TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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domingo, 1 de diciembre de 2024

TU CEREBRO CUANDO TIENES TDAH


 

El TDAH no se trata de personas que se distraen por cualquier cosa sino más bien de un déficit en las funciones ejecutivas del cerebro.

-      - ¡Oye!, ¿puedes volver a repetir eso que dijiste?

-   - Hoy cerebro, es como la quinta vez que te distraes.

- ¡  Aaaayyyy!!! Créeme que estoy haciendo mi mayor esfuerzo, pero siento que hay algo en mí que funciona de forma diferente y por eso me cuesta enfocarme.

-        - ¡Está bien!, ¿desde dónde dejaste de entender?

-        - Desde que nací.

      Bueno, vamos entonces al origen de todo esto, aunque, en realidad, aún no se sabe con exactitud cuáles son las causas del TDAH, pero tal parece, hay dos aspectos que desempeñan un papel importante en su desarrollo. Uno es el desequilibrio en los neurotransmisores del cerebro, en especial de la dopamina, y recordemos que la dopamina está implicada en la regulación del estado de ánimo, en la motivación, en la atención y también regula el sistema de recompensa del cerebro. Y el segundo aspecto, tiene que ver con ciertos cambios en la estructura cerebral, en especial, en la corteza prefrontal, una región muy importante para el funcionamiento de las funciones ejecutivas del cerebro. Por ello, si juntamos el desequilibrio en los neurotransmisores y los cambios estructurales del cerebro que afectan a sus funciones ejecutivas junto con ciertos factores genéticos y, quizás, también ambientales, podríamos tener como resultado el cerebro de alguien con TDAH.

  • ·        Regulación del estado de ánimo
  • ·        Motivación
  • ·        Atención
  • ·        Sistema de recompensa

FUNCIONES EJECUTIVAS DEL CEREBRO AFECTADAS

  • ·        Toma de decisiones
  • ·        Planificación
  • ·        Atención sostenida
  • ·        Memoria de trabajo
  • ·        Control inhibitorio
  • ·        Autorregulación emocional.

-        - No entiendo

-        - Qué no entiendes

-        - Por qué solo tiene seis pelos.

-        - ¡Ay, no, cerebro!. Disculpa, no le hagas caso.

-     Bueno, entonces estos síntomas se pueden clasificar en síntomas relacionados con la regulación de la atención y síntomas relacionados con la hiperactividad y la impulsividad. 

  ALGUNOS SÍNTOMAS

REGULACIÓN DE LA ATENCIÓN

  • ·        Problemas para sostener la atención
  • ·        Fallas en la memoria de trabajo
  • ·        Dificultad para prestar atención a los detalles
  • ·        Dificultad para organizar
  • ·        Dificultad para planificar y priorizar
  • ·        Problemas para manejar el tiempo
  • ·        Olvidos
  • ·        Evitación de actividades que requieren atención sostenida
  • ·        Hiperfoco en actividades estimulantes

HIPERACTIVIDAD / IMPULSIVIDAD

  • ·        Desrregulación emocional
  • ·        Inquietud´
  • ·        Impaciencia
  • ·        Toma de decisiones sin premeditar
  • ·        Falta de autocontrol
  • ·        Baja tolerancia a la frustración
  • ·        Dificultad para estar quieto
  • ·        Movimiento constante cuando está quieto
  • ·        Tendencia a interrumpir conversaciones

Así, hay personas en quienes predominan los síntomas relacionados con la atención. Este sería el TDAH de tipo inatento. Hay quienes tienen una predominancia de los síntomas de hiperactividad e impulsividad. Este sería el TDAH de tipo hiperactivo-impulsivo y están quienes presentan ambos grupos de síntomas de forma similar. Este sería el TDAH de tipo combinado. Aunque cabe señalar que muchas veces los adultos con TDAH internalizan la hiperactividad, razón por la cual, aunque son percibidos por los demás como personas tranquilas, por dentro, la hiperactividad está expresándose por medio de los pensamientos y de cierta sensación interna de inquietud. Y así, los síntomas se pueden presentar de muchas otras formas. Ahora bien, estos síntomas explican si recordamos que parte de la causa del TDAH está en el déficit de las funciones ejecutivas.

-      - Me pregunto si nos habrá llegado algún correo nuevo. Es cierto que debo esforzarme en escucharla pero es que ya no entiendo de qué habla. ¿Ay! Por qué pierdo el hilo de la conversación tan fácilmente! Esto ¿les pasará a los demás? Ay! Caray, siento hambre…

-        - Bueno, comeremos cuando ya deje de hablar

-        - Pero cuándo dejará de hacerlo… Mejor sonrío y finjo que te escucho para no extender más esto. Pero, si sus seis cabellos están al frente ¿atrás estará calva?

Y es por ello que les cuesta tanto sostener la atención.

-        - Disculpa, me volví a distraer

-        - Está bien, volveré a explicar.

-      -   ¿Por qué le dijiste. Ahora esto se va a alargar más y me aburro.

-        - Es que necesitamos entender esto, cerebro.

-      Bueno, estaba explicando algunos de los síntomas más usuales, pero vamos a explicarlo con dibujitos para que el cerebro no se aburra tanto.

LAS FUNCIONES EJECUTIVAS DEL CEREBRO:

  • ·        Control inhibitorio
  • ·        Memoria de trabajo
  • ·        Autorregulación emocional
  • ·        Atención sostenida
  • ·        Toma de decisiones
  • ·        Flexibilidad cognitiva
  • ·        Planificación y organización

En las funciones ejecutivas del cerebro, el control inhibitorio es, quizás la función más afectada. Y esta es importante porque permite suprimir impulsos y resistir distracciones. Por eso, una persona con TDAH tendrá dificultades para inhibir respuestas impulsivas y será propenso a una mayor distracción por estímulos externos o también internos, como lo son sus pensamientos.

-        - Debemos concentrarnos en el estudio.

-        - Oye y si revisas el correo, quizás llegó algo importante

.-        - Bueno, pero ¿qué íbamos a hacer después?

-        - Jugar a videojuegos…

Otra función ejecutiva importante que se ve afectada es la memoria de trabajo, que se basa en la capacidad de retener información de forma temporal para luego así realizar alguna tarea. De ahí, que las personas con TDAH experimenten olvidos frecuentes,

-      -   Charlie, ¿a qué venía esto?)

Que tengan dificultades para seguir instrucciones

-      - ¡Ay! No logro procesar esta información tan rápido. Me pierdo…

O dificultades para integrar todo el contenido de una actividad, como lo es leer un libro o escuchar una clase.

También se ve afectada la función ejecutiva regulación emocional, que es la capacidad de gestionar las emociones. De ahí, que pueda tener problemas con la impulsividad emocional ante situaciones estresantes, que tengan baja tolerancia a la frustración o que experimenten cambios de humos significativos.

Otra función afectada es la atención sostenida. De ahí, la dificultad para mantener la concentración en tareas que no sean tan interesantes para ellos o que requieran de una atención prolongada.

-        - Me aburro.

-        - Te aburres cada 10 minutos.

También están los problemas para planificar, secuenciar, organizar, priorizar y gestionar el tiempo

- Esto no es tan fácil para mí. 

Y esto también explicaría por qué es tan frecuente la procrastinación. 

- Esto es muy difícil. Hagámoslo después.

Recordemos que, si el cerebro se enfrenta a una tarea que no le estimula lo suficiente, retirará su atención, lo cual, a menudo, lleva a la persona a posponer o abandonar la tarea, porque, por lo general, las personas con TDAH necesitan de estímulos intensos, novedosos o gratificantes para mantener la atención y la motivación sobre una tarea o actividad. Pero, de nuevo, si dichos estímulos pierden su novedad o su intensidad, la atención y la motivación volverán a decaer. Razón por la cual, también es usual que las personas con TDAH tengan tantas ideas o inicien tantos proyectos, pero no continúen con la mayoría. A veces, con ninguno.

-     - Ya no me emocionan tanto como antes. Tú ya no me motivas lo suficiente. Hace tiempo que perdí el interés en ti y a ti ni te recordaba.

Y este último punto, puede explicar la otra cara del TDAH, el hiperfoco, que se trata de una concentración intensa y prolongada en alguna actividad o tema de interés que resulte altamente estimulante o gratificante para el cerebro hasta tal punto que bloquea lo que sucede en su entorno y, quizás, también pierda la noción del tiempo. Por ello, cuando la persona está en este estado de hiperfoco, les es difícil pasar este enfoque a otra tarea o responsabilidad.

Así entonces, el TDAH no se trata de tener problemas para prestar atención, sino más bien, de la dificultad para regular dicha atención. Y con esto, podríamos finalizar el tema de los síntomas.

-       -  Entonces ¿ya nos podemos ir?

-        - No.

-        -¿Y si mejor nos distraemos viendo memes hasta que ya termine de hablar.?

-        - Pero quiero seguir escuchando,,,

Conocidos ya los síntomas, ahora podemos tener una visión un poco más amplia del TDAH. Ya vimos sus posibles causas y el cómo sus síntomas van llevando a la persona a utilizar ciertas estrategias que no son funcionales, como lo es posponer o evitar una tarea o abandonar algún proyecto. Esto va creando un historial de bajo rendimiento académico o laboral, de problemas en sus relaciones sociales o de otras adversidades, lo cual, va lastimando el autoconcepto y la autoestima, a la vez que va alimentando los sentimientos de culpa, frustración, enojo o tristeza. Al mismo tiempo, se van formando ciertas creencias y pensamientos negativos sobre uno mismo, 

- Soy un desastre, 

lo cual, va debilitando cada vez más la motivación y puede acercar a la persona a problemas de ansiedad o depresión, además, de contribuir a que la persona siga utilizando estas estrategias de evitación, postergación o abandono, lo cual termina por contribuir al mantenimiento de este modelo.

Por ello, para modificar esta situación, hay que comenzar a adoptar otra serie de estrategias y técnicas que permitan manejar los síntomas, así como también modificar estos pensamientos para que su contenido sea más racional y funcional. A grandes rasgos, ese sería el objetivo de la terapia psicológica. Ahora bien, mientras encuentran ayuda profesional, hay algunas estrategias que les pueden ser útiles.

RECOMENDACIONES GENERALES

1.- HACER FÍSICA LA INFORMACIÓN MENTAL

A ver, lo primero sería comenzar a hacer uso de un reloj para que así el tiempo ya no sea solo una idea abstracta, sino que se vuelva algo tangible, algo que puedas monitorear y complementa esto con notas o recordatorios.

2.- LISTA DE TAREAS. ¿CUÁL TAREAS ES MÁS URGENTE?

Luego está la creación de una lista de tareas, la cual vas a ordenar, no por orden de importancia, sino por orden de urgencia. Porque recordemos que para tu cerebro no es tan sencillo priorizar tareas y para él todo puede ser igual de importante. Por ello, ordenar estas tareas por orden de urgencia puede ser un poco más efectivo.

Complementa esto con un calendario visible o una agenda para que programes estas tareas y, así, vayas disminuyendo los olvidos.

3.- DIVIDIR TAREAS GRANDES EN OTRAS MÁS PEQUEÑAS

Ahora bien, las tareas grandes divídelas en tareas pequeñas y, con eso, diseña objetivos a corto plazo con miras a un objetivo a largo plazo.  En este punto, es útil que comiences a conocer dos cosas de ti mismo. Lo primero, en qué momento del día sientes que tienes una mejor atención y organiza tus tareas de acuerdo a ello. Y lo segundo, es aprender a calcular cuánto tiempo te tomará realizar una tarea, para que así puedas estimar mejor tu tiempo, y, por supuesto, incluye tiempo para tu descanso. Ahora, una vez que identifiques en qué horarios del día vas a trabajar, podrás comenzar a realizar tus tareas

4.- TRABAJA EN INTERVALOS DE TIEMPO

Y algo que puede ayudarte con esto es trabajar en intervalos de 25 minutos, seguidos de tiempos de descanso de 5 minutos. Y estos tiempos puedes medirlos con el temporizador de tu celular. Y la idea es que durante el tiempo de trabajo te comprometas a no interrumpir tu tarea. Eres libre de personalizar estos tiempos para que sea algo que te funcione a ti. O, también, en lugar de fijar un tiempo puedes fijar un objetivo (por ejemplo, leer 10 páginas y descansar 5 minutos, leer 10 páginas y descansar 5 minutos…) (otro ejemplo, escribir 4 páginas y descansar 5 minutos, escribir 4 páginas y descansar 5 minutos…). Adapta esto de acuerdo a lo que necesites.

5.- DISMINUIR LAS DISTRACCIONES

En cuanto a cómo evitar las distracciones, es de ayuda que adecues tu espacio para que sea cómodo para ti y que en el momento en el que estés trabajando alejes las distracciones. Puedes escuchar música sin letra en caso de que te ayude a concentrarte. Y si los pensamientos te empujan a realizar otra actividad diferente.

- Correo, revisa el correo.

Prueba con escribir esa actividad en tu lista de tareas para así aplazar esa distracción y volver a la tarea original. Y en caso de que aquella distracción no sea relevante 

- Veamos videos del gato disfrazado de banana que llora por todo

escríbela en otra lista y, de nuevo, vuelve a la tarea.

6.- RECOMPENSAS

Cada vez que completes una tarea date una recompensa, pues esto ayudará a tu cerebro a mantener la motivación en lo que estés haciendo. Estas recompensas deben ir de acuerdo a tus intereses personales y, siempre que sea posible, deben ser cosas accesibles o, incluso, la satisfacción y tu propio reconocimiento al terminar una tarea (lo logramos) también puede funcionar como recompensa.

(Recompensas: escuchar tu música favorita. Tomar una taza de té o algo similar. Dar algún paseo. Ver algo de entretenimiento. Cualquier otra actividad que sea gratificante para ti).

En este mismo punto, algo que puede enriquecer esa motivación es llevar un calendario o una lista de tareas cumplidas para que hagas un seguimiento de lo que has avanzado. Al observar este progreso es posible que experimentes cierta sensación de logro que te motiva a continuar.

Y esto sería, a grandes rasgos, las estrategias que pueden ayudarte a comenzar aquello que necesitas hacer.

-        - ¡Ay!!!, hasta que por fin!!! ¿Ya nos podemos ir?.

-        - Bueno, hay algunas otras cosas por decir 

      - ¿Es en serio?

7.- CULTIVAR DECISIONES REFLEXIVAS

Para reducir un poco las decisiones impulsivas y convertirlas en decisiones reflexivas puedes probar con, primero, definir cuál es tu problema, de forma clara y concreta.

Luego evalúa sus posibles soluciones y a cada solución, describe sus posibles consecuencias, de tal forma que, cuando tomes una decisión puedas tomarla valorando dichas consecuencias.

¿Cuál es tu problema?

Solución 1     Solución 2     Solución 3

Consec.          Consec.          Consec.

Consec.          Consec.          Consec.

Consec.          Consec.          Consec.  

8.- REGULACIÓN EMOCIONAL

En cuanto a la regulación emocional, puede ser de utilidad adoptar técnicas de relajación o meditación, llevar un diario personal para que puedas comprender mejor qué situaciones desencadenan tus emociones e identificar tus patrones emocionales o también, tomar distancia de una situación muy estresante o frustrante 

- Necesito tomar un respiro.

para, luego, volver con una perspectiva más clara y objetiva.

9.- CUESTIONAR PENSAMIENTOS

Ahora, a lo largo de todo este proceso, también es importante comenzar a identificar aquellos pensamientos y creencias que puedan estar afectando tu estado de ánimo 

- Soy un desastre y siempre he sido un desastre. 

Y también, aquellos pensamientos que puedan estar reforzando las estrategias que buscamos modificar. 

- Como aún tengo tiempo, pospondré mi tarea para los últimos días. 

Cuestiona la utilidad de dichos pensamientos y adopta alternativas más funcionales.

- No somos un desastre. Tampoco somos un fracaso, solo no teníamos las herramientas adecuadas para hacer las cosas. Utilizaré otra serie de estrategias para cultivar mis objetivos.

10.- CULTIVAR TUS ACTIVIDADES FAVORITAS

Recuerda que todo lo visto aquí requiere práctica y paciencia. A medida que vayas aprendiendo a organizarte comenzarás a disponer de tiempo libre que podrás ocupar con otras actividades gratificantes para ti, lo cual, te ayudará a mejorar tu estado de ánimo y, con ello, a cultivar la motivación.

-        -  Pues acepto que eso de las recompensas me parece algo muy útil.

-        -  Eso es bueno, y ¿qué otras cosas te parecieron útiles?

-        - ¡Ah! ¿Había más cosas?

-       -  Me lo imaginaba…

-   - Puedes volver a repetir todo desde el principio de forma resumida y a la vez detallada pero sin explicaciones?

-        -   No, cerebro. Yo tomé apuntes porque sabía que te ibas a distraer en estos temas.

-        -  ¡Ah! Pero, ¡qué humano tan agradable eres! ¡Ten una recompensa!.

-        -  ¡Gracias! ¡Sí! Y, ¿ahora qué haces?

-        - Me emociono por todas las recompensas que me darás cada vez que completemos un objetivo.

-        - ¡Ah!, Eso! ¡Probablemente, solo te felicite y ya!

-        -  ¿Es en serio? Sí porque ahora que lo pienso, nunca he reconocido lo que hemos logrado.

-        -  ¡Ah! ¡Qué reflexión tenemos, pero quiero algo más! Bueno, un capítulo de tu drama coreano favorito por cada objetivo completado.


FUENTE: https://youtu.be/yWPFdDxJNw8

viernes, 26 de noviembre de 2021

ALGUNAS RECOMENDACIONES PARA EL TDAH

Los menores con diagnóstico de TDAH tienen dificultades principalmente de atención y funciones ejecutivas que en ocasiones afectan a la regulación emocional y conductual. Compartimos unas pautas para las dificultades de atención, funciones ejecutivas y regulación emocional -conductual que pueden resultar de ayuda a familias y centros educativos con menores diagnosticados de TDAH.

 


Algunas recomendaciones para la atención

Utilizar instrucciones breves y sencillas y asegurar su comprensión. Por ejemplo, pedirle que nos explique qué tiene que hacer en una tarea justo después de contárselo.

Supervisar el inicio y el fin de las tareas y actividades cotidianas de forma habitual, sobre todo en niños/as con baja autonomía.

Crear un entorno libre de distractores, especialmente cuando tiene que hacer una actividad que requiere atención-concentración realizando un control de estímulos.

Dar las tareas de una en una.

Procurar que el compañero de clase sea un modelo de trabajo.

Realizar preguntas de forma frecuente para facilitar el seguimiento de instrucciones verbal.

Simplificar enunciados e instrucciones verbales, eliminando la información no necesaria.

Usar señales visuales que destaquen lo más relevante en la información escrita.

Animarle a repasar las tareas realizadas.

Supervisar que apunta la información importante en tareas demandadas.

Evitar períodos largos de sobre-estimulación atencional (ejemplo: videojuegos).

Establecer un tiempo limitado para la realización de actividades que requieran un esfuerzo mental sostenido para evitar la sobrecarga en el menor.

Algunas recomendaciones para las funciones ejecutivas

Subdividir, en la medida de lo posible, las tareas, actividades o trabajos de larga duración para mejorar la eficacia en la ejecución de las mismas.

Favorecer que el niñ@ tenga acceso a: horarios, normas, asignaturas, tareas pendientes … de forma visual y sencilla para favorecer su organización.

Uso de autoinstrucciones verbales o visuales según el perfil de aprendizaje de aprendizaje del menor para afrontar tareas que requieran un esfuerzo cognitivo o varios pasos para facilitar la consolidación de aprendizajes en todos los contextos que se desenvuelve el menor.

Evitar cambios frecuentes de ubicación asociado a una actividad para facilitar su ejecución y organización.

Asegurar una correcta gestión del tiempo, proponiendo señales de alarma que avisen del fin de una actividad sin extender el tiempo para evitar la percepción del niñ@ de que siempre está realizando tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.

Algunas recomendaciones para regulación emocional y conductual

Anticipar las normas, es decir, lo que está permitido y lo que no, así como las consecuencias que tendrán las diferentes conductas en formato visual y verbal.

En estados emocionales más desbordados permitir al niño realizar una actividad agradable de forma individual para que aprenda a calmarse durante un tiempo máximo de 15 minutos.

Reforzar el estado emocional y conductual cuando éste sea adecuado al contexto, reforzando la existencia de emociones positivas ajustadas.

Identificar las señales de alerta que avisan de un desbordamiento emocional o conductual de forma proactiva para evitar explosiones conductuales.

Usar un diario de emociones para que el niño aprenda a expresar emociones de una forma asertiva.

Anticipar los cambios en la rutina para evitar episodios de desregulación emocional.

Usar guiones sociales con autoinstrucciones verbales o visuales detallando la conducta deseada en situaciones novedosas.

Entrenar en técnicas de relajación infantil para facilitar estrategias de regulación.


El uso de las recomendaciones anteriormente descritas facilita el día a día de los menores con TDAH y por este motivo las compartimos para que sirvan de ayuda a familias y centros educativos con motivo de su día.

Equipo Clínico-Clínica NeuroKiD

FUENTE:

https://www.neurokid.es/es/saber-mas/dia-del-tdah-en-espana/

domingo, 16 de febrero de 2020

LA ALTERACIÓN DE LAS FUNCIONES EJECUTIVAS EN EL TDAH



Uno de los síntomas más frecuentes en los niños y adultos que están afectados por Trastornos por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es la alteración de las funciones ejecutivas.

Dra. Idiazábal Alecha

29-01-2020



Las funciones ejecutivas comprenden un conjunto de procesos que permiten realizar conductas orientadas a un fin, es decir, que permiten controlar la conducta propia. De esta manera, las funciones ejecutivas incluyen todas las capacidades mentales esenciales para realizar una conducta eficaz. La Dra. Idiazábal Alecha, de la plataforma TopDoctors, lo explica.

Cuando en el día a día queremos realizar una acción, las funciones ejecutivas se encargan de planificar los actos, organizando la conducta y permitiendo así que podamos realizar varias cosas a la vez.

De esta manera, impiden que nos desviemos del objetivo final con distractores externos para que nos adaptemos a las diferentes situaciones en caso de que se produzcan contratiempos.

Las funciones ejecutivas en la vida diaria

Las funciones ejecutivas son las que permiten que las personas planifiquemos cada día, a través de la ejecución de una serie de pasos que realizamos de forma más o menos ordenada y eficaz (despertarnos, preparar el desayuno, escoger la ropa, lavarse los dientes…).
En cualquier caso, si en algún momento, uno de estos pasos falla, tenemos facilidad para adaptarnos de forma rápida a la nueva circunstancia.

Las funciones ejecutivas en el TDAH

Las funciones ejecutivas se ven afectadas en muchas patologías, como en el TDAH. En el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad esta afectación es muy frecuente.
De hecho, son habituales los casos de niños que no son capaces de prepararse la mochila, se entretienen, no escuchan, no entienden cuando se les habla, se olvidan las cosas, pierden objetos, pierden el tiempo o llegan tarde, entre otras.

En la gran mayoría de los casos, la exploración neuropsicológica es útil para ofrecer un perfil en el que las funciones ejecutivas se ven afectadas. En la vida diaria, esto se traduce en una incapacidad para organizarse, planificar, prever consecuencias, mantener mucha información a la vez en la mente y adaptarse a nuevas circunstancias con facilidad.

¿Cuál es el tratamiento más adecuado?

Ante un caso de TDAH en el que las funciones ejecutivas se ven afectadas, es importante que adaptemos nuestros comportamientos a las características de la persona que padece TDAH. Al menos hasta que consiga autorregular sus conductas a través de una serie de técnicas. De esta manera, es posible contrarrestar los efectos de un déficit en las funciones ejecutivas.

Por otro lado, es recomendable seguir una serie de pautas, como las siguientes:

  • Ayudarles en la organización de su vida diaria.
  • Señalar cada paso que den para realizar una tarea.
  • Enseñarles a planificar el tiempo necesario para hacer determinadas actividades.
  • No darles muchas órdenes al mismo tiempo, porque no pueden retenerlas todas a la  vez.
  • Darles órdenes de una en una, de manera clara.
  • Retirar distractores que puedan alterar su atención o que puedan desviarles de su  objetivo final.
  • Enseñarles a tomar alternativas cuando surjan inconvenientes.
  • Ser pacientes y comprensibles.
La Dra. Idiazábal Alecha es una reputada especialista en Neurofisiología Clínica. Dirige el Instituto Neurocognitivo Incia (centro adscrito a la Universidad de Barcelona), dedicado al diagnóstico y tratamiento de trastornos del sistema nervioso central y periférico, trastornos del sueño y trastornos neurocognitivos. Formada en el Centro de Investigación de Neurociencias de la Habana en Neurofisiología Cognitiva, es la encargada de la realización de los Protocolos de Registro, Análisis y Aplicaciones Clínicas de los Potenciales Evocados Cognitivos de la Sociedad Española Neurofisiología Clínica. Participa en numerosos proyectos de investigación y es autora y coautora de numerosas publicaciones médicas nacionales e internacionales. Es experta en Neuromodulación y tratamiento con tDCS. Premio Nacional de Medicina Siglo XXI en Neurofisiología Clínica (2018).

FUENTE:


martes, 30 de enero de 2018

TDAH: Modelos explicativos, mitos y recomendaciones





Por Elisabet Rodríguez

Hoy en día continúa la controversia generada en los últimos años en relación al Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad. Usualmente se dan muchos tipos de información sobre las posibles causas, sobre las manifestaciones más habituales de su sintomatología o sobre qué criterios pueden ayudar a diferenciar este trastorno de otros.
Algunos de estos hallazgos pueden resultar contradictorios con aquellos expuestos tradicionalmente, pero la cuestión fundamental radica en el hecho de entender que una explicación no sustituye a la otra sino que todas ellas pueden acontecer complementarias. Así, el TDAH se define como un síndrome complejo tanto en su origen como en su desarrollo.
Tomando como ejemplo los datos derivados de investigaciones realizadas para determinar qué factores contribuyen a la aparición del TDAH se pueden diferenciar los tres modelos explicativos siguientes:
  • El modelo médico considera al TDAH como un trastorno neuroevolutivo y de carácter crónico que se vincula fundamentalmente a la ocurrencia de alteraciones biológicas y a la presencia de elementos de riesgo en los periodos prenatales, perinatales y postnatales, como por ejemplo: factores neurológicos, retraso madurativo, factores genéticos u otros factores prenatales y/o perinatales (bajo peso al nacer, prematuridad, consumo de alcohol), etc.
  • El modelo psicopedagógico otorga una relevancia principal al comportamiento aprendido en el ambiente social en que se desarrolla el niño/a. Así, un clima familiar adverso, la presencia de psicopatología parental, un estilo educativo no democrático, una posición socioeconómica familiar desfavorable o la ocurrencia de refuerzo positivo (nivel de atención de las figuras cercanas significativas) obtenido después de efectuar una conducta hiperactiva, son los principales aspectos que correlacionan con la presencia del TDAH.
  • El modelo interaccionista, que considera al TDAH como resultado de la interacción de los dos factores anteriormente expuestos (los biológicos y los sociales) y que cuenta con un aparente mayor apoyo en la actualidad.

Mito 1: El TDAH no existe

La primer cuestión problemática sobre el TDAH deviene el hecho de si es acertada su categorización como entidad nosológica independiente, es decir, si realmente se puede catalogar como un trastorno psicológico o no. A lo largo de mi experiencia profesional he sido testigo de algunas de las afirmaciones siguientes, las cuales considero como una serie de concepciones erróneas que habría que reorientar:
«No existen los trastornos de la atención y/o hiperactividad, no hay base teórica suficiente como para poder afirmarlo».
«El TDAH sólo es una justificación para explicar las alteraciones conductuales de los niños y adolescentes de hoy en día; este sólo es un problema en la aplicación de pautas educativas laxas o de carencia de disciplina parental».

Estas afirmaciones, que están más extendidas de lo que nos gustaría pensar, comprometen y perjudican seriamente la visión que las personas cercanas al niño/a con TDAH tienen de este.
Expresar creencias de esta naturaleza se relaciona con otorgar una voluntariedad y una intencionalidad aversiva a los comportamientos alterados que manifiesta el niño. No se puede dejar de lado que la ciencia ha establecido unas correlaciones clínicamente significativas con factores neurobiológicos consistentes como explicaciones causales del trastorno, tal como se ha indicado anteriormente.
Por otro lado, el trabajo de Russell Barkley (2005) ha puesto de manifiesto que un establecimiento de pautas educativas rígidas y autoritarias como método de intervención para corregir la conducta de un niño/a con TDAH resulta contraproducente y, en última instancia, empeora la problemática. Tal como expone el experto, en el TDAH acontece una alteración en el sistema de la autorregulación de la atención, función que depende principalmente de los centros de regulación del comportamiento motriz (hiperactividad e impulsividad) y cognitivo (inatención) ubicados en las zonas pre-frontal y frontal del cerebro: las denominadas funciones ejecutivas.
Tal como su propio nombre indica, la sintomatología central del TDAH se relaciona con la alteración de la atención (e impulsividad), y puede acompañarse de manifestaciones de hiperactividad. Así las principales dificultades que un niño/a exterioriza pertenecen a una insuficiente capacidad de inhibición (manifiesta en la dificultad para esperar su turno, al demorar una respuesta o de protegerse de las interferencias mientras realiza una tarea concreta), de autocontrol (observable en la dificultad para regular los impulsos, controlar sus acciones) y del funcionamiento ejecutivo (incapacitado para dirigirse a sí mismo, seleccionando qué conducta o acción es más adaptativa en función del contexto que lo rodea).
Veamos si los hallazgos obtenidos a partir del desarrollo de las técnicas de imagen cerebral aportan evidencia sobre esta cuestión:
Aunque no puede determinarse la existencia de un marcador biológico concreto suficiente como para asegurar un diagnóstico claro del trastorno, en los últimos años numerosas investigaciones han puesto de manifiesto a partir de pruebas de neuroimagen (por ejemplo, la Resonancia Magnética funcional) cómo se efectúa la actividad cerebral y el comportamiento neuronal en este tipo de individuos hiperactivos.
Así, entre los recientes hallazgos como los de Rubia y Brinson (2014), puede afirmarse la ocurrencia de un retraso de la actividad neuronal en las zonas frontales del cerebro, la función principal de las cuales hace referencia al control de la atención y el movimiento (impulsividad). Por otro lado, a nivel de neurotrasmisores, también ha podido observarse una descompensación en el volumen de Dopamina, presentando una mayor proporción en el hemisferio derecho en niños TDAH en comparación a sus homólogos sin tal diagnóstico. Este desequilibrio parece ser el responsable de la dificultad que presentan estos niños en la capacidad creativa y la identificación de imágenes.

Mito 2: Intervención Psicofarmacológica vs. Psicopedagógica

Otra cuestión que tradicionalmente ha contribuido a agrandar el debate sobre la intervención en niños/se con TDAH hace referencia a determinar la eficacia diferencial de los diferentes tipos de tratamientos por esta psicopatología.

Tanto los defensores de la prescripción farmacológica como aquellos que se decantan por la terapia psicopedagógica disponen de argumentos sólidos como para afirmar que cada una de ellas es una parte muy relevante en la intervención en TDAH, si bien los resultados de la aplicación por separado de ambas no llega a los índices de eficacia terapéutica que ofrece la prescripción del tratamiento multi-componente.
Así, tal como se expone en Pérez (2006) la modalidad que cuenta con más evidencia empírica en cuanto a eficacia es el tratamiento cognitivo-conductual combinado con fármacos psicoestimulantes como el Metilfenidato, el cual se conforma a partir del siguientes componentes: entrenamiento en autorregulación de la conducta mediante autoinstrucciones y técnicas cognitivas, técnicas de modificación de conducta operantes como la economía de fichas y el tiempo fuera, entrenamiento en técnicas de resolución de problemas y pautas educativas y comunicacionales parentales y docentes.

Cómo comunicarnos con un niño con TDAH

En referencia a las comunicaciones parentales y docentes, las siguientes orientaciones pueden ser muy útiles para evitar posibles episodios de estigmatización y deterioro de la autoestima, aspectos que suelen acompañar a la mayoría de los casos de TDAH.
  • Es positivo dar las indicaciones manteniendo el contacto visual y físico, como por ejemplo tocando un brazo.
  • Resulta muy perjudicial verbalizar comparaciones con otros niños.
  • Es recomendable avisar con una antelación suficiente de los acontecimientos y las tareas que tendrá que realizar. El establecimiento de rutinas comportamentales los ayuda a funcionar más eficazmente.
  • Conviene felicitarlo/a verbalmente por la buena conducta ofreciendo reconocimiento y afecto.
  • Las recompensas y las penalizaciones cortas e inmediatas son más efectivas. Es fundamental aplicarlas de forma consistente, coherente y de forma argumentada.
  • Las indicaciones que se les dan tienen que ser concretas, breves, claras y sencillas.
  • Es muy relevante evitar ridiculizarlo/a en público o privado.
  • Se recomienda sustituir el verbo “ser” por la forma “estar” al realizar una crítica. Es preferible hacer correcciones de conductas concretas y observables en lugar de criticar su personalidad o carácter general.
  • Es más eficaz utilizar un tono de voz suave pero firme ante la aplicación de un correctivo.
  • Es muy relevante adoptar una actitud empática y de comprensión hacia sus dificultades.

Referencias Bibliográficas
Barkley, R. (2005), Modelo de autorregulación de Barkley aplicado al trastorno por déficit de atención con hiperactividad: una revisión.
Pérez M., Fernández, J. R., Fernández, C., Amigo, I. Guía de Tratamientos Psicológicos Eficaces III (2006). Pirámide: Madrid.
Rubia K, Alegría AA, Brinson H. Anomalías cerebrales lo trastorno miedo déficit de atención/hiper- actividad: una revisión. Rev Neurol 2014; 58 (Supl 1): S3-18.

Escrito por Elisabet Rodríguez
http://elisabetpsicologia.wix.com/elisabetpsicologia 
Licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona. Especialidad en Psicología Clínica (Postgrado en Actualización en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona) y en Psicopedagogía (Máster en Psicopedagogía Clínica por el Instituto Técnico de Estudios Aplicados). Actualmente ejerciendo como Psicóloga infanto-juvenil y adultos en despacho propio (Granollers, Barcelona) y en Centre d'Atenció Psicopedagògica Estudi (Sant Celoni, Barcelona). En colaboración con diversas revistas digitales mediante la redacción de artículos de divulgación sobre Psicología.

FUENTE:

miércoles, 26 de octubre de 2016

TDAH: MATERIAL PSICOEDUCATIVO PARA PACIENTES, PADRES, EDUCADORES Y OTROS PROFESIONALES MOTIVADOS



FUENTE:
http://www.bubok.es/libros/238994/Actualizacion-en-Trastorno-por-Deficit-de-Atencion-con-Hiperactividad-Material-para-un-trabajo-psicoeducativo-con-pacientes-familias-educadores-y-otros-profesionales-motivados

Las autoras de este libro pusieron en marcha en el 2009 la Unidad Funcional de Evaluación, Diagnóstico y Tratamiento del TDAH en el área La Mancha Centro, liderada por la jefa del servicio de psiquiatría, Ana María Jiménez Pascual, y coordinada por la psiquiatra Sonia Villero Luque. En la creación de la unidad participaron activamente también la psicóloga Carmen Abellán Maeso y la enfermera María Cruz Parra Martín. 

Un año más tarde, este equipo multidisciplinar publicó una guía de diagnóstico y tratamiento del trastorno y puso en marcha el proyecto de intervención grupal con niños y adolescentes con TDAH y sus familias. Desde un marco teórico integrador, se ha puesto el foco de la comprensión y el tratamiento del trastorno en el abordaje integral del niño y de su entorno. En estos años, las autoras han participado a través de redes institucionalizadas (asesorando en el grupo de trabajo regional para el TDAH como psiquiatra de referencia, y coordinando y formando a través de cursos de formación continuada en TDAH para profesionales sanitarios y docentes) y no institucionalizadas (colaborando en actividades formativas dirigidas a familias, organizadas por asociaciones de familiares y por colegios de médicos). 

En 2010, publicaron la Guía Práctica de Diagnóstico y Manejo Clínico del TDAH en niños y adolescentes para profesionales.

martes, 6 de septiembre de 2016

CUÁLES SON LAS FUNCIONES EJECUTIVAS


Un problema en las funciones ejecutivas implica un daño o déficit en el lóbulo prefrontal del cerebro.
Las funciones ejecutivas son como el CEO del cerebro (CEO, por sus siglas en inglés: Chief Executive Officer, que se traduce como Director Ejecutivo).

Son las encargadas de que las cosas se hagan con seguridad, desde la planificación del trabajo hasta la finalización dentro de la fecha límite.

Cuando los niños tienen problemas con el funcionamiento ejecutivo, cualquier tarea que requiera planificación, organización, memoria, gestión de tiempo o pensamiento flexible se convierte en un gran reto para ellos.

Cuanto más aprendas acerca de estos desafíos, mayor capacidad tendrás para ayudar a estos niños/as a desarrollar sus habilidades directivas y gestionar sus dificultades.

¿Qué es una función ejecutiva?

Una función ejecutiva se refiere a un conjunto de habilidades mentales que son coordinadas por el lóbulo frontal del cerebro. Las funciones ejecutivas trabajan juntas para ayudar a una persona a alcanzar sus objetivos.
Las funciones ejecutivas son las encargadas del procesamiento general del cerebro, tanto de la organización como de la regulación.

La función ejecutiva incluye la habilidad para:
  • Gestionar el tiempo y la atención.
  • Cambiar el foco.
  • Planear y organizar.
  • Recordar detalles.
  • Parar un discurso o un comportamiento inapropiado.
  •  Integrar experiencias pasadas con la acción actual.
Cuando la función ejecutiva se daña, el comportamiento del niño no es eficiente.
Esto puede afectar a la habilidad de la persona para:
  • Trabajar o ir a la escuela
  • Ser independiente
  • Mantener relaciones sociales adecuadas
Tipos de funciones ejecutivas

La función ejecutiva puede ser dividida en dos categorías:
  • Organización. La organización involucra la recopilación y estructuración de la información para su evaluación. 
  • Regulación. La regulación incluye hacer un balance del medio ambiente y cambiar en comportamiento en respuesta a él.

Por ejemplo, ver un trozo de pastel de chocolate en la carta de un restaurante puede ser tentador, por lo que en ese momento la función ejecutiva puede intervenir. Basándose en tu experiencia y conocimiento previo te ayudará recordar que la porción del pastel probablemente contenga cientos de calorías. Al mismo tiempo te recordará también que comer ese pastel entra en conflicto con tu objetivo de consumir menos azúcar y perder peso.

¿Cuáles son los problemas de las funciones ejecutivas?

Un niño puede desarrollar una o varias dificultades al tener un problema en las funciones ejecutivas.

Los problemas de las funciones ejecutivas son alteraciones de un conjunto clave de capacidades mentales, no son discapacidades. A menudo aparecen en niños con problemas de aprendizaje o atención.

Si un niño tiene alguna dificultad en las funciones ejecutivas descritas anteriormente, cualquier tarea que requiera estas habilidades podrá ser un desafío. Por ejemplo, coger la ropa sucia e introducirla en la lavadora o completar un proyecto escolar. 

Tener problemas con las funciones ejecutivas hace difícil:
  • Mantener la noción del tiempo
  • Hacer planes
  •  Acabar el trabajo a tiempo
  •  Hacer varias tareas
  • Utilizar aprendizaje previo para solucionar un problema actual
  •  Analizar ideas
  • Buscar ayuda o más información cuando es necesaria

¿Cómo funcionan las funciones ejecutivas?

Otra forma de entender las dificultades de los niños es ver cómo funciona el proceso de las funciones ejecutivas. Te lo explicaré en seis pasos sencillos, descompuestos para que sea más fácil de aprender:
  1. Analizar una tarea. Descifrar qué necesitas para hacerlo.
  2. Planear cómo realizar la tarea.
  3. Descomponer el plan en varios pasos.
  4. Descifrar cuánto tiempo es necesario para ejecutar el plan, y dejar el tiempo al lado.
  5. Hacer ajustes si son necesarios.

Si las funciones ejecutivas están trabajando correctamente y la tarea es bastante simple, el cerebro elaborará esos paso en cuestión de segundos. Si tu niño/a tiene habilidades ejecutivas débiles, incluso una tarea sencilla puede convertirse en un gran desafío.


¿Son comunes las dificultades en las funciones ejecutivas?

No está claro cómo los niños luchan con los problemas de funcionamiento ejecutivo. A pesar de que los problemas no son infrecuentes.
A menudo aparecen en niños con TDAH o dislexia, así como en otras condiciones.
Se estima que el 30% de las personas con TDAH tienen problemas con las funciones ejecutivas.

¿Qué causa los problemas en las funciones ejecutivas?

Los problemas pueden ser causados por herencia genética o alguna alteración en el córtex prefrontal.
Los científicos aún no están seguros de por qué algunos niños tienen problemas en las funciones ejecutivas. No obstante, la investigación ha identificado algunos posibles enlaces:
  • La genética heredada: Los niños se diferencian en cómo utilizan sus funciones ejecutivas. Sin embargo, hay una probabilidad alta de que el niño las utilice de la misma forma que tú, como padre o madre. Los estudios muestran que las diferencias entre unos niños y otros vienen dadas por la genética.
  • Diferencias cerebrales: Gran parte de las funciones ejecutivas son controladas por una región del cerebro llamada córtex prefrontal. La investigación ha mostrado que la gente que tiene desórdenes, enfermedades o lesiones en el córtex prefrontal a menudo desarrolla problemas en las funciones ejecutivas. Los expertos han utilizado esa investigación para estudiar si el córtex prefrontal trabaja diferente en los niños con problemas que en los que no los tienen.
  • Otras discapacidades y desórdenes: Los niños con TDAH o dislexia a menudo luchan con las funciones ejecutivas. De la misma forma que lo hacen los niños con condiciones neurológicas, desórdenes del humor, autismo, y daño cerebral adquirido.
¿Cuáles son los síntomas?

Uno de los síntomas es la falta de atención y la fácil distracción. A veces está combinado con TDAH.
Los problemas en las funciones ejecutivas pueden producir un amplio rango de síntomas.
Dependiendo de las habilidades con las que el niño luche más, y la tarea particular que esté haciendo, podrás ver los siguientes signos:
  • Encuentra difícil descifrar por dónde empezar la tarea.
  • Se focaliza en detalles pequeños o en el panorama general, pero no en ambos al mismo tiempo.
  • Tiene problemas para descifrar cuánto tiempo requiere la tarea.
  • Hace las cosas de forma rápida y desordenada o lentas e incompleta.
  • Encuentra difícil incorporar feedback al trabajo o actividad.
  • Persiste en un plan, incluso cuando se ve claramente que no está funcionando.
  • Tiene problemas en mantener la atención y se distrae fácilmente.
  • Cuando se le interrumpe olvida lo que estaba pensando.
  • Necesita que se le digan las instrucciones muchas veces.
  •  Tiene dificultades para tomar decisiones.
  • Tiene dificultades para cambiar de una actividad a otra en el tiempo.
  • No siempre tiene las palabras adecuadas para explicar algo en detalle.
  • Necesita ayuda procesando cómo algo siente/suena/o se parece.
  •  No es capaz de pensar o hacer más de una cosa al mismo tiempo.
  • Recuerda mejor la información utilizando señales, abreviaciones o acrónimos.
Como el cerebro del niño continúa desarrollándose, los síntomas de los problemas en las funciones ejecutivas pueden cambiar.
Una intervención temprana puede ayudarte a encontrar formas para fortalecer las alteraciones que presenta, cuanto antes se intervenga más facilidades o progresos tendrá.

¿Qué habilidades se ven afectadas por los problemas de las funciones ejecutivas?

Hay varias habilidades importantes involucradas en la función ejecutiva. Sin embargo, debemos tener en cuenta que cada niño puede lidiar con cada una de ellas en diferente grado. 

Las habilidades ejecutivas incluyen:

Control de los impulsos
La falta de control de impulsos les hace no saber cuándo deben parar.
Esto es la habilidad para pensar antes de actuar o dejar de hacer una actividad. La impulsividad puede ser un síntoma de TDAH. Los niños con problemas en el control de impulso pueden dejar escapar cosas, es decir, pueden hacer cosas peligrosas sin pensarlo bien. Probablemente se precipitan hacia sus deberes sin comprobarlos antes. También pueden dejar una tarea a medio hacer por ir a dar un paseo con los amigos y tener problemas para seguir las normas de forma consistente.

Control emocional
Esta es la habilidad para gestionar emociones focalizándose en el resultado final u objetivo. El control emocional y el control de los impulsos están muy relacionados. Los niños que tienen problemas con el control emocional a menudo tienen problemas para aceptar el feedback negativo, pueden sobreactuar ante las injusticias pequeñas o presentar problemas para acabar una tarea cuando algo les molesta.

Flexibilidad
Es la habilidad de lidiar con los baches del camino y descubrir nuevos enfoques cuando un plan falla. Los niños inflexibles piensan de forma muy concreta, no ven otras opciones o soluciones, encuentran difícil cambiar el curso del plan o también pueden entrar en pánico o frustración cuando se les pide que hagan algo.

Memoria de trabajo
Es la habilidad para mantener la información en su cabeza y utilizarla para completar una tarea. Los niños que tienen una memoria de trabajo débil muestran problemas para realizar tareas múltiples; pasan mucho tiempo recordando direcciones, tomando notas o comprendiendo algo que les has explicado. Si conoces a un niño con problemas en la memoria de trabajo, frecuentemente lo habrás oído decir “olvidé lo que iba a decir.”

Auto-monitoreo
Esto es la habilidad para mantener el seguimiento de tareas regulares y la evaluación de su actuación. Ellos no pueden decir si sus estrategias están funcionando, tampoco pueden darse cuenta de si tienen estrategias. A menudo no saben cómo verifican su trabajo.

Planificar y priorizar
Para ellos es muy difícil planificar y priorizar los pasos de una tarea.
Esta es la habilidad de descubrir los pasos necesarios para alcanzar un objetivo y decidir su orden de importancia. Los niños con debilidad en las capacidades de planear y priorizar no pueden saber cómo comenzar a planear un proyecto. Fácilmente se pueden encontrar abrumados intentando descomponer las tareas en pequeños pasos o tener problemas para ver la idea principal.

Inicio de las tareas
Se refiere a la capacidad para empezar algo. Los niños con problemas en esta área a menudo tienen dificultades también en la planificación y en la priorización. Sin tener un plan para una tarea, es difícil saber cómo empezar. Los niños con problemas en la tarea inicial pueden parecer perezosos, pero a menudo se sienten abrumados por lo que se quedan quietos sin saber qué hacer.

Organización
Consiste en realizar un seguimiento de la información y de las cosas. Los niños con problemas en esta capacidad pierden o colocan mal las cosas. No pueden encontrar una forma de organizarlas a pesar de que haya consecuencias negativas por ser desorganizado.

Si el niño tiene cualquiera, o todos, de estos problemas, puede que tanto él o ella como tú , como padre o madre, os sintáis perturbados. Sin embargo, hay estrategias que se pueden llevar a cabo en casa para ayudarlo, pueden enseñarle a trabajar sobre estas debilidades. Los niños con una dificultad de débil a moderada son capaces de compensar estas alteraciones lo suficientemente bien como para aprender y completar sus tareas diarias.

¿Cómo pueden ayudar los profesionales?

Los psicólogos pueden tener una habitación acondicionada para desarrollar la terapia, adaptada a cada caso particular.
Los niños con problemas en las funciones ejecutivas pueden ser enseñados a superar o trabajar sobre sus dificultades.

A continuación expongo algunas estrategias educativas y enfoques conductuales utilizados por los profesionales para ayudar a los niños:

Terapeutas y otros especialistas
Varios tipos de profesionales pueden ofrecer estrategias de apoyo a los padres y al niño. Logopedas, terapeutas ocupacionales y psicólogos pueden ayudar con este problema. Por ejemplo, la terapia cognitivo conductual puede proporcionarle al niño herramientas mentales para comenzar a tener autocontrol en los pensamientos y conductas.
Los terapeutas pueden proporcionar capacitación en habilidades para ayudar al niño a aprender a responder de manera adecuada en situaciones sociales. Cualquiera de estas opciones puede realizarse privadamente o puede formar parte del programa de la escuela.

La escuela del niño o niña
Si el niño o niña tiene estas dificultades, la escuela en conjunto con los padres puede crear un plan de apoyo y adaptaciones metodológicas. Pueden incluir ayudas visuales, listas de verificación y adaptaciones en los exámenes. Incluso sin un trastorno diagnosticado, la escuela puede proporcionarle apoyo académico.
Estos apoyos pueden incluir:
  • Adaptaciones metodológicas: Se refiere a las estrategias que el profesor puede utilizar para que sea más fácil el aprendizaje del niño. Por ejemplo, puede asignarle al niño un sitio en la parte de delante de la clase para que preste atención más fácilmente.
  • Plan de trabajo individualizado (PTI): se utilizan estos programas para individualizar la enseñanza a los estudiantes que tienen problemas. Este es un plan escrito detalladamente, explicando lo que la escuela hará para apoyar las necesidades del niño. Puede incluir también adaptaciones metodológicas: tiempo adicional en las asignaturas, menos deberes u otras tareas.
Asociaciones y grupos de apoyo
La escuela y el centro médico no son los únicos recursos de apoyo. Existen asociaciones de apoyo que informan y capacitan a las familias. En ellas, además, puedes ponerte en contacto con otras familias en la misma situación que tengan niños/as con problemas parecidos. Esto puede ayudarnos a sobrellevar mejor el problema.

¿Qué se puede hacer en casa para mejorar?

Puede que no sea fácil de resolver si las dificultades del niño están relacionadas con otro trastorno. No obstante, los padres pueden ser capaces de ayudar a su hijo a pesar de haber sido diagnosticado con otro trastorno. El objetivo es identificar las áreas específicas en las que tienen dificultad y encontrar las estrategias adecuadas que lo puedan ayudar. Aquí se muestran algunas tareas que se pueden realizar en casa con ellos. Los padres deben intentar seguirlas para ver si tienen un efecto positivo.

Autoinstrucciones
El entrenamiento en autoinstrucciones es una técnica para secuenciar, siguiendo los pasos, cualquier actividad o tarea. El objetivo es reducir la impulsividad y la falta de planificación y organización, ayudando al niño o niña a evitar el fracaso.


Lo que el modelo trata de enseñar al niño a través de estas instrucciones puede concretarse en:
  1. Definir el Problema: ¿Qué tengo que hacer?.
  2. ¿Cómo tengo que hacerlo? (despacio, pinta la raya hacia abajo....). 
  3. ¿Tengo preparados todos los materiales que voy a necesitar?
  4. Autoevaluación. ¿Cómo lo estoy haciendo? 
  5. Autorrefuerzo: lo estoy haciendo bastante bien.
  6. Autocorrección: en el caso de que no se alcance el objetivo propuesto, afrontar el error. Si cometo un error no pasa nada, rectifico y sigo adelante. Iré más despacio.
Hacer diferentes listados
Como por ejemplo:


Hacer listas de verificación
Listar los pasos que incluye una tarea hará más fácil que el niño sepa cómo comenzar. También puede disminuir su ansiedad en torno a la planificación. La lista de verificación es una útil herramienta para evitar que se olviden pasos o elementos necesarios.
Puedes hacer las listas de verificación para cualquier tarea que tenga que hacer. Por ejemplo: qué necesita meter en la mochila.



Marca límites de tiempo
El niño puede tener problemas con el tiempo estimado para una actividad, como para cada paso de la misma. En las listas de verificación, considera dar un tiempo estimado para cada paso. Puedes poder un temporizador de cocina que le avise cuando termine el tiempo. Establece la cantidad de tiempo que el niño o niña debe emplear en completar una hoja de matemáticas, o cuánto tiempo debería pasar cepillando los dientes.

Utiliza planificadores y calendarios
Un calendario de tamaño grande pegado en la pared con todas las citas familiares, compromisos y actividades anotadas ayudan a los niños a ver cómo la organización es necesaria para todos los componentes de la familia a lo largo de la vida. Sugerimos utilizar un color diferente para poder diferenciar los horarios de cada miembro de la familia.

No todos los planificadores tienen que ser de papel, lo que es una buena idea si el niño tiene problemas para seguir los ítems. Hay aplicaciones gratuitas que ayudan, por ejemplo, a controlar el tiempo o a planificar el tiempo de estudio y deberes.

Explica tu respuesta
Los niños que tienen pensamientos inflexibles o que tienen problemas con el control de las emociones no siempre se toman bien el feedback o nuestras indicaciones sobre cómo hacer de otra forma las cosas. Intenta explicar por qué es importante aprender una nueva habilidad, o cómo puede ahorrar tiempo y energía a largo plazo. Y si la respuesta es simplemente, “Porque esa es la forma en que se tiene que hacer”, no tengas miedo de decirla.

Permite que el niño o niña se explique también
Sólo porque los niños tengan problemas en las funciones ejecutivas no significa que su forma de hacer las cosas no sea válida. Si el método del niño no tiene sentido para ti, pregúntale por qué lo hace así, antes de decir que lo haga de otra manera. Puede haber una alternativa que le funcione mejor. Las estrategias más exitosas proceden de ellos mismos.

¿Qué más nos puede ayudar?

Si estás comenzando a aprender sobre los problemas de las funciones ejecutivas de los niños o si llevas tiempo investigando, estos consejos pueden ayudarte:

Conocer los problemas del niño. Es importante conseguir ayuda efectiva. Si estás buscando maneras de ayudar al niño académicamente, puedes buscar psicopedagogos o profesores de apoyo que también les enseñen técnicas de planificación, organización y estudio.

Contactar con otros padres. Encontrarás útil compartir ideas con otros padres de niños con el mismo problema. Conectar con otros padres puede darte el empujón que necesitas para seguir adelante y ayudar a estos niños.

Construir un plan de apoyo. Busca comunidades online o asociaciones en tu ciudad.
Mantenerse positivo. Las funciones ejecutivas continúan desarrollándose desde los 10 años hasta los 25. Lo que es difícil ahora para el niño puede no ser más que una molestia cuando sea adulto. Mediante la adopción de medidas y estrategias para hacer frente a sus problemas, puedes ir viendo cómo evoluciona y cómo aprende a alcanzar su completo potencial.

Resumen

Las funciones ejecutivas son las encargadas de gestionar las habilidades más importantes del cerebro como coordinar, planificar, estructurar y priorizar.
Los problemas en las funciones ejecutivas pueden venir determinados por varios factores como son:
  • La genética heredada.
  • Diferencias en las estructuras cerebrales.
  • Presencia de otros trastornos como TDAH o dislexia.
Los síntomas que puede manifestar son dificultad para concentrarse, para comenzar una tarea, para planificarla, para cambiar de estrategia incluso si la utilizada no funciona, dificultad para tener noción del tiempo o para realizar varias tareas al mismo tiempo.

Estas alteraciones pueden afectar en alguna o varias funciones cognitivas, por lo que pueden presentar retraso en el colegio o dificultades en alguna actividad.

Estas habilidades afectadas incluyen el control de impulsos, control emocional, la flexibilidad para cambiar de estrategia, la memoria de trabajo, el auto registro y la organización entre otras.

Los profesionales como los psicólogos o terapeutas pueden ayudar con diferentes enfoques como el cognitivo conductual o fomentando su capacitación en ciertas áreas. La escuela del niño también puede ayudar mediante un planes de intervención y adaptaciones metodológicas. Si esto no funciona se puede contactar con un centro especializado para que le realicen un diagnóstico detallado y lo ayuden de forma individualizada.

En casa se pueden hacer listas de verificación paso por paso, calendarios visuales, controlar el tiempo y explicar la respuesta. Además, se puede contactar con otros padres en la misma situación, con asociaciones cercanos u online o construir un plan de apoyo individualizado con ayuda de profesionales.

Recordad, siempre es bueno contar con el punto de vista de un terapeuta o psicólogo especializado en el tema. Los profesionales siempre van a intentar ayudarnos para que las habilidades y capacidades de los niños se desarrollen de la mejor forma posible.

FUENTE: