TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

Mostrando entradas con la etiqueta Strattera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Strattera. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de diciembre de 2011

LOS FÁRMACOS PARA EL TDAH NO ELEVAN EL RIESGO CARDÍACO DEL PACIENTE ADULTO

12.12.11 | 18:12h. Reuters/EP | CHICAGO
Los fármacos para tratar el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) no aumentan el riesgo de sufrir ataques al corazón, ictus o muerte súbita. Así lo ha demostrado un estudio del Kaiser Permanente Northern California, en Estados Unidos, que se publica en "Journal of the American Medical Association".
Los resultados de este trabajo, que despeja las dudas sobre el uso de estos fármacos para el TDAH, son similares a los logrados en otra investigación sobre adolescentes, que tampoco encontró que estos medicamentos aumentaran este riesgo.
Las personas con TDAH son inquietas, impulsivas y se distraen con facilidad. Para esta enfermedad no hay cura, pero sus síntomas pueden mantenerse bajo control utilizando una combinación de terapia conductual y fármacos estimulantes.
Estos medicamentos pueden aumentar la presión sanguínea y el ritmo cardíaco. Existen varios informes, incluido uno sobre niños, que señalan que podrían aumentar el riesgo de ataques al corazón, ictus y de paradas cardíacas repentinas.
En Estados Unidos, unos 2,7 millones de niños y más de 1,5 millones de adultos han recibido fármacos para el TDAH, como el 'Ritalin' de Novartis, (conocido en España como "Rubifén"), el 'Concerta' de Johnson & Johnson o el 'Strattera', de Eli Lilly.
Según Laurel Habel, Kaiser Permanente Northern California, "existía una preocupación sobre la seguridad cardiovascular de estos fármacos".
Por eso su equipo utilizó los registros médicos electrónicos de más de 440.000 adultos entre los 25 y los 64 años. De ellos, más de 150.000 habían recibido medicamentos para el TDAH. El fármaco más utilizado en este estudio fue 'Ritalin' (metilfenidato) y 'Adderall' (anfetamina).
Los científicos querían saber si los pacientes que tomaban fármacos contra el TDAH presentaban mayores tasas de ataque al corazón, muerte cardíaca prematura e ictus que aquellos que no tomaban estos fármacos.
Entre los usuarios, observaron también si el riesgo de sufrir un ataque al corazón era mayor cuando tomaban el medicamento o tras haber dejado de consumirlo.
"No vimos ninguna evidencia de que estos medicamentos aumentasen el riesgo de ninguno de estos eventos", ha señalado Habel.
Entre los pacientes de este estudio que habían tomado alguna vez fármacos contra el TDAH, las tasas de problemas cardíacos eran casi las mismas mientras consumían estos medicamentos y un año después de dejar de tomarlas.
Aunque este estudio no puede descartar por completo un mayor riesgo de problemas cardíacos en jóvenes y adultos de mediana edad, proporciona tranquilidad, dice Habel. "Pensamos que nuestros resultados sugieren que estos fármacos no aumentan de forma considerable el riesgo de eventos cardiovasculares", concluye.
FUENTE:

miércoles, 7 de diciembre de 2011

ATOMOXETINA (STRATTERA®) Y AUMENTO DE LA PRESIÓN ARTERIAL Y FRECUENCIA CARDÍACA: NUEVAS RECOMENDACIONES

Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios AEMPS

La revisión de los datos procedentes de ensayos clínicos ha mostrado que atomoxetina puede producir cambios clínicamente importantes en la presión arterial y en la frecuencia cardíaca.
Atomoxetina está contraindicado en pacientes con enfermedad cardiovascular o cerebrovascular graves.
Antes de iniciar el tratamiento debe evaluarse la presencia o antecedentes de patología cardiaca.
Se debe llevar a cabo una monitorización de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca durante el tratamiento.
Fecha de publicación: 5 de diciembre de 2011
Atomoxetina (Strattera®) está indicado en el tratamiento del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en niños a partir de los 6 años y adolescentes, como parte de un programa completo de tratamiento. El tratamiento se debe iniciar por un especialista en el tratamiento del TDAH.
Un análisis reciente de los datos combinados de ensayos clínicos controlados y no controlados con atomoxetina en niños y adultos, indicó que la mayoría de los pacientes tratados con atomoxetina experimentan un modesto incremento de la presión arterial (incremento medio inferior a 5 mm Hg) y de la frecuencia cardíaca (incremento medio inferior a 10 lpm), tal y como se recoge en la ficha técnica de Strattera®.
Sin embargo, en esta revisión se observó que una proporción de pacientes tratados con atomoxetina (aproximadamente 6-12% de niños y adultos) experimentaron cambios clínicamente relevantes en la frecuencia cardiaca (20 lpm o más) o en la presión arterial (15-20 mm Hg o más).
Adicionalmente, en un número reducido (15-32%) de los pacientes que experimentaron cambios clínicamente relevantes en la presión arterial y frecuencia cardiaca, éstos se mantuvieron en el tiempo o progresaron.
No es posible identificar factores de riesgo o grupos específicos de pacientes de especial riesgo, por lo que se considera necesario una evaluación clínica y cardiovascular antes y durante el tratamiento con atomoxetina, especialmente en aquellos pacientes que pueden ser susceptibles de un empeoramiento de su situación clínica por este motivo. En el caso de que antes del inicio o durante el tratamiento se identificasen antecedentes o la aparición de enfermedad cardiovascular, se debe llevar a cabo una valoración por un cardiólogo.
Asimismo, el uso de atomoxetina se ha contraindicado en pacientes con enfermedad cardiovascular o cerebrovascular grave (para una información más detallada, consultar la ficha técnica actualizada de Strattera®).
Tomando como base estas conclusiones, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), establece las siguientes recomendaciones para los profesionales sanitarios:
  • El uso de atomoxetina está contraindicado en pacientes con trastornos cardiovasculares o cerebrovasculares graves en los que se puede esperar un deterioro con un incremento en la presión arterial o en la frecuencia cardiaca clínicamente importante.
  • En aquellos pacientes en los que se esté considerando el tratamiento, se recomienda realizar un minucioso examen físico e historia clínica para evaluar la presencia de enfermedad cardíaca.
  • Atomoxetina debe utilizarse con precaución en pacientes que pudiesen empeorar por un aumento de la presión arterial o de la frecuencia cardiaca, tales como pacientes con hipertensión, taquicardia, o enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares.
  • La frecuencia cardíaca y la presión arterial se deben medir y registrar en todos los pacientes antes de que comiencen el tratamiento con atomoxetina, así como después de cada ajuste de dosis y al menos cada 6 meses durante el tratamiento. Si el paciente desarrolla síntomas que sugieran un trastorno cardiaco durante el tratamiento, debe ser remitido a un cardiólogo para una evaluación inmediata.
La ficha técnica y prospecto de Strattera® han sido convenientemente actualizados, pudiéndose consultar en la web de la AEMPS (www.aemps.gob.es, sección CIMA).
Finalmente, se recuerda la importancia de notificar todas las sospechas de reacciones adversas al Centro Autonómico de Farmacovigilancia correspondiente.
FUENTE: