TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

lunes, 14 de septiembre de 2015

MÁS SOBRE LA ATENCIÓN



ATENCIÓN: VIVIMOS EN LA ERA DE LA DISTRACCIÓN

Consejos y posibles curas para vivir tranquilamente entre ríos incesantes de datos (la toxicología del bit). Pon atención y disfruta la multidimensionalidad del mundo que sucede a la velocidad de la luz/a la velocidad de la información.
Por Alejandro Martínez Gallardo - 03/06/2013

“Pay attention and breath”. -Terence Mckenna

En un mundo donde nuestra interacción social suele estar mediatizada y nuestras herramientas de trabajo son en sí mismas medios de comunicación que no dejan de emitir mensajes –interminables parpadeos electrónicos en el flujo del tiempo–, la atención se ha convertido en un recurso limitado sumamente codiciado. Según Jason Silva, “la atención es el nuevo petróleo” y “está siendo devorada cada vez más rápido”; en el mercado mediático los gurús del marketing y la comunicación ponen sus mejores esfuerzos al servicio de “capturar y manejar (la atención de las) personas”.

Aunque seamos conscientes de que nuestros medios y nuestros gadgets fomentan el consumo de información breve y segmentada, como en snacks predigeridos, extractos eminentemente visuales o llamativos –poco reflexionamos sobre lo que le sucede a nuestra capacidad de concentrarnos y a la duración de nuestros periodos de atención. Aunque  meditar, desconectarnos a ratos de Internet, salir a caminar al bosque o leer literatura clásica nos pueden situar en otro flujo de tiempo, más amplio, cuyos frutos reposados pueden extenderse a todas las áreas de nuestra vida–, es indispensable detenernos a observar nuestros hábitos de navegación y la relación que tenemos con nuestros gadgets para implementar estrategias de aprovechamiento (en la voraz competencia por la atención que en ocasiones torna a nuestro cerebro en contra de nosotros mismos).

Cuando navegas por internet, ¿cuánto tiempo pasas en la misma página? ¿Si te quedas en un mismo sitio por mucho tiempo sientes la urgencia del zapping? ¿Si te encuentras con un artículo cuya extensión va más allá de un par de párrafos y parece tener cierta densidad informativa, te posee una especie de incomodidad intelectual y rápidamente te refugias en Facebook? Cuando no tienes “nada” que hacer, ¿tomas automáticamente, en un vacío de Pavlov, tu smartphone y te pones a ver fotos en Instagram? ¿Cada cuánto refrescas tu proveedor de mail para ver si ya llegó otro correo? ¿En ocasiones crees escuchar el ringtone de tu télefono sonando, pero cuando lo desbloqueas te das cuenta que fue tu imaginación? ¿Te suele pasar que excedes el tiempo para contestar un captcha (porque se te olvido mientras navegabas por otros sitios) y tienes que esperar 45 minutos más para bajar el disco que querías en páginas como Rapidgator o Uploaded? ¿Sientes una necesidad física de tener cerca tu móvil como si fuera un miembro fantasma? ¿Cuándo fue la última vez que surfeaste la Red sin estar chequeando updates (actualizaciones) en alguna red social, divagando como buen ciber fláneur (ciber paseante) sin sentir el apremio del reloj, en la deriva pura de la data?

Esta es la sintomatología de una atención dividida en la era de la hiperestimulación informativa. No se trata de oponer un puritanismo ludita, sino de reflexionar sobre hasta qué punto nuestros gadgets nos hacen menos eficientes (como sugiere Douglas Rushkoff). Y es que por más que Facebook o Twitter (por citar las redes sociales más populares) sean formidables herramientas para conectarnos con nuestros amigos o encontrar información interesante, su misma naturaleza, aquello que los hace tan atractivos –sus filtros, sus trozos de información relevante constantemente actualizándose que nos hace saltar de un lugar a otro, la misma friendliness de su diseño , etc.– las hace poco favorables para cultivar nuestra atención y concentrarnos en tareas puntuales de manera más prolija. Es parte de una especie de ennuie (aburrimiento) digital en el que solemos procrastinar y merodear conectados por horas cuando podríamos haber resuelto alguna tarea específica en 45 minutos de concentración ininterrumpida.  Y después podríamos encontrar la resolana, sin estrés de tener que completar algo, un mundo abierto. (A esto se une el efecto nocivo que tiene la luz brillante de las pantallas después del ocaso, un efecto que nos deja encandilados y enganchados como si fueran una adictiva droga de diseño).

Una investigación de la Universidad Carnegie Mellon mostró que cuando los estudiantes eran interrumpidos con mensajes de texto mientras realizaban un examen sus resultados eran un 20% más bajos que cuando sus teléfonos estaban apagados. Según otro estudio, la mayoría de los estudiantes navegan por la Web o comprueban su mail cada dos minutos mientras realizan sus tareas en casa. De la misma manera, la mayor parte de los trabajadores adultos logran enfocarse en una misma tarea sólo durante 11 minutos.

Ante este estado general de la atención, la profesora de Historia del Arte y Arquitectura de la Universidad de Harvard, Jennifer Roberts, ha implementado en su curso la tarea de detenerse a observar una pintura o una escultura durante tres horas seguidas. Sobre esta asignatura, que ha recibido cierto eco mediático, escribe Daniel Willingham de la Universidad de Virginia: “Lo que me gusta tanto de esta tarea es que contradice la creencia de que te aburrirás fácilmente si pones tu atención en una sola cosa por mucho tiempo… Cuando cambiamos rápidamente nuestra atención, nos perdemos de cosas que nos pueden dar un entendimiento más profundo del mundo“. Los mismos estudiantes suelen decirle a Roberts que después de esas tres horas han generado algunas de sus mejores ideas e insights sobre el arte y también sobre sus propias vidas.

Según la Dr. Cathy Kerr de la Universidad de Brown, el hecho de que nuestra atención se reparta en tantas actividades está causando pequeños cambios en nuestro cerebro –aunque practicar la atención sostenida diariamente también produce cambios sutiles en nuestro cerebro en otro sentido. Tal es la neuroplasticidad, que donde pone la mirada transforma su capacidad de ver. O en palabras de Steven Johnson: “Nuestros pensamientos transforman nuestros espacios y nuestros espacios nos devuelven el favor”.

CONSEJOS PARA ADMINISTRAR EL TIEMPO EN LA ERA DE LAS MÁQUINAS (EN EL QUE TODO PUEDE PASAR AL MISMO TIEMPO)

Según explica Tony Schwartz, autor de The Energy Project, al igual que durante el sueño, nuestros cuerpo en la vigilia están regidos por un ciclo de 90 minutos –nos movemos de un estado de alerta a uno de fatiga fisiológica en estos intervalos.
Es por esto que es importante encontrar una forma de renovar la energía y la atención, por lo que se recomienda trabajar concentradamente en una tarea durante una hora y media y luego descansar, meditar o entretenerse con otra cosa por un intervalo de entre 15 y 30 minutos para luego dedicarse a otra tarea.. Según Douglas Rushkoff: “En vez de encontrar estabilidad en el aquí y en el ahora, acabamos reaccionando al asalto siempre presente de impulsos y comandos simultáneos” y “sí, podríamos estar en medio de una crisis existencial, pero estamos demasiado ocupados para notarlo”. El resultado del asalto multiventana de la información es que el presente nos resulta un shock.
Achtung, achtung, (en alemán: “atención, atención”) es el mantra que actualmente se escucha con frecuencia. No está de más pedir atención aunque, en la era de la sobreinformación y de la distracción, aunque conseguirla es conseguir un preciado tesoro.

FUENTE:

LA ATENCIÓN: UN RECURSO LIMITADO

La atención representa uno de los factores cruciales en la crisis educativa actual. Su orientación guiada, a través de los actos voluntarios, nos conduce a la concentración. Y ello requiere preparación. En el vídeo que se incluía en el post anterior se demuestra lo que se conoce como ceguera por desatención).

Analicemos qué revela la moderna neurociencia cognitiva sobre su localización en el cerebro, la existencia de ciclos clave, la influencia de componentes químicos y biológicos o los factores que centran nuestra atención.

LOCALIZACIÓN EN EL CEREBRO

La atención constituye una focalización de nuestra consciencia que permite filtrar la información de forma adecuada. Como la atención está integrada por componentes perceptivos, motrices y motivacionales su neuroanatomía se distribuye en diferentes regiones cerebrales, subcorticales y corticales.


Diferentes áreas del cerebro implicadas en captar y centrar la atención: lóbulo frontal, cuerpo calloso, tálamo, núcleo pulvinar, córtex parietal posterior, sistema activador reticular y colículo superior. (Jensen, Eric, Teaching with the brain in mind, Association for Supervision and Curriculum Development, 1998).

Asumiendo los diferentes tipos en los que se puede clasificar la atención, la atención selectiva es el proceso en el que se responde a un estímulo o tarea y se ignoran otras. Ante el asedio de estímulos sensoriales a los que somos sometidos, la atención filtra la información recibida, precediendo y desempeñando un papel fundamental en la percepción, la acción y la memoria. El hecho de que algunas regiones cerebrales que intervienen en el comportamiento voluntario también intervengan en procesos de atención, confirma su función decisiva en la unidad de la experiencia consciente.

Nuestro organismo requiere un mecanismo neuronal que lo regule y lo focalice, dado que la capacidad de nuestro cerebro para procesar información sensorial es más limitada que la capacidad de sus receptores para captar el entorno, es decir, la información entrante supera la capacidad de procesamiento de nuestro sistema nervioso. Ese mecanismo imprescindible es la atención.

LOS CICLOS DE LA ATENCIÓN

Actividad eléctrica durante los estados de ondas cerebrales (cps: ciclos por segundo). Beta: actividad alta, Alfa: alerta relajada, Theta: susceptibilidad profunda, Delta: no consciente. Las ondas cerebrales facilitan la sincronización neuronal y así se puede enfocar la mente. (Jensen, Eric, Teaching with the brain in mind, Association for Supervision and Curriculum Development, 1998).

Existen ciclos clave de nuestro cerebro que oscilan entre 90 y 110 minutos y nos permiten mantener la atención. 

Diversos estudios demuestran que la atención sostenida sólo puede mantenerse durante cortos períodos de tiempo que no superan los 15 minutos. Aparece el factor temporal como una variable decisiva en el aprendizaje y es que, además, a nivel neuronal, se requiere tiempo para fortalecer las sinapsis y no tener que responder a otros estímulos generados. Como el aprendizaje de nuevos conceptos o destrezas requiere un tiempo de procesamiento y asimilación, los docentes deberíamos organizar nuestros contenidos en bloques que no superaran los 20 minutos. Después de cada bloque, para facilitar el aprendizaje y optimizar los ciclos de atención, deberíamos invertir unos minutos en reflexionar sobre lo explicado o en descansar.

FACTORES QUÍMICOS Y GENÉTICOS

Los neurotransmisores, las hormonas y los genes tienen una influencia importante en la atención. Cuando estamos distraídos, los niveles de norepinefrina (noradrenalina), una sustancia química importante para el control de la atención y la impulsividad que puede actuar como hormona cuando es segregada en respuesta al estrés, suelen ser bajos. Los niveles de acetilcolina, un neurotransmisor asociado a la somnolencia que es importante en la estimulación del tejido muscular, suelen ser más altos durante la noche. Asimismo, en estados de alerta, los niveles de la hormona adrenalina son mayores y, en situaciones de estrés, los niveles de la hormona cortisol aumentan considerablemente.

Existe un vínculo genético entre las conductas impulsivas que buscan lo novedoso con la dopamina, un neurotransmisor fundamental en el control de la atención y en la potenciación a largo plazo. Muchos niños presentan síntomas parecidos al TDAH (Trastorno con Déficit de Atención por Hiperactividad) como consecuencia de la falta de madurez de la corteza prefrontal.

El desarrollo más lento del lóbulo frontal puede conllevar una mayor dificultad para mantener la atención e inhibir conductas inapropiadas. En niños con TDAH se ha observado un tamaño más reducido de la región del sistema límbico conocida como núcleo accumbens que está asociada a los circuitos de recompensa. La dopamina interviene en estos circuitos y muestra la influencia de los estados de ánimo en la atención.

FUENTE:

NUEVA CLAVE CEREBRAL DEL DÉFICIT DE ATENCIÓN

BBC Ciencia
Científicos descubrieron la primera "evidencia definitiva" de que las personas que sufren el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), tienen una composición química cerebral diferente.

TDAH
Se encontraron nuevas diferencias en zonas del cerebro relacionadas a la recompensa.
Los científicos del Laboratorio Nacional Brookhaven del Departamento de Energía de Estados Unidos encontraron que las personas con TDAH tienen niveles más bajos que lo normal de proteínas esenciales para poder experimentar la sensación de recompensa y motivación.

El hallazgo, afirman los científicos en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense (JAMA), podría ayudar en el diseño de nuevas formas para combatir la enfermedad que afecta principalmente a niños y jóvenes.

El TDAH es una enfermedad caracterizada por una reducida capacidad para mantener la atención, poca habilidad para procesar la información debido a la distracción moderada a severa, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas.

A pesar de ser uno de los trastornos psiquiátricos infantiles más estudiados, todavía se conoce muy poco sobre sus causas pero se cree que podría deberse a un desequilibrio en los neurotransmisores (los compuestos encargados de transmitir señales nerviosas en el cerebro).

RECOMPENSA Y MOTIVACIÓN

Estudios previos en los cerebros de personas con TDAH habían revelado diferencias en zonas del cerebro que controlan la atención y la hiperactividad.

Pero este estudio sugiere que el trastorno también tiene un profundo impacto en otras áreas del cerebro.

Dra. Nora Volkow: 
"Este déficit en el sistema de recompensa del cerebro podría ayudarnos a explicar los síntomas clínicos del TDAH, incluidos la falta de atención y la reducida motivación, así como la propensión a complicaciones como abuso de drogas y obesidad en los pacientes con TDAH", afirma la doctora Nora Volkow, quien dirigió la investigación.

Los científicos compararon los escáneres cerebrales de 53 adultos con TDAH que nunca habían recibido tratamiento con los de 44 personas que no tenían el trastorno.
Todos los participantes habían sido cuidadosamente analizados para eliminar factores que podían potencialmente influir en los resultados.
Los científicos utilizaron una forma sofisticada de escáner, llamado tomografía por emisión de positrones (TEP), con el cual pudieron analizar la forma como los cerebros de los participantes manejaban la dopamina, un compuesto químico cerebral que es un regulador muy importante del estado de ánimo.

VÍAS DE DOPAMINA

En particular midieron los niveles de dos proteínas -receptores y transmisores de dopamina- sin los cuales ésta no puede funcionar efectivamente para influir en el ánimo. Los pacientes con TDAH mostraron niveles menores de ambas proteínas en dos áreas del cerebro conocidas como el núcelo accumbens y el mesencéfalo. Ambas forman parte del sistema límbico, el responsable de las emociones y de sensaciones como la motivación y la recompensa.
Los pacientes con síntomas más pronunciados de TDAH mostraron los niveles más bajos de ambas proteínas en estas áreas.

Según la doctora Volkow el hallazgo apoya el uso de medicinas estimulantes para tratar el TDAH para elevar los niveles de dopamina.
Y también apoyan la teoría de que las personas con TDAH pueden ser más propensas al abuso de drogas y a la obesidad porque inconscientemente están intentando compensar sus deficientes sistemas de recompensa.
"Nuestro hallazgo implica que los déficits en las vías de recompensa de la dopamina juegan un papel en los síntomas de falta de atención en el TDAH" dice la investigadora.
"Y esto podría ser lo que subyace a la respuesta anormal de estos pacientes a la recompensa".
Tal como explica la científica, estas vías de la dopamina juegan un papel clave en el refuerzo, motivación y aprendizaje de formas para asociar los distintos estímulos a las recompensas.

Otros expertos creen que estos hallazgos ayudarán a convencer a la gente que argumenta que el TDAH tiene más que ver con problemas de crianza y de educación que con trastornos médicos concretos.

"El hallazgo de esta nueva investigación será muy importante para ayudarnos a entender la presentación de síntomas" afirma Andrea Bilbow, de la organización ADDISS.
"Pero más importante aún es el hecho de que puede ofrecer a los maestros una idea más clara de las herramientas que deben usarse para dar cabida en el salón de clases a los niños con TDAH".
"Durante mucho tiempo se ha asumido que los niños con TDAH son deliberadamente malintencionados, lo cual ha provocado una mala gestión de estas personas y eventualmente su exclusión permanente de la escuela", agrega la experta.

FUENTE: 

LA DOPAMINA REGULA LA MOTIVACIÓN A ACTUAR Y NO EL PLACER

La dopamina regula la motivación a actuar y no el placer según un cambio de paradigma científico avalado por investigaciones de la UJI

La extendida creencia de que la dopamina regula el placer puede pasar a la historia ante los últimos avances científicos sobre la función que cumple este neurotrasmisor y que demuestran que en realidad regula la motivación, provocando que los individuos se pongan en marcha y perseveren para conseguir algo ya sea positivo o negativo. La revista de neurociencia Neuron publica un artículo de investigadores de la Universitat Jaume I de Castellón que revisa la teoría dominante sobre la dopamina, planteando un cambio de paradigma con importantes aplicaciones tanto en patologías relacionadas con la falta de motivación y la fatiga mental como depresión, párkinson, esclerosis múltiple, fibromialgia, etc., como en aquellas en las que existe una motivación y perseverancia excesiva, como las adicciones.
“Existe la creencia popular, y también científica, de que la dopamina regula el placer y la recompensa, que cuando consigues algo que te satisface liberas dopamina, pero en realidad las últimas investigaciones están demostrando que este neurotransmisor actúa de forma previa, es el que nos mueve a actuar, se libera para conseguir algo, ya sea evitar un mal o alcanzar un bien”, explica Mercè Correa, coautora del artículo. La investigadora del grupo de Neurobiología y Genética de la Conducta Motivada de la UJI, explica que ha llegado un momento en el que los datos pesan tanto que se plantea un cambio en la teoría dominante.

Los estudios realizados en los últimos años demuestran que se libera dopamina tanto por sensaciones placenteras como por estrés, dolor o pérdidas. “Está tan implicada en lo negativo como en lo positivo, pero se han sesgado mucho las investigaciones para solo incidir en lo positivo”, explica Correa. El artículo plantea una revisión del paradigma basada en datos de diversas investigaciones, incluidas las realizadas durante las últimas dos décadas por el grupo de la UJI en colaboración con John Salamone de la University of Connecticut en Estados Unidos, sobre el papel de la dopamina en la conducta motivada en animales.

En concreto, en los estudios realizados con roedores, se ha demostrado que un animal con unos niveles normales de dopamina se esfuerza para conseguir una recompensa más valiosa a pesar de poder acceder sin ningún trabajo a una menos valiosa. Sin embargo, si se reducen los niveles de dopamina, el animal toma únicamente el alimento o la recompensa que no le supone esfuerzo y renuncia a alcanzar otra más valiosa. En el caso de la adicción, la dopamina está elevada durante el esfuerzo anticipado que un animal tiene que hacer hasta conseguir la droga. “No está regulando lo que el animal siente cuando toma la droga, si no que está provocando que persevere hasta conseguirla”, explica la investigadora.

El nivel de dopamina depende de los diferentes individuos, por lo que hay personas más perseverantes que otras para alcanzar una meta. “La dopamina lleva a mantener el nivel de actividad para conseguir lo que se persigue, por lo que en principio es positiva, sin embargo, siempre dependerá de los estímulos que se busquen. Es válido tanto si el objetivo es ser bueno en los estudios como si el fin es el consumo de drogas de abuso, vale para la motivación normal y para la patológica”, señala Correa. 

Los elevados niveles de dopamina también explicarían la conducta de los denominados buscadores de sensaciones. “Lo que la dopamina regula no es que lo vivido les produzca más placer, sino que están más motivados para actuar. La producción de dopamina se ha confundido durante mucho tiempo con la satisfacción, pensando que provoca que estas personas sientan más, cuando lo que hace es que sean más activos”, indica.

APLICACIÓN PARA LA DEPRESIÓN Y LA ADICCIÓN 

Conocer cuáles son los parámetros neurobiológicos que hacen que las personas se motiven por algo es importante para muchas facetas de la vida, tanto a nivel laboral, educacional o en la salud. Ante esta nueva perspectiva, la dopamina se presenta como un neurotransmisor básico para hacer frente a síntomas como la anergia, es decir, la falta de energía que se presenta en patologías como la depresión. “La gente deprimida no tiene ganas de hacer nada, cualquier esfuerzo lo ve cómo una montaña, y eso es porque en la depresión hay niveles bajos de dopamina y, por tanto, falta motivación”, explica Correa. La falta de energía y motivación está también relacionada con otros síndromes que presentan fatiga mental como el párkinson, la esclerosis múltiple o la fibromialgia, entre otros.

En el caso opuesto, en los desajustes al alza, la dopamina podría estar implicada en problemas de conductas adictivas, que llevan a una actitud de perseverancia compulsiva. En este sentido, Correa indica que los antagonistas dopaminérgicos que se han aplicado hasta ahora en problemas de adicciones probablemente no han funcionado porque no se ha hecho un planteamiento adecuado del tratamiento al partir de una comprensión errónea del funcionamiento de la dopamina y es que “ahora sabemos que no está regulando las emociones, como establecía la creencia general, sino la motivación para satisfacerlas”.

 
Los estudios realizados en el campus castellonense con roedores demuestran cómo los niveles de dopamina determinan la motivación de los animales para conseguir su meta.

Mercé Correa. Departamento de Psicología Básica, Clínica y Psicobiológica:
Un animal normal trabaja para conseguir el mejor reforzador. Pero cuando reducimos los niveles de dopamina esos animales reorientan su conducta y deciden obtener el reforzador, están dirigidos a obtener un reforzador todavía, pero es uno que les cuesta menos. Lo contrario ocurriría en el caso de la adicción, los animales perseverarían. Un animal adicto a una droga, aunque la adicción en animales es algo un poco cuestionable, pero un animal que se autoadministra una droga, sería un animal que estaría liberando mucha dopamina hasta conseguir la droga.

La dopamina no está regulando lo que el animal siente cuando toma la droga (el placer), sino que está provocando que persevere hasta conseguirla.

El nivel de dopamina depende de cada individuo, por lo que hay personas más perseverantes que otras para alcanzar una meta, ya sea esta positiva o patológica.  
Conocer cuáles son los parámetros neurobiológicos que hacen que las personas se motiven por algo es importante para muchas facetas de la vida a nivel laboral, educacional o de salud.

Mercé Correa. Departamento de Psicología Básica, Clínica y Psicobiológica: 
La relevancia para la clínica es amplia porque la anergia, la falta de energía para realizar una conducta aparece en muchos síndromes. Aparece en la depresión, el Parkinson, aparece en todos los síndromes que cursen con fatiga mental. Entonces, hay varias aplicaciones en las cuales esto tendría relevancia.

En el caso opuesto, los desajustes al alza, la dopamina podría estar implicada en problemas de conductas adictivas que llevan a una actitud de perseverancia compulsiva

FUENTE:

FACTORES QUE OPTIMIZAN LA ATENCIÓN

Mediante el aprendizaje emocional podemos ayudar a nuestros alumnos a mejorar el autocontrol y permitirles adquirir la autodisciplina necesaria para mejorar la atención. El mayor conocimiento sobre uno mismo facilita mejores respuestas ante situaciones estresantes y un mayor control sobre los actos impulsivos. Lamentablemente, la exigencia para alcanzar los éxitos académicos puede generar gran estrés. En un estado relajado, la atención y la memoria se encuentran en una situación favorable para facilitar el aprendizaje. Ahora bien, los docentes no hemos de pretender que nuestros alumnos presten atención basándose, únicamente, en su fuerza de voluntad.

Asumiendo que la perseverancia y el sentido del deber (poco asumido en una cultura del éxito sin esfuerzo) desempeñan un papel importante en la realización de tareas, hemos de intentar generar procesos de atención espontánea a través de la motivación. Y aunque la atención continua sólo se puede mantener durante un período de tiempo limitado, aspiramos a optimizar los intervalos en los que se mantiene.

Las nuevas técnicas de visualización del cerebro, analizando la activación de sus diferentes regiones, demuestran que capta nuestra atención lo novedoso, lo relevante, el contexto emocional en el que nos encontramos, los estímulos visuales, las recompensas o todo aquello que nos resulta sorprendente. Lo novedoso atrae nuestra atención porque hay zonas de la neocorteza cerebral que se bloquean (disonancia cognitiva) cuando aparece información discordante y, aunque nos reafirmemos continuamente en nuestras ideas, somos seres curiosos.

Podemos considerar algo relevante al observar a otras personas involucradas en tareas que estamos realizando, una confirmación más de que somos seres sociales. Cuando algo nos resulta sorprendente, se capta la atención como consecuencia de la activación de la vía mesolímbica, la  vía de la recompensa y el placer. Su activación aumenta si la recompensa es inesperada. O cuando nos mantenemos en un estado de alerta (por ejemplo, al recibir estímulos visuales, como imágenes en movimiento, o estímulos sonoros que provoquen contraste), a través del sistema activador reticular ascendente (SARA) la alerta permite recuperar la atención. 


El SARA es una especie de red neuronal que ejerce una influencia excitadora en todo el cerebro.
Estos son algunos factores que tienen una gran influencia en los procesos de atención. La lista se puede complementar considerando desde los componentes nutricionales, pasando por factores asociados al ejercicio físico,…

CONCLUSIONES FINALES

Los docentes sabemos que hemos de actuar manipulando los procesos de atención y consciencia de nuestros alumnos como hacen los artistas de la magia con sus espectadores. La experiencia en el aula para nuestros alumnos ha de resultar emocionante y, para ello, nada mejor que relacionar los contenidos académicos con experiencias cercanas de la vida cotidiana. En la vida real, tantas veces alejada de la vida académica, el progreso se alcanza como consecuencia de la resolución de problemas de una forma cooperativa. Y ello requiere deseos, motivaciones, recompensas, en definitiva, activación y eficiencia cerebral, aunque cambiar patrones de conducta no es un proceso fácil. La educación que permite optimizar la atención alcanza la excelencia.

FUENTE:
Jesús C. Guillén

sábado, 5 de septiembre de 2015

CONSEJOS PARA LA VUELTA AL COLE Y AL TRABAJO


El síndrome de estrés posvacacional ya no es solo cosa de adultos. Los cambios de horario, retomar las actividades extraescolares y las nuevas obligaciones que conlleva la vuelta al cole son los causantes de este esta tensión en un número cada vez mayor de niños. «Es normal que al volver de las vacaciones la gente se sienta triste y apática; las personas no somos máquinas, y notamos el cambio al reincorporarnos a nuestra actividad cotidiana; nos espera mucho trabajo, tensiones, problemas, rutinas...; es decir, una agenda llena de obligaciones.

Los niños también necesitan un pequeño periodo de adaptación, para retomar sus costumbres habituales y sus horarios de descanso, y para desacelerar su ritmo vacacional.

Un estudio realizado por el Nationwide Children's Hospital (EEUU) asegura que, incluso, durante los meses posteriores al verano aumentan los casos de dolor de cabeza en niños y adolescentes entre los cinco y los 18 años, como consecuencia de los cambios de rutina y el estrés de la vuelta al colegio.

Muchos son los niños que ven los anuncios de la vuelta al cole y se les ponen los pelos como escarpias. En esa publicidad aparecen niños felices, con una sonrisa de oreja a oreja, deseando volver al colegio. Pero, sinceramente, ¡no son representativos!

Igual que para los adultos tampoco hay campañas de hombres y mujeres saltando por los aires y vociferando ¡¡viva la vuelta al trabajo!! Los niños disfrutan del verano, del descanso, de la playa y de los viajes igual o más que nosotros. Y su periodo de vacaciones es más largo, con lo que la vuelta todavía es más dura. Las personas somos animales de costumbres y ellos se han acostumbrado a levantarse tarde, a no tener exámenes ni deberes, en definitiva, a no tener presión. Sí obligaciones, porque tienen que asumir responsabilidades en casa, pero en vacaciones, todo es más fácil.

Los adultos deberíamos tener más en cuenta la opinión de niños y adolescentes para animarles con la vuelta al cole y directamente preguntarles qué les motiva y qué haría que todo fuera más sencillo.

CONSEJOS:
  • Los niños repiten lo que ven y lo que oyen. Si inundamos la casa de negatividad con la vuelta a la rutina y como padres verbalizáis, ¡qué horror, levantarnos temprano, se ha acabado lo bueno!, lo normal será que vuestros hijos lo imiten.
  • Lo nuevo atrae. A todos nos gustaba estrenar mochila, estuche o incluso los bolígrafos y lápices. Ahora hay infinidad de libretas, colorines, agendas y material escolar atractivo. Prepara la vuelta con ellos, deja que elijan dentro de lo que es negociable y disfruta esa tarde.
  • No hagas comentarios negativos del tipo ¡qué ganas tengo de que volváis al colegio!, como si tus hijos te sobraran en casa. Estos comentarios no hacen el colegio atractivo, sino que se asocian que el colegio es el lugar en el que dejo de molestar y dejo a mis padres tranquilos. Y con ello el colegio se convierte en algo que me separa de zona segura y confortable.
  • Inculca el valor del agradecimiento en tus hijos. Ser agradecido con la posibilidad de ir a un colegio, tener compañeros, profesores que se interesan por tu educación, tener material escolar y todas las facilidades. Lo que para unos niños es simple rutina, para otros es un lujo. Tenía pendiente de ver la película Camino a la Escuela con mis hijos. Es la historia de cuatro niños que tienen que recorrer largas distancias y muchas dificultades para ir al colegio. Les impresionó. Se dieron cuenta de que volver al cole era mucho más sencillo de lo que imaginaban y que tenían mucha suerte de tener tantas cosas confortables a su alrededor.
  • Haz una lista de propósitos. A todos nos motiva tener objetivos nuevos. Marca tú los tuyos relacionados con el trabajo y tu vida personal e involucra a tus hijos para que decidan los suyos. No les pongas tú lo que crees que deberían hacer, deja que opinen, que tengan iniciativa y que se reten ellos mismos. Solemos tener más compromiso con lo que nosotros decidimos que con lo que deciden por nosotros.
  • Ve poco a poco adaptando la rutina de tus hijos a la que van a tener en el colegio. No se puede pasar de acostarse a las once a hacerlo a las nueve de un día para otro. Sobre todo, hay que regular la hora de irse a la cama, de levantarse y de comer, para que los niños se adapten lo antes posible a la nueva rutina y acusen menos el cambio. Hay que volver a establecer tiempos máximos para desayunar y para comer, tal y como se hace durante el horario escolar. Unos diez días antes, modifica horarios, pídeles que vayan ordenando sus mochilas, la ropa de deporte, preparando un calendario, etc. De tal forma que el día previo al cole esté todo listo.
  • Haz memoria selectiva. Podéis hacer un ejercicio en el que recordéis todas las vivencias positivas y divertidas del año escolar pasado. Podéis hacer un collage en una cartulina que recoja lo que aprendieron, momentos que no desean olvidar, situaciones divertidas o ridículas, excursiones, etc. Se trata de hacer un resumen o anuario que contenga todo lo positivo.
  • Resalta las fortalezas, virtudes y talentos de tus hijos en relación al colegio. Muchos padres tienden a hacer hincapié en lo que falló el año pasado para que éste no se repita y así les generamos una imagen negativa de ellos y del colegio. No hagas comentarios del tipo “y este año más atención, ¿eh?”. Sustitúyelos por comentarios como: “¡Este año igual de responsable que el año pasado!”. Hará que tus hijos se sientan seguros.

Y armaros de paciencia. Cambiar hábitos siempre cuesta, pero al final, con un poco de motivación y actitud, todos lo conseguimos.

FUENTE:

Por su parte, la psicóloga Silvia Álava explica las claves para que los padres consigan convertir la vuelta al colegio en una experiencia positiva y nada traumática:
  • Se debe hacer hincapié en lo positivo de volver al colegio: ver de nuevo a los amigos, jugar con ellos en el recreo, continuar con las actividades extraescolares que les gustan...
  • Cuando se pongan 'tontorrones', diciendo que no quieren ir a clase y que quieren seguir de vacaciones, los padres les dirán que a ellos también les encantaría seguir de vacaciones, pero que hay que volver al colegio y a trabajar, y que eso también tiene muchas cosas buenas. Si siguen insistiendo en que no quieren, cambiaremos de tema preguntándoles a qué han jugado en el patio, cómo se llama su compañero de pupitre, si hay niños nuevos en clase...; de tal forma que desviemos su atención a los aspectos positivos de la vuelta a las aulas.
  • Es importante que los padres sirvan de ejemplo a sus hijos. Recordamos que los niños aprenden principalmente por 'modelado, por lo que si ven que sus principales modelos se adecuan de forma rápida y positiva a su vida cotidiana, será más fácil para ellos.

FACILIDADES TAMBIÉN PARA LOS PADRES

Mientras los pequeños se enfrentan a los nuevos horarios y la vuelta a la rutina, los padres lo hacen a un sinfín de gastos. Libros de texto, material escolar, uniformes, comedor, actividades extraescolares... Una encuesta de la OCU realizada en 2013 calculaba el gasto medio por alumno en 1.874 euros anuales.

Estas son algunas recomendaciones que se pueden seguir para ahorrar en la vuelta al cole:
  • Reutilizar libros: Cada vez más colegios cuentan a principio de curso con un sistema de intercambio de libros promovidos por asociaciones de padres o profesores. Además, se puede optar por la compra de segunda mano en webs especializadas en libros de texto usados, como relibrea.com o bolsadelibros.es. Según un estudio realizado por Segundamano y Milanuncios, el precio medio de un libro de segunda mano para Primaria o la ESO es de 11,7 euros y de 14,1 euros si se trata de libros de Bachillerato. En el caso de los libros nuevos, estos precios se elevan a 20,8 euros y 25,8 euros, respectivamente, según los últimos datos de la Federación de Gremios de Editores de España. Decantarse por esta opción pueden hacer ahorrar aproximadamente unos 100 euros por hijo.
  • Evitar duplicar el material escolar: Es recomendable hacer un inventario de lo que ya se tiene antes de hacer las compras. Además, con un poco de imaginación, es posible personalizar cuadernos, estuches, carpetas o mochilas del año anterior para reutilizarlos y que parezcan nuevos.
  • Compartir transporte escolar: Utilizar el transporte público o, en caso de optar por el coche particular, turnarse entre varios padres para reducir tiempo en los desplazamientos, evitar atascos en la salida del colegio y ahorrar en combustible.
  • Buscar y comparar: Gracias a Internet, es posible buscar y comparar las mejores ofertas en relación calidad-precio sin moverse de casa. ¡Hagamos buen uso de esa ventaja!

FUENTE:

PARA LOS ADULTOS: Cuatro consejos para superar la vuelta de vacaciones
  • Dedícate tiempo a ti mismo. Treinta minutos diarios bien invertidos pueden ser tiempo suficiente para despejarte. Aprovecha para hacer algo que te guste y te llene realmente: leer, escuchar música, pintar, jugar con tus hijos, ir a clases, ver una exposición.... El objetivo es que compenses el estrés con algo que te haga sentir vivo y dé sentido al día. Es imprescindible que ese rato alejado de las obligaciones y deberes sea también parte de tu rutina.
  • El orden será tu aliado. Seguir unas pautas fijas en tu rutina te dará sensación de control sobre tu vida. Levantarte a la misma hora, ir a hacer la compra siempre en el mismo momento... Esas pequeñas cosas otorgarán estabilidad a tu día a día y te harán sentir que todo está bajo control.
  • Aprende a frenar el ritmo. Muchas veces uno no es consciente de la cantidad de estrés que soporta. Una buena forma de no sucumbir al ritmo acelerado es, simplemente, decir "me tomo un descanso". Con dos o tres parones de cinco minutos al día tu calidad de vida mejorará notablemente. Utiliza ese tiempo para pensar en cosas que te hagan desconectar del trabajo y las obligaciones. Una vez pase el rato de evasión te sentirás mucho más tranquila y afrontarás mejor tus quehaceres cotidianos.
  • Haz ejercicio. No solo tu cuerpo, sino también tu mente necesita que hagas deporte. Ir a correr o al gimnasio dos o tres veces a la semana puede ahorrarte mucho estrés. Durante el tiempo de entrenamiento tu cabeza estará concentrada en el propio ejercicio y se alejará de los problemas y del trabajo. Después de la actividad física sentirás realmente que te has quitado un peso de encima.

Luchar contra el estrés es a veces una batalla dura. Estos consejos te valdrán a mantenerlo para raya, aunque en ocasiones no basten. La irritabilidad y el nerviosismo suelen acarrear también dificultades para dormir. De modo que, para ponerte en marcha con fuerza después de vacaciones, no olvides mimarte y tomar las medidas oportunas para que la ansiedad no pueda contigo.

FUENTE:

miércoles, 26 de agosto de 2015

DATOS CURIOSOS SOBRE LA ATENCIÓN



ATENCIÓN: ¿CÓMO PROCESA NUESTRO CEREBRO 34 GIGAS DE INFORMACIÓN AL DÍA?

El estar sometidos a infinidad de estímulos diarios provoca que nuestro cerebro rechace todos aquellos datos que no sean relevantes o que no supongan un peligro para nuestra supervivencia. Pero ¿por qué algo llama, o no, nuestra atención?

La atención es una función cognitiva de nuestro cerebro que consiste en mantener un acontecimiento exterior o interior en un determinado nivel de conciencia, en otras palabras, tener algo en cuenta o en consideración. 

Pero ¿por qué algo llama, o no, nuestra atención?

El problema es que este proceso que lleva a cabo nuestro cerebro funciona como un filtro del que no siempre somos conscientes. Lo estable no genera peligro así que conseguir llamar la atención de un individuo debe ir ligado a la posibilidad de presentar algo novedoso o sorprendente o que, de alguna manera, incida sobre los intereses del usuario (de manera positiva o negativa puesto que nos provocará igual o mayor nivel de alerta algo que pueda generarnos placer como aquello que amenace nuestra supervivencia).

Por otra parte, también existe lo que entendemos como atención voluntaria, que consiste en seleccionar aquella información que produce en nosotros un deseo o necesidad con el fin de lograr un objetivo. 
O la atención selectiva, basada en realizar un filtrado consciente de los estímulos que recibimos para quedarnos solo con aquello que nos interesa y sobre lo que focalizamos nuestra atención, abstrayéndolo del entorno e ignorando otra información que en ese momento no es relevante.
Evidentemente, nuestra atención también puede estar repartida: atención dividida (lo que conocemos como hacer dos cosas a la vez). En este caso, no todos los individuos tienen la misma capacidad para discernir y discriminar las interferencias que recibimos del medio. Hay personas incapaces de concentrarse escuchando música y otras a las que incluso les relaja y les ayuda aún más a focalizar su atención.

Hay muchos factores que pueden influir de lleno en nuestra capacidad de concentración. Dormir mal reduce las capacidades cognitivas del cerebro y por tanto reduce la atención. Estar 24 horas sin dormir supone para nuestra concentración los mismos efectos que tiene una persona cuando supera el límite de alcoholemia.

PERO, ¿ES FÁCIL MANIPULAR LA ATENCIÓN?

Uno de los oficios más viejos y más duchos en esta tarea es el de los magos, auténticos especialistas en la manipulación. Los ilusionistas han realizado trucos durante años de forma intuitiva pero, sin embargo, todos tienen un fundamento científico. ¿El secreto? ‘Ceguera por desatención’ o, lo que es lo mismo, somos ciegos a aquello ante lo que no prestamos atención. Centrar nuestra conciencia en algo muy concreto hace que nuestro cerebro omita cosas obvias y, en la mayor parte de los casos, muy evidentes.
Cuando vas a ver un espectáculo de magia sabes de antemano que hay truco. Sin embargo, nuestra atención es un recurso limitado y, a pesar de que los magos juegan en desventaja, la gran mayoría de las veces engañan a nuestro cerebro.

¿Crees que pueden manipularte? ¿Quieres hacer la prueba? Os invitamos a observar con atención el siguiente vídeo y a que saquéis vuestras propias conclusiones.

FUENTE:

LA ECONOMÍA DE LA ATENCIÓN: INTERÉS X CONTEXTO

Solemos hablar mucho sobre la importancia que tiene la atención como variable clave dentro del mundo actual. ¿Sabemos realmente de qué estamos hablando? ¿Por qué es tan importante? Vamos a intentar organizar una serie de ideas sobre este tema.

LA ATENCIÓN (según Wikipedia):
La atención es la capacidad de aplicar voluntariamente el entendimiento a un objetivo, tenerlo en cuenta o en consideración. (…) Tradicionalmente, se ha considerado de dos maneras distintas, aunque relacionadas:

Primera parte
Por una parte, la atención como una cualidad de la percepción hace referencia a la función de la atención como filtro de los estímulos ambientales, decidiendo cuáles son los estímulos más relevantes y dándoles prioridad por medio de la concentración de la actividad psíquica sobre el objetivo, para un procesamiento más profundo en la conciencia.
Si quisiéramos realizar una ecuación que nos ayude a entender qué es esta primera parte de la atención, vendría definida por:
ATENCIÓN = F (INTERÉS, CONTEXTO)

Segunda parte
Por otro lado, la atención es entendida como el mecanismo que controla y regula los procesos cognitivos; desde el aprendizaje por condicionamiento hasta el razonamiento complejo.

Es decir, la atención es el factor clave para el conocimiento. Hoy en día, en el mundo en que vivimos, la clave de la educación no está en el acceso a la información, sino en la atención que le dedicamos. Sin atención no hay recordatorio de la información que recibimos. Por ello la atención se vuelve crítica en los mercados sobresaturados de información.

¿POR QUÉ HABLAMOS TANTO DE LA ECONOMÍA DE LA ATENCIÓN?

Las cosas se ponen más interesantes cuando nos damos cuenta que la gestión de la atención no es sólo un problema para el aprendizaje. Es también un gran problema para los medios de comunicación (lugares donde se informan las personas) y para cualquier ente que quiera comunicarse con las personas (anunciantes, partidos políticos,…). La caída de la atención -por la sobresaturación de información que recibimos- perjudica a sus economías. Además, los consumidores saben que en un mundo de abundancia, la falta de relevancia de una información puede ser sustituida de forma muy rápida por otra que sí lo es (con un clic).

Por ello, en la economía de la atención se vuelve cada vez más importante satisfacer a las personas ofreciendo información interesante y relevante, es decir ofrecer información de valor. 

El mejor ejemplo para entender la economía de la atención es Google. ¿Os habéis planteado cuáles son las claves del éxito de su buscador? Fue precisamente entender las claves de la economía de la atención. En la pantalla de entrada no tienes demasiadas distracciones. Sólo te pregunta qué es lo que te interesa. No tienes estímulos para distraerte. Tú escribes lo que te interesa. El resultado es la combinación de información que te interesa (lo que buscas), organizado por orden de relevancia (el resultado). La clave del éxito de Google es conseguir combinar interés y contexto, por lo que se asegura nuestra atención.

FUENTE:


LA INFORMACIÓN QUE PODEMOS MANEJAR

En estos tiempos que corren ha surgido un término que se denomina infoxicación (término acuñado por Alfons Cornella). Aunque la palabra suena rara simplemente se refiere a que, hoy en día, recibimos tanta información que, en vez de ayudar, nos colapsa, nos estresa y no nos ayuda a vivir mejor (nos intoxica). Tenemos un problema de sobrecarga de información.
Si uno piensa en cuanta información hay en el mundo es fácil concluir que es mucha, demasiada. De hecho en un mes (yo diría que en 1 día) hay mucha más de la que podemos procesar en toda nuestra vida. Se dice que en una semana del periódico New York Times hay más información que la que una persona del Siglo XXVIII podía tener en toda su vida. Y si nuestro cerebro no ha cambiado tanto (es fruto de miles de años de evolución) probablemente no seamos tan diferentes a alguien de hace 300 años. Sí podemos mejorar cómo manejamos la información, pero no tanto cómo nuestro cerebro la procesa.
Una iniciativa interesante son los informes HMI (How Much Information?) donde se estudia la información que recibimos. 

Algunas conclusiones y ejemplo de datos (para EEUU, año 2010) son que en un día:
  • Una persona consume unas 12 h de información
  • Eso son unas 100 mil palabras
  • Equivalentes a 34 GigaBytes (unos 10 DVDs)
  • Sobre todo visual (especialmente la TV)

Hoy en día recibimos mucha, mucha información (y la mayor parte de baja calidad).

Podemos ver la información que podemos manejar de otra manera. 
Por ejemplo  en palabras por minuto (ppm):
  • Leemos a 200 ppm. (La velocidad de lectura tiene mucho que ver con el nivel de educación: cuanto más alto mejor leemos en cantidad y  en calidad (entendemos mejor según lo que nos interesa). Pero se puede leer mucho más rápido (hasta 1.000 ppm) si lo que hacemos es una comprensión superficial (al 70%). Todo depende de lo que nos interese y del material que estemos leyendo. Pero 200 ppm es un  buen indicador de referencia para personas con formación media/alta).
  • Hablamos a 200 ppm. (En realidad leemos más rápido de lo que hablamos (en general) pero voy a suponer el mismo dato (200 ppm) para simplificar y que sea fácil de recordar. En realidad cuanto más rápido hablamos, menos nos entienden. Una velocidad adecuada de hablado serían 150 ppm o incluso 100. Un buen ejercicio (que me tengo que aplicar) es hablar más despacio y leer más rápido (entendiendo).

Es decir, que 100.000 palabras en un día serían unas 8 horas con total atención. 8 h sin parar. Ese es el problema: sin parar. Nuestro nivel de atención es un tema complejo (da para todo un curso) pero una cosa está clara: nuestra atención es limitada. Muy limitada. Es decir, de toda la información que recibimos en un día procesamos muy poca.

En Internet, por ejemplo, leemos el 20% de lo que hay (How Little Do Users Read?). 4 de cada 5 palabras, ni las leemos. Nuestro cerebro (que es inteligente) cuando hay mucha información:
  • O se cansa
  • O desconecta (no atiende)

Nuestro tiempo de atención es un recurso valioso y el cerebro lo cuida muy bien.

Por ejemplo, ¿qué información podemos manejar en 5 minutos? Algunos ejemplos:
  • Leernos un pequeño informe (de 2 o 3 páginas)
  • Escuchar una canción que nos gusta (o casi dos)
  • Ver un video en Internet

En realidad 5 minutos son muchos y muchas veces no los tenemos porque la relación entre el tiempo y la atención es un equilibrio porque:
  • Necesitamos tiempo para comprender (y aprender): A mayor atención, mayor comprensión
  • Nos cansamos: A mayor tiempo de atención, mayor cansancio.

¿Cuál es el equilibrio? Depende de la persona (lo que busca) y de la información (nivel de complejidad). No es lo mismo estudiar la fórmula de una hipoteca (necesitamos mucho tiempo, al menos yo que nunca la he entendido) que la Fashion Week de Cibeles. Lo más complejo, necesita más tiempo. Claro que es más rollo leer un informe de 4 páginas que disfrutar un video divertido, pero todo depende de lo que busquemos (y lo que tengamos que hacer).

Ahí es donde se dice que la información visual es importante (si está bien hecha), simplemente envía más información en menos tiempo. Si una imagen vale más que 1.000 palabras, podríamos decir que entendemos 4 veces más rápido las imágenes.
Si una imagen vale más que 1.000 palabras, en realidad 1.000 palabras, son unas 70.000 letras, que son unos 70 K. Técnicamente podríamos decir que nuestro ancho de banda es mayor (más información en menos tiempo) con imágenes que con textos. Pero esto es a cambio del nivel de comprensión. El mensaje no es el mismo. Por eso, es importante leer (y escribir) bien. No es tan fácil.

El uso de mapas conceptuales e información visual para organizar información nos ayuda mucho a entender los conceptos. En realidad no es exactamente así, lo que ocurre es que la información la procesamos de forma diferente. La capacidad de proceso de nuestro cerebro es diferente para leer textos porque es racional (proceso secuencial, un canal, lado izquierdo del cerebro), mientras que las imágenes influyen en nuestra parte emocional emocional (proceso en paralelo, varios canales, lado derecho). Por eso la información visual tampoco resuelve todo el problema.

En definitiva, ni tenemos el tiempo ni tenemos la atención para toda la información que recibimos: vivimos intoxicados de información, infoxicados. Y a mayor saturación de información menor capacidad de decisión. Y se trata de fortalecernos y decidir según nuestros intereses (no del que nos infoxica). Nuestro poder está en el conocimiento y en las competencias, no en la información. Se trata de distinguir lo importante de lo irrelevante. (Para distinguir lo importante de lo irrelevante se habla siempre de la regla 80/20, el principio de Pareto: en nuestro trabajo por ejemplo, realizamos el 80% de nuestras tareas en el 20% de nuestro tiempo, y tardamos el 80% del tiempo restante en hacer solo el 20% de lo que nos queda por hacer (de 8 horas de trabajo, realizamos la mayoría de nuestras tareas en solo 1,6 horas). 
Si nuestro tiempo es limitado es importante saber para qué lo queremos.
Y si he logrado atrapar tu atención hasta aquí pues estas son tres competencias que estoy aprendiendo para no infoxicar a otros:
  • Aprender a Escribir Bien (un correo electrónico o textos en general)
  • Aprender a Comunicarme mejor (con una buena presentación)
  • Aprender a Simplificar (Menos es Más)

FUENTE:

viernes, 7 de agosto de 2015

AYUDAS PARA ALUMNOS/AS CON NECESIDAD ESPECÍFICA DE APOYO EDUCATIVO


Resolución de 4 de julio de 2015, de la Secretaría de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, por la que se convocan ayudas para alumnado con necesidad específica de apoyo educativo para el curso académico 2015-2016.


Se convocan las siguientes ayudas individualizadas:
  • Ayudas directas para el alumnado incluyendo al afectado por TDAH (Trastorno por déficit de atención por hiperactividad) que requiera por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados apoyos y atenciones educativas específicas derivadas de discapacidad o trastornos graves de conducta.
  • Subsidios por necesidades educativas especiales derivadas de discapacidad o trastorno grave de conducta para familias numerosas.
  • Ayudas para programas específicos complementarios a la educación reglada para alumnado con necesidad específica de apoyo educativo asociado a altas capacidades intelectuales.

Requisitos

Para los alumnos que presentan necesidades educativas especiales derivadas de discapacidad o trastorno grave de conducta podrá obtener  estas ayudas cuando cumpla los siguientes requisitos:

1) Presentar necesidad específica de apoyo educativo derivado de discapacidad o por trastorno grave de conducta, siempre que esta necesidad se  haya acreditado por una de estas vías:
          Certificación de equipo de valoración de un centro base.
          Certificado de un equipo de orientación educativa.
          Certificado de Discapacidad.
2) Es necesario tener cumplidos 2 años de edad a 31 de diciembre de 2015, salvo excepciones que requieren justificación extraordinaria.
3) Cursar estudios en centros educativos autorizados por la administración pertinente, a la fecha de terminación del plazo de solicitud de las ayudas.
4) Cursar alguno de los siguientes estudios:
          Educación Infantil.
          Educación Primaria.
          Educación Secundaria Obligatoria.
          Bachillerato.
          Ciclos formativos de grado medio y superior.
          Enseñanzas artísticas profesionales.
          Programas para una cualificación profesional inicial
          Formación Profesional Básica.
          Programas de formación para la vida adulta.
5) Para el subsidio se requerirá ser miembro de familias numerosa de cualquier categoría.

Reglas de procedimiento y plazo

Comienza el 02 de agosto y termina el 30 de septiembre.

¿Qué documentos debo presentar y dónde?

Para acreditar los requisitos generales: alguno de los tres siguientes documentos:
  • Certificado de un equipo de valoración y orientación de un centro base del Instituto de Mayores y de Servicios Sociales u órgano correspondiente de la comunidad autónoma
  • Certificado de un equipo de orientación educativa y psicopedagógica o del departamento de orientación dependientes de la administración educativa correspondiente (el formulario genera el modelo)
  • Certificado de discapacidad.

Para acreditar, en su caso, la necesidad de recibir ayuda para reeducación pedagógica y del lenguaje:
  • Certificados específicos de los equipos de orientación educativa y psicopedagógica o del departamento de orientación dependiente de la administración educativa correspondiente según los modelos que genera el formulario y certificación acreditativa del coste del servicio expedida por el centro que lo presta (según el modelo que genera el formulario).

Para acreditar las circunstancias que dan derecho a deducción de la renta (familias numerosas, minusvalía/discapacidad calificada, etc.)
  • Documentación acreditativa según el caso: fotocopia del carnet de familia numerosa, del libro de familia, del certificado de minusvalía/discapacidad, de la pensión de orfandad, etc.

¿Dónde tengo que presentar la solicitud?
  1. Solicitantes con certificado electrónico: iniciarán el proceso a través de la Sede Electrónica del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. 
  2. Solicitantes sin certificado electrónico: cumplimentarán e imprimirán el modelo de solicitud que se obtiene a través de la Sede Electrónica del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y lo presentarán, una vez firmado, en el centro educativo en que se van a realizar los estudios en el curso 2015/2016.

En ambos casos, será necesario que el solicitante (que es siempre el alumno) esté registrado, es decir, dado de alta en la Sede Electrónica. 

Más información sobre este trámite o servicio:
Teléfono: 913277681
Código SIA: 050140

lunes, 6 de julio de 2015

Cómo aprovechar las vacaciones para mejorar la relación con mis hijos




Las vacaciones asoman la nariz por detrás de todas las esquinas y es el mejor momento para acercarnos a nuestros hijos de una manera diferente. 
Durante todo el año hemos “batallado” con nuestros hij@s para enseñarles cuales son los mejores hábitos, hemos leído entre líneas descubriendo lo que les pasaba y qué momento estaban viviendo, y hemos hecho de Sherlock Holmes averiguando qué peligros tendríamos que sortear y de qué manera. Hemos estado detrás de sus deberes y quehaceres, preparados para celebrar sus éxitos y para minimizar las consecuencias de sus fracasos. 
Llegan las tan esperadas vacaciones y  con ellas es el momento de que descubran otro tipo de relación con nosotros, fuera de obligaciones, rutinas, exámenes…

Os propongo un listado de 5 propuestas, como una simple guía práctica y de ahí que cada un@ aporte, modifique y adapte según su creatividad.
  1.  Encontrar la manera de acercarnos a nuestros hijos haciendo lo que más les gusta. Francisco Yuste en uno de sus libros contaba lo que e pasó en una sesión suya de coaching. Estaba en una sesión con un cliente suyo y éste desesperado le comentó que era capaz de dirigir un equipo de profesionales (él era un directivo importante de una multinacional) pero no conseguía establecer ni una simple conversación con su hijo adolescente. El coach le preguntón que cuál era el plato favorito de su hijo, el directivo sorprendido y un poco mosca después de reflexionar un rato respondió que “la tortilla de patatas”. El coach siguió con su sesión y la siguiente pregunta que le formuló fue: “si tuvieras que pescar truchas, ¿le pondrías tortilla de patata?”, evidentemente el cliente parecía cada vez más sorprendido del tipo de preguntas que le hacía, pero como ya conocía el proceso de coaching continuó y respondió: “que no era pescador, no sabía qué comían las truchas pero que suponía que debían comer gusanos, así que le daría gusanos”. Acto seguido el coach le volvió a preguntar a su cliente: “entonces si quieres pescar a tu hijo, ¿qué le vas a dar tortilla o gusanos?”. Claro, ¿no?. Si hay más de un hijo estaría muy bien dedicar en exclusividad un tiempo para cada uno de ellos. Los hermanos están muy bien y hacer cosas todos juntos es fantástico, pero cuando dotamos de exclusividad a cada uno de nuestros hijos aunque sea por un espacio de tiempo corto, se crea un vínculo mucho mayor.
  2. Conocer a sus amigos. Esta acción nos puede reportar un sinfín de conversaciones con nuestros hijos y podemos acercarnos mucho más a ellos y su mundo. Podemos organizar un campeonato de fútbol, una barbacoa, una salida a la playa o una tarde de cine en casa con palomitas, cualquier cosa servirá.  ¡Cuánta información nos aportan los amigos de nuestros hijos! Recordemos el refranero popular, dime con quién vas y te diré quién eres. Mi madre, en nuestra casa, ha sido la precursora de esta labor. Recuerdo aun cuando montó un concurso de disfraces de papel, hechos por nosotros, con un primer premio extraordinario. Mató dos pájaros de un tiro, nos tuvo trabajando en el disfraz dos semanas e iba conociendo a mis amigas, aquel hecho aun hoy es comentado por todas las que seguimos juntas.
  3. Ponerlos a prueba, en cuanto a responsabilidades, libertad…Las vacaciones son un buen momento para poner a prueba a nuestros hijos, poner a prueba significa hacer algo que hasta ahora no han hecho y decidimos que ya ha llegado el momento. Cuando damos estos pasos en verano podemos obtener dos beneficios, hacerlos más responsables y hacerles sentir más seguros de sí mismos. Como estamos tan cerca podemos observar mucho más rápido las consecuencias y si son negativas aprender dónde está el error para rectificar y volver a probar. Pongo un ejemplo, ya que para mí son vitales. Mandar a nuestro hijo a comprar el pan, empezar a alargar la hora de volver a casa, hacerlos responsables de la casa, aunque sea por un periodo de tiempo muy corto, de un hermano menor o de la limpieza de la mascota.
  4. Sorprenderles haciendo salir el niño que todos llevamos dentro. Hacer alguna actividad que se salga de las normas establecidas. Espero que este punto se entienda correctamente. Debemos buscar a nuestro niño interior y pensar en algo que nos marcó en el pasado y que sólo de recordarlo se nos dibuja una sonrisa en la cara. O algo que nos hubiese encantado hacer y por tener unos padres demasiado autoritarios nunca conseguimos. Yo tengo varias vividas, que las recuerdo con una gran ternura e intento recuperar de vez en cuando con mi hija. Por ejemplo hacer una guerra de huevos o ir a la playa una noche de luna. Realmente estas son las anécdotas que nos unen de tú a tú con ellos, ya que en ese momento somos niños otra vez.
  5. Valorar nuestra relación. Para los chicos los años se cuentan por cursos así que es el mejor momento para hacer un balance del año, como hacemos muchos adultos en fin de año. Buscamos cuáles han sido los mejores momentos, cuáles son mejorables y de qué manera. Que nuevos retos nos podemos marcar para el siguiente. Qué hemos aprendido este año y qué nos gustaría aprender el siguiente y sobre todo escuchar sus puntos de vista, sus valoraciones, negociar con ellos los planes futuros y explicar qué esperamos de ellos y preguntar qué esperan de nosotros. Hay que buscar los puntos de unión y acercar los que nos separan.  Si  planeamos nuestro futuro juntos el éxito seguro está más cerca.

Samantha Biosca – Coaching de familia  http://samcoach.es/

FUENTE: