TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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lunes, 5 de enero de 2015

APLICACIONES MÓVILES MUY ÚTILES PARA EL TDAH


RESPIRA, PIENSA, ACTÚA

Respira, piensa, actúa (Breathe, Think, Do with Sesame): una App para controlar los impulsos.

Sistema operativo: iOS (Apple) y Android.
Edad: de 2 a 5 años.
Precio: descarga gratuita. El fabricante advierte que se necesita una conexión WIFI potente para descargar la app correctamente. El dispositivo debe tener un micrófono integrado.
Idioma: inglés, español.

Esta es una aplicación de Sesame Street (Barrio Sésamo) para aprender a mantener la calma ante situaciones cotidianas de frustración, tan frecuentes en niños con problemas de control de impulsos, proporcionando herramientas a los más pequeños para afrontar los retos diarios y las situaciones de más tensión.



iSECUENCIAS 

Una App para potenciar la capacidad de organización, la secuenciación del discurso y la atribución de emociones.

Sistema operativo: iOS (Apple) y Android.
Edad de 3 a 12 años.
Precio: descarga gratuita para versión LITE. Posibilidad de comprar versión completa (2.39€).
Idioma: inglés, catalán, castellano y francés.

iSecuencias es una aplicación de aprendizaje para niños basada en 100 secuencias representadas por seis personajes, Tatus y sus amigos, con los que se trabajan cuatro áreas generales del desarrollo:
  • Hábitos de autonomía: lavarse las manos y los dientes, vestirse o ir a dormir.
  • Eventos o actividades lúdicas: ir a la playa, al cine o hacer deporte.
  • Situaciones cotidianas: caerse, subir al autobús, ir al médico, comprar el pan o mojarse con la lluvia.
  • Emociones: alegría, tristeza, sorpresa o miedo que aparecen como consecuencia de lo ocurrido. En los ejercicios de emociones el niño debe seleccionar la emoción que sentirá un personaje ante una situación concreta.
iSecuencias se creó para niños con dificultades dentro de los Trastornos del Espectro Autista (TEA), aunque es una aplicación muy útil como complemento educativo para cualquier niño/a en general y, en particular, su modo de funcionamiento está especialmente diseñado para niños con necesidades educativas especiales, ya que potencia la capacidad de organización, la secuenciación del discurso y la atribución de emociones. Proporciona imágenes llamativas y refuerzos adecuados que facilitan la atención del niño y que le motivan a seguir jugando con la aplicación.

Presenta 2 niveles de dificultad y 3 tipos de ejercicios (Ordenar, Qué pasará y Emociones) que se pueden combinar o seleccionar para crear el conjunto de secuencias que se desee y que se pueden visualizar en el menú “configuración”.

Existe también un “Manual de Usuario” para padres y profesionales que explica con detalle el manejo de la app. Por otro lado, es posible reproducir audio y mostrar textos o bien ocultarlos según el grado de dificultad que queramos darle a la tarea, por lo tanto, permite individualizar las secuencias a cada niño y adaptarse a sus necesidades y objetivos.

Objetivos y posibilidades:
  • Potenciar las funciones ejecutivas (planificación, organización de eventos y secuenciación) de una manera dinámica y divertida.
  • Contribuir a la mejora de las habilidades sociales y al reconocimiento de las emociones.
  • Elaboración de la estructura de la frase ampliando el léxico y la secuenciación del discurso (primero…después… al final…)
  • Trabajar gestos y sonidos a partir de las imágenes y utilizarlas como modelo para imitarlos.
iSecuencias es una app que puede ser aplicada tanto en contexto clínico como educativo y familiar: permite generalizar competencias dada la cotidianidad  de sus imágenes y contenido y permite un trabajo conjunto y un aprendizaje cooperativo. Posteriormente, el niño puede jugar sólo y practicar sus destrezas.
Isecuencias incluye imágenes y sonidos que se intercalan entre los ejercicios para mantener motivado al niño.

iSecuencias incorpora opciones de configuración que hacen posible la adaptación a las necesidades de cada niño. De este modo el usuario puede decidir: si quiere que aparezcan o no textos o audio, si quiere aumentar el tiempo entre secuencias de manera que un adulto pueda trabajar con el niño aspectos concretos de la secuencia realizada; o bien, si quiere configurar una alarma de inactividad que de un aviso cuando la aplicación no esté siendo utilizada. También permite configurar aspectos como la presentación del premio, el modo cómo el usuario debe mover la imagen por la pantalla (pensando en niños que tengan dificultades de motricidad fina) o bien los ejercicios y niveles a trabajar.


MIS PRIMEROS TANGRAMS

Esta aplicación es una adaptación para niños del famoso juego del Tangram. Las reglas se han simplificado (no se necesita rotar) para dar la oportunidad a todos los niños de resolver los tangrams.

Sistema operativo: iOS (Apple) y Android.
Edad: de 3 a 8 años.
Precio: 1,90 €.
Idioma: español, inglés, alemán, francés e italiano.

Con fichas de colores, animaciones suavizadas y agradable música de fondo, los niños se divertirán resolviendo los diferentes Tangrams. En esta versión, se puede acceder a 4 tangrams de cada categoría, e incluso existe la opción de que los niños jueguen con los últimos 4 tangrams creados por otro niño, en el "modo de creación" o guardar sus propios tangrams y, en la versión completa de la app, compartirlos con toda la comunidad mediante el envío al servidor de la aplicación (todos los tangrams son validados por los creadores de la app antes de ser compartidos con la comunidad).
En la versión completa, hay más de 1.000 tangrams disponibles.

Esta aplicación puede descargarse en los siguientes enlaces:


AB MATH

AB Math es un juego mental para niños de 5 a 10 años, en el que los pequeños podrán elegir entre varias opciones para jugar y aprender matemáticas.

Sistema operativo: iOS (Apple) y Android
Edad : de 5 a 10 años
Precio : 1,79 €
Idioma : español, inglés, alemán y francés.

Los ejercicios planteados permiten realizar las 4 operaciones básicas (sumar, restar, multiplicar y dividir) según 4 niveles diferentes de dificultad, incluyendo un modo experto para adultos. La app ofrece la posibilidad de ver los resultados de otros jugadores.
La aplicación se plantea como un juego educativo para niños, mientras que los padres pueden seguir el progreso de sus hijos.

Esta aplicación puede descargarse en los siguientes enlaces:


Una App para aprender valores y hábitos saludables.

Dispositivo: Apple Store/iPad y Google Play/Android
Edad: De 4 a 11 años
Precio: Gratuita
Idiomas: Español, catalán

Little Hero App es una plataforma pedagógica gratuita desarrollada por Mainada Interactive que pretende ayudar a los padres a fomentar la cultura del esfuerzo en sus hijos a través del refuerzo positivo. 

Persigue tres objetivos fundamentales:
  • Reforzar valores
  • Consolidar hábitos saludables
  • Enseñar a gestionar eficazmente el tiempo.
Utilizando el juego como recurso, Little Hero App permite que los padres conviertan las tareas domésticas de sus hijos en atractivas misiones. Cada misión lleva asociada una recompensa que los niños recibirán sólo si cumplen la tarea propuesta.
Padres e hijos negocian conjuntamente tanto las misiones a realizar como las recompensas antes de comenzar la misión. Los pequeños pueden gestionar sus misiones de manera autónoma desde la aplicación para tablet.
Esta original negociación permite estrechar las relaciones familiares: los padres pueden descubrir y conocer mejor los talentos de los pequeños; los niños aprenden y adquieren hábitos mientras se divierten.

Objetivos y posibilidades:

Little Hero App facilita un enfoque orientado a los resultados deseados a través de un método de aprendizaje continuo.
Los padres tienen acceso a un panel de control privado desde el que crean y gestionan las misiones que quieren asignar a sus hijos.
Desde el panel de control, los padres pueden crear perfiles independientes para cada hijo.
La web de Little Hero App sugiere misiones y recomienda recompensas escogidas en base a criterios pedagógicos, cualitativos y funcionales.

viernes, 28 de noviembre de 2014

CUANDO TU HIJO/A ADOLESCENTE CON TDAH NO QUIERE AYUDA CON LOS ESTUDIOS Y LA TAREA ESCOLAR


Es normal que los jóvenes quieran asegurar su sentimiento de independencia. Pero si tu hijo o hija adolescente está teniendo una experiencia frustrante con los estudios y la tarea escolar a causa de sus dificultades de aprendizaje y de atención, podría rechazar tu ayuda.


Por qué los adolescentes no quieren que les ayudemos

Cuando los adolescentes entran a la etapa secundaria, la mayoría de ellos quieren ejercitar su independencia y autonomía. Sin embargo, aquellos estudiantes que tienen dificultades de aprendizaje y de atención pueden sentirse atrapados por sus propias limitaciones, y se debaten en el dilema de querer ser más independientes al tiempo que se dan cuenta de que todavía necesitan apoyarse en otros.

Ante la incapacidad de poder responder adecuadamente a la demanda escolar, tu hijo/a podría optar por no realizar las tareas ni estudiar ninguna asignatura, dejándose hundir en el fracaso escolar, pero tampoco será capaz de pedir ayuda para cumplir con sus obligaciones escolares, porque el hecho de rechazar toda ayuda les confiere un cierto sentimiento de control, de autonomía y de ganar poder sobre la situación. La siguiente reacción que se puede esperar a continuación será la de enojarse con sus padres, para poder separarse de las personas de las que más depende. 
Esto nos indica que quizás, como padres/madres, no vamos a ser las personas más adecuadas para ayudarles en esos momentos. 

¿Qué podemos hacer cuando nuestros hijos/as no quieren que les ayudemos?

Si tu hijo/a adolescente parece no estar motivado para pedir ayuda, recuerda que sí que va a tener suficiente motivación para resistirse a aceptar nuestra colaboración, y cuanta mayor cantidad de energía pongamos para discutir con nuestro hijo o hija, mayor va a ser la resistencia por su parte. 
Así que el mejor consejo en esta situación es concentrarnos en no discutir.

No obstante, debemos dejarles claro que pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino un signo de madurez.

Ante su negativa a aceptar nuestra ayuda, comencemos retrocediendo un poco, y tratemos de escuchar lo que nuestro hijo/a piensa. Preguntémosle cómo podemos ayudarle. Quizás, sus planes e ideas podrían ser buenos y darnos pistas sobre cómo podemos colaborar.

Por nuestra parte, también podemos probar estrategias para alentarle a que se ponga en acción. En algunas ocasiones, funciona hacer un contrato escrito, en el que se detallen los objetivos y las responsabilidades a las que tu hijo/a se compromete durante el trimestre, estableciendo con claridad los beneficios al conseguirlo y las consecuencias de no cumplirlo. Si no consigue los objetivos, deja que experimente las consecuencias naturales por no aceptar la ayuda. Esto le permitirá a tu hijo/a, experimentar la independencia que tanto quiere y, también sus consecuencias. Si no consigue los objetivos a los que se ha comprometido, nuestra misión entonces será motivarles a trabajar para lograr un resultado diferente.

Si tu hijo o hija quiere que las cosas vayan bien en la escuela, pero todavía se resiste a pedir ayuda, podemos trabajar para ayudarle a construir sus habilidades de autodefensa: ¿Por qué quiero trabajar sólo? Las respuestas a esta pregunta reforzarán los objetivos finales por los que aboga.

Si tu hijo o su hija rechaza nuestra ayuda directa, debemos ofrecerles opciones para buscar otras opciones, basándonos en la manera en la que ellos/as prefieren aprender. Quizás elija trabajar por su cuenta, utilizando un programa de apoyo en el ordenador, aunque probablemente, la solución requiera solicitar la ayuda de otras personas.

Conseguir ayuda...

Cuando nuestro hijo/a no quiere que le ayudemos, otros jóvenes mayores que nuestro hijo/a, podrían ser un buen recurso. El adolescente tiene más probabilidad de escuchar las sugerencias de alguien más cercano a su edad. La escuela de tu hijo/a podría sugerirnos algún estudiante para este fin.

Otra opción, es  encontrar un/a terapeuta educacional  que, además de la asignatura en sí, le enseñe a organizar y planificar sus estudios (ya que estas son dificultades muy relevantes en los estudiantes con TDAH), y otros recursos y estrategias para sus posibles dificultades de aprendizaje y de atención.

Actualmente, muchos profesores y terapeutas educacionales, tienen entrenamiento especializado para ayudar a estos adolescentes, con mucha más facilidad y con mejores resultados que los propios padres y madres.

Es duro observar que nuestro hijo/a adolescente se resiste a recibir nuestra ayuda cuando sabemos que la necesita, pero no siempre es factible proporcionar la solución más evidente.  Además, realizar las tareas escolares y afrontar el estudio de nuestros hijos cada día, más aún sin su cooperación, tiene como consecuencia el deterioro paulatino y significativo de la relación padres-hijos. 

Ante esta realidad, debemos estimular la confianza de nuestro hijo en sí mismo, demostrándole que respetamos sus decisiones, al tiempo que les enseñamos a buscar otras posibles soluciones para poder afrontar sus retos.

FUENTE:

miércoles, 6 de febrero de 2013

NUEVE ESTRATEGIAS INFALIBLES QUE NO FUNCIONAN EN LOS NIÑOS CON TDAH


El Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) afecta a la capacidad de una persona para concentrarse en su trabajo o en un proyecto hasta que consigue terminarlo.  En una persona con TDAH la atención tiende a dispersarse, de manera que quienes los observan  tienen la sensación de que sólo están  “mareando la perdiz”.
En este artículo los expertos nos cuentan algunas estrategias inútiles para niños con TDAH. Algunas de estas ideas no sólo son ineficaces; sino que además, pueden acentuar los síntomas o impedir los avances.
Si eres padre, madre, familiar o profesor de un niño con TDAH, aquí puedes ver lo que no funciona, y algunos consejos que sí lo hacen.


Estrategia inútil nº 1: Suponer que el TDAH es un problema de motivación
El Dr. Mark Bertin, pediatra especialista en Desarrollo conductual y autor de “The Family ADHD Solution” dice que algunos creen que los niños con TDAH son niños perezosos o que no quieren esforzarse. “Hay un mensaje sutil –o no tan sutil– de que, si se esforzasen más, o si simplemente se organizasen mejor, todo iría bien”.
Sin embargo, el TDAH “no tiene más relación con la voluntad que un trastorno de aprendizaje, una discapacidad física o incluso el asma o la diabetes.” El TDAH afecta a las funciones ejecutivas, lo que hace difícil controlar los impulsos, organizarse, prestar atención, planificar y gestionar el tiempo.
De hecho, muchos niños con TDAH se esfuerzan más que sus compañeros. “Seguramente, tanto los niños con TDAH como sus padres, terminan agotados por el esfuerzo casi constante que realizan para contrarrestarlo”.
Estrategia inútil nº 2: Evitar el término TDAH
Roberto Olivardía, psicólogo experto en TDAH y monitor clínico en el Departamento de Psiquiatría en la Harvard Medical School, señala que algunos padres  temen que usar el término TDAH puede, de algún modo, hacer daño o estigmatizar a sus hijos. “Más bien al contrario, si tú no le explicas a tu hijo qué es el TDAH, otra persona lo hará”, afirma y, por desgracia, circulan muchos mitos sobre el TDAH que pueden hacerle aún más daño.
Estrategia inútil nº 3: Reducir tus expectativas
Los niños con TDAH no están condenados o predestinados a fracasar. Como dice Olivardia: “¿Qué hubiera pasado si la madre de Michael Phelps hubiera bajado sus expectativas sobre lo que su hijo podría lograr? ¿O si los padres de Thomas Edison hubieran seguido el consejo de sus maestros de que era “demasiado tonto para estudiar”?” Los niños con TDAH pueden triunfar en sus estudios y en su trabajo. “La clave está en proporcionarles  las estrategia, el tratamiento y el apoyo adecuados, y orientarles hacia aquello que les apasiona.”
Estrategia inútil nº 4: Esperar que los niños se las arreglen solos
Los niños con TDAH tienen dificultades para planificar o para tomar decisiones. Así que es inútil esperar que un niño sea capaz de solucionarlo solo, según el Dr. Bertin. Es importante para los niños –también para los adolescentes –y sus padres el trabajar juntos. Por ejemplo, las terapias que no incluyen a los padres pueden hacer más lento el progreso. “Los padres no provocan el TDAH ni tienen la culpa si su hijo se porta mal; sin embargo, son la fuerza motriz para el cambio”.
Estrategia inútil nº 5: Castigar sin recreo o sin salir
A veces, los padres y los maestros castigan a los niños con TDAH sin recreo o sin salir. Esto no es una buena idea. Cuando un niño es hiperactivo o se comporta mal, correr al aire libre en realidad ayuda, según dice Olivardia. La investigación ha determinado que, cuando los niños con TDAH pasan tiempo en entornos naturales, están más tranquilos, les es más fácil concentrarse y siguen las instrucciones.
Estrategia inútil nº 6: Confiar en la medicación como una panacea
La medicación es muy eficaz para tratar el TDAH. Pero no siempre. “El organismo de algunas personas no la tolera; otras no quieren tomarla”, dice el Dr. Bertin. Diagnósticos comórbidos –comunes en el TDAH– como trastornos de ansiedad o dificultades de aprendizaje, no responden a la medicación. Esta tampoco resuelve los problemas relacionados con las funciones ejecutivas. “Sólo un enfoque integral y multidisciplinar puede afrontar todos los efectos de este trastorno tan complejo”.
Estrategia inútil nº 7: Creer todo lo que se lee (o se oye)
Los mitos sobre el TDAH abundan. Y pueden ser perjudiciales. Por ejemplo, el mito de que el TDAH es culpa de los padres puede disuadir a éstos de buscar tratamiento, dice el Dr. Bertin. “Rehuyen el tratamiento porque temen ser juzgados por "dar medicación" a sus hijos –aunque nadie dice que las familias “mediquen a sus hijos” cuando tratan una infección con antibióticos.
Estrategia inútil nº 8: Decir al niño que deje de moverse
En realidad, el movimiento ayuda a los niños con TDAH a prestar atención, en opinión de Olivardia. Puede que tu niño, por ejemplo, mastique chicle o balancee su pierna. “De lo que se trata es de encontrar un  movimiento que no moleste a los demás, no de eliminar todos los movimientos”. Olivardia menciona el libro “Fidget to Focus”, que trata de la ciencia del movimiento.
Estrategia inútil nº 9: Ignorar tus propias necesidades
El TDAH no afecta sólo a la persona diagnosticada, sino a toda la familia, nos dice el Dr. Bertin. “Los padres de niños con TDAH sufren mayores niveles de estrés, ansiedad, depresión, conflictos conyugales, divorcio e inseguridad sobre su habilidad como padres”. Cuida de ti mismo y busca ayuda profesional cuando lo necesites. “Tenemos que cuidarnos a nosotros mismos para ser capaces de perseverar en las técnicas de conducta, ser flexibles en la toma de decisiones, y mantenernos lo más lúcidos y tranquilos posible a lo largo del día.”

ESTRATEGIAS QUE SÍ FUNCIONAN EN LOS NIÑOS CON TDAH
Enseña al niño a conocer el TDAH
Hazle saber que se trata simplemente de la forma en que funciona su cerebro, nos dice Olivardia. “Tiene sus ventajas, pero también sus limitaciones y fallos, como el cerebro de cualquiera”, dijo. Háblale de personas con TDAH que han alcanzado el éxito.
Fíjate en las funciones ejecutivas
Dice el Dr. Bertin que, pese a su nombre, el TDAH es algo más que inatención, hiperactividad o impulsividad. Se trata, una vez más, de un trastorno de las funciones ejecutivas. Por eso, cuando se piensa en los problemas de un niño, propone que nos preguntemos: ¿Cómo influyen aquí las funciones ejecutivas? “Desde no entregar las tareas o reaccionar de manera exagerada cuando se enfada, hasta tener problemas con el sueño o comer en exceso, si identificamos el impacto del TDAH podremos planificar de una manera más específica y eficaz”.
Céntrate en lo positivo
El refuerzo positivo es importante para fomentar una sana autoestima en los niños, nos dice el Dr. Bertin. Elogia a los niños por sus pequeños logros, hazles participar en actividades agradables, insiste en sistemas de recompensas más que castigos, en cuando tengas ocasión. Esto no significa ignorar el mal comportamiento, ni dejar de corregir los problemas o no guiar a los niños en ciertas tareas; significa enfatizar lo positivo. “Conocer el punto que un niño ha alcanzado en su desarrollo y resaltar las experiencias positivas hace aumentar su motivación a largo plazo y fomenta su confianza y bienestar”, dice el Dr. Bertin.
FUENTES:

martes, 4 de septiembre de 2012

LOS JÓVENES CON TDAH PODRÍAN NECESITAR AYUDA EN SU PASO POR LA UNIVERSIDAD



Los expertos ofrecen sugerencias a los estudiantes sobre cómo compensar el trastorno
HealthDay News -- Para los estudiantes que sufren de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)  realizar estudios universitarios puede resultar particularmente difícil. Sin embargo, ciertas estrategias como cumplir con un horario diario estructurado o aprovechar los Servicios de Apoyo al Estudiante con Discapacidad de la universidad, pueden ser de gran ayuda, según expertos y jóvenes que sufren de la afección.
"Les irá mejor a los que lleguen preparados a la universidad, con autoconocimiento de sus puntos débiles y  con  la puesta en práctica de estrategias que compensen sus dificultades", aseguró Kristy Morgan, Graduada Doctoral de la Universidad Estatal de Kansas en Asuntos Estudiantiles y Educación Superior, que llevó a cabo entrevistas con estudiantes universitarios de primer año que sufrían de TDAH sobre su experiencia.
Al llegar a la universidad tienen que estudiar de forma muy independiente, con las dificultades que esto supone para muchas personas con TDAH. Los estudiantes con TDAH también se ilusionan con la "libertad" de un horario universitario menos rígido, aunque después descubren que manejar su tiempo sin la estructura provista por la Secundaria les resulta más difícil.
"En muchos casos, los adolescentes con TDAH dependen de sus padres para que les ayuden en aspectos como la gestión del tiempo y la organización, priorizar, mantener sus cosas organizadas, no perder de vista las fechas de entrega y asegurar un equilibrio adecuado entre la diversión y el estudio", señala el Dr. Andrew Adesman, Jefe de Pediatría del Desarrollo y del Comportamiento del Centro Médico Pediátrico "Steven y Alexandra Cohen" de Nueva York. "Cuando van a la universidad, estos apoyos desaparecen en gran medida".
Sobre todo, para los chicos con tendencia a la gratificación inmediata o con dificultades con la impulsividad la universidad ofrece distracciones infinitas y se necesita un grado de autonomía difícil de conseguir para muchos de estos estudiantes.
Y aunque muchas universidades tienen Servicios de Apoyo para la Discapacidad y para el TDAH en particular, que pueden incluir tutorías, disponer de más tiempo para hacer los exámenes o realizarlos en aulas tranquilas y sin distracciones, sólo apenas dos de cada ocho estudiantes lo hacen y el resto desconoce la existencia de ese servicio o no llegan a solicitarlo. Quizás muchos estudiantes no quieren pedir estos apoyos para no ser etiquetados, para evitar ser tratados de manera diferente al resto de compañeros o porque no tienen la información necesaria sobre lo que esos servicios implican", apunta Morgan.
Para ayudar a los estudiantes con TDAH en su paso por la universidad, los expertos ofrecen los siguientes consejos:
Informarse sobre el TDAH: Aunque algunos niños superan el TDAH, la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad más allá de lo que se observa normalmente para la edad y el desarrollo de la persona, con frecuencia, estos síntomas persisten hasta la edad adulta. Pero la mayoría de los estudiantes entrevistados tenían ideas erróneas significativas sobre el TDAH. La mayoría dijeron creer que lo habrían superado, aunque alrededor del 80 por ciento de personas con TDAH no lo hace, apuntó Morgan. Antes de que los adolescentes vayan a la universidad, los padres (quizás con la ayuda de un especialista clínico en TDAH) deben asegurarse de que los adolescentes comprenden en qué consiste el TDAH y los continuos desafíos que deben esperar, señala Morgan.
Desarrollar estrategias de estudio y planificar y cumplir un horario: Casi todo el mundo, de vez en cuando, deja las cosas para más tarde. Pero para los estudiantes con TDAH, ese rasgo puede ser extremo y muy frecuente. En la universidad, donde una calificación puede depender de la entrega a tiempo de un trabajo bien realizado o de la superación de los exámenes, llevar al día las tareas es particularmente importante. Una estrategia para lograrlo es desarrollar y cumplir un plan de estudios, distribuyendo las materias en el tiempo e intercalando breves períodos de descanso o repartir y fragmentar la elaboración de un trabajo en pequeñas partes a lo largo de los días cumpliendo estrictamente con su elaboración.
Contactar con los Servicios de Apoyo a la Discapacidad: Muchas universidades cuentan con recursos para estudiantes con discapacidades que varían desde impedimentos físicos hasta la dislexia y el TDAH. Esos servicios se proveen de forma discreta, asegura Morgan y para los universitarios con TDAH suponen una prioridad.
Seguir tomando la medicación: para finalizar, Adesman aconseja no abandonar la medicación cuando así lo aconseje el especialista clínico.
FUENTE:
Artículo del HealthDay

jueves, 5 de abril de 2012

HÁBITOS DE AUTONOMÍA: Higiene

Consideraciones previas sobre autonomía
La autonomía se adquiere progresivamente como consecuencia del desarrollo. Por tanto, el niño/a no accede de manera automática a la autonomía, sino que la aprende poco a poco. En los primeros momentos, debemos satisfacer sus necesidades de higiene, vestido, alimentación, y de manera progresiva, les animaremos a que colaboren activamente para satisfacer estas necesidades. El grado de adquisición y características dependerán de las relaciones que el niño/a establezca con las personas de su entorno.
Los padres, madres y docentes favorecen la autonomía cuando:
  • Estimulan al niño y le exigen con afecto (pero con convicción).
  • Le plantean exigencias que están dentro de sus posibilidades.
  • Al observar una dificultad le permiten equivocarse para luego ofrecerle y enseñarle estrategias de solución.
Debemos evitar las prisas excesivas y respetar los diferentes ritmos de cada niño/a.
Los fracasos del niño/a son muestra de su nivel de desarrollo actual, como evidencia de que necesita más apoyo y estimulación y, tal vez, otras estrategias de enseñanza y relación.
Es conveniente planificar las actividades diarias del niño para favorecer la adquisición de los hábitos. En los niños/as y adolescentes con TDAH, son muy importantes, al convertirse en costumbres automatizadas.
Los hábitos debemos establecerlos de forma mecánica, sistemática y continua.
Las rutinas sirven para:
  • Satisfacer las necesidades básicas de los niños/as (alimentación, sueño, higiene, vestido y afectividad).
  • Les proporcionan seguridad y confianza y estabilidad.
  • Les ayuda a estructurar el tiempo y el espacio, a que controlen mejor su tiempo y a organizarse de manera más efectiva.
  • Les permite anticipar qué viene a continuación y cuáles son las consecuencias.
Normas generales a tener en cuenta
  • Ser regulares en horarios y tiempos, sin llegar a la rigidez.
  • Respetar los ritmos de maduración infantil.
  • Ofrecer un modelo adecuado.
  • Fomentar la autonomía y aprovechar situaciones de la vida cotidiana para realizar aprendizajes.
  • Alabar los éxitos por pequeños que sean.
  • Mantener y dar continuidad a las pautas que se realizan en la escuela.
Los hábitos de higiene
Son hábitos muy importantes para la salud, ya que nos ayudan a:
  • Prevenir enfermedades.
  • Favorecer el desarrollo de una buena autoestima.
  • Favorecer las relaciones sociales.
  • Conocer las partes del cuerpo.
Para favorecer la autonomía de los niños y niñas debemos:
  • Hacer sentir al niño la necesidad de estar limpio ( mostrar satisfacción y orgullo después del baño, con mensajes como “qué bien hueles, que limpito estás”. O “¡Puag!, qué churretes tienes, vamos a ponerte guapo”, etc.).
  • Procurar que los elementos del cuarto de baño estén al alcance del niño (lavabo, inodoro, espejo, toalla, jabón..), por tanto, trataremos de incorporar adaptadores que existen en el mercado ( para el inodoro, el lavabo, etc.).
  • Cuidar el orden y la limpieza, puesto que las actitudes del adulto son siempre modelo para los niños.
  • Acostumbrarle a lavarse las manos antes y después de comer y después de ir al servicio.
  • Acostumbrarle a lavarse los dientes después de cada comida.
  • Asegurarse de que el niño lleve ropa y calzado cómodos, adecuados a la estación y que permitan la autonomía para quitarse y ponerse prendas.
  • Cerciorarse del cambio diario de ropa y siempre que sea necesario.
A los tres años, el niño o la niña…
  • Se inicia en el lavado de manos: se enjabona, se aclara y se seca con ayuda.
  • Colabora mientras lo bañan: se enjabona las partes más accesibles.
  • Se inicia en el uso del peine o el cepillo (con el pelo corto).
  • Se inicia en el uso del cepillo de dientes.
  • Usa pañuelo cuando tiene mocos, (recordándoselo).
  • Va al water y tira de la cadena, utilizando el papel higiénico con ayuda.
  • El control de esfínteres (pipí y caca), suele estar adquirido a los tres años.
  • Se pone prendas muy sencillas.
  • Se quita zapatos y calcetines.
  • Se abrocha y desabrocha botones grandes.
  • Maneja los cierres tipo “velcro”.
  • Lleva la ropa sucia al cesto de la ropa, (recordándoselo).
A los cuatro años, el niño o la niña…:
  • Se lava las manos: abre y cierra el grifo, se enjabona, se aclara y se seca, aunque necesitará supervisión y que se lo recordemos. 
  • Se baña; necesitará ayuda para la espalda, oreja y cabeza.
  • Se peina con algo de ayuda.
  • Se lava los dientes, (recordándoselo).
  • Usa pañuelo cuando lo necesita.
  • Va al water utilizando papel higiénico para limpiarse y tira de la cadena.
  • Se desviste solo/a.
  • Se abrocha y desabrocha todo tipo de botones.
  • Se viste solo/a.
  • Se pone y quita calcetines y zapatos, aunque  necesitará ayuda para los lazos.
A los 5 años:
  • No necesita ayuda para lavarse las manos, ni que se lo recuerden.
  • Se baña solo/a; necesitará ayuda para lavarse la cabeza.
  • Se lava los dientes sin que se lo recordemos y se peina solo/a, excepto si tiene pelo largo.
  • Lleva la ropa sucia al cesto de la ropa sin recordárselo.
Trabajar estos hábitos es educativo, porque permite al niño conocer mejor su cuerpo, coordinar movimientos, manipular objetos, descubrir vocabulario, etc.
Este proceso de aprendizaje y consolidación favorece el desarrollo de la personalidad y la adquisición de hábitos para vivir en sociedad.

¡¡¡¡¡ RECUERDA !!!

  • Todo esto debemos hacerlo de forma constante, porque las rutinas proporcionan al niño: orden, seguridad y confianza aunque de vez en cuando se rebele.
  • Es fundamental mantener una actitud comprensiva, tranquila, estimulante y constante.
  • Debemos intercambiar información con la maestra o maestro para que todos vayamos en la misma dirección.
  • Es imprescindible fortalecer estos hábitos con diferentes reforzadores. Los elogios y el ocio son fuertes refuerzos. Con ellos estimulamos la motivación, ya que realizan las tareas bien y a tiempo para conseguir el premio.
  • También es importante la supervisión si queremos que aprendan los buenos hábitos. Debemos contar con que son niños/as y adolescentes en los que, con frecuencia, interfiere la distracción, la hiperactividad y la impulsividad. El que hayan adquirido la rutina, no significa que no se les olvide alguna vez.
FUENTE:
Consejería de Educación, Ciencia y Tecnología. Dirección Provincial de Badajoz. Grupo de trabajo EATs - Curso 2003/04. C.P.R. Mérida