TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

Mostrando entradas con la etiqueta autismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autismo. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de marzo de 2024

NURIA NÚÑEZ, PSIQUIATRA INFANTIL: «NO ES NORMAL QUE UN NIÑO TENGA QUE ESTAR SEIS HORAS SENTADO EN UNA SILLA»

 



La experta Nuria Núñez, psiquiatra infantil, explica cómo detectar tempranamente signos de trastornos como la ansiedad, el autismo o el TDAH y cómo construir un buen apego para prevenir problemas de salud mental a largo plazo

Fiebre, tos o dolor de barriga son algunos de los síntomas típicos en los niños y son también los más fáciles de detectar. Porque cuando la enfermedad ataca al cuerpo, el dolor tiene forma física y nombre. Pero ¿somos capaces de percibir los síntomas de una depresión infantil? ¿Cómo se distingue a nivel clínico un carácter inquieto o unas malas notas de un TDAH? La doctora Nuria Núñez es psiquiatra especializada en la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento de trastornos mentales, emocionales y del comportamiento en niños, desde el déficit de atención e hiperactividad hasta la depresión, la ansiedad, el autismo o la bipolaridad. En su nuevo libro, Los niños también se deprimen (La esfera de los libros, 2024), la experta explica a los padres cómo pueden promover el bienestar emocional en sus hijos a lo largo de la vida.

¿Qué importancia tiene el apego en el desarrollo?

El apego es el vínculo que genera cualquier mamífero con su madre, su padre o su cuidador. Es algo innato. Según cómo se vaya desarrollando ese apego, podrá ser de diferentes tipos: seguro, ansioso o desorganizado. Lo ideal es fomentar que haya un apego seguro, que el niño tenga seguridad en que va a ser cuidado, para que desarrolle la creencia de que es importante, de que es bueno, de que es suficiente, de que merece que le quieran. Cuando tú vas creciendo con ese tipo de mensajes, los extrapolas a tu manera de relacionarte con los demás. Si tienes un amigo, entiendes que eres digno de ser querido por él y que eres importante para él. Si tienes pareja, lo mismo. Y así con todas las personas. El estilo de apego va a condicionar cómo nos relacionamos con los demás. Por eso es muy importante el apego seguro. No es una garantía, pero sí que te protege un poco más, aunque todos somos susceptibles de desarrollar trastornos de ansiedad, de personalidad o depresiones.

¿Cómo se puede potenciar ese tipo de apego?

Depende de cada etapa. En el caso de un bebé, es importante demostrarle que estamos disponibles. Si llora y no sabes exactamente si tiene sueño o hambre, eso no importa, lo importante es que muestres tu disponibilidad y que eres capaz de calmarle, así tardes cinco minutos o cinco horas. Luego, cuando son más mayores, hay que enseñarles a desarrollar autonomía y permitirles explorar. Si a un niño de tres años lo sigues tratando como a un bebé, no estás fomentando un apego seguro, estás haciendo que sea ansioso, porque no le permites ganar autonomía. Y a medida que llega la autonomía, hay que ir poniéndole límites, para marcarles hasta dónde llega esa autonomía: no puedes salir corriendo, no puedes pegarle a otro niño, tienes que ducharte todos los días. Y luego, en niños más mayores, hay que fomentar que vayan teniendo su espacio, sus amigos, sus opiniones. Aquí ya tenemos un rol más de acompañamiento.

¿Cómo podemos identificar la ansiedad en niños?

Que veamos un cambio de carácter, que esté más miedoso, que un niño que era muy autónomo empiece a estar muy pegado a los padres, o a comerse las uñas. Cosas así nos pueden indicar que hay un trastorno de ansiedad. Cuando empiezan a manifestar síntomas físicos y el pediatra no detecta nada que los justifique, sobre todo si aparecen, por ejemplo, el domingo a la noche, o cuando el papá tiene que irse a dormir fuera por trabajo, entonces hay que empezar a sospechar que hay una somatización.

¿Por qué los niños sufren ansiedad?

Puede surgir por miedos o preocupaciones. Según la edad y el desarrollo evolutivo, entienden la vida de una manera diferente. Un comentario de un padre o algo que han visto en la tele o cosas que han pasado a su alrededor y que no se les han explicado bien pueden tener impacto. Por ejemplo, si el abuelo de repente se muere y nadie le explica al niño que el abuelo estaba malito, si simplemente se le dice que se ha muerto y está en el cielo, ese niño puede pensar que también el padre se va a morir repentinamente, y esto puede generar un trastorno de ansiedad. Por otro lado, puede haber una situación de bullying, o un miedo a que los padres se vayan a divorciar. Cuando los miedos no consiguen superarse de forma autónoma, aparece la ansiedad.

¿Qué tratamientos puede necesitar un niño con ansiedad?

Lo primero es empezar con una psicoterapia. Un psicólogo o psiquiatra puede darle técnicas para que se relaje, intentar entender de dónde viene ese miedo, cómo empezó, con qué lo relacionan. Es importante trabajarlo a través de dibujos o juegos, porque ellos no van a decir lo que les pasa, muchas veces no lo saben. Si el nivel de ansiedad es muy elevado, puede ser necesario un tratamiento farmacológico por parte de un psiquiatra, que lo va a ajustar a su edad y su peso. Los niños toman las mismas medicaciones que los adultos, simplemente están adaptadas a su peso.

¿Qué tipo de apoyo necesitan ellos de parte de los padres en esos momentos?

Mucha comprensión, acompañamiento, que se les explique lo que les pasa, que se les escuche y se les ayude a buscar soluciones. Se puede trabajar a través de cuentos o juegos. Sobre todo, es importante no juzgar, no ridiculizar y no comparar. Si los padres no se ven capacitados para ayudar, pueden acudir a un profesional para que ayude.

¿Qué señales pueden hacer pensar que un niño tiene un trastorno del espectro autista?

Algunos signos son que los niños no mantienen la mirada, o que no desarrollan el juego simbólico. Si un niño tiene un muñequito de Playmobil, ese muñequito hace que es un personaje y que interacciona con otros muñecos. Pero si, en lugar de eso, lo que hace es clasificarlo por colores o ponerlo en fila y no lo hace interactuar con otros muñequitos, eso es un signo de alerta. En el autismo hay dos partes que son fundamentales, que son el problema del lenguaje y el de la comunicación social. Luego, hay muchos rasgos accesorios, como la hipersensibilidad o el comportamiento, que son llamativos, pero no significan por sí solos que haya autismo si no existen esas dificultades en entender el lenguaje, expresarlo, y tener empatía en la comunicación social.

¿Cómo se diagnostica el autismo?

El diagnóstico es clínico, lo hacemos mediante una entrevista con los padres o el colegio. Existen tests que nos pueden orientar, pero tienen que ser administrados por un profesional con formación específica.

¿Existen casos de diagnóstico tardío?

Sí, porque el autismo es un espectro. Esto significa que hay casos leves y otros más graves. Los casos más graves se diagnostican antes, pero en los leves, pueden pasar muchos años sin que nadie se dé cuenta. Desde fuera, pueden parecer personas más peculiares, o que no pillan algunas cosas, pero cuanto más leve es, más difícil es de diagnosticar. Esto también pasa más en las niñas, porque en general tienen otras habilidades, son más sueltas en el lenguaje, entonces, camuflan los síntomas. Lo mismo pasa con el TDAH en niñas, ellas desarrollan herramientas para compensar esas dificultades.

¿El diagnóstico tardío tiene impacto en el bienestar?

Sí, a nivel de la autoestima. Porque si tú has entendido la vida de otra manera pero no has sabido por qué, simplemente te has identificado como una persona diferente, puede que esto vaya minando tu autoestima. Por eso, hay programas de atención temprana y ante la duda, aunque no tengamos un diagnóstico, siempre se intenta trabajar las habilidades sociales, las emociones y la empatía desde muy pequeñitos. Cuando alguien llega con un TEA a los 15 años, se ha perdido toda esa parte.

¿Cómo se detecta un caso de TDAH?

Antes de los seis años, no nos lo planteamos. Porque hasta esa edad, los niños, por definición, son inquietos e inatentos. A mí me escriben madres para preguntar si su hijo de dos años puede tener TDAH. Lo que pasa es que vivimos en una sociedad con una forma de trabajo en la que necesitamos tener a los niños en la guardería o en el colegio, cuando, evolutivamente, no es normal que un niño tenga que estar seis horas sentado en una silla. A veces tenemos expectativas que no están ajustadas a la realidad del ser humano. Pero a partir de los seis años, podemos detectar que es un niño muy despistado, que aunque tenga buenos resultados en clase, no presta atención, se deja el abrigo, pierde el estuche, no lleva los libros a clase, está metido en líos, tiene impulsividad, se pone en peligro, contesta sin pensar. Todas estas son pistas. Pero no todos los TDAH son hiperactivos o sacan malas notas, ni todos los niños hiperactivos tienen TDAH.

¿Cómo se abordan estos casos a nivel familiar?

Si llega la hora de la ducha y le dices: «Quítate la ropa, dúchate, lávate los dientes, ponte el pijama y recoge tu cuarto», va a hacer una cosa y después te lo vas a encontrar jugando. Y no porque el niño sea irresponsable o desobediente, sino porque su cerebro se ha despistado. Entonces, el padre tiene que dar una orden a la vez y no enfadarse ni echarle la bronca ni decirle que es una bala perdida. Porque muchos problemas de autoestima en estos niños vienen de que los califican de rebeldes o malos, cuando solo son diferentes. Eso es fundamental. Por otro lado, necesitan hacer mucho deporte y actividad al aire libre, porque esto les va muy bien.

¿Cuándo hay que llevar a consulta a un niño?

Ante la duda, si te estás planteando que a tu hijo le pueda estar pasando algo, hay que ir a consulta. Si vemos cambios de conducta bruscos, si no reconocemos a nuestro hijo, si empieza a quejarse de dolores físicos que no tienen mucho sentido, si come raro o no quiere comer o duerme diferente, si aparecen cambios que no tienen explicación, hay que consultar.

¿Se debe empezar por psiquiatra o psicólogo?

Por cualquiera. Si es algo muy grave y está sufriendo mucho, un psiquiatra puede descartar que haya otras causas médicas físicas para trabajar en la parte mental. Pero si se empieza por un psicólogo, ese psicólogo valorará y si ve que es necesario, derivará a un psiquiatra.

¿Cómo funciona la evaluación psicológica a través de dibujos?

Son tests proyectivos. En los dibujos, los niños proyectan sus miedos, sus expectativas y cómo se sitúan ellos frente a otras personas. Por ejemplo, vemos los colores que utilizan, si hay mucho rojo o negro, puede que haya mucha rabia adentro. Si ha coloreado tan fuerte que ha roto el lápiz, puede que haya un problema de ansiedad. Si vemos que la cara del padre es roja, podemos plantearnos qué pasa con ese padre. Si el niño ha tenido un hermanito y el hermanito no sale en el dibujo, puede haber algo de celos. Pero no evaluamos solo el dibujo. Tiene que ir acompañado de toda la historia, la entrevista y el contexto del niño. Esto tiene que estar desarrollado en un contexto profesional.

¿Qué medidas pueden ayudar a los niños a construir hábitos adecuados de sueño?

Evitar hacer deporte a partir de las ocho de la tarde, no darles café ni bebidas energéticas, evitar las pantallas, sobre todo a última hora. Un niño no puede acostarse con el móvil. Luego, también es importante la rutina nocturna y buscar que sea un momento placentero. Ducharnos, ponernos el pijama, contar un cuento, cantar una canción juntos. Es un momento bonito que ayuda a estrechar lazos entre padres e hijos y a desarrollar su imaginación y a identificar emociones en los personajes de los cuentos. Esta es una herramienta fundamental para las familias.

¿Cómo podemos fomentar el desarrollo emocional saludable en los niños?

Hay que escucharles. Hay que enseñarles a identificar sus emociones, ponerle nombre a lo que les está pasando, validarlo y acompañarles, y que nosotros también podamos hablar de nuestras emociones para que vean todos los estados de ánimo que hay. Si mamá llora, ellos pueden ver que no pasa nada porque uno llore. Es normal estar triste a veces. Eso es educación emocional.

Redactora: Laura Inés Miyara

FUENTE:

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/lavozdelasalud/tribu/2024/03/09/nuria-nunez-psiquiatra-infantil-nino-colorea-fuerte-rompe-lapiz-puede-tener-ansiedad/00031709991791138453666.htm

https://pixabay.com/es/vectors/libro-caracteres-gr%C3%A1ficos-clase-2024008/

domingo, 5 de noviembre de 2023

LOS DESAFÍOS DE SER NEURODIVERGENTE EN EL ÁMBITO LABORAL

https://www.freepik.es/vector-gratis/avatar-personas-profesionales_5667977.htm#query=TRABAJO&position=40&from_view=search&track=sph

Cuáles son los principales retos que enfrentan las personas neurodivergentes para trabajar de acuerdo a su condición. 

Herramientas que ayudan a incluirlos

Por Andrei de Oliveira Mosman*

25/07/2023 - 11,37hs

La neurodivergencia es un concepto que abarca la diversidad en el funcionamiento cerebral y comportamiento de las personas. El término “neurodivergente” se utiliza para describir a aquellas personas cuyo comportamiento, habilidades y formas de procesar la información no se ajustan a lo que se considera común o estándar, es decir, cuando su cerebro aprende, funciona o procesa la información de manera diferente a la mayoría de las personas, sin que eso significa que exista algo «malo» o «problemático» con ellas. Es un hecho que las personas tienen cerebros distintos y debemos reconocer que las diferentes características de la personalidad y el comportamiento son solo una parte de la diversidad humana.

El término «neurotípico» se refiere a las personas cuyas funciones cerebrales, comportamientos y procesamiento son considerados normales o típicos y cuyo cerebro funciona como “espera la sociedad”, es decir, no tienen ninguna alteración en su neurodesarrollo.

La neurodiversidad abarca una variedad de afecciones como el autismo, la dislexia, la dispraxia, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la discalculia y el síndrome de Tourette.

La neurodivergencia puede manifestarse con diferentes síntomas, que van desde diferencias sutiles que la mayoría de las personas no perciben hasta comportamientos que son obviamente distintos a lo considerado normal.

Nuestro sistema educativo no se adapta a estas personas y suelen detectarse con síntomas relacionados con el rendimiento académico o con desadaptación al entorno laboral.

Tipos de personas neurodivergentes

Hay muchos tipos de neurodivergencia y algunos de los más comunes son:

El autismo se clasifica como un trastorno del espectro, lo que significa que puede ser leve o grave. Las personas con autismo pueden tener dificultades con las habilidades sociales, los comportamientos repetitivos y el lenguaje, pero también pueden tener habilidades únicas como una atención al detalle excelente y una creatividad desbordante.

El TDAH puede hacer que las personas sean desorganizadas, distraídas y comportarse de manera inapropiada en situaciones emocionales. Sin embargo, también pueden ser innovadoras y muy energéticas.

La dislexia es un trastorno neurológico que afecta la habilidad de alguien para hablar, leer y escribir. Las personas con dislexia pueden tener dificultades para leer o escribir, pero también pueden tener buenas habilidades visuales y ser muy creativas.

El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico que se caracteriza por tics motores y vocales repetitivos e involuntarios, a pesar de la alta cualificación profesional que muchas de ellas logran obtener gracias a su capacidad intelectual, a su esfuerzo personal y a interminables luchas “contra corriente”,

Al trabajar en una empresa, las personas neurodivergentes nos encontramos con una serie de desafíos.

Tomando los tres trastornos más comunes, exploremos las principales dificultades que solemos enfrentar en este entorno.

  • TEA, se caracteriza por un desarrollo atípico, manifestaciones conductuales, déficits de comunicación e interacción social y patrones de conducta repetitivos y estereotipados. Los sonidos a un volumen muy alto pueden resultar tan molestos como un dolor físico, lo que hace que los canales de comunicación escrita, como un ticket, un e-mail o un mensaje instantáneo sean más efectivos.

  • TDAH, comprende la dificultad para prestar atención, la hiperactividad y la conducta impulsiva. En el ámbito de trabajo, los desafíos más significativos están relacionados con los cambios de contexto, la gestión del tiempo, solicitudes mal estructuradas o formuladas sin precisión y las constantes distracciones o interrupciones.
  • Dislexia, dificultades en el reconocimiento preciso y/o fluido de las palabras, la decodificación y la ortografía. En el contexto laboral, pueden surgir complicaciones en la interpretación del lenguaje escrito, las habilidades matemáticas y la identificación de símbolos. En casos particulares puede afectar la memoria a corto plazo, la comunicación verbal y la percepción espacial.

Integrar las neurodivergencias en el espacio de trabajo

Es fundamental construir una cultura organizacional inclusiva en la que se celebre la diversidad con un enfoque abierto y empático. Para lograrlo, las empresas pueden implementar distintas acciones, empezando por establecer políticas y prácticas inclusivas, con metas y objetivos que puedan ser evaluados a lo largo del tiempo.

Asesorarse con profesionales y establecer alianzas con organizaciones especializadas pueden ser de gran ayuda en el momento de implementar estrategias de apoyo y adaptaciones del lugar de trabajo. Es muy importante que las personas neurodivergentes puedan trabajar en un entorno seguro, respetuoso y confiable, en el que cuenten con flexibilidad y apoyo emocional sin tener miedo a manifestarse.

Generar espacios de formación y sensibilización para todos los team members, como charlas informativas y capacitaciones, son la base para fomentar el diálogo y el intercambio de experiencias, y brindar herramientas para crear un entorno laboral inclusivo en el que se valora la diversidad.

En ese sentido, es clave que quienes lideran equipos cuenten con los recursos necesarios para lograr que todos los integrantes se sientan cómodos con las metodologías de trabajo y las vías de comunicación elegidas.

Por ejemplo, si bien invitar a todos los participantes a exponer en público es una práctica habitual, en muchos casos esto puede representar una situación muy estresante y percibida como una experiencia violenta.

Creación de mi propio framework (pautas de trabajo)

A lo largo de estos años, para poder desempeñarme al mismo nivel que una persona neurotípica y sentirme cómodo trabajando, fui construyendo mi propio marco de trabajo.

Programar alarmas: cada vez que tengo un compromiso, configuro distintas alarmas que me permitan tenerlo presente y anticiparme al mismo.

Utilizar aplicaciones: las principales apps que me ayudan diariamente son BeFocuse (para organizar mi tiempo con el método Pomodoro), Grammarly (para corregir mis comunicaciones escritas) y MindNode (para crear mapas mentales).

Evitar escuchar música: en general, prefiero trabajar en un clima silencioso, ya que escuchar música representa una gran barrera a la hora de concentrarme. Cuando estoy en un ambiente ruidoso, para poder enfocarme en lo mío, me resulta de mucha ayuda escuchar música instrumental y que preferentemente no conozca.

Organizarme con un sistema de post-its: cuento con un esquema de post-its de colores y armo con ellos un tablero. Cuando algo es muy importante y necesito recordarlo, pego los papelitos al pie de la pantalla para asegurarme que sea mi prioridad.

Tener el escritorio despejado: generalmente evito tener muchos objetos en mi escritorio.

Realizar actividades que estimulen la dopamina: al tener TDAH, necesito estimular la dopamina, un neurotransmisor que participa en funciones cerebrales como el aprendizaje, la memoria y el estado de ánimo. Para eso, durante mis recreos practico actividades que la estimulan, como escalada, pintura, escritura o guitarra.

Generar una comunicación efectiva: siempre solicito y realizo pedidos claros, manteniendo procesos ordenados. También intento ser muy abierto con mis dificultades y necesidades para ayudar a que los demás me entiendan y mejorar mi comunicación con ellos.

Abrazar las diferencias para que la inclusión suceda

Es probable que todos trabajemos en algún momento con alguien que padezca algún tipo de trastorno de neurodesarrollo y, al tener un mayor conocimiento de su realidad, vamos a poder implementar pequeños cambios que faciliten sus tareas cotidianas y mejoren su bienestar.

Expandir nuestra conciencia e implementar acciones concretas son los primeros pasos para generar un ambiente de trabajo más inclusivo y amigable, en el que todas las personas puedan enfocar su energía en sus tareas y su crecimiento profesional.

*Andrei de Oliveira Mosman, Senior Software Engineer de intive, diagnosticado con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

 FUENTES :

ttps://www.iprofesional.com/management/385760-los-desafios-de-ser-neurodivergente-en-el-ambito-laboral

https://wellbeing.lifeworks.com/es/contenido-del-bolet%C3%ADn/que-es-la-neurodiversidad/#:~:text=Un%20individuo%20puede%20ser%20considerado,sociedad%20se%20describen%20como%20neurot%C3%ADpicas).

https://avannzapsicologos.com/neurodivergente-que-es/

miércoles, 25 de agosto de 2021

INCLUSIÓN LABORAL: Las búsquedas por Neurodiversidad en España han crecido más de 150% en los últimos dos años

 


Por Diario de Vigo - martes 24 de agosto, de 2021 13:10h

Inclusión laboral: Semrush desvela que las búsquedas por Neurodiversidad en España han crecido más de 150% en los últimos dos años

La compañía señala cómo los empresarios pueden eliminar los prejuicios y hacer que la contratación sea más inclusiva para todos

La llegada de la COVID-19 ha revolucionado diferentes aspectos de la sociedad a nivel mundial. Sin embargo, algo que se ha dado a conocer poco es que la pandemia ha ocasionado un descenso significativo en la contratación de personas con discapacidad, que tenía una trayectoria ascendente desde 2012 según la Fundación Adecco.

La crisis sanitaria ha provocado la eliminación de cientos de puestos de trabajo y la disminución de las contrataciones a nivel mundial. Asimismo, cuando el tema es inclusión de personas con discapacidad en el entorno laboral, el riesgo de exclusión es doble ya que sus posibilidades de ingreso en el mercado no solo se ven afectadas por la crisis, sino por estereotipos y prejuicios que les acompañan de forma histórica.

Semrush, la plataforma SaaS líder en gestión de visibilidad online y marketing de contenidos, ha analizado las dificultades que enfrentan, específicamente, las personas neurodivergentes en su proceso de ingreso al mercado de trabajo. La búsqueda de empleo ya es bastante difícil, pero para las personas neurodivergentes, es decir, aquellos con diferencias cerebrales como el TDAH, el autismo, la dislexia, etc., la búsqueda por trabajo se vuelve exponencialmente más compleja debido a los prejuicios implícitos en el mundo empresarial.

No obstante, según el análisis de Semrush, España es uno de los países cuyo interés por conocer la neurodiversidad crece de forma exponencial. La compañía ha detectado que las búsquedas en torno al término han aumentado un 178,6% en los últimos dos años. Asimismo, los empleadores también parecen estar dispuestos a hacer que el lugar de trabajo sea más neurodiverso, ya que las búsquedas para la contratación de trabajadores discapacitados han aumentado un 100% en los últimos dos años y las búsquedas sobre el autismo en el lugar de trabajo han aumentado un 23% sólo en el último año.

Qué hay detrás de las personas neurodivergentes

La neurodiversidad es una idea que se pasa por alto. Hay una diversidad de conjuntos de habilidades y estilos de trabajo que vienen con las personas neurodivergentes. En este sentido, es fácil para los directivos hablar de la diversidad de habilidades y de mentalidades, pero ¿qué hay realmente detrás de esos conceptos?

Para responder a esta pregunta, es necesario pensar en las diferencias en el funcionamiento de un cerebro. El concepto de diferencia neurológica es un factor importante, ya que la neurodiversidad se centra en cómo está conectado el cerebro y cómo funciona. En muchos casos, las diferencias neuronales no se manifiestan físicamente.

La sociedad y, consecuentemente, los encargados de contratación de las empresas, todavía tienen conceptos erróneos sobre las personas con diferencias cerebrales. Aun se puede observar una falta de conocimiento sobre el tema, o, en muchos casos, el equívoco al pensar que alguien con una diferencia neuronal es intelectualmente discapacitado o etiquetado como tal. Esta percepción errónea se manifiesta muchas veces como un sesgo en el proceso de entrevista y el personal de Recursos Humanos puede etiquetar incorrectamente a una persona neurodivergente como a alguien que no tendría un buen rendimiento.

Una contratación más inclusiva para todos

Para hacer frente a la problemática de la comprensión de la neurodiversidad en el entorno empresarial, Semrush habla acerca de cómo desde Recursos Humanos adoptan un enfoque único para garantizar que los candidatos neurodivergentes reciban la misma consideración en el proceso de contratación:

Hay varios extremos y, a veces, los empleados pueden tener adaptaciones especiales para que puedan sobresalir adecuadamente en su función. Hay métodos de contratación tradicionales que pueden no funcionar para los candidatos neurodiversos. El sesgo se presenta en las preguntas/tareas de la entrevista con un límite de tiempo.

Construir procesos de contratación bien organizados en torno a las deficiencias del funcionamiento ejecutivo. En un entorno neurodiverso, los directivos pueden ayudar a organizar el proceso de contratación, es decir, proporcionar preguntas por adelantado, conceder más tiempo, etc.

Es necesario pedir a los responsables de la contratación que creen un plan claro y viable para garantizar que el entorno que le rodea esté preparado para apoyar sus diferencias neurológicas.

Jeffrey Belanger, Director de Recursos Humanos de Semrush, concluye: “El problema empresarial en torno a la inclusión de las personas neurodivergentes está en la falta de concienciación y adaptación. Es importante que los responsables de personal piensen en una definición diferente a la de “candidato cualificado”. Alguien que tiene un tipo de neurodiversidad está ‘conectado de forma diferente’, por lo que se desarrolla de forma diferente. Los candidatos neurodivergentes deben recibir la misma consideración en el proceso de contratación para que se pueda lograr un ambiente de trabajo más inclusivo para todos”.

FUENTE:

https://diariodevigo.com/las-busquedas-por-neurodiversidad-en-espana-han-crecido-mas-de-150-en-los-ultimos-dos-anos/

viernes, 3 de abril de 2020

CORONAVIRUS: POLÉMICA AL 'IDENTIFICAR' AUTISMO Y TDAH CON UN LAZO AZUL



Algunos padres optan por utilizar este objeto para salir a la calle con sus hijos con el trastorno sin ser increpados.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) del 20 de marzo publicaba una instrucción del Ministerio de Sanidad que autorizaba a las personas con discapacidad, con alteraciones conductuales y un diagnóstico de espectro autista y conductas disruptivas, que pueden agravarse con el confinamiento por la crisis sanitaria con el coronavirus, a salir a la calle acompañados durante el Estado de Alarma. 

Sin embargo, en las últimas semanas, varios padres han utilizado Twitter para denunciar que algunos de sus vecinos les recriminaban cuando salían a dar estos paseos con sus hijos con trastorno de déficit de atención (TDAH) y/o autismo.

Por eso, algunos han decidido ponerles a los niños un lazo azul que identifique que tienen uno de estos trastornos. Una iniciativa que ha causado polémica en algunas entidades.  

Por ejemplo, la Confederación de Autismo considera que la mejor respuesta a las provocaciones de los vecinos puede que no sea marcar a los niños con un color. Ellos lo que exigen se cese el "hostigamiento a niños con trastorno del espectro autista".

FUENTE:

IMAGEN:

domingo, 12 de enero de 2020

LAS NECESIDADES ESPECIALES NO TERMINAN DE ENTRAR EN LAS AULAS




Los expertos señalan la falta de recursos y de formación del profesorado como los mayores obstáculos para avanzar en la integración de los alumnos con necesidades especiales en España

NACHO MENESES
Madrid 9 ENE 2020 - 16:49 CET

Dislexia, trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), síndrome de Down, trastornos del Espectro del Autismo (TEA), discapacidades auditivas, motoras o visuales… Hablar de necesidades especiales en el aula es hacerlo de un amplio abanico de estudiantes que demandan un apoyo específico garantizado tanto desde la Convención Internacional de Naciones Unidas sobre derechos de las personas con discapacidad como de la propia Constitución Española, en su artículo 27, y a través de normas específicas como la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social. Sin embargo, la forma en que se observan esos derechos varía mucho dependiendo de cada Comunidad Autónoma y de los recursos que dediquen a ello las diferentes administraciones implicadas.

“La sociedad no está preparada para atender a la diversidad, y por tanto es muy difícil que su sistema educativo lo esté. Hay un vacío muy grande en la formación de los profesores... Un profesor universitario tiene un dominio muy específico de un área de conocimiento, pero no sobre didáctica, metodología, psicología o antropología”, sostiene Sonia Escorial, responsable de la Unidad de Atención a la Diversidad de la Universidad Europea. Según un reciente informe de Comisiones Obreras, por ejemplo, el 72 % de los alumnos con necesidades especiales en la Comunidad de Madrid están desatendidos debido a la falta de especialistas.

La dotación de las aulas específicas también cambia según su ubicación geográfica: si en Madrid han de tener un maestro de pedagogía terapéutica (PT) y un técnico auxiliar formado como integrador social, la Consejería de Educación de Murcia no fija una formación específica para el auxiliar, y ha de contar con un PT y un especialista en Audición y Lenguaje (AL)
.
Un apoyo desigual según la edad

Más del 75 % de los estudiantes con necesidades específicas de apoyo educativo están en un entorno inclusivo, según datos de la Comisión Europea. “Sin embargo, según se van cumpliendo etapas escolares, los apoyos que van recibiendo no son suficientes, y eso hace que no sea una inclusión real, porque al final pasan más tiempo en el aula específica que en la ordinaria que les corresponde”, explica Blanca Sáenz, fundadora de Abascool, centro de formación superior especializado en autismo. Este es precisamente el trastorno infantil con mayor prevalencia en la actualidad, ya que afecta a uno de cada 100 nacimientos, según las estadísticas europeas.

Autismo, TDAH, síndrome de Down, parálisis cerebral... Las necesidades son múltiples y no parece que sus necesidades lleguen a estar cubiertas. “Se trata de alumnos que necesitan atención personalizada, una adaptación curricular y una gestión de los problemas conductuales que puedan favorecer la inclusión en la clase”, añade Sáenz. Una adaptación que abarca cambios tanto en los objetivos y los contenidos de las asignaturas como en su metodología y evaluación, de manera que se ajusten a las circunstancias específicas de cada alumno. Sin embargo, la Estrategia Española en Trastornos del Espectro del Autismo, elaborada en 2015, está pendiente de un plan de acción que aún no se ha publicado.

La principal dificultad de los alumnos con un TEA tiene que ver con la comunicación e interacción social, por un lado, y las alteraciones de conducta, por otro. “El TEA es muy amplio, porque incluso en alumnos con un mismo diagnóstico encontraremos necesidades muy diferentes, desde niños que simplemente no son capaces de entender la ironía, el humor o la mecánica de un juego a otros que no pueden expresar lo que necesitan, no comprenden lo que se les dice y no son capaces de realizar ninguna acción de forma independiente”, argumenta José Alberto Monseco, psicólogo y director académico de Abascool. Puesto que la intervención es más eficaz cuanto más temprana y más intensiva, las etapas infantil y primaria se convierten en esenciales, porque servirán para establecer las bases de lo que aprenderán en el futuro.

El máster ofrecido por esta escuela (un título de la Universidad Complutense de Madrid dirigido a graduados de carreras como Psicología, Magisterio, Pedagogía, Logopedia o Psicopedagogía, entre otras) se centra en el Análisis de Conducta Aplicado (ABA, por sus siglas en inglés). Este tipo de terapias se centra en identificar las conductas socialmente relevantes y significativas, reforzar las conductas que se desea mantener y enseñar conductas sustitutivas y socialmente aceptables para aquellas que se quieren eliminar. A pesar de estar recomendadas tanto por la Organización Mundial de la Salud como por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, no se financian a través de las coberturas públicas. “Por eso, si alguien quiere acceder a este tipo de tratamiento para sus hijos ha de pagarlo de su bolsillo, algo que es muy costoso, al tratarse de un tratamiento personalizado”, denuncia Monseco.

Apoyo logopédico para el Síndrome de Down

Aunque, de nuevo, cada caso es diferente y tiene sus propias necesidades, los estudiantes con síndrome de Down suelen exigir apoyo logopédico al menos en Infantil y Primaria, ya que las dificultades para hablar correctamente hacen necesarios ejercicios de pronunciación y respiración. “En Secundaria hay menos apoyo, aunque siga siendo necesario”, reclama Mateo San Segundo, presidente de Down España. “Se trata de alumnos que requieren que muchas cosas se adapten a sus necesidades: explicaciones más cortas o lentas, que haya más de un profesor en el aula o que se trabaje en grupo, cooperativamente, para apoyarse unos a otros”, añade.

Para San Segundo, esas metodologías más participativas no solo benefician a los alumnos con síndrome de Down, sino también al resto de compañeros, y reconoce ciertos límites en el sistema actual: “La teoría de la inclusión educativa es mucho más complicada en la práctica. Cuando como profesor tienes 25 alumnos, dos con necesidades especiales y otros tres que a lo mejor no lo son, pero también necesitan apoyo, es difícil. Pero si la escuela no puede llegar a todos, entonces hay que cambiar el paradigma de la educación”, sostiene San Segundo. “Debería haber un profesor de apoyo en el aula, y eso puede hacerse con una mejor distribución del tiempo. En muchos colegios ya lo han cambiado, y hay docentes que dedican parte de su tiempo libre a ayudar a otros profesores”. No es el niño quien se ha de adaptar al centro, sino al revés, para que este pueda desarrollar adecuadamente sus capacidades sin dejar de convivir con el resto de los estudiantes.

Pérdida de talento en la universidad

“Nuestro sistema educativo expulsa a mucha gente que se sale de la norma, por lo que el porcentaje que llega a la universidad es muy reducido. Hay una pérdida de talento, porque el sistema les manda por caminos alternos como la FP o los centros específicos de empleo, y como consecuencia de estas barreras no pueden acceder a determinados tipos de trabajo que requieren una formación superior y no técnica”, reflexiona Escorial. Aunque la mayoría de los alumnos con necesidades especiales que llegan a la Universidad Europea responden a trastornos específicos de aprendizaje como la dislexia o el TDAH, aproximadamente un 10 % de ellos son estudiantes con TEA u otros tipos de discapacidad auditiva, motora o visual.

“Los alumnos con dislexia llegan a menudo con un cierto bagaje emocional, provocado por experiencias previas de bullying. Tienen un déficit en la memoria a corto plazo, que es la memoria del trabajo, y que muchas veces no ha sido tratado con anterioridad”, añade Escorial. Les cuesta memorizar el contenido, y por ello se les enseña a estudiar utilizando su cerebro de una forma más eficaz, a menudo por medio de estrategias visuales como los mapas conceptuales para poder asimilar mejor el contenido.

Los alumnos que llegan a la Unidad de Atención a la Diversidad que dirige Escorial reciben una atención personalizada que pretende identificar no solo las necesidades de cada estudiante, a través de pruebas objetivas y estandarizadas, sino también lo que pueden aportar. “Se trata de ver lo que podemos hacer para que las asignaturas sean más accesibles, no solo para esa persona con una necesidad concreta, sino para todos los alumnos; que la programación se cree pensando en todos”. Antes de cada clase, el profesor sube al campus virtual la documentación necesaria, de manera que los estudiantes ya no tienen que elegir entre escuchar al profesor o tomar apuntes literales, y pueden centrarse en tomar notas importantes y más específicas. Y, por último, se les recomienda que pidan tutorías didácticas, “a donde vayan con dudas muy concretas que les ayuden a tener un aprendizaje más significativo”, finaliza Escorial.

FUENTE:

martes, 31 de enero de 2012

INVESTIGADORES GALLEGOS BUSCARÁN EL ORIGEN GENÉTICO DE DOLENCIAS PSIQUIÁTRICAS EN NIÑOS

Sanidade y la Fundación María José Jove colaboran en un estudio pionero para determinar la base molecular del autismo, la hiperactividad y el trastorno obsesivo compulsivo y mejorar su tratamiento.
MARÍA DE LA HUERTA | A CORUÑA
Descubrir la base genética de trastornos psiquiátricos de la infancia para mejorar su tratamiento y, en consecuencia, la calidad de vida de quienes los padecen. La Consellería de Sanidade, a través de la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica, y la Fundación María José Jove se han unido para desarrollar un ambicioso proyecto, pionero en España, cuyo objetivo es investigar los genes que están detrás del autismo, el déficit de atención por hiperactividad (TDAH) y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
 "Hasta ahora, se ha investigado muy poco en este ámbito debido a que las enfermedades psiquiátricas están muy estigmatizadas y, por tanto, no hay una presión social y política para indagar sobre su base genética", explica el presidente de la Fundación Galega de Medicina Xenómica, Ángel Carracedo, quien asegura que el proyecto surge de una idea propuesta por especialistas del Servicio de Psiquiatría del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), encabezados por el doctor Fernando Márquez. "Nos pareció una iniciativa estupenda, que puede ayudar a arrojar luz sobre las bases moleculares de esas tres dolencias y subclasificarlas mejor", apunta el científico.
Para llevar a cabo la investigación -que durará dos años, y que cuenta con un presupuesto de partida de 200.000 euros aportados, a partes iguales, por la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica y la Fundación María José Jove-, el equipo dirigido por Carracedo tiene previsto recoger unas 600 muestras en niños y adolescentes gallegos con autismo, TDAH y TOC en los que se sospeche un síndrome de origen genético.
"Empezaremos investigando los trastornos del espectro autista, puesto que estudios internacionales han demostrado que en el 25% de los casos tiene una base genética. Determinar qué genes concretos causan estos trastornos servirá para identificar mejor sus particularidades ya que, ahora, se meten todos en el mismo paquete", indica el científico, y añade: "Continuaremos con el TDAH pero, en este caso, nos centraremos en farmacogenética, porque se trata de una patología más estudiada y, aunque el tratamiento es bastante eficaz, algunos pacientes desarrollan resistencias", señala. El TOC será la última dolencia psiquiátrica que abordará el equipo de Carracedo. "En este caso concreto, la recogida de muestras se ampliará a toda España ya que, su variante más compleja -que es en la que nos vamos a centrar-, es, también, menos habitual", apunta Carracedo.
El estudio contará con la colaboración de los servicios de Psiquiatría de los principales hospitales de Galicia y de las asociaciones gallegas de pacientes afectados por esas patologías. "En investigación genética, cuantas más muestras tengamos, mejor. Por eso, necesitamos y agradecemos el apoyo de las asociaciones de pacientes", subrayó el presidente de la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica, quien especificó que, en esta primera etapa del proyecto, la entidad que dirige realizará "la extracción del ADN, ARN y alicuotado de muestras, además de centralizar la base de datos clínica". "Intentaremos dar con la base genética de esos trastornos pero, en una investigación de estas características, el éxito nunca está garantizado", reconoció Carracedo.
FUENTE:                                                                  

viernes, 27 de mayo de 2011

Las tasas de autismo y TDAH de EE. UU. siguen en aumento, según un informe

Según el estudio realizado, uno de cada seis niños sufre una discapacidad del desarrollo, quizás debido a un mejor diagnóstico
Por Jenifer Goodwin. Reportera de Healthday
LUNES, 23 de mayo (HealthDay News / HolaDoctor) -- Uno de cada seis niños estadounidenses sufre una discapacidad del desarrollo como el autismo, un trastorno del aprendizaje o un trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), según una investigación reciente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.
Parece que esa cifra va en aumento. De 1997 a 1999, alrededor del 12.8 por ciento de los niños eran diagnosticados con una discapacidad del desarrollo. Esa cifra aumentó a  un 15% en 2006 a 2008, o sea 1.8 millones de niños de EE. UU. adicionales.
Gran parte del aumento en los casos parece deberse a las crecientes tasas de autismo y TDAH, señalan los expertos.
"El mensaje más importante es la creciente concienciación de la importancia de esto como problema de salud y así lo tenemos que abordar", afirmó la autora líder del estudio Coleen Boyle, directora del Centro Nacional de Defectos del Nacimiento y Discapacidades del Desarrollo de EE. UU. "Los niños son nuestro futuro, y muchos de estos niños pueden crecer para convertirse en ciudadanos muy productivos, así que tenemos que invertir en programas que ayuden a facilitar su desarrollo".
Los investigadores tomaron los datos de las Encuestas Nacionales de Entrevistas de Salud de 1997 a 2008, una encuesta anual y nacionalmente representativa de los hogares del país. Las encuestas preguntaban a los padres de hijos entre los tres y los 17 años de edad si éstos habían sido diagnosticados con TDAH, discapacidad intelectual, parálisis cerebral, autismo, convulsiones, tartamudeo, pérdida auditiva entre moderada y grave, ceguera, trastornos del aprendizaje y/u otros retrasos en el desarrollo.
Casi diez millones de niños estadounidenses habían sido diagnosticados con una de estas afecciones en 2006 a 2008, según los informes de los padres.
Boyle señaló que gran parte del aumento se debe al aumento de diagnósticos de TDAH y autismo. Alrededor de 7.6 por ciento de los niños fueron diagnosticados con TDAH en 2006 a 2008, frente a 5.7 por ciento en 1997 a 1999. Cerca de 0.74 por ciento de los niños habían recibido un diagnóstico de autismo en 2006 a 2008, frente a 0.19 por ciento en 1997 a 1999.
El número de niños clasificados bajo "otros trastornos del desarrollo", una categoría general, también amentó de 3.4 a 4.24 por ciento.
El estudio aparece en la edición en línea del 23 de mayo y en la edición impresa de junio de la revista Pediatrics.
Entonces, ¿aumenta el número de niños con discapacidades del desarrollo, o mejora la detección de casos por parte de padres y médicos? Según la Dra. Nancy Murphy, presidenta del Consejo sobre Niños con Discapacidades de la Academia Estadounidense de Pediatría, los aumentos en estas afecciones pueden significar una mayor concienciación de parte de padres, maestros y profesionales de la atención de salud para identificar a los niños con discapacidades y brindarles ayuda.
Esto podría significar que los niños que tal vez podrían haber sido pasados por alto como "lentos" o desobedientes en el pasado, podrían ahora recibir cierta ayuda adicional para desarrollar su potencial, afirmó Murphy.
"Sanitarios, educadores y padres, actualmente, están atentos a los problemas de los niños, y esa atención los trae a sistemas que pueden generar diagnósticos", explicó Murphy. "Hay una mayor disposición a admitir que a un niño está teniendo dificultades, no porque sea un mal niño, sino quizás porque necesita un método de aprendizaje, desarrollo o conducta distinto al que recibe".
Una pregunta sin respuesta es si esa mayor concienciación y esfuerzos por diagnosticar a los niños es la única explicación, o si realmente hay un mayor porcentaje de niños que nacen con o desarrollan discapacidades como el autismo y el TDAH a principios de la vida.
La investigación ha sugerido que la edad avanzada de los padres, la tecnología de reproducción asistida y un mayor número de nacimientos prematuros podrían ser factores en algunas discapacidades del desarrollo, apuntó Boyle. Sin embargo, esas áreas necesitan mucha más investigación, añadió.
Las mejoras en la tecnología médica también contribuyen a que los niños nacidos con discapacidades del desarrollo muy graves, como los trastornos neuromusculares o cromosómicos, sobrevivan actualmente a afecciones que, en el pasado, les hubieran quitado la vida. Esto también podría explicar parte del aumento en las cifras, planteó Murphy.
En otros hallazgos, se encontró que los niños eran más propensos que las niñas a tener trastornos generalizados del desarrollo.
Y aunque las tasas de autismo y TDAH habrían aumentado, otras afecciones del desarrollo se mantuvieron básicamente igual, entre ellas la ceguera y la discapacidad intelectual, mientras que la pérdida auditiva de moderada a grave mostró un descenso significativo.
Artículo del HealthDay, traducido por Hola Doctor
(Fuentes: Coleen Boyle, Ph.D., director, National Center on Birth Defects and Developmental Disabilities; Nancy Murphy, M.D., associate professor, pediatrics, University of Utah, and chair, American Academy of Pediatrics Council on Children with Disabilities; May 23, 2011, Pediatrics)
FUENTE:

martes, 18 de enero de 2011

Los niños con TDAH tienen un cerebro distinto


Una investigación realizada por un equipo de científicos de la Universidad de Cardiff, en Gales, ha constatado por vez primera una condición genética directamente relacionada con el llamado trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
En su estudio, los investigadores descubrieron, en concreto, que los niños que padecen TDAH son más propicios que otros niños a tener duplicados pequeños segmentos de su ADN o a carecer de dichos fragmentos.
Por otro lado, los investigadores constataron una significativa imbricación entre dichos fragmentos de ADN, conocidos como “variantes de número de copias” (CNVs), y otras variantes genéticas relacionadas con el autismo y la esquizofrenia.
Todos estos hallazgos evidencian, según ellos, que el TDAH es un trastorno del desarrollo neurológico o, en otras palabras, que los cerebros de niños con TDAH son diferentes a los cerebros de otros niños.
Un trastorno muy prevalente
La profesora Anita Thapar, directora de la investigación, espera que la constatación de la causa genética del trastorno por déficit de atención con hiperactividad “ayude a superar el estigma social asociado al TDAH”.
Según declara la investigadora en un comunicado de la Universidad de Cardiff: “Demasiado a menudo, la gente cree que este trastorno es causa de una mala educación o de una dieta pobre. Ahora se puede afirmar con confianza que el TDAH es una enfermedad genética, y que los cerebros de los niños que padecen esta condición se desarrollan de manera distinta”.
El trastorno por déficit de atención con hiperactividad es un trastorno muy prevalente cuya sintomatología se caracteriza por la distracción de moderada a severa, periodos de atención breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas.
El TDAH se da con mayor frecuencia en varones que en niñas, pero su incidencia no presenta diferencias entre diversas áreas geográficas, grupos culturales o niveles socioeconómicos.
Actualmente, se estima que el TDAH afecta a entre un 5% y un 10% de la población infantil y juvenil, y que representa entre el 20% y el 40% de las consultas en los servicios de psiquiatría infanto-juvenil.
A pesar de la expansión de este trastorno, hasta ahora no se habían recopilado evidencias directas de que esta condición fuera genética, y existía una gran controversia sobre sus causas.
Relación con otras enfermedades
En el estudio realizado, Thapar y sus colaboradores analizaron el genoma de un total de 366 niños, todos ellos diagnosticados clínicamente con TDAH, en comparación con otras 1.000 muestras de control, para tratar de establecer qué variaciones en la constitución genética eran las más comunes en niños con TDAH.
De esta forma, se descubrió que los niños con este trastorno presentan una tasa significativamente mayor de segmentos de ADN duplicados o ausentes, en comparación con otros niños.
Los científicos constataron, concretamente, que los CNVs atípicos eran casi el doble de comunes en niños con TDAH que en la muestra de control, e incluso más del doble de comunes en el caso de niños con dificultades de aprendizaje.
Asimismo, el análisis permitió establecer una clara relación genética entre las variaciones en la presencia o ausencia los segmentos CNVs relacionados con el TDAH y otros trastornos cerebrales.
Por último, también se constató una relación significativa entre los CNVs identificados en niños con TDAH y regiones del genoma que se sabe influyen en la susceptibilidad al autismo y a la esquizofrenia.
Evaluación clínica rigurosa
La imbricación genética más importante fue descubierta en una región particular del cromosoma 16 que había sido vinculada anteriormente con la esquizofrenia y otros trastornos psiquiátricos severos, y que abarca a una serie de genes entre los que se encuentra uno que juega un papel clave en el desarrollo del cerebro.
En lo que se refiere a la relación entre el autismo y el TDAH, los investigadores explican que, aunque estos dos trastornos se dan por separado completamente, lo cierto es que existen ciertas concomitancias entre ellos en lo que a sintomatología y dificultades de aprendizaje se refiere.
La investigación sugiere que dichas concomitancias podrían explicarse desde el punto de vista genético y que, por tanto, habría una base biológica compartida por ambas condiciones.
Todos estos descubrimientos ayudarán a entender los cambios cerebrales que provocan el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, explican los científicos.
De momento, se puede afirmar que el TDAH no se produce por un cambio genético sencillo, sino que más bien es consecuencia de diversos cambios genéticos, incluyendo los cambios en los CNVs fruto de la relación del niño con su entorno.
Los investigadores afirman, asimismo, que el conocimiento de las diferencias genéticas constatadas permitirá diagnosticar el TDAH, a partir del análisis de los CNVs identificados. Esto supone contar con una herramienta de evaluación clínica rigurosa de este trastorno.
Contaminación y TDAH
Anteriormente, el TDAH había sido relacionado con otras causas. En 2009, por ejemplo, científicos coreanos estudiaron la vinculación del trastorno por déficit de atención con hiperactividad con la concentración de ftalatos (compuestos químicos de uso muy extendido, presentes en muchos productos del mercado, como juguetes, productos de limpieza, plásticos y cosméticos) en la orina de niños.
Entonces comprobaron que, cuanto más altos eran los niveles de estos compuestos en la orina de los pequeños, mayores síntomas presentaban éstos de hiperactividad.
Por otra parte, hace unos años, la organización WWF advirtió de la peligrosidad para el desarrollo cerebral de los niños europeos de los productos químicos que componen los elementos de nuestra vida cotidiana. Los científicos demostraron en un informe que ciertos rasgos como el autismo, la hiperactividad o la incapacidad de concentración aumentan año tras año en los niños, como consecuencia de su exposición a estos elementos.
Fuente: