TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

viernes, 22 de agosto de 2014

EL BOSQUE ENCANTADO: conocimiento y control de las emociones


Os presentamos una guía educativa publicada por la Asociación Española contra el Cáncer, en la que se proponen numerosas actividades y juegos para que los niños adquieran de forma lúdica conocimientos básicos sobre las emociones. 


Preparación del juego: información para padres y profesores

Tus hijos, tus alumnos, ríen, lloran, cogen tremendas rabietas o sienten miedo ante las más inimaginables situaciones, pero… ¿te has parado a pensar qué importantes son todas las emociones para nuestra vida?

Las emociones, según explica la psicooncóloga y coordinadora del programa que os presentamos, Paola Obrador, “son procesos psicofisiológicos que se activan en un organismo para que pueda adaptarse a su entorno. Conocerlas y manejarlas adecuadamente es importante para conseguir este fin”.

El bosque encantado” es un juego on-line que permite la formación y el entrenamiento en la gestión de las emociones a través de un entorno imaginario, un bosque encantado donde existen habitantes mágicos: brujas, elfos, hadas, duendes, “trolls” y castillos abandonados, entre otros. Mediante los ejercicios que propone la herramienta se intenta dotar de estrategias a los niños y niñas para identificar las emociones y para que comprendan la relación entre éstas y las situaciones en las que se producen, entrenar sus habilidades para expresar los sentimientos y las necesidades asociadas a los mismos, ofrecer pautas para aceptar los estados de ánimo, tanto positivos como negativos, y proporcionar técnicas de control para regular las emociones sin exagerarlas o evitarlas.

¿Es posible enseñar a los niños a regular sus emociones?

La mayor parte de las conductas se aprenden, sobre todo de los padres, de los profesores y de las personas que rodean al niño. Para conseguir que el niño aprenda a manejar adecuadamente sus emociones es necesario que los padres y profesores cuenten con la suficiente información como para poder regular y controlar sus estados emocionales y facilitar que los niños los aprendan y desarrollen.

A quién está dirigido el juego

“El bosque encantado”, está dirigido a escolares de entre siete y nueve años, de 2º y 3º de Educación Primaria. Si bien, muchos niños con TDAH, aunque tengan más edad, podrán disfrutar y beneficiarse de este juego, dado el retraso madurativo que la mayoría experimenta.

Este programa lúdico tiene como objetivo ofrecer a los pequeños las estrategias de control emocional que puedan convertirse en elementos protectores de comportamientos de riesgo: consumo de tabaco, alcohol y otros comportamientos disruptivos y agresivos.

Emociones bajo control

El mensaje que se envía a los pequeños es que las emociones son propias del ser humano, y se clasifican en positivas y negativas, en función de su contribución al bienestar o al malestar. Todas las emociones, tanto las de carácter positivo como las de carácter negativo, cumplen funciones importantes para la vida y todas son válidas: no existen emociones buenas o malas.
Son energía y la única energía que es negativa es la energía estancada. Por esta razón, es necesario expresar las emociones negativas retenidas que pueden desencadenar problemas mayores. Y al mismo tiempo, no podemos desconectar o evitar las emociones, y cualquier intento por controlarlas a través del consumo de tabaco, alcohol u otras drogas puede generar problemas más importantes a largo plazo.

Las emociones

A continuación, te presentamos 5 fichas que describen de forma didáctica y sencilla información sobre las emociones más frecuentes.


Te recomendamos leerlas antes de empezar a jugar e, incluso, imprimirlas para repartir a tus hijos o a tus alumnos en clase, generando algún tipo de debate o charla. De este modo, empezarán a conocer el tema de vuestra mano.
  • Miedo. Es la anticipación de una amenaza o peligro (real o imaginario) que produce ansiedad, incertidumbre, inseguridad. El miedo es necesario ya que nos sirve para apartarnos de un peligro y actuar con precaución.
  • Sorpresa. Sobresalto, asombro, desconcierto. Es muy transitoria y nos permite una aproximación cognitiva para saber qué está ocurriendo. Nos ayuda a orientarnos, a saber qué hacer ante una situación nueva.
  • Aversión. Disgusto o asco hacia aquello que tenemos delante. Nos produce rechazo y solemos alejarnos.
  • Ira. Rabia, enojo que aparece cuando las cosas no salen como queremos o cuando nos sentimos amenazados por algo o alguien. Es adaptativo cuando impulsa a hacer algo para resolver un problema o cambiar una situación difícil. Puede conllevar riesgos de inadaptación cuando se expresa de manera inadecuada.
  • Alegría. Sensación de bienestar y de seguridad que sentimos cuando conseguimos algún deseo o cuando vemos cumplida alguna ilusión. Nos induce hacia la repetición: deseamos reproducir o repetir aquel suceso que nos hace sentir bien.
  • Tristeza. Pena, soledad, pesimismo ante la pérdida de algo importante o cuando nos han decepcionado. La función de la tristeza es la de pedir ayuda. Nos motiva hacia una nueva reintegración personal.

  • Aspectos generales de vital importancia en el aprendizaje emocional
    • Los niños se irán formando en la madurez emocional a medida que los adultos les enseñen y practiquen con ellos. Dichas habilidades se pueden aprender aprovechando cada momento cotidiano en el hogar o en el aula.
    • Enseñar a controlar las emociones es diferente a reprimirlas. Es importante que el niño aprenda a expresarlas de acuerdo con el momento, la situación y las personas presentes.
    • Reforzar la idea de que todas las emociones son necesarias. No existen emociones buenas o malas.
    • Transmitir al niño que todos podemos aprender muchas cosas que nos ayuden a guiar y expresar nuestras emociones.
    • Dejar claro que no podemos evitar las emociones. A veces, ante emociones que nos producen malestar, como  el enfado, el miedo o la tristeza, intentamos hacer cualquier cosa para dejar de sentirlas. Incluso los adultos lo hacen. Sin embargo, ¡esto no funciona!
    • Todos tenemos derecho a todos nuestros sentimientos, incluso los de temor
    • Es importante transmitir al niño que todos necesitamos saber lo que estamos sintiendo y que los demás lo sepan. Expresar las emociones, hablar de cómo nos sentimos, nos ayuda a pensar y actuar de la manera más adecuada. Si compartimos nuestras emociones, sean las que sean, nos sentiremos mejor y encontraremos ayuda en los demás.
    Está comprobado que los programas de educación emocional en el ámbito educativo han conseguido resultados prometedores en la reducción del consumo de sustancias adictivas, un descenso de comportamientos agresivos en clase y un menor porcentaje de conductas autodestructivas y antisociales.

    La importancia de las emociones

    En los últimos años se ha realizado un gran número de investigaciones que señalan que la falta de conocimiento y control de nuestros sentimientos son la base de muchos problemas que afectan a los niños, niñas y jóvenes, tanto dentro como fuera del contexto escolar. En contrapartida, hoy se sabe que un adecuado aprendizaje de nuestras emociones y sus formas de regulación desde que somos pequeños configuran unas personalidades más fuertes, más decisivas, y con menor vulnerabilidad a posibles situaciones de riesgo que pueden presentarse el día de mañana.

    Este juego no incluye ningún tipo de referencia explícita al consumo de sustancias nocivas, es decir, no se tratan de manera directa. Si se desea, se puede ver esta información a continuación, que aparece también en el juego en la sección “Para saber más”. 

     

    Con situaciones de riesgo nos referimos a “las primeras invitaciones” o “primeros acercamientos” al consumo de tabaco, alcohol o incluso a otro tipo de drogas. Enseñarles a entender y canalizar sus sentimientos, de manera que en el futuro no recurran al consumo de estas sustancias como forma de aliviar estados emocionales de tristeza, desagrado, frustración o aburrimiento, a decir NO, a valorarse a sí mismos y a respetar a los demás es una garantía de futuro.

    El análisis de las emociones adquiere, día a día, un mayor auge, no sólo en el ámbito de la psicología sino también en el educativo. Hasta tal punto es esto una realidad que en los Estados Unidos se ha propuesto como objetivo educativo indispensable el aprendizaje de habilidades emocionales que aseguren un desarrollo saludable en la adolescencia. 
    Dichos programas de educación emocional en el ámbito educativo, con una importante trayectoria de desarrollo, han conseguido resultados prometedores en aspectos tan importantes como:
    • Reducción del consumo de sustancias adictivas, entre ellas tabaco y alcohol.
    • Descenso de comportamientos agresivos y hostiles en clase.
    • Menor porcentaje de conductas autodestructivas y antisociales.
    Estos estudios y proyectos son la base de este juego, El Bosque Encantado, una aventura a través de la cual los niños adquirirán, de forma lúdica, conocimientos básicos sobre las emociones: cuáles son, cómo funcionan y cómo se pueden controlar.
    Un adecuado manejo de nuestras emociones además promueve el desarrollo de buenas habilidades sociales, un refuerzo de la autoestima y una mejor capacidad para afrontar y soluciones los problemas que la vida nos pueda plantear.
    Para acceder al juego, pincha en Jugar.

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