TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

Mostrando entradas con la etiqueta estudiantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estudiantes. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de marzo de 2025

UN NUEVO PROYECTO: MI LIBRO SOBRE EL TDAH

 


Primero que todo, quiero disculparme por mi ausencia en el blog durante los últimos meses. 

He estado inmersa en un proyecto muy especial que finalmente está tomando forma: estoy escribiendo un libro sobre el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

Este libro está dirigido tanto a padres, educadores y profesionales que trabajan con niños y adultos con TDAH, como a las propias personas que viven con este trastorno. A lo largo de estas páginas, explico cómo funciona el cerebro de las personas con TDAH y comparto estrategias prácticas, basadas en la experiencia, para ayudar a mejorar el rendimiento escolar y personal, brindando herramientas útiles que pueden hacer una gran diferencia en la vida diaria.

El enfoque de mi libro es ofrecer soluciones concretas para los desafíos que afrontan tanto niños como adultos con TDAH, basándome en investigaciones, estudios recientes y mis propias vivencias impartiendo conferencias y charlas sobre este trastorno, tanto a padres y madres, como a docentes. Mi objetivo es ofrecer un recurso accesible, claro y lleno de esperanza, en el que tanto los afectados como sus familias puedan encontrar la guía necesaria para prosperar y llevar una vida equilibrada.

Creo que un libro sobre este tema puede ser una gran herramienta, y es por eso que me siento emocionada de poder compartir mis conocimientos con los futuros lectores. Todavía no tengo un título definitivo, pero puedo adelantarles que es un trabajo que he desarrollado con mucha pasión y dedicación.

Si alguna editorial está interesada en publicar este trabajo o en conocer más detalles sobre el contenido, estaré encantada de escuchar sus propuestas.

Gracias por seguirme, por su paciencia y apoyo constante. ¡Nos leemos pronto con más novedades!

Gloria López Ruiz

domingo, 12 de enero de 2020

LAS NECESIDADES ESPECIALES NO TERMINAN DE ENTRAR EN LAS AULAS




Los expertos señalan la falta de recursos y de formación del profesorado como los mayores obstáculos para avanzar en la integración de los alumnos con necesidades especiales en España

NACHO MENESES
Madrid 9 ENE 2020 - 16:49 CET

Dislexia, trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), síndrome de Down, trastornos del Espectro del Autismo (TEA), discapacidades auditivas, motoras o visuales… Hablar de necesidades especiales en el aula es hacerlo de un amplio abanico de estudiantes que demandan un apoyo específico garantizado tanto desde la Convención Internacional de Naciones Unidas sobre derechos de las personas con discapacidad como de la propia Constitución Española, en su artículo 27, y a través de normas específicas como la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social. Sin embargo, la forma en que se observan esos derechos varía mucho dependiendo de cada Comunidad Autónoma y de los recursos que dediquen a ello las diferentes administraciones implicadas.

“La sociedad no está preparada para atender a la diversidad, y por tanto es muy difícil que su sistema educativo lo esté. Hay un vacío muy grande en la formación de los profesores... Un profesor universitario tiene un dominio muy específico de un área de conocimiento, pero no sobre didáctica, metodología, psicología o antropología”, sostiene Sonia Escorial, responsable de la Unidad de Atención a la Diversidad de la Universidad Europea. Según un reciente informe de Comisiones Obreras, por ejemplo, el 72 % de los alumnos con necesidades especiales en la Comunidad de Madrid están desatendidos debido a la falta de especialistas.

La dotación de las aulas específicas también cambia según su ubicación geográfica: si en Madrid han de tener un maestro de pedagogía terapéutica (PT) y un técnico auxiliar formado como integrador social, la Consejería de Educación de Murcia no fija una formación específica para el auxiliar, y ha de contar con un PT y un especialista en Audición y Lenguaje (AL)
.
Un apoyo desigual según la edad

Más del 75 % de los estudiantes con necesidades específicas de apoyo educativo están en un entorno inclusivo, según datos de la Comisión Europea. “Sin embargo, según se van cumpliendo etapas escolares, los apoyos que van recibiendo no son suficientes, y eso hace que no sea una inclusión real, porque al final pasan más tiempo en el aula específica que en la ordinaria que les corresponde”, explica Blanca Sáenz, fundadora de Abascool, centro de formación superior especializado en autismo. Este es precisamente el trastorno infantil con mayor prevalencia en la actualidad, ya que afecta a uno de cada 100 nacimientos, según las estadísticas europeas.

Autismo, TDAH, síndrome de Down, parálisis cerebral... Las necesidades son múltiples y no parece que sus necesidades lleguen a estar cubiertas. “Se trata de alumnos que necesitan atención personalizada, una adaptación curricular y una gestión de los problemas conductuales que puedan favorecer la inclusión en la clase”, añade Sáenz. Una adaptación que abarca cambios tanto en los objetivos y los contenidos de las asignaturas como en su metodología y evaluación, de manera que se ajusten a las circunstancias específicas de cada alumno. Sin embargo, la Estrategia Española en Trastornos del Espectro del Autismo, elaborada en 2015, está pendiente de un plan de acción que aún no se ha publicado.

La principal dificultad de los alumnos con un TEA tiene que ver con la comunicación e interacción social, por un lado, y las alteraciones de conducta, por otro. “El TEA es muy amplio, porque incluso en alumnos con un mismo diagnóstico encontraremos necesidades muy diferentes, desde niños que simplemente no son capaces de entender la ironía, el humor o la mecánica de un juego a otros que no pueden expresar lo que necesitan, no comprenden lo que se les dice y no son capaces de realizar ninguna acción de forma independiente”, argumenta José Alberto Monseco, psicólogo y director académico de Abascool. Puesto que la intervención es más eficaz cuanto más temprana y más intensiva, las etapas infantil y primaria se convierten en esenciales, porque servirán para establecer las bases de lo que aprenderán en el futuro.

El máster ofrecido por esta escuela (un título de la Universidad Complutense de Madrid dirigido a graduados de carreras como Psicología, Magisterio, Pedagogía, Logopedia o Psicopedagogía, entre otras) se centra en el Análisis de Conducta Aplicado (ABA, por sus siglas en inglés). Este tipo de terapias se centra en identificar las conductas socialmente relevantes y significativas, reforzar las conductas que se desea mantener y enseñar conductas sustitutivas y socialmente aceptables para aquellas que se quieren eliminar. A pesar de estar recomendadas tanto por la Organización Mundial de la Salud como por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, no se financian a través de las coberturas públicas. “Por eso, si alguien quiere acceder a este tipo de tratamiento para sus hijos ha de pagarlo de su bolsillo, algo que es muy costoso, al tratarse de un tratamiento personalizado”, denuncia Monseco.

Apoyo logopédico para el Síndrome de Down

Aunque, de nuevo, cada caso es diferente y tiene sus propias necesidades, los estudiantes con síndrome de Down suelen exigir apoyo logopédico al menos en Infantil y Primaria, ya que las dificultades para hablar correctamente hacen necesarios ejercicios de pronunciación y respiración. “En Secundaria hay menos apoyo, aunque siga siendo necesario”, reclama Mateo San Segundo, presidente de Down España. “Se trata de alumnos que requieren que muchas cosas se adapten a sus necesidades: explicaciones más cortas o lentas, que haya más de un profesor en el aula o que se trabaje en grupo, cooperativamente, para apoyarse unos a otros”, añade.

Para San Segundo, esas metodologías más participativas no solo benefician a los alumnos con síndrome de Down, sino también al resto de compañeros, y reconoce ciertos límites en el sistema actual: “La teoría de la inclusión educativa es mucho más complicada en la práctica. Cuando como profesor tienes 25 alumnos, dos con necesidades especiales y otros tres que a lo mejor no lo son, pero también necesitan apoyo, es difícil. Pero si la escuela no puede llegar a todos, entonces hay que cambiar el paradigma de la educación”, sostiene San Segundo. “Debería haber un profesor de apoyo en el aula, y eso puede hacerse con una mejor distribución del tiempo. En muchos colegios ya lo han cambiado, y hay docentes que dedican parte de su tiempo libre a ayudar a otros profesores”. No es el niño quien se ha de adaptar al centro, sino al revés, para que este pueda desarrollar adecuadamente sus capacidades sin dejar de convivir con el resto de los estudiantes.

Pérdida de talento en la universidad

“Nuestro sistema educativo expulsa a mucha gente que se sale de la norma, por lo que el porcentaje que llega a la universidad es muy reducido. Hay una pérdida de talento, porque el sistema les manda por caminos alternos como la FP o los centros específicos de empleo, y como consecuencia de estas barreras no pueden acceder a determinados tipos de trabajo que requieren una formación superior y no técnica”, reflexiona Escorial. Aunque la mayoría de los alumnos con necesidades especiales que llegan a la Universidad Europea responden a trastornos específicos de aprendizaje como la dislexia o el TDAH, aproximadamente un 10 % de ellos son estudiantes con TEA u otros tipos de discapacidad auditiva, motora o visual.

“Los alumnos con dislexia llegan a menudo con un cierto bagaje emocional, provocado por experiencias previas de bullying. Tienen un déficit en la memoria a corto plazo, que es la memoria del trabajo, y que muchas veces no ha sido tratado con anterioridad”, añade Escorial. Les cuesta memorizar el contenido, y por ello se les enseña a estudiar utilizando su cerebro de una forma más eficaz, a menudo por medio de estrategias visuales como los mapas conceptuales para poder asimilar mejor el contenido.

Los alumnos que llegan a la Unidad de Atención a la Diversidad que dirige Escorial reciben una atención personalizada que pretende identificar no solo las necesidades de cada estudiante, a través de pruebas objetivas y estandarizadas, sino también lo que pueden aportar. “Se trata de ver lo que podemos hacer para que las asignaturas sean más accesibles, no solo para esa persona con una necesidad concreta, sino para todos los alumnos; que la programación se cree pensando en todos”. Antes de cada clase, el profesor sube al campus virtual la documentación necesaria, de manera que los estudiantes ya no tienen que elegir entre escuchar al profesor o tomar apuntes literales, y pueden centrarse en tomar notas importantes y más específicas. Y, por último, se les recomienda que pidan tutorías didácticas, “a donde vayan con dudas muy concretas que les ayuden a tener un aprendizaje más significativo”, finaliza Escorial.

FUENTE:

miércoles, 18 de septiembre de 2019

7 MANERAS PARA MOTIVAR A NUESTROS HIJOS A RENDIR MEJOR EN LA ESCUELA



La motivación es una de las armas más importantes para alcanzar el éxito personal. Por ello, es indispensable motivar a nuestros hijos a rendir mejor en la escuela desde una edad temprana. A continuación, se exponen 7 maneras para motivar a los más pequeños.


Que los niños estén motivados es esencial  para que den lo mejor de sí mismos en la escuela y disfruten del proceso de aprendizaje. Como padres, crear un ambiente para educarles en el esfuerzo y la dedicación es muy importante, ya que un niño motivado se esforzará más, tendrá una actitud positiva para aprender, y se enfrentará y abordará los problemas de diferentes maneras. Por ello, los padres tienen que dirigir esfuerzos a la motivación de los hijos.

Cómo motivar a los niños

Se presentan a continuación 7 sencillos consejos útiles para promover la motivación en los niños:

1. Ten las expectativas adecuadas

Los niños son muy conscientes de cómo los padres los perciben y, muchas veces, ajustan sus expectativas según lo que piensen los padres. Por ello, si esperas que tu hijo triunfe, es muy posible que su motivación y probabilidades de éxito sean mucho mayores. Si tus expectativas son bajas, es muy probable que no consiga los resultados esperados.

Es importante fijar las expectativas adecuadas y acordes a cada niño. Para ello, sigue estos dos pasos:

Habla con tu hijo: charla abiertamente con tu hijo sobre los campos de estudio que más le gustan y en los que más sobresale. Ofrece tu opinión sobre lo que también has observado. En general, si los dos coincidís en un área, es posible que en esta se fijen las expectativas más altas.

Reevalúa cuando sea necesario: a medida que tu hijo crezca, los intereses y aptitudes cambiarán, por ello, es importante volver a ajustar las expectativas cada cierto tiempo.

2. Ayuda a tu hijo a fijarse metas

Es importante enseñar a tu hijo a establecer metas propias, que le ayudarán a estar más motivado y conseguir sus objetivos.

Anotar las metas: alcanzar las metas será más fácil y motivador si se escriben en un papel. Puede ser muy útil colocar estas notas en un lugar visible de la casa para que tu hijo las recuerde cada día.

Las metas deben ser específicas: por ejemplo, más que marcar como meta ‘el próximo semestre te irá mejor en matemáticas’, será mucho más efectivo si se concreta más: ‘repasarás los problemas de matemáticas 20 minutos todos los días’.

Las metas deberán poder medirse: las metas tienen que ser cuantificables para valorar si se está progresando en su cumplimiento.

3. Encuentra maneras de mostrarle a tu hijo que la escuela es importante

Si mostramos a los hijos nuestro propio interés y entusiasmo por la educación, ellos adoptarán la misma actitud. 

Existen diversas maneras para fomentar este interés:

Establece una relación con el profesor de tu hijo: comparte con el maestro las expectativas que esperas para tu hijo y pídele opinión al respecto.

Apoya los programas de la escuela de tu hijo: asistir a acontecimientos organizados por la escuela, obras de teatro, etc., sirve para demostrar a tu hijo la importancia que le otorgas a la escuela y sus actividades.

Crea un ambiente adecuado para hacer las tareas: asegúrate de que tu hijo dispone de un lugar tranquilo y bien iluminado en casa para hacer los deberes y estudiar. 
Préstale ayuda y colaboración con las tareas, pero nunca las hagas en su lugar.

Conoce las tareas de tu hijo: aquello que está estudiando en cada asignatura, los trabajos y exámenes que debe hacer, etc.

4. Ten una actitud positiva hacia la escuela

Si tu hijo observa que percibes las tareas escolares de una manera positiva e interesante, él lo percibirá de la misma manera. 

Apoya el estilo de aprendizaje de tu hijo. Cada niño tiene una manera predilecta de estudiar y aprender, que es más natural y motivadora. Ayúdale a descubrirla y fomenta que la utilicen de la mejor manera posible. 

En general, existen tres tipos de estudiantes:

Estudiante auditivo: aquel que aprende más fácilmente mediante actividades en las que tiene que escuchar. 
Aconséjale, por ejemplo, que grabe los temarios y luego los repase escuchándolos o que, si tiene que leer una novela, busque la versión de audiolibro.

Estudiante visual: retendrá más la información mediante actividades visuales como, por ejemplo, leyendo un libro o analizando un gráfico. 
Recomiéndale que utilice diferentes colores para los apuntes y que elabore fichas didácticas con el temario y las cuelgue en la habitación.

Estudiante quinesiológico: estará más motivado a aprender a través de ejercicios prácticos que teóricos. 
Suele tratarse de niños muy movidos y participativos. Para fomentar esta cualidad, anímale a realizar proyectos prácticos como participar en ferias científicas.

5. Utiliza un lenguaje que le anime

Alentar a los niños motiva mucho más que elogiarlos. La diferencia entre estas dos formas de motivación es que alentar implica que el niño se evalúe a sí mismo de manera positiva; con palabras de aliento reconocemos su esfuerzo.

El elogio se refiere más concretamente a los triunfos y se suele utilizar cuando los niños han actuado de la manera esperada, mientras que el aliento se puede ofrecer independiente del desempeño y resultados del niño, se trata más de animar a que la próxima vez se haga mejor.

6. El aprendizaje en casa y en la comunidad

Tus hijos deben percibir el aprendizaje como un acto divertido y no sólo como la tarea obligatoria y pesada de estar sentado detrás de un escritorio. 
Los estudiantes motivados ven el aprendizaje en cualquier parte y entienden que hay algunas actividades divertidas que a la vez también aportan conocimiento.

Existen diversas ideas para fomentar esta visión en tu hijo: cuando lea un clásico de la literatura infantil, podéis pasar a ver la versión en película, se pueden estudiar las diferentes culturas a las que no acude de forma regular (si le gusta el fútbol, llevarlo al ballet, por ejemplo), o visitar museos sobre temas que esté estudiando.

7. Fomenta la fortaleza en su hijo

Los niños fuertes son más susceptibles a estar motivados, por ello, es importante promover la fortaleza en tu hijo. Si un niño no es fuerte internamente, su motivación disminuye mucho y ve pocas vías para salir adelante en medio de la adversidad. 
La fortaleza hace que estén preparados ante las adversidades y que se enfrenten a ellas y tengan capacidad de resolver muchos problemas, aprovecharan sus puntos fuertes y se darán cuenta de que todos cometemos errores y de que son oportunidades para aprender.

Para fomentar la fortaleza tu hijo sigue estos pasos:

Identifícate con tu hijo viendo la situación desde su punto de vista antes de reaccionar.

Ofrécele opciones razonables para elegir entre dos cosas.

Cambia la forma de abordar una cierta situación cuando no da resultados. 
Por ejemplo, si tu hijo no presta atención, en lugar de seguir gritando, prueba con algo muy diferente como susurrarle.

Fomenta los talentos e intereses de tu hijo. Por ejemplo, si tu hijo no tiene resultados positivos en la escuela, pero le gustan mucho las clases de teatro y es lo que más le anima, no le prives de estas actividades por el hecho que no saque buenas notas. Celebra sus talentos y no los prohíbas.

De este modo, como padres, tenéis un papel clave en la motivación de vuestros hijos a tener mayor rendimiento académico y, por tanto, vuestro apoyo y actitud serán de gran relevancia también en su futuro.

FUENTE:

miércoles, 6 de marzo de 2019

LOS ALUMNOS CON DISLEXIA O TDAH TENDRÁN UNA EVAU ADAPTADA EN LA COMUNIDAD DE MADRID



Los estudiantes tendrán más tiempo para contestar el examen y un vocal les leerá las preguntas.

29 de enero de 2019. 09:11h

Un estudio de la Universidad Carlos III demuestra que la capacidad de comprensión lectora de un disléxico podría mejorar un 200 por ciento si se hicieran unas adaptaciones mínimas. Y eso es lo que se va a hacer previsiblemente este año. Educación adaptará las pruebas de la Evau o antigua selectividad a los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, es decir, aquellos con dislexia, dificultades específicas de aprendizaje (DEA) o que presenten trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

La idea es dar más tiempo a estos alumnos para enfrentarse a la prueba. También podrá contar con un vocal que les lea en voz alta las preguntas a las que tenga que dar respuesta en el examen, los enunciados estarán escritos con una tipografía que facilite su lectura, a doble espacio, con subrayados que eviten el salto de línea o incluso podrán disponer de un lugar específico para realizar la prueba para evitar que los ruidos distorsionen la comprensión de la pregunta. De hecho, hay un programa que introduce ya estas mejoras y que se puede descargar en una tablet.

La decisión de adoptar esta medida se ha tomado en el seno de la Comisión Organizadora de la Evaluación Final de Bachillerato para el Acceso a la Universidad en la Comunidad, donde están representadas las seis universidades madrileñas. La comisión también garantiza el anonimato en el proceso de corrección para que se realice en igualdad de condiciones con el resto de estudiantes.

«Llevamos más de un año con este asunto y el hecho de que los jóvenes con dificultades tengan más tiempo para poder realizar el examen de la EVAU es igualar ya las oportunidades y un gran avance para el sistema educativo madrileño», asegura Juan José Nieto, director general de Infantil, Primaria y Secundaria de la Comunidad de Madrid.
María Sanz- Pastor, presidenta de Madrid con la Dislexia, tiene seis hijos disléxicos y tres han pasado la EVAU, por ello sabe de primera mano el gran avance que suponen para un alumno medidas mínimas que, sin embargo, tienen una repercusión enorme en su rendimiento. «Lo que queremos es que estas mejoras se implanten ya esta convocatoria de examen porque llevamos luchando por ello durante años, pero todo está en manos de las universidades porque la Comunidad de Madrid ya ha dado vía libre a que se haga. Que se implante esta herramienta está en manos de los vicerrectores».

La medida se sumaría a todas las que se vienen realizando con el alumnado con necesidades educativas especiales, entre las que se encuentran las adaptaciones del modelo de examen a Braille, la utilización de intérprete de lengua de signos o acompañante para la lectura labial.

La detección temprana de las necesidades especiales en un alumno es muy importante para evitar su fracaso escolar. Los colegios madrileños fueron los primeros en participar en un estudio en el que se usó Dytective Test, la primera herramienta de inteligencia artificial que permitió un cribado de los estudiantes de Educación Primaria para detectar precozmente la dislexia. El estudio científico se centró, principalmente, en los estudiantes de tercero de Educación Primaria. Eso permitió concluir que en las aulas hay una prevalencia de la dislexia que se sitúa entre el 5 y el 8,4 por ciento.

En los centros se lleva a cabo ya un programa de ayuda a la dislexia para detectar, evaluar y dar pautas de ayuda de tal manera que se pueda enfocar mejor el trabajo que se realiza con los estudiantes con riesgo de dislexia durante Primaria. Según la Consejería de Educación, durante el curso 2018/19 más de cien colegios de Educación Infantil y Primaria participan en este programa del que se benefician más de 30.000 niños.

FUENTE:

sábado, 8 de octubre de 2016

21 IDEAS PARA MEJORAR LA MOTIVACIÓN EN LOS Y LAS ESTUDIANTES CON TDAH



Por más que contemos con los mejores libros, proyectos y materiales del mundo, eso no será suficiente para que los estudiantes se interesen por aprender y trabajar si no están motivados.
La motivación, tanto intrínseca como extrínseca, es un factor clave para el éxito de los estudiantes en todas las etapas de su educación, y los docentes juegan un rol importantísimo en proveer y alentar esa motivación. Obvio que es mucho más fácil decirlo que hacerlo, ya que todos los estudiantes encuentran motivación de diferentes formas, y toma tiempo y mucho esfuerzo aprender a entusiasmar una clase llena de niños.

Incluso los docentes mejor intencionados a veces no cuentan con esa habilidad para motivar a sus estudiantes. Así, seas un docente nuevo o uno experimentado, tengas esa habilidad para crear un interés o no, intenta aplicar estos métodos para motivar a tus estudiantes y alentarlos a desarrollar su potencial.

1. Brinda a tus estudiantes una sensación de control
Mientras que la guía de un docente es importante para que los estudiantes se mantengan motivados dentro de una consigna, permitirles elegir y controlar un poco lo que pasa en clase es una de las mejores maneras de mantenerlos comprometidos. Por ejemplo, permitirles elegir el tipo de tarea a realizar o qué problemas trabajar puede darles una sensación de control que puede motivarlos a hacer más.

2. Define los objetivos
Puede ser frustrante para los estudiantes completar una tarea o comportarse correctamente en clase si no existen objetivos claramente definidos. Los estudiantes quieren y necesitan saber qué se espera de ellos para mantenerse motivados. A principio del año, plantea objetivos claros, reglas y expectativas para que no haya confusión y los estudiantes tengan metas por las que trabajar. Recuérdalas con frecuencia.

3. Crea un ambiente libre de amenazas
Mientras que los estudiantes necesitan entender que hay consecuencias de sus acciones, los reforzamientos positivos son mucho más motivadores. Cuando los docentes crean un ambiente seguro y de apoyo, afirmando que creen en las habilidades de sus estudiantes en lugar de describir las consecuencias de no hacer determinada cosa, los estudiantes cubrirán las expectativas que los adultos a su alrededor les comuniquen, así que concéntrate en lo que se puede, no en lo que no.

4. Cambia el escenario
Una clase es un gran lugar para aprender, pero sentarse en un escritorio día a día puede hacer que la escuela se vuelva aburrida para algunos estudiantes. Para renovar el interés, dale a tus estudiantes la posibilidad de salir del aula. Haz trabajos de campo, invita a otros oradores o, simplemente, llévalos a la biblioteca para hacer alguna investigación. El cerebro ama las novedades y un escenario nuevo puede ser lo que tus estudiantes necesitan para mantenerse motivados por aprender.

5. Ofrece experiencias variadas
No todos los estudiantes responderán a las tareas de la misma forma. Para algunos, será más fácil realizar las que implican entregar algún trabajo. Otros amarán leer libros o trabajar en grupos. Para mantener a todos tus estudiantes motivados, mezcla las tareas para que aquellos con diferentes preferencias puedan enfocarse en aquello que más les gusta. Hacer esto ayudará a los estudiantes a mantenerse comprometidos y prestar atención.

6. Usa la competencia positiva
La competencia en clase no siempre es algo malo, y en algunos casos puede motivar a los estudiantes a esforzarse y buscar la excelencia. Trabaja para crear un espíritu amigable y competitivo en tu clase, tal vez mediante juegos grupales relacionados con el material u otras oportunidades para que los estudiantes puedan demostrar su conocimiento.

7. Ofrece recompensas
A todos les gusta recibir recompensas y ofrecer a tus estudiantes la posibilidad de ganarlas es una excelente fuente de motivación. Cosas como mirar películas, compartir una pizza, una calificación positiva o algo tan simple como una etiqueta en un papel puede hacer que tus estudiantes trabajen más duro y se esfuercen por alcanzarlos. Considera la personalidad y las necesidades de tus estudiantes para determinar recompensas apropiadas para tu clase.

8. Da responsabilidades a tus estudiantes
Asignar a tus estudiantes trabajos de la clase es una excelente manera de construir una comunidad y motivarlos. La mayoría verá los trabajos como un privilegio más que una carga y trabajarán duro para asegurarse de estar cumpliendo con las expectativas. También puede ser útil permitir a los estudiantes que se turnen para liderar actividades o ayudar para que cada uno se sienta importante y valorado.

9. Permíteles trabajar juntos
Mientras que no todos los estudiantes se entusiasmarán por trabajar en grupo, muchos encontrarán divertido intentar resolver problemas, hacer experimentos y trabajar en proyectos con otros estudiantes. La interacción social puede entusiasmarlos y los estudiantes pueden motivarse mutuamente para alcanzar una meta. Sin embargo, los docentes necesitan asegurarse que los grupos estén equilibrados y sean justos, para que no ocurra que algunos estudiantes estén trabajando más que otros.

10. Alábalos cuando se lo merezcan
No existe otra forma de motivación que funcione mejor que las alabanzas. Incluso como adultos, necesitamos reconocimiento y elogios, y los estudiantes de cualquier edad no son la excepción. Los docentes pueden motivar a sus estudiantes recompensando el éxito públicamente, elogiando un trabajo bien hecho y compartiendo trabajos ejemplares.

11. Alienta la autorreflexión
La mayoría de los niños quieren triunfar, solo necesitan averiguar qué tienen que hacer para lograrlo. Una manera de motivar a tus estudiantes es llevarlos a hacer una profunda introspección y determinar sus propias fortalezas y debilidades. Los estudiantes suelen motivarse más al crear este tipo de autocríticas que escucharlas de un docente, ya que los hace sentirse a cargo de crear sus propios objetivos y metas.

12. Entusiásmate
Una de las mejores maneras de ver a tus estudiantes motivados es compartir tu entusiasmo. Cuando estas entusiasmado por enseñar, ellos estarán mucho más entusiasmados por aprender. Es así de simple.

13. Conoce a tus estudiantes
Conocer a tus estudiantes es mucho más que memorizar sus nombres. Los estudiantes necesitan saber que el docente tiene un interés genuino y se preocupa  por ellos y por su éxito. Cuando los estudiantes se sienten apreciados, esto crea un ambiente de aprendizaje seguro y los motiva a trabajar más duro, ya que buscarán obtener cumplidos y una buena retroalimentación de alguien que consideran que los conoce y respeta como individuos.

14. Conecta con sus intereses
Conocer a tus estudiantes te traerá otros beneficios, como permitirte relacionar el material de clase con cosas que a ellos les interesen o hayan experimentado. Los docentes pueden usar ese interés para hacer las cosas más interesantes para los estudiantes, manteniéndolos motivados por más tiempo.

15. Ayuda a los estudiantes a encontrar su motivación intrínseca
Puede ser genial ayudar a tus estudiantes a motivarse, pero al final del día necesitan poder generar su propia motivación. Ayudar a los estudiantes a encontrar sus propias razones para hacer el trabajo en clase y trabajar duro, ya sea porque encuentren el material interesante, quieran ir a la universidad o simplemente les encante aprender, es uno de los regalos más poderosos que puedes obsequiarles.

16. Maneja su ansiedad
A algunos estudiantes les provoca mucha ansiedad el hecho de fallar o no hacer el trabajo como corresponde. Ofréceles apoyo sin importar cuál sea el resultado final y asegúrate de que los estudiantes no se sientan tan abrumados por las expectativas.

17. Plantea metas altas pero alcanzables
Si no estás empujando a tus estudiantes para que hagan más que el mínimo, la mayoría no lo buscará por su cuenta. A los estudiantes les gusta sentirse desafiados y trabajarán para alcanzar altas expectativas mientras crean que esas metas están a su alcance, así que no tengas miedo de empujarlos para obtener más de ellos.

18. Brinda retroalimentación y ofrece posibilidades de mejorar
Los estudiantes que luchan con el trabajo de clase pueden sentirse frustrados y perder motivación. En esta situación, es crítico que los docentes ayuden a los estudiantes a aprender exactamente dónde se equivocaron y cómo pueden mejorar la próxima vez. Encontrar un método para llegar donde los estudiantes quieren estar puede ayudar a mantenerlos motivados a trabajar duro.

19. Haz seguimiento del progreso
Puede que tus estudiantes no se den cuenta de cuánto han avanzado, especialmente con asignaturas que les resultan difíciles. Hacer un seguimiento a través de un registro puede ser útil en la clase, no solo para los docentes sino también para los estudiantes. Los docentes pueden utilizar esto como una forma de motivar a los estudiantes, permitiéndoles apreciar de manera visual cuánto han aprendido y mejorado durante el año.

20. Haz las cosas divertidas
No todo el trabajo de clase necesita ser un juego o un momento ameno, pero los estudiantes que ven la escuela como un lugar en donde pueden divertirse están más motivados a prestar atención y hacer el trabajo que se requiera de ellos, que aquellos que lo ven como una obligación. Agregar diversión a las actividades en la escuela puede ayudar a los estudiantes que luchan por mantenerse comprometidos y hacer de la clase un lugar más amigable.

21. Provee oportunidades para el éxito
Los estudiantes, incluso los mejores, pueden frustrarse y desmotivarse cuando sienten que están luchando o no obtienen el reconocimiento que otros estudiantes sí consiguen. Asegúrate de que todos tengan una posibilidad de desempeñar sus fortalezas y sentirse incluidos y valorados. Esto puede hacer una gran diferencia en su motivación.
Y tú, ¿cómo motivas a tus estudiantes?
Aquí podéis leer el artículo original (en inglés)

FUENTE:

martes, 9 de diciembre de 2014

TDAH: EL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO

Por Marta Vázquez-Reina. 2009

"El factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto y enséñese consecuentemente". 

Esta frase de David Paul Ausubel, padre del denominado aprendizaje significativo, contiene la base fundamental de esta teoría cognitiva. 

Adoptada con éxito en miles de aulas de enseñanza de todos los países del mundo desde hace más de 40 años, la teoría del aprendizaje significativo centra su objetivo en lograr que los alumnos de todos los niveles educativos sean capaces de asimilar y retener los contenidos curriculares de forma progresiva y significativa, es decir, comprendiendo lo aprendido y relacionándolo con los conocimientos previos.

Cuando a principios de la década de los 60 el psicólogo y pedagogo estadounidense David Paul Ausubel introdujo en el campo de la didáctica el término aprendizaje significativo, probablemente no imaginó la importante repercusión que iba a tener este concepto en el establecimiento posterior de diferentes estrategias y métodos de enseñanza y aprendizaje en aulas de todo el mundo.

Esta teoría fundamenta su éxito en que se centra más en cómo se aprende que en cómo se enseña, en conseguir que el aprendizaje de los estudiantes sea de calidad, que sea comprendido y profundice de forma correcta. A este aprendizaje de calidad, Ausubel lo denomina aprendizaje significativo y se consigue mediante la interacción de los conocimientos previos que un alumno tiene sobre una materia o concepto y la nueva información que recibe, de modo que al relacionarlos pueda aprender y asimilar más fácilmente los nuevos contenidos. En contraposición a este aprendizaje relacional, en el que lo aprendido cobra sentido o lógica al establecerse un vínculo con otros conocimientos, estarían otros tipos de aprendizaje de "baja calidad", aunque también útiles en algunas ocasiones como el memorístico, o mecánico.

Favorece que se construya un nuevo conocimiento dotado de mayor sentido y con mayores posibilidades de establecerse en la memoria a largo plazo.

Pero para lograr un aprendizaje significativo no sólo es útil relacionar los nuevos conocimientos con los anteriores, sino que también relacionarlos con la experiencia previa y con situaciones cotidianas y reales favorece que se construya un nuevo conocimiento dotado de mayor sentido y con mayores posibilidades de establecerse en la memoria a largo plazo de los estudiantes. Por ejemplo, qué mejor manera de que un niño aprenda a restar y comprenda perfectamente el significado de esta operación que dándole unas monedas para que compre unas golosinas, de modo que pueda comprobar en la práctica el uso cotidiano de una materia como las matemáticas; así, si tienen un significado y un sentido práctico, los nuevos conocimientos se aprenden mejor.

Fomentar el aprendizaje significativo

¿Cómo se puede lograr que el aprendizaje de los estudiantes en el aula sea significativo? La primera premisa para cualquier educador, tal como concretó Ausubel, es conocer lo que el alumno ya sabe y, en consecuencia, diseñar los objetivos y los planes didácticos para el aula, es decir, partiendo del nivel de conocimientos, tanto teóricos como prácticos, de los alumnos sobre los distintos contenidos curriculares.

Por otra parte, no menos importante es organizar el material y los contenidos educativos de manera que tenga una estructura interna organizada que pueda dar lugar luego a la construcción de significados de forma relacional. Si se dota a los contenidos de un orden lógico y coherente, atendiendo a los conocimientos de los estudiantes, de modo que les sea familiar, será más fácil que los asuman y los retengan.

La actitud del estudiante hacia el aprendizaje es fundamental para lograr que éste sea de calidad, por eso, es imprescindible que el docente a la hora de enseñar invierta parte del tiempo en explicar a los alumnos la importancia y los beneficios que pueden obtener con la adquisición de los nuevos contenidos que les va a presentar. Si se motiva al alumno para que desee aprender y se le facilita el aprendizaje con las premisas anteriores, se dará el entorno más favorable para que el proceso de enseñanza se desarrolle de manera efectiva.
Ventajas del aprendizaje significativo.

Con el aprendizaje significativo los conocimientos, al estar relacionados entre sí, se incorporan a la memoria a largo plazo, de forma que se conserva durante más tiempo que cuando, por ejemplo, se memoriza un contenido.

Los estudiantes aprenden a aprender, de modo que después pueden extrapolar el aprendizaje adquirido a otros aspectos cotidianos.

Los alumnos adquieren los conocimientos de una forma organizada de manera que pueden establecer conexiones entre ellos con claridad.

El profesorado se muestra más motivado por la mejora en el rendimiento académico que se produce en los alumnos que aprenden de forma significativa.






FUENTE

domingo, 6 de enero de 2013

ANNA SOLANAS: TDAH y escuela ¿Cómo hay que intervenir en la escuela?


Excelente conferencia de Anna Solanas, pedagoga especialista en TDAH (Centro de Pedagogía Terapéutica Xaris, Tarragona) en la 2ª Jornada TDAH: respuestas que ayudan, celebradas el pasado 24 de noviembre de 2012 en el Centro Médico Teknon.