TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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jueves, 15 de noviembre de 2018

¡PERO MIRA QUE ERES DESORDENADO!



Esta frase, una de las más repetidas en la historia de la educación, suele ser el principio de una serie de amenazas y castigos.
Pero lo cierto es que estas técnicas rara vez funcionan, se abusa de ellas y pierden efectividad. Los padres y los hijos se agotan de vivir bajo la tensión del castigo y el grito. Mientras los padres terminan por “pasar” y tirar la toalla, los hijos se vuelven inmunes al soniquete de los padres y acaban por ignorar tanto reproche.

A lo mejor, siguiendo estos consejos, podemos poner un poco de orden para conseguir el orden.

Lo que SÍ debes hacer:
  • Cuanto antes empieces a educar en la responsabilidad, antes tendrán el hábito. Por prisas, porque los vemos demasiado pequeños o por no tener un conflicto, muchos padres recogen y ordenan lo que sus hijos dejan tirado. Desde que tienen dos añitos se les puede ir enseñando a meter sus juguetes en sus cajas y a que asocien recoger con orden.
  • Enseña el qué y el cómo. Enséñales a hacer la cama, a ordenar un armario, colocar la ropa sucia, dejar la mesa recogida después de estudiar. Hay una técnica que se llama “la sobrecorrección” que consiste en corregir y pedir que repitan la actividad, con amabilidad y con el interés de formar y no el de castigar. Toda actividad nueva necesita entrenamiento. Facilítales el material necesario como cajas, estanterías o cubos en los que puedan tener todo ordenado. Trata de hacerlo atractivo, con cajas bonitas, para que apetezca tener el cuarto en orden.
  • Describe de forma concreta lo que esperas de ellos. Lo que para ti es un cuarto ordenado puede no coincidir con lo que ellos entienden por orden. Deja por escrito lo que tienen que hacer y cuélgalo en el corcho, en la puerta del armario o en algún lugar visible. Y añade el horario en el que tiene que estar hecho. No es lo mismo ir al colegio y dejar la cama hecha, que hacerla media hora antes de acostarse.
  • Refuerza cada logro. Muchos padres critican lo que no se hace, pero ignoran los cambios que llevan a cabo sus hijos. Alegan que no hay nada que reforzar porque esa es la obligación que tienen. Es cierto, pero a todos nos gusta ser reconocidos cuando nos esforzamos en cambiar. El cambio incluye salir de la zona confortable y eso supone un esfuerzo. El niño disfruta cuando nos sentimos orgullosos de él porque le encanta impresionarnos. Así que cuando recojan y ordenen, házselo saber. Todo lo que se refuerza tiende a repetirse.
  • Según la edad, negocia. Deja que su habitación tenga algo de su personalidad. Muchos padres eligen los cuadros, quitan posters, fotos y ordenan todos los libros de mayor a menor. Hay padres que son excesivamente meticulosos y ordenados, y a veces tanto orden puede ser poco práctico. Si le pides a tu hijo que cada día después de estudiar deje su mesa despejada, igual es poco operativo sacar colores, reglas y diccionarios cada día. Permite que tengan un margen para su “desorden”.
  • Aprovecha el orden para educar en valores. Cuidar de las pertenencias de uno es una conducta responsable. Los niños tienen que saber el valor que tiene cada cosa y dejarla desordenada es una forma de despreciarla y no cuidarla.
  • Tu habitación y la casa en general son un ejemplo para ellos. Pedirles orden si los padres no lo son con sus cosas, es un comportamiento incoherente. Trata de cumplir con lo mismo que le exiges a ellos.
  • Háblales de las consecuencias positivas del orden. El orden trae armonía, equilibrio, facilita la búsqueda de ropa, juguetes, material escolar, libros, etc. El orden también se relaciona con el bienestar. Apetece más estar y disfrutar de una habitación limpia y recogida que de un lugar en el que cuesta abrirse paso.

Lo que No debes hacer:
  • No hables mal nunca de tu hijo con otros padres del colegio o con tus amigos. Se tiende a buscar la complicidad cuando se sufren en casa estos problemas y en los corrillos de padres es normal escuchar “pues anda que el mío, no sabe ni dónde pone la cabeza”. Los niños toman estos comentarios como una traición. Cualquier crítica trata de hacerla en tono constructivo, pidiendo qué necesitas de él y en privado.
  • No grites, amenaces ni insultes. Da sensación de perder los papeles y no tener capacidad para controlar la situación. Mantén siempre la calma en lo que pides y no critiques al niño. Critica lo que hace o deja de hacer.
  • No esperes al caos. El dormitorio puede estar medio desordenado, bastante desordenado o ser una jungla. No esperes a la jungla. En cuanto veas algo por el medio, dale un tiempo prudencial para que lo recoja y si no, recuérdaselo. Sé original con la forma de recordarlo. Una nota graciosa o un mensaje por WhatsApp pueden ser mucho más efectivos que el típico mensaje cansino.
  • No levantes el castigo. Si has tenido que llegar al extremo de tener que quitarle el móvil, no dejarle salir o no dejarle ver la tele hasta que recoja, no te ablandes. Si levantas el castigo te tomará el pelo y esta técnica perderá efectividad. Limita los castigos para cuando no te quede ningún otro recurso.

Texto: Patricia Ramírez

FUENTE:
http://otrasmanerasdevivir.expobeta.com/video/pero-mira-que-eres-desordenado

IMAGEN:
https://pixabay.com/es/desorden-habitaciones-de-la-juventud-560701/

miércoles, 12 de abril de 2017

5 claves para mejorar la lectura de los niños con TDAH



Por Jonatan Molina Torres @joniii91

El Trastorno por Déficit de Atención (TDAH) se ha convertido en uno de los trastornos más diagnosticados en población infantil. Aunque hay diversidad entre estudios, todos coinciden en situar la prevalencia del trastorno en un 6-8%, lo que traducido a la práctica docente equivale a aproximadamente un niño hiperactivo en cada aula de España. Los síntomas principales que definen el TDAH son la inatención y la hiperactividad-impulsividad, teniendo que estar presentes durante al menos 6 meses y en más de un contexto de la vida del niño (en el hogar y en casa).

Este patrón persistente de inatención e hiperactividad suele ser la causa del desarrollo de numerosos problemas a medio plazo en el niño. La aparición de otros problemas psicológicos comórbidos es frecuente, ya que 6 de cada 10 niños TDAH cumplen criterios también para otros trastornos. Podría decirse que lo observable sería la inatención e hiperactividad, pero debajo de estos, como en un iceberg, están sumergidos muchos más problemas que pueden dificultar el correcto desarrollo del niño.

De entre todos estos, el trastorno del aprendizaje es uno de los más importantes, más en concreto el trastorno específico de la lectura, debido al gran impacto que tiene en el aula por el papel transversal que la lectura tiene en la adquisición de aprendizajes. Por tanto, es necesaria una intervención combinada entre todos los agentes que trabajan con el niño en el contexto escolar.

¿Por qué los niños con TDAH tienen problemas de lectura?

Una de las razones principales de este déficit es la inatención. 
La lectura conlleva numerosos procesos automáticos que el niño debe realizar como son:
  • la decodificación grafema-fonema,
  • la unión de dichos fonemas,
  • el acceso a las palabras conocidas por el niño, y
  • la comprensión del fragmento o texto.
Una falla en los procesos atencionales conlleva irremediablemente que haya interferencias en alguna parte de este proceso y, por tanto, que haya una mala ejecución lectora. Si el niño es incapaz de bloquear pensamientos distractores, de no mirar a otros sitios o dejar de escuchar otras cosas para, así, centrarse solo en la lectura, probablemente se desarrolle un problema en esta área.

Además de la inatención, la motivación también puede explicar parte de los déficits asociados a la lectura de los niños con TDAH. El niño no puede regir su conducta por motivación intrínseca, es decir, no es capaz de realizar cosas sin un refuerzo externo que le motive. Es por ello que una de las herramientas de la psicología clínica infantil más eficaces es la economía de fichas, donde al niño se le premia inmediatamente después de haber realizado un comportamiento deseado. Relacionando esto con la lectura, podríamos decir que leer no proporciona refuerzos inmediatos que motiven el mantenimiento de la conducta, por lo que el niño se cansa y se aburre y su rendimiento disminuye. De hecho, algunos estudios revelan que existen diferencias no solo en el nivel lector entre niños con TDAH y niños de desarrollo típico, sino también en el disfrute de la lectura y la lectura voluntaria en casa.

Por último, el elemento de la hiperactividad tiene también un papel importante en los problemas en la lectura. Tradicionalmente se ha considerado que la agitación motora del niño con TDAH se combatía precisamente con lo contrario, es por ello que se realizan intervenciones contextuales y estimulares para reducir al máximo los estímulos que puedan provocar un exceso de movimiento en el niño (sentarlo al lado de un niño tranquilo, ponerlo en primera fila y alejado de ventanas,…). Sin embargo, nuevos estudios defienden el papel positivo que la hiperactividad tiene en el niño con TDAH. La teoría de la Estimulación Óptima (Zentall) expone que el nivel de activación del cerebro de estos niños está por debajo de lo normal, por tanto buscan aumentar ese nivel de activación mediante su comportamiento (mediante la agresión, la agitación, la emocionalidad, etc.), ya que es necesaria la activación óptima del cerebro para realizar cualquier tarea que requiere un esfuerzo intelectual. Esto explicaría por qué la medicación estimulante tiene el efecto paradójico de “tranquilizar” a los niños con TDAH y por qué en algunos estudios se ha hallado que los niños TDAH que se mueven durante una tarea rinden mejor que aquellos a los que se les prohíbe hacerlo, y la lectura es precisamente una de las tareas en las que más se exige estar quieto, lo que tiene efectivamente el efecto contrario al deseado.

Algunos consejos para intervenir en el aula 
  • Adapta las lecturas. Aquellos textos que contengan oraciones activas, adjetivos vividos y pocas descripciones favorecen la atención a la hora de leer. De igual manera, introducir elementos sorpresivos y novedosos o personajes peculiares hará que se recuerde mejor lo leído. 
  • Deja que el niño se mueva. Esto no significa que tengamos que dejar al niño dar vueltas alrededor de la clase, pero sí que aceptemos ciertos movimientos para auto-activarse, como puede ser el movimiento de pies y manos, tocarse el pelo o retorcerse en su asiento, siempre que no suponga una distracción o una molestia para el resto de los compañeros.
  • Estimula sus sentidos. Para activar el cerebro de los niños con TDAH una buena manera puede ser facilitarles textos en color o textos grabados para que lo simultaneen con la lectura. No tenga miedo de cargar sus tareas por si se distrae, los elementos potentes captarán su atención. 
  • Utiliza estrategias activas. Releer una y otra vez una lección puede ser poco motivante; el uso de estrategias activas como las flashcards convertirán el estudio en un juego desafiante de acertar preguntas. Además de eso, conseguiremos centrar los esfuerzos del niño en el material que menos domina, dejando de lado estrategias de repetición que no favorecen la atención en el TDAH.
  • Recompensa la lectura. El niño debe percibir la lectura como algo motivante, así que refuérzale siempre que puedas. una buena lectura de un fragmento debe ir acompañada de un elogio, una muestra de afecto o de un premio en forma de positivo. Si esto además se hace delante de toda la clase, se favorecerá también la percepción que los compañeros tengan sobre él, mejorando así el plano social del niño con TDAH. 
Jonatan Molina Torres @joniii91
Psicólogo clínico infantil

FUENTE:

viernes, 15 de abril de 2016

¿SE DEBE CASTIGAR AL NIÑO CON TDAH SIN IR DE EXCURSIÓN?



¿Recuerdas cómo era el día de excursión con el colegio cuando eras pequeño? 

Te vendrá a la mente lo lentos que pasaban los días previos al día D, la alegría y expectación que te invadía, la emoción que suponía hacer algo diferente, ir con los demás en el autobús cantando y riendo…

Pues la realidad de muchos niños con TDAH es muy diferente, y lo único que sienten cuando el colegio organiza una excursión es frustración, marginación, y culpabilidad. ¿Por qué? Porque de forma sistemática se les castiga sin participar en la excursión. Hemos visto a muchos padres quejarse en los colegios de que a su hijo con TDAH lo han castigado sin ir de excursión con el resto de la clase, hablar con profesores, director o quien haga falta, para que entiendan que esa no es la forma ni el camino.

Así que lo único que podemos esperar con este artículo es que aquellos que no se hayan dado cuenta todavía, tomen conciencia de lo importante que es que los niños con TDAH vayan de excursión con los demás.

Sin excursión, riesgo de exclusión social

Es frecuente que los niños con TDAH estén castigados sin participar en las excursiones como consecuencia de su mal comportamiento en clase, porque no hayan entregado los deberes a tiempo o porque no hayan obedecido al profesor. 

Sin embargo este tipo de castigo lo que hace es cronificar una situación que no es beneficiosa ni para el niño, ni para el profesor, ni para nadie. Si además se impide que participe en las excursiones, de forma repetida y sistemática, se está fomentando la exclusión social del niño.

Se sabe que en la infancia se empieza a construir nuestro autoconcepto, es decir, la imagen que tenemos de nosotros mismos, y este autoconcepto está en gran parte construido con lo que nos transmiten los demás (confianza, críticas, cariño, respeto, valores…). 

Si a un niño lo castigas constantemente y no participa en las mismas actividades que los demás ¿qué autoconcepto va a tener de sí mismo? ¿Qué lección les estamos enseñando a los otros niños de la clase? Lo más seguro es que le marginen y se burlen de él. En fin, un panorama muy poco esperanzador y poco propenso a una recuperación positiva de la situación.

Usa la excursión como refuerzo positivo

Durante la infancia cualquier cosa que se escape de la rutina es realmente emocionante, y las excursiones son parte de estas experiencias únicas en las que todos los niños tienen derecho a participar. Son una oportunidad fantástica para aprender cosas nuevas y vivir experiencias. Por eso merece la pena cambiar el planteamiento de “estás castigado sin excursión.”

Utiliza las excursiones como refuerzo positivo, ofreciéndole al niño la posibilidad de participar si su comportamiento lo permite. Es decir, motivarle a comportarse de una manera adecuada (dándole unas pautas claras de lo que se espera de su comportamiento) para que se gane el ir a la excursión. Siempre que se planteen este tipo de situaciones, es importante evitar ridiculizar al niño o hacerle sentir diferente del resto, por lo que esto puede pactarse en privado entre el profesor y el niño e incluso los padres, para que todos estén involucrados en motivarle a conseguirlo.

Estrategias

Si el profesor tiene dudas de poder controlar a todos los niños y ocuparse del niño con TDAH, a veces puede ayudar el contar con otra persona que colabore (orientador, otro profesor que conozca al niño, el padre…).

Es importante antes de la excursión dedicar un tiempo o alguna actividad relacionada a explicar el motivo de la excursión, el objetivo y en qué va a consistir para implicar a todos los niños en ella.
Recordar en varias ocasiones (antes y durante) la organización del día, y de las diferentes etapas que se vayan a desarrollar, para que los niños sepan qué pueden esperar, que no les pillen las cosas por sorpresa y les pueda desorientar.

Establecer unas normas de comportamiento para todo el grupo y recordarlas una a una, y advertir de las posibles consecuencias en caso de que no se sigan. Puede que al niño con TDAH le venga bien que se le entregue la lista de normas por escrito para que las pueda revisar tranquilamente.

Puede ser de gran ayuda encargar al niño con TDAH de alguna tarea durante la excursión relacionada con la gestión y/o organización (contar a los niños cuando estén subidos al autobús, ser el encargado del agua, guardar el mapa…).

Acordar con el niño antes de la excursión (de forma privada) que pueda conseguir un “carné de buen comportamiento” (o algo similar) si respeta el cumplimiento de todas las normas establecidas durante la excursión.

Los ambientes estructurados, bien organizados, con rutinas y motivadores son una gran ayuda para el autocontrol del niño con TDAH. El profesor tiene que ser consciente de lo que representa para los niños, y actuar como modelo para el alumno y sus compañeros. 

Una actitud tolerante, flexible y paciente, y comprendiendo las características propias del TDAH, conseguirá un mejor comportamiento por parte de su alumno.

¿Te animas a intentarlo?

FUENTE:

jueves, 20 de noviembre de 2014

TÉCNICAS DE MODIFICACIÓN DE CONDUCTA. Guía para padres y madres


Esta guía está publicada por FEAPS, (Federación de Organizaciones a favor de la Persona con Discapacidad Psíquica y Parálisis Cerebral, de la región de Murcia), aunque puede servir de apoyo a la hora de afrontar los problemas cotidianos de conducta de cualquier niño, niña o adolescente, tenga o no discapacidad psíquica.

Al final de la misma encontraréis una serie de modelos de autorregistros y un glosario de términos que, a lo largo del texto, aparecen con asterisco.



    

miércoles, 13 de agosto de 2014

CÓMO SOBREVIVIR AL TDAH EN VACACIONES



Vacaciones, ese período de descanso tan deseado y en el que esperamos escapar de las tensiones cotidianas y de toda rutina, disfrutando de la familia y de actividades propias de esta época. Lo más atractivo del verano es la libertad y el lujo de no hacer nada… hasta que llega un momento en el que nuestros hijos también se cansan de no hacer nada, se aburren con facilidad y el verano se convierte en un espacio de malas conductas y mucho estrés.
¿Cuál es la razón? La transición de un entorno familiar estructurado en la etapa escolar a unas largas vacaciones desorganizadas y sin apenas rutinas. Con las vacaciones, los hábitos y los horarios escolares se modifican pudiendo repercutir negativamente en el funcionamiento del niño o niña con TDAH y su familia. Y es que las personas con TDAH funcionan mejor con la previsibilidad, los hábitos y las rutinas. 
Veamos algunas estrategias para compaginar el tiempo de inactividad y la feliz convivencia familiar.

LAS REGLAS SON LAS REGLAS

Los meses de verano inducen a la flexibilidad. Dicho esto, sin embargo, no debemos renunciar a las reglas y rutinas básicas de la familia: asegúrese de que sus hijos siguen los comportamientos establecidos el resto del año.
Es importante mantener siempre que sea posible una serie de rutinas. Durante el curso escolar, el niño con TDAH mantiene unas pautas y rutinas que en verano pueden modificarse. Podemos acordar con el niño a qué hora debe irse a dormir y a qué hora levantarse por la mañana, pero deben ser siempre el mismo horario durante los meses de verano.

PREPARARLES MENTALMENTE

Anticipar las tareas que se vayan a hacer y explicarles de antemano los planes: cómo van a llegar al lugar de vacaciones elegido, lo que van a hacer, dónde van a comer, etc. Ofrecerles al menos cierto grado de previsibilidad con un mínimo de sorpresas contribuirá a que nuestros hijos se mantengan calmados.

PLANIFICAR EL TIEMPO

Los niños/as con TDAH necesitan tener estructura para sentirse seguros y funcionan mejor cuando saben qué esperar y qué se espera de ellos/as, por lo que es aconsejable anticiparles las actividades que van a realizar al día siguiente. Además, mucho tiempo libre hace que nuestros hijos se aburran. Para evitarlo, es mejor planificar unas actividades organizadas con antelación en función de los gustos y personalidad de cada niño o niña: clases de natación, visitar un museo, un zoológico o un parque acuático. Estas actividades estimulantes les ayudarán a mantener el interés y el compromiso.

Las actividades deben responder a tres reglas básicas.
  1. Desarrollo lúdico. Propón actividades que siempre sean un juego.
  2. Afán de superación. Alaba y reconoce los logros, avances y mejoras de tu hijo.
  3. Metas. Anímale a fijarse y concluir objetivos y, cuando lo consigas, prémiale con una actividad especial (cine, paseos, excursión, etc.)
Podemos hacer un planning sencillo, diario o semanal, de manera que el niño/a tenga un apoyo visual de lo que va a realizar. Las actividades nuevas conllevan mayor desorganización, por lo que anticipar y preparar la actividad de antemano será mucho más beneficioso.

Introduzca en el calendario también un tiempo para realizar alguna tarea doméstica. Hágale “encargado de…”: el encargado de alimentar a la mascota, el encargado de regar las plantas, etc. De esta manera, le demostramos nuestra confianza en que puede llevar a cabo esa responsabilidad y se sentirá útil y válido. Cuando se planifica con antelación y el niño/a lo escribe en el calendario es más probable que lo haga. No olvidemos reforzar, al principio sobre todo, cuando realice la tarea encomendada o, al menos,  cuando lo intente; así les motivaremos para que lo repitan y se esfuercen en hacerlo bien.

También es importante dejar espacios en blanco, tiempos de inactividad cada día, en los que nuestro hijo/a pueda hacer lo que quiera o incluso nada en absoluto. Todos los niños/as, incluyendo a los más enérgicos, necesitan tiempo de inactividad. Programe algunas actividades, pero permita que su hijo sea creativo y que elija lo que le guste hacer. La mayoría de los niños pueden ser increíblemente creativos a la hora de buscar las formas de divertirse.
Igualmente, es recomendable que el tiempo al final del día sirva para que toda la familia se relaje, lea y hable.

RECOMPENSAR EL COMPORTAMIENTO POSITIVO

Reconozca y refuerce el buen comportamiento con un sistema de recompensas, también en vacaciones. Podemos seguir una economía de fichas o conceder privilegios especiales, como jugar media hora más a su videojuego favorito o ir a ver una película al cine.
Planifique por lo menos un éxito al día. Asegúrese de que su hijo llegue hacer al menos una cosa en la que sea bueno, que le guste hacer o que sea sencillo para que pueda finalizarlo con éxito.

ACTIVIDADES AL AIRE LIBRE

Realizar juegos y deportes al aire libre contribuirá a que la impulsividad y la hiperactividad se canalicen. Además de quemar el exceso de energía, les ayudará a perfeccionar las habilidades motoras.
Montar en bicicleta, jugar al balón en el parque o tomar un helado son tiempos de relax necesarios para eliminar el estrés.

Las actividades veraniegas pueden ser oportunidades para el aprendizaje y el desarrollo de sus capacidades o para despertar la creatividad. Si buscamos juegos que nuestro hijo domine aumentará su motivación y su autoestima. De la misma manera, sirven para potenciar las habilidades sociales, fomentando la relación con sus pares, la aceptación de normas y roles, así como el desarrollo de la memoria y la atención. 

Para desarrollar las habilidades sociales debemos conversar mucho con nuestros hijos e hijas, haciendo hincapié en escuchar, esperar el turno para intervenir, pedir por favor y dar las gracias, saludar, pronunciar las palabras correctamente, formar frases bien estructuradas y aprender a relatar hechos y acontecimientos por orden y centrándonos en lo que se quiere transmitir.

OTROS JUEGOS

Los juegos de mesa. Ayudan a desarrollar diferentes habilidades cognitivas: centrarse mejor, manejar la frustración o aprender reglas y normas. La mayoría mejoran la planificación y el razonamiento y algunos incluso promueven la atención, la memoria, la organización, el pensamiento estratégico y la resolución de problemas: parchís, tres en raya, damas, ajedrez, Monopoly, Trivial, etc.

Los juegos de preguntas y respuestas ayudan a la adquisición de conocimientos y la atención. 

El Monopoly ayuda a potenciar el razonamiento, la planificación y la gestión de recursos, por ejemplo.

Juegos de atención y memoria. El juego “Memory” ayuda a entrenar la atención y la memoria, al tener que buscar dos imágenes iguales entre diferentes cartas. Otros juegos consisten en la búsqueda de personajes u objetos en un libro, potenciando la capacidad de atención, la discriminación y la memoria visual.

Los juegos de cartas. Existen numerosos juegos de cartas para todas las edades, y diferentes en función de los objetivos y la forma de jugar a ellos. Pese a que en todos ellos interviene el factor “suerte”, el niño puede desarrollar con ellos su capacidad de atención tanto en el propio juego como a la hora de conocer las normas.

Para los más pequeños. Estos juegos son más difíciles para los más pequeños, pues implican una capacidad de atención durante un periodo de tiempo más o menos largo y requieren planificación y estrategias. Para ellos/as, existen otros juegos que usan ilustraciones con atractivos colores, como algunos juegos de dominó. El “tres en raya” es también uno de los más apropiados para iniciarse en este tipo de actividades.

Otros juegos estimulantes para los más pequeños son los juegos de construcción y los de tipo Meccano, que potencian habilidades de planificación, razonamiento espacial, coordinación (ojo-mano), creatividad y desarrollo de imágenes mentales.

Más juegos de razonamiento y coordinación mano – ojo: entre los juegos de este tipo más populares se encuentran los juegos de enhebrar (se debe pasar un cordel por los diferentes agujeros de un dibujo) en los que se estimula la orientación espacial y la habilidad; los juegos de crear collares mediante el uso de bolitas u otras piezas (son útiles para trabajar la planificación, la visualización y la coordinación mano-ojo); los puzles (estimulan la coordinación mano – ojo al mismo tiempo que mejoran la planificación, la discriminación visual, el razonamiento y la atención); tangram y pentominos (rompecabezas de figuras geométricas que ayudan a la mejora de la percepción visual y la coordinación mano-ojo, entre otros).  Dibujar (animales, cuentos, momento familiar y paisajes) y colorear con distintos tipos de pintura (lápiz de color, cera, témpera). Recortar y punzar (revistas, fotos, papel de seda, cartulina, rollos de papel higiénico). Modelar plastilina, masa de pan y arcilla.

Juegos que estimulen las habilidades motoras: bicicleta, pelotas, comba y cuerda.

Juegos para el desarrollo de la inteligencia lingüística: estimulan el uso de la comunicación verbal, como es el caso de juguetes con voz, música o sonidos, karaokes, juguetes que representan vehículos, cuentos con textos e imágenes, instrumentos musicales…

Juguetes para desarrollar la inteligencia lógico-matemática: juguetes electrónicos con gráficos, juguetes de comparar, clasificar e identificar, brújulas, juegos matemáticos para el ordenador…

Juguetes de desarrollo de la inteligencia espacial: son aquellos que estimulan la capacidad de pensar en tres dimensiones, como los vehículos manejados por radio control, los gateadores, etc.

Juegos para potenciar la inteligencia física y corporal: Aquellos juegos en los que el niño mejora sus habilidades motrices, como el equilibrio físico o su destreza con las manos. Algunos juguetes de este tipo son los coches, triciclos, toboganes, balones, monopatines…

Juegos de inteligencia musical: Son útiles para estimular la percepción de sonidos y música, como es el caso de juguetes educativos electrónicos, juguetes musicales, cajas de música…

Estos son solamente algunos de los innumerables tipos de juegos que son aptos para la mejora de la inteligencia infantil y de las diferentes habilidades de los niños. Hay juguetes que tan solo desarrollan un tipo de inteligencia, si bien la mayoría son útiles para potenciar más de una. Se debe tener en cuenta que el juego elegido debe ser fácil de comprender, causar mucha curiosidad al niño, que promueva el diálogo y que sea muy atractivo.

LAS COLECCIONES

A todos los niños/as les encanta coleccionar cosas, y el verano es un buen momento para iniciar o continuar una colección de la naturaleza: conchas de la playa, piedrecitas del campo, chapas de botellas, fotos, dibujos, insectos, etc. La recolección de los diferentes elementos promueve el pensamiento organizativo y la discriminación.

OTRAS ACTIVIDADES PARA REALIZAR EN VACACIONES…

Inventar, dibujar y escribir poesías, cuentos, cartas a los amigos.
Adornar folios usando variados materiales.
Jugar a la 'cadena' de palabras. Ejemplo: a un grupo de tres o más niños, uno dice una palabra, el siguiente dice la palabra del anterior y añade otra, etc. Va abandonando el juego el niño que no consiga añadir palabras nuevas.
Jugar al ahorcado, al “Veo, veo””. Inventar frases de 3, 4, 5 o más palabras, jugar con los números sumando las cifras de las matrículas de los coches, etc.

UTILIZAR LA TECNOLOGÍA PARA ENTRETENER

Hay muchos tipos de programas informáticos concebidos para divertir y educar a nuestros hijos. Los hay de ciencias, de geografía, de rompecabezas, etc.

RECURSOS DE LA COMUNIDAD

Aproveche las oportunidades recreativas y educativas que ofrecen la mayoría de las ciudades: campamentos urbanos, grupos de teatro infantil, etc.

LOS DEBERES

Si el niño o la niña tienen que estudiar, es aconsejable que los deberes y el tiempo de estudio se realicen por la mañana, en las horas en las que el niño/a tiene más capacidad de atención y concentración, y dejar el resto del día libre para las actividades lúdicas.

POTENCIAR LA LECTURA

Todos sabemos lo importante que es para el desarrollo intelectual de los niños adquirir un buen hábito de lectura, pues les brinda la oportunidad de experimentar multitud de sensaciones y de desarrollan su imaginación. Puede que a nuestro hijo/a no le guste leer, o quizás es que no ha encontrado un libro que realmente le guste.  ¿Qué haces tú cuando un libro no te gusta? ¿Lo abandonas verdad? Es aconsejable no obligar a tu hijo a que termine de leer un libro si no le gusta. Así, evitaremos sentimientos negativos en él hacia la lectura.

Recuerda que el libro no es para ti, sino para tu hijo. Muchas veces sin querer le sugerimos libros que nos gustan a nosotros, pero hay que tener en cuenta sus propios intereses. Fíjate en las películas, los dibujos o los videojuegos que le gustan e intenta encontrar libros sobre temas similares: animales, astronomía, naturaleza etc. Dejemos que nuestro hijo/a elija los libros o cuentos a leer y pactemos con ellos el “tiempo de lectura”, durante la siesta o antes de ir a dormir, lo que les ayudará a aflojar el ritmo para conciliar el sueño.

Puedes acudir  con él a una biblioteca. Allí podrá ojear gran cantidad de libros y llevarse a casa el que elija. En el caso de que no le guste podrá devolverlo. Una vez que el niño haya descubierto qué tipo de libros le gustan, podéis entonces ojear las alternativas que os ofrecen las librerías, comprando el ejemplar y teniéndolo en casa para que pueda leerlo cuantas veces quiera.

Enséñale un libro y déjale que lo juzgue según su portada. Si tu hijo no se siente atraído por la portada, no lo presiones y pasa al siguiente que llame la atención desde el principio. Si en algún momento a tu hijo le gusta algún autor, no dudes en buscar más libros suyos pues muy probablemente también le gustarán.

Os copio unos consejos para motivar a nuestros hijos en la lectura, sacados de http://www.colegio-santagema.es/

Cómo hacer una lectura motivante en Infantil:

Lee el texto con tu hijo, invitándolo a participar de la lectura. Haz tonos de voces y sonidos variados de acuerdo con la trama y personajes del cuento. Invita a tu hijo a dramatizar la historia. Puedes inventar un final diferente para el cuento leído o sacar la moraleja del cuento y los valores trabajados en este.

Cómo hacer una lectura activa en Primaria:

Anímale a que lea el texto en voz alta bajo tu supervisión para  ayudarle a corregir la fluidez y entonación. Es esencial que al leer se cuiden mucho estos dos aspectos (5-10 minutos).
Proponle leer en voz baja para asegurarte de que la comprensión del texto ha sido adecuada (5-10 minutos).
Pídele que subraye las palabras desconocidas y apúntalas en un cuaderno (2 minutos).
Buscad las palabras en un diccionario y cread un glosario por capítulos/páginas (5-10 minutos).
Si fraccionáis el tiempo de lectura (dos capítulos si le cuesta trabajo), siguiendo estos pasos de no más de 10 minutos cada uno, seguro que se les hace más llevadero.

Este tipo de ejercicio de lectura activa no es convencional y requiere un esfuerzo mental por parte del niño y del adulto que lo supervisa pero es un método eficaz de verbalización y potencia el lenguaje oral de manera progresiva alcanzado resultados muy llamativos.

Como alternativa, puedes proponerle escuchar los libros: los audiolibros suponen una motivación para el lector pues ayudan a desatar la imaginación, visualizar las escenas, sentir las diferentes modulaciones de voz, etc.

Cómo promover la lectura en Secundaria:

Socializa la lectura: hay webs (goodreads) donde se pueden compartir opiniones y recibir recomendaciones sobre cualquier tipo de libro.

DORMIR LO SUFICIENTE

Es tentador dejar que los niños se acuesten más tarde en verano, pero recordemos que la falta de descanso conduce a la irritabilidad y a las rabietas en cualquier época del año.

FUENTES:

viernes, 7 de febrero de 2014

TDAH: RECOMENDACIONES PARA COMUNICARNOS CON NUESTROS HIJOS


Domingo por la noche, las tareas sin hacer, otra dura semana que se avecina, el niño que hace como que no te oye y parece cada vez más descontrolado, la impotencia corre por tus venas y tienes ganas de estallar…
Más de un padre me ha narrado ya una escena parecida, con más o menos matices los puntos importantes son siempre los mismos: sensación de caos, de no hacerse entender, de que se haga lo que se haga nada sirve de nada.
Un niño con TDA o TDAH requiere de una paciencia inconmensurable. El psicólogo lo plantea todo muy fácil en la consulta, pero luego, en casa, a quien le toca imponer disciplina es a ti y no siempre tienes fuerzas para ello. La vida a tu alrededor demanda cada día más.
Aquí van unos pequeños consejos prácticos a la hora de relacionarnos con un niño o niña con Déficit de Atención, que, aplicadas de manera consistente y recurrente, estas pautas mejoran la comunicación y el bienestar de los dos: el de tu hijo y el tuyo también.


  • Sé claro y conciso - No te pierdas en grandes explicaciones, él se perderá antes que tú y al final lo esencial del mensaje no le habrá llegado. No te quemes.
  • Busca siempre el contacto visual. No des por sentado que te ha escuchado aunque estuviera jugando a las maquinitas. Además, es un buen entrenamiento para él.
  • Evita la crítica. La procesará peor y no siempre será capaz de deducir aprendizajes de la crítica. Céntrate en lo más constructivo, en cómo se deben hacer las cosas, en cómo hacerlo la próxima vez.
  • Refuérzale. Busca esa habilidad que le hace único, eso que quizá a ti te saque de quicio pero a lo que podrá sacar un gran provecho a lo largo de su vida. Refuérzalo en su contexto adecuado.
  • Fomenta su confianza y su expresión emocional. Deja que confíe en ti, hazle ver que no eres el ogro sino alguien que vela por su bienestar. Déjale que se exprese sin censuras.
  • No le coloques en el rol de víctima ni de verdugo. El TDA es una condición que le es propia, igual que otras muchas cosas que le caracterizan. Ni le hace víctima ni le hace culpable. Es lo que hay y con ello tiene que aprender a convivir, consigo mismo y con los demás, como el que es más bajo, más gordo o más delgado.
  • Detecta sus debilidades sin ponerle en evidencia. En un espacio de confianza e intimidad es más fácil aprender que cuando uno se ve expuesto ante el resto del mundo. Es necesario que identifique sus dificultades pero sin que ello le hunda o le humille.
  • Propón siempre un modelo de conducta alternativa. De nada sirve decir “no hagas esto” si, de todos modos, no sabe hacerlo de otra manera.
  • Censura su conducta, no a él. Los niños con TDA suelen acumular castigos en en el cole como en la vida. Que no te guste lo que acaba de hacer no significa que no te guste él. Esto es muy obvio para ti pero no para alguien que recibe sermones o reprimendas de manera frecuente. Házselo ver.
  • Se positivo, firme y tenaz. Incluso cuando las situaciones te lleven a todo lo contrario.
  • Ten mucha, mucha paciencia.
FUENTE:
Por Ana Villarrubia Mendiola

lunes, 21 de mayo de 2012

MI QUERID@ HIPERACTIV@



Tener un hij@ hiperactiv@ complica enormemente la vida cotidiana: el orden, las salidas, los deberes, los resultados escolares… Habitualmente se pone énfasis en las deficiencias que estos niños tienen, dejando de lado sus muchas capacidades: su energía inagotable, su derroche de ideas cuando algo les interesa, su capacidad para emprender algo que se han propuesto, su gran creatividad o sus grandes aptitudes físicas, musicales o artísticas. Pero  como padres podemos darle la vuelta a "nuestr@ querid@ hiperactiv@" y organizar actividades y proyectos en casa o con los de casa, que permitan a nuestro hijo/a triunfar o empezar y acabar cosas que planea. Con todo ello, lograremos conocer más a nuestro hijo/a y podremos establecer vínculos positivos de relación con él.
“No podremos modificar esta predisposición innata (diferencia en el funcionamiento cerebral), pero no cabe la menor duda de que lo que sí está en nuestras manos es modificar el ambiente familiar y escolar para ayudar a estos niños a comportarse de forma adecuada y a desarrollar su máximo potencia” (Christopher Green. Kit Chee).
¡La hiperactividad se ha puesto de moda!
Y eso puede ser bueno, porque la ignorancia hace ver fantasmas donde no los hay, pero también puede ser malo, porque ni todos los niños movidos son hiperactivos ni todos los hiperactivos son irrecuperables.
Si tienes un hijo que padece de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) puedes acabar "al borde de un ataque de nervios":
  • Su capacidad de concentración y de atención puede ser muy baja
  • Los despistes y olvidos son continuados
  • Son irreflexivos
  • Su movimiento corporal y su actividad son constantes
  • No atienden
  • Tienen baja autoestima
  • A duras penas siguen las reglas
  • Acostumbran a estar poco motivados
  • Son impredecibles
Los anteriormente enumerados son algunos de los déficits que podemos encontrar en niños/as con TDAH. Y desde esta perspectiva de incapacidad en determinadas áreas, los comúnmente llamados hiperactivos/as son vistos por muchos de los profesionales médicos o educativos.
La medicación y los programas de modificación de conducta mediante recompensas o castigos son las dos vías de intervención habitualmente recomendadas a los padres, intervenciones que resultan efectivas mientras duran los efectos o las influencias externas. Estas terapias despiertan en los padres temores añadidos, en relación a los efectos secundarios de la medicación o a la bondad de los cambios de conducta basados en recompensas, las cuales pueden apagar la creatividad o disminuir la capacidad real de motivación intrínseca que todo ser humano necesita para ejercer el tan necesario autocontrol.
Pero si intentamos aproximarnos a los niños/as con TDAH desde una perspectiva global, viendo lo positivo que hay en ellos, recogiendo las aportaciones que pueden hacer a la familia, a la sociedad y a la escuela, observaremos que también tienen áreas fuertes, áreas en las cuales pueden y deben sobresalir.
Algunas de las cualidades que pueden mostrar los niños/as con TDAH, según el caso, son:
  • Capacidades musicales o artísticas sobresalientes
  • Destreza y habilidad física para los deportes
  • Gran iniciativa en los temas que son de su interés
  • Creatividad
  • Habilidad manual
  • Energía inagotable
Ayudar a estos niños a descubrir cuáles son las áreas en las que son buenos o guiarles para que identifiquen cuáles de sus habilidades les ayudarán a tener éxito en la escuela y en la vida, son aspectos que deberían ser contemplados por los profesionales que estudian y ayudan a los niños con TDAH y, por supuesto, por los padres. Es por ello necesario que el ambiente educativo que les rodea sea estimulante, rico, variado y que, siempre que sea posible, favorezca el movimiento, la investigación y la iniciativa.
Algunos niños/as afectados por el TDAH suelen necesitar también un buen programa de ejercicio físico diario, a ser posible en actividades que no requieran competir (suelen tolerar mal la frustración) y que no demanden excesiva interacción social (la auto-regulación de su implicación en grupo y de su respuesta a las demandas acostumbra ser deficitaria).
Así son especialmente recomendables:
  • La natación
  • El excursionismo
  • La bicicleta
  • Las artes marciales
  • La gimnasia individual
Para ayudarles en los problemas de lectura, comprensión lectora o expresión oral los padres debemos establecer rutinas diarias de refuerzo en las cuales los niños puedan "manipular las palabras" o jugar con los sonidos:
  • Confeccionar tarjetas con palabras familiares asociadas por sonidos o por la relación entre los objetos (rato, gato, pato, trato, salto; cepillo, pasta, jabón, ducha, agua, etc.)
  • Juegos de rima tradicionales
  • Juegos de trabalenguas
  • Leerles en voz alta CADA DÍA de forma que se estimule el reconocimiento auditivo de sonidos.
  • Confeccionar el libro con su historia personal o la de su equipo de deporte favorito o la de su ídolo musical.
Es sabido que los niños/as con TDAH ponen a prueba a conciencia la capacidad parental, desde que amanece hasta que, por fin, se duermen. Y ofrecen "miles de oportunidades" para que la paciencia y el autocontrol de los padres "crezca y se multiplique". Pero si los padres lo intentamos podemos aprovechar la gran energía y vitalidad que tienen, el torrente de ideas que muestran cuando algo les interesa y canalizarlo todo en casa, de forma que podamos poner en marcha actividades de investigación que les motiven de verdad y mediante las cuales podamos ayudarles a desarrollar estrategias de control, memoria, constancia, responsabilidad, etc.
A continuación se enumeran algunas de las actividades que se pueden hacer con ellos:
  • Hacer un hormiguero
  • Cultivar hortalizas en el balcón de casa
  • Montar un mural o un libro con la historia de la familia desde los tatarabuelos
  • Aprender las tablas de multiplicar grabándolas en un mp3, con la intervención de cada miembro de la familia, escuchándolas en el coche cuando viajemos.
  • Dibujar o pintar en familia, exponiendo después las obras en algún lugar relevante
  • Jugar juntos a juegos de mesa o de estrategia
Todas las actividades, proyectos, juegos e ideas que pongamos en marcha juntos tienen la virtud de ofrecernos información de primera mano sobre cómo actúa y se organiza nuestro hijo en actividades que LE MOTIVAN. Ello nos permitirá tener criterio propio sobre sus posibilidades REALES de éxito, permitiéndonos valorar sus logros y acompañarle en sus fracasos.
A menudo, los niños con TDAH pasan mucho tiempo en la escuela y la imagen que reciben de terceros en cuanto a sus capacidades, sus logros o sus habilidades dista mucho de ser la que debieran recibir para una correcta construcción del concepto de sí mismo.
Pasar tiempo con ellos, aceptarles como son, concienciarnos de sus potencialidades y procurar, por encima de todo, que las desarrollen, debe ser el objetivo de los padres ante un hijo con un Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad.
FUENTE:
Carmen Herrera García. Profesora de Educación Infantil y Primaria