TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

domingo, 20 de febrero de 2011

PADRE DE UN NIÑO CON TDAH


"Tengo un hijo con TDAH. Escribo este comentario, no para refutar a las muchas personas que aquí opinan gratuitamente sin saber lo que es este trastorno (que no enfermedad), sino para ayudar a aquellos padres que pasan por lo que mi mujer y yo pasamos, estamos pasando y pasaremos lo que nos quede de vida. Queremos a nuestro único hijo más que nada en este mundo y las decisiones que se tienen que tomar cuando la vida te da un hijo diferente, son de las decisiones más duras a las que te puedes enfrentar.
Desde la guardería, el parvulario y la primaria: diversos profesores, educadores y personas que estuvieron con nuestro hijo al cargo, siempre nos hicieron comentarios de que era un niño diferente. Pero no por mal comportamiento (mi hijo era y es un trozo de pan), sino por su distracción constante, su nulo aprendizaje, su imán para tener o provocar accidentes, su indolencia (pensábamos entonces que era un vago) y otras muchas pequeñas cosas en las que no se parecía a la mayoría de chicos de su edad. Tras mucho pensar (y créame cuando le digo mucho), mi mujer y yo decidimos poner el caso en manos de una psicóloga colegida para averiguar qué estaba pasando. Pasaron meses, entrevistas de ella con sus profesores y tutores, con nosotros y familiares. Rellenamos varios cuestionarios; sometió a nuestro hijo a varios test y pruebas intelectuales e, incluso, una revisión oftalmológica, para descartar problemas de visión. Su diagnóstico fue claro: TDAH. ¿Qué hacer a partir de ahí? Nos informó qué era exactamente ese trastorno, sus,  hasta ahora, conocidas causas y, sobre todo, sus posibles tratamientos. Se nos calló el mundo encima cuando habló de medicación. ¿Cómo medicar a un niño de por vida? Psiquiatría, Psicología... ¿Pero que era todo eso...?
Han pasado varios años. Está controlado por su psiquiatra, que sólo vigila como va con la medicación, si le va bien y progresa y si, físicamente, tiene algún efecto secundario. La verdad, tiene muy poco apetito y es un niño delgado, pero nada más. Está controlado también por la psicóloga, que le ayuda en el desarrollo de su personalidad, nos da pautas de comportamiento a nosotros y a sus profesores y tutores, en periódicas reuniones para saber cómo tratarlo. Resultado: nuestro hijo está perfecto, es un niño de su edad, bien con sus estudios con constantes felicitaciones de sus tutores, con más amiguitos que nunca. Sigue siendo muy movido, pero rara vez tiene algún percance. Hace deporte, juega, estudia, se relaciona y hace cualquier cosa que hagan los demás. Es feliz porque sabe lo que le pasa y el esfuerzo que está haciendo para superarse, todos lo valoramos, él y  las personas que estamos a su alrededor. De verdad, ¿hay alguien que piensa que se medica a un hijo para que no te moleste o que lo llevas a un psiquiatra y a un psicólogo porque eso es de ser muy modernos? Como ya he dicho al principio, son decisiones muy difíciles y gracias a ello, nuestro hijo está bien".
ANTONIO ROMERO
FUENTE:

jueves, 17 de febrero de 2011

ENTREVISTA AL DR. FRANCISCO MONTAÑÉS. Jefe Psiquiatría Hospital Fundación Alcorcón

En los últimos años, se ha observado que uno de cada tres niños padece un trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Los niños con TDAH suelen tener problemas de conducta al llegar a la edad adolescente, algunos incluso en la adulta. Si se trata de forma precoz pueden reducirse a la mitad todos aquellos problemas que conlleva su enfermedad, de manera que al llegar a ser adultos puedan llevar una vida normal. El doctor Francisco Montañés, jefe de psiquiatría del Hospital Fundación de Alcorcón, explica en qué consiste el trastorno de TDAH y de qué manera se maneja a estos pacientes.
Diagnóstico del TDAH
El TDAH es un trastorno que no se diagnostica por test sino por entrevista. Los síntomas cobran una gran importancia ya que hablamos de trastornos asociados a problemas de aprendizaje tanto en escritura, como en lectura o cálculo. Además de los problemas de ansiedad y de conducta que puedan acarrear, siempre hay que otorgarle gran importancia al déficit de atención, que es el punto clave donde hay que centrarse. Hace unos años se achacaban los síntomas a una fase de desarrollo propia del menor sin comprender que se trataba de una patología. Hoy en día, no solo no ocurre eso, sino que además, al haber cobrado esta enfermedad un nivel tan mediático, se producen casos de diagnóstico falso.  
Importancia del Diagnóstico Precoz
Un buen número de casos de estos niños mejoraría por sí solo, pero lo harían tras pasar la edad académica, con lo que hablaríamos de fracaso escolar y de problemas de autoestima asociados. Por eso es tan importante el diagnóstico precoz, ya que así se puede interponer el tratamiento adecuado que evite esas consecuencias futuras. Los padres son los que deben llevar al niño al médico de atención primaria para que éste lo derive al psiquiatra infantil.  
Síntomas Básicos
Los síntomas básicos son de tres tipos. La inatención, la hiperactividad y la impulsividad. La hiperactividad es muy fácil de ver puesto que el niño no puede quedarse quieto y, de hecho, es el signo más reconocible en esta enfermedad. Con el tiempo, también se vio que existían niños inatentos que no generaban molestias a su alrededor, pero cuyos resultados académicos no eran los que se esperaban. Son niños que se equivocan y cometen muchos errores porque no son capaces de prestar atención. También hablamos de impulsividad, el tercero de los tres síntomas clave que siempre habrá que tener en cuenta y valorar. Los síntomas van mejorando con el tiempo y los adultos que han sufrido TDAH acaban por mostrar más la parte de inatención que cualquiera de las otras dos. Hablamos de personas despistadas, que se olvidan de las cosas y que siempre llegan tarde.
Tratamiento
El tratamiento que se recomienda es la combinación de terapia con la toma de fármacos. Hay que tener en cuenta que nos referimos a un trastorno que dura muchos años, así que el tratamiento también será largo. Incluso, la medicación se suspende en algunas ocasiones, porque se sabe que habrá un cambio en la evolución del niño, se hace un descanso y se efectúa una evaluación para saber si la medicación sigue siendo necesaria o no. Las evaluaciones deben ser anuales, y deben complementarse con la información que den los padres y los profesores. Los profesores suelen conocer las claves para saber qué hacer ante este tipo de niños, con lo que también tendrán un papel activo en su manejo diario.
¿Es un Trastorno Genético?
Lo cierto es que el componente genético juega un papel muy importante en el TDAH. Si un hermano está afecto de esta patología existen un 40% de posibilidad de que el otro lo tenga. A veces, incluso los padres lo han padecido de pequeños y se reconocen en los síntomas descritos en su hijo. En la consulta se evaluará tanto al paciente como a los padres y a los hermanos. Lo cierto es que, cuando uno de los progenitores también tiene ese problema, es difícil realizar la terapia, ya que su déficit de atención frenará la evolución de ésta.
FUENTE:

sábado, 12 de febrero de 2011

TDAH. Resolución del Congreso de los Estados Unidos. 19 JULIO 2005

Aunque este escrito se redactó en el 2005, con pesar, podemos comprobar que, hoy en día, sigue estando vigente:
 19 julio 2005 Resolución del Congreso de los EEUU, designando el 14 de Septiembre del año 2005 como el “Día Nacional de Toma de Conciencia del Trastorno por Déficit de Atención”

Considerando que, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) (también conocido como AD/HD o ADD), es un trastorno neurobiológico crónico, que afecta tanto a niños como a adultos, que puede interferir significativamente con la habilidad individual para regular el nivel de actividad, inhibir el comportamiento, y atender a las tareas de manera apropiada al momento de desarrollo; Considerando que, el TDAH puede provocar consecuencias desbastadoras, incluyendo el fracaso en la escuela, en el lugar de trabajo, comportamiento antisocial, enfrentamiento con el sistema de justicia, dificultades interpersonales y abuso de sustancias;
Considerando que, el TDAH, es el trastorno mental de la infancia más extensamente estudiado y que se estima que afecta del 3 al 7 por ciento (2.000.000) de jóvenes en edad escolar y que se calcula que también afecta al 4 por ciento (8.000.000) de los adultos de todas las razas, etnias y niveles socioeconómicos;
Considerando que los estudios científicos claramente indican que el TDAH tiene un origen familiar y que sugieren que la herencia genética es un factor importante de riesgo; ya que entre el 10 y el 35 por ciento de los niños con TDAH tiene un familiar en primer grado con TDAH, y que el 50% de los padres que han tenido TDAH tienen un hijo con el trastorno;
Considerando que, a pesar de las serias consecuencias que pueden manifestarse en las experiencias de vida y en la familia de un individuo con TDAH, los estudios indican que menos del 85% de los adultos con el trastorno son diagnosticados y que menos que la mitad de los niños y adultos con el trastorno están recibiendo tratamiento; considerando que los pobres y las comunidades minoritarias están particularmente fuera del alcance de los recursos para afrontar el TDAH;
Considerando que la Oficina del Cirujano General (Surgeon General), la Asociación Americana de Medicina (AMA), la Asociación Americana de Psiquiatría, la Academia Americana de Psiquiatría del niño y el Adolescente (AACAP), la Asociación Americana de Psicología, la Academia Americana de Pediatría (AAP), el Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC), y el Instituto Nacional de Salud Mental, entre otras, reconoce la necesidad de un diagnostico apropiado, educación, y tratamiento para el TDAH; por lo tanto, la falta de conocimiento público y comprensión del trastorno puede jugar un rol significativo en incrementar abrumadoramente el número de casos no diagnosticados y no tratados de TDAH y la divulgación de información inexacta, confusa que contribuye a obstaculizar el diagnóstico y el tratamiento precoz del trastorno.
Considerando que, la falta de conocimiento, combinado con el estigma asociado al TDAH tiene un particular efecto perjudicial sobre el diagnóstico y tratamiento del TDAH;
Considerando que, es necesario educar a los profesionales de la salud, empleados y educadores acerca del trastorno y que se necesitan profesionales de la salud mental bien entrenados capaces de realizar de manera apropiada diagnósticos y tratamientos; y por tanto el Instituto Nacional del Salud Mental y otros organismos hacen saber consistentemente que a través de un diagnóstico y un tratamiento apropiado y comprensivo, los síntomas del TDAH pueden ser substancialmente disminuidos y la calidad de vida del individuo puede ser mejorada:
Por lo tanto, resolvemos que el Senado:
·         Designa el 14 de septiembre del año 2005 como el “Día Nacional de Toma de Conciencia del Trastorno por Déficit de Atención (TDAH)” (‘‘National Attention Deficit Disorder Awareness Day’’);
·         Reconoce que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una importante preocupación de salud pública;
·         Alienta al pueblo de los Estados Unidos a investigar más acerca del TDAH y de los servicios de salud mental que lo tratan, y buscar apropiado tratamiento y apoyo, si fuera necesario;
·         Expresa el sentir del Senado de que el Gobierno Federal tiene una responsabilidad en:
Ø  Esforzarse en aumentar la conciencia pública en torno del TDAH;  
Ø  Continuar considerando las maneras de mejorar el acceso y calidad de los servicios de salud mental para los niños y adultos con TDAH;

jueves, 10 de febrero de 2011

Cuando pensabas que no te veía...


Cuando pensabas que no te veía, te vi pegar mi primer dibujo al refrigerador e, inmediatamente, quise pintar otro.
Cuando pensabas que no te veía, te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles y entendí que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida.
Cuando pensabas que no te veía, te escuché pedirle a Dios y supe que existía un Dios al que le podría yo hablar y en quien confiar.
Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos y aprendí que todos debemos ayudarnos y cuidarnos unos a otros.
Cuando pensabas que no te veía, te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben compartirlo con quienes no tienen.
Cuando pensabas que no te veía, te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro.
Cuando pensabas que no te veía, te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da.
Cuando pensabas que no te veía, vi como cumplías con tus responsabilidades aún cuando no te sentías bien y aprendí que debo ser responsable cuando crezca.
Cuando pensabas que no te veía, vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las cosas duelen y que está bien llorar.
Cuando pensabas que no te veía, vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.
Cuando pensabas que no te veía, aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una persona buena y productiva cuando crezca.
Cuando pensabas que no te veía, te vi y quise decir: ¡Gracias por todas las cosas que vi, cuando pensabas que no te veía!
"NO TE PREOCUPES PORQUE TUS HIJOS NO TE ESCUCHEN...TE OBSERVAN TODO EL DIA".
(Quiero agradecer a Mar López esta aportación al Blog)

sábado, 5 de febrero de 2011

El cazo de Lorenzo

El cazo de Lorenzo es un cuento metafórico que habla de las diferencias entre las personas y la superación de sus dificultades para sobrellevar el día a día.
Un libro escrito por Isabelle Carrier

lunes, 31 de enero de 2011

¿QUÉ SON LOS PROFESORES? ¿TONTOS O LISTOS?

La semana pasada en el colegio, una profesora de mi hija hacía un comentario  en voz alta. Decía que se había reunido con sus antiguos compañeros de estudios y que pudo comprobar cómo “los tontos y los listos, de una forma u otra, siempre habían salido adelante, sin necesidad de tanto médico ni tanta tontería como la que, ahora, demandan los TDAH”…
No voy a comentar esta opinión a la que, por desgracia, estamos más que acostumbrados. Pero, yo sentiría un poco de vergüenza al demostrar un trasfondo tan deshumanizado, ignorante y superficial como el que deja ver esta maestra. Sobre todo,  tratándose de una profesora de la rama de Ciencias. ¿Es tan difícil de aceptar que se trata de un problema neurológico?
Un rato más tarde, esta misma profesora se quejaba del dolor de cabeza que tenía. ¡Pues seguro que se lo estaba inventando!, (como hace mi hija con su TDAH) porque ni mi hija ni ningún otro alumno podían ver su dolor de cabeza… ¿Por qué es más real su cefalea que el trastorno de mi hija?
Perdonadme que me explaye, pero me hierve la sangre cuando veo la ligereza y ausencia de consideración de personas “cultas”, “con mentes abiertas”, cuyo objetivo es la “inclusión” de todas las personas en la sociedad, con independencia de la capacidad intelectual o física que tengan. Y se supone que la educación de nuestros hijos está en manos de algunos “docentes” como ella.

Me pregunto en qué grupo meterá esta “educadora”, por ejemplo, a los niños invidentes: ¿En el de los listos o en el de los tontos? ¿Y a los que tienen dificultades auditivas?
Por suerte, aunque poco a poco, cada vez es menor el número de personas dedicadas a la educación  con esta mentalidad tan exclusiva, dispuestos a enseñar sólo a los que "dan la talla".

El desprestigio que tienen los diagnósticos da a entender que el TDAH es un cajón de sastre donde cabe todo. Sin embargo, opino que si un alumno no consigue alcanzar los objetivos educativos “todos tenemos un problema”. No sólo los padres, sino, también, los profesores, porque estos, entonces, no están consiguiendo el objetivo último de su profesión: Transmitir el conocimiento a sus alumnos… Y, si no alcanzan los objetivos… ¿Qué son los profesores?, ¿Tontos o listos?

Hay que asumir que lo bueno del uso de estrategias metodológicas en el aula es que, aun  cuando el diagnóstico fuera erróneo, tampoco perjudicaría al alumno, incentivando su autoestima y aprendizaje. Luego, ¿qué se pierde al aplicarlas?
Hace poco, asistí a una conferencia del Dr. Bauermeister, especialista en TDAH. Le preguntaban qué ocurría si se le aplicaban los tratamientos para TDAH a un niño con un diagnóstico erróneo. Su respuesta fue: “Ante la duda, saluda…”

Para terminar, me gustaría añadir que mi hija no es tonta: “Sólo es diferente”.

miércoles, 26 de enero de 2011

Normativa canaria para estudiantes con TDAH


Canarias es la primera comunidad autónoma que define medidas específicas para los estudiantes con necesidad de apoyo educativo, un colectivo amplio y complejo que incluye estudiantes con discapacidad, déficit de atención, dislexia o trastornos graves de conducta. Las familias lo consideran un paso "relevante".
25/ene/11 01:11. M. GÓMEZ, S/C de Tenerife
Canarias se ha convertido en la primera comunidad autónoma española en establecer las medidas para el alumnado con necesidad de apoyo educativo que prevé la Ley Orgánica de Educación (LOE), algo que ha sido celebrado por asociaciones como Dislecan -que agrupa a las familias de niños con dislexia- como un paso "relevante" que acerca a las Islas al trato que se dispensa a estos estudiantes en otros países europeos.
La Dirección General de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa ha publicado recientemente la resolución que dicta las instrucciones concretas que han de seguirse para proporcionar una atención adecuada a los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, un colectivo complejo, constituido por estudiantes con distintas particularidades -discapacidades intelectuales, motoras, visuales y auditivas, trastornos generalizados del desarrollo, trastornos de conducta, déficit de atención, dificultades específicas de aprendizaje- que requieren de distintas respuestas.
La nueva normativa incluye medidas de carácter general, como la que da a estos alumnos -salvo a los que presentan altas capacidades intelectuales- un 50% más de tiempo que al resto para la ejecución de las diferentes pruebas o exámenes.
En el caso del alumnado con discapacidad intelectual, la resolución del Gobierno recoge que la información debe ser "simple, concreta, precisa, organizada y secuenciada" y proporcionarse en distintos formatos, para así "facilitar que el escolar la perciba por el mayor número de vías posible, procurando no excederse en la exposición oral en detrimento del resto". También se recomienda que las tareas sean cortas, fraccionadas en pequeños pasos y que se modifiquen con frecuencia para "mantener la motivación".
Para los discapacitados motóricos, el texto aconseja a los docentes velar por que estos alumnos se encuentren "correctamente posicionados" -con una adecuada movilidad, buen campo de visión y cerca de la puerta- y establece que deberán "conocer sus necesidades y limitaciones", facilitarles un sistema de comunicación alternativo, respetar su ritmo de trabajo y evitar que "actitudes de autocompasión, por parte del alumnado, o de sobreprotección o impaciencia, por parte de los educadores, propicien el abandono en la autoexigencia necesaria para avanzar en el conocimiento".
En cuanto a los visuales, el profesorado debe "respetar el orden y la ubicación de los diferentes elementos del aula y del centro" y comunicar cualquier cambio en este sentido. También ha de colocar a estos estudiantes en primera fila y de espaldas a la luz, evitar gesticular y ofrecer descripciones precisas, entre otras medidas.
Reducir el ruido ambiental, colocar al estudiante junto a un compañero que le pueda orientar, articular claramente, adaptar los libros de texto o usar abundantes recursos gráficos son algunas de las instrucciones que se dan al profesorado para trabajar con alumnos con discapacidad auditiva.
Respecto a los estudiantes con trastorno generalizado del desarrollo, el docente ha de establecer "rutinas estables y funcionales", facilitar la interacción social y la comunicación y propiciar redes de apoyo en clase que favorezcan la participación. También "se debe vigilar el comportamiento del resto de los escolares del centro hacia estos alumnos y alumnas, ya que por su comportamiento y estilo de comunicación singulares pueden propiciar las bromas de sus compañeros y compañeras, ser objeto de burlas o acoso escolar".
Para los alumnos con trastornos graves de conducta, el profesor tiene que fomentar un clima positivo, elogiar los comportamientos que se desean -esfuerzo, terminar las tareas, hablar con amabilidad-, afrontar los "desafíos" con tranquilidad y garantizando la seguridad del estudiante o entrenarse en estrategias que permitan al alumno "autorregular" su actitud.
Para los estudiantes que presentan déficit de atención asociado o no a la hiperactividad (TDAH), se recomienda sentarlos cerca del docente, reducir o fragmentar las tareas para clase, verificar que comprende lo explicado y permitir que realice los exámenes de forma oral o a través de ordenador.
En cuanto a los alumnos en centros de educación especial y aulas enclave, se recomienda emplear "estrategias individualizadas y adaptadas a sus capacidades, intereses y motivaciones", hacer uso de las nuevas tecnologías, aplicar el "refuerzo positivo", establecer rutinas y recurrir a técnicas como el juego simbólico y a la utilización de agendas, indicadores o claves visuales.
Una grabadora en el aula
Cerca de 34.000 alumnos canarios presentan problemas que les impiden un correcto aprendizaje de la lectura, la escritura o el cálculo, según las estimaciones de Dislecan, la asociación que agrupa a este colectivo, uno de los incluidos en la resolución emitida por el Gobierno regional. "El profesorado que en su aula tenga un alumno o alumna con dislexia, disgrafía o discalculia deberá considerar que estos estudiantes presentan dificultades inherentes para leer, escribir o calcular", por lo que es conveniente "potenciar otras capacidades donde el escolar destaque con la finalidad de mejorar su autoestima y motivación". Así, el docente debe evitar la exposición de sus carencias ante el resto de compañeros para no perjudicar su autoestima, simplificar las instrucciones que se dan por escrito, posibilitar el uso del ordenador en el aula para hacer sus producciones y proporcionar un tiempo extra para realizar las actividades y tareas en clase, así como reducir y fraccionar éstas. Una de las novedades que introduce la normativa es la posibilidad de que el estudiante utilice la grabadora en el aula para tomar las instrucciones del profesorado o una explicación, además de disponer de libros de textos grabados y evitar hacerles copiar los enunciados de las preguntas. Las pruebas escritas se desarrollarán en dos o más sesiones y se ampliará el tiempo necesario para ejecutarlas.
Fuente:

sábado, 22 de enero de 2011

Un niño "malo" y "vago" no tiene por qué tener TDAH

Madrid acoge al IV Congreso sobre el Trastorno por Déficit de Atención
MADRID, 22 Ene. (EUROPA PRESS)
El Trastorno por Déficit de Atención (TDAH) es una patología, generalmente diagnosticada en la edad infantil, reconocida por la hiperactividad, que afecta a entre un 6 y un 10 por ciento de los niños. El problema es que, aunque se sigue dando un infradiagnóstico, según ha explicado el jefe de la Unidad de Psiquiatría del Niño y del Adolescente del Ramón y Cajal de Madrid, el Dr. Javier San Sebastián, en muchos casos, se confunde que sea "malo" y "vago" con la enfermedad.
"En este momento, hay una situación paradójica porque en unos ámbitos se infradiagnostica y, en otros, se sobrediagnostica, ya que se piensa que un chico que es perezoso y no trabaja es hiperactivo", ha explicado San Sebastián, quien señala a las familias como las primeras que se apoyan en este diagnóstico ante ciertas actitudes.
Este problema genera "una demanda elevada" que, en ocasiones, provoca que los "pediatras no sean capaces de absorberla y, en consecuencia, hay una derivación al servicio de Salud Mental con sospechas de casos de TDAH que son tal, que puede ser excesiva".
"Las familias deben asumir que no todo chico que es vago, perezoso o inatento tiene que tener TDAH; que la vagancia no es un problema psiquiátrico, es un problema que afecta a mucha gente, sin que por ello se tenga que acudir al especialista", aclara.
No obstante, la realidad es que estos niños suelen mostrar desde temprana edad un acusado fracaso escolar, suelen ser, además, niños muy impulsivos lo que, en consecuencia, lleva a los profesores y compañeros a etiquetarlos de "malos, molestos y gamberros", lo que como resultado les provoca "problemas de autoestima, de conducta y emocionales".
Por otra parte, ha lamentado el estigma que diariamente sufren los jóvenes con TDAH, ya que se les tacha de "malos" y "gamberros", cuando la realidad es que padecen una enfermedad de origen biológico con influencia genética y que tiene un tratamiento muy eficaz en el ámbito clínico, sobre todo, cuando el diagnóstico es precoz.
En este sentido, insiste en que "pocos trastornos tienen un pronóstico tan bueno cuando es precoz"; sin embargo, cuando no se produce el tratamiento o éste no es el adecuado los resultados pueden ser "destructivos". Aunque, aclara, el tratamiento debe ser multidisciplinar, no solamente farmacológico.
Por tanto, en el peor de los casos, "si la enfermedad se mantiene a lo largo de la vida del chico y adolescente, a veces, de adulto puede tener complicaciones bastante graves", como el abuso de drogas.
EL DIAGNÓSTICO DEPENDE DE LA CCAA
Este fin de semana se celebra el IV Congreso sobre el Trastorno por Déficit de Atención en Madrid, concretamente en el Hospital Universitario Ramón y Cajal. La novedad es que en esta edición, ha explicado, "se enfatizan mucho más en las cuestiones sociales, escolares y familiares".
Respecto al presente, pasado y futuro sobre el conocimiento de la enfermedad, San Sebastián explica que, "en síntesis, se ha avanzado bastante en el conocimiento y en la toma de conciencia por parte de las Administraciones" pero, añade, "queda mucho trabajo".
El infradiagnóstico sigue siendo claro en áreas donde menos se ha divulgado la enfermedad, esto suele coincidir con las comunidades autónomas que tienen un mayor atraso asistencial.
No obstante, "ha habido una gran influencia en los servicios de salud y de atención social de las comunidades autónomas y también por parte del Ministerio de Sanidad", concluye.
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jueves, 20 de enero de 2011

TDAH y MOTIVACIÓN

CÓMO MOTIVAR A LOS NIÑOS CON TDAH
Factores a tener en cuenta para entender el funcionamiento de la motivación y del cerebro de un niño con TDAH. Entender estos conceptos puede ayudarnos a escoger una actividad apropiada e interesante para nuestro hijo:
1.      NOVEDAD: los niños con TDAH se aburren con facilidad, enseguida pierden el interés, ya sea con los juguetes, la tele o el juego que esté realizando. El cerebro del niño con TDAH necesita una “novedad” constantemente. Hay que recordar que, para estos niños, todos los estímulos que reciben tienen el mismo valor. No saben distinguir o aislar el evento principal de los secundarios; no saben diferenciar lo que es importante de lo irrelevante.  Para compensar esto, inconscientemente, se fijan y enfocan su atención, por ej., en el ruido más alto, en lo más excitante, en lo más novedoso o en lo que tiene más colores.
2.      ATEMPORALIDAD: El niño con TDAH no sabe manejar el concepto de “tiempo”. “El pasado ya ha pasado”, no tiene ningún valor y no repara en él, lo que les dificulta el aprendizaje de errores anteriores. Es como si olvidara inmediatamente lo que le acaba de ocurrir. Por otra parte, el futuro está demasiado lejos. Sólo valora las situaciones que ocurren en el presente, el “ahora”. No le prometas que, si estudia, le llevarás al cine dentro de un mes, porque es un objetivo demasiado distante  e inalcanzable para su pobre constancia.
3.      ÉXITO: Tener éxito, reconocimiento y aceptación, son motivadores muy poderosos para el niño con TDAH. Si el niño no consigue estos objetivos en ningún momento, se aísla y margina del grupo. Como consecuencia de la rabia y frustración por sus fracasos, el niño tendrá comportamientos disruptivos y desafiantes y se meterá en problemas con sus amistades, las cuales, a su vez tenderán a rechazarle, aislándole.  El reconocimiento, las amistades y las  actividades de grupo han de tener un lugar predominante en la vida del niño
4.      PREMIO. La dopamina  (neurotransmisor o sustancia química que transmite la comunicación de una neurona a otra) tiene muchas funciones en el cerebro, incluyendo papeles importantes en el comportamiento y la cognición, la actividad motora, el sueño, el humor, la atención, el aprendizaje, la motivación y la recompensa. Contrario a lo que se piensa, las personas con TDAH están más enfocadas a conseguir el éxito que las que no tienen TDAH. Sin embargo, la hiperactividad, la impulsividad, la falta de control de su conducta, su inatención, dificultan que lo consigan, con la consecuente frustración al no conseguir lo que se les pedía. Hay que recordar que el niño busca recompensa y apoyo. Los elogios, el reconocimiento y los premios inmediatos son la forma de premiar al niño para motivarle y fomentar la autoestima y la adaptación a su entorno.
5.      DIFICULTAD.  Con frecuencia, los niños con TDAH son torpes, tienen problemas para expresarse con exactitud, verbalizar sus pensamientos, controlar la ira o sus cambios de humor, leer, seguir instrucciones o comportarse apropiadamente. El aislamiento, el enfado y la negativa a participar son formas comunes que el niño utiliza, cuando no es capaz de alcanzar sus objetivos, para disimular las dificultades que tiene en vez de afrontarlas. Por eso, es importante que los adultos estemos alerta para detectar cuándo ocurre esto, para ayudarle de manera positiva y afectuosa, estableciendo objetivos que pueda cumplir y aplicando la recompensa y el reconocimiento cuando su conducta sea la deseada.
6.      MOVIMIENTO. Los niños hiperactivos tienen que estar moviendo alguna parte de su cuerpo. ¡Permitid que se mueva! El movimiento ayuda a que el cerebro de los niños con TDAH se normalice, se incremente la habilidad para concentrarse y mantenga la calma. No debemos hacer que permanezcan sentados, sin moverse, mirando hacia nosotros cuando, por ejemplo, hablamos con él o le leemos un cuento.
7.      DESVIAR. Si queremos que el niño cambie de actividad, pero está muy concentrado haciendo algo que le gusta o si está muy enfadado e irascible, lo mejor es distraerle, hacer que centre su atención en otra cosa, por unos minutos, para que olvide. Esto es mucho más efectivo que las discusiones, críticas negativas o correcciones. Con suerte, en unos momentos, el niño habrá olvidado la causa de su enojo. La meta es minimizar lo negativo y construir sobre lo positivo. 
8.      DIVERSIÓN. Los niños con TDAH, por lo general, necesitan más tiempo para terminar sus deberes o para terminar sus obligaciones en casa. Esto les produce la sensación de estar trabajando continuamente, incluso en el tiempo que otros niños utilizan para divertirse. Debemos asegurarnos, pues, que no falte algún momento de esparcimiento y actividades divertidas en su agenda, como ir al cine una vez a la semana o salir a comprar un helado.
Gloria López