TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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viernes, 5 de enero de 2024

UN ESTUDIO PROPONE UN USO PAUTADO DE LA CAFEÍNA PARA TRATAR EL TDAH

Los resultados del estudio presentan beneficios en el aprendizaje y refuerzos de ciertos tipos de memoria.


Neurocientíficos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han evaluado positivamente la utilización pautada de la cafeína como parte del arsenal terapéutico para paliar algunos de los síntomas del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), ante la controversia sobre el uso de ciertos medicamentos.

Los investigadores de la UPC han hecho una revisión de estudios preclínicos en modelos animales y han concluido que el consumo pautado de cafeína puede incrementar la atención y la capacidad de retención en adolescentes y adultos con TDAH, una patología psiquiátrica cuyo diagnóstico se ha incrementado de forma exponencial en los últimos veinte años.

Los expertos estiman que actualmente el TDAH afecta a entre un 2% y un 5% de la población infantil en España, una media de uno o dos menores por aula, y hasta al 4% de la población adulta.

A pesar de esta alta incidencia, el tratamiento de esta patología y su abordaje terapéutico son controvertidos y muy diversos en función de cada paciente, de los síntomas que presenta y de su intensidad.

Por ello, los científicos investigan distintos componentes y sustancias que sean capaces de ofrecer nuevas oportunidades de tratamiento para los pacientes diagnosticados con TDAH.

Ahora, investigadores de la UOC, coordinados por el profesor de Neurociencia Diego Redolar, investigador del grupo Cognitive NeuroLab, ha analizado la posibilidad de incluir la cafeína dentro del arsenal terapéutico útil para mitigar algunos síntomas del TDAH ante la polémica sobre el uso de algunos medicamentos, como el metilfenidato.

Beneficios de la cafeína pautada

La investigación, una revisión sistemática de estudios en animales publicada en acceso abierto en la revista científica Nutrients, ha concluido que el consumo pautado de cafeína puede incrementar la atención y la capacidad de retención en adolescentes y adultos que padecen este trastorno.

"El arsenal terapéutico para paliar el TDAH es limitado y existe cierto debate en torno al uso de algunos tipos de medicamentos y estimulantes, sobre todo durante la infancia o la adolescencia. Por ello, valoramos estudiar la eficacia de otras sustancias como la cafeína", ha explicado Javier Vázquez, investigador también del grupo Cognitive NeuroLab.

Según los autores, esta es la primera revisión sistemática que se ha hecho y sus resultados vinculan el consumo de cafeína en diferentes modelos animales de TDAH con un incremento en la atención y la concentración, beneficios en el aprendizaje y refuerzos de ciertos tipos de memoria.

"Esta sustancia mejora los procedimientos cognitivos y aumenta la capacidad y flexibilidad de atención, tanto en la atención espacial y selectiva como en la memoria de trabajo y a corto plazo", ha recalcado Vázquez, quien ha asegurado que el tratamiento controlado con cafeína "no altera la presión arterial ni conlleva una subida o una bajada del peso corporal".

No afecta a la hiperactividad

No obstante, los investigadores admiten que la cafeína sirve para estos síntomas, pero los resultados no son claros en relación con otros síntomas característicos del TDAH, como la hiperactividad y la impulsividad.

"En los diagnósticos en los que el problema es puramente de atención, la cafeína puede ser una terapia adecuada; ahora bien, si existe una presencia sintomatológica de hiperactividad o impulsividad, hay que ser más prudente", ha puntualizado Vázquez, que ha recordado que "el TDAH no está debidamente diagnosticado en adultos, aunque sí existe mucho diagnóstico en etapas infantojuveniles".

"No estamos en contra de la medicación para el TDAH, pero sí estamos abiertos a investigar todas las opciones posibles para mejorar este tipo de trastornos y poder utilizar la cafeína desde el punto de vista terapéutico bajo todas las supervisiones médicas correspondientes, mediante un tratamiento pautado y un seguimiento", ha concluido Vázquez.

FUENTE:

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20240103/estudio-propone-pautado-cafeina-tratar-96439270

https://pixabay.com/es/photos/capuchino-beber-taza-caf%C3%A9-756490/ 

jueves, 4 de agosto de 2022

QUÉ PASA EN EL CEREBRO DE UNA PERSONA CUANDO TIENE TDAH



El cerebro humano cuenta con una zona muy importante en la parte delantera de la cabeza que se le llama Prefrontal. Es en esta zona es en donde se encuentra la atención y las funciones ejecutivas, habilidades que permiten a la persona ser consciente de las cosas, tomar decisiones, planear, organizar, ejecutar y evaluar las acciones realizadas, que justamente es lo que se ve más afectado con el TDAH.

El cerebro funciona a base de estímulos eléctricos que llevan y traen información necesaria para realizar las diferentes actividades de la vida. Esta información se logra transmitir gracias a las neuronas y éstas a su vez se pueden comunicar entre sí por la intervención de unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores.

Los neurotransmisores se encuentran en el espacio que hay entre cada neurona y al hecho de conectarse con los extremos de cada una de ellas se le llama sinapsis y el espacio entre cada neurona recibe el nombre de espacio sináptico. Y es justamente es ahí en donde se “transportan” los mensajes entre cada neurona y cuando los neurotransmisores no lo hacen bien porque “pierden el rumbo”, no están disponibles o de plano no existen, es que las respuestas de la persona son equivocadas, lentas o bien exageradas, justamente lo que pasa en el caso del TDAH.

La presencia en bajas cantidades de diferentes neurotransmisores (las sustancias químicas que se encuentran en el cerebro), pueden ser la base para que se presenten algunas condiciones de salud mental y del estado de ánimo.

Los neurotransmisores que están relacionados con el TDAH son tres, los cuales participan llevando y trayendo información de los frontales a las demás zonas del cerebro y viceversa, favoreciendo las adecuadas respuestas cognitivas y el control de impulsos de la persona:

  • Dopamina (sustancia encargada de manejar el centro de recompensa y placer del cerebro)
  • Serotonina, y
  • Norepinefrina o noradrenalina (sustancia relacionada muy de cerca com la dopamina)

¿Qué significa esto?

De manera muy sencilla, esto quiere decir que si los niveles de estas sustancias químicas del cerebro son bajos afectan la manera en que las personas con TDAH experimentan los procesos de gratificación y motivación y, por tanto, son más propensos a perder rápidamente el interés en ciertas actividades y en buscar más estimulación del ambiente que otras personas.

Estos bajos niveles en los sistemas de transmisores químicos terminan por afectar áreas específicas del cerebro:

Áreas involucradas

Algunas de las áreas específicas que se ven involucradas cuando una persona presenta TDAH, y se han podido demostrar son:

1. Lóbulo frontal

Esta es la parte del cerebro que se encuentra adelante, justo detrás de la frente, y es la encargada de ayudar con los procesos más complejos que llevamos a cabo los seres humanos. Los estudios científicos han encontrado que ciertas estructuras del lóbulo frontal tardan más en desarrollarse en personas con TDAH, lo que puede llevar a afectar funciones como:

  • La toma de decisiones
  • La organización
  • La planeación
  • El control de impulsos
  • El juicio
  • La memoria
  • La atención
  • La capacidad de conseguir gratificación

2. Sistema Límbico

Esta región se encuentra justo en el centro del cerebro, en su parte más profunda. Se encarga de generar las respuestas emocionales que sentimos, y está involucrada en procesos de motivación y atención a diferentes estímulos.

3. Ganglios basales

También ubicados al interior del cerebro, los ganglios basales son un grupo de núcleos responsables principalmente del control motor, así como de otras funciones como el aprendizaje motor, las funciones ejecutivas, los comportamientos y las emociones. Una deficiencia aquí puede provocar un "cortocircuito" en la comunicación e información al interior del cerebro, lo que se convierte en una falta de atención e impulsividad.

4. Sistema de activación reticular

Este sistema es una red de neuronas situada en el tronco cerebral responsable de nuestros patrones de vigilia, nuestra capacidad de concentración y la respuesta de lucha y huida; una deficiencia aquí puede causar falta de atención, impulsividad o hiperactividad.


Qué ocurre cuando hay niveles bajos de neurotransmisores:

Cuando existen niveles elevados de Dopamina la persona puede:

• Estar concentrada

• Trabajar intensamente en las tareas

• Mantener un buen estado de alerta

Cuando existen niveles bajos de Dopamina entonces:

• Hay distracción

• Tiene dificultad para completar una tarea

• Dificultad para pensar anticipadamente

• Dificultad para responder a tiempo

• Presenta impulsividad cognitiva (muchas ideas de golpe en la cabeza)

En el caso de la Serotonina, con niveles elevados:

• Se logra satisfacción

• Mantiene buen estado del ánimo

• Puede mantenerse enfocado en una sola cosa

• Ayuda a conciliar el sueño

Cuando existen niveles bajos de Serotonina:

• Hay insatisfacción

• Propenso a la irritabilidad

• Presenta agresión hacia sí mismo u otros

• Impulsividad

• Comportamiento obsesivo compulsivo

• Riesgo de suicidio (actúa sin freno)

• Impulsividad cognitiva (muchas ideas de golpe en la cabeza)

Respecto a los niveles altos de Norepinefrina (noradrenalina):

• Busca emociones fuertes, en muchos casos extremos

• Persigue nuevas actividades

• Mantiene buen estado del ánimo

• Sostiene la atención

Y con los niveles bajos de Norepinefrina (noradrenalina):

• Indiferente, apagado emocionalmente

• Existe baja energía, apatía

• Puede presentar depresión

• Reacciones con agresión 


En síntesis, podemos decir que la dopamina tiene que ver con el placer, la motivación, la recompensa y la cognición. La serotonina con el control del estado del ánimo y las emociones y la norepinefrina o noradrenalina con los procesos de atención principalmente (en combinación con la dopamina).

Así, más allá de aprenderte cada parte del cerebro o los nombres de las sustancias químicas, es importante ver que existen motivos físicos reales que pueden causar este tipo de condiciones. Si alguien tiene esta condición no es porque no esté esforzándose, porque sea “un mal niño” o porque no quiera hacer las cosas, es porque hay diferentes causas que hacen que sus procesos de atención y motivación sean diferentes.

Lo importante es saber que también existen tratamientos terapéuticos y, de ser necesario, farmacológicos que pueden ayudar. Así que si tú o alguien cercano parecen presentar síntomas de TDAH te invitamos a consultar con un profesional.

FUENTE:

https://cerebrofeliz.org/que-pasa-con-el-cerebro-cuando-se-tiene-tdah/

https://porquequieroestarbien.com/salud-mental/trastornos-mentales/que-pasa-en-el-cerebro-de-una-persona-con-tdah

https://pixabay.com/es/illustrations/cerebro-anatom%c3%ada-l%c3%b3bulos-m%c3%a9dico-7174144 / 

sábado, 23 de noviembre de 2019

TÉCNICAS FÁCILES DE APRENDER PARA MEJORAR TU MEMORIA



Una memoria fuerte depende de la salud y la vitalidad del cerebro. Si eres un estudiante que se está preparando para los exámenes, un profesional que trabaja duro para hacer todo lo posible para mantenerse mentalmente alerta o un adulto que busca preservar y mejorar la materia gris a medida que envejece, hay muchas cosas que se pueden hacer para mejorar la memoria y el rendimiento mental.

Estrategias mnemotécnicas

Para usar la asociación de manera efectiva, debes crear una imagen en tu mente para ayudar a recordar una palabra o una imagen. Al crear una imagen visual, el cerebro se concentra en una única información fácil de memorizar. Cuando recupera ese símbolo, también puede acordarse de la mayor cantidad de información que se le asignó.
Por ejemplo, cuando coloques las llaves de tu coche en el bolso, imagina que tu bolso es rojo en vez de negro. Como la imagen que has creado es extraña, es más probable que lo recuerdas más tarde, lo que también ayudará a refrescar la memoria de que las llaves de tu coche están dentro de él.
Cuanto más única o inusual sea la imagen que crees en tu imaginación, más fácil le será al cerebro recordarla.

Involucra tus sentidos

Puedes estimular más partes del cerebro usando algunos sentidos del cuerpo. Cuando una mayor parte del cerebro está activa, la habilidad para desencadenar los bancos de memoria aumentarán. Por ejemplo, el proceso de escribir información a mano estimula al cerebro y hace que sea más fácil recordarlo más tarde.
Si de lo contrario escribes en teclado, cuando termines, léelo. Cuando algo es difícil de leer, necesitas concentrarte más en ello, lo que puede ayudar a fijarlo en tu memoria con mayor firmeza.
También puedes repetirte la información a ti mismo o para otra persona en voz alta. Escucharte a recitar la información involucra tu sentido del oído; cuando llega el momento de recuperar la información, recurrimos al recuerdo de nuestra propia voz.

Ejercitar el cerebro

Ejercitar regularmente tu cerebro lo mantiene en forma y estimula el desarrollo de nuevas conexiones nerviosas que pueden ayudar a mejorar la memoria. Al desarrollar nuevas habilidades mentales como aprender un idioma, tocar un instrumento musical, resolver un crucigrama y retar al cerebro con acertijos y rompecabezas, puedes mantener tu cerebro activo y mejorar su funcionamiento.
Debes encontrar un ejercicio mental con el que estés a gusto como los famosos Sudoku u otro tipo de juegos de pensamiento fáciles para cualquiera. Elige algo que sea nuevo y desafiante, de este modo los músculos del cerebro se pondrán en funcionamiento.

Usar la fragmentación

Ir por partes es una buena forma de agrupar las cosas para ayudarte a memorizarlas. Una lista de cosas aleatoria (una lista de compra, por ejemplo) puede ser especialmente difícil de recordar. Para hacerlo más fácil, trata de clasificar por categorías cada elemento de la lista.
Por ejemplo, frutas, productos lácteos y productos con cereales. De este modo no sólo lograrás memorizar la lista, sino que harás la compra más rápido. Por otro lado también puedes separar por partes la lista según la letra inicial de cada artículo; si necesitas comprar huevos, cereales, pan y leche, recuerda las letras C, H, L, P. Siempre y cuando recuerdes las letras correctas, deberás ser capaz de recordar los productos correspondientes a cada letra.

Fotos mentales

Una situación de que esto ocurre es conocer a gente nueva. A menudo no recordamos los nombres de las personas al principio porque no estamos realmente concentrados en recordarlos.
Una forma de memorizar es mirar una fotografía por unos cuantos segundos y luego voltearla y describir tantos detalles como se pueda de la foto. Con una práctica regular, encontrarás que eres capaz de recordar incluso más detalles.

FUENTE:


Otras reglas mnemotécnicas que te ayudarán a aprovechar mejor tus horas de estudio

Si tienes serios problemas para recordar desde fechas, pasando por el pin de tu teléfono o la contraseña de tu cuenta bancaria te traemos la solución que estabas buscando. Puede que nunca hayas oído hablar de las denominadas reglas mnemotécnicas, pero desde hoy podemos Si tienes serios problemas para recordar desde fechas, pasando por el pin de tu teléfono o la contraseña de tu cuenta bancaria te traemos la solución que estabas buscando. Puede que nunca hayas oído hablar de las denominadas reglas mnemotécnicas, pero desde hoy podemos confirmarte que agradecerás conocer su existencia.

Antes de entrar en materia, las reglas mnemotécnicas son varios métodos para recordar desde cifras grandes, pasando por información concreta. Sencillos trucos para mejorar la memoria aunque para nada acercándose al clásico sistema de 'memorizar en bruto'. Muchas de las reglas optan por asociar a los números una palabra concreta o lugares. Sencillos paralelismos que, sin duda, te facilitarán mucho el día a día.


Regla de la historia

Uno de los métodos más sencillos para memorizar desde fechas, pasando hasta por contraseñas complejas. Imagina que quieres memorizar la fecha 12 de marzo de 1992. Esta cifra quedaría a modo completo de la siguiente forma: 1231992. Ahora pensarás que si no eres capaz de recordar la fecha original, ¿cómo vas a hacerlo incluyendo más números? Fácil. Asocia a cada número una historia o trasfondo, pero dando sentido al conjunto. Por ejemplo: 12 amigos quedaron a las 3 de la tarde en el portal 19, planta 92.

Regla de las palabras relacionadas

Otro buen método para memorizar números extensos es emplear la llamada regla de las palabras relacionadas. Aunque puede guardar cierto parecido con el método anterior, hay determinadas diferencias. Aquí deberás de asignar una palabra compuesta por el mismo número de letras que la cifra en sí. Por ejemplo, si deseas recordar el número 3567 opta por una frase del estilo: Las islas mañana nacerán.

Regla de la palabra gancho y la escena

Este método no es para nada sencillo, pero dominado puede convertirse en una auténtica herramienta para memorizar todo tipo de información. El truco en sí consiste en asociar a los números una palabra gancho. Ejemplo: uno - neptuno; dos - adiós; y así sucesivamente. Ahora imagina que quieres recordar la palabra cuádriceps. Ahora tu misión será crear una escena que de memorizar paso por paso para esa palabra. A cada número y palabra gancho le añadirás su correspondiente historia. Es decir: Los astronautas estaban viajando a Neptuno y de camino al planeta entraban el cuádriceps para fortalecer sus piernas. Crear una relación entre las palabras gancho y la que queremos es crucial. A medida que vayas haciendo una lista de 1 a 10 o añadiendo días de la semana te sorprenderá la capacidad que tienes para recordar números y palabras complejas.

Por supuesto hay muchas más reglas mnemotécnicas, pero estas son las más recomendadas o fáciles para emplear en el día a día. Eso sí, crear el hábito de memorizar ciertos conceptos, al igual que estudiar, requiere de determinados factores que no debes dejar pasar por alto. Tendrás que practicar varias veces al día para mantener fresco el método, pero también crear el ambiente adecuado. 
Hay factores externos que también serán vitales para que, con estos métodos u otros, mejorar la memoria sea mucho más rápido y sencillo. Dormir entre 7 u 8 horas, hacer ejercicio o tratar de llevar una alimentación sana son varios de ellos.

FUENTE:

miércoles, 25 de octubre de 2017

LA NEUROCIENCIA EN EL AULA



¿Cómo podemos aplicar en el aula las conclusiones de la neurociencia?

En los últimos años se ha podido ver de forma emergente la aplicación de recientes hallazgos en neurociencia aplicada a la educación, esto es debido al uso de numerosas herramientas que nos permiten observar al cerebro desde dentro, como por ejemplo la resonancia magnética funcional.

Estas imágenes nos permiten poder ir descubriendo aquellas prácticas educativas que activan las regiones cerebrales que son clave para el aprendizaje y justo de ahí surge la necesidad de promover una reflexión tanto teórica como práctica que nos permita implementar este matrimonio entre la neurociencia y la pedagogía.

Se ha podido observar la importancia de las emociones dentro del aprendizaje, esto nos lleva a la necesidad de activar las regiones del cerebro emocional, los conocidos dispositivos básicos para el aprendizaje: motivación, atención y memoria.

Motivar al alumno es una tarea fundamental de los maestros, los alumnos no sólo deben poder, sino que también tienen que querer. Pongamos en juegos herramientas para conocer las motivaciones intrínsecas de nuestros alumnos, para tener las capacidades de dar respuestas a los para qué que tantas y tantas veces están presentes en nuestras aulas.

El cerebro es actividad química y como tal debemos de saber jugar con esas combinaciones, en fases iniciales del aprendizajes generar que los alumnos quieran, dopamina, durante el desarrollo del aprendizaje, implicar al alumno como parte activa de su proceso de construcción del conocimiento, adrenalina, y la clave de la generación del éxito constante en nuestro alumnado, serotonina, de esta forma estaremos nutriendo el D.A.S (Sistema neurobiológico de la motivación) y permitirnos trabajar sobre las variables contextuales de la motivación que tanto afectan a nuestros alumnos.

Sabemos que la atención de nuestros alumnos es ilimitada, ¡debemos de captarla!, conocemos multitud de estrategias que al cerebro le encantan y hacen que este “enganchado” a la tarea y eso le permite trabajar consumiendo menos recursos. Algunas de las estrategias son: la contextualización de los contenidos, las disonancias cognitivas, el juego, el humor, la cooperación, las narrativas, el reconocimiento… Esta es una de las grandes claves captar la atención de nuestro alumnado.

Sin memoria, no hay aprendizaje. Algunas de las conclusiones que se han observado es la importancia de realizar durante los procesos de aprendizaje, evaluaciones sistemáticas de lo aprendido y además que sean de carácter formativo y sumativas. En las fases iniciales del aprendizaje, activar los conocimientos previos de nuestros alumnos, no son tabulas rasas que llenar de contenidos.

En períodos del aprendizaje más avanzados, evaluar la comprensión de los contenidos, hacer visible en nuestros alumnos lo que no saben para que con toda esta información proceder a migrar a las memorias a largo plazo y por último evaluar los procesos por encima de los resultados, una evaluación como un diagnóstico de lo aprendido, potenciar el uso de la metacognición de nuestros alumnos, qué han aprendido, cómo lo han aprendido, para qué me ha servido y cómo lo puedo aplicar en otros contextos, en fin, potenciar la competencia de aprender a aprender de nuestros alumnos. Contextualizar, reflexionar, recodificar, retroalimentar… son algunas estrategias para trabajar sobre las memorias significativas.

La neurociencia también nos ha hecho ver que aprendemos mejor con otros que solos, el ser humanos es un ser social que ha basado su supervivencia como especie en la cooperación. A día de hoy sabemos que cuando trabajamos en el aula de forma cooperativa se activan regiones emocionales de nuestro cerebro determinantes para el aprendizaje.

Como seres sociales, mamíferos, desarrollamos muchas de nuestras estrategias a través del juego: nos permite realizar las cosas por el hecho de hacerlas, motivación intrínseca, vivimos experiencias placenteras, potenciamos el uso de las narrativas (atención), potencia la toma de decisiones, la imaginación y permite a nuestros alumnos ser más competentes en el momento de resolver retos propios de la tarea.

También conocemos la importancia de las artes para el desarrollo cerebral del niño, tanto en el ámbito sensorial como en el motor, emocional y cognitivo. Así, por ejemplo, en sus primero años y de forma natural, el niño baila, canta o dibuja. Pero por encima de la incidencia particular que pueda tener sobre el aprendizaje cualquiera de las diferentes variedades artísticas (música, dibujo, teatro, etc.), la educación artística resulta necesaria porque nos permite adquirir toda una serie de hábitos mentales y competencias básicas en los tiempos actuales -como la creatividad, cooperación, pensamiento crítico, resolución de problemas o iniciativa- que están en consonancia con la naturaleza social del ser humano y que son imprescindibles para el aprendizaje de cualquier contenido curricular.

La actividad física no solo es buena para preservar una gran variedad de funciones corporales o para combatir el tan temido estrés que perjudica el aprendizaje sino que tiene una incidencia positiva sobre el cerebro. Al realizar ejercicio físico, especialmente aeróbico, se segrega la molécula BDNF que está asociada a los procesos de plasticidad sináptica, neurogénesis o vascularidad cerebral.

Las investigaciones en neurociencia están suministrando información relevante sobre cómo surge el llamado insight (¡eureka!), esa aparición repentina e inconsciente que nos permite encontrar la solución de un problema o tarea que no sabíamos resolver y que nos provocaba el tan temido bloqueo mental. En el momento inicial, es conveniente tener muchas ideas (lluvia de ideas en el aula), ir asociándose y poco antes de que aparezca la idea feliz se da un estado de relajación cerebral.

Esto sugiere que cuando no seamos capaces de resolver un problema, al que hemos dedicado mucho tiempo, la mejor estrategia puede ser no perseverar más, sino aparcarlo temporalmente y dedicarnos a otras tareas, o mejor realizar ejercicio físico o simplemente dormir porque existen unos mecanismos cerebrales inconscientes que seguirán trabajando en el problema en cuestión y que facilitarán su resolución.

Hay muchos mitos asociados a la creatividad y lo cierto es que, con el entrenamiento adecuado, tal como sugieren las investigaciones modernas, también podemos aprender a ser más creativos, una auténtica necesidad en los tiempos actuales de predominio tecnológico.

Afortunadamente, nuestro cerebro plástico nos permite seguir descubriendo y enriqueciendo el aprendizaje, lo cual constituye una necesidad urgente para mejorar la educación y transformar la sociedad haciéndola más justa y compasiva.

FUENTE:

miércoles, 29 de junio de 2016

EL TRASTORNO POR DEFICIT DE ATENCION E HIPERACTIVIDAD DESDE UNA PERSPECTIVA NEUROPSICOLÓGICA


Dra. LAURA FRITSCHE GARCÍA - Paidopsiquiatría y Neurociencias

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es considerado el padecimiento psiquiátrico más frecuentemente diagnosticado en la población pediátrica.

Se estima que entre un 4 y un 12% tienen este diagnóstico y de este entre 30 y 60% persistirá con síntomas hasta la vida adulta. 
Actualmente, es considerado un problema de salud pública mundial.

El TDAH es más frecuente en varones, afectando a 3 niños por cada niña. 
Se presenta en todos los niveles socio culturales y está asociado a problemas de baja autoestima, dificultad para la socialización y fracaso escolar, así como mayor estrés y problemas familiares.

Este trastorno, de curso clínico, se caracteriza por alteraciones en la atención, hiperactividad e impulsividad. 
Sin embargo, se observa también labilidad emocional, alteraciones en la memoria y pensamiento y alteraciones en el aprendizaje. 
El sueño también puede presentar anomalías, consecuencia de una organización incorrecta de los procesos que regulan estas funciones.

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo, de origen multifactorial, entre los que destacan factores neuroquímicos, hereditarios, ambientales y neuroanatómicas. 

Dentro de los factores neuroquímicos, existe una deficiencia en dos neurotransmisores; dopamina y noradrenalina, encontrándose una actividad disminuida en el área cortical dorsolateral prefrontal y una sobreactividad en los sistemas subcorticales, que resulta en una alteración en los niveles de atención y una sobrealerta al medio externo.  

Los factores genéticos tienen un gran peso en el origen el TDAH, ya que se ha visto que los hijos de padres con TDAH tienen el 50 por ciento de probabilidades de sufrir el mismo trastorno y se considera que alrededor del 80% de los casos de TDAH tienen un origen genético.

Los factores neuroanatómicos tienen también un gran papel en el origen del TDAH, entre ellos la corteza prefrontal, el núcleo caudado, los circuitos fronto-estriatales y el cerebelo. Los lóbulos frontales son las estructuras más anteriores de la corteza cerebral, y se dividen en tres grandes regiones: la región orbital, región medial y región dorsolateral. Diversos estudios de imagen reportan una anatomía anormal del lóbulo prefrontal derecho, así como alteraciones en su funcionamiento, también se ha observado un patrón inmaduro en la corteza prefrontal dorsolateral, así como en los núcleos caudado y pálido del hemisferio derecho del cerebro. 


La corteza prefrontal, es considerada como el origen neurobiológico de las funciones ejecutivas y aunque requieren la participación de otras estructuras neuroanatómicas, las habilidades que constituyen estas funciones está controlado, básicamente, por los circuitos de la corteza prefrontal.

Las funciones ejecutivas hace referencia al conjunto de procesos cognitivos que se integran en la corteza prefrontal y que nos permiten planificar, organizar y jerarquizar, establecer metas, seguir secuencias, auto regular el comportamiento, diseñar planes, seleccionar conductas apropiadas, permitiendo que los individuos sean capaces de ser independientes y tomar decisiones útiles, haciendo frente y solucionando los problemas diarios de la vida. 

Las funciones ejecutivas tienen su máximo desarrollo entre los 12 y 18 años de edad. Sin embargo, ya desde edades muy tempranas, al año de vida se puede suprimir adecuadamente «respuestas dominantes», y a los 4 años de edad existe un pleno desarrollo del control de impulsos. 
Las funciones ejecutivas nos permiten resolver problemas internos, mediante representaciones mentales y externos con la interacción del individuo con su medio ambiente.


En los chicos y chicas con diagnóstico de TDAH se observan fallos en el sistema ejecutivo que representa un impacto negativo y directo sobre el rendimiento académico y se traduce en fracaso en aquellas materias que requieren reflexión, organización, planificación, comprensión y auto gestión. 

Es común observar una inadecuada respuesta inhibitoria con pobre control de impulsos y mal manejo de la ira, dificultad para mantener atención, falta de capacidad en la generación de motivación intrínseca, por lo que suelen verse poco interesados en actividades escolares.  

Académicamente, les resulta más difícil poder realizar las actividades de forma organizada y planeada, es frecuente ver una falta de organización del tiempo de estudio con pobre planificación de las actividades, con un tiempo cognitivo lento. 
Los chicos afectados con TDAH tardan más tiempo de lo esperado en poder realizar actividades académicas, además de dificultad para mantener atención sostenida, por lo que suelen distraerse fácilmente ante mínimos estímulos.
Todo esto, es observado por los profesores y familiares como una falta de intereses o inclusive como “chicos flojos”. Sin embargo, esto no es más que la traducción clínica de las alteraciones en la zona prefrontal que da como resultado una alteración de las funciones ejecutivas.

La realización de pruebas neuropsicológicas en los niños con TDAH, no son indispensables para realizar un diagnóstico; sin embargo, la realización de pruebas neuropsicológicas permite identificar con mayor exactitud las funciones cognoscitivas afectadas con la finalidad de introducir un programa neuropsicológico como parte de un tratamiento integral y multidisciplinario para beneficio de quien padece este trastorno.

Referencias
  1. Medina Mora M, Caraveo J, et at. Epidemiologia en el ambito internacional. Un analisis de la problemática de la salud mental en México. Capitulo III.
  2. Baroni A, Castellanos F. Neuroanatomic and cognitive e abnormalities in attention-deficit/hyperactivity disorder in the era of 'high definition' neuroimaging. Curr Opin Neurobiol. 2015;30:1-8.
  3. Guias clinicas del Hospital psiquiatrico Infantil Dr. Juan N. Navarro. Guia clinica del trastorno por deficit de atencion e hiperactividad. 2010.
  4. Jiménez E. J, Trastorno por déficit de atención con y sin hiperactividad: prevalencia y evaluación de las funciones ejecutivas. Eur. J. Educ. Psychol 2015;5:5-11.
  5. Muñoz Yunta José A., Palau Montserrat, Salvadó Berta, Valls Antonio. Neurobiología del TDAH. Acta Neurol Colomb 2006;22:184-189).

FUENTE:

domingo, 26 de octubre de 2014

LA CURIOSIDAD, CLAVE PARA LOGRAR UN BUEN APRENDIZAJE


PILAR QUIJADA / MADRID  02/10/2014

La curiosidad estimula la zona del cerebro relacionada con la recompensa y pone al cerebro en modo aprendizaje. 
Cuando tenemos interés en algo, es más fácil aprender y recordar. La expectativa aumenta la actividad en el hipocampo, lo que facilita la memorización. 

 

¿Por qué cuando leemos una novela somos capaces de memorizar sin esfuerzo los pormenores del argumento y cuando tenemos que estudiar nos cuesta más recordar los datos? La respuesta podría estar en la curiosidad.

Un artículo que publica la revista Neuron, de Cell Pressasegura que la expectación que nos genera un tema pone al cerebro en un estado que nos permite aprender y retener cualquier clase de información relacionada o no. En este estado, como si se tratara de un sumidero, el cerebro no sólo absorbe lo que nos interesa sino que “succiona” además todos los datos que rodean a la materia de nuestro interés.

Además, tener curiosidad por algo activa el sistema de recompensa del cerebro y se moviliza la dopamina, un neurotransmisor que nos lleva a lograr objetivos. El hipocampo, fundamental en la formación de la memoria, también se beneficia de nuestra expectación y se activa más cuando mostramos interés.
El tándem sistema de recompensa-hipocampo hace al cerebro más receptivo para aprender y retener información, incluso si esa información no es de particular interés o importancia. Es precisamente esa curiosidad que de forma natural surge cuando nos sumergimos en una novela u otro tipo de lectura, la que nos lleva a recordar hasta los más pequeños detalles y nos permite seguir el argumento. Un truco que podremos aprovechar cuando tengamos que aprender por obligación.

En definitiva, aseguran los autores del trabajo, cuanto mayor es nuestra curiosidad por un tema, más fácil es aprender o retener información al respecto. Algo que todos hemos experimentado y que ahora la neurociencia puede explicar. Y que puede ser muy útil a los docentes para poner el cerebro de sus alumnos en un estado de curiosidad que les permita asimilar mejor los conocimientos que imparten.

Jugar al Trivial

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores sometieron a los voluntarios a una fase previa para medir su curiosidad. Para ello, les hacían preguntas del Trivial y les pedían que puntuaran en una escala de 0 a 6 su probabilidad de conocer la respuesta. A continuación les pedían que midieran, puntuando en la misma escala, su curiosidad por saber la respuesta correcta. Se utilizaron una serie de preguntas a las que los voluntarios no sabían responder y en las que habían admitido tener una alta o baja curiosidad por conocer la solución.
En una segunda fase, les iban planteando las preguntas y tenían que esperar 14 segundos para conocer las respuestas. Aunque los voluntarios no lo sabían, este tiempo de demora estaba calculado para llevar a cabo parte del estudio. En ese intervalo de 14 segundos, en ocasiones, les presentaban una imagen de un rostro que no expresaba ninguna emoción y se les pedía que emitieran un juicio sobre ella. Al cabo de los 14 segundos, podían conocer la respuesta a la pregunta planteada.
Posteriormente, los participantes realizaron un “examen sorpresa”, del que no les habían informado, para ver su capacidad de reconocer las caras que previamente habían visto, seguido de una prueba de memoria para las respuestas a las preguntas del trivial que les habían facilitado. Además, en algunos momentos del estudio, los participantes fueron sometidos a una resonancia magnética funcional para ver la respuesta de su cerebro.

Tres hallazgos

El estudio reveló tres hallazgos principales.

En primer lugar, y como se esperaba, cuando los participantes tenían mucha curiosidad por conocer la respuesta a una pregunta, eran mejores en el aprendizaje de esa información. Pero más sorprendente, sin embargo, fue que una vez que se despertó su curiosidad, mostraron un mejor aprendizaje de la información que no estaba relacionada con la respuesta, y también eran mejores en el reconocimiento de las caras que previamente les habían mostrado, en las que no tenían ninguna curiosidad. Además, también fueron capaces de retener mejor la información aprendida durante este estado de curiosidad aunque el retraso para conocer la respuesta fuera de 24 horas.

En segundo lugar, los investigadores encontraron que cuando se estimula la curiosidad, hay una mayor actividad en el circuito del cerebro relacionado con la recompensa. "Hemos demostrado que la motivación intrínseca en realidad recluta las mismas áreas del cerebro que están fuertemente involucradas en la motivación extrínseca tangible", como la obtención de un premio, explica el autor principal, Matthias Gruber, de la Universidad de California en Davis Este circuito de recompensa depende de la dopamina, un mensajero químico que transmite mensajes entre las neuronas. “La curiosidad puede poner al cerebro en un estado que le permite aprender y retener cualquier tipo de información, como un torbellino que está dispuesto a absorber lo que desea de su alrededor”.

En tercer lugar, el equipo descubrió que en el aprendizaje motivado por la curiosidad hubo una mayor actividad en el hipocampo, una región del cerebro que es importante para la formación de nuevos recuerdos, y también vieron un aumento en las interacciones entre el hipocampo y el circuito de recompensa. "La curiosidad recluta el sistema de recompensa, y las interacciones entre el sistema de recompensa y el hipocampo parecen poner el cerebro en un estado en el que tiene más probabilidades de aprender y retener información, aunque esa información no sea de especial interés o importancia," explica el investigador principal Charan Ranganath.

El trabajo, aseguran los autores, podría tener implicaciones clínicas también. Los circuitos cerebrales que dependen de la dopamina tienden a estar menos activos en las personas mayores o en personas con enfermedades neurológicas. Comprender la relación entre la motivación y la memoria, podría estimular nuevos esfuerzos para mejorar la memoria en los ancianos sanos y para desarrollar nuevos enfoques para el tratamiento de pacientes con trastornos que afectan la memoria. Y en las aulas o en el trabajo, el aprendizaje de materias aburrida podría mejorar si los docentes son capaces de aprovechar el poder de la curiosidad en los estudiantes y de los trabajadores.

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martes, 13 de mayo de 2014

FICHAS PARA ESTIMULAR LA ATENCIÓN, LA MEMORIA Y LA VELOCIDAD DE PROCESAMIENTO


Jesús Jarque, actualmente orientador en un Centro Público de Infantil y Primaria, acaba de publicar nuevos cuadernos de la colección “Estimular y Aprender más”, destinados a trabajar simultáneamente la atención, la memoria y la velocidad de procesamiento. Su uso es adecuado para reforzar a todo tipo de alumnado, o como medio de estimulación para niños y niñas con dificultades o necesidades educativas, e incluso pueden resultar una buena alternativa como material para las vacaciones.

Están divididos en 4 niveles de edades:

Nivel 1: niños/as de 2 a 4 años




Nivel 2: niños/as de 5 años




Nivel 3: niños/as de 6 a 10 años




Nivel 4: chicos y chicas de 11 a 16 años, Educación Secundaria





La colección “Estimular y Aprender” es un proyecto educativo que tiene las siguientes características:

1º. Para Educación Infantil y Primaria. Los programas que conforman esta Colección están destinados a niños/as de 2 a 12 años aproximadamente. En cualquier caso, la edad es sólo una referencia y los cuadernos se adaptan a las necesidades de cada niño/a.

2º. Estimulación de las funciones cognitivas. Un conjunto de programas de este proyecto sirven para estimular procesos cognitivos como la atención, la memoria, la percepción, la orientación espacial o algunas funciones ejecutivas.

3º. Aprendizaje de competencias básicas. Estos programas están centrados en el aprendizaje de algunas competencias básicas, como las habilidades de numeración, los procesos implicados en la lectura, la resolución de problemas matemáticos o los conceptos cuantitativos y espaciales básicos, entre otros.

4º. Prevención, recuperación y enriquecimiento. Todos los materiales de la Colección pretenden conseguir tres objetivos:
  • Prevención. En primer lugar, prevenir y proteger a aquellos alumnos/as que presentan una serie de características personales o ambientales  que los hacen más vulnerables y predispuestos a presentar dificultades de aprendizaje.
  • Recuperación. En segundo lugar, es un instrumento de rehabilitación y recuperación para aquellos niños/as que presentan dificultades en alguno de los aspectos que se trabajan.
  • Enriquecimiento. Por último, pretende enriquecer a los alumnos/as que no presentan dificultades y que disponen de buenas capacidades.
5º. Destinatarios. Todo el proyecto va destinado, por un lado, a los profesionales que trabajan en el campo de la Educación, tanto en el ámbito escolar como en el ámbito clínico. Por tanto, maestros de Educación Infantil y Primaria, maestros/as de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, orientadores, estimuladores de atención temprana, pedagogos, logopedas, psicólogos, etc. Sin embargo, también resultará útil a las familias que quieran utilizarlo con sus hijos/as, ya que se trata de un material sencillo para trabajar desde el hogar.

6º. Material práctico. Los cuadernos incluyen fichas diseñadas para ser utilizadas directamente por el niño/a sin más elaboración. Sólo es necesario que los profesionales busquen aquellas que se adapten mejor a sus necesidades. De esta forma, se dispone de un material listo para trabajar sistemáticamente los diferentes contenidos que se ofrecen.

7º.  Basados en la experiencia. La elaboración de cada uno de los programas se ha basado en la experiencia del autor en el trabajo con niños/as, tanto en el ámbito clínico como escolar.

8º. Base teórica. Además de la experiencia práctica, se han tenido en cuenta las aportaciones teóricas de dos importantes fuentes de conocimiento:

  • La Neuropsicología. Esta disciplina aporta el conocimiento de las fuentes cognitivas básicas, de los procesos implicados en su funcionamiento, de la evaluación de sus dificultades y de los procedimientos más importantes para su rehabilitación. La Neuropsicología contribuye a valorar la importancia de la atención temprana y la estimulación cognitiva.
  • La Pedagogía. Por su parte, la Pedagogía aporta los principios didácticos de todo proceso de enseñanza y aprendizaje, especialmente la secuenciación a seguir, la graduación de la dificultad, las características de los estímulos, el diseño de actividades motivadoras para los alumnos/as y todas las orientaciones para implementar cada programa.
Estos cuadernos pueden encargarse en la propia editorial, llamando al teléfono 91 530 53 85, visitando la tienda on-line La tienda de Gesfomedia educación  o encargándolos en tu librería habitual.

El precio de cada cuaderno es de 13,50 euros, IVA incluido.

Jesús Jarque es licenciado en Pedagogía, Máster en Psicología y Gestión Familiar, Máster Europeo en Coaching Pedagógico Educacional, experto en Atención Temprana, y miembro de la Sociedad Española de Pedagogía.

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