TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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jueves, 8 de septiembre de 2022

EL PAPEL DE LOS VIDEOJUEGOS EN NIÑOS CON TDAH

 


El uso de videojuegos en nuestros hijos es algo que nos preocupa. Generalmente lo consideramos una actividad insustancial que ocupa demasiado tiempo del ocio de nuestros hijos. Hoy queremos analizar el papel de los videojuegos en los niños con TDAH.

Contrariamente a lo que se piensa, hay estudios que afirman que el uso de videojuegos tienen un efecto positivo en nuestro cerebro. En especial aquellos de acción. Esta actividad hace que se ejerciten determinados componentes cognitivos básicos necesarios que usamos para desenvolvernos en la vida diaria.

Este tipo de juegos desarrollan unas mecánicas que requieren respuestas rápidas y precisas en entornos con multitud de estímulos. Además, es necesario actuar de una manera eficaz para seleccionar las respuestas más relevantes y tener éxito en el juego. Estos requerimientos ponen a prueba nuestros sistemas atencionales y el funcionamiento ejecutivo de nuestro cerebro. Estas herramientas pueden ser muy beneficiosas para niños con TDAH.

Acción y rendimiento cognitivo

Los videojuegos de acción requieren que los jugadores tengan una alta velocidad de respuesta en situaciones de presión y de restricción de tiempo. Requieren también distribuir eficazmente la atención entre estímulos periféricos. Así evitan posibles amenazas. Además también se focaliza la atención en un estímulo específico al atacar al oponente.

El cambio entre estos dos focos atencionales debe ser rápido y exige un alto nivel de procesamiento cognitivo. Otro aspecto clave es la variabilidad en las dinámicas de juego. Esto evita la automatización y requieren constantemente de esfuerzo para superar cada nivel. La variedad, junto con la novedad y el desafío, son características básicas que impulsan la plasticidad de nuestro cerebro. Dan lugar a la creación de nuevas conexiones y organización neuronal.

El grupo de investigación de Daphne Bavelier ha estado estudiando esto. Indican que son estas mecánicas que se implementan en los juegos las que dan lugar a los cambios en el cerebro y por tanto, en el rendimiento cognitivo.

Esto resulta muy interesante. Aislando estas mecánicas y generando videojuegos específicos para la mejora del rendimiento cognitivo que pueden ser muy beneficiosos. Por ejemplo, podemos obtener tratamientos digitales para niños con dificultades de aprendizaje o déficit de atención. Esto dará lugar a herramientas de estimulación cognitiva que a su vez favorezcan la motivación. Esto es un elemento clave para la adherencia a estos tratamientos que suelen requerir un alto nivel de esfuerzo. Por ejemplo, en niños que padecen TDAH.

Maximizar los beneficios saludables de los videojuegos

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) se caracteriza por presentar principalmente tres síntomas nucleares. El primero, la impulsividad, que supone una dificultad para frenar nuestros impulsos o controlar nuestras respuestas automáticas. Hiperactividad, referida a una mayor actividad motora y dificultades para mantener la atención y la concentración.

El uso de estas herramientas digitales, bien diseñadas, pueden ser un factor que posibilite la mejora de la sintomatología cognitiva en TDAH. Tendrá posteriormente un impacto en el rendimiento y en la conducta.

Estas herramientas no están lejos de ser ya una realidad. El equipo de investigación de Adam Gazzaley y su proyecto AKILI Labs, desarrollan y validan herramientas digitales terapéuticas. Están dirigidas a mejorar el rendimiento cognitivo en niños con TDAH. Su objetivo es crear herramientas de prescripción médica. Si se acompañan con la medicación necesaria según cada caso y la terapia psicológica, pudieran tener un efecto positivo en los mecanismos cognitivos que se encuentran deficitarios en el TDAH.

Su herramienta EndeavorRX® de intervención digital es por el momento, la primera en obtener la aprobación por la agencia estadounidense del medicamento y la alimentación (FDA). Se contempla como herramienta terapéutica para niños con TDAH. No tardarán en emerger otras herramientas que permitan desarrollar y potenciar nuestro rendimiento cognitivo. Así podremos funcionar y adaptarnos mejor a los retos de nuestra vida diaria.

La clave, según estudia el equipo de la Dra. Bavelier, es identificar las mecánicas de los videojuegos que potencian nuestro desarrollo cerebral. Y lograr evitar también los puntos negativos que pueden aportar los videojuegos de violencia y acción. Esto un proceso complejo. Existen varios grupos de investigación dedicados a detectar estas características y en los próximos años, será una realidad más cercana.

Por otro lado, no debemos olvidar que todo en exceso puede resultar peligroso. Aunque los videojuegos estén revelándose como unos grandes moduladores de nuestro cerebro, hay que tener cuidado con no abusar. Un uso excesivo de los videojuegos en niños TDAH, por el contrario, podría reproducir sintomatología asociada al TDAH, dando lugar a mayores dificultades para mantener la atención, por lo que es necesario regular el uso que nuestros hijos y nosotros mismos hacemos de ellos.

Uso saludable de videojuegos en niños con TDAH

Para favorecer el uso saludable de los videojuegos en niños con TDAH, te dejamos algunas pautas que pueden ayudaros:

  • Interésate por los juegos que realizan tus hijos. Asegúrate que son adaptados a su edad y que los valores del juego se adaptan a lo que quieres trasmitirles.
  • Limita el tiempo de uso. Negocia con ellos el tiempo que van a poder hacer uso de videojuegos. En la medida de lo posible y según su edad trasládales la responsabilidad de cumplir los horarios que habéis marcado.
  • Ofrece alternativas a los videojuegos. Busca juegos para compartir en familia que requieran también la estimulación de determinados componentes cognitivos. Por ejemplo, la atención, la flexibilidad y el control inhibitorio, y anímales a que hagan deporte.
  • Si observas un problema en el que haya un compromiso e interferencia grave con el resto de las actividades de la vida cotidiana, acude a un profesional que os ayude a manejar la situación.


FUENTE:

María Laorden. Neuropsicóloga del Equipo Clínico de ATAM

https://equipoclinico.atam.es/el-papel-de-los-videojuegos-en-ninos-con-tdah/

https://www.freepik.es/vector-gratis/conjunto-objetos-relacionados-videojuegos-neon-estilo-lineal_5685921.htm#query=videojuegos&position=0&from_view=search


jueves, 17 de agosto de 2017

NOVEDADES EN EL TRATAMIENTO DEL TDAH


https://pixabay.com/es/kermit-pantera-rosa-2527357/

Publicado el 12/07/2017

Decir TDAH es sinónimo de polémica. 
Entre los que consideran que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad no existe, los que aseguran que está sobre diagnosticado o le echan la culpa a las nuevas tecnologías y los que se manifiestan absolutamente en contra de la medicación, las redes arden cada vez que alguien se atreve a escribir algo sobre el TDAH. 

Corren por el universo cibernético muchos mitos sobre el TDAH. La mayoría de ellos falsos. Entre ellos que el 13 de julio sea el Día Internacional del TDAH. 

Tenga una cosa clara, si el TDAH ha entrado en su casa, lo mejor que puede hacer es atender los consejos de su médico y no dejarse llevar por los mitos que rodean a este trastorno.

Pero, ¿qué es el TDAH? 

Se trata de un trastorno neurobiológico originado en la infancia que implica un patrón de déficit de atención, hiperactividad y/o impulsividad, y que, en muchas ocasiones, está asociado con otros trastornos comórbidos. Aproximadamente el 30% de los niños con TDAH tiene, además, un trastorno del aprendizaje (antes llamado discalculia, dislexia, disortografía…) lo que les convierte en bombas de relojería durante la etapa escolar. 

Suelen ser tachados de vagos y pasotas, además, muchos de ellos son víctimas de bulling por parte de sus compañeros. Comprender a un TDAH resulta complicado incluso para aquellos que conviven con uno.

Más de 100 expertos en Psiquiatría y Psicología han expuesto en Pamplona las principales novedades sobre el TDAH

Más de 100 expertos en Psiquiatría y Psicología del niño y adolescente han expuesto en Pamplona las principales novedades y puntos clave en el tratamiento e intervención del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, en el marco de la XI Jornada de Actualizaciónen Psiquiatría Infantil y Adolescente.

El objetivo de la jornada fue poner en común conocimientos para ofrecer una visión integral y avanzar hacia una actuación más coordinada. “Lo que pretendemos es aportar una visión unificadora del diagnóstico y tratamiento del TDAH”, explica el doctor César Soutullo, director de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la Clínica Universidad de Navarra.

“En la edición de este año nos hemos centrado en la parte biológica (imagen cerebral), pero además hemos realizado una valoración de los tratamientos que muestran mejores resultados para hacer frente a esta patología”, matiza Soutullo. 
Las conclusiones a las que han llegado son las siguientes: “Respecto a la medicación lo que mejor funciona son los estimulantes (lisdexanfetamina y metilfenidato, por este orden) y luego los no estimulantes (guanfacina y atomoxetina, por este orden)”. Además, para un TDAH resulta primordial la terapia, “trabajar la parte cognitiva-conductual”. Respecto a las dietas, “la eliminación de colorantes artificiales puede ayudar algo. No ayuda nada o casi nada añadir Omega 3 o eliminar los azúcares y lo que sí que parece que da resultado es la dieta mediterránea”.

Isabel Orjales, doctora en pedagogía y Máster en Educación Especial explica que el diagnóstico del TDAH “requiere cumplir unos criterios clínicos: intensidad desajustada respecto a la edad, cronicidad en los síntomas, descartar que se explique su aparición únicamente por situaciones ambientales u otros trastornos, interferencia/desadaptación en algún área de su vida. Además debe haber un buen diagnóstico diferencial. Eso exige tiempo con la familia y el paciente y un equipo en el que, por lo menos, exista una valoración médica y psicoeducativa”.

La sintomatología que presenta se puede confundir con comportamientos de niños sanos con falta de límites educativos

Por eso, cuando surgen por las redes vídeos en los que se culpabiliza a las nuevas tecnologías de ser las causantes de este trastorno, los especialistas se llevan las manos a la cabeza. “Ahora es el móvil el que va a tener la culpa. Este trastorno está descrito desde 1902… ¡cómo va a ser por el móvil! Que el móvil distrae, seguro, pero entre tener móvil o un bombardeo al lado en la II Guerra Mundial, distrae más lo segundo. Creo que la gente idealiza el pasado. Eso de que las generaciones nuevas van más deprisa, estudian menos, leen menos y son menos respetuosas con sus mayores se lleva diciendo desde Sócrates”, aclara Soutullo.

En la mayoría de los estudios, el TDAH tiene una incidencia entre el 5 y 7% de los niños en edad escolar. La cifra no varía mucho en los diferentes países del mundo. Eso supone una afectación importante (aproximadamente 1 niño por aula de 25 alumnos). “Sólo hace falta calcular respecto al número de alumnos y aulas de un colegio para ver que no parece que esté sobrediagnósticado, como acusan algunos. Sí puede haber casos de malos diagnósticos, basados en poca información, pobre y/o incompleta. La mayoría de los estudios indican tasas de tratamiento que no llegan al 2-3%, es decir, sólo la mitad de los TDAH están tratados. Es cierto que ahora se diagnostica más, pero es que antes casi no se diagnosticaba, y ahora estamos algo mejor, o menos peor”, se lamenta Soutullo.

Falsos mitos sobre el TDAH

El problema con el TDAH es que la sintomatología que presentan los niños: inmadurez en el funcionamiento ejecutivo, hiperactividad e impulsividad se traducen muchas veces en comportamientos más frecuentes en niños sanos con falta de límites educativos. Eso hace que se tema por falsos positivos (niños diagnosticados con TDAH que no lo son).

“Este es un ejemplo de la necesidad que tenemos de formar e informar sobre el TDAH. Hoy por hoy no contamos con un test que identifique un marcador biológico (un test genético, los resultados de una prueba neurológica, etcétera) que sirva para discriminar claramente quien tiene o no tiene TDAH. Pero tampoco lo hay para la depresión ni la dislexia y sabemos que existe y que con tratamiento se obtienen mejoras”, añade Orjales.

El diagnóstico se hace con entrevista clínica a los padres y al niño, cuestionarios, exploración física para descartar problemas de visión, audición u otros problemas médicos. Se hacer analíticas (para descartar anemia, hipotiroidismo, hierro bajo…), test de inteligencia y de atención, y también se debe utilizar la información de los profesores con cuestionarios o entrevistas. “No es necesario realizar ni resonancias ni electroencefalogramas, se hacen si se sospechan otros problemas. 

Lo más frecuente es diagnosticarlo entre los 5 y los 8 años, puesto que si son más pequeños es difícil de diferenciar los síntomas del niño con desarrollo normativo”, recalca Soutullo.

Falta de autocontrol

Muchos TDAH son impulsivos, no piensan en las consecuencias y tienen reacciones terribles en los momentos más insospechados. Además de los menores, los familiares también necesitan tratamiento psicoeducativo y formación específica. “Los padres deben saber que, independientemente de las variaciones propias del temperamento de cada niño, tienen un hijo más difícil de educar y que no valdrá que sean padres tipo medio. Deben ser cuasi profesionales en educación y psicología de la conducta y para ello deben recibir asesoramiento, formación. 

Un niño con TDAH es, muchas veces, una mezcla explosiva de simpatía, energía, inmadurez en el autocontrol, entusiasmo, disfrute, falta de regulación emocional, inteligencia e intuición. Un niño con TDAH puede hacer una observación propia de un niño dos años mayor a la vez que reaccionar con la pataleta de un niño dos años más pequeño simplemente porque mamá olvidó llevarle el bocadillo al recogerle del colegio”, describe el doctor.

Los niños y los adultos con TDAH viven la vida con intensidad, quizá por encima de sus posibilidades
Los problemas más habituales que se observan en un TDAH son los derivados de un funcionamiento ejecutivo inmaduro (a veces hasta 2 años por debajo de la edad cronológica), aumento de la fatiga en tareas que exigen atención sostenida (las explicaciones en clase, por ejemplo) con la consiguiente pérdida de información, trabajo muy lento e inconstante (dificultades para terminar tareas y exámenes), inmadurez en la automatización de los procesos implicados en la lectura (con dificultades para derivar recursos para procesos complejos como la comprensión lectora o la aplicación de las reglas ortográficas al tiempo que se hace un dictado), procesamiento impulsivo de la información escrita con pobres estrategias de actuación (errores en la interpretación de las preguntas de examen que han estudiado o al leer enunciados matemáticos), etcétera.

No todo es negativo

Los niños y los adultos con TDAH viven la vida con intensidad, quizá por encima de sus posibilidades. Pueden llegar a tener potenciales increíbles para la ayuda al prójimo, la música, las actividades deportivas, la pintura, la poesía, etcétera. Si son capaces de reestructurar sus talentos pueden llegar a ser los mejores deportistas (Michael Phelps, Simone Biles), artistas (Mozart) o los más grandes y audaces empresarios (Steve Jobs). 
Llegarán donde nadie ha podido llegar.

FUENTE: