TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

martes, 12 de mayo de 2015

TDAH en adultos. ORGANIZARSE Y PRIORIZAR



CÓMO EVITAR ESTAR SATURADO DE TRABAJO

Si te involucras en muchos proyectos o si se te acumulan las tareas, seguro que estarás saturado de trabajo, sin tiempo para nada. Analicemos las razones que te llevan a ese estado y qué puedes hacer para evitarlo.

Consejos para no estar desbordado de trabajo

¿Te sientes desbordado? ¿Saturado de obligaciones y compromisos, sin tiempo y a punto de estallar? Si te sientes exactamente así y no sabes cómo evitarlo o, peor, piensas que hoy en día es lo normal y hay que aguantarse, es muy importante que conozcas las cuatro razones por las que estás así y las seis soluciones que te ofrezco.
Lo primero que tienes que saber es que no tienes por qué estar desbordado, que puedes cambiar las cosas y, para ello, el primer paso es averiguar qué es lo que te ha llevado a esa situación.

Razones que te llevan a estar saturado en el trabajo

En general, se debe a una o varias de estas cuatro razones:
  • No sabes decir no ni poner límites ni a personas ni a proyectos.
  • Subestimas el tiempo (y energía) que te va a llevar un proyecto o compromiso.
  • Estás haciendo demasiadas cosas diferentes a la vez.
  • Te exiges demasiado, quieres hacerlo todo tú.

¿Te suenan? ¿Cuál es la más problemática para ti?

Eso es lo primero que tienes que saber, cuál es la causa de que estés saturado de trabajo y a punto de estallar. Puede ser que tengas un poquito de cada una pero, ¿hay alguna que te afecte especialmente?
A mi, por ejemplo, el estar involucrada o tener que preocuparme de muchas cosas distintas a la vez me supone bastante estrés, y lo tengo muy en cuenta a la hora de aceptar nuevas propuestas.

El segundo punto importante es que te des cuenta de que todo esto ha sido y es elección tuya. Tú eliges cuáles son tus prioridades, lo que haces o no haces, a quién le dices que sí y a quién le dices que no. No pienses que es algo que te ha pasado, tú mismo te has llevado a este estado. Es importante que lo tengas en cuenta. ¿Lo bueno? Que si tú te has metido en este problema, también podrás salir de él.

Qué hacer para no estar saturado de trabajo
  • Aprende a decir no y a poner límites. Ya he escrito varias veces sobre la importancia de decir no, fundamental para tener una vida más relajada y sentirte satisfecha con lo que haces. Yo tengo la suerte de saber decir que no con facilidad (demasiado a veces), pero sé que para muchos es muy difícil.
  • Planifica las cosas con más tiempo. Siempre considera más tiempo del que crees que necesitarás, así no llegarás agobiado. Esto se aplica tanto a objetivos que te plantees como a fechas límite para proyectos o trabajos, o a citas que tengas programadas. Añade más tiempo del que crees que te va a llevar y notarás una gran diferencia en tus niveles de estrés.
  • Determina el número de actividades que puedes hacer. Todos tenemos un límite, analiza lo que haces y piensa si sigues siendo productivo y eficaz cuando estás involucrado en diez proyectos, o en cinco o en dos. Todos somos diferentes, tú puedes preferir trabajar solamente en una cosa y cuando acabes empezar otra, o llevar dos o tres a la vez. Lo que funcione para ti, pero que funcione.
  • Delega para no estar saturado. Dejemos esto claro de una vez, no puedes ni tienes por qué hacerlo todo tú mismo. Es hora de definir qué es lo importante para ti y qué es lo que realmente sólo tú puedes hacer, y lo demás delégalo.
  • Evita el agobio estableciendo prioridades. Es hora también de determinar qué es lo verdaderamente importante para ti, para que saques tiempo para eso. No hay tiempo para todo, al menos no para todo a la vez, así que tienes que conocer muy bien tus prioridades. ¿A qué personas quieres de verdad dedicarles tu tiempo? ¿Qué proyectos son los que tienes que acabar primero? ¿Qué puedes posponer? Y no me digas que no puedes posponer nada, porque si sigues así lo único que harás será empeorar la situación. Así que vuelve a pensar, si no te quedara más remedio, ¿qué podrías posponer?. Acepta que no te queda más remedio, si de verdad quieres cambiar ese estado de estar al límite.
  • Agrupa tareas similares. Programa tu agenda de forma que si tienes que hacer llamadas sean todas el mismo día, o si tienes que salir para algo que sea todo a la vez. Así estarás más centrado, ya que hacer cosas muy diferentes puede hacer que pierdas energía y te desconcentres con facilidad.
Salir de ese estado de agobio y saturación depende única y exclusivamente de ti. Recuerda que es tu vida y tú decides a qué y a quién quieres dedicarle tu tiempo.

FUENTE:
Aida Baida Gil

CÓMO PRIORIZAR: PRIMERO ¿LO URGENTE O LO IMPORTANTE?

A la hora de priorizar, es muy importante determinar qué se considera urgente y qué importante. Si somos capaces de diferenciarlo, nuestro tiempo va a ser mejor aprovechado.
En la imagen inferior os dejamos el gráfico con el que tomamos las decisiones de priorización en nuestra web. Se puede observar qué hacer en cada una de las situaciones posibles.


Urgente Vs Importante ¿Qué hacer primero?

El presidente estadounidense Eisenhower dijo que las decisiones más urgentes rara vez son las más importantes.
Los manuales dicen que lo primero que tenemos que hacer es lo urgente porque tenemos menos tiempo que para hacer algo que sea importante.
Lo primero que debemos de hacer para gestionar correctamente el tiempo es desglosar la tarea en una de los cuatro posibles escenarios para luego proceder.

Hay cuatro posibles escenarios

Urgente e Importante

En este caso, la tarea hay que hacerla de inmediato. No esperes más a realizarlo. No tengas pereza, porque cuanto más tiempo tardes en realizarla, más quebraderos de cabeza tendrás.

Importante, pero No Urgente

Nos encontramos ante el caso de que la tarea sea importante, pero no urgente. La recomendación es programarlo para un momento determinado del día. Después de las tardes Urgentes pero No importantes.

Urgente, pero No importante

En este caso, siempre que sea posible, tienes que delegar la tarea a alguien. Si no es posible, prográmala para que esté inmediatamente después de las tareas urgentes e importantes.

Ni importante, ni Urgente

En este caso, olvídate de la tarea. No tiene que hacerte perder ni un solo minuto. Hay que aprovechar el tiempo al máximo y esta tarea no te va a proporcionar ningún beneficio (a no ser que sea para algún familiar o amigo).
Pinchar aquí para descargar gráfico

Recomendación

Otro método para organizar mejor el tiempo es hacer una lista con todo lo que uno quiere hacer un día determinado, basándonos en el método anterior. Se clasifican las tareas y se empieza con la primera de la lista. No se pasa a la siguiente hasta que no se ha terminado la anterior. Cuando la terminamos, la tachamos y seguimos con la siguiente.
Más vale tarde que nunca, pero es mejor que nunca sea tarde.

FUENTE:



CONSEJOS PARA SER MÁS EFICIENTES EN EL TRABAJO

La empresa actual nos demanda que seamos "multitarea", sin embargo, esto acaba convirtiéndose en una interminable cadena de interrupciones que nos lleva a una gran pérdida de tiempo, con el consiguiente estrés. Podremos mejorar esto con mayor eficiencia en el trabajo organizando la documentación mediante carpetas. 

Aquí van más consejos:

Haz una sola cosa a la vez

Claro que las prioridades pueden cambiar en cualquier momento. Ahí es donde entra tu flexibilidad, y esa "sola cosa" tiene que cambiar. Recoge la documentación que tenías sobre la mesa, métela en una subcarpeta (las hay de diferentes colores para distinguirlas), rotúlala con un postit y déjala en una esquina de tu mesa.
Saca la documentación de la nueva tarea que ahora es más urgente y ponte con ella "a piñón". Si estás trabajando con documentos de Windows o Mac, harás lo mismo: crear una carpeta para el tema con el que estabas, archivar en ella los documentos, apuntar en el bloc de notas o documento de Word las páginas Web con las que estabas trabajando y salvarlo dentro de la carpeta, creando una nueva para la siguiente tarea. Esto te ayudará en tu organización del trabajo.

Ser flexible te dará eficiencia

La eficiencia está basada en la flexibilidad con la que cambias de tema, y no en que tengas siete temas sobre la mesa con el consiguiente revoltijo de documentación. Tendrás que ir combinando los temas para que ninguno se quede sin empezar, pero la eficiencia real está en saber priorizar.

Para priorizar con eficiencia, hay tres cosas que debes tener en cuenta:
  • Qué tareas son más importantes
  • Qué tareas son más urgentes
  • Qué tareas hay con más probabilidades de que te pidan que reportes, ya sea el cliente o tu propia empresa
  • Organiza el trabajo al terminar tu jornada

Organiza el trabajo a diario 

Organiza el trabajo diario dedicando 10 minutos al finalizar tu jornada. Así podrás dejar bien archivadas las tareas en carpetas y decidir por dónde empezar al día siguiente. Dedica otros cinco minutos al comenzar la nueva jornada para tener también en cuenta las nuevas tareas que surjan a primera hora.
Ganarás mucho tiempo cada día al no desperdiciarlo en tratar de "encontrarte" entre tu maraña de papeles, pestañas abiertas de páginas Web y prioridades confusas por no usar carpetas.

Te recomendamos seguir estos consejos sobre tu documentación para eliminar el desorden físico y mental, y para conseguir mayor eficiencia en la organización del trabajo. Y no olvides utilizar carpetas y subcarpetas para organizar bien tus tareas.

FUENTES:
Marta Morón.

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