TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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viernes, 5 de enero de 2024

UN ESTUDIO PROPONE UN USO PAUTADO DE LA CAFEÍNA PARA TRATAR EL TDAH

Los resultados del estudio presentan beneficios en el aprendizaje y refuerzos de ciertos tipos de memoria.


Neurocientíficos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han evaluado positivamente la utilización pautada de la cafeína como parte del arsenal terapéutico para paliar algunos de los síntomas del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), ante la controversia sobre el uso de ciertos medicamentos.

Los investigadores de la UPC han hecho una revisión de estudios preclínicos en modelos animales y han concluido que el consumo pautado de cafeína puede incrementar la atención y la capacidad de retención en adolescentes y adultos con TDAH, una patología psiquiátrica cuyo diagnóstico se ha incrementado de forma exponencial en los últimos veinte años.

Los expertos estiman que actualmente el TDAH afecta a entre un 2% y un 5% de la población infantil en España, una media de uno o dos menores por aula, y hasta al 4% de la población adulta.

A pesar de esta alta incidencia, el tratamiento de esta patología y su abordaje terapéutico son controvertidos y muy diversos en función de cada paciente, de los síntomas que presenta y de su intensidad.

Por ello, los científicos investigan distintos componentes y sustancias que sean capaces de ofrecer nuevas oportunidades de tratamiento para los pacientes diagnosticados con TDAH.

Ahora, investigadores de la UOC, coordinados por el profesor de Neurociencia Diego Redolar, investigador del grupo Cognitive NeuroLab, ha analizado la posibilidad de incluir la cafeína dentro del arsenal terapéutico útil para mitigar algunos síntomas del TDAH ante la polémica sobre el uso de algunos medicamentos, como el metilfenidato.

Beneficios de la cafeína pautada

La investigación, una revisión sistemática de estudios en animales publicada en acceso abierto en la revista científica Nutrients, ha concluido que el consumo pautado de cafeína puede incrementar la atención y la capacidad de retención en adolescentes y adultos que padecen este trastorno.

"El arsenal terapéutico para paliar el TDAH es limitado y existe cierto debate en torno al uso de algunos tipos de medicamentos y estimulantes, sobre todo durante la infancia o la adolescencia. Por ello, valoramos estudiar la eficacia de otras sustancias como la cafeína", ha explicado Javier Vázquez, investigador también del grupo Cognitive NeuroLab.

Según los autores, esta es la primera revisión sistemática que se ha hecho y sus resultados vinculan el consumo de cafeína en diferentes modelos animales de TDAH con un incremento en la atención y la concentración, beneficios en el aprendizaje y refuerzos de ciertos tipos de memoria.

"Esta sustancia mejora los procedimientos cognitivos y aumenta la capacidad y flexibilidad de atención, tanto en la atención espacial y selectiva como en la memoria de trabajo y a corto plazo", ha recalcado Vázquez, quien ha asegurado que el tratamiento controlado con cafeína "no altera la presión arterial ni conlleva una subida o una bajada del peso corporal".

No afecta a la hiperactividad

No obstante, los investigadores admiten que la cafeína sirve para estos síntomas, pero los resultados no son claros en relación con otros síntomas característicos del TDAH, como la hiperactividad y la impulsividad.

"En los diagnósticos en los que el problema es puramente de atención, la cafeína puede ser una terapia adecuada; ahora bien, si existe una presencia sintomatológica de hiperactividad o impulsividad, hay que ser más prudente", ha puntualizado Vázquez, que ha recordado que "el TDAH no está debidamente diagnosticado en adultos, aunque sí existe mucho diagnóstico en etapas infantojuveniles".

"No estamos en contra de la medicación para el TDAH, pero sí estamos abiertos a investigar todas las opciones posibles para mejorar este tipo de trastornos y poder utilizar la cafeína desde el punto de vista terapéutico bajo todas las supervisiones médicas correspondientes, mediante un tratamiento pautado y un seguimiento", ha concluido Vázquez.

FUENTE:

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20240103/estudio-propone-pautado-cafeina-tratar-96439270

https://pixabay.com/es/photos/capuchino-beber-taza-caf%C3%A9-756490/ 

martes, 13 de agosto de 2019

UNA INVESTIGADORA ESPAÑOLA CONSIGUE DETECTAR TDAH A TRAVÉS DE UNA PULSERA





Logra resultados del 98 por ciento de acierto con este aparato, que evita pruebas como el TAC o la resonancia magnética

DOM 11 AGOSTO 2019. 15.25H   REDACCIÓN MÉDICA

Patricia Amado Caballero, investigadora de la Universidad de Valladolid (UVA), ha logrado resultados del 98 por ciento de acierto en la detección en niños de Trastornos de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) a través de una red neuronal de inteligencia artificial.

El estudio plantea el diagnóstico del menor con una pulsera de actividad que debe de llevar puesta durante 24 horas, periodo suficiente para sacar datos que posteriormente son convertidos a una imagen para su tratamiento.

El proyecto ha logrado un nuevo impulso con el uso de los datos de actividad de los niños dentro de una red neuronal, que a través de inteligencia artificial, determina si el menor está sano, o sufre algún trastorno como el déficit de atención o la hiperactividad.

Mayor precisión

Según ha explicado Amado en declaraciones a EFE, este sistema supone un gran avance, al tratarse de "un diagnóstico objetivo basado en datos", lo que le convierte en "algo más preciso que el actual sistema de detección", que consiste en la realización de preguntas al menor y a sus padres según el Manual de Psicología DSM, que posteriormente son evaluadas por psicólogos, y que tienen un carácter subjetivo ya que se pueden producir casos en los que los interrogados no respondan la verdad ante ellas.

La pulsera de actividad se denomina Actígrafo y recoge la frecuencia de actividad del niño en las diferentes acciones que desarrolla a lo largo del día, y además "también puede identificar cómo está actuando la medicación en el menor", según ha indicado la investigadora recién graduada en Telecomunicaciones por la Universidad.

La principal ventaja de este nuevo método es que que su precio no es muy elevado y evita pruebas como un TAC o una resonancia magnética, que actualmente se realizan a los menores junto con el análisis mediante preguntas por un equipo de psicólogos.

Los siguientes pasos dentro del proyecto serán los de logran diferenciar dentro de los niños que presentan un trastorno, es decir, que el sistema separe entre aquellos con déficit de atención y los que presentan hiperactividad, y lograr altos porcentajes de acierto en esta división.

FUENTE:

jueves, 23 de mayo de 2019

CUATRO PUNTOS QUE LOS PADRES DEBEN SABER DEL TDAH



17 marzo 2019

En las últimas décadas estamos viviendo algunos hechos muy llamativos dentro del mundo de la salud derivados entre otras causas, por el uso parcial de la información en las redes sociales. El tema del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es parte de ello, por lo que hoy te compartimos información importante que debes tener en cuenta.

El TDAH es un trastorno crónico que afecta a millones de niños; a menudo, continúa en la adultez. El TDAH involucra una combinación de problemas persistentes, como una dificultad para mantener la atención, hiperactividad y conductas impulsivas, según Clínica Mayo, pero aún hay mucho desconocimiento, por ello te presentamos estos puntos que debes tomar en cuenta.

El diagnóstico

¿Por qué hay tanta controversia en la sociedad y entre los profesionales?

Uno de los orígenes de la polémica existente acerca del Trastorno por Atención está en los síntomas de presentación habituales y su subjetividad.

A pesar de tratarse de un problema con base biológica, afecta a los procesos de autocontrol de nuestro cerebro que regulan la atención, los movimientos y los impulsos, y esto tiene consecuencias directas sobre el aprendizaje, las relaciones sociales y la conducta.

La falta de conocimiento por parte de la sociedad y la infoxicación existente al respecto en medios de comunicación y redes sociales, debido a los intereses opuestos de diferentes agentes, han favorecido los argumentos populistas para crear inseguridad en los padres sobre su responsabilidad al respecto y en los supuestos riesgos de la medicación para el déficit de atención.

Adultos y TDAH

Todo el mundo habla de un problema de madurez ¿Esto no se soluciona con la edad?
En el TDAH se produce una alteración del proceso madurativo cerebral que no consiste únicamente en su enlentecimiento sino en un desarrollo anómalo. Estudios que demuestran la evolución desfavorable del índice de complejidad de conexiones cerebrales en los casos no tratados.

Esto hace básica la existencia de una detección precoz que permita intervenir de forma temprana para prevenir no solo los síntomas y sus consecuencias, sino el anómalo desarrollo madurativo. Si esto no se produce, puede que más adelante no sea viable revertir la evolución.

Los procesos de remodelación cerebral no terminan nunca de producirse. Eso supone que los adultos puedan seguir padeciendo síntomas propios del TDAH unidos al cúmulo de complicaciones y repercusiones sociales, personales o laborales que han ido sumando a lo largo del tiempo. Las consecuencias pueden ser nefastas en diferentes áreas vitales.

TDAH y medicación

¿Por qué es necesaria para el tratamiento y que hay de verdad sobre los riesgos?

En base a las alteraciones biológicas causantes del TDAH, el uso de medicación para la normalización de los síntomas se ha estudiado desde hace décadas. La medicación para el TDAH actúa normalizando los niveles de dopamina y noradrenalina cerebral. Así se favorece un correcto funcionamiento de los mecanismos de autocontrol de nuestras funciones ejecutivas. Esto conduce la normalización de las dificultades a corto plazo e induce una remodelación de la estructura cerebral.
Debe estar bajo el control de un especialista.

Conclusiones

El TDAH existe y es uno de los principales causantes de problemas de aprendizaje en niños y adolescentes.

El Trastorno por Hiperactividad no es un problema educativo relacionado con estilo parental, sino un trastorno del desarrollo con base principalmente genética.

El Trastorno atencional no se cura con la edad si no se toman las medidas adecuadas.

La medicación para el TDAH no es un dopaje ni genera secuelas mentales. Por el contrario, puede ser de gran utilidad para mejorar los síntomas y acabar normalizando este trastorno.

miércoles, 25 de abril de 2018

LOS NIÑOS CON TDAH SALEN ADELANTE SI CUENTAN CON LAS AYUDAS Y HERRAMIENTAS SUFICIENTES



Entrevista con Rosa García Bermejo, orientadora de Infantil y de Primaria del colegio Sagrado Corazón

Carlota Fominaya
MADRID. Actualizado: 11/04/2018 21:42h

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, más conocido por sus siglas TDAH, no es un caballo de batalla imbatible para el equipo de profesionales del madrileño colegio Sagrado Corazón (C/Don Pedro, 14), uno de los centros escolares con más sensibilidad hacia la integración de niños con dificultades escolares de la capital. Para su equipo de orientación, estos pequeños pueden salir adelante si les ofrecen las suficientes herramientas y estrategias. «Creo firmemente en la atención a la diversidad, porque somos diferentes», afirma Rosa García Bermejo, orientadora de Infantil y de Primaria del centro. De hecho, ella calcula que hay cerca de un 10% de niños con dificultades por clase, una cifra que «crece año tras año».

¿A qué achaca que aumente la cifra de niños con dificultades?

Creo que se debe a que estamos exigiendo en la Etapa de Infantil contenidos para los cuales los niños no están preparados. Por ejemplo, cada vez exigimos leer antes, en algunos colegios hacia los cuatro años, sin embargo, es necesario trabajar los prerrequisitos. Pienso que nuestros alumnos tienen excesivas actividades extraescolares, les estamos sobrecargando, viven estresados… y también todo esto puede estar influyendo en el aumento de la cifra de niños con dificultades.

¿Cómo detectan el TDAH en sus aulas? ¿Quién da la primera señal de alarma?

A veces son los padres los que en Primaria se dan cuenta de que el niño tarda en hacer deberes, no le gusta leer, hay discusiones continuas para que se siente, suspensos... Otras veces es el docente es el que pone al departamento de orientación sobre la pista, porque tiene sospechas ante determinadas dificultades del niño en su día a día, porque no sigue el ritmo de la clase. Los maestros están en una situación privilegiada porque están viendo al niño en el contexto del aula enfrentándose a la tarea escolar, donde se necesita atención para realizar el aprendizaje.
Los orientadores vemos al menor, y le aplicamos pruebas estandarizadas para valorar la capacidad, el proceso de lecto-escritura, competencia matemática... Con los resultados, elaboramos un informe para que la familia lo presente a su pediatra, y este le derive a Neurología o Psiquiatría Infantil. No podemos diagnosticar, pero si ayudar a detectar dónde falla el niño con una prueba objetiva. Después es el especialista el que tiene que valorar y el colegio ver qué medidas curriculares se adoptan. En nuestro centro si vemos que el niño necesita ayuda, lo hacemos de «motu proprio» porque tenemos ciertos recursos para ello.

El diagnóstico clínico de un trastorno por déficit de atención se realiza a partir de los 6 años pero... ¿se puede detectar un TDAH ya en infantil? ¿Y sí fuera así, qué medidas se tomarían al respecto?

Se pueden observar los síntomas de TDAH en un niño de Infantil pero no un diagnóstico (salvo en casos excepcionales), por lo que desde el Departamento de Orientación hacemos una valoración de su nivel de desarrollo en las diferentes áreas (verbal, perceptivo-manipulativa, numérica y memoria) y así tener un seguimiento en la Etapa de Primaria. Como estrategias, el profesor puede dar instrucciones individualmente al niño, también aislarle de ambientes ruidosos, utilizar imágenes en las explicaciones, etc.
Nuestro centro cuenta con un Proyecto de Logopedia que su objetivo principal es prevenir desde la Etapa de Infantil las dificultades del lenguaje realizando una valoración a los alumnos que presentan dificultades en el lenguaje oral y también facilita pautas a las familias para trabajar desde casa. Las dificultades del lenguaje, en algunas ocasiones, van asociadas al Trastorno por Déficit de Atención.

¿Y en los ciclos de Primaria y Secundaria, ¿cuáles serían las principales medidas a adoptar con estos niños?

En estas etapas las recomendaciones son elaboradas por el orientador de etapa. Se les hacen exámenes más recortados, se les regula el tiempo, les nombramos secretarios (para que borren la pizarra, repartan el material, se les supervisa la agenda, hacemos que algún compañero de clase la revise también...). Es muy importante aumentar los elogios, la aprobación y el reconocimiento. Tenemos que aumentar la autoestima de estos alumnos, que no su ego. Pero no podemos perder de vista que tienen que aprender. Si se equivocan, por ejemplo, han de borrar lo que esté mal e intentarlo de nuevo... pero también se les puede decir: «lo has hecho bien, pero ¿a que lo puedes mejorar? Tú sabes y puedes».
Además de estas medidas, en la Etapa de Primaria, desde el Proyecto de Logopedia, desarrollamos un programa de Estimulación del lenguaje mediante una metodología dinámica, interactiva y lúdica realizando diferentes talleres (pronunciación, razonamiento verbal, lectura y escritura creativa y educación emocional). Es frecuente que niños con dificultades de lecto-escritura tengan también dificultades de atención. Utilizamos recursos digitales de https://changedyslexia.org 
También ayuda a nuestros alumnos con TDAH el programa de estimulación temprana, Entusiamat en el área de matemáticas y aprendizaje cooperativo.

¿Cómo son las relaciones sociales de estos niños?

Sus compañeros los ven dentro de la normalidad. Los aceptan tal y como son. Que un niño tenga TDAH no quiere decir que no respete a sus compañeros, ni que sea un maleducado. Es un niño impulsivo, inquieto, que no piensa antes de actuar. Son niños que quieren a sus compañeros, y que son queridos por ellos. Son además pequeños muy sensibles, y por todo esto pueden ser pequeños más vulnerables de caer en la adolescencia en temas conflictivos. Pero si se comienza de pequeños y se realiza una buena intervención, no tiene por qué pasar.

De ahí la importancia de detectarlo cuanto antes.

Esto tiene que quedar muy claro. Si se pone en situación de éxito al niño en Infantil y Primaria, cuando llegue a Secundaria sabrá que es capaz de adquirir el aprendizaje. Pero si solo ha tenido fracaso, pensará «soy el tonto de la clase que todo lo hago mal». Hay que ponerles en situación de éxito. Hoy en día se habla mucho, por ejemplo, sobre la importancia de desarrollar las inteligencias múltiples en el aula.
Sería muy interesante y necesario potenciar y fomentar las inteligencias que predominan en cada uno de nuestros alumnos, pero para ello necesitamos la ayuda de las Administraciones Públicas. Atendiendo a la Teoría de las Inteligencias Múltiples sería muy bueno desarrollar programas en el sistema educativo que desarrollen cada una de las inteligencias ya que el sistema se centra en el desarrollo de la inteligencia verbal y lógico-matemática.
Un niño/a con TDAH puede manifestar dificultades para organizar su discurso oral y/o escrito, cálculo numérico..., pero seguro que tiene otras inteligencias (musical, cinética-corporal, naturalista, interpersonal, intrapersonal, visual-espacial, verbal...) que podríamos potenciar y fomentar.

¿Cómo viven las familias la necesidad de medicación?

Las familias a veces son reacias porque cuesta aceptar que un hijo tiene dificultades, y también se preguntan por los efectos a largo plazo en el desarrollo de sus hijos. Pero hay niños para los que no son suficientes las medidas pedagógicas y tienen que medicar. También hay padres que optan por no medicar aun teniendo un diagnóstico propuesto por un neurólogo o un psiquiatra. Nosotros en el Sagrado Corazón somos partidarios de empezar en los primeros cursos con las medidas pedagógicas.

La comunicación con las familias, ¿es mayor cuando se dan estos casos?

Sí, atiende a la familia siempre que lo demande. Con los especialistas externos también hay disponibilidad de los profesores para hablar o cambiar impresiones. Es fundamental que exista coordinación entre todas las partes implicadas.

Los padres de niños con TDAH, ¿tienen que trabajar con estos niños en casa de una forma especial?

Si el niño necesita ayuda, uno de los dos tendrá que estar, y poco a poco se irá retirando, con el objetivo de que cuando vaya pasando a cursos superiores sea más autónomo. Pero en los primeros años les da seguridad.

¿Qué consejo les daría a estos padres?

Los padres tienen que tener paciencia, y estar relajados para llevar a cabo esta labor académica, pero no es fácil. Llegan del trabajo, pendientes de la cena, de las labores del hogar, del resto de hijos.... Los niños suelen estar cansados... Así que, si tienen paciencia para realizar este trabajo y pueden, perfecto. Si se crea un conflicto, es mejor que les ayude en esta tarea una persona externa. Porque de otra forma el conflicto puede trascender a otros ámbitos, como es la hora del baño, la cena... y se puede llegar a entrar en un círculo vicioso nada recomendable.

FUENTE:

domingo, 10 de diciembre de 2017

La medicación protege a los niños con TDAH de sufrir lesiones accidentales


La medicación protege a los niños con TDAH de sufrir lesiones accidentales, según un estudio coordinado por la Universidad de Navarra

28/11/17 12:01 Isabel Solana
La medicación protege a los niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) de sufrir lesiones accidentales, según revela una investigación coordinada por la Universidad de Navarra. El estudio ha sido publicado por Neuroscience & Biobehavioral Reviews, que se encuentra entre el 10% de las revistas científicas con más impacto en Neurociencia.


Los autores del artículo han combinado los resultados de estudios previos de cuatro millones de niños o adolescentes sin TDAH y 350.000 con el trastorno. Han demostrado que el TDAH se asocia a un mayor riesgo de caídas o golpes involuntarios que terminan en visitas a urgencias. Según apuntan, es plausible que este riesgo lo incrementen los síntomas principales del TDAH-falta de atención, hiperactividad e impulsividad-, así como otras características relacionadas, como la agresividad.

Cuando compararon los períodos en los que los niños y adolescentes estaban tomando la medicación frente a cuando no lo hacían, comprobaron que el tratamiento farmacológico tiene un efecto protector frente a estas lesiones accidentales.

Interrumpir el tratamiento requiere precaución

Entre las conclusiones del estudio, los investigadores afirman que la decisión de interrumpir el tratamiento farmacológico durante los fines de semana o el verano -lo que se denomina ‘vacaciones de la medicación’- debe ser tomada con precaución por cuidadores y facultativos y enmarcada en un contexto más amplio en el que se valoren todos los riesgos y beneficios.

Asimismo, el estudio puede ayudar a implantar estrategias educativas de prevención de accidentes en niños con TDAH, al haberse visto que son una población de alto riesgo. Medidas sencillas como llevar siempre casco cuando se monta en bicicleta o poner cierres de seguridad en las ventanas pueden prevenir algunas de las graves consecuencias de sufrir un accidente.

Este estudio ha sido coordinado por Gonzalo Arrondo, del Grupo ‘Mente-cerebro’ del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra, y Maite Ruiz-Goikoetxea, pediatra del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea (SNS-O). Se enmarca en un proyecto que desarrolla Arrondo con financiación del Departamento de Salud del Gobierno de Navarra.

También han participado los psiquiatras infantiles Samuele Cortese, de la Universidad de Southampton (Reino Unido), y César Soutullo, director de la Unidad de Psiquiatría infantil y adolescente del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica de la Clínica Universidad de Navarra, junto con otros investigadores de esta clínica, la Facultad de Educación y Psicología de la Universidad de Navarra, y el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea.

FUENTE:                                    

jueves, 23 de marzo de 2017

EL CEREBRO DEL TDAH. Neuronas en crecimiento



Los que nos dedicamos a atender a niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), insistimos en que se trata de un trastorno del neurodesarrollo.


Afecta al menos al 5% de la población escolar causando dificultades para dirigir y mantener la atención en una tarea, excesiva inquietud motriz y, a menudo, también impulsividad. Todo esto dificulta el buen desempeño académico y trastorna la dinámica familiar.
Quien lo padece sufre por incomprensión y porque se siente fracasar, es muy frecuente que su autoestima esté muy baja.

Aunque no conocemos exactamente los mecanismos que provocan estas dificultades que llamamos TDAH, sí que sabemos que hay una inmadurez anatómica concordante con la inmadurez en la conducta. Las técnicas de neuroimagen, los estudios neurofisiológicos y metabólicos nos van permitiendo saber cada vez más, aunque todavía no dispongamos de marcadores biológicos fiables.

Estructura del cerebro: sustancia gris y sustancia blanca

El cerebro, la parte más voluminosa del encéfalo, es un órgano complejísimo en el que se pueden distinguir diferentes estructuras a simple vista. Lo primero que llama la atención al ver un cerebro en sección es que su parte externa es más oscura –de color gris–, y su parte central más pálida –de color blanco–. La sustancia gris rodea toda la superficie del cerebro a modo de corteza y deja en el interior la sustancia blanca.


Esta diferencia de color evidencia las diferencias anatómicas que conforman estas estructuras. La corteza es gris porque en ella se distribuyen de forma ordenada los cuerpos de las neuronas –formados por el núcleo y el citoplasma que lo rodea, con sus extensiones, las dendritas– y también están ahí las células gliales, muy importantes para el buen funcionamiento de la neurona. En cambio la parte central es blanca porque contiene los axones de estas neuronas, que cuando son maduras están rodeados de mielina, una proteína que les confiere ese color blanquecino.
Esta complejidad tiene un motivo, aún no desentrañado del todo. Por un lado –el gris– está la adquisición y gestión de la información que permite ordenarla para dar una respuesta también ordenada; por otro –el blanco–, la conexión entre estructuras que permite transmitir  la información de una a otra.

Los humanos no nacemos con el cerebro ya “terminado”, de hecho solo lo “terminamos” al morir. Como órgano gestor de la información, en los primeros años de la vida su principal actividad es ir adquiriendo las estructuras necesarias para aprender poco a poco a gestionar todo lo que se le viene encima. En los años posteriores las modela y moldea según sus necesidades en cada momento.
La adquisición progresiva de las habilidades necesarias para una vida adulta autónoma -neurodesarrollo- sigue una secuencia con un patrón muy similar en todos los niños.
Aunque el neurodesarrollo es un proceso muy complejo, podemos dividirlo en etapas. En cada una de ellas primero se adquiere la habilidad de percibir el entorno para darle un sentido y después la capacidad de dar una respuesta a eso que sucede en el entorno. Es decir, y a groso modo, primero se completa el desarrollo de nuestras habilidades sensitivas –percepción– y, luego, el de nuestras reacciones –movimiento–.


Todos estos complejos procesos necesitan la formación de redes neuronales que los sustenten. Es en estas redes donde se gestiona la información. Para formarlas, las neuronas van aumentando el número y el tamaño de sus dendritas y axones –con lo que necesitan también más células gliales–, esto incrementa el volumen del cerebro y supone cambios en la anatomía cerebral –maduración–.
Vamos que, cuando se adquiere una nueva habilidad, como caminar, hablar, hacer sumas…, hay cambios en la anatomía cerebral, y existe una correlación entre los cambios anatómicos y la habilidad adquirida.

Los patrones y etapas del neurodesarrollo se correlacionan con cambios anatómicos concretos y propios de cada edad.

A lo largo de la infancia estos cambios anatómicos se aprecian como un engrosamiento de la corteza cerebral, donde se encuentran los núcleos de las neuronas y sus dendritas, porque es ahí donde se forman los circuitos que sustentan la nueva información. A la vez aumenta el volumen de la sustancia blanca, porque los axones crecen en longitud y grosor y van rodeándose de mielina para estabilizar las nuevas conexiones.


El número de neuronas no aumenta tanto como lo hace la arborización de las dendritas del cuerpo neuronal.
Y sí, ya lo has adivinado, el engrosamiento no se produce de forma uniforme y simultánea en toda la corteza cerebral, sino que las distintas partes irán madurando a medida que se adquieran las funciones en las que están implicadas.
La corteza cerebral deja de aumentar su volumen cuando se alcanza la adolescencia. En ese momento los circuitos básicos y fundamentales ya se han formado, ahora toca remodelarlos, afinarlos y estabilizarlos, lo que anatómicamente se corresponde con un adelgazamiento de la corteza cerebral. Tampoco aquí el proceso será uniforme ni simultáneo, incluso hay áreas que no sufrirán adelgazamiento alguno.

Trastornos del neurodesarrollo

Cuando un niño muestra un retraso en la adquisición de sus habilidades, o una incapacidad o variación importante de las mismas, aparecen las dificultades. Esto supone que también habrá alteraciones en la maduración de su cerebro, entendida la maduración como evolución anatómica.
Podemos decir que hay problemas de neurodesarrollo que se manifiestan como un retraso en el patrón del neurodesarrollo. Las adquisiciones aparecen más tarde, pero aparecen. Mientras que en otros problemas lo que hay es un patrón alterado, adquisiciones que no aparecen nunca o que lo hacen de manera anómala y alterada.

Parece sencillo entonces clasificar los problemas del neurodesarrollo en retrasos o trastornos. Pero… sí, siempre hay un pero, esto no está siempre tan claro, y la presencia de un retraso puede favorecer la aparición de un trastorno y al revés.


Trastorno por déficit de atención-hiperactividad

En los niños con TDAH, el patrón de neurodesarrollo, el orden en el que se adquieren las habilidades, es el mismo que en los niños sin dificultades.
Sin embargo,en los niños con TDAH, las áreas prefrontales muestran un claro retraso en la maduración cortical de los niños con TDAH y, de la misma manera, presentan peculiaridades en el funcionamiento de las capacidades que se llevan a cabo en las áreas prefrontales. Así, les suele resultar muy difícil organizar la información y resumirla, tanto al adquirirla como al explicarla. Lo entienden muy bien, pero lo explican fatal. Sus explicaciones son desordenadas, no siempre saben aclarar qué es lo importante y además lo explican de una manera acelerada, lo que empeora aún más la capacidad de autoevaluar lo que están diciendo.

Entonces, en la maduración cerebral de los niños con TDAH ¿se aprecian alteraciones o retrasos?
El cerebro del niño que sufre TDAH muestra también engrosamiento progresivo de la corteza cerebral durante la infancia, pero cuando hay TDAH se aprecia una diferencia notable en el ritmo global de engrosamiento de la corteza, de modo que el aumento del espesor cortical sucede con un retraso significativo en los niños con TDAH.
En todos los niños, con o sin TDAH, primero hay un engrosamiento de las áreas corticales que gestionan la información sensorial y motora y luego aumentan de espesor las áreas de gestión más sofisticada, en las que confluye y se mezcla información de distinta naturaleza –las áreas de asociación–. La diferencia es que en los niños con TDAH este engrosamiento está retrasado una media de aproximadamente 3 años.

Esto quiere decir que mientras en la mayoría de niños sin TDAH la corteza cerebral alcanza el 50% de su grosor máximo hacia los 7 años y medio, en los niños con TDAH esto no sucede hasta los 10 años y medio.
Este retraso es más evidente en las regiones prefrontales, las encargadas del control de las funciones cognitivas necesarias para mantener la atención y una correcta planificación motora. Justamente las dificultades que se observan en los niños con TDAH. En cambio las áreas motoras que controlan el movimiento corporal y la postura maduran ligeramente antes en el niño con TDAH que en el niño sin problemas. La combinación de ambas circunstancias podría explicar la excesiva inquietud motriz que se observa en muchos de los niños con TDAH.

Aunque no se ha estudiado aun claramente, parece lógico pensar que si la principal característica anatómica de la maduración del cerebro que padece TDAH es un retraso en la adquisición del grosor máximo de su corteza, también haya un retraso en el posterior adelgazamiento que se sabe sucede en la adolescencia. Lo que sería la explicación a una conducta más inmadura de estos niños al alcanzar la edad adolescente.

Efectos de la medicación en el TDAH

Sabemos que los niños con TDAH mejoran mucho sus síntomas con la combinación de un tratamiento farmacológico y pedagógico. Esta evidencia demostrada en múltiples estudios, nos lleva a pensar que lo que hacen los fármacos es mejorar el ritmo con el que maduran las regiones prefrontales.
Y así parece ser, los fármacos estimulantes utilizados en el tratamiento del TDAH disminuyen las alteraciones estructurales y funcionales de los niños con TDAH.

Comentario final

No existen pruebas médicas que en la práctica clínica nos permitan establecer el diagnóstico de TDAH a través de marcadores biológicos. Pero sí existen estudios sobre la maduración de la corteza cerebral en el TDAH que demuestran un claro retraso, de hasta 3 años de media, en alcanzar el grosor cortical máximo.
Existe una correlación entre el retraso en la madurez cortical y la sintomatología que se manifiesta en los pacientes con TDAH.

Los fármacos estimulantes, ayudarían mejorar el ritmo madurativo, por lo que su uso no solo está justificado sino que parece absolutamente necesario en los pacientes con TDAH.
Confío en que esta entrada pueda ayudar a los neuropediatras y otros especialistas médicos a explicar mejor a sus pacientes en que consiste el TDAH y cómo el tratamiento farmacológico mejora la sintomatología y la madurez cerebral.
2016 © mj mas

Bibliografía:

P. Shaw et al. “Attention-deficit/hiperactivity disorder is characterized by delay in cortical maturation.” Proc Natl Acad Sci U S A. 2007 Dec 4; 104(49): 19649–19654.
Thomas J. Spencer et al. “Effect of Psychostimulants on Brain Structure and Function in ADHD: A Qualitative Literature Review of MRI-Based Neuroimaging Studies”. J Clin Psychiatry. 2013 Sep; 74(9): 902–917.
Michael J. Minzenberg. “Pharmacotherapy for Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: From Cells to Circuits.” Neurotherapeutics. 2012 Jul; 9(3): 610–621.

FUENTE:

Imágenes:

martes, 22 de noviembre de 2016

TDAH: UN TRASTORNO SUMIDO EN UNA PROFUNDA DESINFORMACIÓN



http://www.frasesypostales.com/tarjeta/621/no-soy-ni-mejor-ni-peor.html

19/11/2016 - SANDRA CARBAJO / NEUPIC

“El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) es un trastorno que tiene su origen en la infancia y que se caracteriza principalmente por inatención (son niños más inatentos), un exceso de actividad, que es lo que se conoce como hiperactividad y, sobre todo, impulsividad, es decir, que no suelen elaborar la respuesta”, explica Alberto Jiménez, psicólogo y socio fundador de Educ-at.

Este trastorno con un fuerte componente genético afecta entre un 5% y un 7% de los niños españoles, es decir, uno de cada 1 de cada 20, siendo el problema de conducta e integración prevaleciente entre la población infanto-juvenil.

“Toda esa sintomatología de la que hablamos se empieza a ver cuando el niño tiene entre 4 y 5 años, pero no es hasta los 6, 7 u 8 años cuando se le diagnostica de manera oficial siguiendo los parámetros en cuanto a sintomatología y afortunadamente cada vez más, estudios se refiere y que pueden cerciorar su diagnóstico”, afirma Ángel Terrón también psicólogo y socio fundador de Educ-at.
Ángel y Alberto son psicólogos de profesión y fundadores de Educ-at, una entidad psico-educativa especializada en el tratamiento eficaz del TDA/TDAH. Amigos desde los 13 años, Terrón y Jiménez observaron durante sus años universitarios que este trastorno no estaba bien enfocado por parte de la Psicología y de ahí, la necesidad de crear un proyecto donde las familias afectadas por dicho trastorno, encontraran una salida.

Un trastorno complejo y heterogéneo

Una de las principales características del TDAH es que no es un trastorno de manual. La cantidad de particularidades que conserva en función del entorno del niño son las que definen la complejidad y heterogeneidad de dicho trastorno. Por ello, la forma de manifestarse varía o no, dependiendo del caso. 
Asimismo, "en muchas ocasiones es muy difícil comprender bien qué cosas se deben al trastorno y qué cosas se deben a la edad”, confiesa Alberto. Y si a ello añadimos que existe un profundo desconocimiento y una vasta desinformación del trastorno, el resultado implica que tanto la evaluación como el tratamiento se encuentren sumidos en un limbo entre el sobre-diagnóstico y su antagonista.

Los estudios establecen que aquellos chicos en los cuales existe un predominio hiperactivo tienden a estar sobre-diagnosticados, mientras que aquellos donde prevalece el déficit de atención, pasen desapercibidos, según clarifica Alberto.
“Igual de malo es el sobre-diagnóstico como aquellos chicos que por su déficit de atención pasan más desapercibidos, y entonces no llegan nunca a concebir que lo que tienen es un trastorno sobre el que hay que trabajar”, manifiesta Ángel Terrón. Además reconoce que desde Educ-at inciden en la necesidad de una correcta evaluación. “Es un trastorno que independientemente de nuestra opinión, requiere mediación. Hay que tener bastante cuidado y saber que al niño que se le está diagnosticando le afecta realmente ese trastorno”.

La importancia de la coordinación

En España según dicta la ley vigente (Ley 3/2014 sobre la defensa de los Consumidores y Usuarios, y otras leyes complementarias), únicamente los psicólogos que además de estar colegiados, sean sanitarios, con habilitación sanitaria o especialistas en Psicología Clínica están capacitados para valorar e intervenir sobre la salud en el ámbito sanitario. No obstante, en ningún caso el psicólogo podrá prescribir tratamientos psicofarmacológicos, es decir, no está habilitado para recetar ni medicar al paciente. Generalmente esta labor es desempeñada por un neurólogo o psiquiatra que será el encargado de emitir el diagnóstico oficial.

El abordaje tiene que ser multidisciplinar, y esto implica que tiene que existir una perfecta coordinación entre el colegio, la familia y los distintos profesionales que trabajan con el niño. Eso es nosotros como psicólogos, y el neurólogo o médico pertinente”, aclara Alberto Jiménez.
En este aspecto tanto Ángel como Alberto insisten en que debe estudiarse cada caso de forma individual y que la medicación es necesaria pero nunca suficiente

El TDAH es un trastorno de carácter neurobiológico cuya manifestación varía en función del ambiente del niño. De hecho, las características de inatención, hiperactividad e impulsividad propias del trastorno deben presentarse de forma prolongada y constante en diferentes ámbitos del niño: cole, casa, amigos, por ejemplo. De no ser así, la problemática del pequeño se deberá a otro conflicto.

¿El paradigma? Un cambio en el sistema educativo

De forma frecuente el TDAH se reconoce en Primaria ya que en ese momento, las dificultades en el rendimiento escolar y las disfunciones sociales se presentan con mayor claridad. Por tanto, el colegio juega un papel fundamental para el diagnóstico del TDAH. No obstante, actualmente el profesorado no posee las herramientas necesarias para ayudar a la valoración y tratamiento del trastorno. Lo que supone un grave problema ya que estos niños son marginados no sólo por sus compañeros sino por el propio docente que se ve superado por esa inatención, hiperactividad e impulsividad del niño y de la que no puede hacerse cargo porque principalmente no sabe cómo.

“Una de las grandes claves para entender un poquito más y ayudar a estos chicos, y que es un poco utópico, sería cambiar el sistema educativo y la formación al profesorado. Hablo también de psicólogos, porque la formación que recibimos es mucho más escueta. Sin embargo, del profesorado estamos hablando que se va a encontrar uno de cada veinte niños con TDAH o sintomatología similar. Enseñarles a cómo tienen que ayudar a estos chicos sería fundamental”, comenta Alberto Jiménez.

Esta falta de conciencia y formación son responsables del abismo que existe en torno al adecuado conocimientos del TDAH. Ángel Terrón confiesa que los métodos y en concreto, los que se aplican en el ámbito educativo, son métodos que perjudican enormemente a los niños que tienen déficit de atención. “Todavía los coles tienden a la lección magistral que no beneficia a nadie pero que a ellos les perjudica sobremanera, y tampoco se les enseña a trabajar correctamente desde casa. Olvidándonos muchas veces del desarrollo emocional que, desde luego, tampoco el colegio y cada vez menos desde las familias, se incide en la importancia de que nuestros hijos tengan un correcto desarrollo a nivel emocional”.

Precocidad como clave

El reto que además supone una imperiosa necesidad, se centra en una profunda labor de concienciación y difusión del trastorno. Desde que aparecen los primeros síntomas hasta que al niño se le diagnostica TDAH pueden pasar dos años. La nefasta repercusión que acarrea estar 24 meses sin establecer ningún tipo de medida, condiciona alarmantemente el desarrollo del niño. Por ello, aconsejan que en el momento que la familia sospeche que su hijo puede tener TDAH, acuda a un profesional que evalúe al chaval, tanto sus puntos fuertes como débiles y que además realice un bosquejo de la dificultad que presenta. “En función de esa evaluación, lo normal y en este caso, lo que hacemos nosotros es hacer una valoración neuro-psicológica en profundidad y de ésta, se pasa a pedir cita con el neurólogo, pediatra o médico correspondiente, el cual hace el diagnóstico oficial”.

A pesar de todo, el TDAH no debe ser considerado un trastorno grave. Un diagnóstico y tratamiento adecuado no deben coartar ni condicionar la vida de una persona y arrastrar frustración a la hora de conseguir los objetivos de cada uno. De hecho, los niños con TDAH son altamente creativos y transparentes. “El TDAH no tiene que limitar la vida de una persona. Por supuesto que pueden y deben llevar una vida totalmente normal. Incluso en el trabajo diario con estos chicos nos encontramos que pueden tener una serie de cualidades que no quiero decir que otros chicos sin el trastorno no las tengan, pero que en ocasiones pasan desapercibidas […] En definitiva un potencial que ellos mismos en ocasiones incluso, dejan en un segundo plano debido a que les estamos haciendo ver, por desgracia, que no siempre son capaces cuando la realidad no es así”.

Por tanto, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad más conocido como TDAH no es una leyenda urbana ni un rasgo propio de los chavales entre 5 y 8 años. Este trastorno afecta a uno de cada veinte niños y como tal, no desaparece. Ignorarlo supone cohibir el desarrollo social y educativo de una persona con un gran potencial que en su vida adulta presentará grandes dificultades para integrase en la sociedad. Es fundamental por ello que cada estamento de la sociedad entienda qué es el TDAH. Una vez más, el éxito reside en la educación óptima y la conveniente difusión.

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