TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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lunes, 27 de abril de 2026

NIÑOS CON TDAH: ¿CÓMO ENFRENTARSE A UNA FORMA DIFERENTE DE APRENDER?

 

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Para ayudar a menores diagnosticados con este trastorno del neurodesarrollo hay que evitar juicios y etiquetas negativas. Centrarse en sus contextos o desarrollar técnicas de estudio personalizadas es fundamental.

César de la Hoz. Madrid - 04 ENE 2026 - 05:30 CET

En primer lugar, es interesante conocer un poco de historia sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Este apareció por primera vez en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM III de la American Psychiatric Association —conocido como la biblia de la psiquiatría— en los años ochenta como un subtipo del trastorno por déficit de atención, aunque existen referencias anteriores. Es definido por una tríada: impulsividad, falta de atención y exceso de movimiento (hiperactividad). Pero, ¿por qué llamar a este repertorio conductual trastorno? Desde un punto de vista coloquial, un niño o adolescente con TDAH es como un coche deportivo circulando por una carretera secundaria. Esto quiere decir que no falla el niño diagnosticado (el coche deportivo, para seguir con el ejemplo), sino que falla el contexto (la carretera). Porque si pones ese Fórmula 1 en un circuito de carreras funciona a la perfección.

Lo primero y más importante es pensar que un menor que atiende de forma diferente o se mueve de forma distinta no es un “trastornado”. El TDAH no debería ser un trastorno, sino una forma diferente de aprender. Hay que cambiar la “T” de trastorno por la “F” de forma. Y la “D” de déficit por “d” de diferente. Y la “A” de atención por la “A” de aprender. Por lo que si hubiera que llamarlo de alguna manera sería con las siglas FDA: forma diferente de aprender. Sin juicios, ni etiquetas negativas, ni trastornos.

Además, se está poniendo de moda decir que las familias de alguien con un diagnóstico de TDAH tienen que ir a terapia. Pero las madres y padres necesitan apoyo en diferentes contextos, no solo terapia, sino en términos de conciliación, de apoyo en la escuela y para el ocio y el tiempo libre.

¿Cómo enfrentarse a una forma diferente de aprender?

Como vivimos en la realidad y muchas familias no tienen acceso a esos recursos o no pueden pagar la ayuda que necesitan, los siguientes cinco puntos sobre cómo enfrentarse a esa forma distinta de aprender son fundamentales para niños, niñas y adolescentes que no aprenden como los demás.

Trabajar con reforzadores que ayuden y motiven cambios contextualizados en su día a día. Muy sencillo: buscar intereses que movilicen para que haya conductas menos impulsivas porque hay un objetivo que es motivante para cambiar. Por ejemplo, si le gusta el helado y consigue los objetivos que os propongáis, de postre hay helado. Le gusta jugar con la Play, pues si hace la cama, por ejemplo, o se esfuerza más en las tareas de casa, puede jugar. No pasa nada si está negociado y organizado.

Desarrollar técnicas de estudio que le sirvan para poder asimilar contenidos de manera más eficaz partiendo de sus características. En este sentido, muchas veces la repetición no sirve como base de la memorización y necesitamos alternativas: categorizar conceptos, controlar tiempos, buscar significados con sus propias palabras… Lo más interesante es estructurar las sesiones de estudio a su manera para que el contexto le sea motivante. Hay casos con los que trabajo recordando temas de estudio jugando al fútbol. Sí, mientras jugamos al fútbol. Con otro nos sentamos en el sofá…

Modificar los distractores a nivel ambiental. Convertir el juego en un motivador y no en un distractor. Que el juego y el estudio no sean conductas incompatibles entre sí, sino complementarias. Si tienen una forma diferente de aprender, ¿por qué tenerlos sentados en un escritorio todo el tiempo si es lo que peor se les da? Cambia la forma de enseñar.

Extinguir emociones, no hay que acompañarlas siempre. Alguien con un diagnóstico de TDAH no tiene un problema emocional, sino conductual, y tenemos que centrarnos en esto: que entienda que no siempre vale enfadarse o reaccionar de una manera que no es la adecuada. Las emociones son contextuales (dependen del contexto) por lo que es importante que entienda que hay momentos que entendemos su enfado, pero en otros no. Y no pasa nada, no vas a causar ningún trauma, más bien al contrario, le vas a enseñar autocontrol. Por lo tanto, buscamos reforzar la conducta adecuada y extinguir (dejar de reforzar) la inadecuada. Acompañar siempre la emoción puede hacer que justo demos alas a lo que no hace falta en ese momento.

Utilizar las palabras justas y no usar adjetivos calificativos para evitar intervenciones que desvíen el foco. El debate hace que te pierdas en el problema. Es importante saber cortar y reencuadrar hacia la tarea. Alguien que tiene una Forma Diferente de Aprender (FDA) necesita apoyo y comprensión, pero ¿quién no lo necesita?

Generar contextos facilitadores para niños, niñas y adolescentes que aprenden de forma diferente es difícil porque los cuidadores, padres y madres también necesitan apoyo. Pero un contexto facilitador no es solo adecuado para quien lo recibe, también lo es para quien lo genera.

FUENTE:

https://elpais.com/mamas-papas/expertos/2026-01-04/ninos-con-tdah-como-enfrentarse-a-una-forma-diferente-de-aprender.html

viernes, 23 de enero de 2026

PEQUEÑAS ESTRATEGIAS PARA HACER LA VIDA UN POCO MÁS FÁCIL CUANDO TIENES TDAH

 

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Posiblemente, has llegado hasta aquí con la mente cansada y dispersa, pero no necesitas estar concentrado al 100 por cien para leer este post, ni aplicar todo, ni hacerlo perfecto. Con que una idea te alivie un poco el día, ya es suficiente.

Vivir con TDAH no es solo tener dificultad para concentrarse. Es cargar con una fatiga invisible, con una carga mental constante, con decisiones continuas, con la sensación de ir siempre un paso por detrás, aunque te esfuerces mucho. Por eso, más que grandes estrategias, lo que suele ayudar de manera más eficaz son ajustes pequeños, realistas y sin presión, que sí podrás llevar a cabo.

El cerebro con TDAH se bloquea cuando:

  • Todo parece igual de importante.
  • Hay demasiadas decisiones que tomar.
  • Hay auto-presión interna y sensación de culpa.

Por ejemplo, cuando llegas a casa, después de estar trabajando o estudiando todo el día y tienes aún miles de tareas que hacer. ¿Cómo proceder?


Elegir por dónde empezar

La motivación es inestable en el TDAH.

Date una instrucción clara y decide rápidamente:

  • Qué hacer primero porque es urgente.
  • Qué puede esperar.
  • Qué no es importante hoy.

Ejemplo: “Hoy solo importa esto. Todo lo demás puede esperar.”


Usa un temporizador de 3 minutos. Divide el tiempo

Pon 3 minutos y solo empieza.

¿Por qué 3 minutos y no “cuando tenga ganas”?

Porque tres minutos son lo bastante cortos como para no dar miedo y lo bastante claros como para marcar un final.

Tres minutos son tan pocos que el cerebro piensa: “Vale, esto lo puedo soportar.”

Cuando una tarea no tiene un final definido, el cerebro con TDAH interpreta: “esto puede alargarse”, lo que genera rechazo antes de empezar.

El temporizador de 3 minutos le dice al cerebro: “Solo esto. Empieza y acaba aquí.” Y eso cambia completamente la disposición a empezar. El objetivo del temporizador NO ES AVANZAR. El objetivo es comenzar, entrar sin miedo. Con TDAH, el mayor obstáculo suele ser el inicio, no la capacidad. Tres minutos no buscan productividad, buscan acceso a la tarea.

Durante esos 3 minutos:

  • No tienes que hacerlo perfecto. No pasa nada si te sale mal. Esto reduce culpa y aumenta la probabilidad de acción.
  • No tienes que terminar nada.
  • No tienes que decidir si seguirás después.
  • Solo estás ahí.

Qué pasa cuando suena el temporizador. Aquí está la parte más importante. Cuando el temporizador termina, paras a propósito. No porque no puedas seguir. Sino porque parar a tiempo es parte de la estrategia.

En ese momento tienes tres opciones válidas:

  • Parar y cambiar de actividad.
  • Descansar un poco.
  • Seguir otros 3 minutos con la tarea porque eliges hacerlo, no porque te empujes.

Usar un temporizador de 3 minutos no significa trabajar solo 3 minutos siempre. Significa no decidir de antemano cuánto tienes que aguantar. A veces seguirás. A veces no. Ambas cosas son parte del mismo sistema.

El temporizador de 3 minutos no sirve para producir más, sino para que empezar no dé miedo y parar no dé culpa.


Por otra parte, y simultáneamente, al terminar tareas o, simplemente, al ir avanzando y finalizando los pasos intermedios en los que hemos dividido una tarea, el cerebro con TDAH genera dopamina rápida. Por eso, el cerebro con TDAH necesita recompensas cercanas. Completar el paso “he estado 3 minutos” es un paso cerrado, terminado, es un logro y el cerebro genera dopamina. Eso refuerza la idea de “sí puedo hacer cosas”, aunque sea poco.

El cerebro con TDAH necesita dopamina para empezar y obtiene dopamina al completar algo, aunque sea mínimo. Ese micro-logro:

  • Reduce la resistencia a la tarea.
  • Activa el movimiento.
  • Y, a veces (no siempre) lleva a seguir un poco más. 

Y si no sigues, no pasa nada. El objetivo era empezar, no acabar.


Empieza en pequeño. Divide las tareas en porciones "ridículamente" más pequeñas

Y aquí, recordamos lo que siempre decimos: empieza en pequeño, divide las tareas también en pasos más pequeños para poder llegar a lo grande.

«Si una tarea no arranca, hazla ridículamente pequeña». Haz el primer paso tan pequeño que no puedas fallar. Qué significa “ridículamente pequeña”. Significa que, en vez de plantearte “tengo que escribir el informe” o “tengo que ponerme a estudiar, empieza por abrir el archivo, escribir el título o leer una frase.

Qué ocurre: no es que no quieras hacer la tarea, es que tu cerebro la percibe como demasiado grande, demasiado imprecisa o demasiado costosa en energía. Y entonces aparece la evitación.

Se debe empezar en pequeño porque el inicio es la parte más difícil, no la capacidad.

Empezar en pequeño no es el objetivo final. El primer paso ha de ser tan pequeño que no dé miedo ni cueste trabajo. Es la forma de entrar en tareas grandes sin activar bloqueo, rechazo o agotamiento precoz.

No es “hago solo un poco y ya está.” Es “empiezo de una forma que me permita continuar sin quemarme.”

Ejemplos:

Como hemos dicho, en lugar de “escribir todo el resumen”, empieza por abrir el documento y escribe el título.

En lugar de “ordenar la casa”, recoge en la habitación solo lo que está a la vista.

En lugar de “ponerme a estudiar”, lee un párrafo.

A partir de ahí, se sigue todo lo que la energía permita. A veces serán 5 minutos. Otras veces serán 30. Y ambas opciones son válidas.

No se empieza pequeño para hacer menos, sino para poder sostener más a lo largo del tiempo.

 

Planea menos de lo que crees que puedes hacer.

Muchas listas no fallan por falta de capacidad, sino por exceso de expectativas.

Prueba esto: 

  • Elige una prioridad real para el día o para la tarde.
  • Añade una o dos tareas pequeñas como extra.
  • Todo lo demás es opcional.

Terminar el día habiendo hecho algo importante vale más que una lista interminable que solo genera culpa.

 

Apóyate en el entorno, no solo en tu memoria.

El TDAH no falla por desinterés, sino por sobrecarga.

Algunas ayudas simples:

  • Dejar a la vista lo que necesitas recordar.
  • Agrupar cosas que siempre van juntas.
  • Usar recordatorios externos, listados, notas, etc.

Esto no es dependencia. Es diseño consciente del entorno.

 

Aprende a parar sin sentir que has fallado.

Parar no es rendirse. Parar antes del agotamiento es estrategia. No se trata de hacer menos, sino de no romperte en el proceso.

Una frase útil: “Paro ahora para poder volver mañana.”

 

Para terminar (y puedes parar aquí)

  • No necesitas aplicar todo esto.
  • No necesitas hacerlo todo hoy.
  • No necesitas hacerlo todo perfecto.

Las estrategias para el TDAH no rebajan expectativas. Cambian el camino para alcanzarlas.

No se trata de conformarse con poco, sino de avanzar de una forma sostenible.

Si hoy solo te llevas una idea que te haga el día un poco más llevadero, ya es suficiente.

Mañana será otro día. Y tú no estás fallando: estás adaptándote.

lunes, 4 de agosto de 2025

Ni castigo, ni regaños: recomendaciones para lidiar con hijos que siempre pierden sus cosas



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Puede ser frecuente que tu hija o hijo extravíe objetos. Según una especialista, estas sugerencias pueden contribuir a mejorar el panorama.

"Mi hijo pierde sus cosas" es una frase frecuente entre madres y padres. Celia Harris, profesora de Ciencias Cognitivas de la Universidad de Western Sydney, y Penny Van Bergen, docente de Psicología de la Educación de la Universidad Macquarie ofrecen una serie de recomendaciones para revertir esta situación. O al menos intentarlo.

Con el próximo regreso a clases, madres, padres y profesores afrontan una escena frecuente por parte de hijos, hijas y alumnos: "No encuentro mi cartera", "Olvidé el cuaderno en casa". Para quienes tienen a cargo adolescentes, el riesgo puede ser aún mayor: desde la pérdida de teléfonos móviles y ordenadores hasta billeteras.

Niños y niñas desarrollan constantemente sus habilidades de memoria: recuerdan dónde ponen las cosas, generan nuevos conocimientos conceptuales y acatan rutinas necesarias para el día a día.

"La memoria prospectiva es la que los menores utilizan cuando dejan una botella en el suelo durante el recreo y deben acordarse de recogerla más tarde, o cuando reciben una nota de la maestra y deben recordar mostrársela a sus padres después del colegio", explican las profesoras Celia Harris y Penny Van Bergen

"El éxito en la memoria prospectiva implica que múltiples procesos cognitivos funcionen correctamente", agregan. "Si bien todos los niños mejoran su función ejecutiva a lo largo de la infancia, esto ocurre a un ritmo diferente; algunos niños pueden ser más olvidadizos que otros de su misma edad".

Una afección particularmente relacionada con el olvido es el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Los niños con un subtipo de TDAH con falta de atención pueden ser más propensos a perder objetos y a ser olvidadizos durante actividades cotidianas como las tareas del hogar o los recados.

Recomendaciones para que tu hijo no pierda sus cosas

Estas profesionales recomiendan establecer rutinas y mantenerlas. Las investigaciones demuestran que las rutinas ayudan a los niños a desarrollar habilidades cognitivas y autorregulación. Los niños recuerdan mejor una rutina cuando está "automatizada" (es decir, si se practica con la suficiente frecuencia como para aprenderla sin pensar).

Estas profesionales recomiendan establecer rutinas y mantenerlas. También es bueno tener espacios precisos de guardado.

Asimismo sugieren no hacer las cosas por ellos sino juntos, al menos hasta que puedan internalizar su rutina, por ejemplo, la de revisar los cuadernos y útiles escolares que necesitan para el día siguiente. Si estás realmente preocupado, busca apoyo profesional. El diagnóstico puede ser útil para acceder a otro tipo de herramientas.

"No confíes en que los niños puedan memorizar espontáneamente; ¡esa es la parte más difícil de la memoria prospectiva! En su lugar, usa listas de verificación y ayudas para memorizar. Por ejemplo, si siempre dejan su botella en la escuela, podrías ponerle una etiqueta en su mochila que diga "¿Dónde está tu botella?". Usar indicaciones no es hacer trampa, sino fomentar el éxito".

FUENTE:

https://www.losandes.com.ar/por-las-redes/ni-castigo-ni-reganos-recomendaciones-lidiar-hijos-que-siempre-pierden-sus-cosas-n5957439

miércoles, 23 de julio de 2025

UNA NUEVA IA LOGRA DETECTAR AUTISMO Y TDAH EN SOLO 15 MINUTOS CON ASOMBROSA PRECISIÓN, SEGÚN UNA PUBLICACIÓN CIENTÍFICA

 


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Un nuevo estudio demuestra que una IA puede analizar el movimiento de la mano con sensores milimétricos y clasificar con más del 70 % de precisión si una persona tiene autismo, TDAH o ambos. Además, permite medir la severidad del trastorno mediante biomarcadores como la entropía y el Factor de Fano, abriendo la puerta a diagnósticos más rápidos, objetivos y personalizables.

Publicado por Eugenio M. Fernández Aguilar. Físico, escritor y divulgador científico. Director de Muy Interesante Digital. Creado: 21.07.2025 | 13:27

Hay familias que pasan meses, incluso más de un año, esperando un diagnóstico para sus hijos con sospecha de autismo o TDAH. La incertidumbre, la ansiedad y el acceso limitado a profesionales especializados complican aún más un proceso que ya es emocionalmente desafiante. En este contexto, cualquier avance que agilice el diagnóstico sin perder precisión representa no solo un progreso técnico, sino también un alivio potencial para miles de personas.

Un equipo interdisciplinar liderado por científicos de la Universidad de Indiana ha desarrollado una herramienta basada en inteligencia artificial capaz de detectar trastornos del neurodesarrollo en apenas 15 minutos. Publicado en la revista Scientific Reports, el estudio combina sensores de movimiento y algoritmos de aprendizaje profundo para clasificar a los participantes como neurotípicos, TEA, TDAH o ambos. Además, ofrece una estimación objetiva de la gravedad del trastorno, algo que actualmente no puede determinarse con métodos clínicos tradicionales.

Movimiento y diagnóstico: una pista en los pequeños gestos

El punto de partida del estudio es sorprendente: analizar los micromovimientos que realizamos al mover la mano hacia una pantalla. El protocolo de prueba consiste en pedir a los participantes que toquen un objetivo que aparece aleatoriamente en un monitor táctil, mientras llevan un sensor de alta definición adherido a la mano. Esta tarea simple permite capturar datos cinemáticos de forma extremadamente precisa, registrando aceleración, rotación y dirección del movimiento en milisegundos.

Según los autores del estudio, estas variaciones contienen información crucial sobre el funcionamiento neurológico. Tal como explican en el artículo, “los movimientos contienen información cognitiva oculta sobre los participantes cuando se observan a escala de milisegundos”. La hipótesis se basa en estudios previos que muestran cómo las personas con autismo o TDAH presentan patrones de movimiento diferentes, incluso en tareas sencillas.

En investigaciones anteriores, el mismo grupo ya había detectado que los pacientes con autismo muestran una mayor aleatoriedad en sus movimientos, y ahora han confirmado que esta característica se mantiene y puede medirse cuantitativamente.

Inteligencia artificial que aprende de cómo nos movemos

Para aprovechar esa información, los científicos entrenaron una red neuronal basada en una técnica llamada Long Short-Term Memory (LSTM), especializada en procesar secuencias temporales. El algoritmo recibió como entrada datos crudos de 6.432 trayectorias distintas realizadas por 92 participantes. De cada ensayo se extrajo una secuencia de solo 40 muestras, lo suficiente para captar señales relevantes sin sobrecargar al sistema.

Los resultados fueron prometedores. La precisión de diagnóstico alcanzó el 71,48% al clasificar correctamente a los participantes en una de las cuatro categorías clínicas (autismo, TDAH, ambos o desarrollo neurotípico). El área bajo la curva (AUC), una medida habitual en clasificación médica, fue especialmente alta para el grupo neurotípico (0,93), seguida de autismo (0,87), TDAH (0,83) y autismo combinado con TDAH (0,86) .

Una de las claves fue combinar diferentes señales cinemáticas: la aceleración lineal, la velocidad angular y los ángulos de rotación (roll, pitch y yaw). Cuantas más variables se incluían, mayor era la precisión del sistema, lo que indica que estas dimensiones del movimiento aportan información complementaria sobre el estado neurológico.

Medir la severidad del trastorno con biometría

Además del diagnóstico, el equipo quiso abordar otra cuestión fundamental: ¿es posible cuantificar cuán severo es un caso de autismo o TDAH?. Actualmente, los clínicos solo pueden basarse en observación y cuestionarios, pero no existen biomarcadores objetivos y cuantificables. Aquí entra en juego la segunda parte del estudio: el análisis de las fluctuaciones aleatorias del movimiento.

Mediante el uso de técnicas estadísticas, los investigadores calcularon dos indicadores clave: el Factor de Fano, que mide la variabilidad en una distribución, y la entropía de Shannon, que estima la complejidad del patrón de movimiento. Según el paper, “los biomarcadores permiten una subclasificación cuantitativa de los trastornos del neurodesarrollo según su gravedad” .

El patrón fue claro: a mayor entropía y menor Fano, mayor severidad del trastorno. Los participantes con diagnóstico leve mostraban trayectorias más predecibles, mientras que los de mayor afectación presentaban un comportamiento más errático. Esta herramienta podría, en el futuro, servir para hacer seguimientos individualizados del progreso de cada persona y ajustar los tratamientos con más precisión.

Aplicaciones clínicas y escolares

Una de las ventajas más destacadas del sistema es su velocidad. Toda la prueba se realiza en aproximadamente 15 minutos, lo que permitiría usarla como herramienta de cribado en contextos escolares o clínicas con alta demanda. Como apunta Khoshrav Doctor, coautor del estudio, este método no pretende reemplazar al psiquiatra, sino actuar como una herramienta adicional en su repertorio clínico.

También destaca su flexibilidad. El sistema funciona con sensores Bluetooth de alta definición, similares a los que ya existen en muchos dispositivos portátiles. Esto abre la puerta a futuras versiones adaptadas a relojes inteligentes o tablets educativas, sin necesidad de equipos costosos ni entornos clínicos complejos.

El neurocientífico José Ramón Alonso lo resume así: "Los diagnósticos se basan en la observación del comportamiento y eso hace que requieran tiempo, profesionales muy bien entrenados y una buena disposición a colaborar, algo que no siempre es fácil con un niño. Esas dificultades llevan a que haya más variabilidad de la deseable y a que pueda haber falsos positivos y falsos negativos. Necesitamos herramientas rápidas, fiables y flexibles y la IA es parte de ese futuro".

Un paso hacia el futuro del diagnóstico personalizado

El equipo también exploró la posibilidad de usar esta tecnología no solo para detectar, sino también para monitorizar la evolución de los pacientes. Al registrar datos cinemáticos a lo largo del tiempo, se podría comprobar si un tratamiento está teniendo efecto o si es necesario ajustarlo. De nuevo, la idea es aportar herramientas cuantitativas y objetivas que complementen la evaluación clínica.

"Los diagnósticos se basan en la observación del comportamiento y eso hace que requieran tiempo, profesionales muy bien entrenados y una buena disposición a colaborar, algo que no siempre es fácil con un niño"

José Ramón Alonso

En este sentido, el doctor Alonso añade: "El uso de biomarcadores cuantitativos y biometría nos debería permitir no solo un mejor diagnóstico sino también el seguimiento de la evolución de cada persona, lo que incluye valorar la eficacia de las terapias y tratamientos".

Como toda innovación, esta propuesta necesita aún ser validada en muestras más amplias y diversas. No obstante, los resultados actuales ofrecen una prueba de concepto robusta que podría revolucionar la forma en que se diagnostican los trastornos del neurodesarrollo, especialmente en edades tempranas. El uso combinado de sensores de movimiento y redes neuronales no solo permite ver lo que el ojo clínico no alcanza, sino hacerlo de forma rápida, estandarizada y reproducible.

Referencias

Khoshrav P. Doctor, Chaundy McKeever, Di Wu, Aditya Phadnis, Martin H. Plawecki, John I. Nurnberger Jr. y Jorge V. José. Deep learning diagnosis plus kinematic severity assessments of neurodivergent disorders. Scientific Reports (2025). DOI: 10.1038/s41598-025-04294-9.

