TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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miércoles, 2 de agosto de 2023

31 FRASES SOBRE EL TDAH PARA COMPRENDER MEJOR ESTA CONDICIÓN


El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición que afecta a niños y adultos, y se caracteriza por dificultades en la atención, hiperactividad e impulsividad. Estas características pueden afectar la vida diaria de quienes lo padecen, así como también la forma en que se relacionan con los demás.

A continuación, te presento 31 frases que te ayudarán a entender mejor esta condición y a generar conciencia sobre sus impactos en la vida de las personas que lo experimentan.

1. "El TDAH no es solo falta de atención, también es desatención selectiva."

2. "La hiperactividad no es simplemente una gran energía, es una dificultad para controlarla."

3. "Ser impulsivo no implica ser irresponsable, solo toma más esfuerzo aprender a controlar los impulsos."

4. "El TDAH no es una excusa, es una explicación."

5. "La dificultad para organizarse no es falta de motivación, es una lucha constante contra la distracción."

6. "El TDAH no define a la persona, es solo una parte de ella."

7. "No hay una única forma correcta de aprender, cada persona con TDAH tiene su propio estilo de aprendizaje."

8. "El TDAH no desaparece con la edad, solo aprendemos a manejarlo mejor."

9. "El TDAH no es solo un problema de niños, también afecta a los adultos de diferentes formas."

10. "La medicación no es la única opción para tratar el TDAH, existen terapias y estrategias que pueden ser de gran ayuda."

11. "El TDAH no es falta de inteligencia, es una dificultad para demostrarla de la forma convencional."

12. "Las personas con TDAH tienen fortalezas únicas que pueden potenciar en diferentes áreas."

13. "El TDAH no es solo una etiqueta, es una realidad que puede generar desafíos y oportunidades."

14. "La frustración es parte del día a día con el TDAH, pero también aprendemos a superarla."

15. "El apoyo de la familia y el entorno es fundamental para que las personas con TDAH puedan desarrollar su máximo potencial."

16. "La creatividad y la capacidad de pensar fuera de lo convencional son características comunes en las personas con TDAH."

17. "La paciencia y la comprensión son clave al tratar con una persona con TDAH."

18. "El TDAH no es una debilidad, es una diferencia que puede convertirse en fortaleza."

19. "No todos los síntomas del TDAH son visibles, pero eso no los hace menos reales."

20. "Aceptar y comprender el TDAH es el primer paso para aprender a convivir con él."

21. "No hay una sola forma de ser exitoso, cada persona con TDAH puede encontrar su propio camino hacia el éxito."

22. "La discriminación y los prejuicios hacia las personas con TDAH solo contribuyen a aumentar su carga."

23. "No hay que subestimar el esfuerzo que requiere para una persona con TDAH completar una tarea."

24. "La creatividad y el pensamiento rápido son habilidades que las personas con TDAH pueden desarrollar al máximo."

25. "El TDAH no es solo una cuestión de voluntad, también es una cuestión de química cerebral."

26. "El TDAH no define el futuro de una persona, solo influye en la forma en que lo construye."

27. "La educación inclusiva es fundamental para que las personas con TDAH puedan desarrollar todo su potencial."

28. "El TDAH no es un defecto, es simplemente una forma diferente de procesar la información."

29. "La perseverancia y la resiliencia son cualidades que las personas con TDAH suelen cultivar."

30. "Educar sobre el TDAH es clave para fomentar la empatía y la comprensión."

31. "Nunca subestimes el potencial de una persona con TDAH, pueden llegar más lejos de lo que te imaginas."

Estas frases nos permiten comprender mejor las experiencias de aquellos que viven con TDAH y nos invitan a reflexionar sobre la importancia de la empatía y la comprensión en nuestra sociedad.

Es crucial destacar la palabra “comprensión” en este contexto, ya que es fundamental para poder ofrecer un apoyo adecuado a las personas con TDAH. La comprensión implica ser consciente de las dificultades que enfrentan a diario, respetar sus ritmos y necesidades, y brindarles un entorno inclusivo donde puedan desarrollar todo su potencial.

Solo a través de la comprensión y el apoyo mutuo podemos construir una sociedad más inclusiva y empática para todos.

FUENTE:

https://www.citasdelibros.com/frases-del-tdah/

https://pixabay.com/es/illustrations/agregar-antecedentes-de-tdah-7450890/

jueves, 4 de agosto de 2022

QUÉ PASA EN EL CEREBRO DE UNA PERSONA CUANDO TIENE TDAH



El cerebro humano cuenta con una zona muy importante en la parte delantera de la cabeza que se le llama Prefrontal. Es en esta zona es en donde se encuentra la atención y las funciones ejecutivas, habilidades que permiten a la persona ser consciente de las cosas, tomar decisiones, planear, organizar, ejecutar y evaluar las acciones realizadas, que justamente es lo que se ve más afectado con el TDAH.

El cerebro funciona a base de estímulos eléctricos que llevan y traen información necesaria para realizar las diferentes actividades de la vida. Esta información se logra transmitir gracias a las neuronas y éstas a su vez se pueden comunicar entre sí por la intervención de unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores.

Los neurotransmisores se encuentran en el espacio que hay entre cada neurona y al hecho de conectarse con los extremos de cada una de ellas se le llama sinapsis y el espacio entre cada neurona recibe el nombre de espacio sináptico. Y es justamente es ahí en donde se “transportan” los mensajes entre cada neurona y cuando los neurotransmisores no lo hacen bien porque “pierden el rumbo”, no están disponibles o de plano no existen, es que las respuestas de la persona son equivocadas, lentas o bien exageradas, justamente lo que pasa en el caso del TDAH.

La presencia en bajas cantidades de diferentes neurotransmisores (las sustancias químicas que se encuentran en el cerebro), pueden ser la base para que se presenten algunas condiciones de salud mental y del estado de ánimo.

Los neurotransmisores que están relacionados con el TDAH son tres, los cuales participan llevando y trayendo información de los frontales a las demás zonas del cerebro y viceversa, favoreciendo las adecuadas respuestas cognitivas y el control de impulsos de la persona:

  • Dopamina (sustancia encargada de manejar el centro de recompensa y placer del cerebro)
  • Serotonina, y
  • Norepinefrina o noradrenalina (sustancia relacionada muy de cerca com la dopamina)

¿Qué significa esto?

De manera muy sencilla, esto quiere decir que si los niveles de estas sustancias químicas del cerebro son bajos afectan la manera en que las personas con TDAH experimentan los procesos de gratificación y motivación y, por tanto, son más propensos a perder rápidamente el interés en ciertas actividades y en buscar más estimulación del ambiente que otras personas.

Estos bajos niveles en los sistemas de transmisores químicos terminan por afectar áreas específicas del cerebro:

Áreas involucradas

Algunas de las áreas específicas que se ven involucradas cuando una persona presenta TDAH, y se han podido demostrar son:

1. Lóbulo frontal

Esta es la parte del cerebro que se encuentra adelante, justo detrás de la frente, y es la encargada de ayudar con los procesos más complejos que llevamos a cabo los seres humanos. Los estudios científicos han encontrado que ciertas estructuras del lóbulo frontal tardan más en desarrollarse en personas con TDAH, lo que puede llevar a afectar funciones como:

  • La toma de decisiones
  • La organización
  • La planeación
  • El control de impulsos
  • El juicio
  • La memoria
  • La atención
  • La capacidad de conseguir gratificación

2. Sistema Límbico

Esta región se encuentra justo en el centro del cerebro, en su parte más profunda. Se encarga de generar las respuestas emocionales que sentimos, y está involucrada en procesos de motivación y atención a diferentes estímulos.

3. Ganglios basales

También ubicados al interior del cerebro, los ganglios basales son un grupo de núcleos responsables principalmente del control motor, así como de otras funciones como el aprendizaje motor, las funciones ejecutivas, los comportamientos y las emociones. Una deficiencia aquí puede provocar un "cortocircuito" en la comunicación e información al interior del cerebro, lo que se convierte en una falta de atención e impulsividad.

4. Sistema de activación reticular

Este sistema es una red de neuronas situada en el tronco cerebral responsable de nuestros patrones de vigilia, nuestra capacidad de concentración y la respuesta de lucha y huida; una deficiencia aquí puede causar falta de atención, impulsividad o hiperactividad.


Qué ocurre cuando hay niveles bajos de neurotransmisores:

Cuando existen niveles elevados de Dopamina la persona puede:

• Estar concentrada

• Trabajar intensamente en las tareas

• Mantener un buen estado de alerta

Cuando existen niveles bajos de Dopamina entonces:

• Hay distracción

• Tiene dificultad para completar una tarea

• Dificultad para pensar anticipadamente

• Dificultad para responder a tiempo

• Presenta impulsividad cognitiva (muchas ideas de golpe en la cabeza)

En el caso de la Serotonina, con niveles elevados:

• Se logra satisfacción

• Mantiene buen estado del ánimo

• Puede mantenerse enfocado en una sola cosa

• Ayuda a conciliar el sueño

Cuando existen niveles bajos de Serotonina:

• Hay insatisfacción

• Propenso a la irritabilidad

• Presenta agresión hacia sí mismo u otros

• Impulsividad

• Comportamiento obsesivo compulsivo

• Riesgo de suicidio (actúa sin freno)

• Impulsividad cognitiva (muchas ideas de golpe en la cabeza)

Respecto a los niveles altos de Norepinefrina (noradrenalina):

• Busca emociones fuertes, en muchos casos extremos

• Persigue nuevas actividades

• Mantiene buen estado del ánimo

• Sostiene la atención

Y con los niveles bajos de Norepinefrina (noradrenalina):

• Indiferente, apagado emocionalmente

• Existe baja energía, apatía

• Puede presentar depresión

• Reacciones con agresión 


En síntesis, podemos decir que la dopamina tiene que ver con el placer, la motivación, la recompensa y la cognición. La serotonina con el control del estado del ánimo y las emociones y la norepinefrina o noradrenalina con los procesos de atención principalmente (en combinación con la dopamina).

Así, más allá de aprenderte cada parte del cerebro o los nombres de las sustancias químicas, es importante ver que existen motivos físicos reales que pueden causar este tipo de condiciones. Si alguien tiene esta condición no es porque no esté esforzándose, porque sea “un mal niño” o porque no quiera hacer las cosas, es porque hay diferentes causas que hacen que sus procesos de atención y motivación sean diferentes.

Lo importante es saber que también existen tratamientos terapéuticos y, de ser necesario, farmacológicos que pueden ayudar. Así que si tú o alguien cercano parecen presentar síntomas de TDAH te invitamos a consultar con un profesional.

FUENTE:

https://cerebrofeliz.org/que-pasa-con-el-cerebro-cuando-se-tiene-tdah/

https://porquequieroestarbien.com/salud-mental/trastornos-mentales/que-pasa-en-el-cerebro-de-una-persona-con-tdah

https://pixabay.com/es/illustrations/cerebro-anatom%c3%ada-l%c3%b3bulos-m%c3%a9dico-7174144 / 

miércoles, 6 de julio de 2022

EL DOBLE RETO DE SER MUJER Y PADECER TDAH

 


El Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se presenta en la niña y en la mujer como inatención, pasando desapercibido en el entorno familiar y escolar y muchas llegan a la edad adulta sin diagnosticar. Los síntomas más comunes son los despistes, la falta de atención, la desorganización, la procrastinación o perder cosas con frecuencia… Si te sientes identificada, consulta a un especialista para descartar que padezcas TDAH.

El TDAH en la mujer y la niña es rara vez diagnosticado ya que la sintomatología según cada género se manifiesta de forma diferente y en las mujeres suele pasar más desapercibida. Según los expertos consultados, existe un sesgo de género en cuanto a la detección del trastorno.

En muchos casos, no detectar el TDAH a tiempo puede acarrear problemas de depresión y ansiedad, baja autoestima, dificultades en las relaciones personales y problemas laborales.

Muchas mujeres creen que el tratamiento les ha cambiado la vida y encuentran sentido a muchos de sus problemas tras conocer el diagnóstico.

Qué es el TDAH

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo. Esto quiere decir que hay unas dificultades desde el propio nacimiento – e incluso desde el desarrollo del feto – que va a tener unos síntomas principales que son: la capacidad para mantener la atención de forma sostenida, y altos niveles de impulsividad y, en algunos casos, hiperactividad motora. Se enmarca en los trastornos mentales, en concreto de los trastornos del neurodesarrollo, como el autismo, el síndrome de Tourette o la dislexia.

Vivir con TDAH: la experiencia de la mujer

Ada Soto es una mujer de 36 años que fue diagnosticada de TDAH hace apenas dos años, cuando tenía 34.

Afirma que el TDAH se encontraba “enmascarado” en sus dos síntomas principales: la depresión y la ansiedad, por los cuales había acudido a terapia múltiples veces en búsqueda de ayuda.

“La depresión y la ansiedad eran una consecuencia de no tener un diagnóstico a tiempo”, y es que, una vez que llega a conocer que padece este trastorno, es cuando empieza a “encontrar lógica a todo lo que le pasaba”, relata la afectada.

En su niñez y en su juventud, se define como una buena alumna. Era buena en la escuela y le ha ido bien a nivel profesional, pero la motivación y la organización se presentaban como obstáculos en su día a día. En clase notaba que le era “muy difícil mantener una concentración sostenida” y que fácilmente se perdía en sus pensamientos.

El trabajo se presentó como un bache aún mayor y el TDAH se volvió mucho más difícil de llevar. Cada vez se encontraba con más dificultades y no entendía porque el resto de personas no se encontraban con los mismos baches que ella: falta de motivación, distracciones, despistes continuos… Esto le llevó, al igual que muchas mujeres en su situación, a entrar en una espiral de depresión y ansiedad que no logró tratar hasta que descubrió que el principal problema era que sufría TDAH.

“La primera vez que tomé el medicamento sentí mucha más energía, noté como me podía concentrar en ciertas cosas”. Le dijo a su psiquiatra “oye, por qué no me habías dado esto antes”. No duda al afirmar que la medicación, junto con la terapia, le han cambiado la vida.

No es la única mujer que se encuentra ante un cambio abismal en su vida tras comenzar con el tratamiento del TDAH.

Testimonio anónimo

“El cambio es tan grande que parece que no tiene lógica”, declaraba otra de las mujeres afectadas por el trastorno, que ha preferido mantener su anonimato por miedo a represalias laborales. Considera que las enfermedades mentales, como es el caso del TDAH, tienen demasiados estigmas, y que “la gente no está preparada para entender que gracias al tratamiento puedo tener la misma capacidad que cualquier otra persona”.

La medicación le ayudó a conseguir un trabajo estable tras numerosos despidos. Esta inestabilidad laboral se fue convirtiendo en inestabilidad emocional que terminó desembocando en muchos procesos depresivos.

Le diagnosticaron TDAH con 34 años y, cinco meses después de comenzar la medicación consiguió su primer ascenso. El cambio fue tan radical que llegó a conseguir otros cinco ascensos en un periodo de tiempo inferior a un año.

Para ella, vivir sin el diagnóstico “fue horroroso”. “No entender porque no funciona nada en tu vida es una frustración enorme”, declaraba. Considera que las chicas, por lo general, muestran una tendencia a “sobre compensar” este problema invirtiendo mucho más tiempo y esfuerzo en realizar cualquier tipo de trabajo, ya sea en el ámbito laboral, educativo, o dentro del propio hogar.

La detección del trastorno le supuso periodos muy largos de terapia en los que trataba periodos depresivos. No logró que la derivaran a un psiquiatra hasta que no le mintió al médico de cabecera diciéndole que un psicólogo le había afirmado que padecía TDAH. La derivaron al psiquiatra, a quien ella define como el mayor especialista en TDAH de Madrid, quien le diagnosticó el trastorno a los 10 minutos de empezar la consulta.

Desconocer que padecía este trastorno, y por lo consiguiente, la falta de tratamiento para el mismo, le afectaron especialmente en su vida personal. Ella confiesa que la impulsividad y la inestabilidad le llevaron a perder su relación y algunas de sus amistades.

Adriana: “Sentía que no encajaba en ningún sitio”

Adriana Escobar es otra mujer que fue diagnosticada de TDAH siendo adulta, concretamente con 40 años.

Toda su vida tuvo una sensación, “no encajaba en ningún sitio, no estaba bien. Tenía la sensación de que estaba rota”, comenta. A pesar de que tiene muchos síntomas, define la búsqueda del diagnóstico como un “show”.

Se dio cuenta de que padecía TDAH cuando buscaba un diagnóstico para su hijo. Se percató en ese momento de que sus problemas eran similares a los de él.

Trató de obtener un tratamiento para sí misma, pero afirma que a través de la sanidad pública le ha sido imposible.

El abordaje de la salud mental en Sistema Nacional de Salud, en su opinión, “está fatal en general” y hay un estigma dentro de los mismos profesionales, por lo que es muy difícil encontrar a alguien que esté actualizado, y “si tiras de sesgo de género, aún más”.

Para Adriana, dentro de la propia dificultad que plantea este trastorno, para las mujeres supone una dificultad mayor aún ya que “como mujer te piden un comportamiento y unos estándares más exigentes”. “Se supone que somos perfectas”, declara y que la realidad está muy lejos de esto. Por eso considera que “es muy importante que haya perspectiva de género, porque al final, dentro de todo, las mujeres terminamos siendo las más mal paradas”.

Acudió a un psiquiatra privado e inmediatamente le confirmaron que padecía TDAH. Hace tan solo tres meses que ha sido diagnosticada.

Solicitó la medicación ya que necesitaba algo que le ayudará a mejorar porque buscaba apoyo para poder ayudar a su hijo y “dicho y hecho”, afirma.

El primer día, a las dos horas de comenzar la medicación, notó un cambio abismal: “En mi cabeza hay mucho ruido y la medicación es como si me pusieran unos tapones y no escuchase nada”.

Adriana también había acudido numerosas veces a terapia, pero cree que “ha tenido mala suerte en la Seguridad Social”.

Tiene un trastorno de alimentación asociado al TDAH, algo común entre las personas que padecen este trastorno, y recrimina que, para los médicos, la mayor preocupación siempre era que baje de peso, obviando su trastorno.

La mujer con TDAH sufre un cambio de vida tras conocer su diagnóstico. Y es que, vivir con una enfermedad que no sabes que padeces es algo muy frustrante para todos, pero especialmente si nadie se da cuenta durante años de que esa enfermedad te está haciendo la vida mucho más difícil que a los demás.

La aparición del diagnóstico y, por consiguiente, del tratamiento, es algo que ha mejorado la vida de estas mujeres de golpe. Todas reconocen un cambio abismal respecto al funcionamiento de su cerebro desde el primer día que comienzan con el tratamiento médico.

Solo es cuestión de un instante para que sus vidas cambien por completo. Para que empiecen a entender muchas cosas en su vida, pero, sobre todo, para que empiecen a comprender y a perdonarse a sí mismas por muchas situaciones pasadas.

Los expertos lo tienen claro: existe un sesgo de género

Hablamos con el doctor Josep Antoni Ramos Quiroga, la doctora Mercedes Sánchez (ambos psiquiatras especializados en TDAH) y Ana Gómez, maestra especializada en TDAH. Sus testimonios coinciden en que el TDAH pasa desapercibido en las mujeres y suele camuflarse en problemas de depresión y ansiedad.

“En los niños predominan más los síntomas de hiperactividad y en las niñas predominan más síntomas de déficit de atención, por lo que pueden pasar desapercibidas y ser diagnosticadas más tarde”, explica la doctora Mercedes Sánchez.

Según datos de la doctora, las cifras de prevalencia (que es el porcentaje por habitante), muestran que entre un 5% y un 7% de niños padecen TDAH. En adultos se calcula que la cifra se aproxima a la mitad, “aunque siempre se habla de infradiagnóstico”.

Cuando hablamos de niñas, en los casos en los que solo se manifiesta el déficit de atención (sin hiperactividad) es mucho más difícil de diagnosticar.

Para identificar estos casos, debemos fijarnos en si las niñas tardan mucho en hacer los deberes, si el tiempo de estudio corresponde con sus notas, y si se saltan preguntas o repiten fallos tontos.

A menudo se encasilla a las mujeres con la etiqueta de perezosas, vagas, olvidadizas, despistadas… sin asociar estas conductas con un TDAH. Esto se debe, en parte, a que el TDAH en adultos se encuentra, en cierto modo, invisibilizado “en 2015 salen los catálogos del TDAH en adultos, pero antes no existía”, indica la especialista.

Para las mujeres que llevan toda su vida sin que les detecten este trastorno, “un diagnóstico por sí mismo es terapéutico”, afirma la doctora, sosteniendo que mejora notablemente la vida diaria de las pacientes.

Que las encasillen como personas vagas, perezosas, despistadas y desorganizadas les supone un rechazo y un estigma tanto por la familia como por la sociedad, por eso, cuando llegan a adultas y alguien les dice por fin lo que tienen, para ellas es un alivio.

Este trastorno se detecta con una entrevista clínica que se basa en la entrevista con el paciente y, en algunos casos, también con sus familiares y su tratamiento es individualizado.

Se trata de un tratamiento multimodal: una combinación de terapias de psicología, cognitivo-conductual, psicoeducación y farmacológica. Aunque la realidad es que la mayoría de las personas no pueden permitirse acceder a todas estas opciones y lo tratan únicamente con medicamentos.

La psiquiatra afirma que “el tratamiento les da vida” y que el fármaco por sí mismo es más efectivo que todas las terapias psicológicas. Los más efectivos son los estimulantes, aunque también hay tratamientos no estimulantes, “los estimulantes, a pesar de la mala fama que tienen son fármacos seguros, eficaces y bien tolerados”.

Para Mercedes Sánchez, las mujeres con TDAH son “personas extremadamente vulnerables” y se asocian más con abusos, acoso e incluso violencia de género. “Este problema se ve afectado por los roles de género, ya que de la mujer se siguen esperando cosas distintas que de los hombres, y muchas mujeres con TDAH no pueden cumplir con las expectativas que se espera de ellas”.

En cuanto a los adultos en general, nos habla del infradiagnóstico y quiere destacar el grupo de niños nacidos en los años 60, 70 y 80, ya que fueron años donde no se diagnosticaba el TDAH -aun habiendo problemas de conducta, de adicciones, o de fracasos escolares- ya que en esa época “te ponían a trabajar y no te llevaban al psiquiatra”. Por esto, es probable que muchos de los niños y adultos de esta época no hayan sido diagnosticados. 

Ramos-Quiroga: Mayor sintomatología en las niñas

Por su parte, el psiquiatra Josep Antoni Ramos-Quiroga coincide al afirmar que “existe un sesgo de detección”, y que hay el doble de niños diagnosticados e “incluso en algunas estadísticas el triple”.

Pero esto no quiere decir que el trastorno se de dos o tres veces más en niños que en niñas, sino que hay mayor detección del síndrome en el género masculino que en el femenino.

Sostiene que como las niñas o mujeres presentan una mayor sintomatología de atención –frente a la hiperactividad de los niños– de alguna manera “pasa desapercibido clínicamente o se confunde con otros trastornos como la ansiedad o la depresión”.

El experto indica que las enfermedades mentales se diagnostican clínicamente: “Hoy en día no tenemos pruebas complementarias que tengan la suficiente especificidad y sensibilidad como para detectar estos trastornos”, aunque cada vez se conocen más las causas genéticas concretas que están relacionadas con las distintas enfermedades mentales. 

La carga genética del TDAH

Muchas veces, este trastorno se diagnostica en la edad adulta coincidiendo con el diagnóstico de uno de los hijos. Durante la evaluación del niño, se dan cuenta de que lo que le pasa al hijo es lo mismo que le pasaba a ella.

El TDAH tiene una carga genética muy alta. “Si tu coges el 100% de los motivos por los cuales una persona tiene TDAH, el 76% tiene que ver con nuestra dotación genética”, explica el doctor Quiroga.

Estos mismos genes también confieren más riesgo a tener otras enfermedades que se suelen asociar al TDAH, como las adicciones, la obesidad, la migraña y la depresión.

“No hay que caer en un determinismo genético”, advierte.

“Sabemos que las bases genéticas juegan un papel destacado, pero siempre hay que tener presente que la expresión de los genes depende también de la interacción que tenemos con el medio ambiente”. Esto quiere decir, que si el entorno es protector y favorable, el riesgo de la expresión y de la gravedad del TDAH disminuye notablemente.

Ana Gómez: maestra, paciente y en el asociacionismo

Ana Gómez es maestra y tiene un posgrado en TDAH y trastorno de la conducta y otro en neurociencia y educación. A su vez, forma parte de la Asociación Madrileña de Adultos con Déficit de Atención e Hiperactividad (AMATDAH).

AMATDAH es una asociación formada por personas con déficit de atención, lo que resulta complicado, según nos explica ya que el papeleo les resulta “un horror” y “las reuniones se pierden o se olvidan”.

Ana, además, sufre TDAH, y lo descubrió cuando se enteró de que lo padecía su hija. “Me puse a leer bien todos los síntomas y me puse a llorar. Soy yo”, comentaba. Después de esto se puso a llamar a psicólogos y psiquiatras en búsqueda de un diagnóstico y se encontró con situaciones de todo tipo “me dijeron que no existía, que era falta de madurez”.

Su vida cambió después de conocer el diagnóstico. “Te perdonas a ti misma muchas cosas”, explica. Como muchas otras mujeres, antes de conocer que tenía TDAH experimentó largos periodos de depresión y ansiedad.

Decidió especializarse en ello porque le interesaba “muchísimo” a nivel educativo.

Explica que “si la niña no molesta” el trastorno es difícil de detectar ya que pasan desapercibidas en los colegios y que, por lo general, “las niñas hacen mucho masking”, es decir, que tratan de guardar mucho más las apariencias que los niños, “que no se les note”. “La sociedad les dice lo que tienen que hacer y cómo tienen que comportarse, por lo que son más comedidas”, explica.

Opina que esta condición no desaparece en la edad adulta. “Hay muchas mujeres que tienen todo impoluto o que llegan una hora antes a los sitios simplemente por compensación”, afirma.

Otras, como es su caso, se dan cuenta de que padecen este trastorno cuando son madres, pero que se sigue enmascarando ya que “si no pareces mala madre”. Incluso hay casos de mujeres que llegan a desarrollar un TOC: “ tienes tanto miedo a relajarte que no te lo permites”, explica.

Coincidiendo con muchas mujeres en su situación, también opina que “es fundamental que los empleos se adapten a las personas con TDAH” y que estas adaptaciones serían “muy sencillas” y que le harían la vida mucho más fácil a todas aquellas personas que padecen este trastorno.

En cuanto a las consecuencias que supone vivir sin un diagnóstico, las respuestas de los expertos vuelven a coincidir. Una persona que arrastra un TDAH se encuentra con consecuencias como la ansiedad, la depresión, y la baja autoestima.

Además, las personas con TDAH encuentran dificultades a la hora de enfrentarse a nuevos trabajos y son más propensos a generar conductas adictivas (a sustancias, comida, internet, compras compulsivas, o incluso al sexo). El consumo de drogas suele ser superior en personas con TDAH sin diagnosticar ya que inconscientemente sirve como un tratamiento para el trastorno.

No solo esto, las relaciones personales – como hemos visto – se complican. Debido a la impulsividad, muchas veces se encuentran dificultades a la hora de mantener tanto una relación sentimental estable como una relación de amistad. Además, son más propensos a tener accidentes.

En general, y teniendo en cuenta que cada caso es siempre particular, los síntomas que presenta el TDAH son frecuentemente comunes. Debemos atender a todas aquellas alertas centradas en la inatención y ver si estas son frecuentes.

Sí eres una mujer u hombre que se siente identificado con estas historias, que compartes muchos de los síntomas del TDHA que han sido mencionados, y que llevas años pensando que algo falla en tu vida, quizá tú también padezcas este trastorno. Presta atención a todas las advertencias de los expertos y, ante cualquier caso de duda, acude a un especialista. Quien sabe, quizá tu vida también pueda ser un poquito mejor.

FUENTE:

https://efesalud.com/tdah-mujer-diagnostico-sesgo-genero/

https://www.freepik.es/vector-gratis/sombra-mujer-sobre-fondo-pintura-rosa_14730262.htm#query=MUJERES&position=49&from_view=search

martes, 13 de agosto de 2019

UNA INVESTIGADORA ESPAÑOLA CONSIGUE DETECTAR TDAH A TRAVÉS DE UNA PULSERA





Logra resultados del 98 por ciento de acierto con este aparato, que evita pruebas como el TAC o la resonancia magnética

DOM 11 AGOSTO 2019. 15.25H   REDACCIÓN MÉDICA

Patricia Amado Caballero, investigadora de la Universidad de Valladolid (UVA), ha logrado resultados del 98 por ciento de acierto en la detección en niños de Trastornos de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) a través de una red neuronal de inteligencia artificial.

El estudio plantea el diagnóstico del menor con una pulsera de actividad que debe de llevar puesta durante 24 horas, periodo suficiente para sacar datos que posteriormente son convertidos a una imagen para su tratamiento.

El proyecto ha logrado un nuevo impulso con el uso de los datos de actividad de los niños dentro de una red neuronal, que a través de inteligencia artificial, determina si el menor está sano, o sufre algún trastorno como el déficit de atención o la hiperactividad.

Mayor precisión

Según ha explicado Amado en declaraciones a EFE, este sistema supone un gran avance, al tratarse de "un diagnóstico objetivo basado en datos", lo que le convierte en "algo más preciso que el actual sistema de detección", que consiste en la realización de preguntas al menor y a sus padres según el Manual de Psicología DSM, que posteriormente son evaluadas por psicólogos, y que tienen un carácter subjetivo ya que se pueden producir casos en los que los interrogados no respondan la verdad ante ellas.

La pulsera de actividad se denomina Actígrafo y recoge la frecuencia de actividad del niño en las diferentes acciones que desarrolla a lo largo del día, y además "también puede identificar cómo está actuando la medicación en el menor", según ha indicado la investigadora recién graduada en Telecomunicaciones por la Universidad.

La principal ventaja de este nuevo método es que que su precio no es muy elevado y evita pruebas como un TAC o una resonancia magnética, que actualmente se realizan a los menores junto con el análisis mediante preguntas por un equipo de psicólogos.

Los siguientes pasos dentro del proyecto serán los de logran diferenciar dentro de los niños que presentan un trastorno, es decir, que el sistema separe entre aquellos con déficit de atención y los que presentan hiperactividad, y lograr altos porcentajes de acierto en esta división.

FUENTE:

jueves, 23 de mayo de 2019

CUATRO PUNTOS QUE LOS PADRES DEBEN SABER DEL TDAH



17 marzo 2019

En las últimas décadas estamos viviendo algunos hechos muy llamativos dentro del mundo de la salud derivados entre otras causas, por el uso parcial de la información en las redes sociales. El tema del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es parte de ello, por lo que hoy te compartimos información importante que debes tener en cuenta.

El TDAH es un trastorno crónico que afecta a millones de niños; a menudo, continúa en la adultez. El TDAH involucra una combinación de problemas persistentes, como una dificultad para mantener la atención, hiperactividad y conductas impulsivas, según Clínica Mayo, pero aún hay mucho desconocimiento, por ello te presentamos estos puntos que debes tomar en cuenta.

El diagnóstico

¿Por qué hay tanta controversia en la sociedad y entre los profesionales?

Uno de los orígenes de la polémica existente acerca del Trastorno por Atención está en los síntomas de presentación habituales y su subjetividad.

A pesar de tratarse de un problema con base biológica, afecta a los procesos de autocontrol de nuestro cerebro que regulan la atención, los movimientos y los impulsos, y esto tiene consecuencias directas sobre el aprendizaje, las relaciones sociales y la conducta.

La falta de conocimiento por parte de la sociedad y la infoxicación existente al respecto en medios de comunicación y redes sociales, debido a los intereses opuestos de diferentes agentes, han favorecido los argumentos populistas para crear inseguridad en los padres sobre su responsabilidad al respecto y en los supuestos riesgos de la medicación para el déficit de atención.

Adultos y TDAH

Todo el mundo habla de un problema de madurez ¿Esto no se soluciona con la edad?
En el TDAH se produce una alteración del proceso madurativo cerebral que no consiste únicamente en su enlentecimiento sino en un desarrollo anómalo. Estudios que demuestran la evolución desfavorable del índice de complejidad de conexiones cerebrales en los casos no tratados.

Esto hace básica la existencia de una detección precoz que permita intervenir de forma temprana para prevenir no solo los síntomas y sus consecuencias, sino el anómalo desarrollo madurativo. Si esto no se produce, puede que más adelante no sea viable revertir la evolución.

Los procesos de remodelación cerebral no terminan nunca de producirse. Eso supone que los adultos puedan seguir padeciendo síntomas propios del TDAH unidos al cúmulo de complicaciones y repercusiones sociales, personales o laborales que han ido sumando a lo largo del tiempo. Las consecuencias pueden ser nefastas en diferentes áreas vitales.

TDAH y medicación

¿Por qué es necesaria para el tratamiento y que hay de verdad sobre los riesgos?

En base a las alteraciones biológicas causantes del TDAH, el uso de medicación para la normalización de los síntomas se ha estudiado desde hace décadas. La medicación para el TDAH actúa normalizando los niveles de dopamina y noradrenalina cerebral. Así se favorece un correcto funcionamiento de los mecanismos de autocontrol de nuestras funciones ejecutivas. Esto conduce la normalización de las dificultades a corto plazo e induce una remodelación de la estructura cerebral.
Debe estar bajo el control de un especialista.

Conclusiones

El TDAH existe y es uno de los principales causantes de problemas de aprendizaje en niños y adolescentes.

El Trastorno por Hiperactividad no es un problema educativo relacionado con estilo parental, sino un trastorno del desarrollo con base principalmente genética.

El Trastorno atencional no se cura con la edad si no se toman las medidas adecuadas.

La medicación para el TDAH no es un dopaje ni genera secuelas mentales. Por el contrario, puede ser de gran utilidad para mejorar los síntomas y acabar normalizando este trastorno.

miércoles, 24 de abril de 2019

LA AVENTURA DEL SABER: ¿QUÉ ES EL TDAH?




El 27 de junio de 2018, tuvo lugar la emisión a nivel nacional del reportaje sobre TDAH, rodado por el equipo del programa de La 2 de TVE en colaboración con Fundación CADAH (Cantabria Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad).

La Aventura del Saber es un programa diario matinal de 1 hora de duración destinado a la formación y la divulgación mediante entrevistas y series documentales, fruto de un Convenio de Colaboración entre el Ministerio de Educación y Radio Televisión Española.

En el reportaje se pudieron ver y escuchar los testimonios de personas que están inmersos en todas las áreas en las que el TDAH tiene presencia (académica, clínica, familiar y social).

FUENTE:

martes, 30 de enero de 2018

TDAH: Modelos explicativos, mitos y recomendaciones





Por Elisabet Rodríguez

Hoy en día continúa la controversia generada en los últimos años en relación al Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad. Usualmente se dan muchos tipos de información sobre las posibles causas, sobre las manifestaciones más habituales de su sintomatología o sobre qué criterios pueden ayudar a diferenciar este trastorno de otros.
Algunos de estos hallazgos pueden resultar contradictorios con aquellos expuestos tradicionalmente, pero la cuestión fundamental radica en el hecho de entender que una explicación no sustituye a la otra sino que todas ellas pueden acontecer complementarias. Así, el TDAH se define como un síndrome complejo tanto en su origen como en su desarrollo.
Tomando como ejemplo los datos derivados de investigaciones realizadas para determinar qué factores contribuyen a la aparición del TDAH se pueden diferenciar los tres modelos explicativos siguientes:
  • El modelo médico considera al TDAH como un trastorno neuroevolutivo y de carácter crónico que se vincula fundamentalmente a la ocurrencia de alteraciones biológicas y a la presencia de elementos de riesgo en los periodos prenatales, perinatales y postnatales, como por ejemplo: factores neurológicos, retraso madurativo, factores genéticos u otros factores prenatales y/o perinatales (bajo peso al nacer, prematuridad, consumo de alcohol), etc.
  • El modelo psicopedagógico otorga una relevancia principal al comportamiento aprendido en el ambiente social en que se desarrolla el niño/a. Así, un clima familiar adverso, la presencia de psicopatología parental, un estilo educativo no democrático, una posición socioeconómica familiar desfavorable o la ocurrencia de refuerzo positivo (nivel de atención de las figuras cercanas significativas) obtenido después de efectuar una conducta hiperactiva, son los principales aspectos que correlacionan con la presencia del TDAH.
  • El modelo interaccionista, que considera al TDAH como resultado de la interacción de los dos factores anteriormente expuestos (los biológicos y los sociales) y que cuenta con un aparente mayor apoyo en la actualidad.

Mito 1: El TDAH no existe

La primer cuestión problemática sobre el TDAH deviene el hecho de si es acertada su categorización como entidad nosológica independiente, es decir, si realmente se puede catalogar como un trastorno psicológico o no. A lo largo de mi experiencia profesional he sido testigo de algunas de las afirmaciones siguientes, las cuales considero como una serie de concepciones erróneas que habría que reorientar:
«No existen los trastornos de la atención y/o hiperactividad, no hay base teórica suficiente como para poder afirmarlo».
«El TDAH sólo es una justificación para explicar las alteraciones conductuales de los niños y adolescentes de hoy en día; este sólo es un problema en la aplicación de pautas educativas laxas o de carencia de disciplina parental».

Estas afirmaciones, que están más extendidas de lo que nos gustaría pensar, comprometen y perjudican seriamente la visión que las personas cercanas al niño/a con TDAH tienen de este.
Expresar creencias de esta naturaleza se relaciona con otorgar una voluntariedad y una intencionalidad aversiva a los comportamientos alterados que manifiesta el niño. No se puede dejar de lado que la ciencia ha establecido unas correlaciones clínicamente significativas con factores neurobiológicos consistentes como explicaciones causales del trastorno, tal como se ha indicado anteriormente.
Por otro lado, el trabajo de Russell Barkley (2005) ha puesto de manifiesto que un establecimiento de pautas educativas rígidas y autoritarias como método de intervención para corregir la conducta de un niño/a con TDAH resulta contraproducente y, en última instancia, empeora la problemática. Tal como expone el experto, en el TDAH acontece una alteración en el sistema de la autorregulación de la atención, función que depende principalmente de los centros de regulación del comportamiento motriz (hiperactividad e impulsividad) y cognitivo (inatención) ubicados en las zonas pre-frontal y frontal del cerebro: las denominadas funciones ejecutivas.
Tal como su propio nombre indica, la sintomatología central del TDAH se relaciona con la alteración de la atención (e impulsividad), y puede acompañarse de manifestaciones de hiperactividad. Así las principales dificultades que un niño/a exterioriza pertenecen a una insuficiente capacidad de inhibición (manifiesta en la dificultad para esperar su turno, al demorar una respuesta o de protegerse de las interferencias mientras realiza una tarea concreta), de autocontrol (observable en la dificultad para regular los impulsos, controlar sus acciones) y del funcionamiento ejecutivo (incapacitado para dirigirse a sí mismo, seleccionando qué conducta o acción es más adaptativa en función del contexto que lo rodea).
Veamos si los hallazgos obtenidos a partir del desarrollo de las técnicas de imagen cerebral aportan evidencia sobre esta cuestión:
Aunque no puede determinarse la existencia de un marcador biológico concreto suficiente como para asegurar un diagnóstico claro del trastorno, en los últimos años numerosas investigaciones han puesto de manifiesto a partir de pruebas de neuroimagen (por ejemplo, la Resonancia Magnética funcional) cómo se efectúa la actividad cerebral y el comportamiento neuronal en este tipo de individuos hiperactivos.
Así, entre los recientes hallazgos como los de Rubia y Brinson (2014), puede afirmarse la ocurrencia de un retraso de la actividad neuronal en las zonas frontales del cerebro, la función principal de las cuales hace referencia al control de la atención y el movimiento (impulsividad). Por otro lado, a nivel de neurotrasmisores, también ha podido observarse una descompensación en el volumen de Dopamina, presentando una mayor proporción en el hemisferio derecho en niños TDAH en comparación a sus homólogos sin tal diagnóstico. Este desequilibrio parece ser el responsable de la dificultad que presentan estos niños en la capacidad creativa y la identificación de imágenes.

Mito 2: Intervención Psicofarmacológica vs. Psicopedagógica

Otra cuestión que tradicionalmente ha contribuido a agrandar el debate sobre la intervención en niños/se con TDAH hace referencia a determinar la eficacia diferencial de los diferentes tipos de tratamientos por esta psicopatología.

Tanto los defensores de la prescripción farmacológica como aquellos que se decantan por la terapia psicopedagógica disponen de argumentos sólidos como para afirmar que cada una de ellas es una parte muy relevante en la intervención en TDAH, si bien los resultados de la aplicación por separado de ambas no llega a los índices de eficacia terapéutica que ofrece la prescripción del tratamiento multi-componente.
Así, tal como se expone en Pérez (2006) la modalidad que cuenta con más evidencia empírica en cuanto a eficacia es el tratamiento cognitivo-conductual combinado con fármacos psicoestimulantes como el Metilfenidato, el cual se conforma a partir del siguientes componentes: entrenamiento en autorregulación de la conducta mediante autoinstrucciones y técnicas cognitivas, técnicas de modificación de conducta operantes como la economía de fichas y el tiempo fuera, entrenamiento en técnicas de resolución de problemas y pautas educativas y comunicacionales parentales y docentes.

Cómo comunicarnos con un niño con TDAH

En referencia a las comunicaciones parentales y docentes, las siguientes orientaciones pueden ser muy útiles para evitar posibles episodios de estigmatización y deterioro de la autoestima, aspectos que suelen acompañar a la mayoría de los casos de TDAH.
  • Es positivo dar las indicaciones manteniendo el contacto visual y físico, como por ejemplo tocando un brazo.
  • Resulta muy perjudicial verbalizar comparaciones con otros niños.
  • Es recomendable avisar con una antelación suficiente de los acontecimientos y las tareas que tendrá que realizar. El establecimiento de rutinas comportamentales los ayuda a funcionar más eficazmente.
  • Conviene felicitarlo/a verbalmente por la buena conducta ofreciendo reconocimiento y afecto.
  • Las recompensas y las penalizaciones cortas e inmediatas son más efectivas. Es fundamental aplicarlas de forma consistente, coherente y de forma argumentada.
  • Las indicaciones que se les dan tienen que ser concretas, breves, claras y sencillas.
  • Es muy relevante evitar ridiculizarlo/a en público o privado.
  • Se recomienda sustituir el verbo “ser” por la forma “estar” al realizar una crítica. Es preferible hacer correcciones de conductas concretas y observables en lugar de criticar su personalidad o carácter general.
  • Es más eficaz utilizar un tono de voz suave pero firme ante la aplicación de un correctivo.
  • Es muy relevante adoptar una actitud empática y de comprensión hacia sus dificultades.

Referencias Bibliográficas
Barkley, R. (2005), Modelo de autorregulación de Barkley aplicado al trastorno por déficit de atención con hiperactividad: una revisión.
Pérez M., Fernández, J. R., Fernández, C., Amigo, I. Guía de Tratamientos Psicológicos Eficaces III (2006). Pirámide: Madrid.
Rubia K, Alegría AA, Brinson H. Anomalías cerebrales lo trastorno miedo déficit de atención/hiper- actividad: una revisión. Rev Neurol 2014; 58 (Supl 1): S3-18.

Escrito por Elisabet Rodríguez
http://elisabetpsicologia.wix.com/elisabetpsicologia 
Licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona. Especialidad en Psicología Clínica (Postgrado en Actualización en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona) y en Psicopedagogía (Máster en Psicopedagogía Clínica por el Instituto Técnico de Estudios Aplicados). Actualmente ejerciendo como Psicóloga infanto-juvenil y adultos en despacho propio (Granollers, Barcelona) y en Centre d'Atenció Psicopedagògica Estudi (Sant Celoni, Barcelona). En colaboración con diversas revistas digitales mediante la redacción de artículos de divulgación sobre Psicología.

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