TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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martes, 22 de abril de 2025

TÉCNICA POMODORO ADAPTADA PARA TDAH

 


Objetivo: 

Mejorar la concentración dividiendo el tiempo de estudio en intervalos cortos y manejables.

¿Cómo se aplica?

  • Elige una tarea específica. Por ejemplo: leer una página del libro de ciencias.
  • Configura un temporizador para 10-15 minutos. (Puedes usar un reloj visual o de arena si el niño es pequeño).
  • Durante ese tiempo, el niño se concentra solo en esa tarea. Es importante minimizar distracciones (sin móvil, sin ruido, etc.).
  • Cuando suene el temporizador, se hace una pausa de 5 minutos. Que se levante, se estire, tome agua, juegue un poco…
  • Después de 3 o 4 ciclos, se hace una pausa más larga (15-30 minutos).

¿Por qué funciona?

Los niños con TDAH suelen tener dificultad para mantener la atención por mucho tiempo.

Esta técnica les da una estructura clara, tiempos breves y descansos frecuentes, lo que mejora su capacidad de mantener la concentración sin frustrarse.




Un incentivo como refuerzo positivo es una excelente estrategia complementaria, especialmente efectiva en niños con TDAH.

Después de completar un número determinado de “Pomodoros” exitosos (por ejemplo, 3 ciclos de estudio), se le entrega un incentivo que motive al niño.

Ejemplos de incentivos:

  • Elegir y realizar un juego o actividad favorita durante 15-30 minutos.
  • Pegatinas o puntos que se puedan canjear por un premio mayor.
  • Tiempo extra en el parque o con dispositivos electrónicos.
  • Un elogio especial o mensaje positivo escrito por los padres o docentes.
  • Una ficha que diga: “¡Hoy lo hiciste genial!”.

Claves para que funcione

  • El incentivo debe ser inmediato (cuanto más pequeño el niño, más rápido debe recibirlo).
  • Personalizado: que se adapte a los intereses del niño.
  • Coherente: siempre que se logre el objetivo, se entrega el refuerzo.
  • Gradual: se puede aumentar el número de Pomodoros necesarios conforme el niño mejore su autorregulación.
IMÁGENES: creadas por IA

jueves, 28 de enero de 2016

REFUERZO DE LAS CONDUCTAS POSITIVAS



Reforzar las conductas positivas de los niños con TDAH puede ser muy eficaz para la mejora de la conducta, así como para motivarles. De esta forma le hacemos saber con exactitud qué es positivo y por qué lo es inmediatamente después de que haya realizado bien una tarea o se haya comportado bien durante cierto tiempo.

El aprendizaje de nuevas conductas no es inmediato, aprenderlas puede exigir paciencia y requerir alabanzas durante cierto tiempo hasta que el niño adopte el comportamiento con regularidad. Esta característica es inherente al trastorno por déficit de atención, y es importante ser consciente del vínculo que existe entre el déficit de atención y la dificultad para aprender las normas.

¿Por qué son importantes los comentarios positivos
  • Mejora de confianza del niño y de su capacidad para controlar la conducta.
  • Mejora de su autoestima.
  • Ayuda al niño a relacionar la acción o la conducta correcta con alabanzas.
  • Aumento de las probabilidades de que el niño repita la acción o conducta positiva.

Qué tipo de conductas se pueden reforzar

Puede ser que se tengan dudas sobre el tipo de conductas que se pueden reforzar. Y es que en ocasiones se olvida que los niños con TDAH tienen dificultades en elementos básicos de organización y comportamiento, y que cuando lo hacen bien es importante señalárselo para que lo repita.

Por ejemplo, alábale cuando:
  • Permanezca sentado cuando proceda estarlo.
  • Espere su turno en la cola.
  • Se mantenga tranquilo mientras alguien le está provocando o molestando.
  • Obedezca una orden de inmediato.
  • Trabaje con cuidado y de forma aplicada.
  • Mantenga su mesa bien ordenada y organizada.
  • Juegue en silencio sin alterar a todo el mundo a su alrededor.

Crear un entorno positivo

Ser positivo

Aunque es importante expresar comentarios positivos inmediatamente después de una actuación o comportamiento bueno, es muy recomendable adoptar una actitud más positiva en general. 
Los niños con TDAH están acostumbrados a recibir respuestas negativas, quejas y reproches, por lo que necesitan más comentarios positivos que los otros niños. Intentar ver las cosas buenas y hacérselas ver a él mejorará su autoestima y su actitud hacia las cosas. Tendrá más ganas de intentar hacer las cosas bien.

Concentrarse en lo positivo

Esto implica tomar cierta distancia respecto a lo que sucede en cada momento y centrarse en los avances generales que haga el niño. Darle más valor a las cosas positivas que a las negativas y compartirlas con la familia le hará sentirse valorado y apoyado por su entorno.

Prestar ayuda

Ante las dificultades que pueda tener el niño es importante estar a su lado para echarle una mano y enseñarle a afrontar esas barreras que pueda tener. Poco a poco él irá cogiendo confianza y conocimientos para hacerlo de forma autónoma. Además, aprender a pedir ayuda es una capacidad importante en la vida.

Permitir que asuma responsabilidades

No perder la oportunidad de darle responsabilidades al niño en tareas sencillas que después puedan además alabarse cuando las finalice satisfactoriamente. A medida que aumente la confianza del niño y se muestre satisfecho por el éxito se puede ir aumentando el grado de responsabilidad.

Recompensar

Considerar ofrecerle recompensas sencillas que estén relacionadas con un buen comportamiento o una actividad que haya realizado con éxito, es una forma de reconocer y recompensar el esfuerzo que haya hecho.

Recuerda que…
  • Es importante mantener el ritmo de las alabanzas. Se debe procurar que sean sencillas y estén centradas en un aspecto concreto. La repetición y la oportunidad de la ocasión son más importantes que las charlas prolongadas.
  • Las alabanzas deben estar relacionadas con acciones o comportamientos específicos. Si los elogios son indiscriminados o aleatorios, el niño no sabrá distinguir entre el comportamiento adecuado y el inadecuado. Hay que procurar ser específico sobre aquello que se elogie.
  • A algunos niños les resulta difícil aceptar elogios y tal vez sea preciso hacerlo en un ámbito más privado.
  • La alabanza puede mejorar la autoestima. Las alabanzas pueden mejorar diversas características positivas, como la autosuficiencia, la autonomía, la realización y la motivación.
  • Las alabanzas tendrán distintos efectos. Los efectos de los elogios variarán en función del sexo, los antecedentes familiares, las capacidades y la personalidad del niño.
  • La alabanza debe considerarse un estímulo y parte de un proceso continuo. Utilizar el elogio sólo cuando es merecido, de lo contrario, puede reforzar las conductas negativas.
  • Utilizar un calendario de recompensas. Será muy útil para representar gráficamente los avances del niño con TDAH. Le facilitará el seguimiento de los progresos de su comportamiento por su carácter gráfico (con pegatinas y dibujos), y pueden analizarse periódicamente. El uso de este tipo de calendarios como herramienta proporciona una buena base para una estrategia de recompensas. Es una manera de anotar todo lo que sucede de modo que puedan solucionarse posibles discrepancias.
FUENTE:
http://www.tdahytu.es/refuerzo-de-las-conductas-positivas/

viernes, 4 de diciembre de 2015

TDAH EN PRIMERA PERSONA



Hablar de TDA y TDAH es complicado ya que es un tema polémico. 

Encontramos los incrédulos que niegan la existencia de tal trastorno, los que etiquetan a cualquier niño movido y con carácter difícil de sufrir este trastorno, y los profesionales que lo conocen y lo saben tratar.

Más allá de lo que piensen los unos y los otros, estamos los padres y la sociedad en general que debe saber que este trastorno existe, y no lo digo como profesional, ya que en este artículo voy a hablar como protagonista, en primera persona.

Me diagnosticaron tener TDAH, de manera muy tardía. Antes en España no se sabía mucho de este trastorno y, por tanto, desde mi primer colegio (he visitado varios) se me invitó a ver un psicólogo, ya que tenía comportamientos “extraños” y no se me detectó. Se habló de mano más dura conmigo, de más control y mucha represión… no voy a entrar en los detalles, y las consecuencias, tanto para mis padres como para mí, de dichos consejos. En un colegio posterior se me llamó hija del demonio, por no saber estar sentada una hora entera en mi silla escuchando una monótona y tediosa clase de historia. Con lo fácil que hubiera sido que me mandasen ir a buscar tiza… éste ha sido uno de los recursos que más he utilizado con mis alumnos, hacerlos mover un poco con cualquier excusa y luego seguir con la clase tan ricamente.

Voy a hablar del TDAH en primera persona para explicar que somos personas normalmente muy sensibles, y la realidad externa (o sea lo que piensan los demás de nosotros, lo que nos dicen y nos hacen sentir) nos afecta mucho, igual en exceso. Ya para empezar nos cuesta entendernos a nosotros mismos, de ahí que muchas veces nos rebotemos ante cualquier crítica, en vez de analizarla y sacar algún aprendizaje. Con una buena terapia lo aprenderemos a hacer.

Somos personas pasionales y cuando algo nos interesa podemos perder la noción del tiempo y hasta del espacio pero, también de repente, ese interés desaparece y necesitamos nuevos retos. Así que es importante aceptarnos con nuestros más y nuestros menos, nuestros altibajos, y saber que esta característica va a seguir a lo largo de nuestra vida, así que, ya que sabemos que nos va a acompañar debemos adaptarnos y buscar estudios y trabajos que nos permitan retos constantes y continuados.

Como TDAH, profesora de ellos y ahora coach tengo algunos consejos que os pueden funcionar y quiero compartir con vosotros: 
  • Los grupos numerosos, por norma general, nos hacen sentir incómodos. De este hecho he sacado mi propia conclusión que es que, desde pequeños, en las fiestas y las celebraciones a las que nos han invitado (hay muchas a las que no nos han dejado ir, nos han boicoteado o nos han dejado sin invitación cuando todas nuestras amiguitas iban…. ahí lo dejo), no nos hemos sabido comportar como las normas establecidas y el protocolo nos exigía. A fuerza de palos, reproches y hasta de sentirnos repudiados hemos ido aprendiendo, pero es una manera un poco cruel de hacerlo…
  • Me he dedicado 17 años a ser profesora de secundaria y bachillerato y por el tipo de colegio al que fui a pedir empleo de manera totalmente premeditada, me he encontrado con muchos casos de TDA y TDAH. Quería que mis alumnos entendieran que no son bichos raros, que no son malas personas. Simplemente, si se les explica bien qué tipo de trastorno tienen, de qué manera pueden aprender y que no se sientan culpables, pueden aprender y mejorar con el tiempo.  Hoy las cosa han cambiado mucho pero la comprensión hacia este trastorno tiene aún mucho camino por recorrer, y los grandes sufridores son los que lo padecen y, de manera muy directa, sus madres y padres. Ellos también sienten el repudio incluso de familiares que no entienden a estos niños. No faltan nunca las etiquetas de niños maleducados, se juzga a los padres de permisivos (cuando estos padres posiblemente trabajan duramente con sus hijos  para conseguir que sigan las normas sociales establecidas) y, cuando están en grupo, para no crear más tensión, deciden callar o irse antes de recibir otra reprimenda por el comportamiento de sus hijos.
  • Tener en casa unos hábitos y unas rutinas estrictas (aunque al principio nos cueste mucho adquirirlos), con el tiempo nos darán seguridad, y nuestra casa se convertirá en nuestro gran refugio. La improvisación, los cambios de planes en el último momento nos alteran de mala manera.
  • Practicar un deporte dónde la disciplina y la concentración sean importantes: podemos hablar de unas artes marciales, ballet, atletismo… muchas veces se apunta a est@s niñ@s a hacer de deportes en equipo para que aprendan a sociabilizarse mejor ya que es uno de nuestros puntos débiles. Yo aconsejo que sea de más mayores cuando ya sepamos mejor controlar nuestros impulsos.
  • Las advertencias, las reprimendas u observaciones que se nos hagan han de ser en el momento en el que cometemos la falta (luego se nos olvida). Las consecuencias a nuestros actos, igualmente, han de ser al momento (si es posible). No controlamos muy bien el tiempo y, si se nos reprende muy posteriormente, nos invade un sentimiento enorme de injusticia. Y ya sé que somos cansinos y podemos hacer perder la paciencia a un santo, pero si se nos habla con cariño y se nos explica con amor qué consecuencias provocan nuestras actitudes en los otros, lo llegaremos a entender!!!

Otros consejos útiles para convivir con un TDAH

Cuando diagnostican a un hijo/a de TDAH, puede parecer que el mundo se nos cae encima. Ante cualquier problema debemos pensar de qué manera podemos ayudar y la actitud que tomemos delante de este (o cualquier) problema es fundamental. Los padres, en este caso, son ¡¡¡VITALES!!!

De mi propia experiencia y con la ilusión e intención de que os sirva hago una lista de consejos:
  • Afrontar el trastorno JUNTOS y seguir las mismas pautas y criterios. Éste es uno de los puntos más importantes. En mi experiencia como profesional he observado que si los padres van a la par, delante de cualquier problema con sus hijos, éste es más llevadero y se consiguen mayores éxitos. Si cada uno lo ve desde su propio prisma y actúa en consecuencia sin poner en común los criterios, el niño o adolescente se pierde con mayor facilidad.
Así que lo primero es tener una charla con nuestra pareja y decidir cuáles serán las normas que se van a aplicar en casa. Si hacemos extensible a otros miembros de la familia estas normas y conseguimos su colaboración, mejor aún. Cuántos más implicados tengamos alrededor más llevaderos serán los momentos difíciles.
  • Las normasNo debemos abarcar muchas cosas a la vez, ya que no conseguiremos llegar muy lejos, es mejor empezar con pocas normas y una vez se han convertido en hábito ir añadiendo más. El tiempo, la madurez que vaya adquiriendo nuestro hijo y toda nuestra resilencia (= capacidad para resistir y aprender de las adversidades) harán que las cosas mejoren poco a poco. Estas normas deben ir encaminadas a crear una rutina básica a nuestros hijos. Al principio puede ser muy cansino ya que el trastorno de nuestro hijo hará que las olviden con facilidad (no lo hacen para fastidiar. Sencillamente es una de las conductas asociadas al trastorno). Se pueden hacer dibujos, murales que recuerden las normas y colgarlos en un sitio bien visible para que las recuerden o vayan a consultar en cualquier momento, (que participen en hacer los dibujos y los murales es importante!!). Con los adolescentes no haremos dibujitos, pero sí haremos horarios como los del colegio, escribiremos mensajes con la misma función o incluso crearemos contratos.
Ejemplos útiles:
-Tener el mismo horario siempre de comidas, meriendas, cenas, duchas, deberes…
- Antes de acostarse organizar todo lo que necesitarán para el siguiente día: ropa que se van a poner, revisar mochilas con todo lo que van a necesitar…
-Intentar que descansen o hacer algún tipo de rutina relajante antes de ir a la cama. El sueño muchas veces está alterado en este tipo de trastorno y debemos ayudar a propiciarlo.
  • Explicar las normasUna vez hemos decidido las normas, se deben explicar. Nuestra indicación debe ser lo más corta y clara posible, no nos extendamos en las explicaciones ni divaguemos. La sencillez es la clave del éxito y, una vez las hemos explicado, debemos asegurarnos que se han entendido. La manera siempre es la misma, se pide al niño que repita las instrucciones y veremos su grado de comprensión. También debemos buscar su compromiso.
  • RecordatoriosPara no repetirnos constantemente, si dejamos dibujos o notas por la casa a modo de recordatorio no seremos taaaaaaaaaaaaaaan sumamente cansinos, Por ejemplo, yo al lado de la puerta de salida de casa tengo una nota dónde me recuerda que antes de salir debo repasar:
-  Luces, fuegos y demás apagados.
-  Llaves de casa en el bolso.
-  Móvil en mano. (Es una de las herramientas que más me ayudan en mi trastorno; con mi agenda, mis alarmas, mis recordatorios y mi cámara de hacer fotos, intento fotografiar las cosas importantes ya que tengo memoria visual y con las imágenes recuerdo mejor).
  • Terapia en casaSeguramente nuestro hijo/a seguirá algún tipo de terapia para mejorar su evolución y en casa debemos reforzar esta terapia. Así que marcaremos las conductas inadecuadas y les explicaremos como mejorarlas.
El refuerzo positivo es muy eficaz en casi todos los casos, pero en éste más. Este refuerzo se tiene que dar en el mismo momento que nuestro hijo ha conseguido modificar o controlar una conducta a través de:

Atención positiva: muchas veces prestamos más atención a nuestros hijos cuando hacen las cosas mal que cuando las hacen bien, pues practiquemos lo contrario con ellos, hay veces que debemos mirar hacia otro lado cuando cometen un error y mirar, sonreír y aprobar cuando lo han hecho bien.

Alabanzas: siempre  se les está diciendo todo lo que hace mal y parece que cuando lo hacen bien es su obligación. Sí, lo es, pero no está de más que se les reconozca y más si hay un esfuerzo y un trabajo de autocontrol detrás.

Recompensas y privilegios: de cualquier tipo, como premiarlos con su plato preferido o llevarlos al cine a ver esa peli que tanto han pedido. Otro ejemplo: hoy serás tú quién decida qué vamos a hacer la tarde del sábado o quién decida que peli veremos juntos o a qué jugar.
¡Debemos intentar que estos refuerzos sean frecuentes!
  • AprenderComo padres estamos obligados a prender de este trastorno, por tanto hay que informarse, leer y aprender. Incluso podemos seguir una terapia paralela a la suya.
También debemos aprender a manejar nuestras propias emociones, sobre todo las negativas (enfado, culpa, amargura…) e intentar mantener una actitud lo más positiva posible.

Cuando nos quedamos anclados en el problema no vemos posibles soluciones, así que debemos centrarnos en buscarlas y hacer partícipes a los afectados. Muchas veces sorprenden las soluciones que encuentran ellos.
¡Todos Sumamos!

Autora: Samantha Biosca – coaching de familia

FUENTE:

jueves, 12 de noviembre de 2015

JESÚS JARQUE: 10 consejos para profesores sobre el TDAH



Jesús Jarque García es pedagogo. Desempeña su labor como orientador en el Centro Público de Infantil y Primaria Ramón y Cajal de Puertollano desde hace 17 años. Máster en Psicología y Gestión familiar. Miembro de la Sociedad Española de Pedagogía. Máster en Coaching Pedagógico y Educacional. Orientador en Educación Infantil y Primaria. Autor de más de una treintena de libros y publicaciones relacionados con las pautas educativas, la pedagogía y dificultades de aprendizaje. Ponente en cursos y charlas a profesores y familias.

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martes, 24 de marzo de 2015

TDAHyTÚ: Tratamiento del TDAH



El tratamiento del TDAH debería ser multimodal e individualizado, teniendo en cuenta al paciente y a su familia. El objetivo del tratamiento multimodal es disminuir los síntomas al mismo tiempo que se reducen las complicaciones derivadas del trastorno y el impacto negativo que puede tener en la vida de los pacientes y de su entorno.

El tratamiento multimodal del TDAH implica tres acercamientos:
  • Tratamiento cognitivo-conductual
  • Tratamiento psicoeducativo (padres y profesores)
  • Tratamiento farmacológico

De ahí que el tratamiento multimodal también se conozca como tratamiento combinado, ya que requiere varios enfoques y la implicación de diferentes profesionales.
Según los resultados de los estudios realizados, el tratamiento farmacológico sería el método más efectivo para reducir los síntomas nucleares del TDAH (déficit de atención, hiperactividad e impulsividad), y el tratamiento psicológico (conductual y psicoeducativo) ayudaría fundamentalmente a la mejoría de las funciones ejecutivas (habilidades cognitivas como empezar tareas, organizarse, planificar cosas…)


Se ha demostrado que educar al paciente y a la familia sobre el trastorno, adaptar el entorno a las necesidades de cada persona y mejorar las habilidades de abordaje de los pacientes, padres y educadores, pueden ayudar a obtener buenos resultados en el tratamiento del TDAH, cuando se combina con una intervención farmacológica.

UN TRATAMIENTO INDIVIDUALIZADO 

El tratamiento del TDAH debe ser individualizado. ¿Qué significa esto? 
Que el tratamiento no es estándar para todos los pacientes. Sino que se debe adaptar a las necesidades de cada uno de ellos. Se debe valorar la intensidad de los síntomas del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, su contexto familiar y social y/o si existen otros trastornos psiquiátricos comórbidos asociados.

Por ejemplo, según lo estipulado en la Guía de Práctica Clínica sobre el TDAH en Niños y Adolescentes:

A) Se recomienda la terapia cognitivo-conductual como tratamiento inicial en los siguientes casos:
  • Los síntomas del TDAH son leves.
  • El TDAH tiene un impacto mínimo en la vida del niño.
  • Existe discrepancia en la frecuencia e intensidad de los síntomas entre los padres, o entre los padres y profesores.
  • El diagnóstico del TDAH es incierto.
  • Los padres no están de acuerdo con el tratamiento farmacológico.
B) Insiste en la importancia de la individualización en el tratamiento psicoeducativo en los casos de TDAH con repercusión en el ámbito escolar. Centrado en la enseñanza de habilidades y competencias académicas, que tengan en cuenta al alumno, sus puntos fuertes y sus puntos a mejorar.

C)  En cuanto a las recomendaciones relacionadas con el tratamiento farmacológico, la Guía de Práctica Clínica indica en primer lugar que debe ser un profesional médico adecuadamente cualificado y experto en TDAH quien plantee el tratamiento, y en segundo lugar que se tenga en cuenta la edad del paciente, la gravedad de los síntomas, la repercusión funcional de estos y las características y preferencias de la familia.

TRATAMIENTO PSICOLÓGICO

El tratamiento psicológico del TDAH tiene como objetivo ayudar a pacientes y familia a manejar los síntomas del trastorno y el impacto que éstos puedan tener en su vida diaria.

La intervención psicológica se debe realizar en el paciente y su entorno familiar. En función de las necesidades del paciente y las condiciones individuales se creará un plan de tratamiento personalizado.

Según la Guía de Práctica Clínica sobre el TDAH en niños y Adolescentes hay dos terapias que han demostrado evidencia científica para el TDAH: la terapia conductual y la cognitiva.
También recomienda la terapia cognitivo-conductual como tratamiento inicial cuando se den las  situaciones siguientes:
  • TDAH leve.
  • Impacto mínimo del TDAH en la vida del niño.
  • Los padres y los profesores discrepan mucho sobre la frecuencia de los síntomas.
  • Los padres rechazan el tratamiento con medicación.
  • En los niños que sean menores de 5 años.

TERAPIA CONDUCTUAL

Analiza la conducta e identifica los factores que hacen que la conducta sea inadecuada, se determinan las conductas que se desea cambiar y se establecen unos objetivos. A partir de ahí se organiza un plan para ir modificando el comportamiento que se quiere eliminar.

TÉCNICAS OPERANTES:

Refuerzo positivo

Es un procedimiento mediante el cual se presenta un estímulo “bueno” (algo que le gusta o le interesa) después de la realización de una conducta aumentando la probabilidad de que la conducta vuelva a producirse.

Economía de fichas

Este sistema establece una serie de conductas específicas y unos premios que se podrán conseguir al respetarlas. Esta técnica pretende fomentar las buenas conductas (reforzamiento positivo – al conseguir fichas) y disminuir las conductas indeseadas (castigo negativo – al perder fichas).

Extinción

Es el modelo más utilizado para reducir una conducta. Se trata de disminuir la respuesta reforzada a un comportamiento indeseado, para lo cual es fundamental determinar qué es lo que está reforzando ese comportamiento, para dejar de reforzarlo.

Tiempo fuera

Está técnica pretende privar al niño de cualquier reforzador que pueda tener en el contexto de una mala conducta, aislándolo durante un corto período de tiempo (1 a 5 minutos). Se le debe explicar previamente al niño (sin mostrar mucha atención) que su comportamiento no es el correcto y que dispone de un momento aislado para reflexionar sobre ello.

Sobrecorrección

Se aplica cuando hay un comportamiento negativo y se le pide que rectifique lo que ha hecho mal y restaurar el daño que ha hecho. En el caso de la sobrecorreción de práctica positiva, la persona que ha hecho algo mal, debe repetir una conducta positiva que se le indique.

TERAPIA COGNITIVA

La cognición está compuesta de procesos como el aprendizaje, la atención, la memoria, la toma de decisiones… Y la terapia cognitiva lo que pretende es identificar cuáles de estos procesos están creando problemas, y trabaja para cambiarlos por otros más adecuados.

Autoinstrucciones

Es una técnica de cambio de comportamiento en el que se modifican los pensamientos, sustituyéndolos por otros que pueden ser más útiles y efectivos para alcanzar los objetivos o metas que se proponga el paciente. Estas autoinstrucciones se las da el paciente a sí mismo, para dirigir de esta forma su forma de actuar: “Voy a escuchar al profesor”, “Tengo que cruzar la calle con cuidado”…

Técnicas de autocontrol

Gran parte de los problemas de autocontrol se pueden corregir aprendiendo a moderarse para reducir comportamientos impulsivos que son inmediatamente gratificantes, pero que a medio plazo no son beneficiosos.

Para realizar un programa de autocontrol, se pueden seguir los siguientes pasos:
  • Detectar cual es el problema y establecer los objetivos que se quieren conseguir.
  • Comprometerse a modificar su propia conducta.
  • Registrar los datos e identificar las causas del problema.
  • Diseñar y aplicar un programa de tratamiento del problema.
  • Prevenir la recaída y lograr que la mejora perdure.
Técnicas de inhibición de respuesta

Básicamente este entrenamiento consiste en “párate y piensa”, que consiste en realizar un entrenamiento ante una señal visual de stop para inhibir una respuesta y tomar decisiones.
  • Pararse. De esta forma se inhibe la respuesta que inicialmente íbamos a tener. En ese momento hay que analizar qué es lo que ha ocurrido y tomar consciencia de la situación.
  • No actuar. Entrenar así la capacidad de demora, controlando el impulso y recapacitando sobre la respuesta adecuada que se debe dar.
  • Pensar. Pensar en cómo se puede solucionar el problema y las alternativas posibles, y las consecuencias que pueden tener cada una de ellas.
  • Planificar. Decidir cuál de las alternativas es la mejor y decidir cómo se debe actuar.
  • Actuar. Es importante mantener la atención frente a la distracción o la tentación de hacer algo.
  • Autoevaluación. Esta etapa es fundamental para seguir aprendiendo y también para valorar cómo hemos gestionado la situación.
Técnicas de resolución de problemas

La terapia de resolución de problemas es una estrategia de intervención clínica que consiste en la presentación y práctica de un método estructurado en una serie de pasos, con el objetivo de ayudar al paciente a resolver sus propios problemas, mejorando las competencias sociales y disminuyendo el malestar psicológico que éste pueda padecer.

Imaginar el pasado y el futuro

El paciente debe visualizar en su mente el recuerdo de una situación del pasado similar a la que en ese momento debe enfrentarse. El psicólogo va a ayudar al paciente a fijarse en los estímulos significativos y apropiados de la situación que nos dan información sobre lo que está pasando y sobre cómo actuar. La ayuda a analizar el significado.

Autoevaluación reforzada

Además de aprender a autoevaluarse, en este paso se trabaja el que el paciente sea capaz de realizar una valoración más objetiva y ajustada a la realidad de las cosas que hace y de cómo reacciona antes ellas.

Vigilancia cognoscitiva

Permite trabajar la conciencia de atención del paciente. Se utiliza el sonido de una campana a intervalos regulares para enseñarle a responder ante ese estímulo recordándole que debe estar atento a la tarea que está llevando a cabo para poder resolverla correctamente.

Entrenamiento en habilidades sociales

¿Qué son habilidades sociales?
  • Sonreír.
  • Saludar.
  • Hacer favores.
  • Cortesía.
  • Ayudar.
  • Cooperar.
  • Compartir.
  • Unirse al juego.
  • Iniciar, mantener y terminar conversaciones.
  • Expresar y recibir emociones.
  • Saber defender derechos y opiniones asertivamente.
  • Identificar y solucionar problemas.
Como ya hemos visto, es probable que las personas con TDAH tengan problemas relacionados con el manejo de las habilidades sociales. Esto implica problemas para relacionarse de forma satisfactoria con los demás, familiares, pareja, hermanos, compañeros de colegio o trabajo.

Cuando hablamos de estas dificultades que desarrollan los niños con TDAH y que influyen en sus relaciones a lo largo de su vida, hablamos de un problema que viene de un escaso desarrollo de habilidades como la empatía, la asertividad, la comunicación verbal y no verbal, la negociación o la resolución de conflictos sociales… Que son imprescindibles para regular las relaciones sociales y evitan que se desarrollen conductas inadecuadas, que pueden acarrear rechazo por parte de los demás, burlas, críticas, etc.

Para mejorar estas habilidades sociales, se emplean técnicas de terapia cognitivo-conductual, generalmente en grupo, trabajando aspectos como:
  • Autoestima, comunicación emocional.
  • Entrenamiento en asertividad.
  • Reglas de sociabilización.
  • Entrenamiento en conductas prosociales.
  • Habilidades de competencia social.
Entrenamiento para padres

El entrenamiento para padres y las intervenciones a nivel familiar han demostrado ser efectivas en muchas ocasiones. Las sugerencias que se hacen a continuación sólo pretenden establecer un marco de trabajo que sirva de guía para trabajar la relación paternofilial mediante una mejor comunicación y atención al desarrollo del niño con TDAH.

En el entrenamiento para padres se trabaja sobre los siguientes puntos:
  • Identificar las situaciones que generan problemas específicos y los problemas de comportamiento que generan. Así como los elementos que precipitan las conductas disruptivas. Es importante registrar la evolución constantemente.
  • Analizar las consecuencias positivas y negativas de los comportamientos apropiados y no apropiados con los padres.
  • En el caso de que en la relación padre-hijo se produzcan muchos roces y pocas interacciones positivas, se trabaja para reforzar las habilidades de los padres durante las sesiones para el mejor manejo de las situaciones.
  • Enseñar a los padres métodos de comunicación efectiva para establecer normas y llevar el mando (establecer contacto visual, dando órdenes de una en una, dando órdenes en un contexto positivo…).
  • Establecer consecuencias negativas apropiadas para cada problema de comportamiento específico. Las consecuencias deben estar estrechamente relacionadas con el problema en sí.
  • Utilizar sistemas de economía de fichas para los problemas de conducta constantes. Los padres pueden así aprender a penalizar y recompensar conductas negativas y positivas.
  • En el caso de problemas de conducta más graves, se enseña a emplear técnicas de tiempo fuera. Es importante comprender bien cómo funciona y cómo debe emplearse para que no se convierta en un castigo sin aprendizaje.

TRATAMIENTO PSICOPEDAGÓGICO

¿Qué es el tratamiento psicopedagógico? El tratamiento psicopedagógico del TDAH es un recurso muy importante para responder adecuadamente a las necesidades educativas específicas que puedan tener los alumnos con TDAH, procurando comprender los procesos de enseñanza y aprendizaje en el contexto escolar y extraescolar. El objetivo de este tratamiento es conseguir que el alumno aprenda de una forma más efectiva.

Como ya hemos visto, el TDAH no sólo afecta a la conducta, sino que también afecta a nivel cognitivo. Esto quiere decir, que debemos ayudar al niño con TDAH a que compense esta dificultad a través de diversas habilidades. La enseñanza de estas habilidades es lo que entendemos por tratamiento psicopedagógico.

Formación de los profesores

El colegio como hemos mencionado en Detectar el TDAH en el colegio, es un entorno ideal para detectar el trastorno y esencial para su manejo. Por ello es fundamental que los docentes reciban información y formación sobre el trastorno, para que estén alerta para la detección ante las posibles señales y que sepan cómo atender a cada uno de sus alumnos en función de las necesidades, para mejorar el rendimiento en el aula y favorecer un entorno apropiado para el aprendizaje.

Intervenciones psicopedagógicas:

Anticipar

En este caso se trabaja sobre la capacidad de prepararse para realizar una actividad o una tarea. De esta forma, el niño con TDAH puede evitar mediante la realización de un listado, por ejemplo, que se le olviden los materiales que va a necesitar para realizarla.

Planificar

Desarrollando la capacidad del niño de establecer los diferentes pasos que tiene que realizar para alcanzar un objetivo. Este trabajo de planificación también le va a ayudar a fragmentar las tareas y que le resulte más sencillo finalizar lo que empieza.

Monitorizar

Se pretende desarrollar la capacidad del alumno de monitorizar su actuación durante el desarrollo de una tarea de acuerdo con las instrucciones que se han dado. Se puede monitorizar durante la tarea o después de haberla realizado, corrigiendo la acción que no se haya hecho correctamente.

Organizar

Tener una agenda de la cual se lleve un control frecuente ayuda a recordar las tareas pendientes y los materiales necesarios. Es muy útil también organizar un esquema de asignaturas y aulas, para poder anticipar el cambio antes de que se produzca.

Evaluaciones

Adaptar las evaluaciones para que les sea más sencillo completar los exámenes es una medida que puede tener un impacto muy positivo en sus resultados. Por ejemplo, dejarles un poco más de tiempo para terminarlo, dejar que hagan los exámenes en un entorno más tranquilo o dejar que se levante cada cierto tiempo.

Rutina

Los niños con TDAH pueden enfrentarse a menudo a muchas dificultades en la jornada escolar debido a sus problemas de atención y comportamiento. Establecer una buena rutina en el colegio puede:
  • Facilitar la interiorización de una estructura que permita la diferenciación entre cada asignatura, profesor y aula.
  • Ayudar a que el niño esté a tiempo en clase con los deberes y materiales adecuados.
  • Favorecer que el niño esté más centrado y le resulte más sencilla la consecución de tareas.

Evaluación del aprendizaje

Evaluar el aprendizaje, reconocer los avances y facilitar comentarios al respecto es especialmente importante en el entorno escolar. Las observaciones positivas del profesor, aunque los logros sean muy pequeños, pueden ser alentadoras y mejorar la autoestima y la motivación de los niños.

Puede ser útil tener en cuenta en la valoración:
  • Un reconocimiento más informal de las conductas positivas que ayudan al aprendizaje diario, como por ejemplo, estar atento en clase.
  • Los deberes  y tareas que se han completado.

Aunque los niños con TDAH tengan los conocimientos apropiados para obtener buenas notas en los exámenes, les puede resultar complicado adaptarse al formato y a los tiempos establecidos. Esto suele ser causado por: distracciones constantes, problemas para gestionar el tiempo, dificultad en el inicio de las tareas y para recordar hechos concretos.
Aplicar otros métodos de evaluación puede ofrecer al niño más oportunidades de demostrar sus conocimientos. Como pruebas basadas en conversaciones y proyectos, en lugar de pruebas escritas.

Si la evaluación debe ser por escrito estas son unas recomendaciones que pueden ayudarle a obtener mejores resultados:
  • Concederle más tiempo.
  • Colocar a los niños que dispongan de más tiempo para realizarlo en un aula aparte para evitar distracciones y conflictos entre compañeros.
  • Realizar exámenes tipo antes de la evaluación real.
  • Colocar al niño en un sitio lejos de distracciones.
  • Leer en voz alta las preguntas e instrucciones antes del inicio de la evaluación.
  • Hacer hincapié en los elementos que pueden causar confusión dentro del examen.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

Una de las terapias disponibles para el tratamiento del TDAH es la farmacológica. Forma parte de lo que conocemos como tratamiento multimodal en el que se combinan los fármacos prescritos por un especialista experto en el trastorno con una terapia psicológica conductual y la psicoeducación.

El tratamiento farmacológico del TDAH debe ponerlo un médico especialista y realizarse de manera individualizada, teniendo en cuenta las necesidades y circunstancias de cada paciente y de su familia.

Antes de iniciar el tratamiento farmacológico

El papel de la psicoeducación de los padres es un elemento fundamental en el que se debe hacer hincapié antes de iniciar cualquier tratamiento farmacológico. Esto implica que el especialista facilite la información sobre las causas del trastorno, los efectos neurológicos del trastorno, su evolución y las consecuencias en el comportamiento del paciente, las alternativas terapéuticas que existen y el manejo concreto de situaciones.
El especialista debe responder a todas las preguntas y dudas que pueda tener el paciente o la familia sobre la medicación, e informar de forma sencilla pero completa sobre el tratamiento de forma que le puedan comprender.

Consideraciones para elegir el tratamiento farmacológico
  • Síntomas del trastorno presentes en el paciente: El TDAH no se presenta igual en todos los pacientes: ni todos tienen los mismos síntomas ni tampoco los presentan con la misma intensidad. Por lo tanto, el especialista valorará estos aspectos relacionados con la sintomatología y de cómo afectan a la vida diaria del paciente, para elegir la mejor solución adaptada a cada uno de sus pacientes.
  • Comorbilidades (trastornos asociados): Cuando existen trastornos comórbidos con el TDAH el especialista tendrá que valorar cuál de los trastornos que presenta el paciente es más grave para empezar tratando el trastorno principal. Además si el trastorno principal fuese el TDAH tendrá en cuenta qué tipo de comorbilidades presenta el paciente y sus síntomas, para elegir el tratamiento más adecuado.
  • Actitud de la familia y el paciente sobre la medicación: El especialista tendrá en cuenta la opinión y decisión del paciente y la familia sobre el uso del tratamiento farmacológico, al igual que tendrá que explicar cómo actúa y responder a las preguntas que puedan tener.
  • Experiencia previa de falta de respuesta a un determinado fármaco: Si el paciente ya ha sido tratado con anterioridad con un fármaco para el TDAH y no ha demostrado tener una respuesta adecuada a este fármaco, el especialista evaluará la necesidad de cambiar de medicamento.
  • Duración del efecto: Es importante recordar que el TDAH afecta a todos los aspectos de la vida del niño, adolescente o adulto, no sólo al entorno académico o laboral. Por lo que se evaluará la necesidad de que el tratamiento cubra las horas necesarias del día de cada paciente.
  • Facilidad de administración: El tratamiento farmacológico, sobre todo en la infancia y adolescencia, puede crear estigmatización (por ejemplo en el caso de que tenga que hacer la toma delante de sus compañeros de colegio). La facilidad con la que el fármaco sea administrado también es un elemento que se tendrá en cuenta.

Objetivos del tratamiento farmacológico

El objetivo principal del tratamiento farmacológico es el de mejorar la calidad de vida de los pacientes mediante la disminución de los síntomas nucleares.
Además, buscan reducir o eliminar las complicaciones derivadas del TDAH, como son los síntomas psiquiátricos asociados, mejorar el rendimiento académico, el funcionamiento social en los distintos entornos y fomentar un funcionamiento general del paciente proporcional al esfuerzo que realiza para conseguirlo, y de acuerdo con su potencial.

Tratamientos farmacológicos aprobados y disponibles en España para el TDAH

Tratamientos estimulantes

El tratamiento con estimulantes del sistema nervioso central se piensa que actúa principalmente reduciendo la recaptación de dopamina y noradrenalina por la neurona presináptica, y aumentando su concentración en el espacio intersináptico.

Tratamientos no estimulantes

El tratamiento no estimulante es un inhibidor de la recaptación de la noradrenalina, que actúa inhibiendo el transportador presináptico. También actúa sobre la dopamina a nivel cortical.

Efectos secundarios del tratamiento farmacológico

El uso de cualquier tipo de medicamento puede provocar efectos secundarios. Ningún medicamento tiene una tolerabilidad del cien por cien aunque se hayan evaluado de forma rigurosa.
En el caso de la medicación para el TDAH, si se manifestasen efectos secundarios, se debe consultar inmediatamente con su médico para que evalúe las medidas oportunas a llevar a cabo.

Seguimiento del tratamiento

El profesional médico especialista será el encargado de realizar las revisiones periódicas necesarias para una evaluación adecuada de la tolerancia y eficacia del tratamiento, así como para el control de los posibles efectos adversos que pueda manifestar el paciente.

Las revisiones es previsible que sean más frecuentes al inicio del tratamiento para poder controlar bien el tratamiento. Una vez la dosis del medicamento se haya ajustado y se haya evaluado adecuadamente la respuesta del paciente, se harán en general con menor frecuencia.

Para poder evaluar posibles mejoras durante la fase de seguimiento el médico puede establecer, de acuerdo con la familia o el paciente, un objetivo para la siguiente revisión (por ejemplo, evaluar la capacidad de concentración en alguna tarea específica). De esta forma, se podrá percibir si existe una mejora con el tratamiento.

Interrupción del tratamiento

Una de las mayores preocupaciones de la familia sobre el tratamiento con medicación es la duración de éste. A día de hoy, no existe un período establecido estándar aplicable a todos los pacientes. Cada caso es único y por lo tanto el período de tratamiento será variable de un caso a otro.

Existen casos en los que se establecen períodos de descanso de la medicación previo acuerdo entre el médico especialista, la familia y el paciente:
  • Períodos ventana: Consiste en establecer 15 días sin tratamiento cada 1 o 2 años con el objetivo de valorar la necesidad de mantenerlo.
  • Vacaciones terapéuticas: En ciertas ocasiones la familia puede solicitar al médico un descanso del tratamiento durante las vacaciones de verano.
  • Días de olvido: Si se ha producido un olvido y no se ha tomado la medicación un día, este día se puede tomar como test para evaluar la diferencia entre tratamiento vs no tratamiento.



martes, 3 de febrero de 2015

INTELIGENCIA EMOCIONAL Y SOCIAL EN LA FAMILIA


Las técnicas, estrategias y actividades recogidas en los siguientes textos son muy efectivas con los niños, niñas y adolescentes con TDAH.

TÚ Y YO APRENDEMOS A RELACIONARNOS




APRENDER JUNTOS, CRECER EN FAMILIA