TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

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martes, 8 de noviembre de 2011

TÉCNICAS DE MODIFICACIÓN DE CONDUCTA (I)

Estas técnicas pueden utilizarse individualmente o en combinación, según el caso, para aumentar los resultados.
Recordemos que, ante conductas más severas, persistentes y/o con presencia de agresividad, éstas técnicas no deben ser aplicadas sin la evaluación previa de un profesional de la salud infantil.
RETIRADA DE LA ATENCIÓN
Es una de las técnicas más eficaces, en especial, para aquellas conductas que se manifiestan con rabietas, pataletas, lloros, pero sin manifestaciones agresivas.
Esta técnica consiste en dejar automáticamente de prestar atención al niño ante las manifestaciones de gritos, rabietas u otros. Generalmente, el niño efectúa tales manifestaciones para reivindicar ciertas demandas o llamar la atención del adulto. El niño puede estar acostumbrado a conseguir lo que desea mediante este comportamiento (refuerzo positivo): si el niño efectúa cualquier petición acompañada de lloros o pataletas, la atención de los padres es mucho mayor y es atendido antes. Esto llega a convertirse en un hábito.
Antes de aplicar esta técnica, debemos analizar la situación con tranquilidad y verificar que se trata realmente por la supuesta demanda de atención: ¿Le presta la atención y el tiempo que necesita el niño? ¿Normalmente cede ante sus demandas? ¿Se dirige con frecuencia a él cuando se porta "bien" para decírselo y premiarlo o sólo lo hace cuando lo castiga? Los episodios de rabietas y desobediencia son, en gran medida, conductas aprendidas y, por tanto, podemos efectuar un “desaprendizaje”.
 Esta técnica no es aplicable en conductas que cursen con fuerte agresividad verbal o física, con episodios de lanzamientos de objetos o, en general, para aquellos comportamientos que signifiquen peligro potencial para el niño o para otros. En estos casos consulte siempre a un especialista antes de actuar.
Objetivo: Enseñar al niño que, efectuando las peticiones de forma inadecuada (rabietas, lloros, etc.), no va a conseguir nada.
Método: Si retiramos la atención que prestamos al niño (refuerzo positivo) inmediatamente después de la aparición de las respuestas inadecuadas, éstas tenderán a desaparecer.
Forma: ¿Cómo hay que hacerlo?
Ante las conductas inapropiadas:
1. Retirar la atención inmediatamente. Evite el contacto ocular o la emisión de cualquier recriminación, palabra o gesto. Haga como si la conducta no estuviera ocurriendo (salvo en las conductas que pudieran suponer peligro para el niño u otros). Si sucede en casa, puede volverse de espaldas o salir de la habitación donde se encuentre. Fuera de casa, dependiendo del lugar, la regla general es mantenernos a cierta distancia sin prestar atención, pero esto dependerá si estamos en un lugar abierto con peligro potencial para el niño (circulación de coches, paso de muchas personas, etc.) o si nos encontramos en un lugar cerrado (tienda, supermercado, etc.). Si la rabieta tiene lugar en un sitio público donde no puede separarse físicamente de su hijo, permanezca a su lado pero siga retirándole la atención como se ha mencionado antes (retirada contacto ocular, sin gesticular, sin hablar).
 En niños pequeños, si hay peligro de que se escape y está en vías públicas puede ser necesario retenerlo físicamente: concéntrese sólo en ejercer la fuerza necesaria para evitar su huida pero mantenga toda la tranquilidad posible, es importante que el niño no vea al adulto alterado emocionalmente, debemos transmitirle una sensación de que tenemos el control de la situación y que con su actitud no va a conseguir nada. Siga sin dirigirle palabra y espere a que la situación se calme. Después, superados estos momentos, diríjale toda la atención cuando el niño se tranquilice.
 Una vez calmado, puede  intentar explicarle (si el niño tiene suficiente capacidad de comprensión verbal) sin recriminaciones, lo que ha sucedido en tono calmado.
La idea no es transmitirle: "Te has portado mal, te desprecio y paso de ti", sino: "Puedes conseguir algunas cosas si lo pides de otra forma".
2. Está totalmente contraindicado verbalizar cualquier manifestación de reproche, sermón o advertencia de que no le vamos hacer caso por mucho que insista. De esta forma lo estamos retando a una discusión dialéctica y puede empeorar las cosas. Simplemente: No le diga nada.
3. Una vez que la conducta empiece a bajar de tono puede progresivamente prestarle atención de nuevo.
 Se trata de una técnica que produce efectos de mejoría de forma progresiva. Nos llevará cierto tiempo (dependiendo de las variables propias del niño y su entorno) el conseguir resultados claros.

Recuerde qué:
1.- Con estas técnicas debemos conseguir que el niño desaprenda hábitos mal adquiridos y este proceso llevará un tiempo. Debemos ser constantes y coherentes en su aplicación. Es necesario que ambos padres y el resto de figuras relevantes para el niño (abuelos, tíos, etc.) actúen de igual forma ante las mismas conductas.
2.- Paralelamente debemos trabajar y potenciar las conductas alternativas que nos interesa que el niño utilice.
Insistimos en que los padres intenten mantener la calma, ya que el niño va interiorizando estos estados emocionales. Si la respuesta a sus malas conductas es sólo más ruido y reproches fuera de tono, el niño interiorizará estos patrones negativos.
3.- Al inicio de aplicación, estas técnicas suelen producir un aumento en la frecuencia e intensidad de las conductas que precisamente intentamos eliminar. Es un hecho normal e indica que vamos por el buen camino. No se desanime tras los primeros fracasos. Sólo necesitaremos un poco de tiempo.
4.- Es arriesgado pasar por alto ciertos comportamientos con la esperanza de que, con el tiempo, tienden a desaparecer. Esto puede suponer la consolidación, perpetuación y agravamiento del problema en la adolescencia. Las normas, valores y referentes deben construirse desde la temprana infancia.
FUENTE:

lunes, 4 de abril de 2011

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA PADRES CON HIJOS CON TDAH

AFRONTANDO EL DIAGNÓSTICO. Reacciones más típicas ante el diagnóstico:
  1. Desconcierto
  2. Negación
  3. Enfado
  4. Culpa
  5. Miedo
  6. Rechazo
  7. Desilusión
  8. Alivio
Alivie la ansiedad y encauce los esfuerzos hacia la búsqueda de la mejor forma de educar y comportarse con su hijo. No está sólo; busque ayuda si es necesario.
MANTENGA UNA ACTITUD POSITIVA:
  • Busque información.
  • Busque una evaluación y un tratamiento profesional y personalizado.
  • Implique a su pareja o a sus familiares más cercanos.
  • Busque el apoyo de otros padres.
  • Aprenda a manejar el enfado y la amargura y mantenga una actitud positiva.
  • Intente reconocer el lado bueno de las cosas. Ríase y ayude al niño a descubrir el humor y a reírse de sí mismo.
COMPRENDA A SU HIJO: la mejor manera de conocerle es escucharle.
Características que condicionan las conductas de los niños con TDAH:
  • Continua sensación y búsqueda de la novedad.
  • Viven en un presente continuo. Dificultad para interiorizar pasado y futuro. Viven el aquí y ahora.
  • Necesidad de actividad física.
Es fundamental entender cómo piensa un niño para poder ofrecerle lo que más necesita.
IMPACTO Y SENTIMIENTOS QUE SUELEN ACOMPAÑAR A LOS NIÑOS CON TDAH:
  • Aislamiento y enfado. Ante una actividad que les resulta difícil, reaccionan aislándose y enfadándose.
  • Alto nivel de frustración. Tiene las mismas capacidades que el resto de niños, pero necesitan más tiempo para las tareas y eso les resta tiempo para jugar y disfrutar. Tienen la continua presión del tiempo.
  • Baja autoestima. A pesar de sus esfuerzos no suelen cumplir con las expectativas que depositamos en ellos, tanto los adultos como sus compañeros de juego.
¿Y AHORA, QUÉ PODEMOS HACER?:
MEJORE SU AUTOESTIMA
  • Descubra qué tiene de especial y dígaselo.
  • Utilice mensajes positivos. Sustituya el verbo “ser” por “estar”. Ej.: no le diga “eres un desordenado”. Dígale: “tu habitación está desordenada”.
  • Crea en él. Ofrézcale responsabilidades acorde a sus posibilidades y confíe en que será capaz. Si usted cree que puede hacerlo, su hijo se sentirá capaz de hacerlo.
  • Enseñe a su hijo a describir en qué es bueno.
  • Ayúdelo a aceptar sus propias limitaciones y acéptelo. Valore a su hijo como persona, no sólo por sus éxitos y habilidades. Ayúdele a entender que todos tenemos dificultades y deje que le ayude en las suyas.
MOTIVE SU APRENDIZAJE
  • Concéntrese en el esfuerzo, no en las calificaciones. Si el niño mejora, felicítele. Aunque no haya llegado al nivel exigido, está en el camino.
  • Cree en su hijo un hábito de estudio. Debe tener un lugar y un horario estable. Regule sus tiempos de trabajo con los de descanso. No disminuya sus exigencias de estudio o trabajo, adáptelas a las necesidades del niño.
  • Estimule sus habilidades naturales. Las actividades extraescolares deben adecuarse a sus habilidades para potenciar su autoestima.
  • Mantenga un contacto estrecho con el profesor de su hijo y fomente una relación positiva. Son un equipo con el mismo objetivo. Muéstrese comprensivo y colaborador con los profesores.
TÉCNICAS DE MODIFICACIÓN DE CONDUCTA. Incremente las conductas deseables
REFUERZO POSITIVO:
  • Felicite al niño inmediatamente cuando tenga una conducta adecuada.
  • Ofrézcale premios ante conductas positivas y evite los castigos continuos.
  • Preste una atención positiva. El niño debe notar que está interesado en ayudarle cuando lo necesite, que le va a escuchar y que no sólo está a su lado para enfadarse ante los problemas.
  • Mantenga un contacto físico con él, siéntese cerca, póngale una mano en la espalda o el hombro, abrácelo, dele besos, hágale cosquillas, dele la enhorabuena con una palmada cariñosa o chocando las manos con las suyas…
  • Identifique cuáles son las recompensas y privilegios adecuados a su hijo. No dude en ofrecérselos en el momento (no lo base todo en regalos físicos de juguetes). Pacte con él en qué situaciones se le retirarán las recompensas y, en ese momento, no amenace, actúe. (Recuerde que este sistema funciona con lentitud; sea perseverante y constante en la aplicación de la técnica).
  • Condición positiva. Exija al niño que haga algo que no le gusta como condición indispensable para conseguir algo que le gusta. (Recuerde que viven en el presente: no ofrezca recompensas o castigos a largo plazo; no serán eficaces).
DISMINUIR COMPORTAMIENTOS INADECUADOS
  • Ante comportamientos inadecuados, no le preste atención. Retire al niño de aquello que pueda resultar peligroso para él o para los demás, sin entrar en una discusión y espere a que pare su comportamiento para dirigirse a él.
  • Use el “tiempo fuera”. Retírelo a una zona o rincón aburrido, donde no tenga cosas estimulantes. Imponga esta situación, no como castigo, sino como un tiempo y una oportunidad para que se calme y pueda volver a incorporarse a la actividad. Use esta técnica después de una sola advertencia y únicamente para detener conductas violentas. Es fundamental que usted mantenga la calma en todo momento.
HAY QUE SER PACIENTES Y TENER MUY CLARO QUE TODOS LOS NIÑOS TIENEN ALTIBAJOS.
¿CÓMO LOGRAR QUE SU HIJO OBEDEZCA?
  • Simplifique las reglas de la casa o lugar donde se encuentre.
  • Ayude al niño a hacer las cosas paso a paso. Si le dice “recoge tu cuarto”, no sabrá a qué se refiere exactamente y se perderá en el camino. Mejor, dígale: “ve a tu habitación, coloca los juguetes en su caja, guarda la ropa en el armario y haz la cama”.
  • Asegúrese de que sus instrucciones son comprendidas. No le grite las cosas desde otra habitación. Mírele a los ojos a su altura, hable con voz clara y calmada, con oraciones cortas y simples. Pídale que lo repita en voz alta.
  • Utilice un sistema de puntos sencillo con las principales normas que quiere que cumpla y dele un punto o una ficha cada vez que lo realice. Pacte un premio con una cantidad de puntos y sea constante en esta técnica.
ENSÉÑELE A SER ORGANIZADO:
  • Utilice listas con normas que estén a la vista y sean llamativas.
  • Coloque horarios y calendarios en los lugares que frecuente su hijo.
  • Cree rutinas diarias. Un horario estable ayudará al niño a anticiparse a las actividades y podrá amoldarse a los cambios internamente.
  • Use alarmas y relojes grandes y sencillos por toda la casa.
  • Intente que haya un sitio fijo para cada cosa. Le ayudará si, en algunas cajas o lugares, coloca un cartel con la palabra o la imagen necesaria.
  • Regálele una agenda. Es una agenda para organizarse y recordar cosas positivas. Intente que, en esta agenda, no se reflejen aspectos negativos del niño.
Actuar como modelo de ejemplo es fundamental.
EL NIÑO NO APRENDERÁ CON UNA CHARLA, APRENDERÁ, DÍA A DÍA, CON EL EJEMPLO.
FOMENTE SUS HABILIDADES SOCIALES
  • Observe a su hijo mientras juega con otros niños. Esto le ayudará a ver dónde falla y dónde tiene éxito.
  • Diseñe un sistema de señales para usar con su hijo en distintas situaciones sociales. A través de la señal le llamará la atención sobre un comportamiento inadecuado sin avergonzarle ante los demás.
  • Involucre a su hijo en actividades de grupo, siempre considerando sus intereses y habilidades. Las actividades fuera del colegio le ayudarán a no ser rechazado por una reputación negativa.
  • Implíquelo en una actividad deportiva de actuación individual (natación, baile, etc.)
  • Recuerde que usted es un ejemplo para su hijo.
LO QUE USTED DEBE EVITAR                                 
  • No exponga a su hijo a situaciones demasiado competitivas.
  • No desanime al niño a establecer relaciones con amigos que sean un año o dos más pequeños.
  • No regañe ni reprima al niño cuando exprese dificultades para relacionarse con los demás. Si lo expresa de modo inadecuado, a través de palabras o gestos, escuche su frustración y dele alternativas de comunicación. Ayúdele a poner en palabras lo que siente.
EL OCIO COMPARTIDO
  • Pase tiempo con su hijo entre semana y el fin de semana.
  • Trate de mantener un horario y acuérdelo con su hijo, aceptando sus sugerencias.
  • Planifique actividades culturales, educativas y en la naturaleza.
  • Deje que su hijo le ayude a cocinar. Involúcrele en la lista de la compra.
  • Tómese un “tiempo fuera”. Cuando su hijo esté muy inquieto y no pueda con él, lléveselo a dar un paseo.
  • Reserve un tiempo de calma para el final del día. Lean juntos o estén en la habitación con luz tenue, escuchando música tranquila y charlando.
VACACIONES
  • Procure continuar con las rutinas regulares hasta donde se pueda.
  • Involucre a su hijo en los preparativos del viaje.
  • Repase con su hijo las reglas y expectativas que usted tiene de él.
  • Prepárele para las visitas sociales o familiares.
  • Planee actividades educativas y distendidas (según los gustos de su hijo, no de los suyos)
USTED TAMBIÉN ES UNA PRIORIDAD. Si está tenso y agotado producirá un ambiente de ansiedad. Cuídese y mantenga un tiempo privado con su pareja o amigos.
LOS HERMANOS NO TDAH
  • Todos los niños necesitan afecto.
  • Reconozca también las habilidades de su hijo sin TDAH.
  • Motive al niño con TDAH y a sus hermanos a resolver las diferencias entre ellos.
  • Sea justo.
FRASES DE UN TDAH
  1. “Estoy atascado”, “no puedo hacerlo”.
  2. “Espera”,”Todavía estoy pensando”. “Necesito más tiempo”.
  3. “¿Está bien hecho?”. “¡Necesito saberlo ahora!”.
  4. “¡Ayúdame a concentrarme!”.
  5. “Necesito saber qué viene después”.
  6. “¡No te oí!”, “Espera a que esté preparado para escuchar”.
  7. “Seguro que lo he hecho mal”.
  8. No me digas “¡Ya te lo he dicho!”. Por favor, repítemelo y explícamelo con otras palabras.
  9. “¿Terminé ya?” ”No sé calcular el tiempo”.
  10. “¿Por qué me gritas siempre?”.
CUANDO TU HIJO TENGA UN MAL DÍA, RECUÉRDALE SUS CUALIDADES (Y ACUÉRDESE USTED TAMBIÉN).
Ana Díaz Benito (Terapeuta ocupacional)
Adaptación de “TDAH: Guía Práctica para padres”. Editada por FEAADAH
Fuente: