TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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miércoles, 25 de abril de 2018

LOS NIÑOS CON TDAH SALEN ADELANTE SI CUENTAN CON LAS AYUDAS Y HERRAMIENTAS SUFICIENTES



Entrevista con Rosa García Bermejo, orientadora de Infantil y de Primaria del colegio Sagrado Corazón

Carlota Fominaya
MADRID. Actualizado: 11/04/2018 21:42h

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, más conocido por sus siglas TDAH, no es un caballo de batalla imbatible para el equipo de profesionales del madrileño colegio Sagrado Corazón (C/Don Pedro, 14), uno de los centros escolares con más sensibilidad hacia la integración de niños con dificultades escolares de la capital. Para su equipo de orientación, estos pequeños pueden salir adelante si les ofrecen las suficientes herramientas y estrategias. «Creo firmemente en la atención a la diversidad, porque somos diferentes», afirma Rosa García Bermejo, orientadora de Infantil y de Primaria del centro. De hecho, ella calcula que hay cerca de un 10% de niños con dificultades por clase, una cifra que «crece año tras año».

¿A qué achaca que aumente la cifra de niños con dificultades?

Creo que se debe a que estamos exigiendo en la Etapa de Infantil contenidos para los cuales los niños no están preparados. Por ejemplo, cada vez exigimos leer antes, en algunos colegios hacia los cuatro años, sin embargo, es necesario trabajar los prerrequisitos. Pienso que nuestros alumnos tienen excesivas actividades extraescolares, les estamos sobrecargando, viven estresados… y también todo esto puede estar influyendo en el aumento de la cifra de niños con dificultades.

¿Cómo detectan el TDAH en sus aulas? ¿Quién da la primera señal de alarma?

A veces son los padres los que en Primaria se dan cuenta de que el niño tarda en hacer deberes, no le gusta leer, hay discusiones continuas para que se siente, suspensos... Otras veces es el docente es el que pone al departamento de orientación sobre la pista, porque tiene sospechas ante determinadas dificultades del niño en su día a día, porque no sigue el ritmo de la clase. Los maestros están en una situación privilegiada porque están viendo al niño en el contexto del aula enfrentándose a la tarea escolar, donde se necesita atención para realizar el aprendizaje.
Los orientadores vemos al menor, y le aplicamos pruebas estandarizadas para valorar la capacidad, el proceso de lecto-escritura, competencia matemática... Con los resultados, elaboramos un informe para que la familia lo presente a su pediatra, y este le derive a Neurología o Psiquiatría Infantil. No podemos diagnosticar, pero si ayudar a detectar dónde falla el niño con una prueba objetiva. Después es el especialista el que tiene que valorar y el colegio ver qué medidas curriculares se adoptan. En nuestro centro si vemos que el niño necesita ayuda, lo hacemos de «motu proprio» porque tenemos ciertos recursos para ello.

El diagnóstico clínico de un trastorno por déficit de atención se realiza a partir de los 6 años pero... ¿se puede detectar un TDAH ya en infantil? ¿Y sí fuera así, qué medidas se tomarían al respecto?

Se pueden observar los síntomas de TDAH en un niño de Infantil pero no un diagnóstico (salvo en casos excepcionales), por lo que desde el Departamento de Orientación hacemos una valoración de su nivel de desarrollo en las diferentes áreas (verbal, perceptivo-manipulativa, numérica y memoria) y así tener un seguimiento en la Etapa de Primaria. Como estrategias, el profesor puede dar instrucciones individualmente al niño, también aislarle de ambientes ruidosos, utilizar imágenes en las explicaciones, etc.
Nuestro centro cuenta con un Proyecto de Logopedia que su objetivo principal es prevenir desde la Etapa de Infantil las dificultades del lenguaje realizando una valoración a los alumnos que presentan dificultades en el lenguaje oral y también facilita pautas a las familias para trabajar desde casa. Las dificultades del lenguaje, en algunas ocasiones, van asociadas al Trastorno por Déficit de Atención.

¿Y en los ciclos de Primaria y Secundaria, ¿cuáles serían las principales medidas a adoptar con estos niños?

En estas etapas las recomendaciones son elaboradas por el orientador de etapa. Se les hacen exámenes más recortados, se les regula el tiempo, les nombramos secretarios (para que borren la pizarra, repartan el material, se les supervisa la agenda, hacemos que algún compañero de clase la revise también...). Es muy importante aumentar los elogios, la aprobación y el reconocimiento. Tenemos que aumentar la autoestima de estos alumnos, que no su ego. Pero no podemos perder de vista que tienen que aprender. Si se equivocan, por ejemplo, han de borrar lo que esté mal e intentarlo de nuevo... pero también se les puede decir: «lo has hecho bien, pero ¿a que lo puedes mejorar? Tú sabes y puedes».
Además de estas medidas, en la Etapa de Primaria, desde el Proyecto de Logopedia, desarrollamos un programa de Estimulación del lenguaje mediante una metodología dinámica, interactiva y lúdica realizando diferentes talleres (pronunciación, razonamiento verbal, lectura y escritura creativa y educación emocional). Es frecuente que niños con dificultades de lecto-escritura tengan también dificultades de atención. Utilizamos recursos digitales de https://changedyslexia.org 
También ayuda a nuestros alumnos con TDAH el programa de estimulación temprana, Entusiamat en el área de matemáticas y aprendizaje cooperativo.

¿Cómo son las relaciones sociales de estos niños?

Sus compañeros los ven dentro de la normalidad. Los aceptan tal y como son. Que un niño tenga TDAH no quiere decir que no respete a sus compañeros, ni que sea un maleducado. Es un niño impulsivo, inquieto, que no piensa antes de actuar. Son niños que quieren a sus compañeros, y que son queridos por ellos. Son además pequeños muy sensibles, y por todo esto pueden ser pequeños más vulnerables de caer en la adolescencia en temas conflictivos. Pero si se comienza de pequeños y se realiza una buena intervención, no tiene por qué pasar.

De ahí la importancia de detectarlo cuanto antes.

Esto tiene que quedar muy claro. Si se pone en situación de éxito al niño en Infantil y Primaria, cuando llegue a Secundaria sabrá que es capaz de adquirir el aprendizaje. Pero si solo ha tenido fracaso, pensará «soy el tonto de la clase que todo lo hago mal». Hay que ponerles en situación de éxito. Hoy en día se habla mucho, por ejemplo, sobre la importancia de desarrollar las inteligencias múltiples en el aula.
Sería muy interesante y necesario potenciar y fomentar las inteligencias que predominan en cada uno de nuestros alumnos, pero para ello necesitamos la ayuda de las Administraciones Públicas. Atendiendo a la Teoría de las Inteligencias Múltiples sería muy bueno desarrollar programas en el sistema educativo que desarrollen cada una de las inteligencias ya que el sistema se centra en el desarrollo de la inteligencia verbal y lógico-matemática.
Un niño/a con TDAH puede manifestar dificultades para organizar su discurso oral y/o escrito, cálculo numérico..., pero seguro que tiene otras inteligencias (musical, cinética-corporal, naturalista, interpersonal, intrapersonal, visual-espacial, verbal...) que podríamos potenciar y fomentar.

¿Cómo viven las familias la necesidad de medicación?

Las familias a veces son reacias porque cuesta aceptar que un hijo tiene dificultades, y también se preguntan por los efectos a largo plazo en el desarrollo de sus hijos. Pero hay niños para los que no son suficientes las medidas pedagógicas y tienen que medicar. También hay padres que optan por no medicar aun teniendo un diagnóstico propuesto por un neurólogo o un psiquiatra. Nosotros en el Sagrado Corazón somos partidarios de empezar en los primeros cursos con las medidas pedagógicas.

La comunicación con las familias, ¿es mayor cuando se dan estos casos?

Sí, atiende a la familia siempre que lo demande. Con los especialistas externos también hay disponibilidad de los profesores para hablar o cambiar impresiones. Es fundamental que exista coordinación entre todas las partes implicadas.

Los padres de niños con TDAH, ¿tienen que trabajar con estos niños en casa de una forma especial?

Si el niño necesita ayuda, uno de los dos tendrá que estar, y poco a poco se irá retirando, con el objetivo de que cuando vaya pasando a cursos superiores sea más autónomo. Pero en los primeros años les da seguridad.

¿Qué consejo les daría a estos padres?

Los padres tienen que tener paciencia, y estar relajados para llevar a cabo esta labor académica, pero no es fácil. Llegan del trabajo, pendientes de la cena, de las labores del hogar, del resto de hijos.... Los niños suelen estar cansados... Así que, si tienen paciencia para realizar este trabajo y pueden, perfecto. Si se crea un conflicto, es mejor que les ayude en esta tarea una persona externa. Porque de otra forma el conflicto puede trascender a otros ámbitos, como es la hora del baño, la cena... y se puede llegar a entrar en un círculo vicioso nada recomendable.

FUENTE:

lunes, 9 de abril de 2018

TIPS PARA PROFESORES DE NIÑOS/AS CON DÉFICIT DE ATENCIÓN



Actualmente, el trastorno por déficit de atención es considerado una condición bastante compleja y alarmante, y aunque refleja consecuencias en todos los ámbitos del desarrollo del niño, es en la escolarización donde presenta mayores inconvenientes.
Quienes deben lidiar con casos de TDAH lo saben mejor que nadie, pero, ¿acaso no existen estrategias que puedan implementarse para favorecer la formación de estos niños?
La respuesta es sí, las hay, y a continuación hablaremos acerca de algunos de los tratamientos psicoeducativos que pueden ayudar a mejorar la conducta y el aprendizaje en niños que padecen déficit de atención.

Formación de los maestros y educadores

La intervención de los profesores tiene un papel fundamental en el tratamiento de los niños con TDAH. Sin embargo, para poder responder a las necesidades educativas de los mismos, es de suma importancia que cuenten con conocimientos básicos sobre este tipo de trastorno y tengan una idea de cómo manejarlo en el entorno educativo.

Una vez realizada la evaluación psicopedagógica, el orientador deberá comunicarles a los profesores los resultados de la misma, y deberá hacerles saber las necesidades del niño en distintos ámbitos.

Quienes deban trabajar directamente con el niño tendrán que conocer la base biológica del trastorno, así podrán comprender la necesidad de efectuar las determinadas adaptaciones.

De igual forma, es importante concientizarlos de que deben plantear soluciones en lugar de solo resaltar el problema, así como también hacerles entender que el problema radica en el trastorno y no en el niño como tal, de modo que sean capaces de apreciar los aspectos positivos de éste y motivarlo tanto a él como a sus familiares.

Recomendaciones para los maestros y educadores

El centro educativo debe considerar la situación del alumno y llevar a cabo las adaptaciones pertinentes para dar respuesta a sus necesidades.
Asimismo, los profesores deberán disponer de las herramientas que hagan falta para lidiar con las dificultades que acarrea el trastorno y ayudar a que el niño pueda: seguir instrucciones, mantener una conducta adecuada, organizar su material escolar, tener una correcta participación en actividades grupales, y desarrollar sus habilidades de lectura, escritura, cálculo, entre otras.

Recomendaciones para la organización de la clase:
  • Al tratar con niños con déficit de atención, es recomendable evitar el exceso de ruido o de estímulos visuales que puedan causar distracción.
  • Ubicar al alumno con TDAH de manera que esté cerca del profesor y en compañía de los alumnos más tranquilos y organizados.
  • Mantenerlo alejado de puertas, ventanas o lugares en los que se transite con frecuencia.
  • En caso de trabajos grupales, debe cuidarse la elección del equipo de trabajo y mantener una ubicación cercana a la mesa del profesor.

Recomendaciones para la realización de actividades:
  • En actividades que impliquen el uso común de materiales, deberán controlarse con especial atención el uso y la colocación de los mismos, a modo de evitar que el niño deba recorrer largas distancias para llegar a ellos y pueda distraerse.
  • Especificar con claridad los materiales que deberá emplear para cada actividad.
  • Se debe procurar que el alumno disponga únicamente de lo que necesita para cumplir con el trabajo, y deberá recoger y guardar todos los implementos una vez finalizado el mismo.
  • Es posible aprovechar el uso de materiales para designarle determinados trabajos para el cuidado y uso de los mismos, como repartir, recoger, guardar, etc.
  • Hacer uso de carteleras o herramientas de información similares para establecer normas o instrucciones.

Recomendaciones para mantener la atención del niño con TDAH:
  • Asegurar que el niño esté prestando atención antes de dar las indicaciones.
  • Hacer siempre contacto visual y permanecer cerca del niño.
  • Motivar la participación del niño mediante preguntas simples sobre el tema, empleando distintos materiales o demostrando las asignaciones de manera novedosa.
  • Emplear estímulos visuales, un buen tono de voz y hacer gestos con un poco de exageración.
  • Estimular la enseñanza corporativa, puede ser pidiéndole al niño que le explique los puntos de un tema a un compañero que haya tenido problemas para entender.

Asimismo, para mantener la atención del niño antes y durante la realización de las actividades, se recomienda lo siguiente:
  • Explicar al niño los puntos de una actividad antes de iniciarla, utilizando palabras fáciles de entender.
  • Corroborar que el niño haya comprendido las indicaciones.
  • Puntualizar las instrucciones muy complejas en un paso a paso.
  • Dividir las actividades muy extensas y reducir su número.
  • Vigilar constantemente la realización de la actividad para reforzarle positivamente u orientarle hacia la ejecución correcta.
  • Emplear registros que muestren su progreso y sus logros.

También puedes utilizar las siguientes estrategias:
  • En las actividades, se recomienda crear hábitos de escucha, uso y organización de materiales, inicio y culminación de labores, etc.
  • Enseñar al niño a identificar su trabajo debidamente, respetar el margen y todo lo que conlleve a un trabajo más ordenado.
  • Adiestrarle para que cumpla con una secuencia a la hora de hacer sus actividades, por ejemplo:
  1. Escuchar y repasar las instrucciones.
  2. Ubicar el material requerido.
  3. Reflexionar sobre la asignación.
  4. Hacer el trabajo.
  5. Revisar el trabajo.
  6. Mostrarle al profesor.
  7. Hacer las correcciones necesarias.
  8. Organizar los materiales utilizados.

Deberes del niño

Por otra parte, en cuanto a los deberes del niño:
  • Deberá entender con claridad las asignaciones para el hogar. Se puede hacer uso de un pizarrón o un diario para dejarlas por escrito.
  • Priorizar los deberes para que pueda cumplirlos en el tiempo justo.
  • Utilizar el diario como registro del progreso y los logros del niño.

Recomendaciones para los exámenes y evaluaciones:
  • Emplear distintas formas y herramientas de evaluación como trabajos escritos, orales, etc.
  • Prepararle para la realización de los exámenes.
  • Procurar que los exámenes escritos sean cortos, con preguntas claras y expresadas en palabras sencillas.
  • Corroborar la comprensión de las preguntas y la realización del examen.

Dado que los alumnos con TDAH suelen tener dificultades para manejar su atención y su conducta, es recomendable desarrollar un programa conductual para regular el comportamiento, el cual debe fundamentarse en lo siguiente:
  • Responsabilizar al alumno por sus conductas.
  • Premiarle por las conductas aceptables.
  • Hacer caso omiso, corregir o sancionar los comportamientos inadecuados.
  • Enseñarle otras conductas alternas.

Tomar en cuenta estos tratamientos psicoeducativos es vital para promover la sana formación y desenvolvimiento de los niños con TDAH, después de todo, la educación es su derecho

FUENTE
Imagen: https://pixabay.com/es/aula-educaci%C3%B3n-escuela-mano-381900/

lunes, 2 de octubre de 2017

DIEZ RECOMENDACIONES PRÁCTICAS PARA PADRES DE NIÑOS CON TDAH



En la actualidad, alrededor de un 5% de los niños presentan Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Esto lo convierte en uno de los trastornos de mayor prevalencia en la infancia.

Las características propias del cuadro, que incluyen alteraciones en las funciones atencionales, hiperactividad e impulsividad, provocan una desorganización general a nivel cognitivo y comportamental que se extienden a todas las áreas de la vida.

A su vez, diversos estudios muestran que estos niños son más propensos a desarrollar trastornos comórbidos como ansiedad y depresión. Suelen presentar diversos problemas de aprendizaje, mayores probabilidades de accidentarse y mayor consumo de sustancias en la adolescencia (Ives, 2006). Es decir, el impacto del trastorno afecta en mayor o menor medida a todos los ámbitos en los cuales los sujetos se desempeñan.

De manera inversa, las intervenciones que como adultos realizamos en los contextos donde los pequeños habitan, podrán ayudarlos (o no) en su organización y en limitar los efectos que el TDAH presentan en su cotidianidad. 

Teniendo en cuenta estas características, hace algún tiempo publicamos recomendaciones para maestros de niños con TDAH, cuya finalidad fue favorecer el proceso de aprendizaje de los niños por medio de algunas adaptaciones de acceso y contenido al material educativo.

En este caso, el objetivo es proponer una serie de recomendaciones para los padres, los que impactarán de manera beneficiosa en la vida de sus hijos a la vez que en la de ellos mismos; ya que aplicados de manera consistente disminuyen conductas desorganizadas e impulsivas en los niños, incidiendo de forma directa en el equilibrio familiar.

Recomendaciones

Recomendación N° 1: Darle estructura al día a día
El que un niño con TDAH viva en un ambiente relativamente estructurado contribuirá a su organización para las actividades que deba realizar. Por el contrario, un contexto desestructurado, donde las mismas actividades pueden cambiar el momento del día en que se realizan, se superponen o alternan en el orden previsto; es más probable que generen confusión y fallos en su realización.
Por ejemplo, será preferible que siempre cuando llega del colegio se cambie, lave las manos, se siente a almorzar, cepille los dientes y duerma una siesta para realizar las tareas escolares posteriormente; a que todos estos mismos pasos los vaya realizando cada día en un orden distinto. En este último caso, es muy posible que algunos elementos se omitan o no se realicen satisfactoriamente.

Recomendación N° 2: Cómo dar órdenes
Un comentario habitual de los padres de niños con TDAH es la poca obediencia de estos hacia las normas e instrucciones proporcionadas. Una manera de aumentar las probabilidades de éxito cuando se desea que el niño realice algo, consiste en seguir estas sencillas reglas:
  • No dar más de una orden a la vez. Es preferible esperar a la finalización de una tarea, antes de presentar una nueva actividad.
  • Segmentar demandas generales. La indicación <<Ordena tu habitación>> puede ser separada en <<Guarda tus juguetes/ Haz la cama/ Tira los papeles al cesto de basura>>.
  • No dar indicaciones que puedan ser ambiguas. Comunicar <<Pórtate bien en lo de la abuela>> puede significar cosas muy distintas para un niño y un adulto (incluso para distintos adultos). En cambio, <<No toques las cosas de la mesa / No corras por adentro de la casa/ No te metas en la habitación de la abuela>> son instrucciones más concretas y fáciles de cumplir.
  • Pedirle al niño que repita la indicación dada. Esta es una forma de corroborar que haya entendido lo que se espera de él.
  • Hay que evitar abusar del <<No>> como recurso. Siempre se es preferible formular enunciados en forma positiva que negativa. Frases como <<No toques el televisor>> <<No apagues la luz>> <<No hables ahora>> pueden, aunque sean concretas, formuladas de manera segmentada y repetidas por el niño, sonar muy restrictivas, en especial cuando se van repitiendo a lo largo del día muchas veces. En su lugar, se puede solicitar lo mismo pero en forma positiva, diciendo por ejemplo <<Me gustaría que te quedes unos minutos sentado aquí>> <<Es preferible dejar la luz prendida>> <<Permanece en silencio algunos minutos>>.

Recomendación N° 3: Descubra que habilidades posee su hijo y foméntelas
El estimular aquellas habilidades naturales que pueda tener incrementará su autoestima y sentimientos de eficacia, y ayudará a los padres a centrarse en aspectos positivos de su hijo. En caso de no conocer el pequeño que actividades le agradan y en las cuales puede tener buenos rendimientos, se los puede acompañar en el descubrimiento de las mismas.

Dado que las personas con TDAH suelen presentar malos comportamientos, es muy fácil que se pierdan de vista los aspectos positivos de los niños y en cambio nos centremos en sus puntos débiles. Tener presentes las fortalezas cambia sustancialmente la mirada que se tiene sobre los pequeños, y evita tener pensamientos del tipo <<le gusta desobedecer y hacerme enojar>>.

Recomendación N° 4: Cuando se apliquen premios y castigos, que sean inmediatos a los comportamientos elegidos
Es muy frecuente que los padres intenten modificar la forma en que sus hijos se comportan aplicando consecuencias temporalmente muy distantes de aquellos comportamientos apropiados e inapropiados. El niño por un lado, puede olvidar o perder de vista cuál era esa consecuencia (buena o mala) que le esperaba.

A su vez, puede frustrarse por el tiempo que debe esperar para acceder a la misma, incluso aunque sea algo muy deseado.
En lugar de proposiciones del tipo <<si este año apruebas todas las materias vamos de vacaciones a Disney>>, puede resultar más gratificante para el niño aplicar un sistema de recompensas por cada exámen aprobado, por cada materia aprobada, y por último sí puede utilizarse el premio mayor (Disney) en caso de cumplir todos los objetivos propuestos. El pequeño de esta forma tendrá acceso más inmediato y constante a reforzadores, lo que mantendrá su motivación alta por períodos mayores de tiempo. Y en caso de fallar en la consecución de la meta final, no tendrá el sentimiento de que nada ha valido la pena, ya que a lo largo del año obtuvo numerosos beneficios por sus esfuerzos.

Una pequeña aclaración, al hablar de cumplir los objetivos propuestos me estoy refiriendo a aquellos objetivos que sean alcanzables por el estudiante, no a los que aspiren los padres de manera ideal. La constante y excesiva presión por rendir más de lo que se puede termina habitualmente produciendo los resultados opuestos a los esperados. Como consecuencia adicional, produce estrés y frustración no solo en los padres, sino también en sus hijos. Esto se relaciona directamente con el siguiente punto.

Recomendación N° 5: Concéntrense en los aprendizajes, no en las calificaciones
Muchos adultos han crecido con la convicción de que la nota escolar refleja lo aprendido, y que si no es así al menos es lo más importante del paso por la escuela, ya que queda de forma objetiva plasmada en documentos y certificados. Para un niño con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, la presión impuesta para la obtención de buenas calificaciones puede ser excesiva, logrando que se frustre y no solo que no obtenga los resultados esperados, sino que tampoco aprenda.

Un ligero ajuste en las expectativas de los padres sobre el recorrido académico, de seguro provocará una disminución en la frustración que sienten tanto los niños como sus progenitores, y potenciará el aprendizaje escolar.

Recomendación N° 6: Nunca criticar a la persona
Este punto es de vital importancia para todos los actores. Por un lado, el niño que es calificado como vago, caprichoso, malo, etc, está de forma permanente registrando que los adultos significativos observan eso en él, afectará a su autoestima y a su comportamiento posterior. 
Por el lado de los adultos, etiquetar al niño de esta forma en general los dejará predispuestos a prestar atención a aquellas conductas que estén de acuerdo con dicha percepción, lo que influye en la buena relación a mediano y largo plazo.

En lugar de afirmar que es un vago porque no levantó sus juguetes del piso por ejemplo, es mejor remarcarle la solicitud nuevamente, omitiendo todo tipo de apreciaciones personales. Si es necesario realizar observaciones, siempre hacerlas sobre las conductas en lugar de sobre el sujeto.

Recomendación N° 7: Planificar potenciales situaciones conflictivas
Si ciertos momentos suelen producir de manera repetida malos comportamientos por parte del pequeño, la anticipación de las situaciones, así como de lo que se espera por parte suya, incrementa las posibilidades de evitar estos malos momentos.

Ante la repetida situación del correteo por medio de las góndolas del supermercado tocando los productos que están exhibidos, los padres antes incluso de salir de su casa pueden comentar de manera bien concreta y clara (tal como sugiere el Recomendación 2), que conductas puntuales esperan de su hijo.

Recomendación N° 8: No intentar abordar todos los problemas al mismo tiempo
Esto mantiene relación con varios de los puntos ya abordados. Si partimos de la base que es preferible que haya pautas claras, solicitadas secuencialmente y no al mismo tiempo, y de la preferencia de la estructura frente al caos; solicitar a un niño que se quede quieto, callado, que si habla no diga malas palabras, que preste atención a lo que dice el resto permanentemente y que mantenga por ejemplo determinada postura corporal, será imposible de sostener.

La frase “Hay que elegir qué batallas pelear” es perfectamente aplicable a estos casos. Siempre habrá que estar atento a todos los problemas que presente una persona en cada situación determinada, y frente a los mismos establecer cuales son prioritarios para atender y cuales no. 
Es necesario tener en cuenta una serie de elementos al tomar estas decisiones, como por ejemplo la gravedad (para sí o terceros) que presente, la imposibilidad que le traiga de adquirir nuevas habilidades, etc; pero siempre sin perder de vista que no es posible enfrentar todas las situaciones problemáticas al mismo tiempo.

Recomendación N° 9: No confíen en un profesional que no les ofrece un diagnóstico claro
De la misma forma, no confíen en profesionales que utilicen diagnósticos poco específicos o que no sigan las convenciones actuales, y usen términos como por ejemplo <<bloqueo emocional, falta de madurez o problemas de lateralidad>>.

Un profesional que lleve adelante un buen tratamiento debe proveer a su vez el asesoramiento y psicoeducación necesaria para un tratamiento eficaz. Como se desprende de todos los recomendaciones hasta ahora vistos, el funcionamiento de los sujetos se ve sensiblemente afectado por el contexto, ya sea en forma material (ambiente ordenado por ejemplo), como interaccional. 
Un terapeuta que sólo trabaja con el niño y no sugiere a padres y docentes intervenciones puntuales para los lugares y situaciones en las que se desenvuelve, disminuye se eficacia terapéutica y pone sobre éste un peso que probablemente no pueda soportar; al dejarle la labor de ser el único responsable de que su comportamiento cambie.

Recomendación N° 10: No se olviden de ustedes como personas
Por lo complejo de todos los factores a tener en cuenta, un hijo con TDAH genera estrés e impacta sobre uno mismo y diversos tipos de relaciones, como pareja, otros hijos, amistades, etc.

Tomarse el tiempo para realizar actividades placenteras, permite recuperar fuerzas para continuar con sus labores como madres o padres posteriormente. Lo mismo sucede con relaciones que suelen quedar en segundo plano. Será necesario buscar momentos en los cuales puedan cultivarse las mismas, sin que el foco de atención permanente sea su hijo.
Recuerden que además de padres, son sujetos que seguramente necesitan de otro tipo de actividades para su bienestar.

Para concluir, estos recomendaciones no deben entenderse en forma absoluta, sino que son adaptables a los contextos en los cuales se aplican. Tampoco son los únicos puntos a tener en cuenta a la hora de educar a un niño con TDAH. Sin embargo, constituyen pautas generales de crianza que son de gran utilidad en estos casos.

Referencias
Artigas Pallarés, J. (2006). El Trastorno de Déficit de Atención/Hiperactividad en la consulta del pediatra. Algunas sugerencias. Revista Pediatría de Atención Primaria. Vol VIII (4) 115- 133.
Ives, E. (2006). Intervenciones no farmacológicas en el entorno familiar de niños con Trastorno por Déficit de Atención con/sin Hiperactividad. Revista Pediatría de Atención Primaria. Vol VIII (4) 57- 67.
Ochoa, J., Vintimilla, M. (2015). Estrategias Terapéuticas para padres de niños de 6 a 10 años con Diagnóstico de TDAH. Facultad de Filosofía Letras y Ciencias de la Educación. Escuela de Psicología.

FUENTE:
IMAGEN: 

jueves, 16 de junio de 2016

LAS VIDAS DE MARIO. Todos somos parte del TDAH


Shire lanza una campaña de concienciación social sobre el TDAH con el video” Las vidas de Mario”, mostrándonos los caminos que puede tomar la vida de la persona que lo sufre, desde la infancia a la edad adulta.

El objetivo de este proyecto es dar visibilidad al TDAH y resaltar la importancia del apoyo y la actitud de los adultos que convivimos con los niños, niñas y adolescentes con el trastorno en su evolución y pronóstico.

El diagnóstico precoz, el tratamiento temprano y nuestra disposición a comprender y a ayudarles a manejar las necesidades específicas de las personas que padecen TDAH van a condicionar el desarrollo del trastorno.

Conoce a Mario, un niño con TDAH

Mario es un niño de 6 años, al que han diagnosticado TDAH.
Conoce su historia contada por su abuelo.



Las vidas de Mario



Los padres de Mario

Los padres de Mario te cuentan en este vídeo su experiencia con el TDAH. Cómo fue llegar al diagnóstico y cómo viven el día a día.



La profesora de Mario



Especialistas en TDAH hablan sobre Las vidas de Mario


Entrevista al Dr. Javier Quintero

¿Cómo podemos reducir las complicaciones típicas de la adolescencia que se pueden ver incrementadas por el TDAH?

Entrevista a la Dra. Mª Jesús Mardomingo

¿Qué podemos hacer para mejorar las habilidades sociales en los niños con TDAH?

Entrevista al Dr. Alfonso Amado

¿El apoyo del entorno condiciona tanto en casos del TDAH en la evolución a lo largo de la vida?

Entrevista Trinidad Bonet

¿Es importante la colaboración entre familia y colegio para la evolución tanto personal como académica del niño con TDAH?

Entrevista a José Ramón Gamo

¿Qué recursos se pueden poner en marcha para mejorar la relación entre padres e hijos en la adolescencia con Trastorno por déficit de atención e hiperactividad?



FUENTE:

sábado, 3 de septiembre de 2011

EL TRATAMIENTO PARA EL TDAH

Aparte de la medicación, que es sólo paliativa y no cura a los pacientes, los niños hiperactivos necesitan que la sociedad y, en particular, los médicos, padres y maestros conozcan y comprendan el trastorno que padecen. Se necesita, por tanto, que los responsables de salud infantil, apoyen y subvencionen a los investigadores, familias y centros escolares.
Es urgente y necesario que los hospitales públicos cuenten con unidades especializadas en esta enfermedad, no sólo para el diagnostico, sino también para el tratamiento, en el que es imprescindible la psicoterapia. De ese modo, los padres no andaríamos de acá para allá, soltando dinero a espuertas, perdidos en el maremágnum de distintos especialistas y corrientes. No tratar como se debe a un niño hiperactivo, no tener conocimiento y recursos para ayudarlos en la propia casa y en el colegio, les hace profundamente inseguros, les anula la autoestima, les deja sin amigos, les arrastra a conductas peligrosas, a fracasos personales y sociales. Estas personitas tienen un coeficiente intelectual normal o alto y una sensibilidad superior, pero hay que tratarlos de forma especial.
En Estados Unidos, por ejemplo, existen protocolos específicos en los colegios y universidades. Les ayudan, les respetan su ritmo, más lento en los exámenes y les refuerzan en todos los aspectos. Todos los centros cuentan con un terapeuta especializado para apoyar a los profesores en las aulas de los colegios normales.
Aquí, hoy por hoy, los profesores carecen de formación, recursos y tiempo y se desesperan y presionan a la familia continuamente, trasladándoles el problema del pequeño. Un tormento para todos. Un horror que empeora el problema del niño. Una realidad que hay que transformar ya.
Pido en nombre de todos los padres de estas criaturas preciosas que, tanto Sanidad como Educación, den una respuesta. El cinco por ciento de nuestros niños puede pasar de tener un futuro trágico a uno lleno de la esperanza que merecen.
FUENTE:
Paloma Pedrero