TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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martes, 12 de mayo de 2015

TDAH en adultos. ORGANIZARSE Y PRIORIZAR



CÓMO EVITAR ESTAR SATURADO DE TRABAJO

Si te involucras en muchos proyectos o si se te acumulan las tareas, seguro que estarás saturado de trabajo, sin tiempo para nada. Analicemos las razones que te llevan a ese estado y qué puedes hacer para evitarlo.

Consejos para no estar desbordado de trabajo

¿Te sientes desbordado? ¿Saturado de obligaciones y compromisos, sin tiempo y a punto de estallar? Si te sientes exactamente así y no sabes cómo evitarlo o, peor, piensas que hoy en día es lo normal y hay que aguantarse, es muy importante que conozcas las cuatro razones por las que estás así y las seis soluciones que te ofrezco.
Lo primero que tienes que saber es que no tienes por qué estar desbordado, que puedes cambiar las cosas y, para ello, el primer paso es averiguar qué es lo que te ha llevado a esa situación.

Razones que te llevan a estar saturado en el trabajo

En general, se debe a una o varias de estas cuatro razones:
  • No sabes decir no ni poner límites ni a personas ni a proyectos.
  • Subestimas el tiempo (y energía) que te va a llevar un proyecto o compromiso.
  • Estás haciendo demasiadas cosas diferentes a la vez.
  • Te exiges demasiado, quieres hacerlo todo tú.

¿Te suenan? ¿Cuál es la más problemática para ti?

Eso es lo primero que tienes que saber, cuál es la causa de que estés saturado de trabajo y a punto de estallar. Puede ser que tengas un poquito de cada una pero, ¿hay alguna que te afecte especialmente?
A mi, por ejemplo, el estar involucrada o tener que preocuparme de muchas cosas distintas a la vez me supone bastante estrés, y lo tengo muy en cuenta a la hora de aceptar nuevas propuestas.

El segundo punto importante es que te des cuenta de que todo esto ha sido y es elección tuya. Tú eliges cuáles son tus prioridades, lo que haces o no haces, a quién le dices que sí y a quién le dices que no. No pienses que es algo que te ha pasado, tú mismo te has llevado a este estado. Es importante que lo tengas en cuenta. ¿Lo bueno? Que si tú te has metido en este problema, también podrás salir de él.

Qué hacer para no estar saturado de trabajo
  • Aprende a decir no y a poner límites. Ya he escrito varias veces sobre la importancia de decir no, fundamental para tener una vida más relajada y sentirte satisfecha con lo que haces. Yo tengo la suerte de saber decir que no con facilidad (demasiado a veces), pero sé que para muchos es muy difícil.
  • Planifica las cosas con más tiempo. Siempre considera más tiempo del que crees que necesitarás, así no llegarás agobiado. Esto se aplica tanto a objetivos que te plantees como a fechas límite para proyectos o trabajos, o a citas que tengas programadas. Añade más tiempo del que crees que te va a llevar y notarás una gran diferencia en tus niveles de estrés.
  • Determina el número de actividades que puedes hacer. Todos tenemos un límite, analiza lo que haces y piensa si sigues siendo productivo y eficaz cuando estás involucrado en diez proyectos, o en cinco o en dos. Todos somos diferentes, tú puedes preferir trabajar solamente en una cosa y cuando acabes empezar otra, o llevar dos o tres a la vez. Lo que funcione para ti, pero que funcione.
  • Delega para no estar saturado. Dejemos esto claro de una vez, no puedes ni tienes por qué hacerlo todo tú mismo. Es hora de definir qué es lo importante para ti y qué es lo que realmente sólo tú puedes hacer, y lo demás delégalo.
  • Evita el agobio estableciendo prioridades. Es hora también de determinar qué es lo verdaderamente importante para ti, para que saques tiempo para eso. No hay tiempo para todo, al menos no para todo a la vez, así que tienes que conocer muy bien tus prioridades. ¿A qué personas quieres de verdad dedicarles tu tiempo? ¿Qué proyectos son los que tienes que acabar primero? ¿Qué puedes posponer? Y no me digas que no puedes posponer nada, porque si sigues así lo único que harás será empeorar la situación. Así que vuelve a pensar, si no te quedara más remedio, ¿qué podrías posponer?. Acepta que no te queda más remedio, si de verdad quieres cambiar ese estado de estar al límite.
  • Agrupa tareas similares. Programa tu agenda de forma que si tienes que hacer llamadas sean todas el mismo día, o si tienes que salir para algo que sea todo a la vez. Así estarás más centrado, ya que hacer cosas muy diferentes puede hacer que pierdas energía y te desconcentres con facilidad.
Salir de ese estado de agobio y saturación depende única y exclusivamente de ti. Recuerda que es tu vida y tú decides a qué y a quién quieres dedicarle tu tiempo.

FUENTE:
Aida Baida Gil

CÓMO PRIORIZAR: PRIMERO ¿LO URGENTE O LO IMPORTANTE?

A la hora de priorizar, es muy importante determinar qué se considera urgente y qué importante. Si somos capaces de diferenciarlo, nuestro tiempo va a ser mejor aprovechado.
En la imagen inferior os dejamos el gráfico con el que tomamos las decisiones de priorización en nuestra web. Se puede observar qué hacer en cada una de las situaciones posibles.


Urgente Vs Importante ¿Qué hacer primero?

El presidente estadounidense Eisenhower dijo que las decisiones más urgentes rara vez son las más importantes.
Los manuales dicen que lo primero que tenemos que hacer es lo urgente porque tenemos menos tiempo que para hacer algo que sea importante.
Lo primero que debemos de hacer para gestionar correctamente el tiempo es desglosar la tarea en una de los cuatro posibles escenarios para luego proceder.

Hay cuatro posibles escenarios

Urgente e Importante

En este caso, la tarea hay que hacerla de inmediato. No esperes más a realizarlo. No tengas pereza, porque cuanto más tiempo tardes en realizarla, más quebraderos de cabeza tendrás.

Importante, pero No Urgente

Nos encontramos ante el caso de que la tarea sea importante, pero no urgente. La recomendación es programarlo para un momento determinado del día. Después de las tardes Urgentes pero No importantes.

Urgente, pero No importante

En este caso, siempre que sea posible, tienes que delegar la tarea a alguien. Si no es posible, prográmala para que esté inmediatamente después de las tareas urgentes e importantes.

Ni importante, ni Urgente

En este caso, olvídate de la tarea. No tiene que hacerte perder ni un solo minuto. Hay que aprovechar el tiempo al máximo y esta tarea no te va a proporcionar ningún beneficio (a no ser que sea para algún familiar o amigo).
Pinchar aquí para descargar gráfico

Recomendación

Otro método para organizar mejor el tiempo es hacer una lista con todo lo que uno quiere hacer un día determinado, basándonos en el método anterior. Se clasifican las tareas y se empieza con la primera de la lista. No se pasa a la siguiente hasta que no se ha terminado la anterior. Cuando la terminamos, la tachamos y seguimos con la siguiente.
Más vale tarde que nunca, pero es mejor que nunca sea tarde.

FUENTE:



CONSEJOS PARA SER MÁS EFICIENTES EN EL TRABAJO

La empresa actual nos demanda que seamos "multitarea", sin embargo, esto acaba convirtiéndose en una interminable cadena de interrupciones que nos lleva a una gran pérdida de tiempo, con el consiguiente estrés. Podremos mejorar esto con mayor eficiencia en el trabajo organizando la documentación mediante carpetas. 

Aquí van más consejos:

Haz una sola cosa a la vez

Claro que las prioridades pueden cambiar en cualquier momento. Ahí es donde entra tu flexibilidad, y esa "sola cosa" tiene que cambiar. Recoge la documentación que tenías sobre la mesa, métela en una subcarpeta (las hay de diferentes colores para distinguirlas), rotúlala con un postit y déjala en una esquina de tu mesa.
Saca la documentación de la nueva tarea que ahora es más urgente y ponte con ella "a piñón". Si estás trabajando con documentos de Windows o Mac, harás lo mismo: crear una carpeta para el tema con el que estabas, archivar en ella los documentos, apuntar en el bloc de notas o documento de Word las páginas Web con las que estabas trabajando y salvarlo dentro de la carpeta, creando una nueva para la siguiente tarea. Esto te ayudará en tu organización del trabajo.

Ser flexible te dará eficiencia

La eficiencia está basada en la flexibilidad con la que cambias de tema, y no en que tengas siete temas sobre la mesa con el consiguiente revoltijo de documentación. Tendrás que ir combinando los temas para que ninguno se quede sin empezar, pero la eficiencia real está en saber priorizar.

Para priorizar con eficiencia, hay tres cosas que debes tener en cuenta:
  • Qué tareas son más importantes
  • Qué tareas son más urgentes
  • Qué tareas hay con más probabilidades de que te pidan que reportes, ya sea el cliente o tu propia empresa
  • Organiza el trabajo al terminar tu jornada

Organiza el trabajo a diario 

Organiza el trabajo diario dedicando 10 minutos al finalizar tu jornada. Así podrás dejar bien archivadas las tareas en carpetas y decidir por dónde empezar al día siguiente. Dedica otros cinco minutos al comenzar la nueva jornada para tener también en cuenta las nuevas tareas que surjan a primera hora.
Ganarás mucho tiempo cada día al no desperdiciarlo en tratar de "encontrarte" entre tu maraña de papeles, pestañas abiertas de páginas Web y prioridades confusas por no usar carpetas.

Te recomendamos seguir estos consejos sobre tu documentación para eliminar el desorden físico y mental, y para conseguir mayor eficiencia en la organización del trabajo. Y no olvides utilizar carpetas y subcarpetas para organizar bien tus tareas.

FUENTES:
Marta Morón.

lunes, 17 de marzo de 2014

HASTA EL 97% DE LOS ADULTOS QUE TIENEN TDAH NO LO SABEN


Luz Sela
Miércoles, 12/03/14 -

Un 4% de españoles padecen trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
La falta de diagnóstico en la infancia empeora el trastorno en la edad adulta.
Muchos se enteran en la consulta a la que acuden para tratar a sus hijos.
"El TDAH estalla al llegar a la edad adulta porque desaparecen muros de contención como la escuela o la familia", dice el doctor José Antonio Ramos Quiroga, psiquiatra del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.


Según un estudio publicado el pasado 12 de marzo por el New York Times, basado en los datos de Express Scripts, el número de adultos que toma medicación para tratar el déficit de atención e hiperactividad se ha duplicado desde 2008 a 2012.
Los expertos piden más comprensión hacia este trastorno y advierten de que no es sólo cosa de niños. Según el estudio, aproximadamente 10 millones de adultos americanos podrían padecerlo, frente a los apenas 2'6 que han sido diagnosticados.“

"La primera definición del TDAH la tenemos ya en 1775 y que es un trastorno crónico lo sabemos desde 1902”. El doctor José Antonio Ramos Quiroga, desbarata, de entrada, a cualquiera que se dirija al TDAH como el “trastorno del siglo XXI”. Desde hace 400 años se conoce, pero a día de hoy el 97 por ciento de los adultos que lo padecen, no están diagnosticados. La paradoja alerta a los propios científicos que advierten de la necesidad de tomar conciencia de un trastorno que ha condicionado, sin saberlo, la vida de muchas personas. Entre el 3 y el 4 por ciento de los españoles, según algunos estudios. 

Son un auténtico desafío para los especialistas, que en consulta han identificado hasta tres tipos de pacientes: 
  • El que ha seguido un tratamiento desde la infancia, pero cuyo trastorno se mantiene en la edad adulta. 
  • El del adulto joven que no ha sido diagnosticado y llega a consulta debido a un comportamiento problemático. 
  • Y aquellos otros pacientes que derivan desde centros de drogodependencias. 

En el 89 por ciento de los casos,  el TDAH lleva asociados otros trastornos, como ansiedad, bulimia, ludopatías o adicciones. 
Aunque con enorme retraso, que se hable de nuevos casos significa también un éxito: “Está empezando a diagnosticarse mejor, y nos tendríamos que felicitar por ello”, dice Ramos Quiroga, que en 2002 abrió el primer centro de nuestro país para identificar y tratar el TDAH en adultos. Desde el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona su equipo de investigación ha publicado ya casi un centenar de artículos internacionales sobre la prevalencia del trastorno pasada la infancia y la adolescencia.

Por fin, empieza a desterrarse la idea de que va únicamente asociado a los más pequeños y comienza a ser diagnosticado. 
“La clasificación de trastornos mentales americanos se ha abierto más a la sintomatología del adulto”, dice Isabel Rubió, de la Fundación ADANA, en la que atienden a personas con el trastorno. “Hasta hace muy poco se creía que solo pasaba en niños y adolescentes. Pasaba más desapercibido porque no había unos síntomas de identificación”. 

Ana Miranda, catedrática de Psicología Evolutiva de la Universidad de Valencia, y directora de una investigación para el seguimiento en la edad adulta de niños diagnosticados con TDAH comparte el diagnóstico. “Hasta ahora se consideraba que desaparecía en la adolescencia. Ahora se constata que es un trastorno crónico que puede durar a lo largo de todo el ciclo vital”.

Se sabe que el 70 por ciento de los niños que nunca fueron tratados de su trastorno, acabarán padeciéndolo también al llegar a la edad adulta: “es un trastorno del neurodesarrollo, por tanto algunos de los síntomas tienen que haberse manifestado en la infancia. Otra cosa es que hayan pasado desapercibidos”, dice Rubió. En ocasiones, esos síntomas, en la infancia leves, estallan al llegar a la edad adulta. “Puede que haya sido un niño con TDAH con poca problemática, pero que al llegar a adulto se incrementa mucho, porque desaparecen los muros de contención”, apunta el doctor Ramos Quiroga. Se caen los patrones de la escuela, de la familia, del núcleo materno... Ese niño ya adulto tiene que organizarse por sí mismo y lidiar con más variables en una vida complicada y eso sobrepasa a estos pacientes.

Un dato revelador lo dan las estadísticas de prevalencia por géneros. En los más pequeños, la brecha se abre del dos por ciento de las niñas al ocho en los niños, pero en adultos la proporción es del uno a dos. La explicación se encuentra en los propios parámetros naturales de comportamiento entre unos y otros, de forma que los niños tienden también a manifestar más síntomas, mientras que las niñas los “silencian”. “Hasta ahora habían sido identificadas como chicas con bajo desarrollo intelectual”, dice Rubió, cuando en realidad padecían un trastorno no diagnosticado.

Precisamente, muchas madres con TDAH se enteran de que lo padecen cuando acuden a consulta por el problema de su hijo y se ven reflejadas en su sintomatología. El trastorno tiene un fuerte componente genético. Tanto, que hasta en el 70 por ciento de los casos, un niño con déficit de atención o hiperactividad tiene unos padres que también lo padecen, en la mayoría de los casos sin saberlo. Las ahora madres “son niñas que no han sido diagnosticadas porque no han molestado, no han generado una atención por parte de nadie” pero que ahora se ven desbordadas con los síntomas de su hijo, precisamente porque su propio trastorno les impide gestionarlos y responder a ello con eficacia. La situación acaba sobrepasándolas y en algunos casos pueden acabar padeciendo una depresión.

“En los años 40 o 50 la realidad española era muy diferente”, dice Ramos Quiroga, “las posibilidades de tener un acceso correcto a la salud mental infanto juvenil eran mínimas. Han crecido con esa sensación de que no tenían capacidades, cuando en el fondo hay un problema que es reversible”. Cogerlo a tiempo es fundamental.


"TDAH sin metástasis"“

Un oncólogo quiere un cáncer delimitado y sin metástasis. Nosotros nos encontramos casi siempre TDAH con metástasis”, dice este especialista. Buena prueba de la importancia de un diagnóstico temprano. Los expertos recuerdan que el trastorno debe abordarse desde una perspectiva multidisciplinar y afirman que el paciente reacciona ya de forma muy positiva cuando se identifican sus síntomas y se les pone una etiqueta. Eso le alivia, porque pone orden a una situación que creía desbordada por su propia incapacidad. A partir de ahí se aplica toda una terapia psicológica y conductual, que, siempre dependiente del grado, suele dar buenos resultados. También la medicación“.

La gente que banaliza el TDAH y lo interpreta sólo como un problema relacionado con las malas notas es porque no ha visto a pacientes. La gran apuesta que tenemos que hacer es predecirlo a tiempo, porque estas personas tienen más riesgo de consumo de sustancias o fracaso escolar. Así podremos hacer tratamientos preventivos”, dice el doctor José Antonio Ramos. Cerca del 50 por ciento de los adultos con el trastorno desarrollan una adicción a la droga. Unas cifras que destapan un auténtico problema de salud pública y ante el que las autoridades sanitarias aún no han reaccionado.

“Sabemos que la obesidad afecta a un porcentaje muy amplio de niños, y hacemos prevención. Pero aquí no. Mejoremos las pautas educativas”, aconseja.Todos coinciden en que hace falta más especialización. Universitaria y profesional. “Muchas personas no son diagnosticadas, porque en sus comunidades autónomas no hay especialistas”, afirma la doctora Miranda. Falta formación en las universidades, y los médicos, psicólogos y psiquiatras, deben asumirla por su cuenta. Y también se echa en falta más concienciación social y más sensibilidad hacia este problema. “Es verdad que todavía hay muchas personas que creen que el trastorno no existe, que es un problema de falta de educación de los padres. Es un trastorno reconocido”, recuerda Rubió.

¿Excesivamente medicamentados?

Las autoridades sanitarias de EEUU alertaban en un informe publicado el año pasado del incremento de los diagnósticos de TDAH en niños y también del exceso de fármacos utilizados en su tratamiento. Según el estudio, uno de cada diez adolescentes de secundaria estaría recibiendo medicación en este momento. Algunos expertos veían en estas cifras el intento de mejorar por la vía rápida las calificaciones de los estudiantes y la presión de los padres para variar el comportamiento de su hijo, sin tener en cuenta las consecuencias: insomnio, problemas nerviosos, etc. El doctor José Antonio Ramos Quiroga niega tajante que exista una sobremedicación: “Sabemos que el trastorno afecta al 6 por ciento de los niños y ni de largo está medicado el 2 por ciento. Y en adultos es todavía mucho más bajo, sólo el 0'007 por ciento de los adultos reciben medicación, muy por debajo del 3 o el 4 que lo padece”. Afirma que el debate es un ámbito del desconocimiento, porque las terapias inciden siempre en una dimensión multidisciplinar. “Es como si el niño tiene cuarenta de fiebre. Hay que dar medicación”, dice la doctora Isabel Rubió.

FUENTE:

domingo, 1 de diciembre de 2013

CONSTRUIR UNA RELACIÓN DE PAREJA SANA CUANDO TIENES TDAH


Las personas con TDAH pueden hacer mucho para construir una relación de pareja sana..
Evita utilizar al TDAH como excusa en la relación.

     

Las personas que tienen TDAH y que mantienen una relación de pareja, a menudo no se sienten entendidas por éstas, quienes interpretan sus conductas como descuidadas o intencionadas; las parejas de las personas con TDAH suelen sentirse frustradas cuando su compañero/a con TDAH, sin intención, rompe compromisos, olvida y extravía cosas, llega tarde o actúa impulsivamente.

La relación también se empieza a erosionar cuando la comunicación se resiente, ya que los adultos con TDAH tienden a interrumpir las conversaciones, tienen mucha dificultad para organizar sus pensamientos o para concentrarse en una conversación y dejan escapar comentarios inapropiados, lo cual muchas veces hiere los sentimientos de su pareja.

Todo esto hace que, de manera muy probable, la relación entre la pareja se transforme en una dinámica padre-hijo, ya que las parejas sin TDAH al intentar ser un apoyo pueden llegar a interactuar más como si fueran padres de su pareja con TDAH que como compañeros/as.

Sin embargo, esto no quiere decir que la relación esté acabada. Por el contrario, las personas con TDAH pueden hacer mucho para construir una relación sana, aprendiendo a convertirse en oyentes activos y a comunicarse mejor.
Aquí te dejamos 12 estrategias de comunicación y escucha activa que cualquier persona puede aprender y mejorar:

  1. Parafrasea. Parafrasear lo que la otra persona dice para no perder el hilo. Hacer preguntas también puede ayudarte a mantenerte concentrado/a en la conversación. Esto también le demuestra a la otra persona que estás verdaderamente interesado en su perspectiva.
  2. Sé curioso/a. Para mantener una escucha activa, concentrarte en lo que encuentres más interesante de todo lo que tu pareja está diciendo. ¿Sobre qué te gustaría saber más? Pregúntale a tu pareja y escucha su respuesta.
  3. Presta atención a las señales no verbales. Pon atención al lenguaje corporal de tu pareja y el tono de su voz. ¿Qué es lo que te está diciendo el lenguaje corporal de tu pareja? ¿Qué emociones transmite con su voz?
  4. Limita tu conversación. Si al cabo del rato empiezas a salirte de la conversación, entonces debes limitar su duración. Hazle saber a tu pareja cuándo estás teniendo un día especialmente difícil para concentrarte.
  5. Utiliza tu inquietud como una ventaja. Los expertos sugieren que utilices un objeto pequeño -una bola de estrés o una cinta elástica- para mantenerte concentrado. Prueba varias técnicas para descubrir qué es lo que te funciona mejor. Asegúrate de que con ello no distraes a otras personas.
  6. Informa a tu pareja sobre el TDAH. Ayuda a tu pareja a entender lo que significa tener TDAH, los síntomas con los que luchas y lo que tu pareja puede esperar. Esto les ayuda a  que empaticen, a que eviten errores comunes (como una relación padre-hijo) y a que se construya una relación positiva.
  7. Maneja tu TDAH. Si bien esto es necesario para cualquier persona, es especialmente beneficioso para un individuo con TDAH: dormir lo suficiente, participar en actividades físicas, llevar una dieta equilibrada, etc. En algunos casos, quizás también necesites tomar medicación y trabajar en conjunto con tu terapeuta.
  8. Evita utilizar el TDAH como excusa en la relación. Habla con tu pareja sobre cómo estás manejando tus síntomas y cómo estás afrontando los desafíos. Aprovecha todos tus puntos fuertes.
  9. Piensa en lo que es importante para tu pareja. Los expertos recomiendan preguntarse sobre qué es lo que realmente necesitas mi pareja de mi y que no está recibiendo Esto permite identificar una acción específica y encaminarse según estas necesidades.
  10. Pensar en lo positivo. La negatividad engendra negatividad. Centrarse siempre en los problemas o en el TDAH sólo hará que éstos se mantengan como foco central. Recordad por qué iniciasteis la relación y pensad en lo que os gusta del otro.
  11. Trabaja sobre lo que está funcionando. Alimenta los aspectos que mantienen la relación viva. Por ejemplo, si os gusta tener una conversación interesante en la cena no encendáis la TV.
  12. Busca ayuda. Consulta con un especialista que tenga entrenamiento y experiencia trabajando con el TDAH. Esto puede suponer la diferencia en la ayuda de una relación que está luchando por mejorar.
El TDAH puede afectar a tu relación. Pero no tiene por qué arruinarla. Concéntrate en manejar tu condición de manera eficaz, mejora tus habilidades de escucha y comunicación y construye sobre las cosas positivas de tu relación.

FUENTE:

Artículo originalmente publicado en Psychcentral y traducido inicialmente por David Aparicio y Alejandra Alonso.

lunes, 30 de abril de 2012

TRATAMIENTO DEL TDAH: medicina basada en pruebas

En el marco del Seminario TDAH: origen y desarrollo, organizado el 09 de junio de 2011 por la Fundación Tomás Pascual y Pilar Gómez-Cuétara y el Instituto Tomás Pascual Sanz, el Dr. Josep Antoni Ramos-Quiroga pronunció la ponencia Tratamiento del TDAH: medicina basada en pruebas.
Dr. J. Antoni Ramos-Quiroga, coordinador del Programa TDAH del Hospital Universitario Vall d´Hebron y Profesor Asociado de la Universidad Autónoma de Barcelona
Cuando hablamos del tratamiento del TDAH no hablamos de suposiciones sino que hay todo un cuerpo científico detrás que nos guía de qué es lo que tenemos que hacer en la práctica habitual.
Hoy en día y más desde el ámbito de la sanidad pública, tendremos que aplicar aquellos instrumentos que hayan demostrado científicamente eficacia, efectividad, eficiencia y seguridad.
Situación actual
El 1,8 por ciento de los niños y adolescentes de la población general reciben medicamentos indicados para el TDAH pero, en cambio, hablamos de que el TDAH afecta al 6 por ciento de los niños. Esto quiere decir que más de la mitad de los niños están sin tratamiento.
En el caso de los adultos la cifra es todavía más escandalosa. Hoy sabemos, según estudios realizados, que el TDAH en adultos afecta al tres por ciento de la población general y según datos de Tarragona están tratados un 0,07 por ciento. Esto nos indica que el TDAH es un trastorno que en niños y en adultos está infradiagnosticado e infratratado.
Diferentes estudios, alguno de nuestro grupo de trabajo, han demostrado que el tratamiento es seguro desde el aspecto de alteraciones citogenéticas y, en un estudio de nuestro grupo, demostramos que el gen latrofilina 3 (LPHN3) tenía un impacto en la génesis del TDAH en adultos (Genes, Brain Behavior 2010).
Tratamiento del TDAH Infantil. Guía de práctica clínica
En España disponemos de una "Guía de práctica clínica" (mostrada en este blog, en el apartado Guías y Protocolos de Sanidad) basada en la evidencia científica, equiparable a las guías internacionales. Ha sido publicada en el 2010 y copatrocinada por el Gobierno de Cataluña, el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Sanidad. Fue coordinada por el grupo de investigación del hospital Sant Joan de Déu, por el doctor Alda.
Esta guía se centra en niños y adolescentes (6-18 años). La metodología es excelente, revisa toda la evidencia científica existente y, en casos en los que no había un cuerpo científico, se llegó a un consenso entre todo el grupo multidisciplinar.
En la guía están explicados de forma detallada todos los procedimientos que se siguieron para la revisión de artículos y de otras guías y esto hace que, en base a la escala AGREE -que mide la calidad de una guía-, tenga una de las máximas puntuaciones a nivel internacional.
El grupo multidisciplinar está formado por neuropediatras, psicólogos, psiquiatras e, incluso, miembros de asociaciones de familiares.
El objetivo es, a partir de la evidencia científica, dotar a los clínicos, profesores y a los padres de un instrumento que sirva para mejorar el manejo del TDAH en el día a día.
La máxima evidencia son los estudios ++, que son metanálisis -grandes revisiones de todo los publicado- o ensayos clínicos controlados. En base a una escala de evidencia se agruparon una serie de grados de recomendación. El grado de máxima recomendación es el A, que recoge los metanálisis y ensayos clínicos.
La guía habla también de cómo hacer el diagnóstico, el seguimiento y una serie de recomendaciones en el aula.
Enfocado en el tratamiento, la guía nos recomienda, con un grado de evidencia bastante alto -grado B-, la aplicación de un programa de entrenamiento conductual para los padres y los niños con TDAH.
Con un grado de evidencia menor -grado D- la guía recomienda, si el niño tiene un TDAH leve o en el caso de que la familia rechazara un tratamiento farmacológico o de que el niño fuera menor de cinco años, comenzar por un tratamiento conductivo conductual psicológico, que sería el de primera elección.
Dentro del ámbito psicopedagógico con un alto grado de evidencia científica recomienda que los niños y adolescentes con TDAH deben de precisar un programa de intervención que sea individualizado a nivel del ámbito escolar, que incluya aspectos académicos, sociales y conductuales.
Los expertos de la guía recomiendan que los programas en la escuela deben implicar a la mayor parte del cuadro docente del centro. Por otro lado, cuando hay un mayor impacto a nivel del rendimiento académico, va a ser imprescindible hacer una mejora de esa competencia académica en el ámbito escolar.
Respecto al tratamiento farmacológico, la guía -con la máxima evidencia científica- recomienda el uso de metilfenidato y de atomoxetina. El primero tiene más años de evolución en el mercado.
Un niño con TDAH probablemente va a estar en tratamiento durante muchos años y por ello es importante conocer si el tratamiento va a ser seguro. Y la guía dice que el tratamiento va a ser eficaz a largo plazo y no va a comportar mayores problemas.
El tratamiento combinado, farmacológico y psicológico conductivo conductual, debe considerarse de primera elección en los casos graves o severos.
La guía también habla de cómo tratar aspectos comórbidos (en personas con epilepsia o autismo). Y no han demostrado eficacia los tratamientos homeopáticos o la recomendación de hacer dietas restrictivas.
Algoritmo de tratamiento
La guía propone un algoritmo de tratamiento. Si tenemos un diagnóstico de TDAH leve recomienda comenzar por un tratamiento psicológico de tipo conductivo conductual y apoyo escolar. Ambos tratamientos deben proporcionarse de forma homogénea, junto con la terapia conductual para padres. Si esto no es eficaz tenemos que implementar un tratamiento farmacológico.
Si tenemos un diagnóstico de TDAH moderado o grave hay que hacer un tratamiento multimodal que incluya tratamiento psicológico y farmacológico. Podemos comenzar por metilfenidato o atomoxetina. La guía recomienda hacer una revisión cada tres meses del peso, talla, frecuencia cardiaca y tensión arterial.
TDHA en adultos
La situación actual es que en Europa (excepto en Alemania que recientemente se ha aprobado la indicación de metilfenidato para adultos) no tiene la indicación, es decir en el prospecto no pone que está indicado para adultos. Esto hace que haya en torno a 10-20 millones de adultos con TDAH que están huérfanos de recibir un tratamiento. Esto va a cambiar en las próximas semanas en toda la Unión Europea de forma global porque tendremos la indicación del metilfenidato de liberación prolongada.
En una publicación del British Journal of Psychiatry se estudió la persistencia del trastorno a lo largo de la vida y, afortunadamente, con los años hay un porcentaje de niños que van a dejar de tener el trastorno, pero el 40 por ciento van a continuar teniéndolo en la edad adulta y, en cambio, si se compara el porcentaje de personas que mantienen el tratamiento cae dramáticamente. Esto es un problema muy serio -en la adolescencia es cuando más se abandona- porque puede aparecer el consumo de drogas. A lo largo de la vida el 40 por ciento de las personas que tienen un TDAH van a tener una dependencia al cannabis, la cocaína, el alcohol... es decir, a las drogas en general.
En definitiva si no tratamos ni a la mitad de TDAH, quizás no tendríamos que empezar a replantear si un porcentaje del fracaso escolar es debido a que no manejamos correctamente la dislexia, el TDHA y otros trastornos psiquiátricos en la infancia. Si nos vamos a Finlandia, Suecia o Noruega el número de chavales en tratamiento es el doble que en España y el fracaso escolar es la mitad.
En el último metanálisis que se ha publicado respecto a la eficacia del metilfenidato en adultos con TDAH, de nuestro grupo, estudiamos qué factores clínicos moderan la mayor o menor eficacia del metilfenidato en adultos. Se observó que hay una heterogeneidad en los resultados porque hay factores que modulan la respuesta al metilfenidato y estudiamos la dosis, la formulación, las semanas de tratamiento, los trastornos comórbidos. Existe una clara relación dosis y eficacia del metilfenidato. Y en un análisis multivariante observamos cómo la dosis, el tipo de formulación y la presencia de drogas interactuaban entre ellos y tenían gran importancia.
En Cochrane Database 2011 saldrá publicado el primer metanálisis respecto a la eficacia de las anfetaminas para los adultos con TDAH y se observó que las anfetaminas eran realmente eficaces en adultos, pero sólo se incluyen siete estudios.
En el año 2010 la revista JAMA publicaba un ensayo clínico sobre la eficacia de la terapia conductiva conductual para adultos con TDAH que no habían acabado de responder al tratamiento farmacológico. Y demostraba la eficacia de la terapia a las 12 semanas, a los seis meses y al año de seguimiento.
La terapia metacognitiva según una publicación en elAmerican Journal of Psychiatry también demostró eficacia.
Guías Europeas en el adulto
Hay guías de revisiones sistemáticas del manejo del TDAH en adultos: la NICE (National Institute for Health and Clinical Excellence) o la de la Association for Psychopharmacology. Yo les voy a hablar del primer consenso europeo generado por toda la red europea de profesionales que trabajan en el TDAH en adultos. Está publicado en la revista BMC Psychiatry (2010; 10-67) donde se puede descargar. Es una amplísima revisión. La  son 40 profesionales de 18 países y la guía fue realizada entre el año 2003 y 2009.
Y, ¿qué se recomienda? Primero tratar los síntomas del TDAH. Si no lo tratamos las consecuencias van a ser negativas. Y no es muy diferente a lo que se hace en niños. Se hace un tratamiento multimodal en función de las necesidades individuales de cada paciente.
El primer paso es hacer psicoeducación, explicar qué es el TDAH, qué impacto ha tenido a lo largo de su vida y entender los síntomas para poder manejarlos mejor.
Respecto al tratamiento, el consenso europeo recomendaba de forma paralela empezar con tratamiento farmacológico por la elevada eficacia. Los fármacos de elección son estimulantes: metilfenidato o anfetaminas y en segunda línea atomoxetina. Y si fracasan se puede usar bupropion, clonidina, desimipramina, guanfacina o modafinilo.
Como uno de los síntomas es el déficit de atención, si le pautamos medicaciones que requieren tomarse 3 veces al día se van a olvidar. Por ello se ha desarrollado metilfenidato que sólo requiere una toma al día o la atomoxetina que también requiere sólo una toma diaria. Y a nivel infantil favorece que la medicación no la tenga que tomar en la escuela, sino antes de salir de casa.
A veces, se requiere combinar metilfenidato de liberación prolongada con inmediata -tanto en niños como adultos- o atomoxetina con un estimulante si la respuesta no acaba de ser del todo eficaz. Y si hay comorbilidad habrá que tratarla. Los suplementos dietéticos no han demostrado que puedan ser útiles para manejar el TDAH.
Conclusiones
  • Tanto en niños como en adultos se dispone de evidencia científica de la eficacia en el tratamiento del TDAH, tanto de tratamiento psicológico como farmacológico.
  • Si tenemos que hacer tratamiento farmacológico las guías recomiendan empezar por metilfenidato o atomoxetina.
  • El tratamiento psicológico que ha demostrado eficacia es el psicológico cognitivo conductual. No el psicoanálisis.
  • También se dispone de otras opciones de fármacos, pero de los que no hay tantos estudios.
El trastorno de las oportunidades
Para finalizar me gustaría rebautizar el TDAH y llamarlo el trastorno de las oportunidades porque constantemente vemos adultos que no han sido diagnosticados en la infancia y llegan con fracaso escolar, problemas legales, consumos de drogas, en el paro... Y pensamos que es el trastorno de las oportunidades perdidas. Pero por otro lado, es el trastorno de las oportunidades ganadas si hacemos un correcto manejo desde la infancia o en cualquier punto si no lo hemos diagnosticado correctamente en la infancia y podremos ganar esas oportunidades que habíamos perdido.

FUENTE:

miércoles, 7 de diciembre de 2011

ATOMOXETINA (STRATTERA®) Y AUMENTO DE LA PRESIÓN ARTERIAL Y FRECUENCIA CARDÍACA: NUEVAS RECOMENDACIONES

Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios AEMPS

La revisión de los datos procedentes de ensayos clínicos ha mostrado que atomoxetina puede producir cambios clínicamente importantes en la presión arterial y en la frecuencia cardíaca.
Atomoxetina está contraindicado en pacientes con enfermedad cardiovascular o cerebrovascular graves.
Antes de iniciar el tratamiento debe evaluarse la presencia o antecedentes de patología cardiaca.
Se debe llevar a cabo una monitorización de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca durante el tratamiento.
Fecha de publicación: 5 de diciembre de 2011
Atomoxetina (Strattera®) está indicado en el tratamiento del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en niños a partir de los 6 años y adolescentes, como parte de un programa completo de tratamiento. El tratamiento se debe iniciar por un especialista en el tratamiento del TDAH.
Un análisis reciente de los datos combinados de ensayos clínicos controlados y no controlados con atomoxetina en niños y adultos, indicó que la mayoría de los pacientes tratados con atomoxetina experimentan un modesto incremento de la presión arterial (incremento medio inferior a 5 mm Hg) y de la frecuencia cardíaca (incremento medio inferior a 10 lpm), tal y como se recoge en la ficha técnica de Strattera®.
Sin embargo, en esta revisión se observó que una proporción de pacientes tratados con atomoxetina (aproximadamente 6-12% de niños y adultos) experimentaron cambios clínicamente relevantes en la frecuencia cardiaca (20 lpm o más) o en la presión arterial (15-20 mm Hg o más).
Adicionalmente, en un número reducido (15-32%) de los pacientes que experimentaron cambios clínicamente relevantes en la presión arterial y frecuencia cardiaca, éstos se mantuvieron en el tiempo o progresaron.
No es posible identificar factores de riesgo o grupos específicos de pacientes de especial riesgo, por lo que se considera necesario una evaluación clínica y cardiovascular antes y durante el tratamiento con atomoxetina, especialmente en aquellos pacientes que pueden ser susceptibles de un empeoramiento de su situación clínica por este motivo. En el caso de que antes del inicio o durante el tratamiento se identificasen antecedentes o la aparición de enfermedad cardiovascular, se debe llevar a cabo una valoración por un cardiólogo.
Asimismo, el uso de atomoxetina se ha contraindicado en pacientes con enfermedad cardiovascular o cerebrovascular grave (para una información más detallada, consultar la ficha técnica actualizada de Strattera®).
Tomando como base estas conclusiones, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), establece las siguientes recomendaciones para los profesionales sanitarios:
  • El uso de atomoxetina está contraindicado en pacientes con trastornos cardiovasculares o cerebrovasculares graves en los que se puede esperar un deterioro con un incremento en la presión arterial o en la frecuencia cardiaca clínicamente importante.
  • En aquellos pacientes en los que se esté considerando el tratamiento, se recomienda realizar un minucioso examen físico e historia clínica para evaluar la presencia de enfermedad cardíaca.
  • Atomoxetina debe utilizarse con precaución en pacientes que pudiesen empeorar por un aumento de la presión arterial o de la frecuencia cardiaca, tales como pacientes con hipertensión, taquicardia, o enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares.
  • La frecuencia cardíaca y la presión arterial se deben medir y registrar en todos los pacientes antes de que comiencen el tratamiento con atomoxetina, así como después de cada ajuste de dosis y al menos cada 6 meses durante el tratamiento. Si el paciente desarrolla síntomas que sugieran un trastorno cardiaco durante el tratamiento, debe ser remitido a un cardiólogo para una evaluación inmediata.
La ficha técnica y prospecto de Strattera® han sido convenientemente actualizados, pudiéndose consultar en la web de la AEMPS (www.aemps.gob.es, sección CIMA).
Finalmente, se recuerda la importancia de notificar todas las sospechas de reacciones adversas al Centro Autonómico de Farmacovigilancia correspondiente.
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martes, 29 de noviembre de 2011

TDAH EN ADULTOS, TODAVÍA UN PROBLEMA INVISIBLE

Hasta hace poco, el TDAH en adultos (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) era un gran desconocido. Durante mucho tiempo se pensó que los síntomas esenciales de este cuadro se presentaban únicamente en edad infantil pero en los últimos años sabemos que la realidad es otra. Un gran número de personas que padecieron el trastorno en su infancia, continúan manteniendo los síntomas esenciales hasta la vejez. Según Weiss, "el TDAH puede ser el trastorno psiquiátrico no diagnosticado más común en los adultos”.
En los últimos años se ha incrementado de manera considerable el número de estudios acerca de este tema y hoy sabemos con toda certeza que más del 50% de los niños que tuvieron TDAH en la infancia mantienen en la vida adulta los síntomas esenciales del cuadro.
¿Cómo reconocer el TDAH en la vida adulta?: La falta de atención, la impulsividad y la hiperactividad son los síntomas distintivos de este trastorno, tanto en niños como en adultos. Pero con la edad muchas manifestaciones cambian de forma y con frecuencia todavía se les atribuye un origen equivocado como el estrés, el ritmo de vida intenso... La investigación establece que en la vida adulta, los síntomas principales del TDAH dan la cara principalmente en forma de: importante desorganización, problemas de atención y memoria, mala administración del tiempo, dificultades en la resolución de problemas, impulsividad e hiperactividad.
Y es que los adultos aquejados de este trastorno suelen presentar grandes dificultades para mantener la atención, incluso cuando se esfuerzan por hacerlo. Con frecuencia no recuerdan lo que acaban de leer o escuchar. Les cuesta organizarse y priorizar tareas y suelen ser muy olvidadizos. Pero, a diferencia de los niños, la hiperactividad motriz no suele ser incapacitante. No corren, ni saltan sin parar. Afortunadamente. Generalmente, ésta se manifiesta en forma de inquietud, con movimientos constantes de manos y pies y/o hablando sin parar. 
Otra de las características fundamentales de los TDAH se encuentra en su dificultad para inhibir impulsos y pensamientos. Es por eso que, a pesar de la edad, siguen metiendo la pata con frecuencia y toman decisiones importantes de manera precipitada e impulsiva, sin analizar las consecuencias. Dicen lo que piensan sin sopesar quién está delante y además presentan una escasa tolerancia a la frustración y muchas dificultades para esperar. 
Estas manifestaciones hacen que la vida de un adulto con TDAH sea  a veces muy difícil y más cuando, por si fuera poco, los estudios establecen que un 60-70% de ellos tiene algún riesgo de padecer dificultades sociales, trastornos de ansiedad, frustración e ira, trastornos afectivos, depresión, trastornos del sueño u otros, debidos a la falta de control (conducta antisocial, trastornos compulsivos, abuso de sustancias o accidentes de tráfico). 
Las ‘ventajas’ del TDAH 
Sin embargo, no solo poseen áreas vulnerables. También gozan de cualidades muy positivas que a veces olvidamos y que hay que fomentar por encima de todo porque desde ellas puede cimentarse el éxito de su vida futura. Muchos son inteligentes, creativos, divertidos y realizan actos elogiosos. Algunos son muy queridos o incluso el alma de su grupo. 
Pero de lo que no cabe duda es que la vida con ellos es muy intensa y quererlos supone un gran reto. Más cuando son adultos y no los entendemos, ni gozamos de autoridad para controlarlos, pues nos obligan a estar en permanente alerta.
Por eso poder hablar hoy de la existencia de TDAH en adultos supone un gran avance, un alivio y una luz para muchas personas aquejadas del trastorno y para sus familias, que hasta ahora se enfrentaban a un problema muchas veces invisible. Por suerte, en la actualidad contamos con profesionales ampliamente preparados para un diagnóstico certero y una intervención eficaz. 
¿Cómo ayudarles? Esta afectación tiene una contrastada base biológica y la medicación con estimulantes ha demostrado ser, también en los adultos, una pieza clave en la mejora de la sintomatología esencial del cuadro. 
Sin embargo, todos los estudios coinciden en establecer que el tratamiento más efectivo es aquél que combina la medicación con una intervención psicológica orientada al desarrollo de habilidades conductuales, cognitivas, sociales, y emocionales que ayuden a controlar los síntomas y los posibles trastornos asociados. S. Young y J. Braham, profesoras del KingsCollege de Londres, fueron pioneras en el desarrollo de un modelo de intervención global para el TDAH en adultos cuya eficacia hoy se encuentra ampliamente contrastada. 
No obstante, además de la medicación y la intervención, todos los estudios avalan que la familia constituye una de las piezas clave de la recuperación. Pero en su importante función, necesitan conocimiento y sobre todo mucha ayuda para orientar, contener y estimular a sus seres queridos y, sobre todo, para no desfallecer con ellos. 
Por todo lo señalado debemos ser positivos. El diagnóstico y la intervención del TDAH son cada vez más tempranos. Gracias a ello, y aunque es un trastorno crónico, es posible que en un futuro muchos de los que trabajaron en la infancia lleguen a la vida adulta con los síntomas esenciales muy controlados y grandes posibilidades de una vida plena. Existen muchos casos de niños que lucharon incansablemente con ayuda de padres y profesionales y que hoy afrontan la vida adulta con amplias posibilidades de éxito. Sin embargo, todavía existen muchos adultos de nuestra generación que no fueron diagnosticados en edad infantil y a los que aún no se les ha ocurrido buscar la causa de sus males en esa dirección. 
Aún queda mucho por hacer. El TDAH en adultos todavía está infradiagnosticado y por ello, mal comprendido e incorrectamente tratado. Ante la sospecha es determinante acudir a profesionales que confirmen el diagnóstico y coordinen el tratamiento. Pero queda un gran reto: reconocer los síntomas y, mucho más difícil, sobre todo para los adultos... pedir ayuda.
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