FUENTE:

https://www.muyinteresante.com/ia/ia-diagnostico-autismo-tdah-15-minutos.html

martes, 22 de abril de 2025

TÉCNICA POMODORO ADAPTADA PARA TDAH

 


Objetivo: 

Mejorar la concentración dividiendo el tiempo de estudio en intervalos cortos y manejables.

¿Cómo se aplica?

  • Elige una tarea específica. Por ejemplo: leer una página del libro de ciencias.
  • Configura un temporizador para 10-15 minutos. (Puedes usar un reloj visual o de arena si el niño es pequeño).
  • Durante ese tiempo, el niño se concentra solo en esa tarea. Es importante minimizar distracciones (sin móvil, sin ruido, etc.).
  • Cuando suene el temporizador, se hace una pausa de 5 minutos. Que se levante, se estire, tome agua, juegue un poco…
  • Después de 3 o 4 ciclos, se hace una pausa más larga (15-30 minutos).

¿Por qué funciona?

Los niños con TDAH suelen tener dificultad para mantener la atención por mucho tiempo.

Esta técnica les da una estructura clara, tiempos breves y descansos frecuentes, lo que mejora su capacidad de mantener la concentración sin frustrarse.




Un incentivo como refuerzo positivo es una excelente estrategia complementaria, especialmente efectiva en niños con TDAH.

Después de completar un número determinado de “Pomodoros” exitosos (por ejemplo, 3 ciclos de estudio), se le entrega un incentivo que motive al niño.

Ejemplos de incentivos:

  • Elegir y realizar un juego o actividad favorita durante 15-30 minutos.
  • Pegatinas o puntos que se puedan canjear por un premio mayor.
  • Tiempo extra en el parque o con dispositivos electrónicos.
  • Un elogio especial o mensaje positivo escrito por los padres o docentes.
  • Una ficha que diga: “¡Hoy lo hiciste genial!”.

Claves para que funcione

  • El incentivo debe ser inmediato (cuanto más pequeño el niño, más rápido debe recibirlo).
  • Personalizado: que se adapte a los intereses del niño.
  • Coherente: siempre que se logre el objetivo, se entrega el refuerzo.
  • Gradual: se puede aumentar el número de Pomodoros necesarios conforme el niño mejore su autorregulación.
IMÁGENES: creadas por IA

martes, 18 de marzo de 2025

UN NUEVO PROYECTO: MI LIBRO SOBRE EL TDAH

 


Primero que todo, quiero disculparme por mi ausencia en el blog durante los últimos meses. 

He estado inmersa en un proyecto muy especial que finalmente está tomando forma: estoy escribiendo un libro sobre el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

Este libro está dirigido tanto a padres, educadores y profesionales que trabajan con niños y adultos con TDAH, como a las propias personas que viven con este trastorno. A lo largo de estas páginas, explico cómo funciona el cerebro de las personas con TDAH y comparto estrategias prácticas, basadas en la experiencia, para ayudar a mejorar el rendimiento escolar y personal, brindando herramientas útiles que pueden hacer una gran diferencia en la vida diaria.

El enfoque de mi libro es ofrecer soluciones concretas para los desafíos que afrontan tanto niños como adultos con TDAH, basándome en investigaciones, estudios recientes y mis propias vivencias impartiendo conferencias y charlas sobre este trastorno, tanto a padres y madres, como a docentes. Mi objetivo es ofrecer un recurso accesible, claro y lleno de esperanza, en el que tanto los afectados como sus familias puedan encontrar la guía necesaria para prosperar y llevar una vida equilibrada.

Creo que un libro sobre este tema puede ser una gran herramienta, y es por eso que me siento emocionada de poder compartir mis conocimientos con los futuros lectores. Todavía no tengo un título definitivo, pero puedo adelantarles que es un trabajo que he desarrollado con mucha pasión y dedicación.

Si alguna editorial está interesada en publicar este trabajo o en conocer más detalles sobre el contenido, estaré encantada de escuchar sus propuestas.

Gracias por seguirme, por su paciencia y apoyo constante. ¡Nos leemos pronto con más novedades!

Gloria López Ruiz

martes, 12 de marzo de 2024

NURIA NÚÑEZ, PSIQUIATRA INFANTIL: «NO ES NORMAL QUE UN NIÑO TENGA QUE ESTAR SEIS HORAS SENTADO EN UNA SILLA»

 



La experta Nuria Núñez, psiquiatra infantil, explica cómo detectar tempranamente signos de trastornos como la ansiedad, el autismo o el TDAH y cómo construir un buen apego para prevenir problemas de salud mental a largo plazo

Fiebre, tos o dolor de barriga son algunos de los síntomas típicos en los niños y son también los más fáciles de detectar. Porque cuando la enfermedad ataca al cuerpo, el dolor tiene forma física y nombre. Pero ¿somos capaces de percibir los síntomas de una depresión infantil? ¿Cómo se distingue a nivel clínico un carácter inquieto o unas malas notas de un TDAH? La doctora Nuria Núñez es psiquiatra especializada en la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento de trastornos mentales, emocionales y del comportamiento en niños, desde el déficit de atención e hiperactividad hasta la depresión, la ansiedad, el autismo o la bipolaridad. En su nuevo libro, Los niños también se deprimen (La esfera de los libros, 2024), la experta explica a los padres cómo pueden promover el bienestar emocional en sus hijos a lo largo de la vida.

¿Qué importancia tiene el apego en el desarrollo?

El apego es el vínculo que genera cualquier mamífero con su madre, su padre o su cuidador. Es algo innato. Según cómo se vaya desarrollando ese apego, podrá ser de diferentes tipos: seguro, ansioso o desorganizado. Lo ideal es fomentar que haya un apego seguro, que el niño tenga seguridad en que va a ser cuidado, para que desarrolle la creencia de que es importante, de que es bueno, de que es suficiente, de que merece que le quieran. Cuando tú vas creciendo con ese tipo de mensajes, los extrapolas a tu manera de relacionarte con los demás. Si tienes un amigo, entiendes que eres digno de ser querido por él y que eres importante para él. Si tienes pareja, lo mismo. Y así con todas las personas. El estilo de apego va a condicionar cómo nos relacionamos con los demás. Por eso es muy importante el apego seguro. No es una garantía, pero sí que te protege un poco más, aunque todos somos susceptibles de desarrollar trastornos de ansiedad, de personalidad o depresiones.

¿Cómo se puede potenciar ese tipo de apego?

Depende de cada etapa. En el caso de un bebé, es importante demostrarle que estamos disponibles. Si llora y no sabes exactamente si tiene sueño o hambre, eso no importa, lo importante es que muestres tu disponibilidad y que eres capaz de calmarle, así tardes cinco minutos o cinco horas. Luego, cuando son más mayores, hay que enseñarles a desarrollar autonomía y permitirles explorar. Si a un niño de tres años lo sigues tratando como a un bebé, no estás fomentando un apego seguro, estás haciendo que sea ansioso, porque no le permites ganar autonomía. Y a medida que llega la autonomía, hay que ir poniéndole límites, para marcarles hasta dónde llega esa autonomía: no puedes salir corriendo, no puedes pegarle a otro niño, tienes que ducharte todos los días. Y luego, en niños más mayores, hay que fomentar que vayan teniendo su espacio, sus amigos, sus opiniones. Aquí ya tenemos un rol más de acompañamiento.

¿Cómo podemos identificar la ansiedad en niños?

Que veamos un cambio de carácter, que esté más miedoso, que un niño que era muy autónomo empiece a estar muy pegado a los padres, o a comerse las uñas. Cosas así nos pueden indicar que hay un trastorno de ansiedad. Cuando empiezan a manifestar síntomas físicos y el pediatra no detecta nada que los justifique, sobre todo si aparecen, por ejemplo, el domingo a la noche, o cuando el papá tiene que irse a dormir fuera por trabajo, entonces hay que empezar a sospechar que hay una somatización.

¿Por qué los niños sufren ansiedad?

Puede surgir por miedos o preocupaciones. Según la edad y el desarrollo evolutivo, entienden la vida de una manera diferente. Un comentario de un padre o algo que han visto en la tele o cosas que han pasado a su alrededor y que no se les han explicado bien pueden tener impacto. Por ejemplo, si el abuelo de repente se muere y nadie le explica al niño que el abuelo estaba malito, si simplemente se le dice que se ha muerto y está en el cielo, ese niño puede pensar que también el padre se va a morir repentinamente, y esto puede generar un trastorno de ansiedad. Por otro lado, puede haber una situación de bullying, o un miedo a que los padres se vayan a divorciar. Cuando los miedos no consiguen superarse de forma autónoma, aparece la ansiedad.

¿Qué tratamientos puede necesitar un niño con ansiedad?

Lo primero es empezar con una psicoterapia. Un psicólogo o psiquiatra puede darle técnicas para que se relaje, intentar entender de dónde viene ese miedo, cómo empezó, con qué lo relacionan. Es importante trabajarlo a través de dibujos o juegos, porque ellos no van a decir lo que les pasa, muchas veces no lo saben. Si el nivel de ansiedad es muy elevado, puede ser necesario un tratamiento farmacológico por parte de un psiquiatra, que lo va a ajustar a su edad y su peso. Los niños toman las mismas medicaciones que los adultos, simplemente están adaptadas a su peso.

¿Qué tipo de apoyo necesitan ellos de parte de los padres en esos momentos?

Mucha comprensión, acompañamiento, que se les explique lo que les pasa, que se les escuche y se les ayude a buscar soluciones. Se puede trabajar a través de cuentos o juegos. Sobre todo, es importante no juzgar, no ridiculizar y no comparar. Si los padres no se ven capacitados para ayudar, pueden acudir a un profesional para que ayude.

¿Qué señales pueden hacer pensar que un niño tiene un trastorno del espectro autista?

Algunos signos son que los niños no mantienen la mirada, o que no desarrollan el juego simbólico. Si un niño tiene un muñequito de Playmobil, ese muñequito hace que es un personaje y que interacciona con otros muñecos. Pero si, en lugar de eso, lo que hace es clasificarlo por colores o ponerlo en fila y no lo hace interactuar con otros muñequitos, eso es un signo de alerta. En el autismo hay dos partes que son fundamentales, que son el problema del lenguaje y el de la comunicación social. Luego, hay muchos rasgos accesorios, como la hipersensibilidad o el comportamiento, que son llamativos, pero no significan por sí solos que haya autismo si no existen esas dificultades en entender el lenguaje, expresarlo, y tener empatía en la comunicación social.

¿Cómo se diagnostica el autismo?

El diagnóstico es clínico, lo hacemos mediante una entrevista con los padres o el colegio. Existen tests que nos pueden orientar, pero tienen que ser administrados por un profesional con formación específica.

¿Existen casos de diagnóstico tardío?

Sí, porque el autismo es un espectro. Esto significa que hay casos leves y otros más graves. Los casos más graves se diagnostican antes, pero en los leves, pueden pasar muchos años sin que nadie se dé cuenta. Desde fuera, pueden parecer personas más peculiares, o que no pillan algunas cosas, pero cuanto más leve es, más difícil es de diagnosticar. Esto también pasa más en las niñas, porque en general tienen otras habilidades, son más sueltas en el lenguaje, entonces, camuflan los síntomas. Lo mismo pasa con el TDAH en niñas, ellas desarrollan herramientas para compensar esas dificultades.

¿El diagnóstico tardío tiene impacto en el bienestar?

Sí, a nivel de la autoestima. Porque si tú has entendido la vida de otra manera pero no has sabido por qué, simplemente te has identificado como una persona diferente, puede que esto vaya minando tu autoestima. Por eso, hay programas de atención temprana y ante la duda, aunque no tengamos un diagnóstico, siempre se intenta trabajar las habilidades sociales, las emociones y la empatía desde muy pequeñitos. Cuando alguien llega con un TEA a los 15 años, se ha perdido toda esa parte.

¿Cómo se detecta un caso de TDAH?

Antes de los seis años, no nos lo planteamos. Porque hasta esa edad, los niños, por definición, son inquietos e inatentos. A mí me escriben madres para preguntar si su hijo de dos años puede tener TDAH. Lo que pasa es que vivimos en una sociedad con una forma de trabajo en la que necesitamos tener a los niños en la guardería o en el colegio, cuando, evolutivamente, no es normal que un niño tenga que estar seis horas sentado en una silla. A veces tenemos expectativas que no están ajustadas a la realidad del ser humano. Pero a partir de los seis años, podemos detectar que es un niño muy despistado, que aunque tenga buenos resultados en clase, no presta atención, se deja el abrigo, pierde el estuche, no lleva los libros a clase, está metido en líos, tiene impulsividad, se pone en peligro, contesta sin pensar. Todas estas son pistas. Pero no todos los TDAH son hiperactivos o sacan malas notas, ni todos los niños hiperactivos tienen TDAH.

¿Cómo se abordan estos casos a nivel familiar?

Si llega la hora de la ducha y le dices: «Quítate la ropa, dúchate, lávate los dientes, ponte el pijama y recoge tu cuarto», va a hacer una cosa y después te lo vas a encontrar jugando. Y no porque el niño sea irresponsable o desobediente, sino porque su cerebro se ha despistado. Entonces, el padre tiene que dar una orden a la vez y no enfadarse ni echarle la bronca ni decirle que es una bala perdida. Porque muchos problemas de autoestima en estos niños vienen de que los califican de rebeldes o malos, cuando solo son diferentes. Eso es fundamental. Por otro lado, necesitan hacer mucho deporte y actividad al aire libre, porque esto les va muy bien.

¿Cuándo hay que llevar a consulta a un niño?

Ante la duda, si te estás planteando que a tu hijo le pueda estar pasando algo, hay que ir a consulta. Si vemos cambios de conducta bruscos, si no reconocemos a nuestro hijo, si empieza a quejarse de dolores físicos que no tienen mucho sentido, si come raro o no quiere comer o duerme diferente, si aparecen cambios que no tienen explicación, hay que consultar.

¿Se debe empezar por psiquiatra o psicólogo?

Por cualquiera. Si es algo muy grave y está sufriendo mucho, un psiquiatra puede descartar que haya otras causas médicas físicas para trabajar en la parte mental. Pero si se empieza por un psicólogo, ese psicólogo valorará y si ve que es necesario, derivará a un psiquiatra.

¿Cómo funciona la evaluación psicológica a través de dibujos?

Son tests proyectivos. En los dibujos, los niños proyectan sus miedos, sus expectativas y cómo se sitúan ellos frente a otras personas. Por ejemplo, vemos los colores que utilizan, si hay mucho rojo o negro, puede que haya mucha rabia adentro. Si ha coloreado tan fuerte que ha roto el lápiz, puede que haya un problema de ansiedad. Si vemos que la cara del padre es roja, podemos plantearnos qué pasa con ese padre. Si el niño ha tenido un hermanito y el hermanito no sale en el dibujo, puede haber algo de celos. Pero no evaluamos solo el dibujo. Tiene que ir acompañado de toda la historia, la entrevista y el contexto del niño. Esto tiene que estar desarrollado en un contexto profesional.

¿Qué medidas pueden ayudar a los niños a construir hábitos adecuados de sueño?

Evitar hacer deporte a partir de las ocho de la tarde, no darles café ni bebidas energéticas, evitar las pantallas, sobre todo a última hora. Un niño no puede acostarse con el móvil. Luego, también es importante la rutina nocturna y buscar que sea un momento placentero. Ducharnos, ponernos el pijama, contar un cuento, cantar una canción juntos. Es un momento bonito que ayuda a estrechar lazos entre padres e hijos y a desarrollar su imaginación y a identificar emociones en los personajes de los cuentos. Esta es una herramienta fundamental para las familias.

¿Cómo podemos fomentar el desarrollo emocional saludable en los niños?

Hay que escucharles. Hay que enseñarles a identificar sus emociones, ponerle nombre a lo que les está pasando, validarlo y acompañarles, y que nosotros también podamos hablar de nuestras emociones para que vean todos los estados de ánimo que hay. Si mamá llora, ellos pueden ver que no pasa nada porque uno llore. Es normal estar triste a veces. Eso es educación emocional.

Redactora: Laura Inés Miyara

FUENTE:

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/lavozdelasalud/tribu/2024/03/09/nuria-nunez-psiquiatra-infantil-nino-colorea-fuerte-rompe-lapiz-puede-tener-ansiedad/00031709991791138453666.htm

https://pixabay.com/es/vectors/libro-caracteres-gr%C3%A1ficos-clase-2024008/

domingo, 5 de noviembre de 2023

LOS DESAFÍOS DE SER NEURODIVERGENTE EN EL ÁMBITO LABORAL

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Cuáles son los principales retos que enfrentan las personas neurodivergentes para trabajar de acuerdo a su condición. 

Herramientas que ayudan a incluirlos

Por Andrei de Oliveira Mosman*

25/07/2023 - 11,37hs

La neurodivergencia es un concepto que abarca la diversidad en el funcionamiento cerebral y comportamiento de las personas. El término “neurodivergente” se utiliza para describir a aquellas personas cuyo comportamiento, habilidades y formas de procesar la información no se ajustan a lo que se considera común o estándar, es decir, cuando su cerebro aprende, funciona o procesa la información de manera diferente a la mayoría de las personas, sin que eso significa que exista algo «malo» o «problemático» con ellas. Es un hecho que las personas tienen cerebros distintos y debemos reconocer que las diferentes características de la personalidad y el comportamiento son solo una parte de la diversidad humana.

El término «neurotípico» se refiere a las personas cuyas funciones cerebrales, comportamientos y procesamiento son considerados normales o típicos y cuyo cerebro funciona como “espera la sociedad”, es decir, no tienen ninguna alteración en su neurodesarrollo.

La neurodiversidad abarca una variedad de afecciones como el autismo, la dislexia, la dispraxia, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la discalculia y el síndrome de Tourette.

La neurodivergencia puede manifestarse con diferentes síntomas, que van desde diferencias sutiles que la mayoría de las personas no perciben hasta comportamientos que son obviamente distintos a lo considerado normal.

Nuestro sistema educativo no se adapta a estas personas y suelen detectarse con síntomas relacionados con el rendimiento académico o con desadaptación al entorno laboral.

Tipos de personas neurodivergentes

Hay muchos tipos de neurodivergencia y algunos de los más comunes son:

El autismo se clasifica como un trastorno del espectro, lo que significa que puede ser leve o grave. Las personas con autismo pueden tener dificultades con las habilidades sociales, los comportamientos repetitivos y el lenguaje, pero también pueden tener habilidades únicas como una atención al detalle excelente y una creatividad desbordante.

El TDAH puede hacer que las personas sean desorganizadas, distraídas y comportarse de manera inapropiada en situaciones emocionales. Sin embargo, también pueden ser innovadoras y muy energéticas.

La dislexia es un trastorno neurológico que afecta la habilidad de alguien para hablar, leer y escribir. Las personas con dislexia pueden tener dificultades para leer o escribir, pero también pueden tener buenas habilidades visuales y ser muy creativas.

El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico que se caracteriza por tics motores y vocales repetitivos e involuntarios, a pesar de la alta cualificación profesional que muchas de ellas logran obtener gracias a su capacidad intelectual, a su esfuerzo personal y a interminables luchas “contra corriente”,

Al trabajar en una empresa, las personas neurodivergentes nos encontramos con una serie de desafíos.

Tomando los tres trastornos más comunes, exploremos las principales dificultades que solemos enfrentar en este entorno.

  • TEA, se caracteriza por un desarrollo atípico, manifestaciones conductuales, déficits de comunicación e interacción social y patrones de conducta repetitivos y estereotipados. Los sonidos a un volumen muy alto pueden resultar tan molestos como un dolor físico, lo que hace que los canales de comunicación escrita, como un ticket, un e-mail o un mensaje instantáneo sean más efectivos.

  • TDAH, comprende la dificultad para prestar atención, la hiperactividad y la conducta impulsiva. En el ámbito de trabajo, los desafíos más significativos están relacionados con los cambios de contexto, la gestión del tiempo, solicitudes mal estructuradas o formuladas sin precisión y las constantes distracciones o interrupciones.
  • Dislexia, dificultades en el reconocimiento preciso y/o fluido de las palabras, la decodificación y la ortografía. En el contexto laboral, pueden surgir complicaciones en la interpretación del lenguaje escrito, las habilidades matemáticas y la identificación de símbolos. En casos particulares puede afectar la memoria a corto plazo, la comunicación verbal y la percepción espacial.

Integrar las neurodivergencias en el espacio de trabajo

Es fundamental construir una cultura organizacional inclusiva en la que se celebre la diversidad con un enfoque abierto y empático. Para lograrlo, las empresas pueden implementar distintas acciones, empezando por establecer políticas y prácticas inclusivas, con metas y objetivos que puedan ser evaluados a lo largo del tiempo.

Asesorarse con profesionales y establecer alianzas con organizaciones especializadas pueden ser de gran ayuda en el momento de implementar estrategias de apoyo y adaptaciones del lugar de trabajo. Es muy importante que las personas neurodivergentes puedan trabajar en un entorno seguro, respetuoso y confiable, en el que cuenten con flexibilidad y apoyo emocional sin tener miedo a manifestarse.

Generar espacios de formación y sensibilización para todos los team members, como charlas informativas y capacitaciones, son la base para fomentar el diálogo y el intercambio de experiencias, y brindar herramientas para crear un entorno laboral inclusivo en el que se valora la diversidad.

En ese sentido, es clave que quienes lideran equipos cuenten con los recursos necesarios para lograr que todos los integrantes se sientan cómodos con las metodologías de trabajo y las vías de comunicación elegidas.

Por ejemplo, si bien invitar a todos los participantes a exponer en público es una práctica habitual, en muchos casos esto puede representar una situación muy estresante y percibida como una experiencia violenta.

Creación de mi propio framework (pautas de trabajo)

A lo largo de estos años, para poder desempeñarme al mismo nivel que una persona neurotípica y sentirme cómodo trabajando, fui construyendo mi propio marco de trabajo.

Programar alarmas: cada vez que tengo un compromiso, configuro distintas alarmas que me permitan tenerlo presente y anticiparme al mismo.

Utilizar aplicaciones: las principales apps que me ayudan diariamente son BeFocuse (para organizar mi tiempo con el método Pomodoro), Grammarly (para corregir mis comunicaciones escritas) y MindNode (para crear mapas mentales).

Evitar escuchar música: en general, prefiero trabajar en un clima silencioso, ya que escuchar música representa una gran barrera a la hora de concentrarme. Cuando estoy en un ambiente ruidoso, para poder enfocarme en lo mío, me resulta de mucha ayuda escuchar música instrumental y que preferentemente no conozca.

Organizarme con un sistema de post-its: cuento con un esquema de post-its de colores y armo con ellos un tablero. Cuando algo es muy importante y necesito recordarlo, pego los papelitos al pie de la pantalla para asegurarme que sea mi prioridad.

Tener el escritorio despejado: generalmente evito tener muchos objetos en mi escritorio.

Realizar actividades que estimulen la dopamina: al tener TDAH, necesito estimular la dopamina, un neurotransmisor que participa en funciones cerebrales como el aprendizaje, la memoria y el estado de ánimo. Para eso, durante mis recreos practico actividades que la estimulan, como escalada, pintura, escritura o guitarra.

Generar una comunicación efectiva: siempre solicito y realizo pedidos claros, manteniendo procesos ordenados. También intento ser muy abierto con mis dificultades y necesidades para ayudar a que los demás me entiendan y mejorar mi comunicación con ellos.

Abrazar las diferencias para que la inclusión suceda

Es probable que todos trabajemos en algún momento con alguien que padezca algún tipo de trastorno de neurodesarrollo y, al tener un mayor conocimiento de su realidad, vamos a poder implementar pequeños cambios que faciliten sus tareas cotidianas y mejoren su bienestar.

Expandir nuestra conciencia e implementar acciones concretas son los primeros pasos para generar un ambiente de trabajo más inclusivo y amigable, en el que todas las personas puedan enfocar su energía en sus tareas y su crecimiento profesional.

*Andrei de Oliveira Mosman, Senior Software Engineer de intive, diagnosticado con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

 FUENTES :

ttps://www.iprofesional.com/management/385760-los-desafios-de-ser-neurodivergente-en-el-ambito-laboral

https://wellbeing.lifeworks.com/es/contenido-del-bolet%C3%ADn/que-es-la-neurodiversidad/#:~:text=Un%20individuo%20puede%20ser%20considerado,sociedad%20se%20describen%20como%20neurot%C3%ADpicas).

https://avannzapsicologos.com/neurodivergente-que-es/

miércoles, 2 de agosto de 2023

31 FRASES SOBRE EL TDAH PARA COMPRENDER MEJOR ESTA CONDICIÓN


El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición que afecta a niños y adultos, y se caracteriza por dificultades en la atención, hiperactividad e impulsividad. Estas características pueden afectar la vida diaria de quienes lo padecen, así como también la forma en que se relacionan con los demás.

A continuación, te presento 31 frases que te ayudarán a entender mejor esta condición y a generar conciencia sobre sus impactos en la vida de las personas que lo experimentan.

1. "El TDAH no es solo falta de atención, también es desatención selectiva."

2. "La hiperactividad no es simplemente una gran energía, es una dificultad para controlarla."

3. "Ser impulsivo no implica ser irresponsable, solo toma más esfuerzo aprender a controlar los impulsos."

4. "El TDAH no es una excusa, es una explicación."

5. "La dificultad para organizarse no es falta de motivación, es una lucha constante contra la distracción."

6. "El TDAH no define a la persona, es solo una parte de ella."

7. "No hay una única forma correcta de aprender, cada persona con TDAH tiene su propio estilo de aprendizaje."

8. "El TDAH no desaparece con la edad, solo aprendemos a manejarlo mejor."

9. "El TDAH no es solo un problema de niños, también afecta a los adultos de diferentes formas."

10. "La medicación no es la única opción para tratar el TDAH, existen terapias y estrategias que pueden ser de gran ayuda."

11. "El TDAH no es falta de inteligencia, es una dificultad para demostrarla de la forma convencional."

12. "Las personas con TDAH tienen fortalezas únicas que pueden potenciar en diferentes áreas."

13. "El TDAH no es solo una etiqueta, es una realidad que puede generar desafíos y oportunidades."

14. "La frustración es parte del día a día con el TDAH, pero también aprendemos a superarla."

15. "El apoyo de la familia y el entorno es fundamental para que las personas con TDAH puedan desarrollar su máximo potencial."

16. "La creatividad y la capacidad de pensar fuera de lo convencional son características comunes en las personas con TDAH."

17. "La paciencia y la comprensión son clave al tratar con una persona con TDAH."

18. "El TDAH no es una debilidad, es una diferencia que puede convertirse en fortaleza."

19. "No todos los síntomas del TDAH son visibles, pero eso no los hace menos reales."

20. "Aceptar y comprender el TDAH es el primer paso para aprender a convivir con él."

21. "No hay una sola forma de ser exitoso, cada persona con TDAH puede encontrar su propio camino hacia el éxito."

22. "La discriminación y los prejuicios hacia las personas con TDAH solo contribuyen a aumentar su carga."

23. "No hay que subestimar el esfuerzo que requiere para una persona con TDAH completar una tarea."

24. "La creatividad y el pensamiento rápido son habilidades que las personas con TDAH pueden desarrollar al máximo."

25. "El TDAH no es solo una cuestión de voluntad, también es una cuestión de química cerebral."

26. "El TDAH no define el futuro de una persona, solo influye en la forma en que lo construye."

27. "La educación inclusiva es fundamental para que las personas con TDAH puedan desarrollar todo su potencial."

28. "El TDAH no es un defecto, es simplemente una forma diferente de procesar la información."

29. "La perseverancia y la resiliencia son cualidades que las personas con TDAH suelen cultivar."

30. "Educar sobre el TDAH es clave para fomentar la empatía y la comprensión."

31. "Nunca subestimes el potencial de una persona con TDAH, pueden llegar más lejos de lo que te imaginas."

Estas frases nos permiten comprender mejor las experiencias de aquellos que viven con TDAH y nos invitan a reflexionar sobre la importancia de la empatía y la comprensión en nuestra sociedad.

Es crucial destacar la palabra “comprensión” en este contexto, ya que es fundamental para poder ofrecer un apoyo adecuado a las personas con TDAH. La comprensión implica ser consciente de las dificultades que enfrentan a diario, respetar sus ritmos y necesidades, y brindarles un entorno inclusivo donde puedan desarrollar todo su potencial.

Solo a través de la comprensión y el apoyo mutuo podemos construir una sociedad más inclusiva y empática para todos.

FUENTE:

https://www.citasdelibros.com/frases-del-tdah/

https://pixabay.com/es/illustrations/agregar-antecedentes-de-tdah-7450890/

lunes, 13 de febrero de 2023

TDAH, el trastorno que trae de cabeza a padres y profesores y hace sufrir al niño


Lo padece más del 5% de los niños de tres a 16 años y es un proceso de alteración del sistema nervioso central

Por Gema Puerto. 31 de enero de 2023

Alberto, tiene 14 años, es muy impulsivo y no se concentra. Como asegura su padre “es muy nervioso. Tiene dificultades para estar sentado, hacer deberes, o realizar cualquier tarea de índole intelectual. La situación se ha vuelto insostenible y, en el colegio, ha recibido distintas amonestaciones por su mal comportamiento, además de suspender varias asignaturas”. 

Después de analizarlo con la orientadora del colegio y llevarlo a neuropediatría, sus padres ya tienen el diagnóstico. Sufre trastorno por déficit de atención e hiperactividad, comúnmente conocido como TDAH. La doctora ha llegado a esa conclusión después realizarle una resonancia del cráneo y valorar los informes de distintos psicopedagogos que trataron a Alberto cuando era más pequeño. También la neuropediatra ha sopesado los antecedentes del pequeño, ya que, aunque su tío paterno no está diagnosticado, se cree que también lo tuvo.

Según Rafa Guerrero, psicoterapeuta y autor del libro “TDAH. Entre la patología y la normalidad”, “el TDAH es un trastorno del neurodesarrollo por el cual el niño o adolescente tiene dificultad para concentrarse, intranquilidad, nerviosismo, necesidad de estarse moviendo constantemente y una alteración del control de impulsos. Lo sufre más del 5% de la población infantil y juvenil entre los tres y los 16 años. Es un proceso de alteración del sistema nervioso central que dificulta controlar el comportamiento de las emociones y los pensamientos, no poder concentrarse y dificultades para adaptarse en situaciones que necesitan gran atención”.

La importancia de la detección temprana

Es importante hacer una detección temprana de esta patología ya que tanto el niño como la familia obtendrán grandes beneficios con las terapias actuales, ya sea mediante medicamentos que le ayuden a concentrarse, como con terapia psicológica. Así se reducirá el impacto que produce la impulsividad, la hiperactividad y la falta de concentración.

No hacer el tratamiento puede provocar fracaso escolar.  Sin él, el paciente tendrá dificultades para memorizar y concentrarse, atender o escuchar en el colegio, lo que le provocará una frustración que después puede acabar en síntomas depresivos o adaptativos. También la impulsividad puede generar lesiones, problemas en el colegio con compañeros y diferentes problemas de comportamiento.

“Hay un porcentaje alto de profesores que tienen alumnos con TDAH y no lo saben. Los niños que lo sufren no se concentran y son impulsivos, pero esos son los síntomas. Lo que hay que buscar es la raíz del problema. EL TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que indica un procesamiento lento del cerebro, éste puede ser hasta un 35% más lento”, añade Guerrero quien asegura que su impulsividad suele generar situaciones estresantes, surgen problemas de concentración y de difícil organización debido a que no pueden mantener la atención, se distraen con facilidad e incluso se ha llegado a describir como una sordera ficticia ya que no escuchan.

Para este psicoterapeuta el TDAH no se cura, pero “se puede amortiguar dando recursos al niño o al adolescente para que haga trabajar la parte prefrontal de su cerebro que es la que tiene afectada”. Guerrero, no está en contra ni a favor de los medicamentos “la medicación es un complemento, si creo que al niño le viene bien le derivo al neurólogo. Gracias a los fármacos se aumentan los niveles de dopamina y noradrenalina. Se focaliza mejor y se controlan los impulsos, eso está muy bien, ya que ayuda a la concentración en clase, pero lo que queremos es que en algún momento se les reeduque con estrategias y recursos para quitarle la medicación y que funcione sin muletas”.

Pero ¿qué decir a los padres con hijos con TDAH?

“Cuando un niño es disruptivo en el aula, o en casa, hay algo que nos dice que algo está pasando. Lo que hay que hacer es no quedarse en los síntomas. Si nuestro hijo suspende ocho asignaturas, esa es la consecuencia, pero hay una raíz neurológica, ambiental etc. A lo mejor resulta que tiene dificultades para concentrarse, a lo mejor resulta que sus padres se llevan fatal, o alguien ha abusado de él o su abuelo se está muriendo...”, añade Guerrero. La respuesta es no juzgarles desde su entorno familiar, la escuela, los amigos…Estos niños “sufren una desregulación a muchos niveles, hay mucho miedo, mucha rabia y tienen la autoestima tocadísima. Son niños castigados y estigmatizados”.

Para acompañarle en su problema de maduración “es cuestión de tiempo y paciencia, la clave está en los adultos, los profesores. No está en el menor. El menor baila en función de la música que le pongamos. Lo que hay debajo de esos síntomas es una problemática a nivel de supervivencia. Yo les digo a los padres, imaginad que vuestro hijo está en la selva y corre ante un tigre. Vosotros, de forma paralela, le preguntáis por los autores de la generación del 27 y vuestro hijo mientras tanto se está jugando la vida. ¿Técnicas de estudio? No, lo primero son los cimientos, lo último es el ático, es decir, las notas. Hay que demostrarles que les quieres y que están arropados”.

FUENTE:

https://medicinaresponsable.com/enfermedades/tdah-ninos

https://www.istockphoto.com/es/foto/el-hombre-frustrado-con-problemas-nerviosos-siente-ansiedad-y-confusi%C3%B3n-de-gm1362894903-434655676       

jueves, 8 de septiembre de 2022

EL PAPEL DE LOS VIDEOJUEGOS EN NIÑOS CON TDAH

 


El uso de videojuegos en nuestros hijos es algo que nos preocupa. Generalmente lo consideramos una actividad insustancial que ocupa demasiado tiempo del ocio de nuestros hijos. Hoy queremos analizar el papel de los videojuegos en los niños con TDAH.

Contrariamente a lo que se piensa, hay estudios que afirman que el uso de videojuegos tienen un efecto positivo en nuestro cerebro. En especial aquellos de acción. Esta actividad hace que se ejerciten determinados componentes cognitivos básicos necesarios que usamos para desenvolvernos en la vida diaria.

Este tipo de juegos desarrollan unas mecánicas que requieren respuestas rápidas y precisas en entornos con multitud de estímulos. Además, es necesario actuar de una manera eficaz para seleccionar las respuestas más relevantes y tener éxito en el juego. Estos requerimientos ponen a prueba nuestros sistemas atencionales y el funcionamiento ejecutivo de nuestro cerebro. Estas herramientas pueden ser muy beneficiosas para niños con TDAH.

Acción y rendimiento cognitivo

Los videojuegos de acción requieren que los jugadores tengan una alta velocidad de respuesta en situaciones de presión y de restricción de tiempo. Requieren también distribuir eficazmente la atención entre estímulos periféricos. Así evitan posibles amenazas. Además también se focaliza la atención en un estímulo específico al atacar al oponente.

El cambio entre estos dos focos atencionales debe ser rápido y exige un alto nivel de procesamiento cognitivo. Otro aspecto clave es la variabilidad en las dinámicas de juego. Esto evita la automatización y requieren constantemente de esfuerzo para superar cada nivel. La variedad, junto con la novedad y el desafío, son características básicas que impulsan la plasticidad de nuestro cerebro. Dan lugar a la creación de nuevas conexiones y organización neuronal.

El grupo de investigación de Daphne Bavelier ha estado estudiando esto. Indican que son estas mecánicas que se implementan en los juegos las que dan lugar a los cambios en el cerebro y por tanto, en el rendimiento cognitivo.

Esto resulta muy interesante. Aislando estas mecánicas y generando videojuegos específicos para la mejora del rendimiento cognitivo que pueden ser muy beneficiosos. Por ejemplo, podemos obtener tratamientos digitales para niños con dificultades de aprendizaje o déficit de atención. Esto dará lugar a herramientas de estimulación cognitiva que a su vez favorezcan la motivación. Esto es un elemento clave para la adherencia a estos tratamientos que suelen requerir un alto nivel de esfuerzo. Por ejemplo, en niños que padecen TDAH.

Maximizar los beneficios saludables de los videojuegos

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) se caracteriza por presentar principalmente tres síntomas nucleares. El primero, la impulsividad, que supone una dificultad para frenar nuestros impulsos o controlar nuestras respuestas automáticas. Hiperactividad, referida a una mayor actividad motora y dificultades para mantener la atención y la concentración.

El uso de estas herramientas digitales, bien diseñadas, pueden ser un factor que posibilite la mejora de la sintomatología cognitiva en TDAH. Tendrá posteriormente un impacto en el rendimiento y en la conducta.

Estas herramientas no están lejos de ser ya una realidad. El equipo de investigación de Adam Gazzaley y su proyecto AKILI Labs, desarrollan y validan herramientas digitales terapéuticas. Están dirigidas a mejorar el rendimiento cognitivo en niños con TDAH. Su objetivo es crear herramientas de prescripción médica. Si se acompañan con la medicación necesaria según cada caso y la terapia psicológica, pudieran tener un efecto positivo en los mecanismos cognitivos que se encuentran deficitarios en el TDAH.

Su herramienta EndeavorRX® de intervención digital es por el momento, la primera en obtener la aprobación por la agencia estadounidense del medicamento y la alimentación (FDA). Se contempla como herramienta terapéutica para niños con TDAH. No tardarán en emerger otras herramientas que permitan desarrollar y potenciar nuestro rendimiento cognitivo. Así podremos funcionar y adaptarnos mejor a los retos de nuestra vida diaria.

La clave, según estudia el equipo de la Dra. Bavelier, es identificar las mecánicas de los videojuegos que potencian nuestro desarrollo cerebral. Y lograr evitar también los puntos negativos que pueden aportar los videojuegos de violencia y acción. Esto un proceso complejo. Existen varios grupos de investigación dedicados a detectar estas características y en los próximos años, será una realidad más cercana.

Por otro lado, no debemos olvidar que todo en exceso puede resultar peligroso. Aunque los videojuegos estén revelándose como unos grandes moduladores de nuestro cerebro, hay que tener cuidado con no abusar. Un uso excesivo de los videojuegos en niños TDAH, por el contrario, podría reproducir sintomatología asociada al TDAH, dando lugar a mayores dificultades para mantener la atención, por lo que es necesario regular el uso que nuestros hijos y nosotros mismos hacemos de ellos.

Uso saludable de videojuegos en niños con TDAH

Para favorecer el uso saludable de los videojuegos en niños con TDAH, te dejamos algunas pautas que pueden ayudaros:

  • Interésate por los juegos que realizan tus hijos. Asegúrate que son adaptados a su edad y que los valores del juego se adaptan a lo que quieres trasmitirles.
  • Limita el tiempo de uso. Negocia con ellos el tiempo que van a poder hacer uso de videojuegos. En la medida de lo posible y según su edad trasládales la responsabilidad de cumplir los horarios que habéis marcado.
  • Ofrece alternativas a los videojuegos. Busca juegos para compartir en familia que requieran también la estimulación de determinados componentes cognitivos. Por ejemplo, la atención, la flexibilidad y el control inhibitorio, y anímales a que hagan deporte.
  • Si observas un problema en el que haya un compromiso e interferencia grave con el resto de las actividades de la vida cotidiana, acude a un profesional que os ayude a manejar la situación.


FUENTE:

María Laorden. Neuropsicóloga del Equipo Clínico de ATAM

https://equipoclinico.atam.es/el-papel-de-los-videojuegos-en-ninos-con-tdah/

https://www.freepik.es/vector-gratis/conjunto-objetos-relacionados-videojuegos-neon-estilo-lineal_5685921.htm#query=videojuegos&position=0&from_view=search