TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

viernes, 13 de abril de 2012

ESTRATEGIAS DE DISCIPLINA PARA LOS NIÑOS PEQUEÑOS (3 - 8 años)


La disciplina no es un castigo. La disciplina ayuda a que los niños aprendan a comportarse de manera adecuada para su edad y su nivel de desarrollo. Los niños nunca deben sentirse amenazados. Debemos enseñarles con cariño y respeto.
DESDE EL NACIMIENTO HASTA LOS 3 AÑOS. .
Los niños muy pequeños no tienen el razonamiento necesario y requieren de la intervención de los adultos para orientarles o protegerles. A veces lloran o tienen rabietas porque están enfermos, tienen hambre, sed, mucho calor; están muy cansados, demasiado estimulados o se sienten abandonados. Los adultos, en estos casos, debemos cuidarles, evitando que se sientan incómodos y tratando de satisfacer sus necesidades físicas y emocionales. Cuando un niño muy pequeño se porta mal, las formas básicas de educarle con disciplina son la supervisión, la distracción y la reorientación.
ESTRATEGIAS DE LOS 3 A LOS 8 AÑOS
Los especialistas en materia de disciplina infantil siempre recomiendan las siguientes estrategias para niños a partir de los 3 años:
Establecer límites.
  • Establecer límites de manera coherente ayuda a que los niños se sientan tranquilos y seguros al saber lo que se espera de ellos y las consecuencias de sus actos.
  • Nuestras expectativas deben ajustarse a la edad del niño/a. Si son pequeños, debemos reducir nuestros objetivos a los términos más básicos y ser constantes.
  • Use instrucciones positivas, con un tono amable.
  • Cuando le pida algo, hágalo de forma positiva, por ejemplo, "por favor, habla en un tono más bajo y calmado", en lugar de decir "¡no grites!".
  • Ofrezca un par de advertencias y avisos, pero si persiste, actúe.
  • Use las palabras "cuando" y "entonces" como un aviso sobre algo, en lugar de emitir amenazas. (Por ejemplo: "Cuando termines de tomar la leche, entonces podrás ir a jugar").
Ignorar. Algunos comportamientos que no son peligrosos para el niño o para los demás deberían ser ignorados (por ejemplo: el tono quejoso, el discutirlo todo, el usar malas palabras, o el tener alguna rabieta). Si no ignoramos algunos de estos comportamientos, pasaremos todo el tiempo corrigiendo al niño y estaremos prestando atención a comportamientos negativos en lugar de positivos. A menudo es difícil ignorar a los niños, por lo que ofrecemos algunas pautas que se pueden seguir ante ciertos comportamientos:
  • Evitar discutir o mirar al niño a los ojos.
  • Alejarse del niño, pero permanecer en la habitación.
  • Decidir cuáles son los comportamientos que usted puede ignorar.
  • Distraer al niño haciendo algo que le guste compartir con usted. Por ejemplo, "¡mira el elefante que hay en este libro!".
  • Alabar el comportamiento positivo. Por ejemplo, "me gusta mucho cuando, en vez de gritarme, me explicas por qué estás enfadado".
Aplicar las consecuencias.
A veces es posible evitar que los niños/as repitan un comportamiento negativo si les advertimos y avisamos de lo que les puede pasar como consecuencia de su acción. Si persisten en el comportamiento inadecuado, se aplica la consecuencia. Cuando la seguridad del niño está en peligro, por ejemplo: si está jugando con cerillas y se puede quemar, no debemos usar esta técnica. Siempre hay que explicarle al niño/a cuál es la conexión entre su comportamiento y las consecuencias.
Algunos ejemplos de la técnica de las consecuencias podrían ser:
El niño/a dibuja sobre la pared y el padre le quita los lápices de colores.
El niño/a llora sin parar porque quiere un juguete de una tienda y los padres se lo llevan a  casa.
Pérdida de privilegios.
Recomendable cuando el niño o la niña tiene la edad suficiente para entender que se le quitará un privilegio si continua comportándose mal. Con este método, le ofrecemos al niño la opción de controlarse o de perder un privilegio y le enseñamos que sus opciones o sus acciones tienen consecuencias.
No es apropiado quitarle un privilegio a un niño/a si no se le ha advertido sobre cuáles van a ser las consecuencias.
Tiempo Fuera.
"Time out" en inglés. Es una técnica disciplinaria sencilla y segura que puede ayudarnos a controlar la conducta de los niños/as. Todo lo que necesitamos es: determinación, constancia, un cronómetro o pomodoro y una silla. Se trata de apartar al niño de los demás y de las cosas que le gustan durante un periodo de tiempo limitado. Es un método usado para ayudar a los niños, sobre todo pequeños, a calmarse y recuperar el control, mientras también nos permite a los adultos  recuperar nuestro propio autocontrol.
El “tiempo fuera” se usa cuando deseamos eliminar o cambiar una conducta específica e inapropiada: por ejemplo, cuando el niño/a hace rabietas, muerde, pega, contesta, etc. Los niños/as utilizan este tipo de comportamientos cuando quieren que les prestemos toda nuestra atención, para obtener lo que quieren o bien, porque no saben cómo expresar su enfado o sus necesidades. En estos casos, los adultos cometemos el error de ceder. Con el “tiempo fuera”, los adultos no cedemos y, además, les retiramos nuestra atención.
No debemos usar el “tiempo fuera” cuando deseemos que aumente una conducta, como lavarse los dientes, obedecer, recoger sus juguetes, etc. Los niños/as se portan mejor y repiten una buena conducta cuando han obtenido nuestro reconocimiento (refuerzo positivo). Nuestra aprobación vale más de lo que imaginamos.
El “tiempo fuera” tampoco es útil ni efectivo en caso de accidentes, conductas ligeramente indisciplinadas o tan sólo un poco molestas. Es recomendable tratar de ignorar este tipo de comportamientos, a menos que el niño/a esté en peligro de hacerse daño a sí mismo/a o a otros.
El tiempo fuera enseña a los niños:
La conexión entre la conducta y las consecuencias.
Alternativas a tener ataques de ira para conseguir lo que desean.
A controlar la ira, a tener paciencia, a elegir.
A darse cuenta de que el adulto habla en serio y no podrá manipularle.
No todos los expertos en el desarrollo infantil están de acuerdo sobre si el uso de este método es bueno para los niños.
Cómo usar el “tiempo fuera”
Para las familias que decidan usar el tiempo fuera recomendamos no utilizarlo con niños menores de dos años.
Antes de empezar a usar la técnica, debemos:
  • Explicarle al niño o niña lo que significa “tiempo fuera”.
  • Seleccionar una de las conductas que deseemos cambiar. Funciona mejor cuando se usa para cambiar sólo una conducta en particular.
  • Tener un cronómetro (tipo cocina) sencillo a mano.
  • Preparar una silla y escoger un rincón o lugar en una zona muy aburrida de nuestra casa, sin otros distractores atractivos para el niño/a, donde pueda recuperar el control y calmarse a solas.
  • Decidir el período de tiempo en el que el niño/a estará aparte y comunicárselo.
Probablemente mostrarán resistencia ante la nueva estrategia y, al principio, podrían aumentar la conducta inadecuada que intentamos eliminar. Pero no debemos rendirnos.
Se tarda de 6 a 8 semanas en cambiar permanentemente una conducta. La clave es la constancia.
 Es recomendable tener todo lo necesario para poder aplicar esta estrategia cuando lo necesitemos.
Podemos elegir entre una de las tres variantes de esta estrategia:
  • Tiempo fuera de aislamiento: llevamos al niño a otra habitación en la que no pueda disfrutar de las cosas que le gustan (ver televisión, jugar con juguetes, etc.).
  • Tiempo fuera de exclusión: el niño permanece en la misma habitación, aunque sin la posibilidad de ver a los demás o de poder conseguir los reforzadores mencionados anteriormente. Este es un ejemplo de lo que se conoce como “rincón de pensar”.
  • Tiempo fuera de no exclusión: el niño o la niña permanece en la misma habitación observando cómo los demás se lo pasan bien.
Pasos a seguir:
  • Una vez que el niño o la niña comience a mostrar el comportamiento que queremos eliminar o cambiar, le daremos el primer aviso para que deje de hacerlo. Usaremos las palabras "si" y "entonces" para dar las advertencias y explicarle las consecuencias. Debemos ser constantes al aplicar esta técnica. ("Si no guardas tus juguetes en la caja, entonces cumplirás el “tiempo fuera”).
  • Si el niño persiste en su conducta, le llevamos a la silla o zona del “tiempo fuera”. De 2 a 6 años, tendremos que acompañarles hasta el área de “tiempo fuera”. A partir de los 7 años de edad, sólo les comunicaremos que deben irse a la zona de “tiempo fuera”.
  • No debemos regañarle ni pegarle, ni dirigirle más de 10 palabras en el camino a la silla. Podemos decirle cosas como “pegar a tu hermana no es algo aceptable. ¡Tiempo fuera!”.
  • A continuación, pondremos el cronómetro en marcha donde el niño o la niña pueda escucharlo y le explicaremos que el “tiempo fuera” se acabará cuando suene la alarma del cronómetro. Lo recomendable es cumplir un minuto por año de edad, tiempo suficiente para que entienda las consecuencias que tienen sus actos (por ejemplo, 4 años, 4 minutos). Para los niños o niñas, un minuto sin la atención de su padre o madre será una eternidad. Durante este tiempo no debemos hablar con él/ella ni prestarle ninguna atención. De manera simultánea, los adultos utilizaremos el “tiempo fuera” para calmarnos nosotros también.
  • Es posible que el niño o la niña reaccione negativamente ante los primeros “tiempo fuera” y quizá patalee, grite o se levante de la silla. Simplemente debemos hacer que se siente en ella de nuevo. Recordemos que lo que intentan lograr portándose así es que les prestemos atención. Debemos tratar de no ceder, a menos que el niño o la niña se está haciendo daño.  A  los niños/as mayores de 7 años les informaremos que se añadirá un minuto de “tiempo fuera” cada vez que se levanten de la silla. Así sabrán que el tiempo se añadió como resultado de su conducta.
  • Cuando suene el cronómetro, el “tiempo fuera” habrá terminado. Entonces le pediremos al niño o a la niña que nos explique la razón por la que piensa que se le envió al “tiempo fuera” y le explicaremos las diferentes formas por las que puede expresar su enfado o captar nuestra atención de manera más positiva (por ejemplo: "Manuel, busquemos una manera mejor de demostrarle a Pedro que estás enojado con él, en lugar de pelear").
Después de aplicar alguna de estrategias mencionadas, debemos reforzar y recordarle al niño/a cómo nos gusta cuando se comporta adecuadamente.

FUENTE:

TDAH: DE LA REVOLUCIÓN GENÉTICA A LA APLICACIÓN CLÍNICA

I Jornada de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad: de la revolución genética a la aplicación clínica
Lugar y fecha: Hospital Quirón Bizkaia. Viernes 13 de Abril 2012, de 09.00 a 13.00 horas.
Organiza: Servicio de Psiquiatría y Psicología. Hospital Quirón Bizkaia.

Los avances científicos logrados en el campo del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) durante las últimas décadas han sido muchos; pese a ello, los especialistas aún se enfrentan al desconocimiento de su "última causa".
Es este uno de los asuntos clave que nos ocupa, aunque todos los estudios en esta área corroboran que nos encontramos ante una anomalía biológica con tendencia a la transmisión genética sobre la que podrían incidir factores físicos o bien factores ambientales como las relaciones familiares conflictivas o la influencia de otros niños problemáticos, los cuales actuarían como desencadenantes del cuadro.
Independientemente de los manuales diagnósticos empleados, la realidad clínica que subyace bajo el epígrafe "TDAH" es mucho más compleja: Solamente un 30% de los pacientes que acuden a la consulta y son diagnosticados de TDAH presentan, exclusivamente, los tres síntomas nucleares; la mayoría de ellos se quejan, además, de irritabilidad, inseguridad, baja autoestima, intolerancia a la frustración y sensación de fracaso de cara a su familia. Además, con suma frecuencia, el sujeto sufre otros trastornos de conducta o trastorno oposicionista desafiante.
El análisis genético específico para el TDAH permite valorar diversos aspectos de esta disfunción: la predisposición del paciente a padecerlo, predecir su respuesta al tratamiento y conocer si existe riesgo de comorbilidad (abuso de sustancias o trastornos de la conducta), de manera que ayuda al especialista a tomar las decisiones más adecuadas. Además, puede ser de utilidad para las familias que desean conocer datos biológicos objetivos sobre el trastorno y confirmar la susceptibilidad en otros miembros de la familia (adultos no diagnosticados previamente)
Por todo ello, el Hospital Quiron Bizkaia organiza esta jornada que tiene como objetivo actualizar los conocimientos sobre el TDAH y las diversas áreas que pueden mejorar el diagnóstico y tratamiento de estos pacientes.
Dr. Juan Antonio Hormaechea, Jefe del Servicio de Psiquiatría y Psicología. Hospital Quirón Bizkaia.
Programa en pdf
FUENTE:

viernes, 6 de abril de 2012

Rtve.es Programa TRES14: FALTA DE ATENCIÓN



No pueden parar quietos, se distraen con facilidad y actúan sin reflexionar. Pueden pasar horas con la consola pero son incapaces de atender en clase. Son niños con déficit de atención e hiperactividad. Este trastorno mental, conocido como TDAH, es una de las causas más frecuentes del fracaso escolar y de problemas sociales en la infancia.
Josep Antoni Ramos Quiroga. Coord. Programa TDAH Hospital Vall d´Hebron
Se ha observado que el TDAH afecta al 6% de los niños de la población general. En adultos el porcentaje es menor; sabemos que afecta entre el 3 – 4% de los adultos, ya que no todos los niños van a tener TDAH en la edad adulta y, probablemente, la frecuencia no ha incrementado en los últimos años. Lo que sabemos es detectar mejor el trastorno y, por tanto, poder abordar mejor los problemas que de él se derivan.
A pesar de ser uno de los trastornos psiquiátricos infantiles más frecuentes, todavía queda mucho por investigar.
Susanna Carmona. Investigadora URNC
Se sabe por ejemplo que es una enfermedad con un elevado componente genético, pero que la genética no lo es todo, sino que, por ejemplo, que la madre fume durante el embarazo o beba alcohol son factores de riesgo para que el niño desarrolle posteriormente TDAH. También se sabe que hay  regiones cerebrales regiones importantes relacionadas con los procesos cognitivos, como por ejemplo la atención o las capacidades de inhibición, que están alteradas.
El lóbulo frontal o el núcleo caudado son algunas de las regiones cerebrales alteradas. Tienen menos actividad de lo normal, pero ahora se ha descubierto que este trastorno afecta también a otras áreas del cerebro. El estudio lo han realizado investigadores de la Universitat Autónoma del Hospital del Vall d´Hebrón y del centro CRC  Corporación Sanitaria de Barcelona. Los científicos creen que el TDAH podría deberse a una alteración del núcleo accumbens, una región del cerebro relacionada con el placer y la recompensa.
Lo que hemos hecho es analizar las imágenes de resonancia magnética de 42 niños con trastorno por déficit de atención y compararlas con las imágenes de 42 niños sin ese trastorno y hemos observado que este núcleo, el núcleo Accumbens, está significativamente reducido y que, a más síntomas de hiperactividad de impulsividad que presenta el niño, mayor es la reducción de este núcleo.
El núcleo accumbens del cerebro mantiene los niveles de motivación gracias a la dopamina, una hormona que produce nuestro cerebro y que es un neurotransmisor de las sensaciones placenteras. Por ejemplo, cuando tenemos un objetivo a largo plazo, vamos liberando pequeñas dosis de dopamina para mantener la motivación. Se cree que el volumen de dopamina en los niños con TDAH es más reducido  y que, por eso, les cuesta concentrarse.
Los niños con TDAH tienen un problema a la hora de tener esta liberación intermedia de dopamina hasta ese refuerzo final, de manera que ese cerebro suele funcionar menor con refuerzos inmediatos, con dosis de dopamina inmediatas, que no cuando tienen que ir autoliberándose a lo largo del tiempo; por eso les cuesta, por ejemplo concentrarse, porque los refuerzos por ejemplo en un examen son muy demorados en el tiempo.
La investigación ayudará al diagnóstico de este trastorno y también puede tener consecuencias en el modo de enseñar y educar a estos niños.
A nivel educativo, la consecuencia principal de nuestra investigación es la necesidad de incorporar lo que son los refuerzos inmediatos, es decir, si los niños tienen problemas para mantener el nivel de motivación cuando los refuerzos son muy demorados en el tiempo, lo que podemos hacer es dividir la tarea en subtareas e ir administrando refuerzos inmediatos intermedios y cuando hablamos de refuerzos inmediatos no me refiero únicamente a refuerzos materiales, sino que también pueden ser refuerzos sociales, como muestras de cariño o halagos.
Durante mucho tiempo se ha creído que los niños con TDAH no tenían fuerza de voluntad o estaban mal educados. Ahora se sabe que es, al final, una cuestión de dopamina o sea que tienen una composición química cerebral diferente. El hallazgo dará nuevas herramientas a los padres y profesores para evitar la exclusión social de estos niños.
FUENTE:
http://www.rtve.es/alacarta/videos/television/tres14---falta-atencion/738747/

jueves, 5 de abril de 2012

HÁBITOS DE AUTONOMÍA: Higiene

Consideraciones previas sobre autonomía
La autonomía se adquiere progresivamente como consecuencia del desarrollo. Por tanto, el niño/a no accede de manera automática a la autonomía, sino que la aprende poco a poco. En los primeros momentos, debemos satisfacer sus necesidades de higiene, vestido, alimentación, y de manera progresiva, les animaremos a que colaboren activamente para satisfacer estas necesidades. El grado de adquisición y características dependerán de las relaciones que el niño/a establezca con las personas de su entorno.
Los padres, madres y docentes favorecen la autonomía cuando:
  • Estimulan al niño y le exigen con afecto (pero con convicción).
  • Le plantean exigencias que están dentro de sus posibilidades.
  • Al observar una dificultad le permiten equivocarse para luego ofrecerle y enseñarle estrategias de solución.
Debemos evitar las prisas excesivas y respetar los diferentes ritmos de cada niño/a.
Los fracasos del niño/a son muestra de su nivel de desarrollo actual, como evidencia de que necesita más apoyo y estimulación y, tal vez, otras estrategias de enseñanza y relación.
Es conveniente planificar las actividades diarias del niño para favorecer la adquisición de los hábitos. En los niños/as y adolescentes con TDAH, son muy importantes, al convertirse en costumbres automatizadas.
Los hábitos debemos establecerlos de forma mecánica, sistemática y continua.
Las rutinas sirven para:
  • Satisfacer las necesidades básicas de los niños/as (alimentación, sueño, higiene, vestido y afectividad).
  • Les proporcionan seguridad y confianza y estabilidad.
  • Les ayuda a estructurar el tiempo y el espacio, a que controlen mejor su tiempo y a organizarse de manera más efectiva.
  • Les permite anticipar qué viene a continuación y cuáles son las consecuencias.
Normas generales a tener en cuenta
  • Ser regulares en horarios y tiempos, sin llegar a la rigidez.
  • Respetar los ritmos de maduración infantil.
  • Ofrecer un modelo adecuado.
  • Fomentar la autonomía y aprovechar situaciones de la vida cotidiana para realizar aprendizajes.
  • Alabar los éxitos por pequeños que sean.
  • Mantener y dar continuidad a las pautas que se realizan en la escuela.
Los hábitos de higiene
Son hábitos muy importantes para la salud, ya que nos ayudan a:
  • Prevenir enfermedades.
  • Favorecer el desarrollo de una buena autoestima.
  • Favorecer las relaciones sociales.
  • Conocer las partes del cuerpo.
Para favorecer la autonomía de los niños y niñas debemos:
  • Hacer sentir al niño la necesidad de estar limpio ( mostrar satisfacción y orgullo después del baño, con mensajes como “qué bien hueles, que limpito estás”. O “¡Puag!, qué churretes tienes, vamos a ponerte guapo”, etc.).
  • Procurar que los elementos del cuarto de baño estén al alcance del niño (lavabo, inodoro, espejo, toalla, jabón..), por tanto, trataremos de incorporar adaptadores que existen en el mercado ( para el inodoro, el lavabo, etc.).
  • Cuidar el orden y la limpieza, puesto que las actitudes del adulto son siempre modelo para los niños.
  • Acostumbrarle a lavarse las manos antes y después de comer y después de ir al servicio.
  • Acostumbrarle a lavarse los dientes después de cada comida.
  • Asegurarse de que el niño lleve ropa y calzado cómodos, adecuados a la estación y que permitan la autonomía para quitarse y ponerse prendas.
  • Cerciorarse del cambio diario de ropa y siempre que sea necesario.
A los tres años, el niño o la niña…
  • Se inicia en el lavado de manos: se enjabona, se aclara y se seca con ayuda.
  • Colabora mientras lo bañan: se enjabona las partes más accesibles.
  • Se inicia en el uso del peine o el cepillo (con el pelo corto).
  • Se inicia en el uso del cepillo de dientes.
  • Usa pañuelo cuando tiene mocos, (recordándoselo).
  • Va al water y tira de la cadena, utilizando el papel higiénico con ayuda.
  • El control de esfínteres (pipí y caca), suele estar adquirido a los tres años.
  • Se pone prendas muy sencillas.
  • Se quita zapatos y calcetines.
  • Se abrocha y desabrocha botones grandes.
  • Maneja los cierres tipo “velcro”.
  • Lleva la ropa sucia al cesto de la ropa, (recordándoselo).
A los cuatro años, el niño o la niña…:
  • Se lava las manos: abre y cierra el grifo, se enjabona, se aclara y se seca, aunque necesitará supervisión y que se lo recordemos. 
  • Se baña; necesitará ayuda para la espalda, oreja y cabeza.
  • Se peina con algo de ayuda.
  • Se lava los dientes, (recordándoselo).
  • Usa pañuelo cuando lo necesita.
  • Va al water utilizando papel higiénico para limpiarse y tira de la cadena.
  • Se desviste solo/a.
  • Se abrocha y desabrocha todo tipo de botones.
  • Se viste solo/a.
  • Se pone y quita calcetines y zapatos, aunque  necesitará ayuda para los lazos.
A los 5 años:
  • No necesita ayuda para lavarse las manos, ni que se lo recuerden.
  • Se baña solo/a; necesitará ayuda para lavarse la cabeza.
  • Se lava los dientes sin que se lo recordemos y se peina solo/a, excepto si tiene pelo largo.
  • Lleva la ropa sucia al cesto de la ropa sin recordárselo.
Trabajar estos hábitos es educativo, porque permite al niño conocer mejor su cuerpo, coordinar movimientos, manipular objetos, descubrir vocabulario, etc.
Este proceso de aprendizaje y consolidación favorece el desarrollo de la personalidad y la adquisición de hábitos para vivir en sociedad.

¡¡¡¡¡ RECUERDA !!!

  • Todo esto debemos hacerlo de forma constante, porque las rutinas proporcionan al niño: orden, seguridad y confianza aunque de vez en cuando se rebele.
  • Es fundamental mantener una actitud comprensiva, tranquila, estimulante y constante.
  • Debemos intercambiar información con la maestra o maestro para que todos vayamos en la misma dirección.
  • Es imprescindible fortalecer estos hábitos con diferentes reforzadores. Los elogios y el ocio son fuertes refuerzos. Con ellos estimulamos la motivación, ya que realizan las tareas bien y a tiempo para conseguir el premio.
  • También es importante la supervisión si queremos que aprendan los buenos hábitos. Debemos contar con que son niños/as y adolescentes en los que, con frecuencia, interfiere la distracción, la hiperactividad y la impulsividad. El que hayan adquirido la rutina, no significa que no se les olvide alguna vez.
FUENTE:
Consejería de Educación, Ciencia y Tecnología. Dirección Provincial de Badajoz. Grupo de trabajo EATs - Curso 2003/04. C.P.R. Mérida

miércoles, 28 de marzo de 2012

LA UCLM ESTUDIA UN NOVEDOSO TRATAMIENTO PARA EL TDAH

EUROPA PRESS. 27.03.2012
Investigadores de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) estudian un novedoso tratamiento del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) con neurorretroalimentación y retroalimentación del movimiento.
Dirigido por el profesor Luis Garra, el grupo tiene su sede en la Facultad de Terapia Ocupacional, Logopedia y Enfermería de Talavera de la Reina y está integrado por los investigadores Dulce Romero, Antonio Segura, Lourdes Pulido, Begoña Polonio, Miguel Lázaro, Juan José Criado y Nieves Cedenilla.
La biorretroalimentación es una técnica basada en el autocontrol consciente que permite modificar conductas. Los tratamientos habituales enseñan al sujeto a tomar conciencia del problema y a cambiar el patrón de comportamiento, según ha informado la UCLM en nota de prensa.
La principal novedad que presenta este estudio es que pretende introducir otros componentes activos como la biorretroalimentación del movimiento que logra que el tratamiento sea más global y eficaz que la biorretroalimentación electroencefalográfica (BR-EEG) por sí sola.
El equipo de investigadores utiliza aparatos que detectan un patrón electroencefalográfico (EEG) asociado con la atención. El método consiste en colocar al sujeto unos electrodos que detectan su registro electroencefalográfico y que se le muestra al niño o la niña en una pantalla mediante caras o juegos y mediante esa presentación se le ayuda a tener el patrón EEG deseado.
Una vez que el sujeto conoce el patrón EEG que refleja su atención, éste, siempre que no tenga un fuerte deterioro cognitivo, aprende las pautas para modificarlo durante unas treinta sesiones de unos treinta minutos de duración.
Es un proceso diferente para cada paciente, que requiere más tiempo para unos individuos que para otros, y en el que la ayuda del terapeuta es muy importante a la hora de reforzar los logros y obviar los fracasos. El procedimiento de intervención puede incluir el entrenamiento a las personas que rodean al paciente de TDAH para que sigan las mismas pautas y no contrarresten los resultados alcanzados mediante este tratamiento.
La biorretroalimentación se puede aplicar a cualquier trastorno aunque en algunos casos otras técnicas psicológicas pueden resultar prioritarias.
FUENTE:

lunes, 19 de marzo de 2012

XIV CURSO INTERNACIONAL DE NEUROPEDIATRÍA Y NEUROPSICOLOGÍA INFANTIL

El TDAH afecta a uno de cada 20 niños en edad escolar.
Así se expuso en el XIV Curso Internacional de Neuropediatría y Neuropsicología Infantil, donde también se presentó el proyecto PANDAH, primer plan de acción multidisciplinar sobre TDAH.
Más de 300 especialistas del neurodesarrollo se dieron cita los días 8 y 9 de marzo en Valencia (Palacio de Congresos) en el XIV Curso Internacional de Actualización en Neuropediatría y Neuropsicología Infantil. El acto inaugural fue presidido por el Sr. Guillermo Ferrán, Director General de Ordenación y Asistencia Sanitaria.
Desde el año 1999, neuropediatras, pediatras, psicólogos, pedagogos, logopedas, psicopedagogos y terapeutas relacionados con el neurodesarrollo acuden a estas jornadas, organizadas por el Dr. Fernando Mulas, especialista en neurología y en pediatría quien dirige el Instituto Valenciano de Neurología Pediátrica (INVANEP), todo un referente de éxito interdisciplinar en el ámbito de la Neuropediatría y Neuropsicología. Además, este año el curso contó con un invitado de honor, el Prof. Stephen Faraone, Syracusa (USA), director del proyecto “Image” sobre la genética del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y todo un referente internacional en este trastorno.
“Nos complace enormemente contar con la participación del Dr. Faraone, una de las principales autoridades en el mundo de la genética de los trastornos psiquiátricos” ha comentado el Dr. Fernando Mulas. Faraone expuso en la conferencia inaugural los últimos avances en la comprensión de la etiología del TDAH, así como el proyecto internacional de investigación “Image” sobre la genética del TDAH, en el que participan desde Valencia el Dr. Mulas y la Dra. Ana Miranda como co-investigadores principales del único grupo español integrado en dicho proyecto.
El curso contó con 30 conferencias, que versaron sobre el neurodesarrollo y dificultades del aprendizaje, autismo, trastornos del lenguaje, y el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), el más frecuente de los trastornos del neurodesarrollo, ya que afecta a uno de cada 20 niños en edad escolar. El TDAH es también el trastorno que en mayor medida tiene asociados otra serie de problemas, como las dificultades del aprendizaje, que están presentes en el 60% de los niños con TDAH. Todas las conclusiones quedarán recogidas en el suplemento especial de Revista de Neurología.
La conferencia de clausura, a cargo del Dr. Faraone, se centró en la “deficiente autorregulación emocional en el TDAH”. Asimismo destacó la participación de los doctores Alberto Fernández-Jaén, quien profundizó en aspectos genéticos del TDAH, Esther Cardó, con una ponencia  acerca del ‘neurofeed-back’ y Juan Narbona, cuya conferencia versó sobre aspectos relacionados con el lenguaje en niños y adolescentes.
Proyecto PANDAH
Según las conclusiones del estudio el “Conocimiento de la población general sobre el TDAH”, a pesar de que el TDAH es una enfermedad que afecta al 5,3% de los niños, el 96% de las personas en España no saben responder qué es, de forma espontánea.
Este estudio se ha realizado dentro del marco del proyecto PANDAH, un plan de acción multidisciplinar, pionero en el campo del TDAH, puesto en marcha en 2011 con el objetivo de evaluar el impacto de este trastorno en la sociedad española, integrando la visión de los distintos agentes implicados (psiquiatras, psicólogos, pediatras, neurólogos y educadores) para proponer futuras acciones. De este modo, se podrá mejorar el abordaje de este trastorno y la atención a los pacientes y sus familias.
Un 70,2% de los encuestados indican que el TDAH afecta sólo a niños, y un 25% piensa que “el TDAH, es un problema relativamente leve que desaparece con la edad”, sin embargo, recientes estudios demuestran que aproximadamente un 70% de los afectados continúa sufriendo este trastorno y sus consecuencias en la edad adulta. Precisamente, una de las conferencias del curso, impartida por el Dr. Josep Antoni Ramos-Quiroga, trató sobre el diagnóstico y tratamiento del TDAH en el adulto.
La mitad de la población española desconoce que el TDAH es un trastorno de origen cerebral y de transmisión genética y una tercera parte cree que se debe a un ambiente familiar desorganizado. Sin embargo, comenta el Dr. Mulas “estudios como el proyecto Image demuestran que el 80% de los casos de TDAH tienen origen genético”.
La intervención psicológica fue nombrada en primer lugar como tratamiento adecuado para el TDAH, a pesar de que está demostrado en estudios científicos que el tratamiento más eficaz debe ser una combinación de medicación y apoyo psicoterapéutico al niño y a su familia.
Por otro lado, aunque una parte de la población española llega a considerar que este trastorno no produce ninguna limitación, sin embargo, la realidad revela que, en caso de no abordarlo, existen numerosos efectos negativos y complicaciones tanto a nivel sanitario (ansiedad, depresión, y otras comorbilidades que se agravan con el paso del tiempo) como educativo y social (fracaso escolar, problemas en el ambiente laboral, rupturas familiares, accidentes de tráfico o trastorno por uso de sustancias).
FUENTE:

miércoles, 14 de marzo de 2012

VALL D´HEBRON INICIA EL MAYOR ESTUDIO FARMACOGENÉTICO SOBRE TDAH

14-03-2012 / 13:20 h EFE
El Instituto de Investigación del Hospital Vall d'Hebron ha iniciado el estudio farmacogenético sobre el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) de mayor envergadura, tanto en España como a nivel internacional, cuyo objetivo es paliar este trastorno que se inicia en la infancia.
Así lo ha anunciado en un comunicado Laboratorios Rubió, que ha explicado que dicho estudio está dirigido por el doctor Josep Antoni Ramos-Quiroga, Coordinador del Programa Integral del Déficit de Atención al Adulto (PIDAA) del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona.
El estudio, cuyos resultados se presentarán en octubre de 2012, tiene como objetivo confirmar que la genética determina cómo se manifiesta la patología, cómo responde al tratamiento farmacológico y la predisposición a padecer otros trastornos.
Los resultados del análisis del ADN de 600 sujetos con TDAH y 600 sujetos control sin TDAH (screening realizado para confirmar ausencia de patología clínica), se cruzarán con datos clínicos de diagnóstico, comorbilidad, respuesta al tratamiento y efectos adversos de los pacientes con TDAH y con la ausencia de clínica de los sujetos control.
Según ha explicado el doctor Ramos-Quiroga, "los resultados del estudio aportarán información de valor para orientar los tratamientos de forma personalizada".
"Según la información del código genético de cada individuo, el médico podrá prescribir el fármaco y la dosis más adecuada para cada paciente", ha añadido Ramos-Quiroga, que ha apuntado que "la información genética permitirá desarrollar programas de prevención en el caso de aquellas personas que manifiesten predisposición a padecer otros trastornos, como los de conducta o por abuso de sustancias".
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad afecta en España a entre el 5 y el 7 % de los menores, aunque más de la mitad de los casos tarda un año o más en ser diagnosticado desde que aparecen los primeros síntomas y sólo al 15 % se le diagnostica en menos de seis meses, según se puso de manifiesto durante el XIII Curso Internacional de actualización en Neuropediatría y Neuropsicología Infantil que se celebró en Valencia hace un año.
FUENTE:
http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1123244

domingo, 11 de marzo de 2012

DIFICULTADES PARA RELACIONARSE


DE QUÉ ESTAMOS HABLANDO
No referimos a niños que les cuesta relacionarse, hacer y mantener amigos.
También a niños que suelen rehuir de la relación con otros niños y prefieren estar solos.
CONSEJOS
  • Se aconseja NO etiquetar al niño, con frases como “es muy tímido”, “le encanta estar solo”... Las etiquetas suelen reforzar que el niño se siga comportando así.
  • Tampoco es conveniente presionarle demasiado o forzarle para que se relacione.
  • Hay niños que son más independientes y autónomos que muestran menos necesidad de relacionarse con otros niños. Eso es normal dentro de unos límites.
RELACIONARLE CON OTROS NIÑOS
  • Llevarle al parque, acudir a los cumpleaños, a fiestas familiares donde pueda haber niños de su edad...
  • Aprovechar todas las ocasiones en las pueda estar en contacto con otros niños.
  • Participar en actividades extraescolares de grupo, por ejemplo, los deportes.
  • Si el niño muestra un cierto apego a algún compañero de clase, favorecer encuentros con su familia para que se relacione.
  • Invitar a niños a casa con los que pueda ser más fácil establecer una relación de amistad.
ENSEÑARLE HABILIDADES DE RELACIÓN
  • Se trata de enseñarles habilidades básicas de relación con los demás y ensayarlas con él.
  • Enseñar habilidades de conversación:
    • Cómo saludar.
    • Qué preguntas hacer para iniciar una conversación.
    • Qué preguntas hacer para que los demás sientan que se interesa por ellos.
    • Hacer cumplidos.
    • Hacer preguntas para proponer actividades y juegos.
ADEMÁS…
  • Ponerlo a practicar.
  • Elogiar y reconocer los intentos de relación.
  • Dar ejemplo de habilidades de relación con los demás.
  • Ayudarle a comprender que la amistad es una cuestión difícil y que, a veces, los demás no quieren ser amigos o no corresponden a nuestros intentos.
Si después de un tiempo prudencial y después de adoptar las medidas descritas, el niño evita o rehúye las relaciones con otros niños, sería conveniente consultar a un especialista.
FUENTE:
Elaborado por JESÚS JARQUE