TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

viernes, 25 de julio de 2014

10 CLAVES PARA AUTOMOTIVARTE Y MEJORAR TU PRODUCTIVIDAD


Decálogo para automotivarte:


  1. Metas claras: si no tienes claro qué hacer, terminarás desanimado. Saber qué es lo que tienes que hacer y tener los objetivos definidos te ayudarán a seguir adelante.
  2. Paso a paso: no intentes terminarlo todo de golpe; divide en pasos más pequeños y vencerás.
  3. Listas de tareas: pon una marca en cada cosa conseguida de la lista de tareas que te planteaste inicialmente, y verás la sensación...
  4. Prémiate: el autorregalo ante logros, grandes y pequeños, es muy motivador.
  5. Hazlo ahora: no procrastines, no te retrases ni lo dejes para luego.
  6. Piensa en positivo: envíate mensajes positivos y evita aquellos negativos (mejor decir "voy a estudiar" que "no voy a distraerme más").
  7. Mejor bien acompañada/o: busca compañeros/as con metas similares a las tuyas.
  8. El fracaso es normal y el error es aprendizaje: ¡¡no lo temas!!
  9. Las comparaciones son odiosas: no te compares con los/as demás, sino contigo mismo/a.
  10. Diviérte y relájate: también es importante.
FUENTE: http://www.escuela20.com

jueves, 17 de julio de 2014

SUBSIDIOS Y AYUDAS PARA EL ALUMNADO CON TDAH. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte


Abierto hasta el próximo 30 de septiembre el plazo para la solicitud de ayudas individualizadas para el alumnado con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).


El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ofrece ayudas para el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo asociada a algún tipo de discapacidad, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), alta capacidad intelectual o trastorno grave de conducta.

El plazo de presentación de solicitudes para el curso 2014-2015 se extenderá hasta el 30 de septiembre de 2014 inclusive.

Las ayudas para alumnos con necesidad específica de apoyo educativo se presenta en tres modalidades: Ayudas Directas, Subsidios o Ayudas Complementarias.


El formulario para la solicitud y el detalle de todos los requisitos se encuentra disponible en:

jueves, 26 de junio de 2014

NO SOY TONTO, NI VAGO, NI MALO… AUNQUE NO LO VES, MI CEREBRO TIENE TDAH


Todos aquellos que tenemos contacto con niños, tengan problemas o no, sabemos que ante determinadas circunstancias o situaciones, son especialistas en conseguir que nuestros nervios afloren en algunos momentos. Es completamente normal. Deja de ser normal cuando esos momentos pasan de ser “algunos” a ser casi “continuos”. Ésta es la línea que separa lo que es normal de lo que no lo es: la frecuencia y la intensidad de los problemas.


Deberíamos ser capaces de concienciarnos de que son los  COMPORTAMIENTOS del Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) y  no los niños, los que consiguen hacernos estallar. La comprensión e interiorización de esta afirmación, que en principio puede parecer irrelevante, es lo que marca la diferencia entre poder ayudar al niño a superar sus dificultades o a mantenerlas e incluso crearle otras como la indefensión aprendida, la ansiedad, la depresión o la baja autoestima. Y esto es así, porque estos comportamientos son la manifestación externa de un problema interno localizado en el cerebro.

Pensemos: ¿realmente disfrutan enfadando o haciendo daño a quienes les rodean?  Aunque en ocasiones pueda parecer que sí, la realidad es bien distinta. Hagamos el esfuerzo de meternos en la piel de una personita con TDAH, solo durante unas horas.
La cantidad de mensajes negativos que reciben a lo largo del día resulta increíble y difícilmente soportable para la gran mayoría de nosotros.
  • Antes de salir  de casa, para ir al colegio: “siempre llegamos tarde por tu culpa”, “¿todavía estás sin vestir? ¿no te da vergüenza? Tu hermano ya está listo, ¿pero no ves que te has puesto el suéter al revés?…” Aunque directamente no se lo digamos, ¿qué mensajes recibe?: SOY LENTO, SOY PEOR QUE MI HERMANO, SOY TONTO.
  • En el colegio, antes de entrar a clase: “¿es que siempre tienes que estar empujando, no ves que le has hecho daño?”: SOY MALO.
  • Ya en clase: piden los deberes y no están en su mochila porque olvidó guardarlos después de tres larguísimas horas sentado en casa haciéndolos. Seguramente en esos momentos desearía desaparecer porque sabe lo que le espera, no es la primera vez que le pasa, y no le van a creer. “Y  hoy, ¿qué excusa tienes? ¿seguro que la peonza no se te ha olvidado, verdad?, castigado sin recreo y dame tu agenda…” Y lo peor de todo…, en público.  Reparten el examen corregido, ese que había preparado con mamá y que se sabía tan bien, un 3.75, y también en público. A estas alturas, ya no solo él, sus compañeros también lo saben: ES MENTIROSO, VAGO, TORPE…
  • En el recreo (si no está castigado): “Tú no juegas que nos ganan por tu culpa”,” Tú no, que nunca pasas la pelota”, “Tú vete, que eres un pegón”: SOY PATOSO, SOY MAL COMPAÑERO, SOY MALO, SOY…

Son solo las once de la mañana…y aún queda un largo día por delante. ¿Cómo nos sentiríamos? Destrozados y por los suelos.

Para poder ayudarles, debemos comprender y para poder comprender debemos saber y entender que todos estos comportamientos son la manifestación externa de una alteración en el funcionamiento cerebral.

En la última década, numerosos estudios han demostrado que hay diversas áreas implicadas en el TDAH. 
Las más afectadas, a grandes rasgos, son:
  • Córtex Prefrontal, dividido en tres áreas, dorsolateral, orbital y medial. Encargado del Sistema Ejecutivo: cómo planificar una acción, iniciarla, controlar si se está haciendo bien o mal, darse cuenta de ello y corregir los errores, ver si se está siguiendo el plan, evitar distracciones, poder ser flexible si las circunstancias cambian y ser capaz de acabar la acción. Los niños con TDAH tienen un córtex prefrontal más pequeño y que funciona a un ritmo menor.
  • Ganglios Basales. Conjunto de estructuras formada por unos núcleos interconectados a través de un circuito cerebral. En general, intervienen en varias funciones como el control motor, el control emocional y las funciones del Sistema Ejecutivo. Contribuyen a desconectar las respuestas automáticas posibilitando que el córtex prefrontal delibere con más detenimiento, y que se coordine  o filtre la información que llega de otras regiones del cerebro.
  • Cíngulo Anterior. Es una estructura implicada en la capacidad de gestionar los conflictos e integrar los procesos inhibidores que necesitamos para regular nuestra conducta.

Por otro lado, se ha observado una insuficiente producción de dos neurotransmisores (sustancias químicas cuyo objetivo es producir una correcta comunicación entre las neuronas) como son:
  • Dopamina. Nos ayuda a mantenernos preparados para actuar, sin que nuestros pensamientos o el mundo exterior nos distraiga. Se encarga de inhibir o modular la actividad neuronal que interviene en la actividad motora, la motivación y la recompensa, el humor, la atención, y el aprendizaje.
  • Noradrenalina. Nos mantiene alerta y atentos. Se encarga de crear un terreno favorable para la atención, aprendizaje, sociabilidad y sensibilidad frente a las señales emocionales.

Ahora que sabemos que hay anomalías, tanto a nivel estructural como a nivel bioquímico,  podemos entender un poco mejor el porqué de los comportamientos y la variabilidad de éstos en el tiempo, de las personas con TDAH.

Un niño con miopía, ¿no ve bien porque no quiere?, ¿lo hace para llevar gafas?, ¿le da igual si le llaman miope, cegato o gafotas? 
Un niño con TDAH ¿olvida los deberes porque quiere?, ¿lo hace para que le pongan notas negativas en la agenda?, ¿le da igual si le llaman tonto, vago o malo?
Sabemos que la miopía es una alteración del ojo que impide enfocar correctamente objetos lejanos. Y como sabemos que esto es así y que no es algo voluntario no culpabilizamos a la persona por ello.
Ahora ya sabemos que el TDAH es una alteración del cerebro que impide, entre otras muchas cosas, enfocar correctamente la atención y mantenerla en aquello que se debe inhibiendo los distractores. Y como sabemos que esto es así y que no es algo voluntario, la próxima vez, pensemos, tal vez “sus gafas” no estén bien reguladas o quizás, demasiado empañadas.

En la mayoría de las ocasiones, no es que no sepan lo que hacen, sino que no hacen lo que saben. Comprendámosles y enseñémosles a autorregularse  para que puedan ser los verdaderos dueños de sus comportamientos y de sus vidas y hagan en cada momento lo que saben que deben hacer.

FUENTE:
Paqui Moreno, psicóloga y terapeuta en Red Cenit

martes, 17 de junio de 2014

EL RIESGO DE ACCIDENTE EN LOS PACIENTES CON TDAH ES MENOR QUE EL QUE SE CREÍA


Hace unos meses, leíamos diferentes artículos que afirmaban que los conductores con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tenían casi un 50% más de riesgo de sufrir un accidente grave de tráfico. Sin embargo, según recoge la DGT, las últimas investigaciones hacen que los expertos rectifiquen y aseguren que el riesgo de accidente del paciente con TDAH es menor del que se creía.


J. L. A. | MADRID  9 junio 2014

Los conductores que tienen déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) tienen menos posibilidades de sufrir un accidente de las que inicialmente se creía, según destaca la revista "Tráfico y Seguridad Vial" de la Dirección General de Tráfico.

La organización Accident Analysis and Prevention ha publicado un metaanálisis de la relación entre TDAH y accidentes de tráfico que concluye que el riesgo del paciente de verse implicado en un accidente, comparado con el conductor sin ese trastorno es de 1.36. Si se cuentan los kilómetros recorridos, el riesgo es menor.
Este estudio, comparado con los realizados en los años 90, señala que el riesgo de accidente de estos pacientes es menor de lo creído, y similar al de otros pacientes, como los de trastornos cardiovasculares. Según los expertos, esta mejora se debe, probablemente, al mejor control actual de estos pacientes y a los avances en los medicamentos usados.
El TDAH es un problema del comportamiento, más frecuente en varones, que afecta al 5-10% de la población infanto-juvenil. Los estudios han demostrado que del 60% al 75% de los niños con TDAH presentan los síntomas hasta su edad adulta.
Los principales síntomas del TDAH incluyen problemas con la atención sostenida y la impulsividad, lo que puede tener un efecto adverso sobre una conducción segura. Esta posibilidad podría reducirse, como vemos, siguiendo un tratamiento farmacológico.

Los estudios previos indicaban que los conductores con TDAH adoptan conductas de riesgo con más frecuencia, cometían más ‘violaciones’ de las normas de tráfico, y tenían un mayor riesgo de verse implicados en accidentes de tráfico. Como los conductores más jóvenes presentan tasas más elevadas de accidentes, la relación TDAH-accidentalidad siempre ha sido objeto de especial atención.
El cumplimiento de un tratamiento farmacológico para el TDAH reduciría el riesgo de un hombre de tener un accidente de tráfico en un 58%, en comparación con los hombres no tratados. Sin embargo, según las investigaciones, en las mujeres no se ha apreciado un beneficio farmacológico significativo en la prevención de accidentes.
Consejos para el conductor con TDAH
  • Hable sinceramente con su médico para decidir las pautas de conducción más seguras en base al momento en que se halle.
  • Tenga en cuenta el consejo del médico sobre los efectos secundarios de la medicación. Evite conducir en los primeros días de tratamiento y con cambios de dosis.
  • Tener que conducir no debe ser excusa para dejar el tratamiento, ni cambiar sus pautas.
  • No conduzca si nota nerviosismo, somnolencia, temblores, alteraciones de la visión, movimientos anormales...
  • Adapte su conducción a su estado. En todo caso, descanse cada 2 horas o más si está cansado, nervioso o con dificultad para mantenerse alerta.
  • Si debe hacer un viaje largo, prepare previamente su recorrido. Recuerde que en la conducción es fundamental mantener la calma y evitar decisiones precipitadas.
FUENTE:

El TDAH no incapacita para la conducción pero teniendo en cuenta el riesgo de accidente, con o sin TDAH, es importante concienciar a los jóvenes sobre cómo hacerlo de la forma más segura. Es recomendable que las charlas con los adolescentes sobre conductas de conducción seguras se hagan con la presencia de los padres, que se inicien antes de la edad de conducir y se mantengan a lo largo del tiempo.
Consejos para los conductores jóvenes con TDAH:
  • Si estás bajo tratamiento farmacológico consulta con tu especialista en TDAH para acordar con él las medidas a tener en cuenta. Hay que evitar conducir durante los primeros días de tratamiento por los posibles efectos de la medicación.
  • Reduce al mínimo las distracciones: no uses el teléfono móvil, no ajustes la radio, no comas o consultes mapas.
  • No conduzcas cuando estés enfadado. Hay que conducir de forma tranquila, aunque otros conductores tengan comportamientos indebidos.

Consejos para los padres de conductores jóvenes con TDAH (y sin TDAH):
  • No permitir que lleven a otros jóvenes hasta estar seguro de que tiene la experiencia y criterios adecuados.
  • Recordarle que conducir no es un derecho si no un privilegio para el adolescente.
  • Mantenerse alerta ante cualquier actitud negativa que pueda afectar a su conducción.
  • Recordarle la importancia de la seguridad mientras conduce.

En definitiva, teniendo en cuenta que los jóvenes con TDAH tienen una marcada tendencia a la inatención y a la fácil distracción, cualquier elemento puede llamar su atención aumentando su riesgo de accidente. Es por ello necesario conducir dentro de los límites permitidos de velocidad y otras normativas establecidas.
Un trabajo común del médico especialista en TDAH, del psicólogo, padres y profesores  será determinante para concienciar al adolescente y reducir así los posibles riesgos.

FUENTE:

domingo, 15 de junio de 2014

¡¡Nueva imagen para Mis TDAH Favoritas!!



Por problemas técnicos ajenos, nuestro blog cambia de imagen.
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jueves, 5 de junio de 2014

LA EXPRESIÓN LINGÜÍSTICA DESORGANIZADA


- No se centra, le pido que lea un párrafo y no hay manera de que luego me haga un simple resumen, me comentaba la madre de un paciente, un niño al que le costaba bastante mantener la atención en las tareas que se le ponían. Se lía a saltar, a quejarse y, al final, pelea y no hace nada, termina de decir.
- Ya. Es importante enfocar parte del tratamiento a la estructuración de lo que comprende o de lo que quiere expresar, dije mientras iba pensando como introducir esas ideas en la terapia. 
Es cierto que llevaba algún tiempo trabajando fichas para introducir las autoinstrucciones generales. ¿Qué tipo de pauta utilizar para este problema? Estaba claro que sí, que si el niño a sus 9 años no era capaz de escribir un resumen coherente por su problema atencional o de expresar ideas de forma correcta por su impulsividad, había que solucionar estos problemas de alguna manera. A crear pues...

Lo que se quiere comunicar

Me he encontrado muchos casos de pacientes que tienen una tremenda verborrea. Hablan muchísimo. En esos casos, cuando se le plantea a un familiar que hay un problema de expresión, se queda sorprendido. ¡Horrorizado más bien!. Está claro, cuando un paciente no estructura lo que dice, puede hablar horas y horas, y eso sí es un problema de expresión. Un problema a la hora de organizar aquello que quiere decir, de frenar aquello que no viene al tema. El hecho de que las personas con fallos en control inhibitorio puedan hilvanar conversaciones de 40 horas sin necesidad de un interlocutor (más allá de unas orejas que le escuchen) nos muestra como la activación de ciertos "temas" en el cerebro, va unida a la de otros, y que sin control inhibitorio salen.

Lo que provoca este tipo de comportamiento es que se pierda de vista la idea principal que se estaba comentando y se diga casi cualquier cosa. Por eso, cuando tenemos un indicio de este tipo de saltos puede ser útil trabajar la forma en la que deben comentarse las ideas: con una estructura. Mirad por ejemplo está lámina.


Si pedimos una descripción de esta lámina en este caso, lo más probable es que nos encontremos con salidas de la misma (empezar a comentar otra cosa que no es), así como omisiones de algunas de las cosas. Por ello, planteo este ejercicio que puede ser útil, en especial para evitar las omisiones, ayudado de nuestra guía para evitar los escapes o desviaciones a otros temas irrelevantes.


Simplemente, partimos la imagen en varias partes y las numeramos. De esta manera establecemos un primer orden de observación que una atención deficitaria no suele  permitir. Todo ello para después, pedirle que nos escriba todo aquello que está pasando en cada uno de los recuadros y lo intente englobar en un título general. De esta forma, cuando nos lee los cuatro puntos seguidos, nos está contado toda la escena, pues ha organizado la información. Es al menos una idea de como debe organizar la información que ve para contarla sin omitir detalles.


Lo que se tiene que entender

El problema en otros casos no es tanto de expresión como de comprensión. Evidentemente, si no se ha comprendido en condiciones lo que se ha leído, difícilmente nos lo va a expresar de forma coherente. Por eso en muchos casos hay que tratar de enseñar a hacer un esquema mental de lo que se está leyendo, de las ideas importantes y de como unas ideas engloban a otras. Ese es un buen paso para estructurar lo que se lee y así poder expresar de forma estructurada este contenido. Por ello cogemos un texto por ejemplo este:

Baloncesto:

“El baloncesto es un deporte reciente, inventado en 1891 por James Naismith, un profesor de gimnasia norteamericano.
En una palabra                              

La Federación Internacional de Baloncesto Amateur (Fiba) cuenta actualmente con más de 130 países miembros. Los mejores equipos nacionales participan en los Juegos Olímpicos y en los Campeonatos del Mundo.
En una palabra                               

El juego consiste en encestar el balón en la “canasta” del adversario. Cada intento logrado vale dos puntos. El equipo vencedor es el que al final del partido consigue más puntos. Cada equipo dispone de un máximo de 12 jugadores, cinco de ellos en juego y el resto en reserva para hacer relevos. Los encuentros están dirigidos por un árbitro que hace de juez y se ocupa de que se cumpla el reglamento.
En una palabra                               

Desde que se inicia el encuentro, el jugador que tiene la pelota no puede dar más de tres pasos seguidos con el balón en las manos; deberá botarlo ininterrumpidamente al avanzar o, de lo contrario, cometerá una falta. Algunas faltas cometidas, como empujar al contrario, sujetarlo…, son castigadas con uno o dos tiros libres a favor del equipo contra el que se ha cometido la falta y cada uno de estos tiros logrados vale un punto.
En una palabra                               

Así presentado, tenemos claro que el texto está integrado por párrafos, y que cada párrafo va a expresar varias ideas diferentes. Por eso, lo adaptamos para asegurarnos de que una vez leído cada uno de ellos queda clara esa idea en el niño, tal y como se ve aquí.
De esta forma, cada vez que se lea un párrafo se le pedirá una palabra que englobe la idea del mismo. En muchos casos no quedará más remedio que pedirle que vuelva a leerse el párrafo, ya que no dará con ella. En muchos otros tendremos que ayudarle a dar con esa palabra, pero al final lo que estamos ayudando es a la "abstracción", lo cual es bastante importante para poder explicar las cosas de forma clara y concisa. Desde luego, estas palabras nos sirven para completar un esquema como el siguiente:


Y así, vamos trabajando la abstracción y la toma de conciencia de que dentro de ese término abstracto (por ejemplo "historia del baloncesto") hay dos ideas importantes (el creador y la fecha). Así, con este andamiaje, vamos ayudando a comprender lo leído, a darle una estructura que una atención deficitaria no les permite por si mismos.           

FUENTE:
Aaron del Olmo: neuropsicólogo e investigador científico
http://aarondelolmo.blogspot.com.es

viernes, 23 de mayo de 2014

CINCO TRUCOS PARA QUE LOS NIÑOS SEAN MÁS ORGANIZADOS


La desorganización puede convertirse en un problema para muchos niños, sobre todo a partir de la edad escolar. Afrontar las tareas de forma caótica, desaprovechar el tiempo y olvidarse y perder cosas son algunas de las características más recurrentes en estos menores. Este artículo ofrece algunos trucos para lograr que los pequeños sean más ordenados y una serie de recomendaciones para los escolares, como el trabajo con listas de tareas, calendarios y límites de tiempo.


Niños desorganizados, problemas en el colegio

A veces conceptos como la necesidad de organización y de orden en los niños se relaciona con cuestiones como la disciplina férrea y un control excesivo sobre los pequeños. No se trata de eso, sino de que puedan cumplir con ciertos requisitos para hacer todo lo que tienen que hacer, en particular cuando comienzan con la etapa de los deberes escolares.

Los especialistas sugieren no reñir a los niños por su falta de organización, sino alentarlos para que mejoren.

La dificultad para priorizar tareas y aprovechar el tiempo es una de las características distintivas de los niños desorganizados. Piensan que el plazo que tienen es suficiente, lo pierden con cosas de poca importancia, y luego no llegan a terminar lo importante. También tienen una forma caótica de afrontar las tareas, lo que queda plasmado en sus cuadernos y demás materiales del colegio. Por otra parte, sufren olvidos y pérdidas frecuentes: no apuntan lo que tienen que hacer, o lo hacen en cualquier sitio que luego olvidan. Además suelen perder los útiles en reiteradas ocasiones, no tienen el hábito de dejarlos en un mismo sitio, etc.

Trucos para lograr que los niños sean más organizados

Los expertos Richard Gallagher, Jennifer Rosenblatt y Howard Abicoff, miembros del Instituto para el Déficit de Atención por Hiperactividad y Desórdenes de Conducta, con sede en Nueva York, señalan cinco errores frecuentes que cometen los padres y madres cuando intentan ayudar a sus hijos a ser más organizados. A partir de ellos, para explicarlos de manera positiva, se enumeran estos cinco consejos para lograr resultados positivos en la búsqueda de que los pequeños sean más organizados:
  1. Involucrarse. Si bien a partir de cierta edad organizarse debe ser una responsabilidad del propio niño, los expertos afirman que ser capaz de hacerlo no es un don natural sino una habilidad que se adquiere con la práctica. Por eso, los padres deben formar parte del proceso hasta que el pequeño haya desarrollado esa habilidad.
  2. No atribuir la desorganización a la pereza. A veces se cree que la falta de orden se debe a características como la pereza, la apatía o la irresponsabilidad. Sin embargo, el consejo es considerar la organización como una asignatura más, que se aprende y se mejora, como la lectura o las matemáticas. De ahí que se sugiera no reprender al niño ni enfadarse con él, sino alentarlo a que afronte el reto y mejore su rendimiento.
  3. No centrarse en lo negativo. Los pequeños con problemas de organización a menudo están acostumbrados a recibir mensajes negativos del tipo "¿tanto te cuesta hacerlo bien?" o "si sigues así no llegarás a nada cuando seas mayor". Aunque estos mensajes carezcan de mala intención, sí pueden tener resultados negativos pues minan la autoestima de los menores. Es importante priorizar las palabras positivas con los niños y valorar su esfuerzo, incluso cuando no obtengan los mejores resultados.
  4. No tratar de cambiar todo de una vez. Como ocurre con otras habilidades, adquirir la del orden es un proceso, un camino. Pretender que de repente el pequeño sea ordenado en todo lo que hace no es un objetivo realista. Lo apropiado es comenzar poniendo el foco en una determinada acción y centrarse en que la cumpla, sin poner tanta atención en lo demás. Cuando esa primera acción se haya incorporado, será momento de pasar a la siguiente.
  5. No esperar a que mejoren las notas para premiar al niño. Muchos menores desorganizados están acostumbrados a que se les riña o a que se les recalquen cosas negativas cada vez que cometen un error, pero no a que les digan cosas positivas cuando hacen algo bien. Hay que procurar que tengan una recompensa (que no tiene por qué ser material) con cada pequeño logro, pues esto constituye la mejor motivación para seguir esforzándose y alcanzar nuevos objetivos.
Ayudar a los niños a organizarse

Tachar las tareas ya realizadas en una lista ayuda al niño a organizarse para las siguientes actividades.


El psicopedagogo Jesús Jarque García, miembro de la Sociedad Española de Pedagogía, ofrece una serie de recomendaciones para padres:
  • Usar una libreta para que el niño apunte cada día lo que tiene que hacer.
  • Organizar en una lista las tareas, según importancia y tiempo que llevarán, agrupar las que deban hacerse en un mismo sitio o con determinados materiales (el ordenador, por ejemplo), etc.
  • Tachar de la lista las tareas realizadas. La imagen visual de las tareas ya acabadas y las que quedan por terminar ayudará al pequeño a organizarse para los trabajos futuros.
  • Establecer un límite de tiempo. La intención no es meter prisas al niño, sino evitar que se distraiga y lo dedique a otras cosas. Los relojes de arena resultan muy atractivos y gráficos para los menores.
  • Simplificar las tareas. Esto se refiere a cuestiones sin mucha importancia pero que pueden evitar descuidos, como utilizar cuadernos en lugar de carpetas con hojas sueltas, emplear tinta de un solo color y no varios bolígrafos distintos, etc.
  • Señalar la importancia de las tareas importantes no urgentes. En este grupo entran los exámenes, trabajos especiales, etc., que no son deberes de un día para otro pero en los que conviene ir trabajando poco a poco y no dejar todo para el final.
  • Usar calendarios. Si es posible, tienen que estar visibles el mes en curso y el siguiente. El pequeño puede llevarlos en sus carpetas o cuadernos, tener uno pegado en la pared, etc. Y en cada día debería tener espacio disponible para añadir apuntes y recordatorios.
  • Procurar que el menor aprenda a organizarse por sí mismo. Estas pautas permiten a los padres ayudar al niño, pero el objetivo es que el pequeño las incorpore a su vida para que cada vez sea más autónomo, y no necesite que algún adulto lo controle para cumplirlas.

ESCRITO POR: Cristian Vázquez 15 de mayo de 2014
Imágenes: Google

sábado, 17 de mayo de 2014

UN CENTRO DE BARCELONA DIAGNOSTICA EL TDAH EN MENOS DE UN MES CON UN MAPEO CEREBRAL EN 3D


El centro barcelonés especializado en el diagnóstico y tratamiento del Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) Innea  (Instituto de Neurometría Aplicada) es pionero en Catalunya en ofrecer un diagnóstico "empírico" en menos de un mes a través de un sistema de mapeo cerebral en 3D, combinado con un abordaje tradicional por parte de psiquiatras, psicólogos y logopedas.

Según ha informado este jueves el centro en un comunicado, se calcula que con las técnicas de diagnóstico tradicional pasan alrededor de 16 meses hasta que se diagnostica clínicamente el TDAH :"Durante este tiempo, las familias recorren toda clase de especialistas para determinar qué le sucede al niño".

La falta de una respuesta clara por parte de los especialistas y la fácil confusión de los síntomas del TDAH con otros trastornos o reacciones rebeldes del niño, "aumenta las dudas de los padres sobre si se padece realmente este trastorno o simplemente se trata de un niño problemático".

A diferencia del diagnóstico más usado hasta el momento, basado en entrevistas clínicas, observación del niño y cuestionarios, la técnica del mapeo cerebral se centra en un escaneo no invasivo de la actividad cerebral del niño para observar qué zonas no funcionan con normalidad.

Posteriormente, los expertos del centro comparan esa información con una base de datos que contiene datos de más de 10.000 registros de pacientes sanos y de diferentes tipologías de TDAH, lo que les permite determinar si el niño padece o no este trastorno, y cómo es el subtipo de déficit de atención que sufre.

Hasta hace poco tiempo no existían pruebas diagnósticas objetivas que ofrecieran un diagnóstico de certeza para esta patología, siendo el principal método diagnóstico el basado en criterios clínicos, en forma de test y cuestionarios. Estos métodos están sujetos al sesgo de la subjetividad pues, en parte, dependen de la apreciación de los otros (padres, profesores, etc.). No obstante, el diagnóstico debe ser realizado por un especialista clínico con experiencia en el TDAH, quien, basándose en su experiencia y conocimientos profesionales puede diagnosticar este trastorno con la misma precisión que otros profesionales de la medicina en sus especialidades.

La Neurofisiología Clínica, desde hace algunos años, en un intento por ayudar al diagnóstico cerebral, ha investigado en un grupo de técnicas que, agrupadas, reciben la denominación de MAPEO CEREBRAL.

EL MAPEO CEREBRAL

El mapeo cerebral está formado por cuatro grupos de técnicas:
  1. Electroencefalograma (EEG)
  2. Electroencefalograma Cuantitativo (qEEG) y Cartografía Cerebral
  3. Potenciales Evocados Cognitivos (P300)
  4. Test psicofisiológicos
1) Electroencefalograma  (EEG). El EEG es una técnica diagnóstica muy bien conocida en patología neurológica, utilizada en enfermedades epilépticas, estado de coma y diagnóstico confirmatorio de muerte encefálica. Sin embargo, en el TDAH ha reportado gran utilidad por dos motivos: para el diagnóstico diferencial de las crisis generalizadas de ausencias y para descartar la presencia de actividad epileptiforme que pudiera contraindicar la utilización de psicofármacos.
El EEG realiza un registro de la actividad bioeléctrica cerebral a partir de electrodos de contacto colocados en el cuero cabelludo.
Con el registro del trazado obtenido con el EEG valoramos los siguientes parámetros:
  • Frecuencias (delta, theta, alfa y beta).
  • Amplitud (voltaje).
  • Presencia de asimetrías.
  • Presencia de ondas patológicas.
  • Reactividad a estímulos (fotoestimulación, hiperventilación, apertura y cierre de ojos…)
Aunque el EEG del paciente con TDAH no es específico, sí que observamos en él unos rasgos característicos: en el EEG de un paciente con TDAH obtendremos un ritmo enlentecido en la mayor parte de los registros, un déficit de madurez cerebral en el 30-60% de los casos y observaremos la presencia de ondas lentas en áreas posteriores e incluso, actividad epileptogénica en algunas ocasiones.
Por tanto, el EEG nos permite realizar un diagnóstico diferencial con ausencias y otras alteraciones epileptiformes, además de valorar el estado de maduración bioeléctrico del paciente para su edad.


2) Electroencefalograma cuantitativo (qEEG) y cartografía cerebral. La cartografía cerebral aporta una presentación gráfica de los valores obtenidos en el EEG y que expresa una estimación precisa, cuantitativa y reproducible de las características de éste. Además, permite diferenciar distintos tipos de pacientes según su patrón EEG.
Para su realización, se coloca al paciente un gorro con electrodos y pasta conductora. El paciente debe permanecer en reposo, tumbado o sentado.
A continuación describimos los parámetros que valoramos en el análisis de frecuencias: (Medidas espectrales de banda ancha)
  • Potencia Absoluta (PA): cuando hablamos de “Potencia absoluta” nos referimos al área representada bajo toda la curva del espectro. Se mide en mV2/Hz.
  • Potencia Relativa (PR): representa el porcentaje de actividad en una banda. Se calcula como el valor de la PA en una banda entre la suma de la PA en todas las bandas.
  • Frecuencia Media (FM): es el valor de frecuencia que divide en dos mitades el área bajo la curva de un espectro o una banda.
  • Coherencia (COH): es una medida de similitud entre dos derivaciones. Una Coherencia alta entre dos derivaciones es considerada como que existe una evidencia de conexiones anatomo-funcionales entre ellas.
¿Qué encontraremos en la cartografía de un paciente con TDAH?
Los hallazgos que cabría encontrar en un paciente con TDAH al realizarle una cartografía cerebral serían un aumento de la potencia absoluta de bandas delta y de la relativa de las bandas delta y theta en Áreas frontales y una disminución de la frecuencia media de alfa y beta EN Áreas posteriores.


La FDA (Food and Drugs Administration) de USA ha aprobado recientemente este procedimiento basado en el análisis de las ondas cerebrales para el diagnóstico del TDAH.

3) Potenciales Evocados Cognitivos (P300). Es una respuesta cerebral que se obtiene como potencial positivo a nivel del córtex provocado por la elaboración sensorial del individuo respecto al estímulo y está en relación con la atención. También permite valorar la respuesta al tratamiento. Se utilizan 2 protocolos: auditivo (valora la atención auditiva) y visual (valora la atención visual).


4) Test psicofisiológicos. Test de atención: Se realiza junto con la P300 y obtiene los siguientes parámetros:
  • Tiempo de reacción: Valora la rapidez en el procesamiento de la información. En el paciente con TDAH estará prolongado.
  • Errores de comisión: Valora la impulsividad. En los pacientes con trastorno de hiperactividad estarán por encima de los valores normales.
  • Errores de omisión: Valora la inatención. En los pacientes con TDAH subtipo inatento estarán por encima de los valores normales.

PACIENTES A LOS QUE VA DIRIGIDO

La técnica va dirigida a todos los niños/as en los que se sospecha que padecen TDAH o que están diagnosticados de TDAH y se quiere evaluar su evolución y su respuesta al tratamiento médico. También reporta utilidad para valorar cualquier déficit de atención asociado a otras patologías.
TDAH: EL TRATAMIENTO

El tratamiento completo del TDAH se debe basar en la combinación de psicofármacos y de psicoterapia de corte cognitivo-conductual. Además, deben incluirse pautas de intervención cognitivo-conductual y psicopedagógica para familias y profesores.
Con un adecuado tratamiento, las expectativas de evolución de los pacientes con TDAH son muy favorables.

FUENTES:
EuropaPress

martes, 13 de mayo de 2014

FICHAS PARA ESTIMULAR LA ATENCIÓN, LA MEMORIA Y LA VELOCIDAD DE PROCESAMIENTO


Jesús Jarque, actualmente orientador en un Centro Público de Infantil y Primaria, acaba de publicar nuevos cuadernos de la colección “Estimular y Aprender más”, destinados a trabajar simultáneamente la atención, la memoria y la velocidad de procesamiento. Su uso es adecuado para reforzar a todo tipo de alumnado, o como medio de estimulación para niños y niñas con dificultades o necesidades educativas, e incluso pueden resultar una buena alternativa como material para las vacaciones.

Están divididos en 4 niveles de edades:

Nivel 1: niños/as de 2 a 4 años




Nivel 2: niños/as de 5 años




Nivel 3: niños/as de 6 a 10 años




Nivel 4: chicos y chicas de 11 a 16 años, Educación Secundaria





La colección “Estimular y Aprender” es un proyecto educativo que tiene las siguientes características:

1º. Para Educación Infantil y Primaria. Los programas que conforman esta Colección están destinados a niños/as de 2 a 12 años aproximadamente. En cualquier caso, la edad es sólo una referencia y los cuadernos se adaptan a las necesidades de cada niño/a.

2º. Estimulación de las funciones cognitivas. Un conjunto de programas de este proyecto sirven para estimular procesos cognitivos como la atención, la memoria, la percepción, la orientación espacial o algunas funciones ejecutivas.

3º. Aprendizaje de competencias básicas. Estos programas están centrados en el aprendizaje de algunas competencias básicas, como las habilidades de numeración, los procesos implicados en la lectura, la resolución de problemas matemáticos o los conceptos cuantitativos y espaciales básicos, entre otros.

4º. Prevención, recuperación y enriquecimiento. Todos los materiales de la Colección pretenden conseguir tres objetivos:
  • Prevención. En primer lugar, prevenir y proteger a aquellos alumnos/as que presentan una serie de características personales o ambientales  que los hacen más vulnerables y predispuestos a presentar dificultades de aprendizaje.
  • Recuperación. En segundo lugar, es un instrumento de rehabilitación y recuperación para aquellos niños/as que presentan dificultades en alguno de los aspectos que se trabajan.
  • Enriquecimiento. Por último, pretende enriquecer a los alumnos/as que no presentan dificultades y que disponen de buenas capacidades.
5º. Destinatarios. Todo el proyecto va destinado, por un lado, a los profesionales que trabajan en el campo de la Educación, tanto en el ámbito escolar como en el ámbito clínico. Por tanto, maestros de Educación Infantil y Primaria, maestros/as de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, orientadores, estimuladores de atención temprana, pedagogos, logopedas, psicólogos, etc. Sin embargo, también resultará útil a las familias que quieran utilizarlo con sus hijos/as, ya que se trata de un material sencillo para trabajar desde el hogar.

6º. Material práctico. Los cuadernos incluyen fichas diseñadas para ser utilizadas directamente por el niño/a sin más elaboración. Sólo es necesario que los profesionales busquen aquellas que se adapten mejor a sus necesidades. De esta forma, se dispone de un material listo para trabajar sistemáticamente los diferentes contenidos que se ofrecen.

7º.  Basados en la experiencia. La elaboración de cada uno de los programas se ha basado en la experiencia del autor en el trabajo con niños/as, tanto en el ámbito clínico como escolar.

8º. Base teórica. Además de la experiencia práctica, se han tenido en cuenta las aportaciones teóricas de dos importantes fuentes de conocimiento:

  • La Neuropsicología. Esta disciplina aporta el conocimiento de las fuentes cognitivas básicas, de los procesos implicados en su funcionamiento, de la evaluación de sus dificultades y de los procedimientos más importantes para su rehabilitación. La Neuropsicología contribuye a valorar la importancia de la atención temprana y la estimulación cognitiva.
  • La Pedagogía. Por su parte, la Pedagogía aporta los principios didácticos de todo proceso de enseñanza y aprendizaje, especialmente la secuenciación a seguir, la graduación de la dificultad, las características de los estímulos, el diseño de actividades motivadoras para los alumnos/as y todas las orientaciones para implementar cada programa.
Estos cuadernos pueden encargarse en la propia editorial, llamando al teléfono 91 530 53 85, visitando la tienda on-line La tienda de Gesfomedia educación  o encargándolos en tu librería habitual.

El precio de cada cuaderno es de 13,50 euros, IVA incluido.

Jesús Jarque es licenciado en Pedagogía, Máster en Psicología y Gestión Familiar, Máster Europeo en Coaching Pedagógico Educacional, experto en Atención Temprana, y miembro de la Sociedad Española de Pedagogía.

FUENTE: