Todavía no se
puede considerar como un marcador fiable.
Los
investigadores creen que el método podría ayudar a los médicos y padres a tomar
decisiones mejor informadas acerca de la medicación.
Redacción.
Madrid
La resonancia magnética proporciona una forma no invasiva de medir los niveles de hierro en
el cerebro de las personas con trastorno de déficit de atención con
hiperactividad (TDAH), según un estudio que se ha presentado en la reunión
anual de la Sociedad Norteamericana de Radiología (RSNA), celebrada
recientemente en Chicago (Estados Unidos).
Los investigadores creen que el
método podría ayudar a los médicos y padres a tomar decisiones mejor informadas
acerca de la medicación.
No obstante,
José Ángel Alda, jefe de la Sección de Psiquiatría Infantil del Hospital Sant
Joan de Déu de Barcelona, pide cautela dado que el estudio se ha realizado en
una muestra “muy pequeña” de pacientes. “Todavía no es un marcador fiable”, ha
afirmado el especialista. Su propio equipo también está estudiando el
metabolismo del hierro en los pacientes con TDAH.
Vitria
Adisetiyo, investigadora postdoctoral en la Facultad de Medicina de la
Universidad de Carolina del Sur (Estados Unidos), explica que el estudio
presentado en la reunión de la RSNA muestra que los fármacos psicoestimulantes
aumentan los niveles de dopamina. El hierro cerebral es necesario para la
síntesis de dopamina, por lo que la evaluación de los niveles de hierro con
resonancia magnética puede proporcionar una medida no invasiva indirecta de la
dopamina”.
Los
investigadores exploraron esta posibilidad midiendo el hierro cerebral en 22
niños y adolescentes con TDAH y 27 niños y adolescentes control sanos con una
técnica de resonancia magnética llamada correlación de campo magnética (MFC en sus siglas en inglés),
una técnica relativamente nueva presentada en 2006 por los coautores del
estudio.
Los
resultados mostraron que de los 12 pacientes con TDAH que nunca habían tenido
medicación presentaban una MFC (correlación de campo magnética) significativamente menor que los diez pacientes
con TDAH que habían tomado medicación psicoestimulante o los 27 niños con un
desarrollo normal en el grupo de control. Por el contrario, no se detectaron
diferencias significativas entre los grupos utilizando velocidades de
relajación o medidas de suero. Los niveles de hierro más bajos del cerebro en
el grupo no medicado se normalizaron con la medicación psicoestimulante.
La capacidad
de las imágenes MFC para detectar de forma no invasiva los niveles bajos de
hierro puede ayudar a mejorar el diagnóstico de TDAH y guiar el tratamiento óptimo.
“Este método nos permite explotar biomarcadores inherentes en el cuerpo e,
indirectamente, medir los niveles de dopamina y sin necesidad de ningún agente
de contraste”, subraya Adisetiyo.
Si se pueden
replicar los resultados en estudios más amplios, MFC (correlación de campo magnética) podría tener un papel en
la determinación de qué pacientes se beneficiarían de los fármacos
psicoestimulantes. “Sería beneficioso, cuando el psiquiatra no está muy seguro
del diagnóstico, si se puede poner a un paciente en un escáner durante 15 minutos
y confirmar que el hierro cerebral es bajo”, concluye la investigadora.
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