TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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jueves, 10 de abril de 2014

EL TRATAMIENTO DEL TDAH Y EL CEREBRO


El objetivo de este vídeo es dar a conocer el mecanismo de actuación de los tratamientos farmacológicos en el cerebro.



FUENTE:

El tratamiento más eficaz para el TDAH es el multidisciplinar, el cual comprende terapia psicológica cognitivo-conductual, farmacológica (si está recomendada por el facultativo), psicopedagógica y psicosocial (en casos de adversidad socioeconómica). 

Ninguno de estos tratamientos es único ni exclusivo, ni puede ni debe sustituir a los demás. Este tratamiento conjunto debe contar con la colaboración y comunicación continua de familias, ámbito educativo, ámbito sanitario y otras instituciones pertinentes.
El abordaje multimodal se realiza de manera individualizada, es decir, debe incluir los aspectos conductuales, cognitivos, emocionales, académicos,  sociales y familiares, considerando las características y circunstancias que rodean al menor y a su familia.

El diagnóstico y tratamiento tempranos serán imprescindibles para el correcto aprendizaje social y escolar pues impedirán la pérdida de los primeros años de aprendizaje.

TRATAMIENTO PSICOLÓGICO

Este tratamiento cursa en dos vías: terapia conductual y terapia cognitiva.

La terapia conductual empleará las siguientes técnicas de modificación de conducta:
  • Incrementar las conductas adecuadas: el refuerzo positivo (alabanza, atención positiva, recompensas y privilegios) y el refuerzo negativo (retirar un estímulo no deseado ante el logro de la conducta deseada).
  • Reducir las conductas no deseadas: tiempo fuera o aislamiento, extinción, coste de respuesta, castigos, etc.
  • Técnicas combinadas: economía de fichas, contrato de contingencias, etc.
La terapia cognitiva trabajará las dificultades propias del trastorno, con la enseñanza de estrategias tanto al propio niño/a como a los progenitores.
  • Trabajo con el niño/a: enseñar autoinstrucciones, técnicas de entrenamiento en autocontrol, resolución de problemas, planificación y organización, técnicas de relajación, extinción de conductas inadecuadas, fomento de conductas adaptativas y de autocontrol, inteligencia emocional, entrenamiento en habilidades sociales, etc., así como técnicas para minimizar los déficits atencionales y de otros posibles trastornos.
  • Entrenamiento para padres: información sobre el trastorno y las diferentes estrategias utilizadas en el TDAH, entrenamiento en técnicas de modificación de conducta, consenso en las directrices educativas, etc.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO 

A edades tempranas, antes de los siete años y/o cuando la severidad de los síntomas es leve, se recomienda que, en lugar de fármacos, el primer tratamiento consista en una terapia cognitivo-conductual para los niños, niñas o adolescentes y un entrenamiento a padres y madres. 
Cuando esto no funciona o en los casos más severos, es cuando se plantea la medicación y es el profesional médico el que, en primera instancia, debe considerarlo.

Efectos terapéuticos de los psicoestimulantes

Efectos conductuales
• Disminución de la puntuación en las escalas de hiperactividad
• Mejoría en las conductas agresivas, impulsivas y desobediencia en casa y escuela
• Disminución de las conductas perturbadoras e inquietud entre tareas
Efectos cognitivos
• Mejoría en la atención
• Aumento del nivel de autocontrol y autorregulación
• Mejoría en la resolución de problemas y procesamiento de la información
Efectos académicos
• Mejoría en la eficacia y rendimiento académico
• Sin efecto DIRECTO sobre el aprendizaje
Efectos sobre
habilidades sociales
• Mejoría en las interacciones con los padres, hermanos y con los compañeros de clase y profesores
• Aumento de la obediencia y cumplimiento de tareas
• Modulación de la intensidad de las conductas, mejoría en la comunicación y aumento del nivel de respuesta disminuyendo el número de interacciones negativas
• No se observan efectos en la conducta prosocial
Díaz Atienza, J. Del documento electrónico extraído el 08 abril 2014, disponible en: http://download658.mediafire.com/4sc6lu07x97g/370dpr4do47v56k/Manual+TDAH.zip

El tratamiento debe estar supervisado por un profesional médico, preferentemente neurólogo o psiquiatra, y administrado de forma responsable por los adultos a cargo del cuidado del niño/a.

El efecto de la medicación viene determinado por sus componentes. Existen fármacos cuyos efectos tienen una duración en torno a 8 horas y otras medicaciones con una duración aproximada de 4 horas.

Debemos entender que los fármacos son una ayuda y no la “solución”. La medicación logra que las sinapsis neuronales del cerebro funcionen mejor, pero no les educa, no les “cura” ni les cambia su funcionamiento cerebral. Es por ello que lo más efectivo es el mencionado tratamiento multimodal.

Una buena organización del tiempo familiar, un ritmo ordenado de comidas y suficientes horas de sueño, la práctica de algún deporte, el seguimiento habitual de  rutinas y una buena distribución del tiempo de ocio  son medidas que deben formar parte también en el tratamiento multidisciplinar.

TRATAMIENTO PSICOPEDAGÓGICO

Los escolares con TDAH presentan más dificultades de aprendizaje que el resto de la población infantil, siendo este hecho uno de los principales motivos de consulta y de fracaso escolar” (Spencer J., 2007, citado en Fundació Sant Joan de Déu, 2010, p. 51).

El tratamiento psicopedagógico es uno de los fundamentos básicos del tratamiento general de los pacientes con TDAH.

“Es recomendable que los docentes reciban formación que les capacite para la detección de señales de alerta del TDAH y para el manejo del TDAH en niños y adolescentes en la escuela”. (Fundació Sant Joan de Déu, 2010, p. 102).

El trabajo con el alumnado que padece TDAH en los centros escolares debe incluir técnicas de modificación de conducta y el seguimiento de estrategias y adaptaciones metodológicas en las aulas, (manejo de la agenda, entrenamiento en el cumplimiento de normas y establecimiento de límites, presentación del trabajo, adaptación de los sistemas de evaluación del alumnado con TDAH). En ocasiones, además se exige un trabajo psicopedagógico individual (comprensión y velocidad lectora, cálculo numérico, habilidades cognitivas, etc.).

Insistimos en la importancia de la implicación de toda la comunidad educativa para la eficacia de todas estas medidas.

Por Gloria López

miércoles, 12 de febrero de 2014

UNA TÉCNICA REVELA BAJO NIVEL DE HIERRO CEREBRAL EN PACIENTES CON TDAH


Todavía no se puede considerar como un marcador fiable.
Los investigadores creen que el método podría ayudar a los médicos y padres a tomar decisiones mejor informadas acerca de la medicación.


Redacción. Madrid

La resonancia magnética proporciona una forma no invasiva de medir los niveles de hierro en el cerebro de las personas con trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), según un estudio que se ha presentado en la reunión anual de la Sociedad Norteamericana de Radiología (RSNA), celebrada recientemente en Chicago (Estados Unidos). 

Los investigadores creen que el método podría ayudar a los médicos y padres a tomar decisiones mejor informadas acerca de la medicación.
No obstante, José Ángel Alda, jefe de la Sección de Psiquiatría Infantil del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, pide cautela dado que el estudio se ha realizado en una muestra “muy pequeña” de pacientes. “Todavía no es un marcador fiable”, ha afirmado el especialista. Su propio equipo también está estudiando el metabolismo del hierro en los pacientes con TDAH.

Vitria Adisetiyo, investigadora postdoctoral en la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Sur (Estados Unidos), explica que el estudio presentado en la reunión de la RSNA muestra que los fármacos psicoestimulantes aumentan los niveles de dopamina. El hierro cerebral es necesario para la síntesis de dopamina, por lo que la evaluación de los niveles de hierro con resonancia magnética puede proporcionar una medida no invasiva indirecta de la dopamina”.

Los investigadores exploraron esta posibilidad midiendo el hierro cerebral en 22 niños y adolescentes con TDAH y 27 niños y adolescentes control sanos con una técnica de resonancia magnética llamada correlación de campo magnética (MFC en sus siglas en inglés), una técnica relativamente nueva presentada en 2006 por los coautores del estudio.
Los resultados mostraron que de los 12 pacientes con TDAH que nunca habían tenido medicación presentaban una MFC (correlación de campo magnética) significativamente menor que los diez pacientes con TDAH que habían tomado medicación psicoestimulante o los 27 niños con un desarrollo normal en el grupo de control. Por el contrario, no se detectaron diferencias significativas entre los grupos utilizando velocidades de relajación o medidas de suero. Los niveles de hierro más bajos del cerebro en el grupo no medicado se normalizaron con la medicación psicoestimulante.

La capacidad de las imágenes MFC para detectar de forma no invasiva los niveles bajos de hierro puede ayudar a mejorar el diagnóstico de TDAH y guiar el tratamiento óptimo. “Este método nos permite explotar biomarcadores inherentes en el cuerpo e, indirectamente, medir los niveles de dopamina y sin necesidad de ningún agente de contraste”, subraya Adisetiyo.
Si se pueden replicar los resultados en estudios más amplios, MFC (correlación de campo magnética) podría tener un papel en la determinación de qué pacientes se beneficiarían de los fármacos psicoestimulantes. “Sería beneficioso, cuando el psiquiatra no está muy seguro del diagnóstico, si se puede poner a un paciente en un escáner durante 15 minutos y confirmar que el hierro cerebral es bajo”, concluye la investigadora.

FUENTE:

lunes, 5 de marzo de 2012

EL METILFENIDATO Y LAS ANFETAMINAS



El metilfenidato NO ES UNA ANFETAMINA:
Diferencias estructurales y en mecanismo de acción




Medicamentos estimulantes para el Trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH): el metilfenidato y las anfetaminas
Con frecuencia se recetan medicamentos estimulantes (como el metilfenidato y las anfetaminas) para tratar el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH, también conocido como ADHD, por sus siglas en inglés). Este trastorno se caracteriza por un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad e impulsividad que se ve más a menudo o es más fuerte de lo que normalmente se observa en personas de un nivel comparable de desarrollo. Este patrón de comportamiento generalmente surge en los años preescolares o a principios de la escuela primaria, siendo los 7 años la edad promedio en la que se manifiestan los síntomas del TDAH. En la mayoría de los casos, los síntomas del TDAH mejoran en la adolescencia o en la edad adulta, pero el trastorno puede subsistir o presentarse en adultos. En los Estados Unidos, alrededor del 8 por ciento de los niños de 4 a 17 años de edad y alrededor del 2.9 al 4.4 por ciento de los adultos son diagnosticados con TDAH.
¿Cómo afectan los medicamentos estimulantes al cerebro?
Todo estimulante funciona aumentando los niveles de dopamina en el cerebro; la dopamina es la sustancia química en el cerebro (o neurotransmisor) asociada con el placer, el movimiento y la atención.
Los efectos terapéuticos de los estimulantes se logran a través de aumentos lentos y constantes de dopamina, aumentos similares a los producidos de manera natural por el cerebro. Las dosis recetadas por los médicos son bajas al principio y se aumentan gradualmente hasta lograr un efecto terapéutico.
Sin embargo, cuando se toman en dosis o por vías no recetadas, los estimulantes pueden aumentar la dopamina en el cerebro de manera rápida y altamente amplificada, como lo hacen la mayoría de las demás drogas de abuso, trastornando la comunicación normal entre las células del cerebro, produciendo euforia e incrementando el riesgo de adicción.
¿Qué papel desempeñan los estimulantes en el tratamiento del TDAH?
El tratamiento del TDAH con estimulantes, a menudo, en conjunto con psicoterapia, ayuda a mejorar los síntomas del TDAH, como también la autoestima, la cognición y las interacciones sociales y familiares del paciente. Los medicamentos recetados con más frecuencia son las anfetaminas (como el Adderall®, que es una mezcla de sales de anfetaminas) y el metilfenidato (por ejemplo, Ritalina –Rubifén en España-  y Concerta, un medicamento de liberación prolongada).
Sorprendentemente, estos medicamentos tienen un efecto calmante y mejoran la atención en pacientes con TDAH. Los investigadores especulan que el beneficio se produce gracias a que el metilfenidato amplifica la liberación de la dopamina en aquellas personas que poseen señales débiles de dopamina.
Una de las controversias más grandes en la psiquiatría infantil es si el uso de medicamentos estimulantes para tratar el TDAH aumenta el riesgo de abuso de sustancias en la edad adulta. Hasta el momento, las investigaciones sugieren que las personas con TDAH no se vuelven adictas a los medicamentos estimulantes cuando los toman en la manera y dosis recetadas. Más aún, varios estudios recogen que la terapia con estimulantes en la niñez previene el riesgo de abuso de drogas o de alcohol con el paso de los años.
¿Por qué y cómo los medicamentos estimulantes crean adicción?
Los estimulantes se consumen para “mejorar el rendimiento” o por razones recreativas, por ejemplo, “para entrar en onda”. Mejoran el rendimiento al aumentar el estado de vigilia, la concentración y la atención y al suprimir el apetito (para facilitar la pérdida de peso).
Los efectos eufóricos de los estimulantes generalmente ocurren cuando los estimulantes se trituran y luego se inhalan o se inyectan. Algunos usuarios disuelven las tabletas en agua y se inyectan la mezcla. Esto puede traer complicaciones, ya que a veces las tabletas contienen rellenos insolubles que podrían bloquear los vasos sanguíneos pequeños.
(…) la adicción ocurre porque los estimulantes, cuando se toman en dosis y por vías diferentes a las prescritas por el médico, inducen una elevación rápida de la dopamina en el cerebro. 
NIDA: National Institute of Drug Abuse. National Institutes of Health. (U.S. Department of Health & Human Services)
El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas es uno de los 27 institutos y centros que forman parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.
FUENTE:
http://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/infofacts/medicamentos-estimulantes-para-el-trastorno-de-deficit-de-atencion-con-hiperactividad-tdah-el-metilf

martes, 1 de noviembre de 2011

EEUU: DESCARTAN RIESGO CARDIACO DE FÁRMACOS PARA EL DÉFICIT ATENCIONAL

Un importante estudio de más de un millón de niños y jóvenes descartó que exista un mayor riesgo de ataque cardiaco para aquellos que toman medicamentos para el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).
"Este amplio estudio no mostró evidencia de que el uso actual de un medicamento para el TDAH se asocie con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares graves", indicaron los investigadores en el trabajo publicado en la revista New England Journal of Medicine”.
Los expertos señalaron que el estudio, el mayor de su tipo hasta la fecha, responde a las preocupaciones planteadas desde hace varios años en Estados Unidos y Canada sobre los posibles riesgos cardíacos de suministrar a niños y jóvenes medicamentos estimulantes como el metilfenidato.
Un total de 1,2 millones de personas de entre 2 a 24 años fueron incluidas en la investigación, dirigida por William Cooper, del Departamento de Pediatría y Medicina Preventiva de la Universidad Vanderbilt en Nashville, Tennessee.
El análisis incluyó a niños con cardiopatía congénita, un grupo que se presume está en mayor riesgo de ataque cardíaco o derrame cerebral.
Los investigadores no pudieron encontrar ningún riesgo mayor en comparación con los niños que no tomaban medicamentos para el TDAH.
Según Andrew Adesman, Jefe de Pediatría del Desarrollo y del Comportamiento del Centro Médico Steven, y Alexandra Cohen, para la Infancia de Nueva York, los datos "en general son bastante tranquilizadores”.
"Este nuevo estudio, una vez más, no halló una asociación entre el tratamiento con medicamentos estimulantes y muerte súbita cardíaca, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular", dijo Adesman, que no participó en la investigación.
Los resultados deben proporcionar "garantías adicionales a las familias y a los profesionales clínicos", dijo.
El TDAH es uno de los problemas psiquiátricos más comunes en los niños. Afecta a entre el 3 y el 5 por ciento de los pequeños en todo el mundo.
 Los niños con TDAH son excesivamente inquietos e impulsivos, se dispersan fácilmente y suelen tener problemas en el hogar y en la escuela. No existe cura para el trastorno, pero los síntomas pueden mantenerse bajo control con una combinación de terapia conductual y medicación.
FUENTE