TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

lunes, 19 de enero de 2015

EL APRENDIZAJE SOCIAL Y EMOCIONAL: LAS HABILIDADES PARA LA VIDA


Estamos impidiendo que los niños y jóvenes tengan un desarrollo óptimo cuando les privamos de un aprendizaje social y emocional”. 
René Diekstra


Un niño que conoce y sabe gestionar sus emociones no solo tendrá mejores resultados académicos, sino que estará más preparado para el mundo laboral.
Mediante programas probados científicamente, es posible desarrollar lo que llaman habilidades para la vida, es decir, una serie de destrezas en el ámbito social, emocional y ético, que complementan y optimizan las habilidades cognitivas e intelectuales.




Elsa Punset charla con el psicólogo y experto en educación emocional René Diekstra.

René Diekstra.  Psicólogo y experto en educación emocional. Profesor de Psicología de la Universidad de Utrecht.

Programa Redes Rtve, emitido el domingo, 26 de mayo 2013, en La 2.

En este capítulo de Redes, Elsa Punset charla con el psicólogo y experto en educación emocional René Diekstra, con quien veremos en qué situación se encuentra actualmente el aprendizaje de esta disciplina y qué ventajas concretas tiene en el desarrollo de niños y jóvenes.

“Estamos privando a niños y jóvenes de un desarrollo óptimo cuando no les damos oportunidades de aprendizaje social y emocional”. René Diekstra.

Eduard Punset: Tres grandes errores caracterizan la educación que reciben hoy nuestros hijos y nuestros nietos: 
El primero es no tener en cuenta dos de las enseñanzas más importantes de la neurociencia: que la razón no sirve para nada sin las emociones, por una parte, y que el cerebro es un órgano muy sofisticado, difícil de comprender pero enormemente plástico.

El segundo error del sistema educativo es no aceptar que los maestros han de lidiar con la diversidad cultural que existe actualmente en las aulas, pero también con lo que tienen en común todos los alumnos: las emociones -la rabia, los celos, el menosprecio…

¿Cuál es el tercer gran error? El tercer gran error de las escuelas de este siglo es la jerarquización de las asignaturas que arrastramos de siglos pasados. Y es que hoy en día es perjudicial colocar en el último eslabón, detrás de las matemáticas, la lengua y las humanidades, las materias creativas y artísticas.
Para corregir estos errores, lo más eficaz es introducir en las aulas el aprendizaje social y emocional.

¿Para qué sirven las escuelas?

Elsa Punset: René, dedicamos tanto tiempo, tanto dinero, tantos recursos a las escuelas. ¿Son necesarias? ¿Para qué sirven las escuelas?

René Diekstra: En primer lugar, las escuelas son necesarias porque forman una comunidad de nuevas generaciones que tienen que vivir juntas y trabajar juntas en el futuro para dirigir una sociedad, y lo cierto es que no hay mejor lugar que la escuela para ayudarlos a descubrirse, a conocerse, a entender cómo lidiar los unos con los otros.

Elsa Punset: ¿Qué modelos de escuelas hemos tenido?

René Diekstra: Ha habido bastante variedad: escuelas, como las escolásticas, ciertas escuelas latinas que eran ante todo para lo que llamamos formación del carácter de los jóvenes, para ayudarles a crear personalidades que a la sociedad le gustaría tener.
Pero el énfasis en la formación del carácter o aprender a internalizar ideologías, como las escuelas religiosas, los seminarios, etc. se sustituyó, en los siglos XIX y XX por escuelas que, ante todo, querían preparar a los jóvenes para la economía, para el mercado laboral.
Y muchas dicen actualmente que su objetivo es el desarrollo general del niño que implica el desarrollo del niño en los aspectos cognitivo, intelectual y social, emocional y ético.
Lo curioso es que, si vas a su plan de estudios, los tres últimos no suelen figurar en él como aspecto formal integrante de…

Elsa Punset: Te refieres a social, emocional y ético.

René Diekstra: Sí, no tienen clases sobre habilidades sociales, emocionales ni morales o éticas.
En el organismo del niño, esas cosas no pueden separarse. Por ejemplo, si quieres hacer bien tus deberes y tener buenas notas, necesitas un cierto grado de autocontrol. Tienes que ser capaz de aplazar…

Elsa Punset: Los pequeños placeres.

René Diekstra: …determinadas satisfacciones y disciplinarte de verdad para hacer los deberes. O necesitas planificar. La necesidad de planificar el aplazamiento de nuestra satisfacción, de nuestros pequeños placeres, no se consigue aprendiendo aritmética o matemáticas o francés o lo que sea.

Te daré otro ejemplo: es extremadamente importante —de hecho, es la primera habilidad que aprendes en los denominados programas de aprendizaje social y emocional— que un niño perciba y sea capaz de gestionar adecuadamente sus sentimientos.
Un niño que conoce las emociones es un niño que funciona mejor porque, si tiene miedo a fracasar, ya no dice: «Los deberes son una mierda». No, dice: «Me temo que no soy capaz de terminar mis deberes». Si acude a ti y te dice eso, entonces sabes qué puedes hacer por él.

Elsa Punset: Sí. Y él puede aprender a lidiar con eso también.

René Diekstra: Exacto. Pero lo contrario también es cierto. Enseñar a los niños a interpretar las emociones de otras personas, sobre todo los adolescentes en la pubertad.
Durante la pubertad cambia la forma en que los niños decodifican las expresiones de las emociones de otros. Por ejemplo, en la adolescencia, suelen interpretar la preocupación como enfado.
Así que, si su madre está preocupada por algo peligroso que hicieron, podrían decirle a su madre: «Mamá, ¿por qué estás siempre tan enfadada?». Y la madre les contesta: «No estoy enfadada, solo preocupada…».
Pero el niño, debido al hecho de que decodifica, entre los 12 y los 15 años, las expresiones de las emociones de distinta forma, no lo interpretó así. Y es posible que la madre piense que carece de empatía.
Si le enseño a un niño a interpretar bien las emociones de otros, mejorará su capacidad de conectar, de construir relaciones con otros y de empatizar con ellos.

Entender las emociones

¿Qué es la inteligencia emocional? ¿Se trata de uno más de nuestros distintos tipos de inteligencia, como la espacial o la verbal? La respuesta es No. Ni tenemos un módulo de nuestra inteligencia dedicado a las emociones ni se trata de una de las famosas inteligencias múltiples que describió Howard Gardner en los años ochenta del siglo pasado.
Según la teoría de Gardner que no ha sido abalada universalmente por la comunidad científica, existen tantas formas de aprender como tipos de inteligencias múltiples básicas: visual o espacial, verbal, cinestésica, lógico-matemática, musical, etc. En cambio, hablar de inteligencia emocional implica hablar del funcionamiento de todo nuestro cerebro. Con el aval de los enormes avances de la neurociencia de las últimas décadas estos descubrimientos nos han permitido sacar a las emociones del rincón profundo imaginado donde se hallaban.

Durante siglos, la ciencia no las consideró objeto de estudio y la sociedad las menospreciaba a la hora de tomar decisiones o de emitir un razonamiento.
Ahora sabemos que la emoción interfiere con la razón y la razón modifica la emoción. No se pueden separar.

Otro descubrimiento capital para poder hablar de inteligencia y de educación emocional es la plasticidad del cerebro. Las experiencias, los pensamientos, los sentimientos, todo está continuamente modificando las conexiones entre las neuronas. Desde el nacimiento hasta la vejez, podemos aprender y desaprender, incluso nuestras emociones son moldeables.

Por lo tanto, la inteligencia emocional no es más que la asunción de que nuestra inteligencia es emocional y de que podemos educarla con las prácticas adecuadas.

Elsa Punset: René, ¿es fácil comprender las emociones?

René Diekstra: Sí y no. Hasta cierto punto son fáciles de entender porque sabemos cuándo una persona o nosotros mismos disfrutamos o estamos nerviosos o tristes o celosos o lo que sea.
Por otra parte, también son siempre complejas porque casi siempre tenemos emociones mezcladas, varias emociones a la vez. Pero algunas las expresamos más fácilmente hacia otros que hacia nosotros mismos. Por ejemplo, la mayoría de la gente no tiene demasiados problemas para decir: “Estoy muy enfadado contigo”.
Pero podría ser, si lo analizas un poco más, que no se trate solo de enfado, sino de la ansiedad que surge en muchas relaciones… Una chica y un chico discuten, ella se enfada y, si le preguntas: «¿Cómo te sientes?». Contesta: «Estoy muy enfadada contigo». Pero al mismo tiempo, es posible que esté muy preocupada...

Elsa Punset: … porque la relación no va bien.

René Diekstra: Sí. Exacto. O por si él la deja o lo que sea. Así que es muy importante, si estás en una situación concreta con emociones que realmente te agobian, aclarar qué emociones intervienen.

Elsa Punset: … por eso es importante aprender a comprenderlas, a interpretarlas a ponerles nombre. ¿Cómo podemos hacerlo?

René Diekstra: Por ejemplo, me cuentas que eres muy infeliz. Pero ¿qué narices significa infeliz? Y lo que hago es decirte: «Dime, Elsa, ¿qué quieres decir con infeliz? ¿Estás triste? ¿Estás avergonzada? ¿Te sientes culpable? ¿Celosa? ¿Cuál de ellas?».
Y entonces tienes que pensarlo. Y entonces es probable que en un determinado momento digas: «Sabes, estoy muy avergonzada». Ahora puedo hablar contigo (y tú conmigo), porque puedo preguntarte: “¿Quieres contarme de qué te avergüenzas?”.
Y cuando te hago esas preguntas y tú las verbalizas, de repente las ves claramente. Y, en cuanto las ves claramente, puedes adoptar una postura al respecto.

¿Sabemos distinguir las emociones? El monstruo de colores

Había una vez un monstruo que no sabía lo que sentía. A veces sentía rabia y miedo, o rabia y tristeza, o calma y alegría, o calma y tristeza o todo a la vez. Se sentía hecho un lío, hasta que aprendió a distinguir que cada hilo tenía un color y que cada color pertenecía a una emoción diferente. Así, si podía separarlas era capaz de ponerle un nombre a cada cosa y cada cosa en su sitio y saber, por tanto, qué es lo que sentía en cada momento. Hasta que un día se encontró con una niña que no había visto nunca y sintió una emoción de la que todavía no había oído hablar… pero esa, es otra historia… (Una historia de Anna Llenas)

Enseñar las emociones a los niños

Elsa Punset: ¿Cuándo podemos empezar a enseñarles a los niños acerca de sus emociones?

René Diekstra: Yo diría que empieces alrededor de los 2 o 3 años y sigas hasta que terminen el instituto, alrededor de los 17-18 años, basándote en las distintas etapas de desarrollo.
Con tres años, un niño o una niña se acerca a otro y coge un juguete. Si estás cerca, como adulto, y el juguete no es del niño que lo cogió, sino del otro, uno de los papeles que tienes como padre es parar a tu hijo y decirle: “Espera un minuto. Míralo. ¿Qué estás haciendo? Está llorando. ¿Y por qué llora? ¿Qué tienes en la mano? Es su juguete. ¿Podría estar llorando porque cogiste su juguete sin pedírselo?”.
Así le estás ayudando a tu hijo ya a los tres años a desarrollarse emocionalmente…

Elsa Punset: Y a ser consciente.

René Diekstra: Sí. A desarrollarse y ser consciente. Y, si lo vas reforzando, de acuerdo con las fases de desarrollo del niño, le ayudas enormemente.
Las emociones son la esencia, el núcleo sobre el que se construyen las relaciones y se toman las decisiones.

Elsa Punset: No son un lujo biológico.

René Diekstra: Al contrario.

Elsa Punset: Y podemos educar las emociones, no son simplemente algo natural que traes contigo al nacer.

René Diekstra: No. Podemos educar las emociones de dos formas: aprender a percibirlas, a indicarlas adecuadamente, expresarlas, pero también a gestionarlas.

Elsa Punset: Entonces, si tantos datos confirman que las habilidades sociales y emocionales son importantísimas para los niños en todos los ámbitos: el empleo, sus relaciones con los demás, su salud mental y física, ¿por qué todas las escuelas no los ponen en práctica de la misma forma que enseñan matemáticas?, ¿por qué no enseñan estas habilidades?

René Diekstra: La mayoría de las escuelas no lo hacen de forma sistemática. No tienen tiempo ni apoyo ni financiación, pero lo más importante es que no saben cómo hacerlo. No se les ha asesorado respecto a cómo hacerlo de la mejor forma posible.

Elsa Punset: ¿Quién asesora? ¿Cómo se hace?

René Diekstra: Hay un montón de bibliografía y estudios al respecto. Una de las cosas que indican dichos estudios suele ser tan sencilla como tener clases —y sé que algunos de los directores me dirían: “¿Se te ha ido la olla?”— sobre habilidades sociales, emocionales y éticas. Clases como las de matemáticas, lengua, etc. Cada semana les enseñas determinadas cosas.

Elsa Punset: ¿Durante cuánto tiempo?

René Diekstra: Depende un poco de tus metas, pero yo diría que al menos una hora a la semana.

Elsa Punset: ¿Cuáles son esas habilidades?

René Diekstra: Ya hablamos de eso un poco: una es aprender a percibir y gestionar tus propias emociones. Esa es una importante. La segunda es cómo construir y mantener relaciones.
La tercera es cómo tomar decisiones responsables y éticas. Y la cuarta es tal vez es la más importante: es cómo ponerse en el lugar del otro, preocuparte por los demás que se encuentran en situaciones menos favorables que tú, como el acosado de tu clase u otra gente que te rodea.

Elsa Punset: René, ¿por qué eso es importante? si algunos padres creen que lo verdaderamente importante es enseñar a los niños a ser competitivos y ganar. Y temen que, si le enseñas a un niño a ser justo, amable y compasivo con otros, va a ser vulnerable, más vulnerable y tal vez tendrá menos éxito.

René Diekstra: No estoy de acuerdo. Muchos, muchos padres valoran muchísimo que sus hijos sean defensores o partidarios de esos valores sociales que acabamos de mencionar.

Elsa Punset: Pero de hecho, tenemos una sociedad en la que se paga mucho mejor a los banqueros que a quienes ayudan a otros, que forma a las personas para…

René Diekstra: No, no, no. Te pondré un ejemplo de una experiencia reciente. Hace unos dos años visité a Derek Bok, antiguo rector de Harvard. Una noche tuvimos una cena muy agradable.
A la mañana siguiente proseguimos nuestra reunión. Cuando nos encontramos, estaba muy estresado y casi deprimido. Le pregunté: «Derek, ¿qué ha ocurrido? Y me dijo: «Lo que ocurre es que anoche estaba viendo la tele y estaban poniendo una comisión de investigación del senado y estaba allí Blankfein, el consejero delegado de Goldman Sachs, y el presidente de la comisión del senado le preguntó: "Sabía que su empresa vendió hipotecas basura por 800 millones de dólares a un banco holandés? ¿Era consciente de que les vendía basura?".
Y Blankfein dijo: "Señor presidente, no es ilegal". Y le dijo: "Esa no es mi pregunta. ¿Cree que lo que hizo es moralmente aceptable?". Y le dijo: "Señor presidente, no era ilegal".
Entonces el presidente cogió dos correos electrónicos y dijo: "Uno de sus propios trabajadores le escribió a otro que usted los había felicitado por vender esas hipotecas basura".
Y Derek Bok, el antiguo rector de Harvard, dijo: “Lo que me entristece tanto es que, cuando Blankfein se enfadó, comentó que se había licenciado en la Facultad de Derecho de Harvard. En Harvard hicimos algo mal si personas así son el producto de nuestra educación”. Y creo que eso lo dice todo.

El éxito y las emociones

Elsa Punset: ¿Se puede tener éxito y tener habilidades sociales y emocionales?

René Diekstra: Hacer la pregunta es responderla. No tengo que dar la respuesta: claro.

Eduard PunsetNuestro sistema de enseñanza imparte competencias trasnochadas, y este hecho participa de la enorme tasa de paro que viven hoy los más jóvenes. Por eso, no nos queda otra opción que defender programas que incorporen el aprendizaje de habilidades sociales y emocionales. Ahora sabemos que cada euro invertido en estos tipos de programas se recupera triplicado aproximadamente. Se trata de una buenísima inversión, sobre todo para la sociedad, porque su aplicación conlleva menos conductas delictivas, menos alteraciones en las clases y, lo que es más importante, un rendimiento académico mayor.

Enfrentarse de forma ética y eficaz a los conflictos es una habilidad muy importante

Elsa Punset: ¿Podrías hacerme un perfil de un niño sin las habilidades y de uno con las habilidades sociales y emocionales? ¿En qué se diferenciarían?

René Diekstra: La cuarta habilidad que no mencionamos de forma demasiado exhaustiva es que enseñas a los niños a enfrentarse de forma ética y eficaz a los conflictos. Es una habilidad muy importante.
A los conflictos con sus iguales, con adultos, con futuros clientes… Pero hay algunos conflictos con otras personas que no pueden resolverse. Así que tenemos que aprender a aceptar que disentimos y que nunca uniremos fuerzas.
Los niños que no han asistido a un programa de estos normalmente no saben enfrentarse a eso.

Elsa Punset: No saben distinguir entre conflictos que pueden solucionarse y los que no la tienen.

René Diekstra: Y cuando un conflicto simplemente está ahí, el enfado, la frustración, la agresividad, etc. siguen formando parte del repertorio de comportamientos de esos niños, lo que es triste para los niños y para la gente que los rodea. Los niños que han asistido a esos programas aprenden a distinguir entre lo que puede resolverse o lo que no, cuándo puedes hacer algo y cuándo no puedes, lo que es tremendamente importante.
Por poner un ejemplo, si tus padres riñen en casa, entre ellos, sobre su relación, como niño difícilmente puedes hacer algo. Pero algunos niños no pueden abstenerse. No pueden porque no han aprendido a distinguir entre ambos, así que toman partido y la cosa empeora.

Los beneficios de los programas de aprendizaje social y emocional en las escuelas para fomentar el desarrollo de niños y jóvenes han sido demostrados en siete ámbitos relevantes:
  • Desarrollo de habilidades sociales.
  • Reducción de comportamientos antisociales.
  • Disminución del abuso de drogas.
  • Incremento de la autoimagen positiva.
  • Aumento del éxito académico.
  • Mejor salud mental.
  • Aumento de comportamientos prosociales.

Elsa Punset: ¿Qué otra cosa haría mejor un niño con habilidades sociales y emocionales?

René Diekstra: Deja que te ponga un ejemplo impresionante. Una parte del programa de habilidades para la vida es que también enseñas a los niños a enfrentarse a problemas afectivos graves e incluso tus propias tendencias suicidas, sobre todo, en alumnos de secundaria.
En una de las clases se pide que los niños se reúnan y piensen qué tipos de dolencias o síntomas tiene una persona que padece depresión, y son muy capaces de hacerlo en grupo, saben lo que es.

Elsa Punset: Saben cómo es una persona triste.

René Diekstra: Sí. Cómo es una persona triste y deprimida. Y una de las preguntas que les hacemos a esos niños es: “Imaginad que estáis en ese estado, durante mucho tiempo. ¿Qué podríais hacer para aliviarlo, para salir de él, o qué podrías hacer para ayudar a uno de vuestros compañeros a salir de ese estado triste o depresivo?”.
Y, con otros, piensan todo tipo de formas de hacerlo. Evaluamos los efectos de esa intervención sobre, por ejemplo, la frecuencia de pensamientos suicidas, de acabar con tu vida o intentos de suicidio, y mostraron que aquellos niños que asistieron a los programas, incluso un año tras la conclusión del programa, padecían menos problemas depresivos o pensamientos suicidas y tenían conductas suicidas con menos frecuencia, lo que demuestra que también en lo que se refiere a la salud mental y las enfermedades mentales peligrosas los programas merecen mucho la pena.

Hacemos lo mismo en uno de los módulos sobre problemas de ansiedad, miedo al fracaso en la escuela, ansiedad social. Todos los tipos de ansiedades que puedes tener… Lo que vemos es que un año después de la finalización de los programas, los niños que han asistido se enfrentan mejor a la ansiedad, suelen estar más predispuestos a pedir ayuda o simplemente sufren menos.

Formar con las emociones

Elsa Punset: Dime más cosas que distinguen a los niños que reciben estos programas

René Diekstra: Sí. Otro rasgo distintivo muy claro es que los niños que siguen estos programas son capaces de distinguir mejor lo que les gustaría ser en el futuro o lo que tienes que hacer para conseguirlo y lo que te gusta, lo que disfrutas a corto plazo, así que son más capaces, por así decirlo, de negociar con sí mismos…

Elsa Punset: De trabajar por sus metas. Tener metas y trabajar para conseguirlas. ¿Cuánto tiempo lleva formar a buenos formadores en habilidades sociales y emocionales?

René Diekstra: Los formamos durante tres días consecutivos y ya en el primer día y medio los reprogramamos el cerebro, por así decirlo. Porque les enseñamos lo que queremos que enseñen a sus alumnos y les ayudamos a internalizarlo ellos mismos.
Y luego les damos dos clases de seguimiento de forma que empiecen sus clases y puedan tratar cualquier cuestión que surja mientras están ocupados con sus niños.
Uno de los principios… casi diría los trucos... que enseñamos tanto a alumnos como a profesores es que, si estás enfadado, por ejemplo, con un alumno, antes de decidir cómo actuar, echando del aula al alumno, por ejemplo, utilices el principio del semáforo: contar hasta diez.
Lo que suelo hacer es enfadar a los profesores y, lógicamente, empiezan a protestar y a gritar y entonces digo: «Parad el carro. Utilizad el principio del semáforo...».

Elsa Punset: Entonces pueden ser técnicas muy sencillas…

René Diekstra: Es muy sencillo.

Elsa Punset: ¿Algunos alumnos se benefician más de esos programas que otros?

René Diekstra: Esa es una cuestión sumamente importante. Sabemos por nuestro programa, la evaluación de quince años, una serie de estudios de control experimental, pero también por otros, que se benefician más aquellos alumnos más necesitados.
Allí donde se encuentran los mayores problemas es también donde se consiguen los mayores avances o éxitos, lo que implica que, cuando no se proporciona a los alumnos este tipo de programas, los privas todavía de más cosas.

Eduard PunsetLa educación del niño deberá estar encaminada a desarrollar la personalidad, las actitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades. Así lo dice la convención sobre los derechos de los niños, que entró en vigor hace más de dos décadas.
La mayoría de las escuelas y de los sistemas educativos del mundo violan ese punto de la convención porque la mayoría de escuelas y sistemas educativos no contemplan las medidas necesarias para el éxito académico, social y económico del niño. No se puede optimizar su desarrollo global si no se enseña al niño, entre otras cosas, a focalizar la atención, a distinguir y gestionar sus emociones, a trabajar en equipo, de manera no competitiva necesariamente.

Hay una gran revolución educativa pendiente antes de cumplir la convención sobre los derechos del niño de 1990, vamos con retraso. Padres, maestros y políticos son los encargados de empezar esta revolución.

FUENTE:

lunes, 5 de enero de 2015

APLICACIONES MÓVILES MUY ÚTILES PARA EL TDAH


RESPIRA, PIENSA, ACTÚA

Respira, piensa, actúa (Breathe, Think, Do with Sesame): una App para controlar los impulsos.

Sistema operativo: iOS (Apple) y Android.
Edad: de 2 a 5 años.
Precio: descarga gratuita. El fabricante advierte que se necesita una conexión WIFI potente para descargar la app correctamente. El dispositivo debe tener un micrófono integrado.
Idioma: inglés, español.

Esta es una aplicación de Sesame Street (Barrio Sésamo) para aprender a mantener la calma ante situaciones cotidianas de frustración, tan frecuentes en niños con problemas de control de impulsos, proporcionando herramientas a los más pequeños para afrontar los retos diarios y las situaciones de más tensión.



iSECUENCIAS 

Una App para potenciar la capacidad de organización, la secuenciación del discurso y la atribución de emociones.

Sistema operativo: iOS (Apple) y Android.
Edad de 3 a 12 años.
Precio: descarga gratuita para versión LITE. Posibilidad de comprar versión completa (2.39€).
Idioma: inglés, catalán, castellano y francés.

iSecuencias es una aplicación de aprendizaje para niños basada en 100 secuencias representadas por seis personajes, Tatus y sus amigos, con los que se trabajan cuatro áreas generales del desarrollo:
  • Hábitos de autonomía: lavarse las manos y los dientes, vestirse o ir a dormir.
  • Eventos o actividades lúdicas: ir a la playa, al cine o hacer deporte.
  • Situaciones cotidianas: caerse, subir al autobús, ir al médico, comprar el pan o mojarse con la lluvia.
  • Emociones: alegría, tristeza, sorpresa o miedo que aparecen como consecuencia de lo ocurrido. En los ejercicios de emociones el niño debe seleccionar la emoción que sentirá un personaje ante una situación concreta.
iSecuencias se creó para niños con dificultades dentro de los Trastornos del Espectro Autista (TEA), aunque es una aplicación muy útil como complemento educativo para cualquier niño/a en general y, en particular, su modo de funcionamiento está especialmente diseñado para niños con necesidades educativas especiales, ya que potencia la capacidad de organización, la secuenciación del discurso y la atribución de emociones. Proporciona imágenes llamativas y refuerzos adecuados que facilitan la atención del niño y que le motivan a seguir jugando con la aplicación.

Presenta 2 niveles de dificultad y 3 tipos de ejercicios (Ordenar, Qué pasará y Emociones) que se pueden combinar o seleccionar para crear el conjunto de secuencias que se desee y que se pueden visualizar en el menú “configuración”.

Existe también un “Manual de Usuario” para padres y profesionales que explica con detalle el manejo de la app. Por otro lado, es posible reproducir audio y mostrar textos o bien ocultarlos según el grado de dificultad que queramos darle a la tarea, por lo tanto, permite individualizar las secuencias a cada niño y adaptarse a sus necesidades y objetivos.

Objetivos y posibilidades:
  • Potenciar las funciones ejecutivas (planificación, organización de eventos y secuenciación) de una manera dinámica y divertida.
  • Contribuir a la mejora de las habilidades sociales y al reconocimiento de las emociones.
  • Elaboración de la estructura de la frase ampliando el léxico y la secuenciación del discurso (primero…después… al final…)
  • Trabajar gestos y sonidos a partir de las imágenes y utilizarlas como modelo para imitarlos.
iSecuencias es una app que puede ser aplicada tanto en contexto clínico como educativo y familiar: permite generalizar competencias dada la cotidianidad  de sus imágenes y contenido y permite un trabajo conjunto y un aprendizaje cooperativo. Posteriormente, el niño puede jugar sólo y practicar sus destrezas.
Isecuencias incluye imágenes y sonidos que se intercalan entre los ejercicios para mantener motivado al niño.

iSecuencias incorpora opciones de configuración que hacen posible la adaptación a las necesidades de cada niño. De este modo el usuario puede decidir: si quiere que aparezcan o no textos o audio, si quiere aumentar el tiempo entre secuencias de manera que un adulto pueda trabajar con el niño aspectos concretos de la secuencia realizada; o bien, si quiere configurar una alarma de inactividad que de un aviso cuando la aplicación no esté siendo utilizada. También permite configurar aspectos como la presentación del premio, el modo cómo el usuario debe mover la imagen por la pantalla (pensando en niños que tengan dificultades de motricidad fina) o bien los ejercicios y niveles a trabajar.


MIS PRIMEROS TANGRAMS

Esta aplicación es una adaptación para niños del famoso juego del Tangram. Las reglas se han simplificado (no se necesita rotar) para dar la oportunidad a todos los niños de resolver los tangrams.

Sistema operativo: iOS (Apple) y Android.
Edad: de 3 a 8 años.
Precio: 1,90 €.
Idioma: español, inglés, alemán, francés e italiano.

Con fichas de colores, animaciones suavizadas y agradable música de fondo, los niños se divertirán resolviendo los diferentes Tangrams. En esta versión, se puede acceder a 4 tangrams de cada categoría, e incluso existe la opción de que los niños jueguen con los últimos 4 tangrams creados por otro niño, en el "modo de creación" o guardar sus propios tangrams y, en la versión completa de la app, compartirlos con toda la comunidad mediante el envío al servidor de la aplicación (todos los tangrams son validados por los creadores de la app antes de ser compartidos con la comunidad).
En la versión completa, hay más de 1.000 tangrams disponibles.

Esta aplicación puede descargarse en los siguientes enlaces:


AB MATH

AB Math es un juego mental para niños de 5 a 10 años, en el que los pequeños podrán elegir entre varias opciones para jugar y aprender matemáticas.

Sistema operativo: iOS (Apple) y Android
Edad : de 5 a 10 años
Precio : 1,79 €
Idioma : español, inglés, alemán y francés.

Los ejercicios planteados permiten realizar las 4 operaciones básicas (sumar, restar, multiplicar y dividir) según 4 niveles diferentes de dificultad, incluyendo un modo experto para adultos. La app ofrece la posibilidad de ver los resultados de otros jugadores.
La aplicación se plantea como un juego educativo para niños, mientras que los padres pueden seguir el progreso de sus hijos.

Esta aplicación puede descargarse en los siguientes enlaces:


Una App para aprender valores y hábitos saludables.

Dispositivo: Apple Store/iPad y Google Play/Android
Edad: De 4 a 11 años
Precio: Gratuita
Idiomas: Español, catalán

Little Hero App es una plataforma pedagógica gratuita desarrollada por Mainada Interactive que pretende ayudar a los padres a fomentar la cultura del esfuerzo en sus hijos a través del refuerzo positivo. 

Persigue tres objetivos fundamentales:
  • Reforzar valores
  • Consolidar hábitos saludables
  • Enseñar a gestionar eficazmente el tiempo.
Utilizando el juego como recurso, Little Hero App permite que los padres conviertan las tareas domésticas de sus hijos en atractivas misiones. Cada misión lleva asociada una recompensa que los niños recibirán sólo si cumplen la tarea propuesta.
Padres e hijos negocian conjuntamente tanto las misiones a realizar como las recompensas antes de comenzar la misión. Los pequeños pueden gestionar sus misiones de manera autónoma desde la aplicación para tablet.
Esta original negociación permite estrechar las relaciones familiares: los padres pueden descubrir y conocer mejor los talentos de los pequeños; los niños aprenden y adquieren hábitos mientras se divierten.

Objetivos y posibilidades:

Little Hero App facilita un enfoque orientado a los resultados deseados a través de un método de aprendizaje continuo.
Los padres tienen acceso a un panel de control privado desde el que crean y gestionan las misiones que quieren asignar a sus hijos.
Desde el panel de control, los padres pueden crear perfiles independientes para cada hijo.
La web de Little Hero App sugiere misiones y recomienda recompensas escogidas en base a criterios pedagógicos, cualitativos y funcionales.

sábado, 13 de diciembre de 2014

TDAH TRAINER: Una App para tratar el déficit de atención infantil



Qué es el TDAH

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) constituye el problema psiquiátrico más prevalente en la etapa escolar de los últimos años, con unas cifras que pueden alcanzar según diversos estudios hasta un 12% de los niños en esta etapa. El tratamiento farmacológico suscita muchas veces dudas entre los padres, si bien parece que todos los profesionales coinciden en la necesidad de realizar pautas conductuales y terapias de entrenamiento y/o estimulación cognitiva en los niños con TDAH, de manera complementaria al tratamiento farmacológico.

TDAH Trainer

TDAH Trainer es una aplicación terapéutica diseñada para niños con TDAH, que pretende ser una herramienta terapéutica complementaria al tratamiento farmacológico y/o psicoterapéutico en niños con TDAH. La finalidad terapéutica de “TDAH Trainer”, es la de facilitar un entrenamiento cognitivo regular de manera diaria y con un componente lúdico que facilite la adherencia y mejore la motivación en los niños. Un entrenamiento cognitivo regular permitiría restablecer las áreas cognitivas afectadas en estos niños: la atención, el cálculo, el control inhibitorio, la fluidez verbal, la coordinación visomotora y el razonamiento perceptivo.

Según numerosos estudios, un entrenamiento cognitivo adecuado puede contribuir a mejorar los síntomas cardinales del TDAH.

La versión infantil va dirigida a niños/as de 4 a 12 años.
También existe otra versión para adolescentes y adultos, de 12 a 65 años.

Cómo funciona

TDAH Trainer se basa en el método TCT (Tajima Cognitive Training) que es un método desarrollado por el Dr. Tajima,  que trata de mejorar y potenciar la capacidad cognitiva, a través de ejercicios cognitivos de carácter lúdico. Este método trata de desarrollar un entrenamiento cognitivo diario, de 10 minutos diarios, centrándose en mejorar las áreas cognitivas, sin ser percibido por parte del usuario como un ejercicio o una terapia, sino más bien como lo contrario, como si estuviera jugando a un videojuego, aunque hay que aclarar que no lo es: sólo mantiene esa estética para hacerlo más atractivo.
Los 10 minutos diarios suponen un tiempo medio de entrenamiento cognitivo del método TCT de 70 minutos semanales, lo que representa unos 280 minutos mensuales.

Los padres pueden seguir el progreso del niño, gracias al registro de usuario que se realiza al inicio de la aplicación. Este registro permite también que se puedan establecer comparaciones con los resultados de otros usuarios, estableciendo percentiles y medias, y permitiendo que en futuras actualizaciones se pueda ajustar el entrenamiento cognitivo de una manera todavía más individualizada y personalizada. Además este registro personalizado fomenta el afán de superación del niño en su rendimiento.
La aplicación permite de esta manera facilitar un entrenamiento cognitivo al niño con TDAH, a la vez que les brinda a los padres y profesionales implicados en la atención del niño, la posibilidad de seguir su progreso.

Las ventajas de una aplicación móvil

Las ventajas de TDAH Trainer frente a otras terapias de entrenamiento cognitivo son:
  1. Mejora la motivación, al ser ejercicios que son concebidos por el niño como un videojuego, incrementa el afán de superación, al poder ver sus propios resultados y los de otros usuarios de sus mismas características. Al mejorar la motivación, se mejora la constancia en la realización de los ejercicios, puesto que uno de los principales problemas de las personas con déficit de atención e hiperactividad a la hora de realizar las terapias de estimulación cognitiva suele ser la falta de motivación a la hora de realizar dichas terapias, puesto que requieren un esfuerzo mental sostenido, que estas personas, por lo general, tratan de evitar
  2. Se posibilita la realización de un entrenamiento cognitivo en cualquier lugar y momento del día, fijando un plan individualizado de tareas, en función de los progresos personales, y estableciendo percentiles con respecto a otros usuarios.
  3. Bajo Coste. Puesto que no existen cuotas mensuales, ni desplazamiento a un centro.
TDAH Trainer ha sido diseñada por el equipo de desarrollo de TKT Brain Solutions y el Dr. Kazuhiro Tajima Pozo, psiquiatra del hospital Universitario Fundación de Alcorcón y experto en el abordaje del TDAH.

NOTA: esta aplicación requiere un dispositivo con prestaciones medias/altas, con acceso a la red.
El precio de cada App es de 2´99€.

Áreas que se entrenan

Las áreas que trabaja ADHD Trainer son precisamente las que están más afectadas en las personas con TDAH, es decir: la atención, el cálculo, el control inhibitorio, la fluidez verbal, la coordinación visuomotora y el razonamiento. El entrenamiento cognitivo está indicado en aquellos casos de déficit cognitivo. el diseño de los ejercicios se base en juegos recreativos, para poder mantener un mayor grado de motivación en los usuarios. Cada ejercicio obtiene unos resultados en forma de puntuación que el usuario podrá ver al finalizar la tarea. Los ejercicios desarrollados estimulan: atención selectiva, sostenida, dividida, memoria a corto plazo, coordinación visuomotora, control inhibitorio, impulsividad, cálculo, razonamiento perceptivo y fluidez verbal. 

El objetivo es trabajar diariamente estas áreas, y establecer un plan personalizado para cada usuario, guardando los registros en una base de datos, a través de la cual el usuario ejercitará las áreas que tiene más afectadas o aquellas cuya puntuación sea inferior a la media de usuarios que utilicen ADHD Trainer.

 

TDAH Test

TDAH Test, ha sido desarrollado también por el Dr. Kazuhiro Tajima Pozo y TKT Brainsolutions. Este test se basa en los criterios clínicos del trastorno por deficit de atención e hiperactividad, los cuales se encuentran en la página oficial de la American Psychiatric Association DSM-V, para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Este test debe de ser cumplimentado por los padres del niño con sospecha de TDAH, y debe responderse acorde a su comportamiento durante los últimos 6 meses.

Existen 3 tipos de test. Uno de inatención, otro de hiperactividad, y uno que integra tanto inatención como hiperactividad. Nuestra recomendación es realizar el test estándar, que contiene tanto inatención como hiperactividad.

Este test goza de mucha sensibilidad para el diagnostico de TDAH.
Después de cumplimentar el test, se realizan unas recomendaciones terapéuticas.

FUENTE:

martes, 9 de diciembre de 2014

TDAH: EL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO

Por Marta Vázquez-Reina. 2009

"El factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto y enséñese consecuentemente". 

Esta frase de David Paul Ausubel, padre del denominado aprendizaje significativo, contiene la base fundamental de esta teoría cognitiva. 

Adoptada con éxito en miles de aulas de enseñanza de todos los países del mundo desde hace más de 40 años, la teoría del aprendizaje significativo centra su objetivo en lograr que los alumnos de todos los niveles educativos sean capaces de asimilar y retener los contenidos curriculares de forma progresiva y significativa, es decir, comprendiendo lo aprendido y relacionándolo con los conocimientos previos.

Cuando a principios de la década de los 60 el psicólogo y pedagogo estadounidense David Paul Ausubel introdujo en el campo de la didáctica el término aprendizaje significativo, probablemente no imaginó la importante repercusión que iba a tener este concepto en el establecimiento posterior de diferentes estrategias y métodos de enseñanza y aprendizaje en aulas de todo el mundo.

Esta teoría fundamenta su éxito en que se centra más en cómo se aprende que en cómo se enseña, en conseguir que el aprendizaje de los estudiantes sea de calidad, que sea comprendido y profundice de forma correcta. A este aprendizaje de calidad, Ausubel lo denomina aprendizaje significativo y se consigue mediante la interacción de los conocimientos previos que un alumno tiene sobre una materia o concepto y la nueva información que recibe, de modo que al relacionarlos pueda aprender y asimilar más fácilmente los nuevos contenidos. En contraposición a este aprendizaje relacional, en el que lo aprendido cobra sentido o lógica al establecerse un vínculo con otros conocimientos, estarían otros tipos de aprendizaje de "baja calidad", aunque también útiles en algunas ocasiones como el memorístico, o mecánico.

Favorece que se construya un nuevo conocimiento dotado de mayor sentido y con mayores posibilidades de establecerse en la memoria a largo plazo.

Pero para lograr un aprendizaje significativo no sólo es útil relacionar los nuevos conocimientos con los anteriores, sino que también relacionarlos con la experiencia previa y con situaciones cotidianas y reales favorece que se construya un nuevo conocimiento dotado de mayor sentido y con mayores posibilidades de establecerse en la memoria a largo plazo de los estudiantes. Por ejemplo, qué mejor manera de que un niño aprenda a restar y comprenda perfectamente el significado de esta operación que dándole unas monedas para que compre unas golosinas, de modo que pueda comprobar en la práctica el uso cotidiano de una materia como las matemáticas; así, si tienen un significado y un sentido práctico, los nuevos conocimientos se aprenden mejor.

Fomentar el aprendizaje significativo

¿Cómo se puede lograr que el aprendizaje de los estudiantes en el aula sea significativo? La primera premisa para cualquier educador, tal como concretó Ausubel, es conocer lo que el alumno ya sabe y, en consecuencia, diseñar los objetivos y los planes didácticos para el aula, es decir, partiendo del nivel de conocimientos, tanto teóricos como prácticos, de los alumnos sobre los distintos contenidos curriculares.

Por otra parte, no menos importante es organizar el material y los contenidos educativos de manera que tenga una estructura interna organizada que pueda dar lugar luego a la construcción de significados de forma relacional. Si se dota a los contenidos de un orden lógico y coherente, atendiendo a los conocimientos de los estudiantes, de modo que les sea familiar, será más fácil que los asuman y los retengan.

La actitud del estudiante hacia el aprendizaje es fundamental para lograr que éste sea de calidad, por eso, es imprescindible que el docente a la hora de enseñar invierta parte del tiempo en explicar a los alumnos la importancia y los beneficios que pueden obtener con la adquisición de los nuevos contenidos que les va a presentar. Si se motiva al alumno para que desee aprender y se le facilita el aprendizaje con las premisas anteriores, se dará el entorno más favorable para que el proceso de enseñanza se desarrolle de manera efectiva.
Ventajas del aprendizaje significativo.

Con el aprendizaje significativo los conocimientos, al estar relacionados entre sí, se incorporan a la memoria a largo plazo, de forma que se conserva durante más tiempo que cuando, por ejemplo, se memoriza un contenido.

Los estudiantes aprenden a aprender, de modo que después pueden extrapolar el aprendizaje adquirido a otros aspectos cotidianos.

Los alumnos adquieren los conocimientos de una forma organizada de manera que pueden establecer conexiones entre ellos con claridad.

El profesorado se muestra más motivado por la mejora en el rendimiento académico que se produce en los alumnos que aprenden de forma significativa.






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