TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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viernes, 10 de octubre de 2014

HIPERCONCENTRACIÓN ¿LA OTRA CARA DEL TDAH?


El TDAH visto como desregulación de la atención, no como déficit.


Mark se resistía a creer que su hijo de cinco años podía tener TDAH. Era un niño inusualmente activo, y sus maestros de preescolar se quejaban de que revoloteaba por la habitación como una mariposa mientras que los otros niños se dedicaban a hacer las tareas que se les pedía. 
Pero Andy también tenía la capacidad de concentrarse intensamente en ciertas actividades, como ver películas o jugar con sus cromos. 
La pregunta que tanto sus padres como sus profesores se hacían era ¿cómo podía jugar durante tres horas seguidas si Andy tenía un trastorno por déficit de atención?
Entonces Mark comenzó a pensar en su propio pasado, y encontró algunas similitudes reveladoras. En su niñez, Mark tampoco sacaba buenas notas y recordaba la escuela primaria y secundaria como un torbellino en el que se veía arrastrado rápidamente de un tema a otro, de una asignatura a otra. Era muy bueno en matemáticas aunque no conseguía sacar el resto de asignaturas.  A base de mucho esfuerzo, consiguió llegar a la universidad y allí se dio cuenta de que podía prestar atención a las cosas que realmente le interesaban, pudiendo trabajar con eficacia a lo largo de varias horas. Mark decía que podía “hiperconcentrarse”.
Ambos, padre e hijo están ahora diagnosticados de TDAH, y consideran que la hiperconcentración o hiperfocalización es una cualidad o, al menos, un elemento central de su identidad.  Mark es profesor de matemáticas aplicadas, y espera que Andy también encuentre una pasión en la que centrar su hiperfocalización.

Diferentes tipos de atención

El psiquiatra Edward Hallowell, fundador de los Centros Hallowell en Nueva York y Massachusetts, prefiere utilizar otro término para referirse a la hiperconcentración: Hallowell lo llama "flujo". El concepto de flujo proviene de la investigación del psicólogo Mihály Csíkszentmihályi, dice el Dr. Hallowell, y ocurre cuando "usted está haciendo algo que realmente le importa o que le supone un reto."

Pero concentrarse intensamente no es siempre algo bueno. La capacidad de Andy de quedarse absorto mirando la pantalla de la televisión  no es un estado de hiperconcentración, sino que se trata más bien una especie de estupor o estado de trance, de evasión, que es bastante improductivo, si bien ambos aspectos –hiperconcentración y evasión- son diferentes modos de intensa atención.

El TDAH, dice el Dr. Hallowell, no es un problema de déficit de atención, porque las personas afectadas pueden deambular su atención de una cosa a otra sin poder concentrarse en nada o pueden prestar “super atención” cuando algo les interesa; pero cuando algo no les interesa su mente se va a otro sitio. El problema pues es poder regular y focalizar su atención.

¿No hay un "déficit" real en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad? 

"Espero que cambien el nombre en algún momento para describir con mayor precisión el desorden", dice el neuropsicólogo Michael Rosenthal, del Child Mind Institute. Muchos niños (y adultos) con el trastorno son perfectamente capaces de perderse en un intenso enfoque en las cosas que les interesan, frente a la exclusión y huída de aquellas "cosas que no son interesantes para ellos” aunque sea necesario que las hagan. Para el Dr. Rosenthal, ambas situaciones son ejemplos de la desregulación atencional, característica del TDAH.
"La perspectiva desde la que hay que considerar el TDAH es que hablamos de un trastorno y parte del trastorno es el problema para modular de la atención," dice el Dr. Rosenthal. "No es algo intrínsecamente bueno o intrínsecamente malo, pero es exactamente lo que es y los resultados pueden ser favorables o desfavorables. Ambos aspectos de la atención –la desatención y la hiperconcentración- nos ayuda a entender a aquellos niños y niñas que no parecen encajar en el molde TDAH.

La mecánica de la hiperfocalización

Desde la perspectiva neurológica, "Hay una parte del cerebro, el lóbulo frontal, que está alterada en los niños con TDAH y como consecuencia sus sistemas de recompensa también presentan una alteración. “Por esta razón, cuando encuentran algo que les resulta muy gratificante, para ellos va a ser difícil cambiar su atención hacia otra cosa”.

Desde la perspectiva comportamental, siguiendo el trabajo del psicólogo e investigador de TDAH Russell Barkley, los niños con este trastorno tienen problemas para ejercer el control sobre la intensidad de su atención, de la misma manera que a menudo tienen dificultades para controlar su comportamiento.

Dominick Auciello, neuropsicólogo y experto educativo, utiliza con los padres la metáfora de una linterna para hablar de la atención.  "El foco de la linterna puede ser fuerte o débil, amplio o estrecho, puede enfocar de una manera o de otra. Pero existe un control ejecutivo. - la mano- que controla y regula la linterna y su foco. "El problema es que en los niños con TDAH, el con trol ejecutivo tiende a ser errático, o incluso a veces se ausenta.

La hiperfocalización en estímulos o actividades atractivas no es un rasgo exclusivo de las personas con TDAH. "Todos prestamos mayor atención a las cosas que nos interesan, y nos cuesta más esfuerzo prestar atención a las cosas que menos nos interesan”, dice el Dr. Auciello. "La atención en las personas" normales "no es perfecta tampoco." Sin embargo, puede convertirse en un verdadero problema en los niños, niñas, adolescentes y adultos con TDAH, porque tienen una incapacidad para “focalizar la atención en lo que es relevante y necesario, ignorando lo atractivo", dice el Dr. Rosenthal. 

Por suerte, cuando  el problema radica en la dificultad para centrar la atención en las tareas necesarias, la hiperconcentración también puede ser la solución. Si la característica de las personas con TDAH es que por lo general los estímulos que realmente les interesan son los que captan su atención, el Dr. auciello propone una solución. Si un niño tiene grandes dificultades para sentarse y practicar la lectura, “vamos a buscar los temas que sean más interesantes para él, y tal vez eso le ayudará a prestar atención”. Así, en lugar de aferrarnos rígidamente a un plan de estudios, si nuestro objetivo es que practique la lectura y se convierta en un mejor lector, elijamos temas de su interés.

Centrarse en las fortalezas y no en los videojuegos

Los Dres. Hallowell, Rosenthal y Auciello coinciden en que la televisión y los videojuegos no son necesariamente beneficiosos para una persona con una buena regulación atencional, y en los chavales con TDAH pueden llegar a ser un verdadero problema. “Parte del cerebro, el lóbulo frontal ventral, se desconecta con ciertos tipos de videojuegos y programas de televisión”.
Tanto si tu hijo se desconecta como si presenta una hiperfocalización extrema, demuestra que ambos aspectos, atención o evasión en un grado intenso, escapan al control de las personas con TDAH. No está claro si televisión y videojuegos son perjudiciales, pero definitivamente no ejercitan la mente. Definitivamente, ese estado de estupor o trance no es productivo para la mente.

Para el Dr. Hallowell, "déficit es un término tremendamente equivocado", sobre todo considerando que la hiperfocalización controlada puede hacer maravillas en las personas con TDAH. “Nosotros, como profesionales de la salud mental, buscamos las áreas de talento del paciente. Pero la mayoría de las personas con TDAH que vienen a vernos no creen poseer ningún talento. Pero cuando encontramos con ellos los aspectos en los que pueden tener éxito la motivación surge por sí misma".
Aunque el Dr. Rosenthal afirma que aunque el TDAH es un trastorno, dirigir la hiperconcentración en los niños y adultos, incrementará su autoestima: "Si usted puede focalizar su atención sobre algo que le interesa y canalizarla en una dirección positiva podrá concluir sus tareas pendientes".

Incluso con tratamiento farmacológico, estos niños pueden necesitar ayuda para dirigir y focalizar su atención y para terminar las tareas que deben realizar. Además de los horarios y señales visuales, el Dr. Auciello tiene una táctica radical. "Pregunte al niño cómo puede ayudarle y se sorprenderá. Usted no debe tratar un conflicto justo cuando está sucediendo, pero si lo habla con el niño en otro momento cuando no estén inmersos en la situación conflictiva, nos darán buenas ideas que les serán útiles en situaciones similares.

FUENTE:
Harry Kimball. 24 sep 2013
CÓMO DESARROLLAR LA FOCALIZACIÓN Y LA CONCENTRACIÓN

La focalización y la concentración son habilidades que todos poseemos en diferente grado. Estas habilidades pueden ser mejoradas a través de la observación y la práctica.

La focalización es la habilidad de prestar atención a una sola cosa, ignorando el resto de estímulos. 
La concentración es la habilidad de sostener el enfoque. 
Ambas están dirigidas por la motivación. Los atletas, por ejemplo, están motivados por el deseo de ganar o de mejorar su actuación, lo que les lleva a pensar solamente de una manera y concentrarse en ello. La habilidad de un atleta de concentrarse es esencial para su éxito. Para otros que son menos competitivos o comprometidos en actividades forzadas, tales como las tareas escolares, la focalización y la concentración requieren de mayor esfuerzo y práctica.

Instrucciones
  • Elimina todas las distracciones posibles de tu ambiente. Cuando los sonidos externos sean un problema, pon música suave para mitigarlos.
  • Haz una lista de las tareas que deseas lograr. Sé específico. Elimina de la lista los puntos a medida que los vas logrando, para obtener una sensación de éxito y de mayor focalización.
  • Si tienes un trastorno de hiperactividad y déficit de atención o te sientes desanimado por una larga lista de tareas pendientes, escríbelas en tarjetas individuales. Apila las tarjetas de manera que veas solo una tarea a la vez. Si estás haciendo la tarea escolar, aparta todos los libros excepto los que estés usando para esa materia específica.
  • Mira escenas de la naturaleza para llevar serenidad a tu mente. Relájate. Una mente bajo presión es incapaz de concentrarse. Antes de comenzar un proyecto o actividad que requiera focalización y concentración, tómate un momento para relajarte. Deja toda actividad y cierra tus ojos.
  • Siéntate erguido con la espalda recta y los ojos cerrados durante los ejercicios de respiración profunda. Observa tu respiración. Nota el ascenso y caída de tu respiración. Mide tus ejercicios respiratorios aspirando lo más profundamente posible, contando hasta ocho. Luego exhala, empujando el diafragma hacia arriba para soltar todo el aire de tus pulmones. Exhala mientras cuentas hasta ocho. Repite al menos tres veces. Los ejercicios de respiración mesurada sirven a dos propósitos: los pensamientos se enfocan durante la actividad, induciendo la concentración, y el cerebro se oxigena, permitiendo un pensamiento más claro.
  • Encuentra un reto en la tarea. Tanto si estás realizando un experimento que pueda resultar en la cura de una enfermedad o, incluso, limpiando el piso del baño; hay un objetivo en cada tarea.
  • Recompénsate. Cuando has logrado tu objetivo, recompénsate permitiéndote tiempo libre para hacer algo placentero, como premiarte con una merienda.
FUENTE:

viernes, 24 de mayo de 2013

TDAH: EL SISTEMA NEUROLÓGICO BASADO EN INTERESES

Por una parte, encontramos que la mayoría de las personas están equipadas neurológicamente para detectar lo que es prioritario e importante en la actividad diaria, y para obtener por sí mismas la motivación suficiente que les mueva a conseguirlo, aún cuando no les interese.
Y por otra parte, está el resto de personas que tiene déficit de atención…

El TDAH es una condición confusa, contradictoria, incoherente y frustrante, y resulta abrumador convivir con este trastorno a diario.
Los criterios diagnósticos que se han utilizado durante los últimos 40 años dejan a muchas personas cuestionándose si realmente tienen la enfermedad o no, dada la sutil frontera que separa lo que es y lo que no es TDAH. El diagnóstico incluye una larga lista de síntomas que deben cumplirse. El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM IV-TR) cuenta con 18 criterios, pero podemos confeccionar otro listado que  incluirá hasta casi otro centenar de síntomas originados por el déficit en las funciones ejecutivas en este trastorno.
Los profesionales continúan investigando para establecer una definición del TDAH y sus deficiencias, que marque claramente los límites que separan lo que es TDAH de lo que no lo es, que explique el origen de las dificultades que este trastorno genera, y que ofrezca orientación sobre lo que debe hacerse al respecto.
Si nos remitimos a los expertos, es decir, a los cientos de personas diagnosticadas y sus familias, y buscamos la característica que diferencia a las personas con déficit de atención de las que no lo tienen, la encontraremos en el sistema nervioso.
El sistema nervioso del paciente con TDAH es una creación única y especial, que regula la atención y las emociones de manera diferente a como lo haría el sistema nervioso de aquellos que no lo padecen.

LA ZONA TDAH: LA HIPERFOCALIZACIÓN Y EL ÉXITO
Casi ninguno de los pacientes se identifica con el término “Trastorno por déficit de atención e hiperactividad”, porque describe aspectos totalmente opuestos a lo que ellos viven en el día a día y, aunque se le denomine trastorno, también tiene aspectos positivos, como veremos a continuación.
El TDAH no es consecuencia de un sistema nervioso dañado o defectuoso. Se trata de un sistema nervioso que funciona bien, aunque con un conjunto de reglas propio y peculiar.
Sin embargo, a pesar de que estas deficiencias se asocia con frecuencia a problemas de aprendizaje, muchas personas con esta condición, si bien no todas, tienen un coeficiente intelectual alto o incluso que puede ser superior a la media. Y también lo utilizan de manera diferente al resto ya que, en muchas ocasiones, son capaces de hacer frente a los problemas de una manera diferente, visualizando soluciones que nadie más es capaz de ver.
Aunque se les denomina “hiperactivos”, la gran mayoría de los adultos con TDAH no muestran ya abiertamente signos de hiperactividad, sino que son hiperactivos internamente.
Las personas con este trastorno no tienen un déficit de atención. Prestan mucha atención a todo y tienen cuatro o cinco cosas a la vez en su mente. La característica distintiva del sistema nervioso con TDAH no es el déficit de atención, sino una atención inconsistente.
Las personas con trastorno por déficit de atención saben que pueden “hiperfocalizarse”, por lo menos, cuatro o cinco veces al día, es decir, pueden dirigir su atención a un pensamiento o centrarse en una actividad, con tanta intensidad que se aíslan del entorno. Cuando están en este estado, saben que no tienen dificultades, y que los déficits en la función ejecutiva que puedan tener habitualmente desaparecen. 
Saben que son inteligentes y brillantes, pero no están seguros de que sus habilidades se activen cuando las necesitan. El rasgo que define al TDAH es que los síntomas y las dificultades van y vienen a lo largo del día, y esto hace que sea desconcertante y frustrante. No obstante, como decimos, estas personas pueden hiperfocalizarse cuando realizan algo que realmente les interesa. Hablamos entonces de un sistema nervioso basado en intereses, y los amigos y familiares juzgan estos comportamientos de egoístas,  Cuando se les echa en cara que  "sólo hacen bien las cosas que les gusta", estamos describiendo la esencia del sistema nervioso con TDAH.
Los afectados por esta condición también pueden entrar en un estado de hiperfocalización cuando la tarea a realizar les supone un reto, pues les sitúa en un entorno competitivo en el que son desafiados por la propia tarea. Las actividades novedosas también atraen su atención, si bien, la novedad desaparece al poco tiempo y la actividad vuelve a tornarse aburrida y monótona instantáneamente.
Otro aspecto a resaltar es que las personas con un sistema nervioso TDAH activan sus habilidades y se ponen en marcha cuando las tareas adquieren un carácter realmente urgente. Y esta es otra de las características: la procrastinación, es decir, postergan sistemáticamente aquellas actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras irrelevantes, pero más agradables, y realizando aquellas que rehuyen sólo en el último momento, cuando ya no queda más remedio que realizarlas. El sistema neurológico TDAH pospone todo aquello que es monótono, aburrido y falto de interés.
Puede afirmarse que las personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad quieren hacer su trabajo, pero no pueden comenzar hasta que la tarea no se vuelve interesante, novedosa, desafiante o urgente.


EL SISTEMA NERVIOSO TDAH versus NEUROTÍPICO
Al 90 por ciento de las personas sin TDAH se las conoce en inglés como "neurotypical", lo que no significa “ser normal” o “mejor”, sino que simplemente su neurología es aceptada y aprobada por todo el mundo. Para las personas con un sistema nervioso “neurotypical”, es decir, sin TDAH, que las actividades o tareas sean lo suficientemente interesantes, novedosas o urgentes son criterios útiles pero no requisitos necesarios previos para que se pongan en marcha y las realicen.
Las personas “neurotypical” utilizan tres factores para decidir qué actividad o tarea hacer, cómo empezar a trabajar en ella, y cómo persistir en su realización hasta lograr terminarla. Estos criterios son:
  • El concepto de importancia: ellos mismos encuentran que la tarea es importante y que deben terminarla.
  • El concepto de importancia secundaria: están motivados por el hecho de que sus padres, profesor, jefe, o alguien de su respeto piensa que la tarea es importante y que debe realizarse.
  • El concepto de recompensa por hacer una tarea y las consecuencias-castigos por no hacerla.
Una persona con un sistema nervioso TDAH nunca utilizará los criterios de importancia o de recompensa para automotivarse. Ellos saben lo que es importante y, desde luego, prefieren las recompensas a los castigos. Pero no saben detectar las recompensas por sí mismos, y necesitan que otros se las muestren. 

Así pues, para ellos, las cosas que motivan al resto del mundo a actuar no son más que criterios fastidiosos, y la imposibilidad de utilizar la importancia y la recompensa para automotivarse tiene un impacto crónico en la vida de las personas con TDAH. Esta teoría explica por qué ninguna de las terapias cognitivas y conductuales utilizadas para controlar los síntomas del trastorno tienen un beneficio duradero. Entonces, ¿cómo eligen las personas diagnosticadas entre varias opciones si no pueden utilizar estos criterios para ponerse en marcha?, ¿Cómo toman las decisiones importantes?
Los investigadores consideran que el TDAH es el resultado de un sistema nervioso defectuoso o deficitario. Sin embargo, otro punto de vista es ver al TDAH como fruto de un sistema nervioso que funciona perfectamente bien, aunque regido por su propio conjunto de reglas. Pero, por desgracia, esas reglas no son las que rigen el mundo neurotypical. Por eso:
  • El TDAH no encaja en el sistema escolar, que se basa en la repetición de lo que otra persona piensa que es importante y relevante.
  • El TDAH no prospera en el trabajo estándar, en el que se paga a la gente para trabajar en lo que otra persona (es decir, el jefe) piensa que es importante de acuerdo a criterios neurotípicos, por lo que, en consecuencia, rinden por debajo de sus posibilidades.
  • Las personas con TDAH parecen desorganizados, porque casi todos los sistemas de organización que hay se basan en dos cosas: la priorización y gestión del tiempo, criterios que las personas con TDAH no saben utilizar.
  • Las personas con TDAH tienen dificultad para elegir entre alternativas, porque para ellos, todas las opciones tienen la misma “falta de importancia” y todas las alternativas tienen el mismo aspecto.
Las personas con un sistema nervioso TDAH saben que, si se comprometen con una tarea, pueden hacerla. Lejos de ser mercancías dañadas, estas personas, con un sistema nervioso diferente, son brillantes e inteligentes. El principal problema es que, al nacer, se les dio un “manual del usuario neurotípico”, el cual, funciona bien para todos los demás, pero no para ellos.



NO CONVERTIR A LAS PERSONAS CON TDAH EN NEUROTÍPICOS
Las implicaciones de esta nueva comprensión del trastorno son muy amplias.
Lo primero es pedir a los padres, madres, docentes, médicos y otros profesionales que dejen de tratar de convertir a las personas con TDAH en gente “neurotypical”.
En cuanto al abordaje, los objetivos deben ser dos:

  1. La intervención precoz: lo antes posible, antes de que el individuo con TDAH se convierta en una persona frustrada y desmoralizada, luchando en un mundo neurotípico en el que no tienen posibilidad de éxito.
  2. Un enfoque terapéutico eficaz, el cual debe tratar a su vez otros dos aspectos:
  • Nivelar el sistema neurológico TDAH, proporcionando a través de la medicación, una igualdad de condiciones, es decir, una mayor capacidad de atención, control de impulsos, y una mayor capacidad también para mantener la calma en su interior. Para la mayoría de la gente, esto requiere de dos medicamentos diferentes. Los psicoestimulantes, que mejoran el rendimiento del paciente en su día a día, aunque no son eficaces para calmar la hiperexcitación interna que tienen muchas personas con este trastorno. Para paliar este aspecto, algunos médicos recomiendan además alguno de los fármacos agonistas alfa (clonidina  o guanfacina). 
Recordamos que el tratamiento farmacológico debe estar siempre bajo el criterio y la supervisión del especialista médico.
Sin embargo, por otra parte, la medicación no es suficiente. Una persona puede tomar el medicamento correcto en la dosis correcta, pero nada va a cambiar si todavía se desenvuelve con las estrategias “neurotypical”. 

  • Aquí entra en escena la segunda parte de la gestión de los síntomas TDAH: cada paciente debe confeccionar su propio “Manual del usuario con TDAH”. Está claro que los manuales del usuario genéricos que se publican son ineficaces para las personas con déficit de atención, ya que, como todo el mundo, ellos/ellas también crecen y maduran con el tiempo. ¿Qué intereses y desafíos sirven entonces tanto para niños/as de siete años de edad como para los adultos de  27 años?

ELABORAR NUESTRAS PROPIAS REGLAS
El ”manual del usuario TDAH” tiene que partir de los éxitos conseguidos: ¿Bajo qué circunstancias la persona con TDAH consigue tener éxito y prospera en su vida actual? ¿Cómo acceder a esa zona en la que las personas con TDAH pueden funcionar de manera eficaz y adecuada?
Lo primero, en lugar de centrarnos en los objetivos a los que no llegamos, es necesario identificar los aspectos positivos y las condiciones bajo las cuales conseguimos funcionar de manera óptima.
Para poder identificar estas circunstancias, se recomienda llevar consigo una libreta o una grabadora durante un mes, para recogerlas:
¿Es porque la tarea les supone un reto?  ¿Implica competir? ¿La actividad es diferente, algo nuevo? ¿o se trata de actividades que les apasiona? Si es así, entonces lo que les activa y ayuda a conseguir los objetivos es la superación, la competividad o las actividades novedosas o motivantes, por ejemplo. Al final del mes, la mayoría de la gente ha recopilado 50 o 60 técnicas diferentes de su manera de actuar que saben que les funciona. Cuando tienen que ponerse en marcha, ahora entienden cómo funciona su sistema nervioso y qué técnicas son útiles para conseguir su compromiso y persistencia hasta finalizar la actividad.
Estas estrategias son las que funcionan para muchas personas con TDAH, al dar un paso atrás para descubrir los factores desencadenantes que necesitan para tirar. Este enfoque no trata de cambiar el sistema nervioso de la persona con TDAH por otro neurotípico (como si eso fuera posible). Estas técnicas les ayudará durante toda la vida, ya que se basa en sus fortalezas y cualidades.

ESTRATEGIAS ÚTILES
Como hemos visto, el trastorno por déficit de atención no puede detenernos. Todo el mundo tiene intereses especiales y habilidades que les ayuda a alcanzar sus metas. El truco es identificar estas pasiones y, a menudo, talentos ocultos, y ponerlos a trabajar.
¿Por qué algunas personas consiguen sus objetivos y otras no? Es una cuestión de hábito y de estrategias. Es decir, los primeros han aprendido a concentrarse en sus puntos fuertes, siguen unas estrategias que les ayudan y han desarrollado unos buenos hábitos:
  • Utiliza aquello en lo que eres bueno.
Todo el mundo es bueno en alguna cosa y no tan bueno en otras. A menudo es más productivo centrarse en la mejora de sus fortalezas y no en tratar de apuntalar sus puntos débiles. Y ¿cuando se tenga que hacer algo en lo que no se es especialmente bueno? Trabajar con nuestra familia, con los profesores o con los amigos para encontrar estrategias que nos ayuden a ser hacer frente a las obligaciones "lo suficientemente bien."

  • Mantente en contacto con los amigos y la familia.
Como decimos, los buenos amigos, la familia, son esenciales para la felicidad, y  pueden ofrecernos esa valiosa perspectiva que necesitamos.

  • Pedir consejo.
La vida es difícil, pero no hay necesidad de hacerlo solo. Aconsejamos acudir a aquellos en los que confiamos, y pedirles consejo y apoyo, especialmente cuando surjan problemas. No haga caso de los pesimistas y de los dedos acusadores.

  • Ser lo “suficientemente organizados”.
No tenemos que ser absolutamente organizados y perfectos, sin sombre de desorden. Eso es muy difícil para la mayoría de las personas y, además, una pérdida de tiempo. Sólo tenemos que organizarnos lo suficiente como para que la desorganización no se interponga en nuestro camino.

  • Encontrar una salida a nuestra creatividad.
¿Cuál es tu hobby? ¿La música? ¿El kárate? La vida es siempre más interesante y satisfactoria cuando se practica un hobby, cuidando de no utilizarlo para posponer las tareas importantes.

  • Aprender a delegar.
Si te enfrentas a una tarea o responsabilidad especialmente difícil para uno, pide ayuda para hacerlo o pide a alguien que lo haga por ti, a cambio de hacer algo por esa persona, sin asumir que siempre ha de ser así. Pedir ayuda (ambas partes), repartir y asumir las tareas que se nos dan mejor es especialmente importante en el contexto del matrimonio, ya que dejar las obligaciones menos atractivas (como las tareas del hogar) al cónyuge sin TDAH conduce inevitablemente al resentimiento.

  • Mantenerse optimista.
Esa es la mejor perspectiva para dirigir nuestra vida, desde el lado positivo, y si hoy no conseguimos nuestro objetivo, con la ayuda de familiares y amigos, darnos otra oportunidad.



FUENTE:
TRADUCCIÓN: Gloria López