TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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viernes, 5 de enero de 2024

UN ESTUDIO PROPONE UN USO PAUTADO DE LA CAFEÍNA PARA TRATAR EL TDAH

Los resultados del estudio presentan beneficios en el aprendizaje y refuerzos de ciertos tipos de memoria.


Neurocientíficos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han evaluado positivamente la utilización pautada de la cafeína como parte del arsenal terapéutico para paliar algunos de los síntomas del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), ante la controversia sobre el uso de ciertos medicamentos.

Los investigadores de la UPC han hecho una revisión de estudios preclínicos en modelos animales y han concluido que el consumo pautado de cafeína puede incrementar la atención y la capacidad de retención en adolescentes y adultos con TDAH, una patología psiquiátrica cuyo diagnóstico se ha incrementado de forma exponencial en los últimos veinte años.

Los expertos estiman que actualmente el TDAH afecta a entre un 2% y un 5% de la población infantil en España, una media de uno o dos menores por aula, y hasta al 4% de la población adulta.

A pesar de esta alta incidencia, el tratamiento de esta patología y su abordaje terapéutico son controvertidos y muy diversos en función de cada paciente, de los síntomas que presenta y de su intensidad.

Por ello, los científicos investigan distintos componentes y sustancias que sean capaces de ofrecer nuevas oportunidades de tratamiento para los pacientes diagnosticados con TDAH.

Ahora, investigadores de la UOC, coordinados por el profesor de Neurociencia Diego Redolar, investigador del grupo Cognitive NeuroLab, ha analizado la posibilidad de incluir la cafeína dentro del arsenal terapéutico útil para mitigar algunos síntomas del TDAH ante la polémica sobre el uso de algunos medicamentos, como el metilfenidato.

Beneficios de la cafeína pautada

La investigación, una revisión sistemática de estudios en animales publicada en acceso abierto en la revista científica Nutrients, ha concluido que el consumo pautado de cafeína puede incrementar la atención y la capacidad de retención en adolescentes y adultos que padecen este trastorno.

"El arsenal terapéutico para paliar el TDAH es limitado y existe cierto debate en torno al uso de algunos tipos de medicamentos y estimulantes, sobre todo durante la infancia o la adolescencia. Por ello, valoramos estudiar la eficacia de otras sustancias como la cafeína", ha explicado Javier Vázquez, investigador también del grupo Cognitive NeuroLab.

Según los autores, esta es la primera revisión sistemática que se ha hecho y sus resultados vinculan el consumo de cafeína en diferentes modelos animales de TDAH con un incremento en la atención y la concentración, beneficios en el aprendizaje y refuerzos de ciertos tipos de memoria.

"Esta sustancia mejora los procedimientos cognitivos y aumenta la capacidad y flexibilidad de atención, tanto en la atención espacial y selectiva como en la memoria de trabajo y a corto plazo", ha recalcado Vázquez, quien ha asegurado que el tratamiento controlado con cafeína "no altera la presión arterial ni conlleva una subida o una bajada del peso corporal".

No afecta a la hiperactividad

No obstante, los investigadores admiten que la cafeína sirve para estos síntomas, pero los resultados no son claros en relación con otros síntomas característicos del TDAH, como la hiperactividad y la impulsividad.

"En los diagnósticos en los que el problema es puramente de atención, la cafeína puede ser una terapia adecuada; ahora bien, si existe una presencia sintomatológica de hiperactividad o impulsividad, hay que ser más prudente", ha puntualizado Vázquez, que ha recordado que "el TDAH no está debidamente diagnosticado en adultos, aunque sí existe mucho diagnóstico en etapas infantojuveniles".

"No estamos en contra de la medicación para el TDAH, pero sí estamos abiertos a investigar todas las opciones posibles para mejorar este tipo de trastornos y poder utilizar la cafeína desde el punto de vista terapéutico bajo todas las supervisiones médicas correspondientes, mediante un tratamiento pautado y un seguimiento", ha concluido Vázquez.

FUENTE:

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20240103/estudio-propone-pautado-cafeina-tratar-96439270

https://pixabay.com/es/photos/capuchino-beber-taza-caf%C3%A9-756490/ 

miércoles, 2 de marzo de 2011

Por favor, distraígame: estoy intentando pensar

The Wall Street Journal. Digital Network. Por Jonah Lehrer
Vivimos en un mundo que adora la atención. Cuando necesitamos trabajar, nos obligamos a concentrarnos, a clavar la mirada en el ordenador que tenemos delante. Tomamos mucho café —la cafeína nos ayuda a concentrarnos— y, cuando el café no alcanza, recurrimos al Red Bull.
De hecho, la capacidad de prestar atención se califica como una destreza tan esencial en la vida que cuando se carece de ella se considera un problema médico. Por ejemplo, en Estados Unidos, casi el 10% de los niños ahora son diagnosticados con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
En los últimos años, sin embargo, los científicos han comenzado a destacar los sorprendentes beneficios de no prestar atención. A veces, demasiada concentración puede ser contraproducente; toda esa cafeína puede resultar un obstáculo. Por ejemplo, los investigadores han descubierto una relación sorprendente entre soñar despierto y la creatividad; la gente que sueña despierta también es mejor para generar nuevas ideas. Otros estudios han descubierto que los empleados son más productivos cuando se les permite "navegar en Internet" y que las personas que no logran concentrarse debido a daños cerebrales severos, de hecho, consiguen calificaciones por encima del promedio en distintas tareas de resolución de problemas.
Un nuevo estudio encabezado por investigadores de la Universidad de Memphis y la Universidad de Michigan extiende este tema. Los científicos midieron el éxito de 60 estudiantes en varios campos, desde artes visuales a ciencia. Les preguntaron a los alumnos si alguna vez habían ganado un premio en una feria de arte o si habían recibido un premio en una feria de ciencias. En cada campo, los estudiantes a los que les habían diagnosticado trastorno por déficit de atención consiguieron mejores resultados: su incapacidad de concentrarse resultó ser una ventaja creativa.
Y esta lección no sólo se aplica a personas con un desorden de atención. Hace unos años, científicos de las universidades de Toronto y Harvard realizaron una breve prueba mental a 86 estudiantes de Harvard. La prueba estaba diseñada para medir su capacidad de ignorar estímulos irrelevantes, como el ruido del aire acondicionado o una conversación cercana. Esta capacidad suele considerarse un componente esencial de la productividad, ya que logra que la gente no se distraiga con información superflua. Aquí es donde se ponen interesantes los datos: los estudiantes que tuvieron más dificultades para ignorar las distracciones, también tuvieron siete veces más probabilidades de ser calificados de "eminencias creativas" según sus logros previos. (La asociación fue especialmente sólida entre estudiantes propensos a distraerse que tenían altos coeficientes intelectuales).
Según los científicos, la incapacidad de concentrarse ayuda a asegurar una mezcla más rica de pensamientos en el conocimiento. Debido a que estas personas tenían problemas para filtrar el mundo, terminaron dejando que todo estímulo entrara en su cabeza. No podían evitar tener una mentalidad abierta.
Este tipo de lapsus de atención resulta ser una capacidad creativa crucial. Cuando nos enfrentamos con un problema difícil, la solución más obvia —esa primera idea en la que nos concentramos— probablemente no es la correcta. En ese tipo de situaciones, suele ayudar considerar posibilidades improbables para afrontar la tarea desde una perspectiva no convencional. Y por eso, la distracción ayuda: es más probable que la gente que no puede concentrarse considere información que podría parecer irrelevante al principio pero que, luego, inspirará un descubrimiento. Cuando no sabemos dónde buscar, debemos buscar en todos lados.
Esto no significa, por supuesto, que la atención o la capacidad de concentrarse no sea una destreza mental importante o que los trastornos de atención no sean un problema serio. Claramente, tener dificultad en el aula no tiene ventajas, como tampoco las tiene no poder seguir instrucciones.
Vale la pena señalar que todos estos estudios involucran a estudiantes universitarios, lo cual no nos dice nada sobre los niños con TDAH que no logran graduarse en Secundaria. La distracción podría ser un lujo cognoscitivo que no todos pueden darse.
Sin embargo, esta nueva investigación demuestra que, para un cierto segmento de la población, distraerse, de hecho, puede ser positivo. Aunque pensamos que más atención puede resolver todo —que la mejor estrategia es siempre la concentración estricta alimentada por cafés dobles— no es así. A veces, lo más productivo que podemos hacer es navegar por Internet y pegar la oreja en la conversación del vecino.
Fuente: