TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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miércoles, 24 de abril de 2019

LA AVENTURA DEL SABER: ¿QUÉ ES EL TDAH?




El 27 de junio de 2018, tuvo lugar la emisión a nivel nacional del reportaje sobre TDAH, rodado por el equipo del programa de La 2 de TVE en colaboración con Fundación CADAH (Cantabria Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad).

La Aventura del Saber es un programa diario matinal de 1 hora de duración destinado a la formación y la divulgación mediante entrevistas y series documentales, fruto de un Convenio de Colaboración entre el Ministerio de Educación y Radio Televisión Española.

En el reportaje se pudieron ver y escuchar los testimonios de personas que están inmersos en todas las áreas en las que el TDAH tiene presencia (académica, clínica, familiar y social).

FUENTE:

jueves, 19 de julio de 2018

UN CAMPAMENTO PARA NIÑOS CON TDAH EN EL QUE TODOS SON BIENVENIDOS



Frente a otros escenarios, como algunos centros educativos, en los que son vistos con cierto rechazo, aquí encuentran a adultos que los saben tratar y les generan confianza

MANUEL CARMONA
17 JUL 2018 - 13:12

En un paraje poco transitado en plena península entre el río Tormes y la sierra de Béjar, en el salmantino municipio de El Guijo de Ávila, se ofrece a niños y niñas y adolescentes con TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), un campamento veraniego. El TDAH afecta a cerca del 6% de la población infantil (a los adultos también, pero no se manifiesta de forma tan evidente) y sus síntomas son la hiperactividad, la impulsividad y la falta de capacidad para mantener la atención. El campamento, además, da la posibilidad a otros menores sin trastorno de disfrutar de esta aventura con el propósito de contribuir a la inclusión interpersonal y social de unos y otros y a  jóvenes del Centro de Menores de la Comunidad de Madrid.

Ahí radica uno de sus logros como nos cuenta Víctor García, Coordinador del mismo: “Tratamos de que no se convierta en un gueto en el que puedan relacionarse chavales parecidos, sino que sea una especie de banco de pruebas con adultos y personas que son un ejemplo para ellos, les ayudamos a regular la intensidad de las relaciones y que lo que trabajen en verano les sirva para el resto del año de cara a que entiendan también a las personas de su clase, de su colegio o IES, y ellos también pongan de su parte a la hora de relacionarse para tener éxito en las relaciones sociales”.

Los vínculos cotidianos para los menores con TDAH son uno de sus principales problemas, pero también con el paso del tiempo, y la ayuda de sus familias, de psicólogos y monitores, y de entidades como la Asociación Nacional de afectados por el TDAH (ANSHDA), se convierten en un reto que superar. Cuando logran establecer nuevas amistades y consolidarlas con el paso del tiempo, chicos y chicas crecen y se sienten felices. Es el caso de Daniel R. Raposo que habla emocionado de cómo “cada año vienen chavales nuevos y es como ir añadiendo más gente a tu lista. Voy teniendo más amigos y me relaciono mucho mejor. Aprendo cosas de otros países, de otros compañeros”.

Este campamento me ha enseñado a que relacionarse con gente es bueno. Al principio cuesta un poco, pero luego conforme vas hablando te mueve más la idea de que si ya conoces a una persona, conocer a otra es muchísimo mejor

Este adolescente, como tantos menores con TDAH, vive un día a día diferente en sus relaciones con los otros de su generación. Por eso, cada vez que logra madurar una amistad o iniciar una nueva, su alegría se fortalece y aumenta. Raposo ya va contando los días que quedan para incorporarse al campamento, será su tercer año, y se expresa con ilusión: “Este campamento me ha enseñado a que relacionarse con gente es bueno. Al principio cuesta un poco, pero luego conforme vas hablando te mueve más la idea de que si ya conoces a una persona, conocer a otra es muchísimo mejor. Conoces sus gustos. Este año en una reunión de la organización conocí a un chaval al que le gustaban las mismas cosas que a mí. Le conocí un poco y nos llevamos muy bien”.

La organización y coordinación de un campamento así conlleva contar con un equipo de profesionales competentes y acostumbrados a tratar con personas diferentes.

¿Qué diferencia a este tipo de convivencia de otras?

García nos aporta una de las claves: “La principal diferencia está en el número de personas que trabajamos con ellos y el ritmo de las actividades. En un campamento de cualquier tipo, lo normal es un monitor por cada 10 niños, en nuestro caso es de uno por cada tres o cuatro. Esto nos da una tranquilidad y una libertad a la hora programar muchas actividades”.

Este es el séptimo año que ANSHDA organiza este campamento y el primero en este paraje de singular belleza. Se ha buscado con ello satisfacer las necesidades de los participantes que venían solicitando años atrás poder hacer actividades acuáticas. Estar en plena orilla del río Tormes les facilita satisfacerlas: "Nos acordamos de este pantano que está más resguardado, y al que veníamos en los campamentos que organizábamos con la Comunidad de Madrid. Para hacer rutas también es extraordinario”.

La arboleda que rodea a ese escenario natural, las rocas de la serranía, el cantar de los pájaros, y el sonido de las olas del Tormes, crean una atmósfera que permite a todos desconectar de las rutinas diarias, y contribuyen, por un lado, a que estos menores mejoren cuestiones como la atención o la hiperactividad. “Trabajamos la concentración por dos vías: la rutina del día a día para que ellos recapaciten qué se me está olvidando o no estoy haciendo, más que con el discurso típico de que no te has lavado las manos y no puedes entrar a comer. Eso lo decimos el primer y el segundo día, pero el tercero hacemos un juego en la puerta del comedor, y hacemos una selección de lo que ha hecho la gente que se acuerda. Eso ayuda a que ellos saquen su propio reflejo. Y luego las actividades en las que necesitan tomar decisiones para poder ir accediendo a los siguientes estadios de ellas: las yincanas. Tienen que ir resolviendo pistas y necesitan concentración para acabar la yincana”, nos concreta García.
Y, por otro, promueven actividades con las que desarrollan habilidades emocionales y sociales para hacer frente a los entornos cotidianos.

Los vínculos que se generan con los monitores son extraordinarios. Para los niños con TDAH se convierten en auténticos ejemplos a seguir. Se sienten escuchados y comprendidos

¿Cómo evolucionan las personas con TDAH tras asistir a un campamento de este tipo?

"Los chavales nos comentan que gracias al campamento del año pasado les ha ido mucho mejor, se lo han planteado de otra forma, agradecen los consejos y la chapa que les dimos. Muchos monitores y monitoras han sido participantes en los campamentos, y a los 17 ó 18 años no pueden venir más, y hacen los cursos de monitores y nos los llevamos al campamento también. Encuentran así referencias y les mejora bastante la existencia”.

Los vínculos que se generan con los monitores son extraordinarios. Para los niños con TDAH se convierten en auténticos ejemplos a seguir. Se sienten escuchados y comprendidos. "Frente a otros escenarios, como algunos centros educativos, en los que son vistos con cierto rechazo, aquí encuentran a adultos que los saben tratar y les generan confianza", relata feliz Raposo. “La relación con los monitores es muy buena. Uno de los monitores del año pasado fue como un hermano, me trataba muy bien y le cogí mucho cariño. Era como tener otra familia en el campamento”, añade.

Otra de las peculiaridades de este refugio es que los menores contactan un día a unas horas concretas con sus padres y madres, de esta manera, se busca que socialicen con sus iguales y que sus mayores descansen. El efecto que produce en las familias y en los TDAH es magnífico como atestigua García: “Se creó como respiro para familias que llevan mucho trote durante el año con estos chavales, hay mucho fracaso escolar. Los chavales nuevos nos cuentan que vienen de experiencias malas en su tiempo libre: los han expulsado de tres o más campamentos. Ya no solo es la posibilidad de tener unas vacaciones para los hijos, sino que se nota mucho cuando vuelven cómo se ha desarrollado su tejido social". "Cuando tienes un chaval intenso necesitas", continúa, "10 días al año para poder recuperar tu rutina, y no vivir solo para él. Sabes que va a quedarse y además no te van a llamar para decirte: el niño es muy movido, o se ha peleado, o ha dicho una palabrota". Además "hay chicos que cuando llaman a sus padres un día a mitad del campamento, les cuentan lo que han hecho, o que ha hecho un amigo y durante la conversación telefónica se lo pasa para que hablen con él también. Es decir, la falta de costumbre que tienen estas familias de que haya éxito con los hijos, aquí lo logran”, añade.

Para crear todo ese mundo empático también se requiere desarrollar un abanico de actividades que motiven y conecten a los protagonistas y a sus circunstancias. Entre las que generan una respuesta positiva destacamos: el tiro con arco, la escalada, nadar, rutas de senderismo o las tirolinas. Pero hay dos que han causado una atracción simbólica en las personas con TDAH. Una es la yincana guarra que nos comenta Raposo: “Tenías que coger piezas de un cubo lleno de arena metiendo un poco la cabeza para cogerlas. Y luego llevarlas a otro sitio y te tiraban un cubo de agua”.

La otra actividad es la sucesión de veladas nocturnas, que ayudan a que los menores pierdan paso a paso el miedo a expresar sus emociones ante otros, como afirma García: “Se les mueven resortes por dentro y emociones sobre todo con las veladas nocturnas: se dan cuenta de lo importante que es poder expresarse, y cómo me expreso cuando el de al lado se está riendo mientras yo hablo emocionado y llorando”.

En otros momentos también practican el lenguaje de signos, una actividad que exige mucha concentración y que a ojos de determinados profesores de colegios o IES no es posible desarrollar con los TDAH. Sin embargo, aquí lo imposible se vuelve real y cotidiano, como nos cuenta emocionado García: “Todos los años hacemos lenguaje de signos en el campamento porque requiere concentración máxima y los chavales salen hablándolo. Ninguno deja de hacerlo, y pasan a diario una hora y media sentados en la naturaleza aprendiéndolo. Eso es un reto a los ojos de otros para quienes eso nunca se podría haber hecho. Les motiva que lo da un monitor solo, y de una forma que les mola y es dinámico”.

FUENTE:

ANSHDA:
Teléfono: 91 356 02 07
Dirección: Calle Molina de Segura 33, 28030 Madrid

lunes, 9 de abril de 2018

TIPS PARA PROFESORES DE NIÑOS/AS CON DÉFICIT DE ATENCIÓN



Actualmente, el trastorno por déficit de atención es considerado una condición bastante compleja y alarmante, y aunque refleja consecuencias en todos los ámbitos del desarrollo del niño, es en la escolarización donde presenta mayores inconvenientes.
Quienes deben lidiar con casos de TDAH lo saben mejor que nadie, pero, ¿acaso no existen estrategias que puedan implementarse para favorecer la formación de estos niños?
La respuesta es sí, las hay, y a continuación hablaremos acerca de algunos de los tratamientos psicoeducativos que pueden ayudar a mejorar la conducta y el aprendizaje en niños que padecen déficit de atención.

Formación de los maestros y educadores

La intervención de los profesores tiene un papel fundamental en el tratamiento de los niños con TDAH. Sin embargo, para poder responder a las necesidades educativas de los mismos, es de suma importancia que cuenten con conocimientos básicos sobre este tipo de trastorno y tengan una idea de cómo manejarlo en el entorno educativo.

Una vez realizada la evaluación psicopedagógica, el orientador deberá comunicarles a los profesores los resultados de la misma, y deberá hacerles saber las necesidades del niño en distintos ámbitos.

Quienes deban trabajar directamente con el niño tendrán que conocer la base biológica del trastorno, así podrán comprender la necesidad de efectuar las determinadas adaptaciones.

De igual forma, es importante concientizarlos de que deben plantear soluciones en lugar de solo resaltar el problema, así como también hacerles entender que el problema radica en el trastorno y no en el niño como tal, de modo que sean capaces de apreciar los aspectos positivos de éste y motivarlo tanto a él como a sus familiares.

Recomendaciones para los maestros y educadores

El centro educativo debe considerar la situación del alumno y llevar a cabo las adaptaciones pertinentes para dar respuesta a sus necesidades.
Asimismo, los profesores deberán disponer de las herramientas que hagan falta para lidiar con las dificultades que acarrea el trastorno y ayudar a que el niño pueda: seguir instrucciones, mantener una conducta adecuada, organizar su material escolar, tener una correcta participación en actividades grupales, y desarrollar sus habilidades de lectura, escritura, cálculo, entre otras.

Recomendaciones para la organización de la clase:
  • Al tratar con niños con déficit de atención, es recomendable evitar el exceso de ruido o de estímulos visuales que puedan causar distracción.
  • Ubicar al alumno con TDAH de manera que esté cerca del profesor y en compañía de los alumnos más tranquilos y organizados.
  • Mantenerlo alejado de puertas, ventanas o lugares en los que se transite con frecuencia.
  • En caso de trabajos grupales, debe cuidarse la elección del equipo de trabajo y mantener una ubicación cercana a la mesa del profesor.

Recomendaciones para la realización de actividades:
  • En actividades que impliquen el uso común de materiales, deberán controlarse con especial atención el uso y la colocación de los mismos, a modo de evitar que el niño deba recorrer largas distancias para llegar a ellos y pueda distraerse.
  • Especificar con claridad los materiales que deberá emplear para cada actividad.
  • Se debe procurar que el alumno disponga únicamente de lo que necesita para cumplir con el trabajo, y deberá recoger y guardar todos los implementos una vez finalizado el mismo.
  • Es posible aprovechar el uso de materiales para designarle determinados trabajos para el cuidado y uso de los mismos, como repartir, recoger, guardar, etc.
  • Hacer uso de carteleras o herramientas de información similares para establecer normas o instrucciones.

Recomendaciones para mantener la atención del niño con TDAH:
  • Asegurar que el niño esté prestando atención antes de dar las indicaciones.
  • Hacer siempre contacto visual y permanecer cerca del niño.
  • Motivar la participación del niño mediante preguntas simples sobre el tema, empleando distintos materiales o demostrando las asignaciones de manera novedosa.
  • Emplear estímulos visuales, un buen tono de voz y hacer gestos con un poco de exageración.
  • Estimular la enseñanza corporativa, puede ser pidiéndole al niño que le explique los puntos de un tema a un compañero que haya tenido problemas para entender.

Asimismo, para mantener la atención del niño antes y durante la realización de las actividades, se recomienda lo siguiente:
  • Explicar al niño los puntos de una actividad antes de iniciarla, utilizando palabras fáciles de entender.
  • Corroborar que el niño haya comprendido las indicaciones.
  • Puntualizar las instrucciones muy complejas en un paso a paso.
  • Dividir las actividades muy extensas y reducir su número.
  • Vigilar constantemente la realización de la actividad para reforzarle positivamente u orientarle hacia la ejecución correcta.
  • Emplear registros que muestren su progreso y sus logros.

También puedes utilizar las siguientes estrategias:
  • En las actividades, se recomienda crear hábitos de escucha, uso y organización de materiales, inicio y culminación de labores, etc.
  • Enseñar al niño a identificar su trabajo debidamente, respetar el margen y todo lo que conlleve a un trabajo más ordenado.
  • Adiestrarle para que cumpla con una secuencia a la hora de hacer sus actividades, por ejemplo:
  1. Escuchar y repasar las instrucciones.
  2. Ubicar el material requerido.
  3. Reflexionar sobre la asignación.
  4. Hacer el trabajo.
  5. Revisar el trabajo.
  6. Mostrarle al profesor.
  7. Hacer las correcciones necesarias.
  8. Organizar los materiales utilizados.

Deberes del niño

Por otra parte, en cuanto a los deberes del niño:
  • Deberá entender con claridad las asignaciones para el hogar. Se puede hacer uso de un pizarrón o un diario para dejarlas por escrito.
  • Priorizar los deberes para que pueda cumplirlos en el tiempo justo.
  • Utilizar el diario como registro del progreso y los logros del niño.

Recomendaciones para los exámenes y evaluaciones:
  • Emplear distintas formas y herramientas de evaluación como trabajos escritos, orales, etc.
  • Prepararle para la realización de los exámenes.
  • Procurar que los exámenes escritos sean cortos, con preguntas claras y expresadas en palabras sencillas.
  • Corroborar la comprensión de las preguntas y la realización del examen.

Dado que los alumnos con TDAH suelen tener dificultades para manejar su atención y su conducta, es recomendable desarrollar un programa conductual para regular el comportamiento, el cual debe fundamentarse en lo siguiente:
  • Responsabilizar al alumno por sus conductas.
  • Premiarle por las conductas aceptables.
  • Hacer caso omiso, corregir o sancionar los comportamientos inadecuados.
  • Enseñarle otras conductas alternas.

Tomar en cuenta estos tratamientos psicoeducativos es vital para promover la sana formación y desenvolvimiento de los niños con TDAH, después de todo, la educación es su derecho

FUENTE
Imagen: https://pixabay.com/es/aula-educaci%C3%B3n-escuela-mano-381900/

martes, 22 de noviembre de 2016

TDAH: UN TRASTORNO SUMIDO EN UNA PROFUNDA DESINFORMACIÓN



http://www.frasesypostales.com/tarjeta/621/no-soy-ni-mejor-ni-peor.html

19/11/2016 - SANDRA CARBAJO / NEUPIC

“El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) es un trastorno que tiene su origen en la infancia y que se caracteriza principalmente por inatención (son niños más inatentos), un exceso de actividad, que es lo que se conoce como hiperactividad y, sobre todo, impulsividad, es decir, que no suelen elaborar la respuesta”, explica Alberto Jiménez, psicólogo y socio fundador de Educ-at.

Este trastorno con un fuerte componente genético afecta entre un 5% y un 7% de los niños españoles, es decir, uno de cada 1 de cada 20, siendo el problema de conducta e integración prevaleciente entre la población infanto-juvenil.

“Toda esa sintomatología de la que hablamos se empieza a ver cuando el niño tiene entre 4 y 5 años, pero no es hasta los 6, 7 u 8 años cuando se le diagnostica de manera oficial siguiendo los parámetros en cuanto a sintomatología y afortunadamente cada vez más, estudios se refiere y que pueden cerciorar su diagnóstico”, afirma Ángel Terrón también psicólogo y socio fundador de Educ-at.
Ángel y Alberto son psicólogos de profesión y fundadores de Educ-at, una entidad psico-educativa especializada en el tratamiento eficaz del TDA/TDAH. Amigos desde los 13 años, Terrón y Jiménez observaron durante sus años universitarios que este trastorno no estaba bien enfocado por parte de la Psicología y de ahí, la necesidad de crear un proyecto donde las familias afectadas por dicho trastorno, encontraran una salida.

Un trastorno complejo y heterogéneo

Una de las principales características del TDAH es que no es un trastorno de manual. La cantidad de particularidades que conserva en función del entorno del niño son las que definen la complejidad y heterogeneidad de dicho trastorno. Por ello, la forma de manifestarse varía o no, dependiendo del caso. 
Asimismo, "en muchas ocasiones es muy difícil comprender bien qué cosas se deben al trastorno y qué cosas se deben a la edad”, confiesa Alberto. Y si a ello añadimos que existe un profundo desconocimiento y una vasta desinformación del trastorno, el resultado implica que tanto la evaluación como el tratamiento se encuentren sumidos en un limbo entre el sobre-diagnóstico y su antagonista.

Los estudios establecen que aquellos chicos en los cuales existe un predominio hiperactivo tienden a estar sobre-diagnosticados, mientras que aquellos donde prevalece el déficit de atención, pasen desapercibidos, según clarifica Alberto.
“Igual de malo es el sobre-diagnóstico como aquellos chicos que por su déficit de atención pasan más desapercibidos, y entonces no llegan nunca a concebir que lo que tienen es un trastorno sobre el que hay que trabajar”, manifiesta Ángel Terrón. Además reconoce que desde Educ-at inciden en la necesidad de una correcta evaluación. “Es un trastorno que independientemente de nuestra opinión, requiere mediación. Hay que tener bastante cuidado y saber que al niño que se le está diagnosticando le afecta realmente ese trastorno”.

La importancia de la coordinación

En España según dicta la ley vigente (Ley 3/2014 sobre la defensa de los Consumidores y Usuarios, y otras leyes complementarias), únicamente los psicólogos que además de estar colegiados, sean sanitarios, con habilitación sanitaria o especialistas en Psicología Clínica están capacitados para valorar e intervenir sobre la salud en el ámbito sanitario. No obstante, en ningún caso el psicólogo podrá prescribir tratamientos psicofarmacológicos, es decir, no está habilitado para recetar ni medicar al paciente. Generalmente esta labor es desempeñada por un neurólogo o psiquiatra que será el encargado de emitir el diagnóstico oficial.

El abordaje tiene que ser multidisciplinar, y esto implica que tiene que existir una perfecta coordinación entre el colegio, la familia y los distintos profesionales que trabajan con el niño. Eso es nosotros como psicólogos, y el neurólogo o médico pertinente”, aclara Alberto Jiménez.
En este aspecto tanto Ángel como Alberto insisten en que debe estudiarse cada caso de forma individual y que la medicación es necesaria pero nunca suficiente

El TDAH es un trastorno de carácter neurobiológico cuya manifestación varía en función del ambiente del niño. De hecho, las características de inatención, hiperactividad e impulsividad propias del trastorno deben presentarse de forma prolongada y constante en diferentes ámbitos del niño: cole, casa, amigos, por ejemplo. De no ser así, la problemática del pequeño se deberá a otro conflicto.

¿El paradigma? Un cambio en el sistema educativo

De forma frecuente el TDAH se reconoce en Primaria ya que en ese momento, las dificultades en el rendimiento escolar y las disfunciones sociales se presentan con mayor claridad. Por tanto, el colegio juega un papel fundamental para el diagnóstico del TDAH. No obstante, actualmente el profesorado no posee las herramientas necesarias para ayudar a la valoración y tratamiento del trastorno. Lo que supone un grave problema ya que estos niños son marginados no sólo por sus compañeros sino por el propio docente que se ve superado por esa inatención, hiperactividad e impulsividad del niño y de la que no puede hacerse cargo porque principalmente no sabe cómo.

“Una de las grandes claves para entender un poquito más y ayudar a estos chicos, y que es un poco utópico, sería cambiar el sistema educativo y la formación al profesorado. Hablo también de psicólogos, porque la formación que recibimos es mucho más escueta. Sin embargo, del profesorado estamos hablando que se va a encontrar uno de cada veinte niños con TDAH o sintomatología similar. Enseñarles a cómo tienen que ayudar a estos chicos sería fundamental”, comenta Alberto Jiménez.

Esta falta de conciencia y formación son responsables del abismo que existe en torno al adecuado conocimientos del TDAH. Ángel Terrón confiesa que los métodos y en concreto, los que se aplican en el ámbito educativo, son métodos que perjudican enormemente a los niños que tienen déficit de atención. “Todavía los coles tienden a la lección magistral que no beneficia a nadie pero que a ellos les perjudica sobremanera, y tampoco se les enseña a trabajar correctamente desde casa. Olvidándonos muchas veces del desarrollo emocional que, desde luego, tampoco el colegio y cada vez menos desde las familias, se incide en la importancia de que nuestros hijos tengan un correcto desarrollo a nivel emocional”.

Precocidad como clave

El reto que además supone una imperiosa necesidad, se centra en una profunda labor de concienciación y difusión del trastorno. Desde que aparecen los primeros síntomas hasta que al niño se le diagnostica TDAH pueden pasar dos años. La nefasta repercusión que acarrea estar 24 meses sin establecer ningún tipo de medida, condiciona alarmantemente el desarrollo del niño. Por ello, aconsejan que en el momento que la familia sospeche que su hijo puede tener TDAH, acuda a un profesional que evalúe al chaval, tanto sus puntos fuertes como débiles y que además realice un bosquejo de la dificultad que presenta. “En función de esa evaluación, lo normal y en este caso, lo que hacemos nosotros es hacer una valoración neuro-psicológica en profundidad y de ésta, se pasa a pedir cita con el neurólogo, pediatra o médico correspondiente, el cual hace el diagnóstico oficial”.

A pesar de todo, el TDAH no debe ser considerado un trastorno grave. Un diagnóstico y tratamiento adecuado no deben coartar ni condicionar la vida de una persona y arrastrar frustración a la hora de conseguir los objetivos de cada uno. De hecho, los niños con TDAH son altamente creativos y transparentes. “El TDAH no tiene que limitar la vida de una persona. Por supuesto que pueden y deben llevar una vida totalmente normal. Incluso en el trabajo diario con estos chicos nos encontramos que pueden tener una serie de cualidades que no quiero decir que otros chicos sin el trastorno no las tengan, pero que en ocasiones pasan desapercibidas […] En definitiva un potencial que ellos mismos en ocasiones incluso, dejan en un segundo plano debido a que les estamos haciendo ver, por desgracia, que no siempre son capaces cuando la realidad no es así”.

Por tanto, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad más conocido como TDAH no es una leyenda urbana ni un rasgo propio de los chavales entre 5 y 8 años. Este trastorno afecta a uno de cada veinte niños y como tal, no desaparece. Ignorarlo supone cohibir el desarrollo social y educativo de una persona con un gran potencial que en su vida adulta presentará grandes dificultades para integrase en la sociedad. Es fundamental por ello que cada estamento de la sociedad entienda qué es el TDAH. Una vez más, el éxito reside en la educación óptima y la conveniente difusión.

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viernes, 15 de abril de 2016

¿SE DEBE CASTIGAR AL NIÑO CON TDAH SIN IR DE EXCURSIÓN?



¿Recuerdas cómo era el día de excursión con el colegio cuando eras pequeño? 

Te vendrá a la mente lo lentos que pasaban los días previos al día D, la alegría y expectación que te invadía, la emoción que suponía hacer algo diferente, ir con los demás en el autobús cantando y riendo…

Pues la realidad de muchos niños con TDAH es muy diferente, y lo único que sienten cuando el colegio organiza una excursión es frustración, marginación, y culpabilidad. ¿Por qué? Porque de forma sistemática se les castiga sin participar en la excursión. Hemos visto a muchos padres quejarse en los colegios de que a su hijo con TDAH lo han castigado sin ir de excursión con el resto de la clase, hablar con profesores, director o quien haga falta, para que entiendan que esa no es la forma ni el camino.

Así que lo único que podemos esperar con este artículo es que aquellos que no se hayan dado cuenta todavía, tomen conciencia de lo importante que es que los niños con TDAH vayan de excursión con los demás.

Sin excursión, riesgo de exclusión social

Es frecuente que los niños con TDAH estén castigados sin participar en las excursiones como consecuencia de su mal comportamiento en clase, porque no hayan entregado los deberes a tiempo o porque no hayan obedecido al profesor. 

Sin embargo este tipo de castigo lo que hace es cronificar una situación que no es beneficiosa ni para el niño, ni para el profesor, ni para nadie. Si además se impide que participe en las excursiones, de forma repetida y sistemática, se está fomentando la exclusión social del niño.

Se sabe que en la infancia se empieza a construir nuestro autoconcepto, es decir, la imagen que tenemos de nosotros mismos, y este autoconcepto está en gran parte construido con lo que nos transmiten los demás (confianza, críticas, cariño, respeto, valores…). 

Si a un niño lo castigas constantemente y no participa en las mismas actividades que los demás ¿qué autoconcepto va a tener de sí mismo? ¿Qué lección les estamos enseñando a los otros niños de la clase? Lo más seguro es que le marginen y se burlen de él. En fin, un panorama muy poco esperanzador y poco propenso a una recuperación positiva de la situación.

Usa la excursión como refuerzo positivo

Durante la infancia cualquier cosa que se escape de la rutina es realmente emocionante, y las excursiones son parte de estas experiencias únicas en las que todos los niños tienen derecho a participar. Son una oportunidad fantástica para aprender cosas nuevas y vivir experiencias. Por eso merece la pena cambiar el planteamiento de “estás castigado sin excursión.”

Utiliza las excursiones como refuerzo positivo, ofreciéndole al niño la posibilidad de participar si su comportamiento lo permite. Es decir, motivarle a comportarse de una manera adecuada (dándole unas pautas claras de lo que se espera de su comportamiento) para que se gane el ir a la excursión. Siempre que se planteen este tipo de situaciones, es importante evitar ridiculizar al niño o hacerle sentir diferente del resto, por lo que esto puede pactarse en privado entre el profesor y el niño e incluso los padres, para que todos estén involucrados en motivarle a conseguirlo.

Estrategias

Si el profesor tiene dudas de poder controlar a todos los niños y ocuparse del niño con TDAH, a veces puede ayudar el contar con otra persona que colabore (orientador, otro profesor que conozca al niño, el padre…).

Es importante antes de la excursión dedicar un tiempo o alguna actividad relacionada a explicar el motivo de la excursión, el objetivo y en qué va a consistir para implicar a todos los niños en ella.
Recordar en varias ocasiones (antes y durante) la organización del día, y de las diferentes etapas que se vayan a desarrollar, para que los niños sepan qué pueden esperar, que no les pillen las cosas por sorpresa y les pueda desorientar.

Establecer unas normas de comportamiento para todo el grupo y recordarlas una a una, y advertir de las posibles consecuencias en caso de que no se sigan. Puede que al niño con TDAH le venga bien que se le entregue la lista de normas por escrito para que las pueda revisar tranquilamente.

Puede ser de gran ayuda encargar al niño con TDAH de alguna tarea durante la excursión relacionada con la gestión y/o organización (contar a los niños cuando estén subidos al autobús, ser el encargado del agua, guardar el mapa…).

Acordar con el niño antes de la excursión (de forma privada) que pueda conseguir un “carné de buen comportamiento” (o algo similar) si respeta el cumplimiento de todas las normas establecidas durante la excursión.

Los ambientes estructurados, bien organizados, con rutinas y motivadores son una gran ayuda para el autocontrol del niño con TDAH. El profesor tiene que ser consciente de lo que representa para los niños, y actuar como modelo para el alumno y sus compañeros. 

Una actitud tolerante, flexible y paciente, y comprendiendo las características propias del TDAH, conseguirá un mejor comportamiento por parte de su alumno.

¿Te animas a intentarlo?

FUENTE:

sábado, 30 de enero de 2016

30 DE ENERO. DÍA ESCOLAR DE LA NO VIOLENCIA Y LA PAZ



Desde 1964, para conmemorar la muerte de Gandhi, 
se celebra el 30 de enero el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, 
reconocido por la UNESCO en 1993.
En esta fecha, se recuerda la necesidad de la educación para la tolerancia, la solidaridad, el respeto a los Derechos Humanos, la no violencia y la paz.
El lema de este día es:
"Amor universal, no-violencia y paz. El amor universal es mejor que el egoísmo, la no-violencia es mejor que la violencia y la paz es mejor que la guerra".
FUENTE:

Bullying, No es cosa de niños

Gemma García. Redacción de Sapos y Princesas
Actualizado 29/01/2016 11:20

Insultos, burlas, amenazas en las redes sociales... Uno de cada cuatro alumnos sufre acoso escolar grave en España, el cual puede desembocar en peleas, trastornos de salud mental o, incluso, como tristemente sabemos, en suicidios.

El 30 de enero se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, un día para reflexionar sobre cómo afrontar y detectar este problema desde el punto de vista del acosado, así como para conocer y reconocer las circunstancias que rodean al acosador con el fin de combatirlo y prevenirlo desde las aulas, sí, pero también desde casa. 

El acoso escolar es un fenómeno cada vez más frecuente en nuestro país. Entre un 5% y un 10% de estudiantes adolescentes (10-15 años) sufre bullying en España. A través de un estudio publicado en el British Medical Journal, que vincula el acoso escolar con el 30% de las depresiones adultas, los expertos trataron de concienciar sobre las secuelas de estos comportamientos.

Los niños que sufren acoso presentan síntomas de ansiedad y miedo

¿Qué podemos hacer si nuestro hijo es víctima de acoso escolar? Principalmente, debemos tener conocimiento de los distintos tipos de acoso. "El bullying y ciberbullying mantienen características idénticas, pero, respecto a la persistencia o repetición en el tiempo, el ciberacoso se convierte en algo que puede ser, además, permanente: veinticuatro horas al día, siete días a la semana, treinta días al mes...", explica la Doctora Rosario Ortega-Ruiz, de la Universidad de Psicología de Córdoba. "En el caso del acoso mediante el móvil o Internet, los efectos son más devastadores, ya que la víctima no puede escapar de la situación ni siquiera cuando sale del centro escolar", añade Fuensanta Cerezo Ramírez, Doctora en Psicología de la Universidad de Murcia y autora de Violencia en las Aulas, entre otras publicaciones. Una vez que sabemos en qué consiste el acoso escolar, debemos informarnos sobre cómo detectarlo y, finalmente, cómo actuar ante él. Según Ortega-Ruiz, "los niños suelen comenzar con problemas de sueño o de alimentación, cambios de carácter, irascibilidad, se vuelven muy reservados y muy recelosos. En definitiva, presentan síntomas de ansiedad y miedo. Aun así, no es sencillo percibirlo, ya que, generalmente, tratarán de ocultarlo".

Existen varios organismos a los que podemos recurrir: el propio centro, la AMPA, delegaciones, inspecciones, fundaciones... 

La Policía Nacional ha creado un email específico para denunciar este tipo de violencia en las aulas.  

Paloma es madre de una niña de 7 años que sufre acoso escolar. "Todo comenzó el año pasado, me dijo que le pegaban y lo último fue una piedra en el ojo. Al principio no le di importancia, ya que son niños muy pequeños. Hablamos con la madre del acosador, pero responsabilizó únicamente al colegio. Me sentía culpable e impotente. Es cierto que al principio el colegio no tomó muchas medidas, por lo que decidí acudir a la Concejalía de Educación".

¿Cómo evitar que mi hijo sea agresor? 

Para Ortega-Ruiz existen factores de riesgo que pueden llevar a los jóvenes a adoptar dichos comportamientos, como "ser excesivamente mimados, haber contemplado y sufrido violencia en sus familias y/o recibido una crianza escasa en amor y protección".

Cerezo Ramírez enumera algunas pistas para detectar a posibles agresores
  • Agrede e intimida también a los hermanos pequeños
  • Llora y/o se enfada mucho casi por nada
  • No tiene motivación por ir al colegio
  • Habla de peleas en las que es el agresor o agresora. 
  • Insulta y amenaza con frecuencia
  • Muestra un comportamiento desafiante y agresivo también con adultos...
Los testigos deben ayudar al que está siendo acosado, prestando su cercanía y, a la vez, dejando sin apoyo a los agresores

Testigos y "falsos espectadores"

Además de acosador y víctima, existe otro factor que debemos tener en cuenta: el acosador pasivo, aquel que observa o conoce la situación. Puede mantenerse al margen o bien animar al agresor, en muchos casos por miedo a convertirse en la víctima. 

"Los 'espectadores' tienen mucha responsabilidad, el acoso es conocido por todos los compañeros, pero hay siempre un pequeño grupo que apoya al agresor, que le ríe al agresor lo que vende como bromas o gracias. 

Cuando tenemos buenas políticas anti-bullying, los espectadores y otros implicados que apoyan al agresor, como el mencionado pasivo, que mira para otro lado, dejan de apoyar la violencia. Hay que enseñar en las aulas y en los centros a no apoyar la violencia, a no apoyar al chulito, a que los valores compartidos incluyan la solidaridad y el apoyo mutuo y no la rivalidad, la competencia y la chulería y prepotencia. 

Cuando los compañeros apoyan a la víctima y dejan de apoyar al agresor, el acoso termina. Es la clave", advierte la psicóloga Ortega-Ruiz. 

El colegio tiene una gran responsabilidad sobre la vida social en las aulas. Sin embargo, "según los propios alumnos, solo el 55,7% de los profesores interviene en los conflictos, pero la respuesta se dirige al agresor y suele consistir en imponer una sanción, la mayoría de las veces se limitan a abrir un expediente, expulsar de clase, o expulsar del colegio durante varios días. Como vemos, no se registra ninguna intervención que persiga la restitución ni la aplicación de acciones educativas y/o terapéuticas", explica Cerezo Ramírez. 

Por ello, ante una situación de acoso o ciberacoso, Ortega-Ruiz recomienda: 
"Si estamos próximos a la víctima, hablarle de que debe y puede salir de esa situación, luego ayudarle a que movilice recursos educativos, o incluso sociales y policiales, frente a lo que le está pasando. 
Afortunadamente, tenemos recursos públicos para ello. Contamos, a este respecto, con programas policiales extraordinariamente competentes para perseguir el bullying y ciberbullying. 

Respecto a los compañeros, según Cerezo Ramírez, "no deben mirar para otro lado, sino comentarlo con sus amigos del grupo y apoyar al que está siendo acosado, prestando su cercanía y, a la vez, dejando sin apoyos a los agresores, de esta forma deja de ser un juego para convertirse en una responsabilidad social". 

En este sentido, Nora Kurtin, Fundadora de Sapos y Princesas, opina que "como padres debemos hablar del bullying a nuestros hijos y decirles que es tan responsable el que lo hace, como el que sostiene al grupo agresor. Tenemos que educarlos en la responsabilidad del grupo. Tal vez así estemos educando niños más justos y menos agresivos. Recordemos que puede tocarnos a cualquiera, que nuestros hijos estén de un lado como del otro".

 

Condiciones que contribuyen a mantener la violencia en la escuela
  • Justificar o permitir la violencia entre los chicos como forma de resolver sus conflictos.
  • No tratar de manera adecuada la diversidad y actuar como si no existiera.
  • Falta de respuesta del profesorado dejando a las víctimas sin ayuda.
Determinadas actitudes y creencias racistas, sexistas y xenófobas, ejercen una influencia decisiva en el riesgo de ejercer violencia. Según la Fundación No Al Acoso es esencial la sensibilización de los niños en torno al respeto a las personas y a las diferencias (de raza, de pensamiento, de religión, de orientación sexual, de capacidades...).

FUENTE

Cómo prevenir el bullying
20 September 2012

El acoso escolar, más conocido como bullying, es un tema de máxima actualidad. Lo que antes era “reírse del tonto” y se tomaba como algo normal, ahora es un tema que preocupa en profundidad a profesores y padres, y no sin razón, ya que los últimos datos del INJUVE afirman que en España el 1,6% de los niños y jóvenes sufren bullying de forma constante y un 5,7% lo vive de forma esporádica.
Datos alarmantes para un problema que cada vez tiene un mayor alcance entre los niños. Por suerte, también la sociedad está cada vez más concienciada y lucha por acabar con este acoso.

Cómo detectar el bullying

Que un niño sufra acoso escolar puede tener consecuencias muy graves tales como depresión, violencia, drogas e, incluso, suicidio. Como padres, debéis de estar pendientes del niño y del comportamiento de éste. 

Las claves básicas en las que os debéis fijar son las siguientes:
  • El niño de repente evita la escuela, ciertos lugares y gentes. Los sitios a los que antes iba contento, ahora no le gustan y se siente incómodo.
  • Se hace el enfermo con frecuencia para no tener que enfrentarse a las situaciones a las que teme.
  • Su personalidad cambia, cada vez es más retraído y pasivo. Aunque puede darse una situación contraria y que cada vez sea más activo y agresivo.
  • No controla su cuerpo y pierde o rompe objetos constantemente. No está centrado.
  • Está muy triste y llora de manera más habitual.
  • Se le pueden percibir contusiones o lesiones, que él intentará ocultar.
  • Sus calificaciones han bajado notablemente en la última época, no rinde de la misma manera.
  • Cambios importantes en su comportamiento: a la hora de dormir, la comida, pasa mucho tiempo a solas, maltrato a los hermanos, etc.
Tipos de bullying

Los acosadores normalmente eligen a sus víctimas de entre los menos populares, los que pasan desapercibidos. Suelen ser niños inteligentes, a los que los acosadores atacan por sentirse menores a ellos y usan su fuerza para creerse así superiores.

Los tipos más usuales de bullying son el físico, el verbal, el psicológico y el social
  • El primero implica la fuerza física, las patadas, los mordiscos o los empujones y suele darse de manera más constante en primaria que en secundaria. 
  • El maltrato verbal es el más habitual, los acosadores ponen motes a las víctimas, resaltan sus defectos físicos, cuelgan fotos de ellos en situaciones “ridículas” en las redes sociales, etc. 
  • El acoso psicológico tiene como fin anular la personalidad del otro y fomentar su miedo. 
  • Y por último, el social pretende aislar a la víctima del resto del grupo y de sus compañeros.
Cómo enfrentarse al bullying

Cuando se ha detectado que el niño sufre maltrato escolar hay que seguir una regla de pautas para evitar que éste aumente. Lo primero que se debe hacer como padres, es sentarse a hablar con el niño y lograr que éste confíe en ti. Será una situación difícil, ya que el niño estará retraído y creerá que decirlo hará que esto aumente, preferirá permanecer en silencio. Por ello, hay que tener mucho cuidado y racionar las conversaciones, intentar “sacarle” la información poco a poco para que él no se agobie y siempre dejar que se el propio niño el que guíe la conversación y vaya contando los problemas a su ritmo, cuando esté preparado para enfrentarse a ellos. Y hay que decirle que es un problema aislado, que acabará y que tiene solución, darle esperanza.

Lo primero de lo que hay que enterarse es de las preguntas que se conocen como las 5W:
  • ¿Por quién sufre el bullying?
  • ¿Qué tipo de acoso recibe?
  • ¿Dónde se producen los altercados?
  • ¿Cuándo son, a qué hora?
  • ¿Por qué piensa tu hijo que sufre acoso escolar?
Es importante no ocultar el problema a los demás, no hacer sentir al niño vergüenza por lo que sucede. La familia y los amigos son una de las claves para que el niño sea capaz de enfrentarse al maltrato, por lo que es necesario que se comparta el tema y entre todos intentar llegar a una solución.
Cuando un niño sufre acoso escolar sus sentimientos son de ira, violencia, tristeza y venganza y suele transmitirlo en su entorno. No hay que dejar que el niño focalice su rabia consigo mismo o hacia los demás, hay que intentar que lo deseche a través del arte, el deporte, la respiración, etc.

Trabajar con el colegio

Es muy importante que el colegio y la familia luchen en conjunto contra este acoso. Así, desde el momento en el que se intuye el problema, hay que concertar una reunión con los responsables del centro.
Hay que tener cuidado con cómo se hace, ya que el niño puede ser reacio a esta opción. Para él, el profesor es el “contrario”, una persona que puede hacer que el asunto vaya a peor por considerarlo un “chivatazo”. Hay que explicarle que es necesario, que el profesor está ahí para ayudarnos en todo y que la única manera de salir de este maltrato es trabajar todos juntos.

FUENTE:

Cyberbullying (Ciberacoso)
11 October 2013

El acoso entre iguales a través de las TIC: insultar, vejar, amenazar, chantajear…a través del envío o publicación de mensajes de texto, fotografías o vídeos. El acoso no siempre se expresa con un daño físico. El hostigamiento suele darse en el ámbito escolar por lo que el acosador y la víctima suelen ser menores y compañeros de colegio o instituto.
Los medios más habituales con los que se puede realizar el ciberacoso son: smartphones, chats, SMS, foros, redes sociales, juegos online, blog o a través de email.

¿Por qué se produce?
  • Los acosadores son personas con baja autoestima que solo se sienten bien cuando hacen daño a los demás. Eso les hace sentirse más fuertes.
  • El agresor carece de todo respeto por sus semejantes y no conoce los límites éticos básicos necesarios para la convivencia en sociedad.
  • El acoso escolar a través de las TIC es una agresión repetida en el tiempo, no un hecho aislado, determinada por la situación de inferioridad de la víctima frente a uno o varios agresores.
  • El acosador cree erróneamente que quedará impune ante la Ley al lanzar sus amenazas a través de las TIC por una falsa creencia de anonimato.
Riesgos
  • La principal diferencia con el acoso escolar es que la víctima no deja de ser acosada una vez se encuentra en su domicilio, sino que puede recibir las amenazas 24h al día, 365 días al año siempre que esté conectada (Smartphone, Internet, etc.) por lo que la prevalencia en el tiempo a través de las TIC aumenta su grado de incidencia en la víctima.
  • Otro riesgo diferencial con el acoso escolar tradicional, es que la audiencia del acoso ya no es local (el grupo de clase, el colegio, la comunidad educativa, el vecindario, etc.) sino planetaria por lo que la víctima se siente perseguida allá donde vaya, lo que le provoca una sensación muy grande de indefensión y puede llegar a provocar la exclusión social de la víctima.
  • Consecuencias legales para el acosador o para sus padres cuando es un menor el que acosa.
Los efectos del cyberbullying pueden afectar a tu hij@ en diferentes ámbitos de su vida:
  • En su personalidad: se muestra especialmente inquiet@ o nervios@ cuando recibe un mensaje de texto (WhatsApp, SMS, chat) o un email.
  • En las relaciones con terceros: se comporta de manera temerosa con sus amig@s. No quiere quedar con ell@s, ir al colegio o simplemente salir a la calle.
  • En el uso de las TIC: se siente enfadad@ o frustrada@ después de utilizar el ordenador, la tablet o el Smartphone. Otras veces, puede dejar de usar las TIC de forma brusca e inesperada.
  • En familia: ya no se producen discusiones familiares por el uso que hace del ordenador. Se muestra tímid@ en casa.
Síntomas 
(Fuente: Departamento de Educación (ED)  y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS)  de EE.UU)
  • Lesiones inexplicables
  • Pérdida o rotura de ropa, libros, dispositivos electrónicos o joyas ​
  • Dolores de cabeza o estómago frecuentes, sensación de malestar o simulación de enfermedad
  • Cambios en los hábitos alimentarios, como saltearse comidas o atracarse. Los niños pueden llegar de la escuela con hambre porque no almorzaron.
  • Dificultad para dormir, pesadillas frecuentes
  • Baja en las notas, pérdida de interés en el trabajo escolar, deseo de no ir a la escuela
  • Pérdida repentina de amigos o deseo de evitar situaciones sociales
  • Sentimientos de impotencia o disminución de la autoestima
  • Comportamiento autodestructivo como escaparse del hogar, infringirse heridas o hablar de suicidio
¿Cómo evitarlo? Pautas de prevención
  • Educación en medidas de autoprotección en el uso de las TIC, aumentando el conocimiento de las herramientas y de sus posibles riesgos.
  • La primera medida de autoprotección es ignorar las amenazas para que el agresor desista al comprobar que su agresión no tiene efecto en la víctima.
  • Si las amenazas persisten, tu hij@ debe saber que no está sol@ y que te tiene a ti y a sus profesores para que os cuente, nada más se produzca, qué es lo que le hace sentirse mal, porque si no se lo cuenta a nadie, el acosador seguirá haciéndole daño. Debes transmitirle que no es culpa suya que se metan con él/ella.
  • Escúchale con atención e indaga la veracidad de los hechos. No le aísles del proceso de resolución del conflicto: hazle partícipe de los pasos que vas a seguir para acabar con esa situación.
  • Has de transmitirle que los acosadores parecen igual que los demás, pero no se comportan como los demás: les gusta hacer daño a los demás y obligarles a hacer lo que ellos digan.
  • Has de transmitirle que el anonimato en Internet no existe y que el acosador acabará pagando por ello ante la Ley. Debes alertarle sobre las consecuencias de vulnerar la privacidad de otras personas.
  • Enséñale a no devolver la agresión con otra agresión, de esta forma no solo no conseguirá atajar el problema sino que la situación empeorará.
Pautas:
  • La primera barrera de autoprotección que puedes enseñar a tu hij@ es a proteger su privacidad. Anímale a usar un nombre ficticio y una fotografía de algún personaje de ficción para los perfiles que tenga en las redes sociales. Enséñale a no compartir información personal en la Red  y a crearse contraseñas fuertes.
  • No responder nunca a una provocación: solo se conseguirá agravar la situación. Bloquear al agresor para dejar de recibir sus amenazas y denunciarlo en la propia red social.
  • Guardar las pruebas cuando el acoso persista (duplicado de pantalla, mensajes del chat, SMS, emails, etc.) ya que serán necesarias para presentar una denuncia.
  • Poner la situación en conocimiento del centro educativo y solicitar su intervención
FUENTE: