Consejos para
facilitar el día a día de los niños, niñas, adolescentes y adultos que padecen el Trastorno por
Déficit de Atención e Hiperactividad.
TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad
miércoles, 24 de septiembre de 2014
TDAHyTU: CONSEJOS PARA FACILITAR EL DÍA A DÍA
Etiquetas:
consejos,
organización,
TDAHyTú,
trucos,
Video
miércoles, 17 de septiembre de 2014
LAS REDES CEREBRALES MADURAN MÁS LENTAMENTE Y TIENEN CONEXIONES INTERRUMPIDAS EN NIÑOS CON TDAH
Explicaría
que se distraigan más fácilmente
MADRID, 16
Sep. (EUROPA PRESS) -
El análisis realizado en el cerebro de más de 750 niños y adolescentes revela una diferencia
fundamental en la arquitectura cerebral entre aquellos que presentan trastorno de
hiperactividad con déficit de atención (TDAH) y los que no lo padecen. Según este nuevo estudio, los niños y adolescentes con TDAH ven disminuida la rapidez con
la que sus cerebros forman las conexiones internas y entre redes cerebrales
clave frente a otros menores de la misma edad.
El resultado,
según los datos publicados en la revista 'Proceedings of the National Academyof Sciences' (PNAS), es que las conexiones entre una red cerebral que controla
el pensamiento internamente dirigido (como soñar despierto) y redes que
permiten a una persona centrarse en tareas dirigidas externamente están menos
maduras. Ese retraso en el desarrollo de la conexión puede ayudar a explicar
por qué las personas con TDAH se distraen fácilmente o tienen dificultades para
mantener la concentración.
Los nuevos
hallazgos y los métodos utilizados pueden algún día permitir a los médicos usar
escáneres cerebrales para diagnosticar el TDAH y hacer un seguimiento de cómo
de bien responde una persona al tratamiento. Este tipo de
"biomarcador" de neuroimagen todavía no existe para el TDAH o
cualquier condición psiquiátrica.
El equipo de
autores de este trabajo, científicos del Departamento de Psiquiatría de la
Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), empleó
técnicas de computación altamente avanzadas para analizar un gran número de
imágenes detalladas del cerebro que fueron compartidas públicamente por los
investigadores.
El autor
principal, Chandra Sripada, y sus colegas examinaron los escáneres cerebrales
de 275 niños y adolescentes con TDAH y otros 481 sin la condición, usando
métodos "conectómicos" que pueden mapear la interconectividad entre
las redes en el cerebro.
Las
exploraciones, mediante el uso de escáneres de imágenes de resonancia magnética
(fMRI), muestran una actividad cerebral durante el estado de reposo, lo que
permite ver cómo un número de diferentes redes cerebrales, cada una
especializada para ciertos tipos de funciones, se comunica interiormente y entre
ellas mismas.
Los
investigadores encontraron retrasos en el desarrollo de la conexión dentro de
la red interna, llamada red en modo automático o DMN, y de las conexiones entre
DMN y dos redes que procesan tareas enfocadas externamente, a menudo llamadas
redes de trabajo positivo o RPT. Incluso, los expertos pudieron ver que las
demoras en el desarrollo de las conexiones de dos redes relacionadas, las de
atención frontoparietal y ventral, se localizaron principalmente en dos áreas
específicas del cerebro.
Los nuevos
hallazgos encajan bien con lo que otros expertos han encontrado mediante el
examen de la estructura física de los cerebros de personas con y sin TDAH por
otras vías. Este tipo de investigación ya ha mostrado alteraciones en regiones
dentro de DMN y RPT, por lo que los nuevos hallazgos se basan en esta
comprensión y se suman a ella.
Los
resultados también son relevantes para analizar el transcurso del TDAH desde la
infancia a la edad adulta. Por ejemplo, algunos niños y adolescentes
"crecen fuera" de la enfermedad, mientras que para otros el trastorno
persiste en la edad adulta, por lo que estudios futuros sobre la maduración de
la red cerebral en el TDAH podrían arrojar luz sobre la base neural de esta
diferencia.
CONFÍAN EN
QUE MEJORE EL DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
"Estamos
interesados en entender los mecanismos neurales del TDAH con la esperanza de
poder contribuir a un mejor diagnóstico y tratamiento", afirma Sripada,
profesor asistente y psiquiatra titular en el Departamento de Filosofía de la
UM y miembro del Centro de Medicina Computacional y Bioinformática de la UM.
"Pero sin la base de datos de imágenes de resonancia magnética funcional y
el espíritu de colaboración que permitió recopilarlos y compartirlos, nunca se
habría llegado a este punto", destaca.
"Los
resultados de este estudio establecen el escenario para la siguiente fase de
esta investigación, que es examinar los componentes individuales de las redes
que tienen el retraso madurativo", adelanta. "Este trabajo
proporciona una comprensión importante y ahora queremos examinar este fenómeno
de una manera más detallada que nos pueda llevar a un verdadero marcador biológico para el TDAH", añade.
Sripada
también señala que podrían emplearse la conectómica para examinar otros
trastornos con raíces en la conectividad cerebral, incluyendo el autismo, que
algunas pruebas han sugerido que proviene de un exceso de maduración de algunas
redes del cerebro, y la esquizofrenia, que puede derivarse de conexiones
anormales. El agrupamiento de más datos de fMRI de personas con estas
condiciones, así como depresión, ansiedad, trastorno bipolar y otros, podría
impulsar estudios de conectómica en esos campos.
FUENTE:
LOS JÓVENES
CON TDAH MUESTRAN CONEXIONES CEREBRALES INTERRUMPIDAS
27/08/2014 Redacción / Psiquiatria.com
Otro estudio
realizado por los doctores Fei Li (PhD), Ning Él (MD), Yuanyuan Li (MD), Lizhou
Chen (MD), Xiaoqi Huang (PhD), Su Lui (PhD), Lanting Guo (MD), Graham J. Kemp (MA,
DM), Qiyong Gong (MD, PhD), desde el Centro de Investigación de Huaxi MR, el Hospital
de China Occidental de la Universidad de Sichuan, y el Instituto de
Envejecimiento y Enfermedades Crónicas de la Universidad de Liverpool, Inglaterra
ha encontrado, mediante imágenes de resonancia magnética funcional (RMf) en estado
de reposo, que niños y adolescentes con trastorno por déficit de tención/hiperactividad
(TDAH) tienen interrumpidas conexiones entre diferentes áreas del cerebro.
Para el nuevo
estudio, los investigadores utilizaron RMf (la imagen funcional de resonancia
magnética en estado de reposo) para evaluar la función de los nervios cuando el
cerebro no se centra en una tarea específica, explorar las alteraciones de la
función neuronal a nivel de red regional, y evaluar la asociación entre las
alteraciones de la actividad neural intrínseca y la disfunción ejecutiva en el
TDAH. Compararon los resultados de una muestra de 33 niños con TDAH de 6-16
años que no estaban recibiendo medicación y que no tenían comorbilidad con 32 niños
con controles sanos de 8-16 años, y correlacionaron los hallazgos con los
obtenidos en las pruebas de funciones ejecutivas (Wisconsin Card Sorting Test y
Stroop Color-Word Test).
Los
resultados mostraron que los pacientes con TDAH mostraron deterioro de la
función ejecutiva: tenían alterada la estructura y la función localizadas en
áreas del cerebro como la corteza orbitofrontal, que participa principalmente en
el procesamiento cognitivo de la planificación estratégica, y el globo pálido,
que está implicado en el control inhibitorio.
El estudio
sugiere que las anormalidades estructurales y funcionales en estas regiones
cerebrales pueden causar la falta de atención y la hiperactividad de los
pacientes con TDAH, ya que los resultados preliminares muestran la asociación
entre los hallazgos de la imagen y los síntomas. Los investigadores también
encontraron anormalidades en las conexiones entre las redes del cerebro en
estado de reposo asociadas con la disfunción ejecutiva. Estas anomalías indican
alteraciones cerebrales más extensas en el TDAH de lo que se había demostrado.
FUENTE:
Etiquetas:
biomarcador,
cerebro,
conectómica,
conexiones interrumpidas,
fMRI,
neuroimagen,
redes cerebrales,
redes sinápticas,
retraso madurativo,
sinapsis
lunes, 1 de septiembre de 2014
ORGANIZACIÓN: la clave para la vuelta al cole
10 trucos
para organizarse después de las vacaciones
Después de
las vacaciones de verano llega la vuelta al cole para niños y adultos. Un
momento en el que toca reorganizarse, planificar y estructurar actividades
diarias. Para los niños con TDAH es fundamental establecer una rutina. Es
básico para ayudarles a combatir los retos a los que se enfrentan debido al
trastorno: olvidos, distracciones, falta de concentración y programación…
¿Cómo volver
a establecer una rutina para un niño con TDAH después de las vacaciones? Estos
son los 10 trucos que TDAHyTU te propone:
- Establecer un programa de las actividades diarias. Lo ideal es que lo hagáis juntos y así el niño o niña forme parte del proceso organizativo.
- Concretar un horario y plazo límite para realizar cada una de las actividades del programa.
- Utilizar un código de color para clasificar las actividades y tareas. De esta forma será más fácil identificarlas.
- Colocar el programa de actividades en un lugar y a una altura accesible para el niño. De esta forma le resultará fácil consultarlo.
- Crear listas de materiales necesarios para cada una de las actividades, para que pueda comprobar que no se le olvide nada a la hora de comenzar, ni a la hora de recoger cuando haya terminado.
- Utilizar sistemas de organización para que le resulte sencillo encontrar lo que necesite. Una zona para los libros, otra para los juguetes, otra para las cosas del colegio…
- Elaborar una lista de organización para determinar dónde se guarda cada cosa.
- Enseñarle a utilizar el reloj y asegurarse de que lo lleve puesto, para que pueda gestionar el tiempo de cada una de las actividades y tareas.
- Establecer un sistema de recompensa para los casos de organización eficaz.
- Procurar que el niño tenga ocasión de demostrar su talento para ayudarle a reforzar su autoestima.
Estas pautas
ayudarán a crear una rutina diaria que lo vaya preparando de cara a la vuelta
al cole, evitando que se vea tan afectado por los cambios en su día a día
después del verano.
Plantillas
para ayudarnos en la organización:
Organizar la semana
Con la plantilla “organiza la semana” podréis empezar a practicar la organización semanal de actividades.
Qué meto en la mochila
Como un
almacén caótico o la chistera de un mago que hace desaparecer los libros que
nunca estuvieron allí. Así es la mochila de los niños con TDAH. Todos sus
problemas de organización y concentración se ven reflejados en la cartera: en
lo que meten, lo que creen haber metido y lo que deberían haber metido.
Una sencilla
forma de ayudarle a planificar lo que tiene que incluir en la mochila cada día
de la semana es utilizando la plantilla “¿Qué meto en la mochila?”. El niño
puede completar con la ayuda de sus padres esta plantilla y colocarla en su
espacio de estudio, al lado de donde deje la mochila, para tenerla siempre
cerca cuando se vaya a preparar para ir al colegio.
También puede
ser de gran ayuda que lleve una copia dentro de la mochila, para que antes de
salir del colegio compruebe que lleva todo lo necesario para poder hacer los
deberes en casa para el día siguiente.
La
organización de la mochila es clave para llevar los deberes al día, evitar
enfados o penalizaciones por parte del profesor/profesora y un mejor
seguimiento de las asignaturas, lo que hará que el niño se sienta mejor, más
realizado y satisfecho.
FUENTE:
Etiquetas:
actividades diarias,
colegio,
organización,
planificar,
plantilla,
programa,
rutina,
VACACIONES
viernes, 22 de agosto de 2014
EL BOSQUE ENCANTADO: conocimiento y control de las emociones
Os
presentamos una guía educativa publicada por la Asociación Española contra el Cáncer, en la que se proponen numerosas actividades y
juegos para que los niños adquieran de forma lúdica conocimientos básicos
sobre las emociones.
Preparación del juego: información
para padres y profesores
Tus hijos,
tus alumnos, ríen, lloran, cogen tremendas rabietas o sienten miedo ante las
más inimaginables situaciones, pero… ¿te has parado a pensar qué importantes
son todas las emociones para nuestra vida?
Las
emociones, según explica la psicooncóloga y coordinadora del programa que os
presentamos, Paola Obrador, “son procesos psicofisiológicos que se activan en
un organismo para que pueda adaptarse a su entorno. Conocerlas y manejarlas adecuadamente
es importante para conseguir este fin”.
“El bosque
encantado” es un juego on-line que permite la formación y el entrenamiento en
la gestión de las emociones a través de un entorno imaginario, un bosque
encantado donde existen habitantes mágicos: brujas, elfos, hadas, duendes, “trolls”
y castillos abandonados, entre otros. Mediante los ejercicios que propone la
herramienta se intenta dotar de estrategias a los niños y niñas para
identificar las emociones y para que comprendan la relación entre éstas y las
situaciones en las que se producen, entrenar sus habilidades para expresar los
sentimientos y las necesidades asociadas a los mismos, ofrecer pautas para
aceptar los estados de ánimo, tanto positivos como negativos, y proporcionar
técnicas de control para regular las emociones sin exagerarlas o evitarlas.
¿Es posible enseñar a los niños a
regular sus emociones?
La mayor
parte de las conductas se aprenden, sobre todo de los padres, de los profesores
y de las personas que rodean al niño. Para conseguir que el niño aprenda a
manejar adecuadamente sus emociones es necesario que los padres y profesores
cuenten con la suficiente información como para poder regular y controlar sus
estados emocionales y facilitar que los niños los aprendan y desarrollen.
A quién está dirigido el juego
“El bosque encantado”, está dirigido a
escolares de entre siete y nueve años, de 2º y 3º de Educación Primaria. Si
bien, muchos niños con TDAH, aunque tengan más edad, podrán disfrutar y
beneficiarse de este juego, dado el retraso madurativo que la mayoría
experimenta.
Este programa lúdico tiene como objetivo ofrecer a los pequeños las estrategias de control emocional que puedan convertirse en elementos protectores de comportamientos de riesgo: consumo de tabaco, alcohol y otros comportamientos disruptivos y agresivos.
Emociones bajo control
El mensaje que
se envía a los pequeños es que las emociones son propias del ser humano, y se
clasifican en positivas y negativas, en función de su contribución al bienestar
o al malestar. Todas las emociones, tanto las de carácter positivo como las de
carácter negativo, cumplen funciones importantes para la vida y todas son
válidas: no existen emociones buenas o malas.
Son energía y
la única energía que es negativa es la energía estancada. Por esta razón, es
necesario expresar las emociones negativas retenidas que pueden desencadenar
problemas mayores. Y al mismo tiempo, no podemos desconectar o evitar las
emociones, y cualquier intento por controlarlas a través del consumo de tabaco,
alcohol u otras drogas puede generar problemas más importantes a largo plazo.
Las emociones
A
continuación, te presentamos 5 fichas que describen de forma didáctica y
sencilla información sobre las emociones más frecuentes.
Te recomendamos leerlas antes de empezar a jugar e, incluso, imprimirlas para repartir a tus
hijos o a tus alumnos en clase, generando algún tipo de debate o charla. De
este modo, empezarán a conocer el tema de vuestra mano.
Aspectos generales de vital importancia
en el aprendizaje emocional
- Los niños se irán formando en la madurez emocional a medida que los adultos les enseñen y practiquen con ellos. Dichas habilidades se pueden aprender aprovechando cada momento cotidiano en el hogar o en el aula.
- Enseñar a controlar las emociones es diferente a reprimirlas. Es importante que el niño aprenda a expresarlas de acuerdo con el momento, la situación y las personas presentes.
- Reforzar la idea de que todas las emociones son necesarias. No existen emociones buenas o malas.
- Transmitir al niño que todos podemos aprender muchas cosas que nos ayuden a guiar y expresar nuestras emociones.
- Dejar claro que no podemos evitar las emociones. A veces, ante emociones que nos producen malestar, como el enfado, el miedo o la tristeza, intentamos hacer cualquier cosa para dejar de sentirlas. Incluso los adultos lo hacen. Sin embargo, ¡esto no funciona!
- Todos tenemos derecho a todos nuestros sentimientos, incluso los de temor
- Es importante transmitir al niño que todos necesitamos saber lo que estamos sintiendo y que los demás lo sepan. Expresar las emociones, hablar de cómo nos sentimos, nos ayuda a pensar y actuar de la manera más adecuada. Si compartimos nuestras emociones, sean las que sean, nos sentiremos mejor y encontraremos ayuda en los demás.
Está comprobado
que los programas de educación emocional en el ámbito educativo han conseguido
resultados prometedores en la reducción del consumo de sustancias adictivas, un
descenso de comportamientos agresivos en clase y un menor porcentaje de conductas
autodestructivas y antisociales.
La importancia de las emociones
En los
últimos años se ha realizado un gran número de investigaciones que señalan que
la falta de conocimiento y control de nuestros sentimientos son la base de
muchos problemas que afectan a los niños, niñas y jóvenes, tanto dentro como
fuera del contexto escolar. En contrapartida, hoy se sabe que un adecuado
aprendizaje de nuestras emociones y sus formas de regulación desde que somos
pequeños configuran unas personalidades más fuertes, más decisivas, y con menor
vulnerabilidad a posibles situaciones de riesgo que pueden presentarse el día de
mañana.
Este juego no incluye ningún tipo de referencia explícita al consumo de sustancias nocivas, es decir, no se tratan de manera directa. Si se desea, se puede ver esta información a continuación, que aparece también en el juego en la sección “Para saber más”.
Este juego no incluye ningún tipo de referencia explícita al consumo de sustancias nocivas, es decir, no se tratan de manera directa. Si se desea, se puede ver esta información a continuación, que aparece también en el juego en la sección “Para saber más”.
Con situaciones de riesgo nos referimos a “las primeras invitaciones” o “primeros acercamientos” al consumo de tabaco, alcohol o incluso a otro tipo de drogas. Enseñarles a entender y canalizar sus sentimientos, de manera que en el futuro no recurran al consumo de estas sustancias como forma de aliviar estados emocionales de tristeza, desagrado, frustración o aburrimiento, a decir NO, a valorarse a sí mismos y a respetar a los demás es una garantía de futuro.
El análisis
de las emociones adquiere, día a día, un mayor auge, no sólo en el ámbito de la
psicología sino también en el educativo. Hasta tal punto es esto una realidad
que en los Estados Unidos se ha propuesto como objetivo educativo indispensable
el aprendizaje de habilidades emocionales que aseguren un desarrollo saludable
en la adolescencia.
Dichos programas de educación emocional en el ámbito educativo, con una importante trayectoria de desarrollo, han conseguido resultados prometedores en aspectos tan importantes como:
Dichos programas de educación emocional en el ámbito educativo, con una importante trayectoria de desarrollo, han conseguido resultados prometedores en aspectos tan importantes como:
- Reducción del consumo de sustancias adictivas, entre ellas tabaco y alcohol.
- Descenso de comportamientos agresivos y hostiles en clase.
- Menor porcentaje de conductas autodestructivas y antisociales.
Estos estudios
y proyectos son la base de este juego, El Bosque Encantado, una aventura a
través de la cual los niños adquirirán, de forma lúdica, conocimientos básicos
sobre las emociones: cuáles son, cómo funcionan y cómo se pueden controlar.
Un adecuado
manejo de nuestras emociones además promueve el desarrollo de buenas
habilidades sociales, un refuerzo de la autoestima y una mejor capacidad para
afrontar y soluciones los problemas que la vida nos pueda plantear.
Para acceder al juego, pincha
en Jugar.
Etiquetas:
AECC,
alcohol,
alegría,
Asociación Española contra el Cáncer,
autocontrol,
aversión,
drogas,
El bosque encantado,
emociones,
ira,
juego online,
miedo,
regulación emocional,
sorpresa,
tabaco,
tristeza
miércoles, 13 de agosto de 2014
CÓMO SOBREVIVIR AL TDAH EN VACACIONES
Vacaciones,
ese período de descanso tan deseado y en el que esperamos escapar de las
tensiones cotidianas y de toda rutina, disfrutando de la familia y de
actividades propias de esta época. Lo más atractivo del verano es la libertad y
el lujo de no hacer nada… hasta que llega un momento en el que nuestros hijos
también se cansan de no hacer nada, se aburren con facilidad y el verano se
convierte en un espacio de malas conductas y mucho estrés.
¿Cuál es la razón?
La transición de un entorno familiar estructurado en la etapa escolar a unas
largas vacaciones desorganizadas y sin apenas rutinas. Con las vacaciones, los
hábitos y los horarios escolares se modifican pudiendo repercutir negativamente
en el funcionamiento del niño o niña con TDAH y su familia. Y es que las
personas con TDAH funcionan mejor con la previsibilidad, los hábitos y las
rutinas.
Veamos algunas estrategias para compaginar el tiempo de inactividad y
la feliz convivencia familiar.
LAS REGLAS
SON LAS REGLAS
Los meses de
verano inducen a la flexibilidad. Dicho esto, sin embargo, no debemos renunciar
a las reglas y rutinas básicas de la familia: asegúrese de que sus hijos siguen
los comportamientos establecidos el resto del año.
Es importante
mantener siempre que sea posible una serie de rutinas. Durante el curso
escolar, el niño con TDAH mantiene unas pautas y rutinas que en verano pueden
modificarse. Podemos acordar con el niño a qué hora debe irse a dormir y a qué
hora levantarse por la mañana, pero deben ser siempre el mismo horario durante
los meses de verano.
PREPARARLES
MENTALMENTE
Anticipar las
tareas que se vayan a hacer y explicarles de antemano los planes: cómo van a
llegar al lugar de vacaciones elegido, lo que van a hacer, dónde van a comer,
etc. Ofrecerles al menos cierto grado de previsibilidad con un mínimo de
sorpresas contribuirá a que nuestros hijos se mantengan calmados.
PLANIFICAR EL
TIEMPO
Los niños/as
con TDAH necesitan tener estructura para sentirse seguros y funcionan mejor
cuando saben qué esperar y qué se espera de ellos/as, por lo que es aconsejable
anticiparles las actividades que van a realizar al día siguiente. Además, mucho
tiempo libre hace que nuestros hijos se aburran. Para evitarlo, es mejor
planificar unas actividades organizadas con antelación en función de los gustos
y personalidad de cada niño o niña: clases de natación, visitar un museo, un
zoológico o un parque acuático. Estas actividades estimulantes les ayudarán a
mantener el interés y el compromiso.
Las
actividades deben responder a tres reglas básicas.
- Desarrollo lúdico. Propón actividades que siempre sean un juego.
- Afán de superación. Alaba y reconoce los logros, avances y mejoras de tu hijo.
- Metas. Anímale a fijarse y concluir objetivos y, cuando lo consigas, prémiale con una actividad especial (cine, paseos, excursión, etc.)
Introduzca en
el calendario también un tiempo para realizar alguna tarea doméstica. Hágale
“encargado de…”: el encargado de alimentar a la mascota, el encargado de regar
las plantas, etc. De esta manera, le demostramos nuestra confianza en que puede
llevar a cabo esa responsabilidad y se sentirá útil y válido. Cuando se
planifica con antelación y el niño/a lo escribe en el calendario es más
probable que lo haga. No olvidemos reforzar, al principio sobre todo, cuando
realice la tarea encomendada o, al menos, cuando lo intente; así les motivaremos para que
lo repitan y se esfuercen en hacerlo bien.
También es
importante dejar espacios en blanco, tiempos de inactividad cada día,
en los que nuestro hijo/a pueda hacer lo que quiera o incluso nada en absoluto.
Todos los niños/as, incluyendo a los más enérgicos, necesitan tiempo de
inactividad. Programe algunas actividades, pero permita que su hijo sea
creativo y que elija lo que le guste hacer. La mayoría de los niños pueden ser
increíblemente creativos a la hora de buscar las formas de divertirse.
Igualmente, es
recomendable que el tiempo al final del día sirva para que toda la familia se
relaje, lea y hable.
RECOMPENSAR
EL COMPORTAMIENTO POSITIVO
Reconozca y
refuerce el buen comportamiento con un sistema de recompensas, también en
vacaciones. Podemos seguir una economía de fichas o conceder privilegios
especiales, como jugar media hora más a su videojuego favorito o ir a ver una
película al cine.
Planifique
por lo menos un éxito al día. Asegúrese de que su hijo llegue hacer al menos
una cosa en la que sea bueno, que le guste hacer o que sea sencillo para que
pueda finalizarlo con éxito.
ACTIVIDADES
AL AIRE LIBRE
Realizar
juegos y deportes al aire libre contribuirá a que la impulsividad y la
hiperactividad se canalicen. Además de quemar el exceso de energía, les ayudará
a perfeccionar las habilidades motoras.
Montar en
bicicleta, jugar al balón en el parque o tomar un helado son tiempos de relax
necesarios para eliminar el estrés.
Las
actividades veraniegas pueden ser oportunidades para el aprendizaje y el
desarrollo de sus capacidades o para despertar la creatividad. Si buscamos
juegos que nuestro hijo domine aumentará su motivación y su autoestima. De la
misma manera, sirven para potenciar las habilidades sociales, fomentando la
relación con sus pares, la aceptación de normas y roles, así como el desarrollo
de la memoria y la atención.
Para desarrollar las habilidades sociales debemos
conversar mucho con nuestros hijos e hijas, haciendo hincapié en escuchar,
esperar el turno para intervenir, pedir por favor y dar las gracias, saludar, pronunciar las
palabras correctamente, formar frases bien estructuradas y aprender a relatar
hechos y acontecimientos por orden y centrándonos en lo que se quiere
transmitir.
OTROS JUEGOS
Los juegos de
mesa. Ayudan a desarrollar diferentes habilidades cognitivas: centrarse mejor,
manejar la frustración o aprender reglas y normas. La mayoría mejoran la
planificación y el razonamiento y algunos incluso promueven la atención, la
memoria, la organización, el pensamiento estratégico y la resolución de
problemas: parchís, tres en raya, damas, ajedrez, Monopoly, Trivial, etc.
Los juegos de
preguntas y respuestas ayudan a la adquisición de conocimientos y la atención.
El Monopoly ayuda a potenciar el razonamiento, la planificación y la gestión de
recursos, por ejemplo.
Juegos de
atención y memoria. El juego “Memory” ayuda a entrenar la atención y la memoria,
al tener que buscar dos imágenes iguales entre diferentes cartas. Otros juegos
consisten en la búsqueda de personajes u objetos en un libro, potenciando la
capacidad de atención, la discriminación y la memoria visual.
Los juegos de
cartas. Existen numerosos juegos de cartas para todas las edades, y diferentes
en función de los objetivos y la forma de jugar a ellos. Pese a que en todos
ellos interviene el factor “suerte”, el niño puede desarrollar con ellos su
capacidad de atención tanto en el propio juego como a la hora de conocer las
normas.
Para los más pequeños. Estos juegos
son más difíciles para los más pequeños, pues implican una capacidad de
atención durante un periodo de tiempo más o menos largo y requieren
planificación y estrategias. Para ellos/as, existen otros juegos que usan
ilustraciones con atractivos colores, como algunos juegos de dominó. El “tres
en raya” es también uno de los más apropiados para iniciarse en este tipo de
actividades.
Otros juegos
estimulantes para los más pequeños son los juegos de construcción y los de tipo
Meccano, que potencian habilidades de planificación, razonamiento espacial,
coordinación (ojo-mano), creatividad y desarrollo de imágenes mentales.
Más juegos
de razonamiento y coordinación mano – ojo: entre los juegos de este tipo más
populares se encuentran los juegos de enhebrar (se debe pasar un cordel por los
diferentes agujeros de un dibujo) en los que se estimula la orientación
espacial y la habilidad; los juegos de crear collares mediante el uso de
bolitas u otras piezas (son útiles para trabajar la planificación, la
visualización y la coordinación mano-ojo); los puzles (estimulan la
coordinación mano – ojo al mismo tiempo que mejoran la planificación, la
discriminación visual, el razonamiento y la atención); tangram y pentominos
(rompecabezas de figuras geométricas que ayudan a la mejora de la percepción
visual y la coordinación mano-ojo, entre otros). Dibujar (animales, cuentos, momento familiar y
paisajes) y colorear con distintos tipos de pintura (lápiz de color, cera,
témpera). Recortar y punzar (revistas, fotos, papel de seda, cartulina, rollos
de papel higiénico). Modelar plastilina, masa de pan y arcilla.
Juegos que estimulen las habilidades motoras: bicicleta, pelotas, comba y cuerda.
Juegos para
el desarrollo de la inteligencia lingüística: estimulan el uso de la
comunicación verbal, como es el caso de juguetes con voz, música o sonidos,
karaokes, juguetes que representan vehículos, cuentos con textos e imágenes,
instrumentos musicales…
Juguetes para
desarrollar la inteligencia lógico-matemática: juguetes electrónicos con
gráficos, juguetes de comparar, clasificar e identificar, brújulas, juegos matemáticos
para el ordenador…
Juguetes de
desarrollo de la inteligencia espacial: son aquellos que estimulan la capacidad
de pensar en tres dimensiones, como los vehículos manejados por radio control, los
gateadores, etc.
Juegos para
potenciar la inteligencia física y corporal: Aquellos juegos en los que el niño
mejora sus habilidades motrices, como el equilibrio físico o su destreza con
las manos. Algunos juguetes de este tipo son los coches, triciclos, toboganes,
balones, monopatines…
Juegos de
inteligencia musical: Son útiles para estimular la percepción de sonidos y
música, como es el caso de juguetes educativos electrónicos, juguetes
musicales, cajas de música…
Estos son
solamente algunos de los innumerables tipos de juegos que son aptos para la
mejora de la inteligencia infantil y de las diferentes habilidades de los
niños. Hay juguetes que tan solo desarrollan un tipo de inteligencia, si bien
la mayoría son útiles para potenciar más de una. Se debe tener en cuenta que el
juego elegido debe ser fácil de comprender, causar mucha curiosidad al niño,
que promueva el diálogo y que sea muy atractivo.
LAS COLECCIONES
A todos los niños/as les encanta coleccionar cosas, y el verano es un buen momento para iniciar o continuar una colección de la naturaleza: conchas de la playa, piedrecitas del campo, chapas de botellas, fotos, dibujos, insectos, etc. La recolección de los diferentes elementos promueve el pensamiento organizativo y la discriminación.
OTRAS ACTIVIDADES PARA REALIZAR EN VACACIONES…
Inventar,
dibujar y escribir poesías, cuentos, cartas a los amigos.
Adornar
folios usando variados materiales.
Jugar a la 'cadena' de palabras. Ejemplo: a un
grupo de tres o más niños, uno dice una palabra, el siguiente dice la palabra
del anterior y añade otra, etc. Va abandonando el juego el niño que no consiga
añadir palabras nuevas.
Jugar al
ahorcado, al “Veo, veo””. Inventar frases de 3, 4, 5 o más palabras, jugar con
los números sumando las cifras de las matrículas de los coches, etc.
UTILIZAR LA
TECNOLOGÍA PARA ENTRETENER
Hay muchos
tipos de programas informáticos concebidos para divertir y educar a nuestros
hijos. Los hay de ciencias, de geografía, de rompecabezas, etc.
RECURSOS DE LA COMUNIDAD
Aproveche las
oportunidades recreativas y educativas que ofrecen la mayoría de las ciudades:
campamentos urbanos, grupos de teatro infantil, etc.
LOS DEBERES
Si el niño o
la niña tienen que estudiar, es aconsejable que los deberes y el tiempo de
estudio se realicen por la mañana, en las horas en las que el niño/a tiene más
capacidad de atención y concentración, y dejar el resto del día libre para las
actividades lúdicas.
POTENCIAR LA
LECTURA
Todos sabemos
lo importante que es para el desarrollo intelectual de los niños adquirir un
buen hábito de lectura, pues les brinda la oportunidad de experimentar multitud
de sensaciones y de desarrollan su imaginación. Puede que a nuestro hijo/a no
le guste leer, o quizás es que no ha encontrado un libro que realmente le
guste. ¿Qué haces tú cuando un libro no
te gusta? ¿Lo abandonas verdad? Es aconsejable no obligar a tu hijo a que
termine de leer un libro si no le gusta. Así, evitaremos sentimientos negativos
en él hacia la lectura.
Recuerda que
el libro no es para ti, sino para tu hijo. Muchas veces sin querer le sugerimos
libros que nos gustan a nosotros, pero hay que tener en cuenta sus propios
intereses. Fíjate en las películas, los dibujos o los videojuegos que le gustan
e intenta encontrar libros sobre temas similares: animales, astronomía,
naturaleza etc. Dejemos que nuestro hijo/a elija los libros o cuentos a leer y
pactemos con ellos el “tiempo de lectura”, durante la siesta o antes de ir a dormir,
lo que les ayudará a aflojar el ritmo para conciliar el sueño.
Puedes
acudir con él a una biblioteca. Allí
podrá ojear gran cantidad de libros y llevarse a casa el que elija. En el caso
de que no le guste podrá devolverlo. Una vez que el niño haya descubierto qué
tipo de libros le gustan, podéis entonces ojear las alternativas que os ofrecen
las librerías, comprando el ejemplar y teniéndolo en casa para que pueda leerlo
cuantas veces quiera.
Enséñale un
libro y déjale que lo juzgue según su portada. Si tu hijo no se siente atraído
por la portada, no lo presiones y pasa al siguiente que llame la atención desde
el principio. Si en algún momento a tu hijo le gusta algún autor, no dudes en
buscar más libros suyos pues muy probablemente también le gustarán.
Os copio unos
consejos para motivar a nuestros hijos en la lectura, sacados de http://www.colegio-santagema.es/
Cómo hacer
una lectura motivante en Infantil:
Lee el texto
con tu hijo, invitándolo a participar de la lectura. Haz tonos de voces y
sonidos variados de acuerdo con la trama y personajes del cuento. Invita a tu
hijo a dramatizar la historia. Puedes inventar un final diferente para el
cuento leído o sacar la moraleja del cuento y los valores trabajados en este.
Cómo hacer
una lectura activa en Primaria:
Anímale a que
lea el texto en voz alta bajo tu supervisión para ayudarle a corregir la fluidez y entonación.
Es esencial que al leer se cuiden mucho estos dos aspectos (5-10 minutos).
Proponle leer
en voz baja para asegurarte de que la comprensión del texto ha sido adecuada (5-10
minutos).
Pídele que
subraye las palabras desconocidas y apúntalas en un cuaderno (2 minutos).
Buscad las
palabras en un diccionario y cread un glosario por capítulos/páginas (5-10
minutos).
Si
fraccionáis el tiempo de lectura (dos capítulos si le cuesta trabajo), siguiendo
estos pasos de no más de 10 minutos cada uno, seguro que se les hace más
llevadero.
Este tipo de
ejercicio de lectura activa no es convencional y requiere un esfuerzo mental
por parte del niño y del adulto que lo supervisa pero es un método eficaz de
verbalización y potencia el lenguaje oral de manera progresiva alcanzado
resultados muy llamativos.
Como
alternativa, puedes proponerle escuchar los libros: los audiolibros suponen una
motivación para el lector pues ayudan a desatar la imaginación, visualizar las
escenas, sentir las diferentes modulaciones de voz, etc.
Cómo promover
la lectura en Secundaria:
Socializa la
lectura: hay webs (goodreads) donde se pueden compartir opiniones y recibir
recomendaciones sobre cualquier tipo de libro.
DORMIR LO
SUFICIENTE
Es tentador
dejar que los niños se acuesten más tarde en verano, pero recordemos que la
falta de descanso conduce a la irritabilidad y a las rabietas en cualquier
época del año.
FUENTES:
Etiquetas:
anticipar,
autoestima,
desorganización,
estructura,
hábitos,
juegos,
lectura,
motivación,
planificación,
refuerzo,
reglas,
rutinas,
VACACIONES,
verano
viernes, 1 de agosto de 2014
ORALIDAD Y ESCRITURA EN NIÑOS/AS CON TDAH
Oralidad y
escritura: argumentación en niños con
trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
Beatriz
Gallardo-Paúls, Verónica Moreno-Campos
Introducción.
Este trabajo profundiza en las diferencias de competencia lingüística de niños con
trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) en oralidad y
escritura.
Objetivos.
Verificar si estos niños presentan en las tareas orales los mismos problemas de
control inhibitorio y de autorregulación que se han señalado en investigaciones
basadas en datos escritos, y describir tales problemas (falta de adecuación,
producción inadecuada) según aparecen en nuestros datos orales.
Pacientes y
métodos. Se analiza una argumentación escrita y otra oral de 25 participantes
entre 9 y 11 años. En la tarea escrita, los niños redactaron sus
argumentaciones y en la tarea oral se filmó su interacción argumentativa con
una colaboradora; se analizó en cada caso el tipo de argumentaciones utilizadas
(lógicas, falaces, de sanción o moralistas).
Resultados. Se
comprueba la diferencia evidente entre los resultados de las dos pruebas, lo
que indica la necesidad de revisar los mecanismos de evaluación verbal y de
completar los resultados escritos con pruebas de destreza oral. Los problemas
normalmente asociados a las tareas escritas no aparecen en lenguaje oral; los
participantes son capaces de seguir el hilo discursivo y aportar nuevas
argumentaciones relacionadas con el tema.
Conclusiones.
Los datos analizados ponen de manifiesto la dificultad adicional que supone la
tarea escrita para los niños con TDAH, la fiabilidad de los resultados orales
respecto a las habilidades lingüísticas y la necesidad de usar ambos tipo de
datos en la evaluación.
INTRODUCCIÓN
Hasta la
fecha, y desde los trabajos emblemáticos de Barkley (1,2) y de Baker y Cantwell
(3), son muchas las propuestas de definición y descripción lingüística del
trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH).
Podemos definir el
TDAH como “un grado inapropiado de inatención y/o hiperactividad-impulsividad
que causa problemas conductuales, es incoherente con el nivel de desarrollo, y
que está presente antes de los 7 años de edad (antes de los 12 según el actual
DSM 5). Se trata de la alteración del comportamiento (neuroconductual) más
diagnosticada en niños en edad escolar y uno de los trastornos psiquiátricos
más prevalentes de inicio en la infancia. Se asocia con retraso y dificultades
en el funcionamiento académico y social (4). Es frecuente encontrar en la
bibliografía autores que señalan la relación existente entre este trastorno y
las dificultades de aprendizaje: “Las tareas lingüísticas están sensiblemente
afectadas en niños con TDAH debido a que éstas requieren un adecuado nivel de atención
y control inhibitorio. Estos chicos pierden mucha información verbal a causa de
su disfunción ejecutiva” (5).
Puesto que el
TDAH es una alteración neurocognitiva, parece lógico que diversos estudios
hayan tratado de establecer un correlato entre el subtipo de TDAH presentado
por los niños y el tipo de tareas lingüísticas donde éstos presentan problemas.
Sin embargo, las conclusiones de estos trabajos no aportan datos concretos: “El
hallazgo sobre la baja competencia en comprensión oral de los niños con
dificultades de comprensión lectora y TDAH se suma a otros trabajos que
subrayan la implicación de los fallos en el lenguaje oral en las dificultades
lectoras (…). La complejidad explicativa que subyace a la comprensión oral en
el TDAH deberá estudiarse en profundidad en futuros trabajos” (6-8).
Centrándonos
en el tema de las habilidades orales en TDAH, lo primero que se debe señalar es
la casi ausencia de trabajos que se han interesado por este tema. Además, la
mayoría de ellos se basan en discursos relativos a una narración previa
(actividades de retelling) y se apoyan en esta tarea para destacar que uno de
los problemas principales de los niños con TDAH deriva de “un bajo nivel de
competencia al identificar los tópicos e ideas principales de un texto” (9), lo
que supone trasladar el problema al nivel pragmático, sustituyendo perspectivas
sintácticas previas por enfoques centrados en aspectos de informatividad.
Precisamente, la conclusión anterior sirve a otros autores para afirmar que “la
dificultad pragmática del niño con TDAH reside más bien en una incapacidad para
manejar, con la suficiente eficacia, toda la información necesaria que entra en
juego en el acto comunicativo oral. Esto supone un problema para tener en
cuenta todos los aspectos relevantes en la comunicación y selecciónar la respuesta adecuada en el momento adecuado” (10).
Otros
estudios resultan más concretos por apoyar sus conclusiones en datos empíricos
y análisis cuantitativos; por ejemplo, en investigaciones previas del grupo
PerLA (11) se compararon textos narrativos y argumentativos de niños con TDAH y
de desarrollo típico, y se encontró que los textos escritos por niños y niñas
con TDAH presentaban medidas levemente inferiores que el grupo control
(especialmente en las franjas de menor edad) en algunos aspectos referidos a la
densidad textual (proporción de sucesos en las narraciones y de justificaciones
en las argumentaciones), o la utilización de marcas enunciativas de teoría de
la mente, siendo en general “textos menos elaborados y menos complejos que los
redactados por sus pares” (12). Como los textos eran menos elaborados, se
procedió posteriormente a analizar los componentes sintácticos presentes en
dichas narraciones y se pudo comprobar que los niños con TDAH desarrollan
valores menores en los niveles de complejidad sintáctica y utilizan menos
subordinadas que los niños del grupo control en ambos tipos de texto; en el uso
específico de los tiempos verbales, los redactores con TDAH emplean en mayor
proporción los tiempos prototípicos, es decir, presente de indicativo en la
argumentación e imperfecto de indicativo en la narración (13).
En el
presente trabajo planteamos dos objetivos. El primero se relaciona con los
problemas señalados por los trabajos anteriormente citados, referidos al
control de la inhibición/autorregulación; nuestra hipótesis es que si este
hecho resulta cierto, entonces los participantes tendrán más problemas en la
ejecución de tareas escritas que en las tareas orales. Por tanto, el primer
objetivo de este trabajo es conocer si las habilidades lingüísticas del niño
con TDAH varían en función de las demandas de la tarea de la prueba. El segundo
objetivo es comprobar si los problemas en lenguaje oral mencionados en estudios
previos (falta de adecuación, producción inadecuada) aparecen en la ejecución
de la tarea oral que planteamos a nuestros participantes y, en tal caso,
detallar qué tipo de problemas son los más comunes.
PACIENTES Y MÉTODOS
Participantes
En el
presente trabajo hemos analizado una argumentación escrita y otra oral de 25
participantes con edades comprendidas entre 9 y 11 años. El criterio de
inclusión en el estudio ha sido la presencia de TDAH y la condición facilitada
por el instituto colaborador INVANEP de que las pruebas escritas y orales se
realizaran a los niños en el mismo día.
Para este
estudio hemos contado con 20 niños y 5 niñas. Se ha primado la diferenciación
en subtipos de TDAH y no la genérica, al comprobar en anteriores estudios que
no existían diferencias significativas en la ejecución de las tareas. De los 25
niños, 8 presentaban un diagnóstico de TDAH; 5, TDAH con impulsividad; 10, TDAH
combinado, y 2, TDA (ninguno de los dos eran niñas). Sólo seis participantes
tomaban medicación cuando se recogieron los datos.
Datos
Los datos de
cada niño se recogieron el mismo día para evitar condiciones diferentes en los
datos. Del mismo modo, todos los datos que presentamos en este trabajo han sido
cuantificados por la misma persona; además, un 20% de las grabaciones fue
analizado por un investigador colaborador para asegurar la validez interna de
los análisis, coincidiendo en un 95% en la clasificación de los datos.
Descripción
de las tareas
En la primera
tarea se presentaba a los niños de forma individual una hoja con unas
instrucciones escritas donde se les demandaba que escribiesen sus argumentos a
favor o en contra de una idea (p. ej.: “piensa en alguna cosa que quieras
hacer, pero tus padres no te dejen; ahora escribe cómo tratarías de
convencerlos”). Las propuestas se realizaron teniendo en cuenta la edad y
posibles gustos de los informantes. Tres de los cuatro modelos disponibles de
argumentación se apoyaban en una imagen, si bien no se apreciaron diferencias
entre ambos tipos de actividad. El tiempo para realizar esta prueba era de 10
minutos.
En la segunda
tarea, grabada con cámara de video para el análisis posterior, una colaboradora
interactuaba con los niños para demandarles información sobre una nueva
argumentación, referida a temas distintos. Se tuvo en cuenta que sus preguntas
no condicionaran el tipo de argumentación de los niños; en la mayoría de los
casos, la colaboradora animó a los niños a contestar con la partícula
interrogativa “¿Por qué?”. La duración media de esta prueba fue de 4,38
minutos.
Análisis
Para
comprobar si estos niños presentan más problemas en tareas escritas que orales
y el tipo específico de problemas, se procedió a analizar el tipo de
argumentaciones utilizadas en ambas tareas. Las estrategias argumentativas que
analizamos fueron las siguientes:
- Estrategias lógicas o de instrucción. Argumentos que apelan a la razón, al juicio argumentado; prevén consecuencias más o menos lógicas u objetivas: “mi madre no me deja jugar porque es de matar personas”, “a ese juego sí puedo jugar porque es de matar personas”, “a ese juego sí puedo jugar porque es de matar zombies y los zombies ya están muertos”. (R.V. C., grabación 13).
- Estrategias argumentativas de sanción. Argumentos que inciden sobre mecanismos de causa-efecto (premio-castigo); “si le haces daño a alguien vas a tener problemas y te pueden arrestar” (S.M. E., grabación 8), “los niños se tienen que portar bien con la profesora porque así no les riñen” (F.V., grabación 22).
- Estrategias altruistas o moralistas. Argumentos que apelan a la identificación y manipulación emotiva entre emisor y receptor; falta de argumentos reales: “me tienen que comprar un móvil porque todos mis amigos lo tienen y se ríen de mí. Soy el único que no tiene. Imagínate cómo te sentirás tú si se rieran de ti” (J.M.N., grabación 24).
- Estrategias claramente falaces. Argumentaciones circulares, tatuológicas, topoi culturales, donde la argumentación no se cuestiona: “el césped no se pisa porque es un ser vivo y produce oxígeno” (A. D., grabación 1), “tengo que obedecer a mis padres porque son mis padres” (C.T.S., grabación 17).
El
primer objetivo era conocer si las habilidades lingüísticas del niño o niña con
TDAH varían en función de las demandas de la tarea de la prueba, es decir, si
la tarea oral evidenciaba las mismas dificultades asociadas previamente a
tareas basadas en lecturas previas o en escritura. Si comparamos el número
total de argumentaciones por tarea, observamos que el número de argumentaciones
en tarea escrita es de 66, mientras que las argumentaciones en tarea oral suman
243 aportaciones. A simple vista se comprueba que la tarea escrita entraña una mayor
dificultad para los niños con TDAH, lo que podría enmascarar su habilidad argumentativa.
La diferencia evidente entre los resultados de ambas pruebas parece indicar la
necesidad de revisión de los mecanismos de evaluación de problemas
lingüísticos, siendo necesario contrastar los resultados escritos con pruebas
de destreza oral.
Al
analizar el tipo de argumentaciones por tarea comprobamos que, en la tarea
escrita, la argumentación más utilizada fue la moralista (38%), seguida de la
falaz (30%), la lógica (26%) y la de sanción (6%). En cambio, en la tarea oral,
el tipo de argumentación más utilizado fue la argumentación lógica (42%), seguida
de la moralista (27%), la falaz (21%) y la de sanción (10%).
Tras
analizar los resultados, podemos concluir que los tipos de argumentación varían
en función de la tarea. Nuestros estudios guardan correlación con los
resultados de estudios previos [12], donde se señala que en las argumentaciones
orales de adolescentes con TDAH la estrategia argumentativa más usada es la
argumentación lógica (35%), seguida de la moralista (26%), la falaz (23%), y la
de sanción (13%).
Si
analizamos el tipo de estrategia más utilizado según el subtipo de TDAH, el
primer resultado que llama la atención es que en tarea oral todos los subgrupos
han utilizado un número significativamente superior de argumentaciones lógicas.
En cambio, en la tarea escrita sí se manifiestan diferencias según el subtipo
de TDAH: el subgrupo con TDA es el único con mayor número de argumentaciones
lógicas en tarea escrita (43%), el subgrupo con TDAH utiliza mayoritariamente
argumentaciones de tipo falaz (52%) y los subgrupos con TDAH combinado y TDAH
inatento utilizan argumentaciones moralistas (41% y 67%, respectivamente).
Estos
resultados vuelven a llamar la atención respecto a la dificultad adicional que
supone la tarea escrita para estos niños. Además, destaca que los subgrupos
donde el componente impulsivo está presente, optan por estrategias de
argumentación más convencionales, procedentes del saber compartido y en
principio más neutras a la evaluación del entrevistador, mientras que en la
argumentación oral recurren con más facilidad a pensamientos y razonamientos
propios.
Por
lo que se refiere al segundo objetivo, es decir, conocer cuáles son los
problemas específicos que aparecen en los datos obtenidos en la tarea oral, los
participantes son capaces de seguir el hilo discursivo y aportar nuevas
argumentaciones relacionadas con el
tema planteado. Además, las argumentaciones en tarea oral contienen mayor carga
de razonamiento lógico que las argumentaciones en tarea escrita. Por tanto,
conviene tomar con cautela la descripción de síntomas deficitarios asociados
habitualmente a estos niños [9,10], que pueden deberse a la complejidad de las
tareas seleccionadas, en las que normalmente se ponen en juego actividades de
escritura, cuyo sistema de representación exige más esfuerzo cognitivo (en
atención, por ejemplo, así como en autocontrol regulatorio [14]) que la
expresión oral.
En
conclusión, las tareas escritas representan un mayor nivel de dificultad para
las personas con TDAH que las tareas orales, lo que resulta lógico teniendo en
cuenta que se trata de dos sistemas distintos de representación; la
lectoescritura es un sistema secundario más lento que la oralidad y, por tanto,
se ve más afectada por la impulsividad característica de este trastorno.
Los
datos analizados en este artículo ponen de manifiesto la dificultad adicional
que supone la tarea escrita para los niños y niñas con TDAH, la fiabilidad de
los resultados orales respecto a las habilidades lingüísticas y la necesidad de
usar ambos tipos de datos en la evaluación verbal de los niños.
BIBLIOGRAFÍA
1. Barkley RA.
Impaired delayed responding: a unified theory of attention deficit
hyperactivity disorder. In Routh DK, ed. Disruptive behavior disorders in
childhood: essays honoring Herbert C. Quay. New York: Plenum; 1994. p. 11-57.
2. Barkley RA.
ADHD and the nature of self-control. New York: Guilford Press; 1997.
3. Baker L,
Cantwell D. Attention deficit disorder and speech/language disorders.
Comprehensive Mental Health Care 1992; 2: 3-16.
4. Tirosh E,
Cohen A. Language deficit with attention-deficit disorder: a prevalent
comorbidity. J Child Neurol 1998; 13: 493-7.
5.
Vaquerizo-Madrid J, Esteve-Díaz F, Pozo-García A. Revisión del modelo de alerta
e intervención psicolingüística en el trastorno por déficit de atención e
hiperactividad. Rev Neurol 2005; 41 (Supl 1): S83-8.
6.
Miranda-Casas A, Fernández-Andrés MI, García-Castellar R, Roselló-Miranda B,
Colomer-Diago C. Habilidades lingüísticas y ejecutivas en el trastorno por
déficit de atención y en las
dificultades
de comprensión lectora. Psicothema 2011; 23: 688-94.
7. Catts HW,
Hogan TP, Adlof SM, Barth AE. The simple view of reading changes over time.
Society for Scientific Study of Reading Annual Convention. Boulder, CO; 2003.
8. Joshi RM,
Williams KA, Wood JR. Predicting reading comprehension from listening
comprehension: is this the answer to the IQ debate? In Hume C, Joshi RM, eds.
Reading and spelling:
developmental disorders. Mahwah, NJ: Lawrence Erlbaum; 1998. p. 319-27.
9. Brock SE,
Knapp PK. Reading comprehension abilities of children with attention-deficit/hyperactivity
disorder. J Atten Disord 2006; 3: 173-85.
10. Ygual, A,
Cervera, JF. Consideraciones
didácticas sobre el trabajo de los logopedas con niños con TDAH. Boletín de AELFA
2006; 2: 13-6.
11.
Gallardo-Paúls B. Trastorno por déficit de atención y/o hiperactividad.
Materiales y análisis pragmático. Valencia: Universitat de València; 2009.
12.
Gallardo-Paúls B, Moreno-Campos V, Gimeno-Martínez M. Pragmática textual en
adolescentes con TDAH. Rev Neurol 2010; 50: 113-7.
13.
Gallardo-Paúls B, Moreno-Campos V, Pérez-Mantero JL, Roca P. Complejidad
sintáctica y textual en niños con trastorno por déficit de
atención/hiperactividad. Rev Neurol 2012; 54 (Supl 1): S131-5.
14.
Mulas F, Etchepareborda MC, Abad-Mas L, Díaz-Lucero AH, Hernández S, De la
Osa-Langreo A, et al. Trastornos neuropsicológicos de los adolescentes afectos
de trastorno por
déficit de atención con hiperactividad. Rev Neurol 2006; 43 (Supl 1): S71-81.
FUENTE:
Gallardo-Paúls
B., Moreno-Campos V. Oralidad y escritura:
argumentación en niños con trastorno por déficit de atención/hiperactividad.
Rev. Neurol. 2014; 58 (Supl. 1): S107-10.
Etiquetas:
ARGUMENTACIÓN,
COMPRENSIÓN ORAL,
DISFUNCIÓN EJECUTIVA,
ESCRITURA,
GALLARDO-PAÚLS,
MORENO-CAMPOS,
NARRATIVA,
ORALIDAD,
TAREA ESCRITA,
TDAH
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)

.jpg)


