Russell A. Barkley, considerado el número uno del mundo en el conocimiento de este trastorno.


El TDAH es un trastorno relativamente frecuente en los niños, afectando al 7% de la población infantil y el 3% de la población adulta.
El niño con TDAH es aquel que por diferentes causas presenta una conducta desajustada, que se manifiesta en una excesiva actividad motora, la incapacidad para mantener la atención de manera sostenida en situaciones concretas y la falta de control de sus impulsos, lo que produce una serie de dificultades de carácter emocional, físico y escolar. Los niños con TDAH que no han sido atendidos, pueden derivar en sujetos que fracasan en los estudios, con conductas sociales desajustadas. Los padres que conviven con un niño hiperactivo y que no son orientados y/o ayudados, pueden terminar sufriendo un severo estrés y depresión.

Es muy importante dar ayuda a esto niños/as, ya que la diferencia entre los niños ayudados y los que no lo son, es que salgan adelante y puedan afrontar una vida familiar, de trabajo y social normal, o que se queden en la cuneta y su futuro sea un desastre. Es muy importante que los padres y educadores de estos niños, estén preparados e informados adecuadamente ya que aplicando las pautas y conocimientos adecuados, pueden cambiar la vida de un niño y de sus familias.

Fundación MAPFRE y Fundación Educación Activa tiene la oportunidad de lanzar la primera y exclusiva escuela on-line para padres y educadores en España, por la importancia y riqueza de sus contenidos, está considerada la mejor escuela de especialización en TDAH del mundo.
Los contenidos de alta calidad pertenecen a la Escuela on-line que el Dr. Russell A. Barkley creó en EEUU y que ha donado a la Fundación, siendo considerada la más prestigiosa del mundo. Reconocida como la más veraz, dado a los prestigiosos estudios que existen de este doctor y de una riqueza de contenidos prácticos que actualmente no existen.

EL doctor Russell A. Barkley, es considerado el número uno del mundo en el conocimiento de este trastorno, y catedrático de Psiquiatría Clínica de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur (EEUU).

El objetivo es proporcionar a padres y profesionales de la salud y de la educación información sobre este trastorno y su tratamiento con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de estas personas y de su entorno. Cuenta con un seguimiento y tutoría profesional de consulta y asesoramiento online, dónde una psicóloga especializada le resolverá todas las dudas.

Títulos que componen el curso:
  • TDAH – Diagnóstico, Demografía y Clasificación en Subtipos
  • La naturaleza del TDAH: Las Funciones Ejecutivas y la Autorregulación
  • Las Funciones Ejecutiva y la Autorregulación como fenotipo ampliado
  • Avances en la comprensión de la etiología
  • TDAH: Factores de riesgo en la infancia y sus implicaciones para el tratamiento
  • Las consecuencias del TDAH en adolescentes y adultos: implicaciones en el tratamiento
  • La importancia de las emociones en el TDAH
  • La comorbilidad y su impacto en el tratamiento del TDAH
  • Asesoramiento para padres y el manejo del TDAH en el hogar
  • El manejo del TDAH en el entorno escolar
  • Los medicamentos para el tratamiento del TDAH
  • La evaluación del TDAH en niños y adolescentes
  • El TDAH en adultos – naturaleza y diagnóstico – Parte 1
  • El TDAH en adultos – Parte 2
  • El TDAH en adultos – Evaluación y Tratamiento – Parte 3
La Escuela, dirigida a padres, consta de 5 capítulos con más de 80 pautas para atender a niños y jóvenes en casa y en la escuela.

El curso para profesionales, consta de 15 capítulos y tiene como objetivo, la especialización de todos aquellos profesionales que completen la Escuela y pasen el examen correspondiente —obteniendo un título, certificado por Fundación MAPFRE y Fundación Educación Activa—. Esta Escuela con gran riqueza de contenidos y valor en especialización se ofrece de manera gratuita.

Los contenidos de esta escuela, pertenecen a un proyecto online muy similar, que el doctor Russell creó en Estados Unidos y que ha donado íntegramente a la Fundación Educación Activa.

Para acceder a esta escuela:

jueves, 1 de agosto de 2013

ENTREVISTA A AZUCENA DÍEZ SUÁREZ, psiquiatra infantil y pediatra

Cada vez se diagnostican más niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Azucena Díez Suárez, psiquiatra infantil y pediatra en la Clínica Universidad de Navarra, aporta algunas claves sobre el TDAH y su tratamiento.
Yvonne Buchholz.


Los estudios más recientes en torno al TDAH destacan las bases biológicas del mismo, es decir, los factores genéticos y neurológicos. También se ha detectado un aumento de los casos de niños con este trastorno. ¿A qué se debe?
El TDAH es un trastorno neurológico, es decir, de origen cerebral, en el que existe una disfunción del lóbulo prefrontal y otras regiones. El 75 por ciento de las causas que lo producen de son tipo genético. En realidad, la incidencia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad se ha mantenido estable en los últimos años. Este posible aumento en los datos de prevalencia se debe más a la mejoría de los recursos de psiquiatría infantil y a una mayor concienciación de los profesionales de la salud mental sobre el trastorno.
Entonces, ¿no se puede atribuir ese incremento al cambio del estilo de vida de los niños?
En los estudios sobre las causas del TDAH no se ha identificado ningún factor ambiental o de estilo de vida que pueda provocar por sí solo síntomas de trastorno. Los factores ambientales que se asocian a la aparición de TDAH son en su mayoría prenatales, como el consumo de tabaco o de alcohol durante el embarazo, o perinatales, entre ellos, la prematuridad, el bajo peso al nacer o las infecciones cerebrales. Ni la formación educativa ni las aficiones del niño, sean los videojuegos o Internet, ni el estilo de vida, por ejemplo, el tipo de actividades extraescolares que realiza o una menor supervisión por parte de los padres, influyen en el desarrollo del trastorno.
¿Existen tantos TDAH como niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad?
Existen varias formas de presentación del TDAH: con predominio de síntomas de inatención, de hiperactividad o combinado, es decir, con síntomas de hiperactividad-impulsividad y también de inatención. Los niños con subtipo inatento son muy diferentes de los hiperactivos, ya que no se mueven en exceso, no actúan sin pensar, “no molestan”. En estos casos, los padres suelen consultar por las dificultades académicas y los despiste frecuentes de su hijo. Sin embargo, los niños con el tipo combinado y sus padres suelen plantear que existen dificultades para controlar el comportamiento. Además, algunos niños con TDAH desarrollan ansiedad; otros, síntomas depresivos, y otros, abuso de sustancias tóxicas. La existencia de estas patologías asociadas condiciona mucho la presentación clínica y el tratamiento
¿Tiene datos de la prevalencia de TDAH en niños y adolescentes en España?
Según un estudio de tipo metaanálisis desarrollado recientemente en la población española, la prevalencia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad en menores de 18 años es de un 6,8 por ciento. Este dato coincide con las cifras de prevalencia procedentes de otros países.
¿En qué deben fijarse los padres ante un posible TDAH de su hijo?
Los síntomas nucleares del TDAH son hiperactividad, es decir, grado de movimiento superior al que sería esperable para la edad del niño: la impulsividad o tendencia a actuar y a hablar sin pensar, y la inatención, en este último caso, las dificultades para mantener la atención en actividades que requieren un esfuerzo mental. Además, como decía antes, muchos niños con este trastorno manifiestan también otros síntomas. Entre estos, destacan las alteraciones de la conducta, las dificultades académicas, los problemas de relación con otros niños o los síntomas de ansiedad o depresión.
¿Cuál debe ser la conducta de los padres o responsables con un niño con trastorno por déficit de atención e hiperactividad?
Las personas que se relacionan con niños con TDAH deben tratar de comprender su comportamiento, saber por qué el niño actúa de este modo. Por ejemplo,  si no obedece, deben plantearse que quizá sea porque no ha atendido a la orden. O si en clase pide levantarse para ir al baño o sacar punta a menudo, probablemente sea porque tiene sentimientos de inquietud y necesite moverse. Los niños en general, y los niños con TDAH en particular, son muy sensibles a las críticas y también a los elogios. Si ellos sienten que los que están a su alrededor confían en que lo hará bien, se motivará.
¿Piensa que puede estigmatizarse a un niño si se le diagnostica TDAH?
No. Sobre todo si se le diagnostica a tiempo. El TDAH, al igual que el resto de las enfermedades psiquiátricas y médicas, tiene una evolución mucho más favorable cuanto más precoz es el diagnóstico y cuanto antes se inicia un tratamiento adecuado.
¿Qué tratamientos son los más indicados para estos niños?
El tratamiento de elección para los síntomas nucleares del TDAH (inatención, hiperactividad e impulsividad) es el farmacológico. Los medicamentos, tanto estimulantes, metilfenidato, como no estimulantes, atomoxetina, resultan muy efectivos y seguros. Ahora bien, en niños pequeños es preferible comenzar con técnicas de modificación de la conducta mediante el entrenamiento de los padres. Además de los fármacos, en todos los casos debe realizarse psicoeducación. Hay que enseñar al niño, a los padres y a los profesores qué es el trastorno por déficit de atención e hiperactividad y qué puede hacerse para mejorarlo. Por otro lado, algunos niños pueden necesitar un tratamiento psicológico específico, por ejemplo, una terapia cognitivo-conductual si tienen síntomas de ansiedad o depresión asociados o un entrenamiento en habilidades sociales si presentan dificultad para relacionarse con los demás. Por último, en los casos que lo requieran, se debe instaurar un apoyo académico extraescolar.
Así, además del tratamiento del niño, es clave el asesoramiento de los padres y los educadores.
La psicoeducación es imprescindible. Debe realizarse con el niño, los padres y los profesores. Cuando los niños presenten dificultades de comportamiento, los padres y cuidadores deberán recibir un entrenamiento en técnicas de modificación de la conducta. En el colegio, los profesores también deben aplicar medidas para mejorar el rendimiento de estos niños.
Un niño con TDAH, ¿será un adolescente y un adulto con TDAH?
En general, los síntomas de este trastorno tienden a disminuir con la edad. La hiperactividad suele reducirse de forma notable a partir de la adolescencia. Sin embargo, la impulsividad y la inatención son más persistentes. Muchos adolescentes y adultos con TDAH necesitan tratamiento de por vida; en cambio, otros, dependiendo de su actividad, pueden desarrollar una vida normalizada sin necesidad de tratamiento.
¿Aporta la última edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5), novedades importantes en el diagnóstico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad?
El DSM-5, publicado el pasado 18 de mayo, incluye tres modificaciones importantes principales para el diagnóstico del TDAH. En primer lugar, los síntomas de hiperactividad, impulsividad o inatención deben estar presentes en el niño antes de los doce años, mientras que el DSM-IV indicaba  que los síntomas debían objetivarse antes de los siete años. Esto parece que mejorará la detección en adolescentes y adultos que recuerdan peor los síntomas tenían en la infancia. También se han modificado los criterios de los síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad, adaptándolos mejor a los que presentan adolescentes y adultos. En el DSM-IV, los síntomas describían situaciones principalmente en edad escolar. Y, finalmente, el TDAH puede diagnosticarse, según el actual manual, en pacientes que padezcan un trastorno del espectro autista. La versión anterior no permitía la coexistencia de ambos diagnósticos.
Azucena Díez Suárez. Se licenció en medicina y cirugía en 1998. Desde 2004 es doctora en pediatría por la Universidad de Navarra y en 2011 se especializó en psiquiatría. Hoy trabaja en la unidad de psiquiatría infantil del departamento de psiquiatría y psicología médica de la Clínica Universidad de Navarra. Es profesora asociada de la facultad de medicina de la misma universidad y secretaria de la Sociedad de Psiquiatría Infantil de la Asociación Española de Pediatría. Es autora de numerosos artículos sobre psiquiatría infantil y coautora del libro Manual de diagnóstico y tratamiento del TDAH (Ed. Médica Panamericana, 2007).

FUENTE:
Revista Mente y Cerebro
IMAGEN: Google

martes, 11 de octubre de 2011

UN 80% DE LOS NIÑOS ESPAÑOLES CON TDAH NO HAN SIDO DIAGNOSTICADOS

En España hay 300.000 niños con déficit de atención con hiperactividad y menos del 20% han sido detectados y diagnosticados, según el Proyecto Pandah, elaborado por los laboratorios Shire, que intenta abordar de forma interdisciplinar este síndrome.
Diagnosticar el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un proceso largo y complicado, que lleva seis años en España, frente a los cuatro de otros países europeos. De hecho, en España hay 300.000 niños con este síndrome y sólo dos de cada diez ha sido detectado y diagnosticado, según César Soutullo, director de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la Clínica Universidad de Navarra y coordinador del Plan de Acción en TDAH denominado Proyecto Pandah.
Este proyecto, que se desarrollará en los próximos tres años, intenta abordar de forma interdisciplinar este síndrome, involucrando a todos los afectados, como progenitores, educadores, asociaciones de padres y madres, pediatras, psicólogos, pedagogos y psiquiatras. De esta forma, se intenta afrontar el problema desde diferentes frentes para solucionar el retraso diagnóstico medio existente.
Según Isabel Orjales, profesora de Psicología Evolutiva y de la Educación en la UNED, y con una enorme experiencia en el trastorno, ha señalado a la Agencia SINC.es que en España son los psiquiatras los que diagnostican, ya que no existe ninguna prueba neurológica concreta para la detección real del TDAH, lo que complica diagnosticarlo frente a la depresión, ansiedad, alteraciones de la conducta, dislexia o el trastorno bipolar.
Según la docente, “un niño hiperactivo no nace con frustración, sino que aprende a tirar la toalla porque durante muchos años se esfuerza mucho y no obtiene ninguna recompensa”. La experta señala que la detección temprana es esencial, aunque también advierte que se debe descartar que la conducta se deba a circunstancias puntuales en la vida del niño.
Otro problema son las creencias erróneas de la sociedad con respecto a este síndrome. Según los resultados del estudio “Conocimiento de la población general sobre el TDAH”, el 70% de las 800 personas encuestadas lo asocia sólo con niños y sólo el 25% sabe que también afecta a adultos. Una de cada tres personas atribuye el problema al entorno familiar o escolar, y una de cada cuatro piensa que desaparece a edad adulta. Por último, uno de cada tres encuestados desconoce que, si no se trata, puede tener repercusiones negativas en la vida laboral, familiar y en la seguridad personal del afectado, lo que va más allá del rendimiento académico.
Guía online sobre TDAH
Recientemente se ha presentado en el Parlamento Europeo la guía online “ADHD partnership support pack” (disponible en español), promovida por Shire y la colaboración de la European ADHD Awareness Taskforce, está creada por médicos, profesores y padres de niños con TDAH. La componen cinco libros digitales: uno que explica qué es el TDAH; otro que ofrece consejos a padres y profesores para mejorar las destrezas del alumno; un tercer libro dedicado al control de las conductas; el cuarto libro ha sido diseñado para reforzar las destrezas sociales y para la vida cotidiana; y, por último, el quinto libro proporciona información adicional como enlaces útiles, direcciones y bibliografía. Pueden descargarse en http://www.tdahytu.es/
Estos libros están disponibles en este blog, en la sección GUÍAS Y MANUALES con el nombre Tdahytu
FUENTE:                                

lunes, 25 de abril de 2011

¿CÓMO CONSEGUIR QUE UN NIÑO CON TDAH LLEGUE A LA UNIVERSIDAD?

Un estudio reciente realizado en ocho países, entre ellos España, ha revelado que el 91% de las familias con niños o niñas afectados por trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) se sienten preocupadas por el éxito académico de sus hijos y, hasta el 63%, manifiesta que su hijo con TDAH ha sido excluido de actividades sociales por la manifestación de sus síntomas. Y es que este es el tema que más inquieta a los padres de niños afectados por el TDAH, la escolaridad de su hijo. No es de extrañar, ya que desde muy temprano reciben quejas del comportamiento del niño o niña y de su pobre evolución académica. En muchos casos, estas quejas se inician desde el parvulario.
Pero es en secundaria donde los problemas se agravan por la exigencia de un grado de madurez y un nivel de destrezas y conocimientos que ellos, aunque los tengan, no siempre manifiestan. En esta etapa, muchos niños con necesidades educativas especiales, sean por TDAH o por algún otro trastorno, tiran la toalla.
Para superar la infinidad de obstáculos que aparecen en el camino, lo primero es reconocer las dificultades que tienen estos niños. Muchos de ellos sufren de una discapacidad de la que algunos padres y muchos maestros no son conscientes.
Los que llegan hasta el bachillerato, en su mayoría, cuentan con el apoyo de su familia, con un buen equipo profesional y con un gran sentimiento personal de superación y dedicación. Los dos años de bachillerato pueden ser muy gravosos; pocos profesionales en estos cursos conocen estos trastornos y, por tanto, no quieren hacer ningún tipo de concesión. Pero algunos chicos, gracias a grandes dosis de comprensión y apoyo, pueden recibir la formación suficiente para acceder a las pruebas de selectividad.
Los estudios demuestran que la evolución de estos niños en la escuela varía notablemente en función de los conocimientos y experiencias de los profesores. En países como EE.UU. o Finlandia se ha entendido que este es un factor clave y que se debe proporcionar al educador toda la ayuda que necesite para que estos niños obtengan el éxito esperado. En España, la realidad sigue siendo que muchos niños y adolescentes no tienen la oportunidad de acceder a una evaluación completa, a un diagnóstico diferencial, ni a un tratamiento adecuado. Pero lo que no debería ser discutido es el derecho que deberían tener estos niños y jóvenes a acceder a los estudios universitarios.

ISABEL RUBIÓ BADIA
Presidenta de Fundación Adana
Fuente:

miércoles, 26 de enero de 2011

Normativa canaria para estudiantes con TDAH


Canarias es la primera comunidad autónoma que define medidas específicas para los estudiantes con necesidad de apoyo educativo, un colectivo amplio y complejo que incluye estudiantes con discapacidad, déficit de atención, dislexia o trastornos graves de conducta. Las familias lo consideran un paso "relevante".
25/ene/11 01:11. M. GÓMEZ, S/C de Tenerife
Canarias se ha convertido en la primera comunidad autónoma española en establecer las medidas para el alumnado con necesidad de apoyo educativo que prevé la Ley Orgánica de Educación (LOE), algo que ha sido celebrado por asociaciones como Dislecan -que agrupa a las familias de niños con dislexia- como un paso "relevante" que acerca a las Islas al trato que se dispensa a estos estudiantes en otros países europeos.
La Dirección General de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa ha publicado recientemente la resolución que dicta las instrucciones concretas que han de seguirse para proporcionar una atención adecuada a los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, un colectivo complejo, constituido por estudiantes con distintas particularidades -discapacidades intelectuales, motoras, visuales y auditivas, trastornos generalizados del desarrollo, trastornos de conducta, déficit de atención, dificultades específicas de aprendizaje- que requieren de distintas respuestas.
La nueva normativa incluye medidas de carácter general, como la que da a estos alumnos -salvo a los que presentan altas capacidades intelectuales- un 50% más de tiempo que al resto para la ejecución de las diferentes pruebas o exámenes.
En el caso del alumnado con discapacidad intelectual, la resolución del Gobierno recoge que la información debe ser "simple, concreta, precisa, organizada y secuenciada" y proporcionarse en distintos formatos, para así "facilitar que el escolar la perciba por el mayor número de vías posible, procurando no excederse en la exposición oral en detrimento del resto". También se recomienda que las tareas sean cortas, fraccionadas en pequeños pasos y que se modifiquen con frecuencia para "mantener la motivación".
Para los discapacitados motóricos, el texto aconseja a los docentes velar por que estos alumnos se encuentren "correctamente posicionados" -con una adecuada movilidad, buen campo de visión y cerca de la puerta- y establece que deberán "conocer sus necesidades y limitaciones", facilitarles un sistema de comunicación alternativo, respetar su ritmo de trabajo y evitar que "actitudes de autocompasión, por parte del alumnado, o de sobreprotección o impaciencia, por parte de los educadores, propicien el abandono en la autoexigencia necesaria para avanzar en el conocimiento".
En cuanto a los visuales, el profesorado debe "respetar el orden y la ubicación de los diferentes elementos del aula y del centro" y comunicar cualquier cambio en este sentido. También ha de colocar a estos estudiantes en primera fila y de espaldas a la luz, evitar gesticular y ofrecer descripciones precisas, entre otras medidas.
Reducir el ruido ambiental, colocar al estudiante junto a un compañero que le pueda orientar, articular claramente, adaptar los libros de texto o usar abundantes recursos gráficos son algunas de las instrucciones que se dan al profesorado para trabajar con alumnos con discapacidad auditiva.
Respecto a los estudiantes con trastorno generalizado del desarrollo, el docente ha de establecer "rutinas estables y funcionales", facilitar la interacción social y la comunicación y propiciar redes de apoyo en clase que favorezcan la participación. También "se debe vigilar el comportamiento del resto de los escolares del centro hacia estos alumnos y alumnas, ya que por su comportamiento y estilo de comunicación singulares pueden propiciar las bromas de sus compañeros y compañeras, ser objeto de burlas o acoso escolar".
Para los alumnos con trastornos graves de conducta, el profesor tiene que fomentar un clima positivo, elogiar los comportamientos que se desean -esfuerzo, terminar las tareas, hablar con amabilidad-, afrontar los "desafíos" con tranquilidad y garantizando la seguridad del estudiante o entrenarse en estrategias que permitan al alumno "autorregular" su actitud.
Para los estudiantes que presentan déficit de atención asociado o no a la hiperactividad (TDAH), se recomienda sentarlos cerca del docente, reducir o fragmentar las tareas para clase, verificar que comprende lo explicado y permitir que realice los exámenes de forma oral o a través de ordenador.
En cuanto a los alumnos en centros de educación especial y aulas enclave, se recomienda emplear "estrategias individualizadas y adaptadas a sus capacidades, intereses y motivaciones", hacer uso de las nuevas tecnologías, aplicar el "refuerzo positivo", establecer rutinas y recurrir a técnicas como el juego simbólico y a la utilización de agendas, indicadores o claves visuales.
Una grabadora en el aula
Cerca de 34.000 alumnos canarios presentan problemas que les impiden un correcto aprendizaje de la lectura, la escritura o el cálculo, según las estimaciones de Dislecan, la asociación que agrupa a este colectivo, uno de los incluidos en la resolución emitida por el Gobierno regional. "El profesorado que en su aula tenga un alumno o alumna con dislexia, disgrafía o discalculia deberá considerar que estos estudiantes presentan dificultades inherentes para leer, escribir o calcular", por lo que es conveniente "potenciar otras capacidades donde el escolar destaque con la finalidad de mejorar su autoestima y motivación". Así, el docente debe evitar la exposición de sus carencias ante el resto de compañeros para no perjudicar su autoestima, simplificar las instrucciones que se dan por escrito, posibilitar el uso del ordenador en el aula para hacer sus producciones y proporcionar un tiempo extra para realizar las actividades y tareas en clase, así como reducir y fraccionar éstas. Una de las novedades que introduce la normativa es la posibilidad de que el estudiante utilice la grabadora en el aula para tomar las instrucciones del profesorado o una explicación, además de disponer de libros de textos grabados y evitar hacerles copiar los enunciados de las preguntas. Las pruebas escritas se desarrollarán en dos o más sesiones y se ampliará el tiempo necesario para ejecutarlas.
Fuente: