TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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jueves, 11 de julio de 2024

EL TDAH TAMBIÉN OCURRE EN LA EDAD ADULTA: ¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

 

El Trastorno por Déficit de Atención con/sin Hiperactividad (TDAH) persiste en las y los adultos con síntomas que se manifiestan en dificultades de atención, hiperactividad e impulsividad.

¿Sabías que el Trastorno por Déficit de Atención con/sin Hiperactividad (TDAH) persiste en la edad adulta? Generalmente se piensa que esta condición, de la que el 13 de julio se conmemora su día internacional en internet, se manifiesta sólo en la infancia y después desaparece; sin embargo, recientes investigaciones indican que se mantiene con los años.

“Hay un infradiagnóstico del TDAH en adultos», un trastorno del neurodesarrollo en el que las mujeres tardan más en ser diagnosticadas o son tratadas erróneamente para condiciones de ansiedad o depresión, explica Ana Gómez, neuropsicóloga de la Fundación INGADA y coordinadora de los grupos de adultos en una entrevista con el diario digital El Español.

«Tiene un origen neurobiológico, debiéndose en un 70-80 por ciento a factores genéticos y en un 20 por ciento a ambientales”, destaca.

Habitualmente este trastorno se asocia en el imaginario colectivo a «el típico niño movido o inquieto», como si se tratase de un trastorno exclusivo de la etapa infantil, pero la especialista aclara que esa idea está alejada de la realidad y un amplio porcentaje de adultos seguirá experimentando síntomas, entre ellos: dificultades atencionales, hiperactividad e impulsividad.

Sobre las dificultades para poner atención, la neuropsicóloga explica que «son esos despistes, el olvidar con frecuencia cosas necesarias como las llaves o la cartera, problemas para gestionar el tiempo -suelen llegar tarde, olvidan citas importantes…-, y les cuesta organizar las tareas o incluso empezarlas o acabarlas, además de tener dificultad para mantenerse concentrados».

Mientras que la hiperactividad se traduce en «una sensación de inquietud interna, no pueden realizar tranquilamente una actividad y necesitan tener algo en las manos, mover piernas», además «tienden a sobrecargarse de tareas por esa necesidad de estar haciendo siempre algo».

Por último, la impulsividad, tiene que ver con «decir las cosas sin pensar en las consecuencias, interrumpir conversaciones», así como «tener dificultades para hacer colas o tolerar la frustración…».

Las diferencias del TDAH en niños y adultos

Aunque los síntomas son similares en niños y adultos, Gómez precisa que sí hay variaciones en la forma en que se manifiestan en cada edad. Por ejemplo, en los adultos «disminuye la hiperactividad, que es como una sensación de inquietud interna o toma forma de pensamientos que se agolpan en la cabeza y van a toda velocidad», y destacan más «las dificultades para concentrarse, organizarse y gestionar el tiempo, así como los problemas para regular adecuadamente sus emociones».

En la edad adulta, por tanto, adquieren más notoriedad «las dificultades en la función ejecutiva», es decir «en la capacidad de poder establecer metas a medio y largo plazo, teniendo el control emocional y conductual necesario para ello.

“Los síntomas atencionales y la dificultad a la hora de regular las emociones son los que más les interfieren en su día a día. De hecho, los estudios señalan que la desregulación emocional debería ser considerada como un síntoma nuclear del TDAH en esta etapa», dice Gómez respecto a la edad adulta.

Esta alteración estaría mediada «por una alteración en el córtex prefrontal (que es la parte más anterior del cerebro) y que es el encargado de las funciones ejecutivas». Además se producen «alteraciones en los circuitos implicados en la motivación», lo que explica que «les cueste mantener la atención en tareas o actividades cuya gratificación no es inmediata».

Por último, especifica que los síntomas pueden tener diferentes niveles de gravedad en función del impacto que tengan en el día a día de la persona y en su entorno (especialmente el laboral y familiar).

¿Por qué las mujeres demoran más en ser diagnosticadas?

La neuropsicóloga explica que el TDAH se da por igual entre ambos sexos en la edad adulta, sin embargo, destaca que las mujeres «suelen pasar más desapercibidas» porque muestran menos problemas de conducta, lo que retrasa el diagnóstico.

Ello provoca que estas mujeres lleguen habitualmente a la edad adulta «tratadas por otros trastornos como ansiedad y depresión que enmascaran al TDAH». Incluso ocurre que «muchas de ellas llegan al diagnóstico tras haber sido diagnosticado alguno de sus hijos».

«La manifestación de los síntomas en las mujeres también puede fluctuar por cuestiones hormonales y está condicionada por factores sociales y culturales».

Este retraso en el diagnóstico acaba derivando en «problemas de autoestima al sentir que no son capaces de cumplir con las exigencias que la sociedad les va imponiendo», algo que «las convierte en personas especialmente vulnerables».

FUENTE:

https://www.yotambien.mx/actualidad/tdah-trastorno-deficit-atencion-hiperactividad-adulto

https://pixabay.com/es/photos/adulto-vista-posterior-pelo-rubio-1867694/

miércoles, 2 de agosto de 2023

31 FRASES SOBRE EL TDAH PARA COMPRENDER MEJOR ESTA CONDICIÓN


El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición que afecta a niños y adultos, y se caracteriza por dificultades en la atención, hiperactividad e impulsividad. Estas características pueden afectar la vida diaria de quienes lo padecen, así como también la forma en que se relacionan con los demás.

A continuación, te presento 31 frases que te ayudarán a entender mejor esta condición y a generar conciencia sobre sus impactos en la vida de las personas que lo experimentan.

1. "El TDAH no es solo falta de atención, también es desatención selectiva."

2. "La hiperactividad no es simplemente una gran energía, es una dificultad para controlarla."

3. "Ser impulsivo no implica ser irresponsable, solo toma más esfuerzo aprender a controlar los impulsos."

4. "El TDAH no es una excusa, es una explicación."

5. "La dificultad para organizarse no es falta de motivación, es una lucha constante contra la distracción."

6. "El TDAH no define a la persona, es solo una parte de ella."

7. "No hay una única forma correcta de aprender, cada persona con TDAH tiene su propio estilo de aprendizaje."

8. "El TDAH no desaparece con la edad, solo aprendemos a manejarlo mejor."

9. "El TDAH no es solo un problema de niños, también afecta a los adultos de diferentes formas."

10. "La medicación no es la única opción para tratar el TDAH, existen terapias y estrategias que pueden ser de gran ayuda."

11. "El TDAH no es falta de inteligencia, es una dificultad para demostrarla de la forma convencional."

12. "Las personas con TDAH tienen fortalezas únicas que pueden potenciar en diferentes áreas."

13. "El TDAH no es solo una etiqueta, es una realidad que puede generar desafíos y oportunidades."

14. "La frustración es parte del día a día con el TDAH, pero también aprendemos a superarla."

15. "El apoyo de la familia y el entorno es fundamental para que las personas con TDAH puedan desarrollar su máximo potencial."

16. "La creatividad y la capacidad de pensar fuera de lo convencional son características comunes en las personas con TDAH."

17. "La paciencia y la comprensión son clave al tratar con una persona con TDAH."

18. "El TDAH no es una debilidad, es una diferencia que puede convertirse en fortaleza."

19. "No todos los síntomas del TDAH son visibles, pero eso no los hace menos reales."

20. "Aceptar y comprender el TDAH es el primer paso para aprender a convivir con él."

21. "No hay una sola forma de ser exitoso, cada persona con TDAH puede encontrar su propio camino hacia el éxito."

22. "La discriminación y los prejuicios hacia las personas con TDAH solo contribuyen a aumentar su carga."

23. "No hay que subestimar el esfuerzo que requiere para una persona con TDAH completar una tarea."

24. "La creatividad y el pensamiento rápido son habilidades que las personas con TDAH pueden desarrollar al máximo."

25. "El TDAH no es solo una cuestión de voluntad, también es una cuestión de química cerebral."

26. "El TDAH no define el futuro de una persona, solo influye en la forma en que lo construye."

27. "La educación inclusiva es fundamental para que las personas con TDAH puedan desarrollar todo su potencial."

28. "El TDAH no es un defecto, es simplemente una forma diferente de procesar la información."

29. "La perseverancia y la resiliencia son cualidades que las personas con TDAH suelen cultivar."

30. "Educar sobre el TDAH es clave para fomentar la empatía y la comprensión."

31. "Nunca subestimes el potencial de una persona con TDAH, pueden llegar más lejos de lo que te imaginas."

Estas frases nos permiten comprender mejor las experiencias de aquellos que viven con TDAH y nos invitan a reflexionar sobre la importancia de la empatía y la comprensión en nuestra sociedad.

Es crucial destacar la palabra “comprensión” en este contexto, ya que es fundamental para poder ofrecer un apoyo adecuado a las personas con TDAH. La comprensión implica ser consciente de las dificultades que enfrentan a diario, respetar sus ritmos y necesidades, y brindarles un entorno inclusivo donde puedan desarrollar todo su potencial.

Solo a través de la comprensión y el apoyo mutuo podemos construir una sociedad más inclusiva y empática para todos.

FUENTE:

https://www.citasdelibros.com/frases-del-tdah/

https://pixabay.com/es/illustrations/agregar-antecedentes-de-tdah-7450890/

jueves, 4 de agosto de 2022

QUÉ PASA EN EL CEREBRO DE UNA PERSONA CUANDO TIENE TDAH



El cerebro humano cuenta con una zona muy importante en la parte delantera de la cabeza que se le llama Prefrontal. Es en esta zona es en donde se encuentra la atención y las funciones ejecutivas, habilidades que permiten a la persona ser consciente de las cosas, tomar decisiones, planear, organizar, ejecutar y evaluar las acciones realizadas, que justamente es lo que se ve más afectado con el TDAH.

El cerebro funciona a base de estímulos eléctricos que llevan y traen información necesaria para realizar las diferentes actividades de la vida. Esta información se logra transmitir gracias a las neuronas y éstas a su vez se pueden comunicar entre sí por la intervención de unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores.

Los neurotransmisores se encuentran en el espacio que hay entre cada neurona y al hecho de conectarse con los extremos de cada una de ellas se le llama sinapsis y el espacio entre cada neurona recibe el nombre de espacio sináptico. Y es justamente es ahí en donde se “transportan” los mensajes entre cada neurona y cuando los neurotransmisores no lo hacen bien porque “pierden el rumbo”, no están disponibles o de plano no existen, es que las respuestas de la persona son equivocadas, lentas o bien exageradas, justamente lo que pasa en el caso del TDAH.

La presencia en bajas cantidades de diferentes neurotransmisores (las sustancias químicas que se encuentran en el cerebro), pueden ser la base para que se presenten algunas condiciones de salud mental y del estado de ánimo.

Los neurotransmisores que están relacionados con el TDAH son tres, los cuales participan llevando y trayendo información de los frontales a las demás zonas del cerebro y viceversa, favoreciendo las adecuadas respuestas cognitivas y el control de impulsos de la persona:

  • Dopamina (sustancia encargada de manejar el centro de recompensa y placer del cerebro)
  • Serotonina, y
  • Norepinefrina o noradrenalina (sustancia relacionada muy de cerca com la dopamina)

¿Qué significa esto?

De manera muy sencilla, esto quiere decir que si los niveles de estas sustancias químicas del cerebro son bajos afectan la manera en que las personas con TDAH experimentan los procesos de gratificación y motivación y, por tanto, son más propensos a perder rápidamente el interés en ciertas actividades y en buscar más estimulación del ambiente que otras personas.

Estos bajos niveles en los sistemas de transmisores químicos terminan por afectar áreas específicas del cerebro:

Áreas involucradas

Algunas de las áreas específicas que se ven involucradas cuando una persona presenta TDAH, y se han podido demostrar son:

1. Lóbulo frontal

Esta es la parte del cerebro que se encuentra adelante, justo detrás de la frente, y es la encargada de ayudar con los procesos más complejos que llevamos a cabo los seres humanos. Los estudios científicos han encontrado que ciertas estructuras del lóbulo frontal tardan más en desarrollarse en personas con TDAH, lo que puede llevar a afectar funciones como:

  • La toma de decisiones
  • La organización
  • La planeación
  • El control de impulsos
  • El juicio
  • La memoria
  • La atención
  • La capacidad de conseguir gratificación

2. Sistema Límbico

Esta región se encuentra justo en el centro del cerebro, en su parte más profunda. Se encarga de generar las respuestas emocionales que sentimos, y está involucrada en procesos de motivación y atención a diferentes estímulos.

3. Ganglios basales

También ubicados al interior del cerebro, los ganglios basales son un grupo de núcleos responsables principalmente del control motor, así como de otras funciones como el aprendizaje motor, las funciones ejecutivas, los comportamientos y las emociones. Una deficiencia aquí puede provocar un "cortocircuito" en la comunicación e información al interior del cerebro, lo que se convierte en una falta de atención e impulsividad.

4. Sistema de activación reticular

Este sistema es una red de neuronas situada en el tronco cerebral responsable de nuestros patrones de vigilia, nuestra capacidad de concentración y la respuesta de lucha y huida; una deficiencia aquí puede causar falta de atención, impulsividad o hiperactividad.


Qué ocurre cuando hay niveles bajos de neurotransmisores:

Cuando existen niveles elevados de Dopamina la persona puede:

• Estar concentrada

• Trabajar intensamente en las tareas

• Mantener un buen estado de alerta

Cuando existen niveles bajos de Dopamina entonces:

• Hay distracción

• Tiene dificultad para completar una tarea

• Dificultad para pensar anticipadamente

• Dificultad para responder a tiempo

• Presenta impulsividad cognitiva (muchas ideas de golpe en la cabeza)

En el caso de la Serotonina, con niveles elevados:

• Se logra satisfacción

• Mantiene buen estado del ánimo

• Puede mantenerse enfocado en una sola cosa

• Ayuda a conciliar el sueño

Cuando existen niveles bajos de Serotonina:

• Hay insatisfacción

• Propenso a la irritabilidad

• Presenta agresión hacia sí mismo u otros

• Impulsividad

• Comportamiento obsesivo compulsivo

• Riesgo de suicidio (actúa sin freno)

• Impulsividad cognitiva (muchas ideas de golpe en la cabeza)

Respecto a los niveles altos de Norepinefrina (noradrenalina):

• Busca emociones fuertes, en muchos casos extremos

• Persigue nuevas actividades

• Mantiene buen estado del ánimo

• Sostiene la atención

Y con los niveles bajos de Norepinefrina (noradrenalina):

• Indiferente, apagado emocionalmente

• Existe baja energía, apatía

• Puede presentar depresión

• Reacciones con agresión 


En síntesis, podemos decir que la dopamina tiene que ver con el placer, la motivación, la recompensa y la cognición. La serotonina con el control del estado del ánimo y las emociones y la norepinefrina o noradrenalina con los procesos de atención principalmente (en combinación con la dopamina).

Así, más allá de aprenderte cada parte del cerebro o los nombres de las sustancias químicas, es importante ver que existen motivos físicos reales que pueden causar este tipo de condiciones. Si alguien tiene esta condición no es porque no esté esforzándose, porque sea “un mal niño” o porque no quiera hacer las cosas, es porque hay diferentes causas que hacen que sus procesos de atención y motivación sean diferentes.

Lo importante es saber que también existen tratamientos terapéuticos y, de ser necesario, farmacológicos que pueden ayudar. Así que si tú o alguien cercano parecen presentar síntomas de TDAH te invitamos a consultar con un profesional.

FUENTE:

https://cerebrofeliz.org/que-pasa-con-el-cerebro-cuando-se-tiene-tdah/

https://porquequieroestarbien.com/salud-mental/trastornos-mentales/que-pasa-en-el-cerebro-de-una-persona-con-tdah

https://pixabay.com/es/illustrations/cerebro-anatom%c3%ada-l%c3%b3bulos-m%c3%a9dico-7174144 / 

lunes, 27 de septiembre de 2021

LOS NEUROTRANSMISORES: EL TDAH NO ES UN PROBLEMA EDUCATIVO

 https://www.youtube.com/watch?v=DyBC81IpvAw

¿Quieres saber a qué se deben los síntomas del TDAH? No, no es un problema educativo, no es un problema de aprendizaje y tampoco es pura vagueza de tu hijo. Todo depende del funcionamiento de tres neurotransmisores. ¿Quieres saber cuáles? Quiero que te quede claro qué son los neurotransmisores y que el TDAH no es un problema educativo.

En este post te vamos a explicar cuáles son los tres principales neurotransmisores implicados en el desarrollo del TDAH, cuál es el fallo que presentan y lo más importante: la forma de solucionar su mal funcionamiento.

Los neurotransmisores y el TDAH

Los tres principales neurotransmisores implicados en el desarrollo de los síntomas típicos del TDAH son tres:

La dopamina

La noradrenalina

La serotonina

La dopamina es la sustancia de nuestro organismo más estrechamente relacionada con las sensaciones de placer, bienestar y recompensa. Cualquier cosa que nos haga sentir bien lo hace subiéndonos la dopamina, y al revés, también. Estos mecanismos están muy relacionados con los procesos de motivación.  En el TDAH, la dopamina no ejerce bien su función y precisamente por ello aparecen sensaciones de desmotivación, falta de interés y desgana en general.

De hecho, una de las quejas más frecuentes de las familias que veo en la consulta es que no consiguen que su hijo se motive con nada salvo con los videojuegos o internet.

¿Sabes por qué ocurre esto? Porque los videojuegos e internet producen estímulos intensos, repetitivos, ilimitados e inmediatos. Estos generan niveles altos pero poco duraderos de dopamina, que actúan de forma muy similar a lo que generan las drogas. Precisamente por eso, los chicos con TDAH tienen una conducta aún más adictiva que los demás con estos temas y pueden acabar metiéndose en problemas muy serios si no se controlan adecuadamente.  

La dopamina, además, tiene un papel fundamental en el control del movimiento. Para que te hagas una idea, en la enfermedad de Parkinson se altera el funcionamiento de la dopamina en una zona del cerebro llamada sustancia negra, En el TDAH pasa algo parecido en regiones como el lóbulo frontal y los ganglios basales.

La noradrenalina es un neurotransmisor implicado principalmente en las respuestas reflejas automáticas, el nivel de alerta, la reactividad y los impulsos en general. Al alterarse su funcionamiento en el TDAH, se producen problemas de impulsividad, mala conducta, problemas en la capacidad de control del tiempo y la planificación, por ejemplo. Seguro que te has encontrado a tu hijo en más de una ocasión preguntando cosas como: «¿Cuánto queda? ¿Y luego qué vamos a hacer?». Parecen mostrar una gran ansiedad anticipatoria asociada también a una importante intolerancia a la frustración. En casos extremos, pueden aparecer casos de agresividad y violencia.

Para terminar, tenemos la serotonina. Ella es la responsable de mantener la estabilidad anímica y emocional en niveles dentro de la normalidad. Cuando se altera pueden aparecer problemas de ansiedad e incluso de depresión, pero lo más habitual es la conocida como disregulación emocional.


La disregulación emocional en el TDAH

La disregulación emocional supone la respuesta anormal a los estímulos emocionales externos y propios. A veces responde de forma excesiva ante estímulos pequeños o viceversa. Otras veces responde de forma contraria a la esperada o ni siquiera responde. Como ves, las consecuencias que pueden derivarse de la alteración de uno o varios de estos neurotransmisores son de gran trascendencia y claro está, merece la pena controlarlas. La cuestión es: ¿Se puede?

Pues me vas a responder tú cuando te explique cuál es exactamente el fallo que genera ese mal funcionamiento. Lo que ocurre es que los neurotransmisores que salen de una neurona en dirección a otra para transmitir los mensajes que llevan en su interior, deben llegar sin problemas a su destino, pero en el TDAH muchos de esos mensajeros vuelven de nuevo a la neurona de origen sin haber hecho su trabajo y no habiendo transmitido el mensaje a la otra. Como resultado, el sistema no funciona bien.

¿Cuál es la clave? Que la medicación y los suplementos nutricionales evitan que esos neurotransmisores vuelvan a su punto de partida sin haber concluido su trabajo. Este es el paso fundamental para que todo el proceso recupere la normalidad. ¿Lo ves? Claro que es posible. Es importante que te quede claro que el TDAH no es un problema educativo.

FUENTE:

Cristi Cárdenas

https://elneuropediatra.es/neurotransmisores-tdah/

miércoles, 18 de septiembre de 2019

7 MANERAS PARA MOTIVAR A NUESTROS HIJOS A RENDIR MEJOR EN LA ESCUELA



La motivación es una de las armas más importantes para alcanzar el éxito personal. Por ello, es indispensable motivar a nuestros hijos a rendir mejor en la escuela desde una edad temprana. A continuación, se exponen 7 maneras para motivar a los más pequeños.


Que los niños estén motivados es esencial  para que den lo mejor de sí mismos en la escuela y disfruten del proceso de aprendizaje. Como padres, crear un ambiente para educarles en el esfuerzo y la dedicación es muy importante, ya que un niño motivado se esforzará más, tendrá una actitud positiva para aprender, y se enfrentará y abordará los problemas de diferentes maneras. Por ello, los padres tienen que dirigir esfuerzos a la motivación de los hijos.

Cómo motivar a los niños

Se presentan a continuación 7 sencillos consejos útiles para promover la motivación en los niños:

1. Ten las expectativas adecuadas

Los niños son muy conscientes de cómo los padres los perciben y, muchas veces, ajustan sus expectativas según lo que piensen los padres. Por ello, si esperas que tu hijo triunfe, es muy posible que su motivación y probabilidades de éxito sean mucho mayores. Si tus expectativas son bajas, es muy probable que no consiga los resultados esperados.

Es importante fijar las expectativas adecuadas y acordes a cada niño. Para ello, sigue estos dos pasos:

Habla con tu hijo: charla abiertamente con tu hijo sobre los campos de estudio que más le gustan y en los que más sobresale. Ofrece tu opinión sobre lo que también has observado. En general, si los dos coincidís en un área, es posible que en esta se fijen las expectativas más altas.

Reevalúa cuando sea necesario: a medida que tu hijo crezca, los intereses y aptitudes cambiarán, por ello, es importante volver a ajustar las expectativas cada cierto tiempo.

2. Ayuda a tu hijo a fijarse metas

Es importante enseñar a tu hijo a establecer metas propias, que le ayudarán a estar más motivado y conseguir sus objetivos.

Anotar las metas: alcanzar las metas será más fácil y motivador si se escriben en un papel. Puede ser muy útil colocar estas notas en un lugar visible de la casa para que tu hijo las recuerde cada día.

Las metas deben ser específicas: por ejemplo, más que marcar como meta ‘el próximo semestre te irá mejor en matemáticas’, será mucho más efectivo si se concreta más: ‘repasarás los problemas de matemáticas 20 minutos todos los días’.

Las metas deberán poder medirse: las metas tienen que ser cuantificables para valorar si se está progresando en su cumplimiento.

3. Encuentra maneras de mostrarle a tu hijo que la escuela es importante

Si mostramos a los hijos nuestro propio interés y entusiasmo por la educación, ellos adoptarán la misma actitud. 

Existen diversas maneras para fomentar este interés:

Establece una relación con el profesor de tu hijo: comparte con el maestro las expectativas que esperas para tu hijo y pídele opinión al respecto.

Apoya los programas de la escuela de tu hijo: asistir a acontecimientos organizados por la escuela, obras de teatro, etc., sirve para demostrar a tu hijo la importancia que le otorgas a la escuela y sus actividades.

Crea un ambiente adecuado para hacer las tareas: asegúrate de que tu hijo dispone de un lugar tranquilo y bien iluminado en casa para hacer los deberes y estudiar. 
Préstale ayuda y colaboración con las tareas, pero nunca las hagas en su lugar.

Conoce las tareas de tu hijo: aquello que está estudiando en cada asignatura, los trabajos y exámenes que debe hacer, etc.

4. Ten una actitud positiva hacia la escuela

Si tu hijo observa que percibes las tareas escolares de una manera positiva e interesante, él lo percibirá de la misma manera. 

Apoya el estilo de aprendizaje de tu hijo. Cada niño tiene una manera predilecta de estudiar y aprender, que es más natural y motivadora. Ayúdale a descubrirla y fomenta que la utilicen de la mejor manera posible. 

En general, existen tres tipos de estudiantes:

Estudiante auditivo: aquel que aprende más fácilmente mediante actividades en las que tiene que escuchar. 
Aconséjale, por ejemplo, que grabe los temarios y luego los repase escuchándolos o que, si tiene que leer una novela, busque la versión de audiolibro.

Estudiante visual: retendrá más la información mediante actividades visuales como, por ejemplo, leyendo un libro o analizando un gráfico. 
Recomiéndale que utilice diferentes colores para los apuntes y que elabore fichas didácticas con el temario y las cuelgue en la habitación.

Estudiante quinesiológico: estará más motivado a aprender a través de ejercicios prácticos que teóricos. 
Suele tratarse de niños muy movidos y participativos. Para fomentar esta cualidad, anímale a realizar proyectos prácticos como participar en ferias científicas.

5. Utiliza un lenguaje que le anime

Alentar a los niños motiva mucho más que elogiarlos. La diferencia entre estas dos formas de motivación es que alentar implica que el niño se evalúe a sí mismo de manera positiva; con palabras de aliento reconocemos su esfuerzo.

El elogio se refiere más concretamente a los triunfos y se suele utilizar cuando los niños han actuado de la manera esperada, mientras que el aliento se puede ofrecer independiente del desempeño y resultados del niño, se trata más de animar a que la próxima vez se haga mejor.

6. El aprendizaje en casa y en la comunidad

Tus hijos deben percibir el aprendizaje como un acto divertido y no sólo como la tarea obligatoria y pesada de estar sentado detrás de un escritorio. 
Los estudiantes motivados ven el aprendizaje en cualquier parte y entienden que hay algunas actividades divertidas que a la vez también aportan conocimiento.

Existen diversas ideas para fomentar esta visión en tu hijo: cuando lea un clásico de la literatura infantil, podéis pasar a ver la versión en película, se pueden estudiar las diferentes culturas a las que no acude de forma regular (si le gusta el fútbol, llevarlo al ballet, por ejemplo), o visitar museos sobre temas que esté estudiando.

7. Fomenta la fortaleza en su hijo

Los niños fuertes son más susceptibles a estar motivados, por ello, es importante promover la fortaleza en tu hijo. Si un niño no es fuerte internamente, su motivación disminuye mucho y ve pocas vías para salir adelante en medio de la adversidad. 
La fortaleza hace que estén preparados ante las adversidades y que se enfrenten a ellas y tengan capacidad de resolver muchos problemas, aprovecharan sus puntos fuertes y se darán cuenta de que todos cometemos errores y de que son oportunidades para aprender.

Para fomentar la fortaleza tu hijo sigue estos pasos:

Identifícate con tu hijo viendo la situación desde su punto de vista antes de reaccionar.

Ofrécele opciones razonables para elegir entre dos cosas.

Cambia la forma de abordar una cierta situación cuando no da resultados. 
Por ejemplo, si tu hijo no presta atención, en lugar de seguir gritando, prueba con algo muy diferente como susurrarle.

Fomenta los talentos e intereses de tu hijoPor ejemplo, si tu hijo no tiene resultados positivos en la escuela, pero le gustan mucho las clases de teatro y es lo que más le anima, no le prives de estas actividades por el hecho que no saque buenas notas. Celebra sus talentos y no los prohíbas.

De este modo, como padres, tenéis un papel clave en la motivación de vuestros hijos a tener mayor rendimiento académico y, por tanto, vuestro apoyo y actitud serán de gran relevancia también en su futuro.

FUENTE:

sábado, 11 de noviembre de 2017

EL TDAH EN ADULTOS


https://unsplash.com/photos/zdSoe8za6Hs

TDAH son las siglas de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Se trata de un trastorno de carácter neurobiológico originado en la infancia que implica un patrón de déficit de atención, hiperactividad e impulsividad.

Durante mucho tiempo, el TDAH ha sido considerado un trastorno propio de la infancia y de la adolescencia, pero sus síntomas y su impacto funcional no siempre desaparecen al pasar a la edad adulta y el trastorno puede persistir en más del 50% de los casos. Se asocia con un impacto importante a nivel clínico, funcional y de calidad de vida.
12 Señales de TDAH en adultos que deberías tener en cuenta:
  • No gestionan bien el tiempo. Los adultos que sufren TDAH tienden a distraerse con facilidad, por lo que es algo corriente que mientras van de camino a un evento se acuerden de que tenían que recoger algo o de que tienen que echarle gasolina al coche.
  • Tienen problemas para organizarse. Para las personas con TDAH, las responsabilidades “adultas”, como el trabajo o los niños, pueden hacer que los problemas con la organización sean aún más obvios y problemáticos.
  • Sufren falta de concentración. Posiblemente el síntoma más revelador del TDAH sea la falta de concentración, que es algo que va más allá de los problemas para prestar atención. Significa distraerse fácilmente, tener dificultades para escuchar a los demás, pasar por alto detalles y tener problemas para completar tareas o proyectos.
  • No logran relajarse. Cuando tienen un descanso y no están llevando a cabo una tarea activa, en lugar de relajarse, las personas que sufren TDAH a menudo sienten inquietud o ansiedad. Los niños con TDAH lo muestran como una hiperactividad externa, pero los adultos aprenden a interiorizar ese sentimiento. Lo demuestran con cosas como no poder estar sentados durante una película, prefiriendo pasar tiempo solo con actividades activas, o aburriéndose con juegos rápidamente.
  • Pueden conducir de forma imprudente. El TDAH hace difícil mantener la atención en una tarea, por lo que pasar tiempo al volante de un coche puede ser difícil. Los síntomas del TDAH pueden hacer que algunas personas tengan más probabilidades de conducir a mayor velocidad y tener accidentes de tráfico.
  • Se les olvidan las cosas constantemente. Todos nos olvidamos de las cosas de vez en cuando, pero en las personas con TDAH, los olvidos son una parte de la vida cotidiana. Olvidan dónde han puesto las cosas o las fechas importantes. A veces estos olvidos pueden ser molestos, pero poco importantes. Sin embargo, en otros casos pueden ser graves.
  • Les cuesta controlar los cambios. Muchas personas tienen dificultades para manejar los cambios importantes, como mudarse o cambiar de trabajo. Pero las personas con TDAH sufren grandes dificultades cuando las cosas cambian de repente, incluso cuando se trata de cambios a mejor, como un ascenso en el trabajo.
  • Se aburren pronto de las conversaciones. Se sienten incómodos en todas las conversaciones y no paran de interrumpir al otro constantemente para que converse de forma más fluida. Debido a que los cerebros de los adultos con TDAH van siempre dos pasos por delante, pueden tener dificultades para escuchar a los demás y darles tiempo para formular sus pensamientos
  • Son muy impulsivos. La impulsividad puede manifestarse de muchas formas en un adulto con TDAH. Interrumpen a otros durante las conversaciones, son socialmente inapropiados, hacen las tareas a toda prisa y actúan sin pensar en las consecuencias.
  • Cambian el canal de la tele o la cadena de radio continuamente. Las personas con TDAH necesitan altos niveles de estimulación lo que podría traducirse en cambiar constantemente de canal, revisar el móvil, silbar, tararear o inquietarse.
  • Sufren falta de motivación. Aunque estén abiertos a cualquier cosa, las personas con TDAH a menudo se sienten desmotivados. Junto con la dificultad para organizarse, este problema puede hacer que les sea difícil terminar un proyecto o una tarea.
  • Les cuesta controlar las emociones. El TDAH a menudo conduce a problemas con el manejo de las emociones, sienten como si no tuvieran ningún control sobre ellas. Pero en muchas ocasiones, su ira se desvanece tan rápido como llega.

Si piensas que realmente podrías parecer TDAH, visita a un profesional de la salud médica. Este trastorno puede ser difícil de diagnosticar, pero en cuanto tengas ayuda empezarás a sentirte mejor.

FUENTE:

miércoles, 25 de octubre de 2017

LA NEUROCIENCIA EN EL AULA



¿Cómo podemos aplicar en el aula las conclusiones de la neurociencia?

En los últimos años se ha podido ver de forma emergente la aplicación de recientes hallazgos en neurociencia aplicada a la educación, esto es debido al uso de numerosas herramientas que nos permiten observar al cerebro desde dentro, como por ejemplo la resonancia magnética funcional.

Estas imágenes nos permiten poder ir descubriendo aquellas prácticas educativas que activan las regiones cerebrales que son clave para el aprendizaje y justo de ahí surge la necesidad de promover una reflexión tanto teórica como práctica que nos permita implementar este matrimonio entre la neurociencia y la pedagogía.

Se ha podido observar la importancia de las emociones dentro del aprendizaje, esto nos lleva a la necesidad de activar las regiones del cerebro emocional, los conocidos dispositivos básicos para el aprendizaje: motivación, atención y memoria.

Motivar al alumno es una tarea fundamental de los maestros, los alumnos no sólo deben poder, sino que también tienen que querer. Pongamos en juegos herramientas para conocer las motivaciones intrínsecas de nuestros alumnos, para tener las capacidades de dar respuestas a los para qué que tantas y tantas veces están presentes en nuestras aulas.

El cerebro es actividad química y como tal debemos de saber jugar con esas combinaciones, en fases iniciales del aprendizajes generar que los alumnos quieran, dopamina, durante el desarrollo del aprendizaje, implicar al alumno como parte activa de su proceso de construcción del conocimiento, adrenalina, y la clave de la generación del éxito constante en nuestro alumnado, serotonina, de esta forma estaremos nutriendo el D.A.S (Sistema neurobiológico de la motivación) y permitirnos trabajar sobre las variables contextuales de la motivación que tanto afectan a nuestros alumnos.

Sabemos que la atención de nuestros alumnos es ilimitada, ¡debemos de captarla!, conocemos multitud de estrategias que al cerebro le encantan y hacen que este “enganchado” a la tarea y eso le permite trabajar consumiendo menos recursos. Algunas de las estrategias son: la contextualización de los contenidos, las disonancias cognitivas, el juego, el humor, la cooperación, las narrativas, el reconocimiento… Esta es una de las grandes claves captar la atención de nuestro alumnado.

Sin memoria, no hay aprendizaje. Algunas de las conclusiones que se han observado es la importancia de realizar durante los procesos de aprendizaje, evaluaciones sistemáticas de lo aprendido y además que sean de carácter formativo y sumativas. En las fases iniciales del aprendizaje, activar los conocimientos previos de nuestros alumnos, no son tabulas rasas que llenar de contenidos.

En períodos del aprendizaje más avanzados, evaluar la comprensión de los contenidos, hacer visible en nuestros alumnos lo que no saben para que con toda esta información proceder a migrar a las memorias a largo plazo y por último evaluar los procesos por encima de los resultados, una evaluación como un diagnóstico de lo aprendido, potenciar el uso de la metacognición de nuestros alumnos, qué han aprendido, cómo lo han aprendido, para qué me ha servido y cómo lo puedo aplicar en otros contextos, en fin, potenciar la competencia de aprender a aprender de nuestros alumnos. Contextualizar, reflexionar, recodificar, retroalimentar… son algunas estrategias para trabajar sobre las memorias significativas.

La neurociencia también nos ha hecho ver que aprendemos mejor con otros que solos, el ser humanos es un ser social que ha basado su supervivencia como especie en la cooperación. A día de hoy sabemos que cuando trabajamos en el aula de forma cooperativa se activan regiones emocionales de nuestro cerebro determinantes para el aprendizaje.

Como seres sociales, mamíferos, desarrollamos muchas de nuestras estrategias a través del juego: nos permite realizar las cosas por el hecho de hacerlas, motivación intrínseca, vivimos experiencias placenteras, potenciamos el uso de las narrativas (atención), potencia la toma de decisiones, la imaginación y permite a nuestros alumnos ser más competentes en el momento de resolver retos propios de la tarea.

También conocemos la importancia de las artes para el desarrollo cerebral del niño, tanto en el ámbito sensorial como en el motor, emocional y cognitivo. Así, por ejemplo, en sus primero años y de forma natural, el niño baila, canta o dibuja. Pero por encima de la incidencia particular que pueda tener sobre el aprendizaje cualquiera de las diferentes variedades artísticas (música, dibujo, teatro, etc.), la educación artística resulta necesaria porque nos permite adquirir toda una serie de hábitos mentales y competencias básicas en los tiempos actuales -como la creatividad, cooperación, pensamiento crítico, resolución de problemas o iniciativa- que están en consonancia con la naturaleza social del ser humano y que son imprescindibles para el aprendizaje de cualquier contenido curricular.

La actividad física no solo es buena para preservar una gran variedad de funciones corporales o para combatir el tan temido estrés que perjudica el aprendizaje sino que tiene una incidencia positiva sobre el cerebro. Al realizar ejercicio físico, especialmente aeróbico, se segrega la molécula BDNF que está asociada a los procesos de plasticidad sináptica, neurogénesis o vascularidad cerebral.

Las investigaciones en neurociencia están suministrando información relevante sobre cómo surge el llamado insight (¡eureka!), esa aparición repentina e inconsciente que nos permite encontrar la solución de un problema o tarea que no sabíamos resolver y que nos provocaba el tan temido bloqueo mental. En el momento inicial, es conveniente tener muchas ideas (lluvia de ideas en el aula), ir asociándose y poco antes de que aparezca la idea feliz se da un estado de relajación cerebral.

Esto sugiere que cuando no seamos capaces de resolver un problema, al que hemos dedicado mucho tiempo, la mejor estrategia puede ser no perseverar más, sino aparcarlo temporalmente y dedicarnos a otras tareas, o mejor realizar ejercicio físico o simplemente dormir porque existen unos mecanismos cerebrales inconscientes que seguirán trabajando en el problema en cuestión y que facilitarán su resolución.

Hay muchos mitos asociados a la creatividad y lo cierto es que, con el entrenamiento adecuado, tal como sugieren las investigaciones modernas, también podemos aprender a ser más creativos, una auténtica necesidad en los tiempos actuales de predominio tecnológico.

Afortunadamente, nuestro cerebro plástico nos permite seguir descubriendo y enriqueciendo el aprendizaje, lo cual constituye una necesidad urgente para mejorar la educación y transformar la sociedad haciéndola más justa y compasiva.

FUENTE:

miércoles, 19 de julio de 2017

OTROS SÍNTOMAS ASOCIADOS AL TDAH


Además de la hiperactividad, la falta de atención y la impulsividad, que son los síntomas nucleares, hay otros síntomas frecuentes aunque menos conocidos.

Algunos síntomas del TDAH que quizás no conocías

Muchos de los comportamientos relacionados con el TDAH también se observan en niños que no lo padecen. En general esta sintomatología solo resulta problemática si es muy exagerada al compararla con niños de la misma edad.
Entre los síntomas menos conocidos, encontramos:
  • Respuestas emocionales muy intensas.
  • Baja tolerancia a las frustraciones. Se enfadan con facilidad, son niños irritables, muy susceptibles a las críticas.
  • Tienen malas habilidades sociales. Muchas veces producen rechazo entre sus propios compañeros porque “molestan mucho”. Suelen jugar con niños más pequeños.
  • Dificultades de adaptación. Si se les saca de la rutina, luego cuesta mucho volver a introducirlos. Es lo que ocurre por ejemplo después de las vacaciones.
  • Dificultades de aprendizaje. Por los problemas que tienen para memorizar y para atender. También suelen tener retraso en la lecto-escritura porque tienen una ortografía muy mala.
  • Falta de motivación. Les cuesta empezar las tareas, pero también les cuesta terminarlas.
  • Hiperestimulación. Por ejemplo, cuando hay alguna fiesta o reunión familiar no paran, están continuamente interrumpiendo, molestando.
  • Baja autoestima. Es frecuente que reciban recriminaciones y llamadas de atención de compañeros y adultos, además de los profesores. Esto hace que su autoestima sea frágil.
Que tenga un déficit de atención no quiere decir que sea para todo. Hay determinadas situaciones, como por ejemplo cuando juegan con la videoconsola o con el móvil, que son capaces de mantener la atención durante bastante tiempo.
En las actividades que tienen un estímulo rápido son capaces de mantener la atención muchísimo tiempo.

No todo es malo

Los niños que tienen TDAH tienen muchas cualidades que compensan en gran medida todas las dificultades que causa el trastorno.
Son niños muy cariñosos, simpáticos, muy espontáneos, creativos, imaginativos. Muy dispuestos a colaborar, muy solícitos, participativos y suelen hacer amigos con facilidad.

FUENTE:
Dra. Mercedes Sánchez de las Matas
https://salud-1.com/enfermedades/sintomas-del-tdah-2/