TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

Mostrando entradas con la etiqueta importante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta importante. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de mayo de 2015

TDAH en adultos. ORGANIZARSE Y PRIORIZAR



CÓMO EVITAR ESTAR SATURADO DE TRABAJO

Si te involucras en muchos proyectos o si se te acumulan las tareas, seguro que estarás saturado de trabajo, sin tiempo para nada. Analicemos las razones que te llevan a ese estado y qué puedes hacer para evitarlo.

Consejos para no estar desbordado de trabajo

¿Te sientes desbordado? ¿Saturado de obligaciones y compromisos, sin tiempo y a punto de estallar? Si te sientes exactamente así y no sabes cómo evitarlo o, peor, piensas que hoy en día es lo normal y hay que aguantarse, es muy importante que conozcas las cuatro razones por las que estás así y las seis soluciones que te ofrezco.
Lo primero que tienes que saber es que no tienes por qué estar desbordado, que puedes cambiar las cosas y, para ello, el primer paso es averiguar qué es lo que te ha llevado a esa situación.

Razones que te llevan a estar saturado en el trabajo

En general, se debe a una o varias de estas cuatro razones:
  • No sabes decir no ni poner límites ni a personas ni a proyectos.
  • Subestimas el tiempo (y energía) que te va a llevar un proyecto o compromiso.
  • Estás haciendo demasiadas cosas diferentes a la vez.
  • Te exiges demasiado, quieres hacerlo todo tú.

¿Te suenan? ¿Cuál es la más problemática para ti?

Eso es lo primero que tienes que saber, cuál es la causa de que estés saturado de trabajo y a punto de estallar. Puede ser que tengas un poquito de cada una pero, ¿hay alguna que te afecte especialmente?
A mi, por ejemplo, el estar involucrada o tener que preocuparme de muchas cosas distintas a la vez me supone bastante estrés, y lo tengo muy en cuenta a la hora de aceptar nuevas propuestas.

El segundo punto importante es que te des cuenta de que todo esto ha sido y es elección tuya. Tú eliges cuáles son tus prioridades, lo que haces o no haces, a quién le dices que sí y a quién le dices que no. No pienses que es algo que te ha pasado, tú mismo te has llevado a este estado. Es importante que lo tengas en cuenta. ¿Lo bueno? Que si tú te has metido en este problema, también podrás salir de él.

Qué hacer para no estar saturado de trabajo
  • Aprende a decir no y a poner límites. Ya he escrito varias veces sobre la importancia de decir no, fundamental para tener una vida más relajada y sentirte satisfecha con lo que haces. Yo tengo la suerte de saber decir que no con facilidad (demasiado a veces), pero sé que para muchos es muy difícil.
  • Planifica las cosas con más tiempo. Siempre considera más tiempo del que crees que necesitarás, así no llegarás agobiado. Esto se aplica tanto a objetivos que te plantees como a fechas límite para proyectos o trabajos, o a citas que tengas programadas. Añade más tiempo del que crees que te va a llevar y notarás una gran diferencia en tus niveles de estrés.
  • Determina el número de actividades que puedes hacer. Todos tenemos un límite, analiza lo que haces y piensa si sigues siendo productivo y eficaz cuando estás involucrado en diez proyectos, o en cinco o en dos. Todos somos diferentes, tú puedes preferir trabajar solamente en una cosa y cuando acabes empezar otra, o llevar dos o tres a la vez. Lo que funcione para ti, pero que funcione.
  • Delega para no estar saturado. Dejemos esto claro de una vez, no puedes ni tienes por qué hacerlo todo tú mismo. Es hora de definir qué es lo importante para ti y qué es lo que realmente sólo tú puedes hacer, y lo demás delégalo.
  • Evita el agobio estableciendo prioridades. Es hora también de determinar qué es lo verdaderamente importante para ti, para que saques tiempo para eso. No hay tiempo para todo, al menos no para todo a la vez, así que tienes que conocer muy bien tus prioridades. ¿A qué personas quieres de verdad dedicarles tu tiempo? ¿Qué proyectos son los que tienes que acabar primero? ¿Qué puedes posponer? Y no me digas que no puedes posponer nada, porque si sigues así lo único que harás será empeorar la situación. Así que vuelve a pensar, si no te quedara más remedio, ¿qué podrías posponer?. Acepta que no te queda más remedio, si de verdad quieres cambiar ese estado de estar al límite.
  • Agrupa tareas similares. Programa tu agenda de forma que si tienes que hacer llamadas sean todas el mismo día, o si tienes que salir para algo que sea todo a la vez. Así estarás más centrado, ya que hacer cosas muy diferentes puede hacer que pierdas energía y te desconcentres con facilidad.
Salir de ese estado de agobio y saturación depende única y exclusivamente de ti. Recuerda que es tu vida y tú decides a qué y a quién quieres dedicarle tu tiempo.

FUENTE:
Aida Baida Gil

CÓMO PRIORIZAR: PRIMERO ¿LO URGENTE O LO IMPORTANTE?

A la hora de priorizar, es muy importante determinar qué se considera urgente y qué importante. Si somos capaces de diferenciarlo, nuestro tiempo va a ser mejor aprovechado.
En la imagen inferior os dejamos el gráfico con el que tomamos las decisiones de priorización en nuestra web. Se puede observar qué hacer en cada una de las situaciones posibles.


Urgente Vs Importante ¿Qué hacer primero?

El presidente estadounidense Eisenhower dijo que las decisiones más urgentes rara vez son las más importantes.
Los manuales dicen que lo primero que tenemos que hacer es lo urgente porque tenemos menos tiempo que para hacer algo que sea importante.
Lo primero que debemos de hacer para gestionar correctamente el tiempo es desglosar la tarea en una de los cuatro posibles escenarios para luego proceder.

Hay cuatro posibles escenarios

Urgente e Importante

En este caso, la tarea hay que hacerla de inmediato. No esperes más a realizarlo. No tengas pereza, porque cuanto más tiempo tardes en realizarla, más quebraderos de cabeza tendrás.

Importante, pero No Urgente

Nos encontramos ante el caso de que la tarea sea importante, pero no urgente. La recomendación es programarlo para un momento determinado del día. Después de las tardes Urgentes pero No importantes.

Urgente, pero No importante

En este caso, siempre que sea posible, tienes que delegar la tarea a alguien. Si no es posible, prográmala para que esté inmediatamente después de las tareas urgentes e importantes.

Ni importante, ni Urgente

En este caso, olvídate de la tarea. No tiene que hacerte perder ni un solo minuto. Hay que aprovechar el tiempo al máximo y esta tarea no te va a proporcionar ningún beneficio (a no ser que sea para algún familiar o amigo).
Pinchar aquí para descargar gráfico

Recomendación

Otro método para organizar mejor el tiempo es hacer una lista con todo lo que uno quiere hacer un día determinado, basándonos en el método anterior. Se clasifican las tareas y se empieza con la primera de la lista. No se pasa a la siguiente hasta que no se ha terminado la anterior. Cuando la terminamos, la tachamos y seguimos con la siguiente.
Más vale tarde que nunca, pero es mejor que nunca sea tarde.

FUENTE:



CONSEJOS PARA SER MÁS EFICIENTES EN EL TRABAJO

La empresa actual nos demanda que seamos "multitarea", sin embargo, esto acaba convirtiéndose en una interminable cadena de interrupciones que nos lleva a una gran pérdida de tiempo, con el consiguiente estrés. Podremos mejorar esto con mayor eficiencia en el trabajo organizando la documentación mediante carpetas. 

Aquí van más consejos:

Haz una sola cosa a la vez

Claro que las prioridades pueden cambiar en cualquier momento. Ahí es donde entra tu flexibilidad, y esa "sola cosa" tiene que cambiar. Recoge la documentación que tenías sobre la mesa, métela en una subcarpeta (las hay de diferentes colores para distinguirlas), rotúlala con un postit y déjala en una esquina de tu mesa.
Saca la documentación de la nueva tarea que ahora es más urgente y ponte con ella "a piñón". Si estás trabajando con documentos de Windows o Mac, harás lo mismo: crear una carpeta para el tema con el que estabas, archivar en ella los documentos, apuntar en el bloc de notas o documento de Word las páginas Web con las que estabas trabajando y salvarlo dentro de la carpeta, creando una nueva para la siguiente tarea. Esto te ayudará en tu organización del trabajo.

Ser flexible te dará eficiencia

La eficiencia está basada en la flexibilidad con la que cambias de tema, y no en que tengas siete temas sobre la mesa con el consiguiente revoltijo de documentación. Tendrás que ir combinando los temas para que ninguno se quede sin empezar, pero la eficiencia real está en saber priorizar.

Para priorizar con eficiencia, hay tres cosas que debes tener en cuenta:
  • Qué tareas son más importantes
  • Qué tareas son más urgentes
  • Qué tareas hay con más probabilidades de que te pidan que reportes, ya sea el cliente o tu propia empresa
  • Organiza el trabajo al terminar tu jornada

Organiza el trabajo a diario 

Organiza el trabajo diario dedicando 10 minutos al finalizar tu jornada. Así podrás dejar bien archivadas las tareas en carpetas y decidir por dónde empezar al día siguiente. Dedica otros cinco minutos al comenzar la nueva jornada para tener también en cuenta las nuevas tareas que surjan a primera hora.
Ganarás mucho tiempo cada día al no desperdiciarlo en tratar de "encontrarte" entre tu maraña de papeles, pestañas abiertas de páginas Web y prioridades confusas por no usar carpetas.

Te recomendamos seguir estos consejos sobre tu documentación para eliminar el desorden físico y mental, y para conseguir mayor eficiencia en la organización del trabajo. Y no olvides utilizar carpetas y subcarpetas para organizar bien tus tareas.

FUENTES:
Marta Morón.

viernes, 24 de mayo de 2013

TDAH: EL SISTEMA NEUROLÓGICO BASADO EN INTERESES

Por una parte, encontramos que la mayoría de las personas están equipadas neurológicamente para detectar lo que es prioritario e importante en la actividad diaria, y para obtener por sí mismas la motivación suficiente que les mueva a conseguirlo, aún cuando no les interese.
Y por otra parte, está el resto de personas que tiene déficit de atención…

El TDAH es una condición confusa, contradictoria, incoherente y frustrante, y resulta abrumador convivir con este trastorno a diario.
Los criterios diagnósticos que se han utilizado durante los últimos 40 años dejan a muchas personas cuestionándose si realmente tienen la enfermedad o no, dada la sutil frontera que separa lo que es y lo que no es TDAH. El diagnóstico incluye una larga lista de síntomas que deben cumplirse. El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM IV-TR) cuenta con 18 criterios, pero podemos confeccionar otro listado que  incluirá hasta casi otro centenar de síntomas originados por el déficit en las funciones ejecutivas en este trastorno.
Los profesionales continúan investigando para establecer una definición del TDAH y sus deficiencias, que marque claramente los límites que separan lo que es TDAH de lo que no lo es, que explique el origen de las dificultades que este trastorno genera, y que ofrezca orientación sobre lo que debe hacerse al respecto.
Si nos remitimos a los expertos, es decir, a los cientos de personas diagnosticadas y sus familias, y buscamos la característica que diferencia a las personas con déficit de atención de las que no lo tienen, la encontraremos en el sistema nervioso.
El sistema nervioso del paciente con TDAH es una creación única y especial, que regula la atención y las emociones de manera diferente a como lo haría el sistema nervioso de aquellos que no lo padecen.

LA ZONA TDAH: LA HIPERFOCALIZACIÓN Y EL ÉXITO
Casi ninguno de los pacientes se identifica con el término “Trastorno por déficit de atención e hiperactividad”, porque describe aspectos totalmente opuestos a lo que ellos viven en el día a día y, aunque se le denomine trastorno, también tiene aspectos positivos, como veremos a continuación.
El TDAH no es consecuencia de un sistema nervioso dañado o defectuoso. Se trata de un sistema nervioso que funciona bien, aunque con un conjunto de reglas propio y peculiar.
Sin embargo, a pesar de que estas deficiencias se asocia con frecuencia a problemas de aprendizaje, muchas personas con esta condición, si bien no todas, tienen un coeficiente intelectual alto o incluso que puede ser superior a la media. Y también lo utilizan de manera diferente al resto ya que, en muchas ocasiones, son capaces de hacer frente a los problemas de una manera diferente, visualizando soluciones que nadie más es capaz de ver.
Aunque se les denomina “hiperactivos”, la gran mayoría de los adultos con TDAH no muestran ya abiertamente signos de hiperactividad, sino que son hiperactivos internamente.
Las personas con este trastorno no tienen un déficit de atención. Prestan mucha atención a todo y tienen cuatro o cinco cosas a la vez en su mente. La característica distintiva del sistema nervioso con TDAH no es el déficit de atención, sino una atención inconsistente.
Las personas con trastorno por déficit de atención saben que pueden “hiperfocalizarse”, por lo menos, cuatro o cinco veces al día, es decir, pueden dirigir su atención a un pensamiento o centrarse en una actividad, con tanta intensidad que se aíslan del entorno. Cuando están en este estado, saben que no tienen dificultades, y que los déficits en la función ejecutiva que puedan tener habitualmente desaparecen. 
Saben que son inteligentes y brillantes, pero no están seguros de que sus habilidades se activen cuando las necesitan. El rasgo que define al TDAH es que los síntomas y las dificultades van y vienen a lo largo del día, y esto hace que sea desconcertante y frustrante. No obstante, como decimos, estas personas pueden hiperfocalizarse cuando realizan algo que realmente les interesa. Hablamos entonces de un sistema nervioso basado en intereses, y los amigos y familiares juzgan estos comportamientos de egoístas,  Cuando se les echa en cara que  "sólo hacen bien las cosas que les gusta", estamos describiendo la esencia del sistema nervioso con TDAH.
Los afectados por esta condición también pueden entrar en un estado de hiperfocalización cuando la tarea a realizar les supone un reto, pues les sitúa en un entorno competitivo en el que son desafiados por la propia tarea. Las actividades novedosas también atraen su atención, si bien, la novedad desaparece al poco tiempo y la actividad vuelve a tornarse aburrida y monótona instantáneamente.
Otro aspecto a resaltar es que las personas con un sistema nervioso TDAH activan sus habilidades y se ponen en marcha cuando las tareas adquieren un carácter realmente urgente. Y esta es otra de las características: la procrastinación, es decir, postergan sistemáticamente aquellas actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras irrelevantes, pero más agradables, y realizando aquellas que rehuyen sólo en el último momento, cuando ya no queda más remedio que realizarlas. El sistema neurológico TDAH pospone todo aquello que es monótono, aburrido y falto de interés.
Puede afirmarse que las personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad quieren hacer su trabajo, pero no pueden comenzar hasta que la tarea no se vuelve interesante, novedosa, desafiante o urgente.


EL SISTEMA NERVIOSO TDAH versus NEUROTÍPICO
Al 90 por ciento de las personas sin TDAH se las conoce en inglés como "neurotypical", lo que no significa “ser normal” o “mejor”, sino que simplemente su neurología es aceptada y aprobada por todo el mundo. Para las personas con un sistema nervioso “neurotypical”, es decir, sin TDAH, que las actividades o tareas sean lo suficientemente interesantes, novedosas o urgentes son criterios útiles pero no requisitos necesarios previos para que se pongan en marcha y las realicen.
Las personas “neurotypical” utilizan tres factores para decidir qué actividad o tarea hacer, cómo empezar a trabajar en ella, y cómo persistir en su realización hasta lograr terminarla. Estos criterios son:
  • El concepto de importancia: ellos mismos encuentran que la tarea es importante y que deben terminarla.
  • El concepto de importancia secundaria: están motivados por el hecho de que sus padres, profesor, jefe, o alguien de su respeto piensa que la tarea es importante y que debe realizarse.
  • El concepto de recompensa por hacer una tarea y las consecuencias-castigos por no hacerla.
Una persona con un sistema nervioso TDAH nunca utilizará los criterios de importancia o de recompensa para automotivarse. Ellos saben lo que es importante y, desde luego, prefieren las recompensas a los castigos. Pero no saben detectar las recompensas por sí mismos, y necesitan que otros se las muestren. 

Así pues, para ellos, las cosas que motivan al resto del mundo a actuar no son más que criterios fastidiosos, y la imposibilidad de utilizar la importancia y la recompensa para automotivarse tiene un impacto crónico en la vida de las personas con TDAH. Esta teoría explica por qué ninguna de las terapias cognitivas y conductuales utilizadas para controlar los síntomas del trastorno tienen un beneficio duradero. Entonces, ¿cómo eligen las personas diagnosticadas entre varias opciones si no pueden utilizar estos criterios para ponerse en marcha?, ¿Cómo toman las decisiones importantes?
Los investigadores consideran que el TDAH es el resultado de un sistema nervioso defectuoso o deficitario. Sin embargo, otro punto de vista es ver al TDAH como fruto de un sistema nervioso que funciona perfectamente bien, aunque regido por su propio conjunto de reglas. Pero, por desgracia, esas reglas no son las que rigen el mundo neurotypical. Por eso:
  • El TDAH no encaja en el sistema escolar, que se basa en la repetición de lo que otra persona piensa que es importante y relevante.
  • El TDAH no prospera en el trabajo estándar, en el que se paga a la gente para trabajar en lo que otra persona (es decir, el jefe) piensa que es importante de acuerdo a criterios neurotípicos, por lo que, en consecuencia, rinden por debajo de sus posibilidades.
  • Las personas con TDAH parecen desorganizados, porque casi todos los sistemas de organización que hay se basan en dos cosas: la priorización y gestión del tiempo, criterios que las personas con TDAH no saben utilizar.
  • Las personas con TDAH tienen dificultad para elegir entre alternativas, porque para ellos, todas las opciones tienen la misma “falta de importancia” y todas las alternativas tienen el mismo aspecto.
Las personas con un sistema nervioso TDAH saben que, si se comprometen con una tarea, pueden hacerla. Lejos de ser mercancías dañadas, estas personas, con un sistema nervioso diferente, son brillantes e inteligentes. El principal problema es que, al nacer, se les dio un “manual del usuario neurotípico”, el cual, funciona bien para todos los demás, pero no para ellos.



NO CONVERTIR A LAS PERSONAS CON TDAH EN NEUROTÍPICOS
Las implicaciones de esta nueva comprensión del trastorno son muy amplias.
Lo primero es pedir a los padres, madres, docentes, médicos y otros profesionales que dejen de tratar de convertir a las personas con TDAH en gente “neurotypical”.
En cuanto al abordaje, los objetivos deben ser dos:

  1. La intervención precoz: lo antes posible, antes de que el individuo con TDAH se convierta en una persona frustrada y desmoralizada, luchando en un mundo neurotípico en el que no tienen posibilidad de éxito.
  2. Un enfoque terapéutico eficaz, el cual debe tratar a su vez otros dos aspectos:
  • Nivelar el sistema neurológico TDAH, proporcionando a través de la medicación, una igualdad de condiciones, es decir, una mayor capacidad de atención, control de impulsos, y una mayor capacidad también para mantener la calma en su interior. Para la mayoría de la gente, esto requiere de dos medicamentos diferentes. Los psicoestimulantes, que mejoran el rendimiento del paciente en su día a día, aunque no son eficaces para calmar la hiperexcitación interna que tienen muchas personas con este trastorno. Para paliar este aspecto, algunos médicos recomiendan además alguno de los fármacos agonistas alfa (clonidina  o guanfacina). 
Recordamos que el tratamiento farmacológico debe estar siempre bajo el criterio y la supervisión del especialista médico.
Sin embargo, por otra parte, la medicación no es suficiente. Una persona puede tomar el medicamento correcto en la dosis correcta, pero nada va a cambiar si todavía se desenvuelve con las estrategias “neurotypical”. 

  • Aquí entra en escena la segunda parte de la gestión de los síntomas TDAH: cada paciente debe confeccionar su propio “Manual del usuario con TDAH”. Está claro que los manuales del usuario genéricos que se publican son ineficaces para las personas con déficit de atención, ya que, como todo el mundo, ellos/ellas también crecen y maduran con el tiempo. ¿Qué intereses y desafíos sirven entonces tanto para niños/as de siete años de edad como para los adultos de  27 años?

ELABORAR NUESTRAS PROPIAS REGLAS
El ”manual del usuario TDAH” tiene que partir de los éxitos conseguidos¿Bajo qué circunstancias la persona con TDAH consigue tener éxito y prospera en su vida actual? ¿Cómo acceder a esa zona en la que las personas con TDAH pueden funcionar de manera eficaz y adecuada?
Lo primero, en lugar de centrarnos en los objetivos a los que no llegamos, es necesario identificar los aspectos positivos y las condiciones bajo las cuales conseguimos funcionar de manera óptima.
Para poder identificar estas circunstancias, se recomienda llevar consigo una libreta o una grabadora durante un mes, para recogerlas:
¿Es porque la tarea les supone un reto?  ¿Implica competir? ¿La actividad es diferente, algo nuevo? ¿o se trata de actividades que les apasiona? Si es así, entonces lo que les activa y ayuda a conseguir los objetivos es la superación, la competividad o las actividades novedosas o motivantes, por ejemplo. Al final del mes, la mayoría de la gente ha recopilado 50 o 60 técnicas diferentes de su manera de actuar que saben que les funciona. Cuando tienen que ponerse en marcha, ahora entienden cómo funciona su sistema nervioso y qué técnicas son útiles para conseguir su compromiso y persistencia hasta finalizar la actividad.
Estas estrategias son las que funcionan para muchas personas con TDAH, al dar un paso atrás para descubrir los factores desencadenantes que necesitan para tirar. Este enfoque no trata de cambiar el sistema nervioso de la persona con TDAH por otro neurotípico (como si eso fuera posible). Estas técnicas les ayudará durante toda la vida, ya que se basa en sus fortalezas y cualidades.

ESTRATEGIAS ÚTILES
Como hemos visto, el trastorno por déficit de atención no puede detenernos. Todo el mundo tiene intereses especiales y habilidades que les ayuda a alcanzar sus metas. El truco es identificar estas pasiones y, a menudo, talentos ocultos, y ponerlos a trabajar.
¿Por qué algunas personas consiguen sus objetivos y otras no? Es una cuestión de hábito y de estrategias. Es decir, los primeros han aprendido a concentrarse en sus puntos fuertes, siguen unas estrategias que les ayudan y han desarrollado unos buenos hábitos:
  • Utiliza aquello en lo que eres bueno.
Todo el mundo es bueno en alguna cosa y no tan bueno en otras. A menudo es más productivo centrarse en la mejora de sus fortalezas y no en tratar de apuntalar sus puntos débiles. Y ¿cuando se tenga que hacer algo en lo que no se es especialmente bueno? Trabajar con nuestra familia, con los profesores o con los amigos para encontrar estrategias que nos ayuden a ser hacer frente a las obligaciones "lo suficientemente bien."

  • Mantente en contacto con los amigos y la familia.
Como decimos, los buenos amigos, la familia, son esenciales para la felicidad, y  pueden ofrecernos esa valiosa perspectiva que necesitamos.

  • Pedir consejo.
La vida es difícil, pero no hay necesidad de hacerlo solo. Aconsejamos acudir a aquellos en los que confiamos, y pedirles consejo y apoyo, especialmente cuando surjan problemas. No haga caso de los pesimistas y de los dedos acusadores.

  • Ser lo “suficientemente organizados”.
No tenemos que ser absolutamente organizados y perfectos, sin sombre de desorden. Eso es muy difícil para la mayoría de las personas y, además, una pérdida de tiempo. Sólo tenemos que organizarnos lo suficiente como para que la desorganización no se interponga en nuestro camino.

  • Encontrar una salida a nuestra creatividad.
¿Cuál es tu hobby? ¿La música? ¿El kárate? La vida es siempre más interesante y satisfactoria cuando se practica un hobby, cuidando de no utilizarlo para posponer las tareas importantes.

  • Aprender a delegar.
Si te enfrentas a una tarea o responsabilidad especialmente difícil para uno, pide ayuda para hacerlo o pide a alguien que lo haga por ti, a cambio de hacer algo por esa persona, sin asumir que siempre ha de ser así. Pedir ayuda (ambas partes), repartir y asumir las tareas que se nos dan mejor es especialmente importante en el contexto del matrimonio, ya que dejar las obligaciones menos atractivas (como las tareas del hogar) al cónyuge sin TDAH conduce inevitablemente al resentimiento.

  • Mantenerse optimista.
Esa es la mejor perspectiva para dirigir nuestra vida, desde el lado positivo, y si hoy no conseguimos nuestro objetivo, con la ayuda de familiares y amigos, darnos otra oportunidad.



FUENTE:
TRADUCCIÓN: Gloria López