TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

lunes, 3 de febrero de 2014

NUEVA ESCUELA ONLINE PARA EDUCADORES Y FAMILIAS CON TDAH


Los contenidos son del doctor Russell A. Barkley, considerado el número uno del mundo en el conocimiento de este trastorno.


El TDAH es un trastorno relativamente frecuente en los niños, afectando al 7% de la población infantil y el 3% de la población adulta.
El niño con TDAH es aquel que por diferentes causas presenta una conducta desajustada, que se manifiesta en una excesiva actividad motora, la incapacidad para mantener la atención de manera sostenida en situaciones concretas y la falta de control de sus impulsos, lo que produce una serie de dificultades de carácter emocional, físico y escolar. Los niños con TDAH que no han sido atendidos, pueden derivar en sujetos que fracasan en los estudios, con conductas sociales desajustadas. Los padres que conviven con un niño hiperactivo y que no son orientados y/o ayudados, pueden terminar sufriendo un severo estrés y depresión.

Es muy importante dar ayuda a esto niños/as, ya que la diferencia entre los niños ayudados y los que no lo son, es que salgan adelante y puedan afrontar una vida familiar, de trabajo y social normal, o que se queden en la cuneta y su futuro sea un desastre. Es muy importante que los padres y educadores de estos niños, estén preparados e informados adecuadamente ya que aplicando las pautas y conocimientos adecuados, pueden cambiar la vida de un niño y de sus familias.

Fundación MAPFRE y Fundación Educación Activa tiene la oportunidad de lanzar la primera y exclusiva escuela on-line para padres y educadores en España, por la importancia y riqueza de sus contenidos, está considerada la mejor escuela de especialización en TDAH del mundo.
Los contenidos de alta calidad pertenecen a la Escuela on-line que el Dr. Russell A. Barkley creó en EEUU y que ha donado a la Fundación, siendo considerada la más prestigiosa del mundo. Reconocida como la más veraz, dado a los prestigiosos estudios que existen de este doctor y de una riqueza de contenidos prácticos que actualmente no existen.

EL doctor Russell A. Barkley, es considerado el número uno del mundo en el conocimiento de este trastorno, y catedrático de Psiquiatría Clínica de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur (EEUU).

El objetivo es proporcionar a padres y profesionales de la salud y de la educación información sobre este trastorno y su tratamiento con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de estas personas y de su entorno. Cuenta con un seguimiento y tutoría profesional de consulta y asesoramiento online, dónde una psicóloga especializada le resolverá todas las dudas.

Títulos que componen el curso:
  • TDAH – Diagnóstico, Demografía y Clasificación en Subtipos
  • La naturaleza del TDAH: Las Funciones Ejecutivas y la Autorregulación
  • Las Funciones Ejecutiva y la Autorregulación como fenotipo ampliado
  • Avances en la comprensión de la etiología
  • TDAH: Factores de riesgo en la infancia y sus implicaciones para el tratamiento
  • Las consecuencias del TDAH en adolescentes y adultos: implicaciones en el tratamiento
  • La importancia de las emociones en el TDAH
  • La comorbilidad y su impacto en el tratamiento del TDAH
  • Asesoramiento para padres y el manejo del TDAH en el hogar
  • El manejo del TDAH en el entorno escolar
  • Los medicamentos para el tratamiento del TDAH
  • La evaluación del TDAH en niños y adolescentes
  • El TDAH en adultos – naturaleza y diagnóstico – Parte 1
  • El TDAH en adultos – Parte 2
  • El TDAH en adultos – Evaluación y Tratamiento – Parte 3
La Escuela, dirigida a padres, consta de 5 capítulos con más de 80 pautas para atender a niños y jóvenes en casa y en la escuela.

El curso para profesionales, consta de 15 capítulos y tiene como objetivo, la especialización de todos aquellos profesionales que completen la Escuela y pasen el examen correspondiente —obteniendo un título, certificado por Fundación MAPFRE y Fundación Educación Activa—. Esta Escuela con gran riqueza de contenidos y valor en especialización se ofrece de manera gratuita.

Los contenidos de esta escuela, pertenecen a un proyecto online muy similar, que el doctor Russell creó en Estados Unidos y que ha donado íntegramente a la Fundación Educación Activa.

Para acceder a esta escuela:

martes, 28 de enero de 2014

LOMCE: el TDAH requiere una atención educativa diferente a la ordinaria


El pasado 20 de noviembre de 2013, el Senado, y el 28 de noviembre lo hizo el Congreso, aprobaron la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, en la que se menciona de manera expresa que:

“Corresponde a las Administraciones educativas asegurar los recursos necesarios para que los alumnos y alumnas que requieran una atención educativa diferente a la ordinaria, (…) por TDAH (…) puedan alcanzar el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales y, en todo caso, los objetivos establecidos con carácter general para todo el alumnado”.





FUENTE:
http://www.boe.es/boe/dias/2013/12/10/pdfs/BOE-A-2013-12886.pdf

miércoles, 22 de enero de 2014

LAS HABILIDADES SOCIALES EN EL TDAH


Los niños y niñas con TDAH suelen tener problemas para relacionarse con los demás:
  • Son muy impulsivos
  • Suelen tener dificultades para cumplir las normas
  • No siguen las reglas de los juegos
  • Se entrometen en las conversaciones y en las actividades de los demás
  • Su comportamiento molesta y en ocasiones resulta provocador/disruptivo/agresivo
  • Reclaman atención social de manera constante e inadecuada
  • Tienen dificultad para reconocer y regular sus reacciones emocionales
  • Malinterpretan el comportamiento de los otros y las pistas sociales
  • Tienen dificultad para aprender de la experiencia
  • No saben resolver los conflictos interpersonales
Su sintomatología hace que les resulte difícil integrarse socialmente y que puedan ser rechazados por el entorno.
La psicoeducación es clave para mejorar estos síntomas, ofreciendo estrategias que optimicen su competencia social.

lunes, 13 de enero de 2014

LOS SECRETOS DEL CEREBRO CON TDAH


Anteriormente, en el post “El sistema neurológico basado en intereses” (23 de mayo de 2013), ya vimos algunos de los aspectos típicos del funcionamiento del cerebro con TDAH. Sin embargo, estos no serían exactamente el resultado de un sistema nervioso dañado o defectuoso, sino de un sistema neurológico que sigue un conjunto propio de reglas. En esta ocasión, continuamos analizando por qué las personas con TDAH actúan como lo hacen.

LA VIDA CON TDAH
Las personas con TDAH siempre han sabido que son  diferentes, que no encajan en el molde común. Sin embargo, se les exige que sean, que se comporten y que rindan como todos los demás. El principal obstáculo para la comprensión de TDAH ha sido suponer incorrectamente que las personas con TDAH pueden y deben ser como el resto de personas sin el trastorno, es decir, como las personas neurotípicas.

ESE DESAFÍO LLAMADO TIEMPO
Las personas con TDAH tienen dificultades para gestionar y controlar el paso del tiempo, es decir, para percibirlo de manera fiable. Para las personas con TDAH todos los acontecimientos ocurren en el presente. El pasado ya no está y el futuro es desconocido. El 85% de las personas con TDAH no usa reloj. Para ellos/as, el tiempo  es una abstracción sin sentido que no son capaces de dominar. Además, también tienen dificultades para manejar parámetros como orden y prioridad (qué es lo que debe hacerse en primer lugar y cuál es el siguiente paso), Todos estos conceptos se relacionan con las funciones de la memoria de trabajo, que, como decimos, cuando hay TDAH sigue otras normas.

EL TDAH NO ENCAJA EN UN MUNDO LINEAL
El mundo en el TDAH es curvilíneo, no sigue una linealidad (sucesión de pasos ordenados que relacionan los acontecimientos ocurridos en el tiempo). En el TDAH no se diferencia pasado, presente y futuro. Todo es ahora. Tener TDAH es vivir en un presente permanente con una acentuada dificultad para aprender del pasado, de la experiencia, o para prever las consecuencias de sus acciones en el futuro. A esto debemos añadir la impulsividad propia del TDAH ("actuar sin pensar").

PROBLEMAS PARA LLEGAR DE LA A a la Z
Las personas con TDAH no son buenas con el orden y tampoco con la planificación, por lo que no les resulta fácil dividir una tarea en pasos para realizarla siguiendo un orden de manera secuenciada.  
En el mundo neurotípico, las tareas tienen un principio, un medio y un fin. Las personas con TDAH no saben ni dónde ni cómo empezar, ya que no pueden encontrar el principio. Saltan en medio de una tarea y trabajan en todas direcciones al mismo tiempo.
El orden se convierte en una tarea insostenible cuando hay TDAH, porque los sistemas de organización del trabajo se basan en funciones como la planificación, linealidad (o sucesión de pasos ordenados), ordenamiento temporal, medición del tiempo y prioridad. Esto implica dificultades para relacionar el ayer, el hoy y el mañana o para relacionar antecedentes y consecuencias en relación con la actuación presente.
De la misma manera, la atención selectiva, que en las personas neurotípicas actúa como un filtro que selecciona la información importante para la actividad que se está realizando, ignorando a su vez todo lo que es irrelevante en ese momento, no actúa así en las personas con TDAH.
 Todos estos factores son esenciales para la consecución de objetivos y metas e imposibilitan que en la mayoría de las ocasiones las personas con TDAH finalicen sus tareas con éxito.  

SATURACIÓN: DIFICULTAD PARA IGNORAR LO IRRELEVANTE
Las personas con TDAH viven la vida con mayor intensidad que las personas neurotípicas. El sistema nervioso de la persona con TDAH necesita verse involucrado en algo muy interesante y desafiante para empezar a actuar y conseguir concentrarse. Su atención nunca implica déficit sino que, por el contrario, siempre es excesiva, constantemente ocupada, atendiendo a muchos estímulos a la vez, ya sean internos o externos. Cuando las personas con TDAH no están hiperfocalizadas, hiperconcentradas en algo que realmente les gusta y les resulta interesante, tienen demasiadas cosas en su cabeza reclamando atención al mismo tiempo, como si fueran diferentes personas hablándoles simultáneamente y todas demandando su atención a la vez. El resultado es que no consiguen hacer nada bien porque no pueden concentrarse en una sola cosa, al no ser capaces de ignorar los estímulos que no son relevantes en ese momento y que están recibiendo de manera continua.

DIFICULTAD PARA ALCANZAR LOS OBJETIVOS
Es desconcertante la habilidad intermitente que tienen las personas con TDAH para ser superhombres cuando algo les interesa y la incapacidad para iniciar y finalizar aquellos proyectos que les resultan aburridos. Como consecuencia en estas personas surgen sentimientos de inseguridad e incertidumbre, dudas sobre sus capacidades, vergüenza y baja autoestima a la hora de poder alcanzar los resultados que se esperan de ellos/as. Su sistema neurológico no genera la automotivación interna que nos lleva a conseguir los objetivos y necesitan de alicientes externos para motivarse y alcanzar las metas.

UN MOTOR SIEMPRE EN FUNCIONAMIENTO
Cuando los niños y niñas con TDAH alcanzan la adolescencia, la hiperactividad física se interioriza y, aunque en parte se oculta, sigue estando ahí, en forma de inquietud interna más o menos intensa, afectando aún la capacidad de escuchar a los demás, de mantenerse callado o de relajarse lo suficiente como para quedarse dormido, por ejemplo.
Incluso cuando el adulto con TDAH toma medicación no siempre es capaz de permanecer calmado y de controlar su inquietud, si bien, en la adolescencia, pueden haber adquirido las habilidades sociales para disimularla o expresarla de otras formas.

PUEDEN SER PRODUCTIVOS EN MOMENTOS DE CRISIS O ESTRÉS
En ocasiones, cuando la persona con TDAH está sometida a mucha presión y/ o estrés es capaz de realizar una gran cantidad de trabajo en poco tiempo. Estos “maestros y maestras del desastre” con TDAH pueden manejar una crisis con facilidad en esos momentos, aunque por poco tiempo, pues su productividad suele volver a ser escasa e ineficaz cuando la presión se aminora y se integran de nuevo en la rutina.  Y es que estas personas usan la ira o el estrés para obtener la descarga de adrenalina que necesitan para ser productivos. Sin embargo, pagan un precio muy alto si estos métodos (presión, situaciones límite, estrés, ira,…) son utilizados con frecuencia para aumentar su productividad, ya que terminan sufriendo de manera crónica estados de ansiedad, depresión, preocupación, frustración, culpa, trastornos de la personalidad, etc.

BUSCANDO EN LA MEMORIA
La memoria de una persona con TDAH es como una biblioteca inmensa y desorganizada. Contiene montones de información en fragmentos, pero no tiene los libros enteros. La información existe en muchas formas -como artículos, videos, clips de audio, páginas de internet-, pero no hay ningún catálogo de fichas para localizarla.
Cada persona con TDAH tiene su propia forma de almacenar esa enorme cantidad de material. Los elementos importantes (que no tienen que ser importantes para otra persona) no tienen un lugar fijo o están completamente escondidos en la memoria de una persona con TDAH porque la información y los recuerdos que están fuera de del alcance de su  vista son invisibles.
Su mente es un ordenador con una memoria RAM ineficaz en la gestión de la información del disco duro. Si bien la información que necesitan está en su memoria, es muy frecuente que no puedan localizarla o acceder a ella cuando la necesitan.
Por otra parte, su dificultad para ignorar elementos irrelevantes sobrecarga su memoria con menudencias de la vida cotidiana, dejando muy poco espacio para los nuevos pensamientos y los recuerdos, por lo que algo tiene que ser descartado u olvidado para conseguir espacio para la nueva información.

NO TIENEN UNA PERCEPCIÓN CLARA DE SÍ MISMOS
Las personas con TDAH tienen poca conciencia de sí mismas. Mientras que son capaces de evaluar perfectamente las acciones de los otros, el promedio de personas con TDAH tienen dificultad para evaluar su propia conducta y rectificar cuando no lo hacen bien, lo que suele deteriorar, sobre todo, sus relaciones sociales. La vulnerabilidad de las personas con TDAH a la retroalimentación negativa de los demás y la falta de capacidad de observarse a sí mismos forman una mezcla extraña, impidiendo que se formen un autoconcepto  (imagen que la persona tiene de sí misma) realista.
Las personas neurotípicas malinterpretan estas dificultades en su conducta, calificándolas de insensibles, narcisistas, indiferentes, o socialmente ineptos/as.

FUENTE:

viernes, 20 de diciembre de 2013

ASÍ DEBEN ACTUAR EN EL AULA LOS PROFESORES PARA AYUDAR A LOS ALUMNOS CON TDAH


Aplicar sencillas pautas les ayudará a solucionar el 80% de su problema y aumentar hasta en dos puntos sus notas finales.
Según algunos estudios, el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) es el trastorno psiquiátrico de mayor prevalencia en la infancia y llega a afectar hasta a un 5% de los niños en nuestro país.
«En los colegios es donde se suelen detectar los problemas y donde está el origen de las soluciones»


16/12/2013 
Los primeros síntomas, por lo general, se manifiestan entre los 5 y 6 años: se distraen con gran facilidad, son impulsivos, dan respuestas poco reflexivas, tienen exceso de actividad motora... Todo ello hace que, en muchos casos, sean difíciles de tratar tanto por los padres en casa, como por los profesores en el colegio.
Ángel Terrón y Alberto Jiménez, socios fundadores de Educ-at, tienen gran experiencia en el tratamiento de este trastorno y afirman que «en la mayoría de las ocasiones es en los colegios donde empiezan los problemas y afortunadamente, cada vez más, el origen de las soluciones».
Según datos de Javier Cabanyes, especialista en Neurología, doctor en Medicina-Cirugía y director del curso de experto en TDAH en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), en cada clase puede haber entre uno y dos niños con este trastorno. «Es necesario que haya un experto en TDAH en cada centro escolar con una triple función: identificar, asesorar y reforzar la intervención multidisciplinaria para ayudar a estos alumnos. Que se sepa manejar bien a estos niños en el aula es casi el 80% de la solución al problema», apunta este especialista.
La dificultad consiste, tal y como explica Fulgencio Madrid, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al TDAH, en que «cuando se detecta a un niño con este trastorno y salta la alarma, a los profesores se les escapa el asunto de las manos porque no saben cómo actuar al no disponer de una formación suficiente para tratar estos casos».
Por este motivo Javier Cabanyes añade que «lo primero que se necesita es formar al profesorado para que sepa qué es este trastorno y qué hacer con el niño que lo padece para generar entornos más apropiados. Esto, aunque no es suficiente, ya es mucho», puntualiza.
HABLAR TAMBIÉN DE LOS ÉXITOS
Fulgencio Madrid explica que en Murcia se puso en marcha un «Protocolo de diagnóstico y tratamiento» en las aulas en colaboración entre Sanidad y Educación. Los resultados han sido muy positivos: en Primaria, el porcentaje de aprobados en junio ha sido del 43%, y del 25% en alumnos con menos de dos suspensos. «Es decir, la tasa de éxito escolar está en el 70%, equiparable al de los alumnos que no tienen TDAH. Al hablar de este trastorno siempre se menciona el fracaso, ya es hora de que hablemos también de los éxitos», asegura Fulgencio Madrid.
UN COLEGIO DEDICADO A ESTOS ALUMNOS
En el colegio Nuevo Velázquez de Madrid saben muy bien cómo sacar rendimiento a los alumnos que padecen TDAH. Sus aulas tienen un máximo de 15 alumnos, por lo que el contacto con los estudiantes que padecen este trastorno es muy cercano.
Para aumentar su rendimiento en los estudios «enviamos cada día a los padres una agenda con lo que han hecho en clase y con los deberes que deben hacer en casa —explica el director de este centro, Carlos González—. Además, al final de cada semana el profesor habla directamente con los padres para evaluar sus avances y así analizar si va por el camino correcto. El contacto escuela-familia es esencial para lograr el éxito en sus avances».
Esta involucración es posible gracias a que el profesorado del colegio Nuevo Velázquez tiene formación específica para atender los casos de TDAH. González asegura que hay padres que traen a sus hijos al centro desesperados porque creen que son unos vagos, pero en realidad los docentes descubren que no es así, que padecen este trastorno.
«Los profesores han aprendido a poner en práctica una metodología que facilita mucho a estos alumnos la asimilación de conceptos. Además, en los exámenes que realizan al final de cada mes, les entregan cada pregunta en una hoja diferente, de manera que cuando la contestan, se les da la siguiente y se evita que se bloqueen.
También se les ayuda a comprender lo que se les pregunta para que no se queden en blanco, porque su dificultad no es la asimilación de conocimientos, sino cómo expresarlos, —apunta González—. «Lo primero que mejora es la propia autoestima de estos chicos».

¿QUÉ PUEDE HACER EL PROFESORADO?
De lo que no hay duda, es que los docentes tienen una situación privilegiada por su posibilidad de estar con muchos niños, observarles y detectar cualquier anomalía que haga sospechar de un posible TDAH.
Pero, ¿qué puede hacer el profesorado para favorecer el aprendizaje de estos alumnos?
  • No se puede olvidar que este trastorno se caracteriza fundamentalmente por déficit de atención, lo que dificulta en ocasiones el entendimiento de conceptos. Por ello, Ángel Terrón señala que es muy útil que el profesor utilice ejemplos prácticos que complementen la teoría, que secuencie la información o emplee medios dinámicos, como el uso de un proyector o nuevas tecnologías, para suplir el déficit atencional, lo que obviamente exige un esfuerzo adicional de los centros y profesores.
  • Otra medida muy sencilla y eficaz —según José Ramón Gamo, director pedagógico de CADE (Centro de Atención a la Diversidad Educativa)— es seccionar el texto en unidades cortas y más simples e, incluso, destacar con otro color la información principal.
  • Cuando llega la hora del examen «es habitual— añade Gamo— que el niño TDAH se bloquee en la primera pregunta, no porque no sepa responder, sino porque le cuesta entender el planteamiento. Por ello es esencial que se le entregue la primera pregunta, se le ayude a comprenderla y que la responda.
  • De manera secuencial se le entregará la segunda pregunta y así sucesivamente. Es una pequeña ayuda para hacer lo que su cerebro no es capaz de realizar. Con esta práctica se consigue que mejoren la nota final entre un 1,5 y 2 puntos. Sí además no se le pone límite de tiempo y se le ayuda a planificarlo, los resultados mejoran hasta en 1,8 puntos».
  • También es importante reforzar las aportaciones. «Es decir, si el niño no consigue su objetivo, pero se está esforzando en ello, el profesor debe valorarlo», apunta Ángel Terrón.
  • Terrón también señala que debe evitarse que el niño salga en mitad de la clase para acudir a sesiones con su orientador porque, ante la mirada del resto de los niños, daña su moral y debilita su motivación».
  • Otra práctica muy acertada es la «tutorización» dentro del aula por parte de otro compañero «puesto que aceptará mucho mejor de sus iguales sugerencias o preguntas como ¿te has apuntado bien los deberes de mañana? «Esta medida cada vez está siendo más adoptada por algunos centros y suele tener buena aceptación», señala Ángel Terrón.
  • El esfuerzo de los estudiantes con TDAH se ve muy potenciado por el aprendizaje cooperativo; es decir, por el trabajo en grupo que permite el intercambio de información entre los alumnos. «El fin no es la competitividad, sino que entiendan los conceptos tratados y puedan elaborarlos pasando a ser una parte activa del aprendizaje. Por otro lado —prosigue Terrón—, mejora las relaciones sociales entre compañeros».
FUENTE:

lunes, 2 de diciembre de 2013

EL TDAH RECONOCIDO POR LEY COMO NECESIDAD ESPECÍFICA DE APOYO EDUCATIVO



El pasado 28 de noviembre de 2013, el Congreso no sólo ha dado luz verde a la LOMCE (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa): también el TDAH ha sido reconocido como necesidad específica de apoyo educativo en el Artículo 71.2  y se registra una enmienda para fijar el Artículo 79 bis por el que se exigirá por ley a todas las comunidades autónomas que se garantice la detección precoz y se atienda adecuadamente a los alumnos con necesidades de aprendizaje por dislexia y trastorno de déficit de atención con hiperactividad.

El jueves 20 de noviembre dicha enmienda ya fue aprobada por el Pleno del Senado, la cual fue incluida en la Comisión de Educación del Senado a propuesta del senador Pedro Eza, de Unión del Pueblo Navarro.
Aunque desde que en 2012 que se conoció el primer borrador, se produjo un rechazo generalizado a la ley entre determinados sectores sociales, este artículo que nombra específicamente al TDAH se ha aprobado en el Senado por 300 votos a favor con 9 en contra y 12 abstenciones.

De esta manera, se considera alumnado con necesidad específica de apoyo educativo aquel que por presentar necesidades educativas especiales, por dificultades específicas de aprendizaje por dislexia y por trastorno por déficit de atención con hiperactividad, por sus altas capacidades intelectuales, por haberse incorporado tarde al sistema educativo o por condiciones personales o de historia escolar, requiera una atención educativa diferente a la ordinaria para que pueda alcanzar el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales y, en todo caso, los objetivos establecidos con carácter general para todo el alumnado.

Incluir el TDAH en la LOMCE es trascendental para todos los niños, niñas y adolescentes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad, que tendrán así una igualdad de oportunidades en el ámbito educativo, con independencia de la comunidad autónoma en la que estén escolarizados, todo ello con rango de ley orgánica. El consenso alcanzado para citar el apoyo al TDAH en la legislación básica estatal ayudará a su permanencia ante reformas futuras de la ley.

FUENTES:

domingo, 1 de diciembre de 2013

CONSTRUIR UNA RELACIÓN DE PAREJA SANA CUANDO TIENES TDAH


Las personas con TDAH pueden hacer mucho para construir una relación de pareja sana..
Evita utilizar al TDAH como excusa en la relación.

     

Las personas que tienen TDAH y que mantienen una relación de pareja, a menudo no se sienten entendidas por éstas, quienes interpretan sus conductas como descuidadas o intencionadas; las parejas de las personas con TDAH suelen sentirse frustradas cuando su compañero/a con TDAH, sin intención, rompe compromisos, olvida y extravía cosas, llega tarde o actúa impulsivamente.

La relación también se empieza a erosionar cuando la comunicación se resiente, ya que los adultos con TDAH tienden a interrumpir las conversaciones, tienen mucha dificultad para organizar sus pensamientos o para concentrarse en una conversación y dejan escapar comentarios inapropiados, lo cual muchas veces hiere los sentimientos de su pareja.

Todo esto hace que, de manera muy probable, la relación entre la pareja se transforme en una dinámica padre-hijo, ya que las parejas sin TDAH al intentar ser un apoyo pueden llegar a interactuar más como si fueran padres de su pareja con TDAH que como compañeros/as.

Sin embargo, esto no quiere decir que la relación esté acabada. Por el contrario, las personas con TDAH pueden hacer mucho para construir una relación sana, aprendiendo a convertirse en oyentes activos y a comunicarse mejor.
Aquí te dejamos 12 estrategias de comunicación y escucha activa que cualquier persona puede aprender y mejorar:

  1. Parafrasea. Parafrasear lo que la otra persona dice para no perder el hilo. Hacer preguntas también puede ayudarte a mantenerte concentrado/a en la conversación. Esto también le demuestra a la otra persona que estás verdaderamente interesado en su perspectiva.
  2. Sé curioso/a. Para mantener una escucha activa, concentrarte en lo que encuentres más interesante de todo lo que tu pareja está diciendo. ¿Sobre qué te gustaría saber más? Pregúntale a tu pareja y escucha su respuesta.
  3. Presta atención a las señales no verbales. Pon atención al lenguaje corporal de tu pareja y el tono de su voz. ¿Qué es lo que te está diciendo el lenguaje corporal de tu pareja? ¿Qué emociones transmite con su voz?
  4. Limita tu conversación. Si al cabo del rato empiezas a salirte de la conversación, entonces debes limitar su duración. Hazle saber a tu pareja cuándo estás teniendo un día especialmente difícil para concentrarte.
  5. Utiliza tu inquietud como una ventaja. Los expertos sugieren que utilices un objeto pequeño -una bola de estrés o una cinta elástica- para mantenerte concentrado. Prueba varias técnicas para descubrir qué es lo que te funciona mejor. Asegúrate de que con ello no distraes a otras personas.
  6. Informa a tu pareja sobre el TDAH. Ayuda a tu pareja a entender lo que significa tener TDAH, los síntomas con los que luchas y lo que tu pareja puede esperar. Esto les ayuda a  que empaticen, a que eviten errores comunes (como una relación padre-hijo) y a que se construya una relación positiva.
  7. Maneja tu TDAH. Si bien esto es necesario para cualquier persona, es especialmente beneficioso para un individuo con TDAH: dormir lo suficiente, participar en actividades físicas, llevar una dieta equilibrada, etc. En algunos casos, quizás también necesites tomar medicación y trabajar en conjunto con tu terapeuta.
  8. Evita utilizar el TDAH como excusa en la relación. Habla con tu pareja sobre cómo estás manejando tus síntomas y cómo estás afrontando los desafíos. Aprovecha todos tus puntos fuertes.
  9. Piensa en lo que es importante para tu pareja. Los expertos recomiendan preguntarse sobre qué es lo que realmente necesitas mi pareja de mi y que no está recibiendo Esto permite identificar una acción específica y encaminarse según estas necesidades.
  10. Pensar en lo positivo. La negatividad engendra negatividad. Centrarse siempre en los problemas o en el TDAH sólo hará que éstos se mantengan como foco central. Recordad por qué iniciasteis la relación y pensad en lo que os gusta del otro.
  11. Trabaja sobre lo que está funcionando. Alimenta los aspectos que mantienen la relación viva. Por ejemplo, si os gusta tener una conversación interesante en la cena no encendáis la TV.
  12. Busca ayuda. Consulta con un especialista que tenga entrenamiento y experiencia trabajando con el TDAH. Esto puede suponer la diferencia en la ayuda de una relación que está luchando por mejorar.
El TDAH puede afectar a tu relación. Pero no tiene por qué arruinarla. Concéntrate en manejar tu condición de manera eficaz, mejora tus habilidades de escucha y comunicación y construye sobre las cosas positivas de tu relación.

FUENTE:

Artículo originalmente publicado en Psychcentral y traducido inicialmente por David Aparicio y Alejandra Alonso.