TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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sábado, 17 de mayo de 2014

UN CENTRO DE BARCELONA DIAGNOSTICA EL TDAH EN MENOS DE UN MES CON UN MAPEO CEREBRAL EN 3D


El centro barcelonés especializado en el diagnóstico y tratamiento del Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) Innea  (Instituto de Neurometría Aplicada) es pionero en Catalunya en ofrecer un diagnóstico "empírico" en menos de un mes a través de un sistema de mapeo cerebral en 3D, combinado con un abordaje tradicional por parte de psiquiatras, psicólogos y logopedas.

Según ha informado este jueves el centro en un comunicado, se calcula que con las técnicas de diagnóstico tradicional pasan alrededor de 16 meses hasta que se diagnostica clínicamente el TDAH :"Durante este tiempo, las familias recorren toda clase de especialistas para determinar qué le sucede al niño".

La falta de una respuesta clara por parte de los especialistas y la fácil confusión de los síntomas del TDAH con otros trastornos o reacciones rebeldes del niño, "aumenta las dudas de los padres sobre si se padece realmente este trastorno o simplemente se trata de un niño problemático".

A diferencia del diagnóstico más usado hasta el momento, basado en entrevistas clínicas, observación del niño y cuestionarios, la técnica del mapeo cerebral se centra en un escaneo no invasivo de la actividad cerebral del niño para observar qué zonas no funcionan con normalidad.

Posteriormente, los expertos del centro comparan esa información con una base de datos que contiene datos de más de 10.000 registros de pacientes sanos y de diferentes tipologías de TDAH, lo que les permite determinar si el niño padece o no este trastorno, y cómo es el subtipo de déficit de atención que sufre.

Hasta hace poco tiempo no existían pruebas diagnósticas objetivas que ofrecieran un diagnóstico de certeza para esta patología, siendo el principal método diagnóstico el basado en criterios clínicos, en forma de test y cuestionarios. Estos métodos están sujetos al sesgo de la subjetividad pues, en parte, dependen de la apreciación de los otros (padres, profesores, etc.). No obstante, el diagnóstico debe ser realizado por un especialista clínico con experiencia en el TDAH, quien, basándose en su experiencia y conocimientos profesionales puede diagnosticar este trastorno con la misma precisión que otros profesionales de la medicina en sus especialidades.

La Neurofisiología Clínica, desde hace algunos años, en un intento por ayudar al diagnóstico cerebral, ha investigado en un grupo de técnicas que, agrupadas, reciben la denominación de MAPEO CEREBRAL.

EL MAPEO CEREBRAL

El mapeo cerebral está formado por cuatro grupos de técnicas:
  1. Electroencefalograma (EEG)
  2. Electroencefalograma Cuantitativo (qEEG) y Cartografía Cerebral
  3. Potenciales Evocados Cognitivos (P300)
  4. Test psicofisiológicos
1) Electroencefalograma  (EEG). El EEG es una técnica diagnóstica muy bien conocida en patología neurológica, utilizada en enfermedades epilépticas, estado de coma y diagnóstico confirmatorio de muerte encefálica. Sin embargo, en el TDAH ha reportado gran utilidad por dos motivos: para el diagnóstico diferencial de las crisis generalizadas de ausencias y para descartar la presencia de actividad epileptiforme que pudiera contraindicar la utilización de psicofármacos.
El EEG realiza un registro de la actividad bioeléctrica cerebral a partir de electrodos de contacto colocados en el cuero cabelludo.
Con el registro del trazado obtenido con el EEG valoramos los siguientes parámetros:
  • Frecuencias (delta, theta, alfa y beta).
  • Amplitud (voltaje).
  • Presencia de asimetrías.
  • Presencia de ondas patológicas.
  • Reactividad a estímulos (fotoestimulación, hiperventilación, apertura y cierre de ojos…)
Aunque el EEG del paciente con TDAH no es específico, sí que observamos en él unos rasgos característicos: en el EEG de un paciente con TDAH obtendremos un ritmo enlentecido en la mayor parte de los registros, un déficit de madurez cerebral en el 30-60% de los casos y observaremos la presencia de ondas lentas en áreas posteriores e incluso, actividad epileptogénica en algunas ocasiones.
Por tanto, el EEG nos permite realizar un diagnóstico diferencial con ausencias y otras alteraciones epileptiformes, además de valorar el estado de maduración bioeléctrico del paciente para su edad.


2) Electroencefalograma cuantitativo (qEEG) y cartografía cerebral. La cartografía cerebral aporta una presentación gráfica de los valores obtenidos en el EEG y que expresa una estimación precisa, cuantitativa y reproducible de las características de éste. Además, permite diferenciar distintos tipos de pacientes según su patrón EEG.
Para su realización, se coloca al paciente un gorro con electrodos y pasta conductora. El paciente debe permanecer en reposo, tumbado o sentado.
A continuación describimos los parámetros que valoramos en el análisis de frecuencias: (Medidas espectrales de banda ancha)
  • Potencia Absoluta (PA): cuando hablamos de “Potencia absoluta” nos referimos al área representada bajo toda la curva del espectro. Se mide en mV2/Hz.
  • Potencia Relativa (PR): representa el porcentaje de actividad en una banda. Se calcula como el valor de la PA en una banda entre la suma de la PA en todas las bandas.
  • Frecuencia Media (FM): es el valor de frecuencia que divide en dos mitades el área bajo la curva de un espectro o una banda.
  • Coherencia (COH): es una medida de similitud entre dos derivaciones. Una Coherencia alta entre dos derivaciones es considerada como que existe una evidencia de conexiones anatomo-funcionales entre ellas.
¿Qué encontraremos en la cartografía de un paciente con TDAH?
Los hallazgos que cabría encontrar en un paciente con TDAH al realizarle una cartografía cerebral serían un aumento de la potencia absoluta de bandas delta y de la relativa de las bandas delta y theta en Áreas frontales y una disminución de la frecuencia media de alfa y beta EN Áreas posteriores.


La FDA (Food and Drugs Administration) de USA ha aprobado recientemente este procedimiento basado en el análisis de las ondas cerebrales para el diagnóstico del TDAH.

3) Potenciales Evocados Cognitivos (P300). Es una respuesta cerebral que se obtiene como potencial positivo a nivel del córtex provocado por la elaboración sensorial del individuo respecto al estímulo y está en relación con la atención. También permite valorar la respuesta al tratamiento. Se utilizan 2 protocolos: auditivo (valora la atención auditiva) y visual (valora la atención visual).


4) Test psicofisiológicos. Test de atención: Se realiza junto con la P300 y obtiene los siguientes parámetros:
  • Tiempo de reacción: Valora la rapidez en el procesamiento de la información. En el paciente con TDAH estará prolongado.
  • Errores de comisión: Valora la impulsividad. En los pacientes con trastorno de hiperactividad estarán por encima de los valores normales.
  • Errores de omisión: Valora la inatención. En los pacientes con TDAH subtipo inatento estarán por encima de los valores normales.

PACIENTES A LOS QUE VA DIRIGIDO

La técnica va dirigida a todos los niños/as en los que se sospecha que padecen TDAH o que están diagnosticados de TDAH y se quiere evaluar su evolución y su respuesta al tratamiento médico. También reporta utilidad para valorar cualquier déficit de atención asociado a otras patologías.
TDAH: EL TRATAMIENTO

El tratamiento completo del TDAH se debe basar en la combinación de psicofármacos y de psicoterapia de corte cognitivo-conductual. Además, deben incluirse pautas de intervención cognitivo-conductual y psicopedagógica para familias y profesores.
Con un adecuado tratamiento, las expectativas de evolución de los pacientes con TDAH son muy favorables.

FUENTES:
EuropaPress

viernes, 19 de julio de 2013

Un nuevo test para diagnosticar el TDAH: EL NEUROPSYCHIATRIC EEG-BASED ASSESSMENT AID (NEBA) SYSTEM

15 de julio 2013
La FDA (Agencia del Medicamento de Estados Unidos) permite la comercialización del primer test que usa las ondas cerebrales, como complemento del diagnóstico del TDAH en niños y adolescentes.


La FDA (U.S. Food and Drug Administration), acaba de aprobar la comercialización del primer dispositivo médico para el diagnóstico del TDAH en niños, niñas y adolescentes de entre 6 a 17 años.
El dispositivo, con el nombre Sistema de Ayuda para la Evaluación Neuropsiquiátrica basado en el Electroencefalograma, en inglés Neuropsychiatric EEG-Based Assessment Aid (NEBA) System, está basado en la tecnología del electroencefalograma (EEG), y registra los diferentes tipos de impulsos eléctricos (ondas) emitidos por las neuronas (células nerviosas) en el cerebro y el número de veces (frecuencia) que los impulsos se emiten en un segundo.
El Sistema NEBA es un examen no invasivo  de unos 15 a 20 minutos de duración, que calcula la relación de dos frecuencias de ondas cerebrales, conocidas como ondas theta y beta. Se ha demostrado que a relación theta / beta es mayor en los niños y adolescentes con TDAH que en los niños sin el trastorno.
Christy Foreman, directora de la Oficina de Evaluación de Dispositivos en el Centro de la FDA para Dispositivos y Salud Radiológica, nos recuerda que el diagnóstico del TDAH es un proceso clínico y multimodal, que requiere un examen médico y psicológico completo. Foreman afirma que el Sistema NEBA es un complemento del habitual examen médico y psiquiátrico basado en la información clínica recogida, que puede ayudar a los profesionales de la salud a determinar con mayor precisión si el estudio y evaluación del paciente debe centrarse en un TDAH o si debe buscar otras causas que produzcan síntomas similares a los del TDAH. 
Se ha presentado un estudio clínico que ha evaluado a 275 niños y adolescentes de entre 6 y 17 años de edad con dificultades de atención o problemas de comportamiento. Los investigadores evaluaron a los 275 pacientes utilizando el Sistema NEBA por una parte, y los protocolos de diagnóstico estándar, que incluyen los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Texto Revisado de la IV Edición (DSM-IV-TR), cuestionarios comportamentales, tests para determinar el coeficiente intelectual, y exámenes físicos, para determinar si el paciente tenía TDAH. Un grupo independiente de expertos en TDAH han revisado todos estos datos, y los resultados del estudio mostraron que el uso del Sistema NEBA ayuda a los especialistas clínicos en la elaboración de un diagnóstico más preciso de TDAH cuando se utiliza junto a la evaluación clínica tradicional para el TDAH, en comparación con la realización de la evaluación clínica por sí sola.


Las células cerebrales (neuronas) se comunican produciendo diminutos impulsos eléctricos. Esta actividad eléctrica puede medirse mediante pequeños electrodos situados en diversas áreas del cuero cabelludo que miden los cambios en la actividad eléctrica del cerebro. El aparato utilizado para medir dicha actividad recibe el nombre de electroencefalograma (EEG).
Los investigadores consideran que un cerebro en su pleno funcionamiento puede generar hasta 10 vatios de energía eléctrica.  La actividad eléctrica que emana del cerebro se muestra en el EEG en forma de ondas cerebrales. Dado que la intensidad de los cambios eléctricos está directamente relacionada con el grado de actividad neuronal, las ondas cerebrales varían en amplitud y frecuencia, según nos encontremos despiertos o en alguna de las diferentes fases del sueño.
Existen cuatro tipos de ondas: alfa, beta, theta y delta. A continuación se describen los diferentes tipos de ondas en orden de mayor a menor actividad.
Ondas Beta:
Se producen cuando el cerebro está despierto e implicado en actividades mentales. Son ondas amplias y las más rápidas de las cuatro. Su frecuencia oscila entre 15 y 40 ciclos por segundo. Denotan una actividad mental intensa. Cuando una persona está dando un discurso, estudiando, realizando un problema de matemáticas, etc. su cerebro se encuentra emitiendo este tipo de ondas.
Ondas Alfa:
Alfa representa un estado de no actividad y relajación. Son más lentas y de mayor amplitud que las beta. Su frecuencia oscila entre 9 y 14 ciclos por segundo. Una persona que ha terminado una tarea y se sienta a descansar, se encuentra a menudo en un estado alfa, así como la persona que está dando un paseo, disfrutando del paisaje.
Ondas Theta:
Son ondas de mayor amplitud y menor frecuencia (entre 5 y 8 ciclos por segundo). Se trata de un estado de meditación profunda. La persona que está fantaseando o, como suele decirse, soñando despierta, se encuentra en este estado, así como la persona que tras conducir un rato, de repente se da cuenta de que no recuerda los últimos kilómetros. Es el estado más inspirador.
A menudo, una persona tiene las mejores ideas cuando predominan este tipo de ondas. Se trata de un estado en el que las tareas que realizas se han vuelto tan automáticas, que no necesitas tener un control consciente de su realización y puedes distanciarte de ellas mentalmente. Es decir, tu mente está en “otro sitio”. Las ideas que surgen en la mente en este estado fluyen con libertad y sin censura o culpa.
Ondas Delta:
Son las ondas de mayor amplitud y menor frecuencia (entre 1,5 y 4 ciclos por segundo). Nunca llegan a cero, pues eso significaría la muerte cerebral. Es un estado de sueño profundo.


Cuando nos vamos a dormir, las ondas cerebrales van pasando sucesivamente de beta a alfa, theta y finalmente, delta. Durante el sueño se producen ciclos que duran unos 90 minutos.
Anteriormente se creía que el estado Beta era el ideal para aprender; pero nuevos descubrimientos han demostrado que el estado ALFA es el mejor para aprendizaje y grabar nueva información en el subconsciente. 



El TDAH es uno de los trastornos neuroconductuales más comunes en la infancia. Según la Asociación Americana de Psiquiatría, el 9 por ciento de los adolescentes estadounidenses tienen TDAH y la edad promedio de diagnóstico es de 7 años. Los síntomas más visibles en el TDAH son alteraciones de la atención, hiperactividad, impulsividad y problemas de comportamiento.

La FDA es un organismo dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., que vela por la salud pública, regulando  el suministro y calidad de alimentos, y la eficacia y la seguridad de medicamentos, vacunas, cosméticos, suplementos dietéticos, y otros productos biológicos y sanitarios para uso humano y veterinario.

FUENTE: