TDAH = Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

viernes, 10 de octubre de 2014

HIPERCONCENTRACIÓN ¿LA OTRA CARA DEL TDAH?


El TDAH visto como desregulación de la atención, no como déficit.


Mark se resistía a creer que su hijo de cinco años podía tener TDAH. Era un niño inusualmente activo, y sus maestros de preescolar se quejaban de que revoloteaba por la habitación como una mariposa mientras que los otros niños se dedicaban a hacer las tareas que se les pedía. 
Pero Andy también tenía la capacidad de concentrarse intensamente en ciertas actividades, como ver películas o jugar con sus cromos. 
La pregunta que tanto sus padres como sus profesores se hacían era ¿cómo podía jugar durante tres horas seguidas si Andy tenía un trastorno por déficit de atención?
Entonces Mark comenzó a pensar en su propio pasado, y encontró algunas similitudes reveladoras. En su niñez, Mark tampoco sacaba buenas notas y recordaba la escuela primaria y secundaria como un torbellino en el que se veía arrastrado rápidamente de un tema a otro, de una asignatura a otra. Era muy bueno en matemáticas aunque no conseguía sacar el resto de asignaturas.  A base de mucho esfuerzo, consiguió llegar a la universidad y allí se dio cuenta de que podía prestar atención a las cosas que realmente le interesaban, pudiendo trabajar con eficacia a lo largo de varias horas. Mark decía que podía “hiperconcentrarse”.
Ambos, padre e hijo están ahora diagnosticados de TDAH, y consideran que la hiperconcentración o hiperfocalización es una cualidad o, al menos, un elemento central de su identidad.  Mark es profesor de matemáticas aplicadas, y espera que Andy también encuentre una pasión en la que centrar su hiperfocalización.

Diferentes tipos de atención

El psiquiatra Edward Hallowell, fundador de los Centros Hallowell en Nueva York y Massachusetts, prefiere utilizar otro término para referirse a la hiperconcentración: Hallowell lo llama "flujo". El concepto de flujo proviene de la investigación del psicólogo Mihály Csíkszentmihályi, dice el Dr. Hallowell, y ocurre cuando "usted está haciendo algo que realmente le importa o que le supone un reto."

Pero concentrarse intensamente no es siempre algo bueno. La capacidad de Andy de quedarse absorto mirando la pantalla de la televisión  no es un estado de hiperconcentración, sino que se trata más bien una especie de estupor o estado de trance, de evasión, que es bastante improductivo, si bien ambos aspectos –hiperconcentración y evasión- son diferentes modos de intensa atención.

El TDAH, dice el Dr. Hallowell, no es un problema de déficit de atención, porque las personas afectadas pueden deambular su atención de una cosa a otra sin poder concentrarse en nada o pueden prestar “super atención” cuando algo les interesa; pero cuando algo no les interesa su mente se va a otro sitio. El problema pues es poder regular y focalizar su atención.

¿No hay un "déficit" real en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad? 

"Espero que cambien el nombre en algún momento para describir con mayor precisión el desorden", dice el neuropsicólogo Michael Rosenthal, del Child Mind Institute. Muchos niños (y adultos) con el trastorno son perfectamente capaces de perderse en un intenso enfoque en las cosas que les interesan, frente a la exclusión y huída de aquellas "cosas que no son interesantes para ellos” aunque sea necesario que las hagan. Para el Dr. Rosenthal, ambas situaciones son ejemplos de la desregulación atencional, característica del TDAH.
"La perspectiva desde la que hay que considerar el TDAH es que hablamos de un trastorno y parte del trastorno es el problema para modular de la atención," dice el Dr. Rosenthal. "No es algo intrínsecamente bueno o intrínsecamente malo, pero es exactamente lo que es y los resultados pueden ser favorables o desfavorables. Ambos aspectos de la atención –la desatención y la hiperconcentración- nos ayuda a entender a aquellos niños y niñas que no parecen encajar en el molde TDAH.

La mecánica de la hiperfocalización

Desde la perspectiva neurológica, "Hay una parte del cerebro, el lóbulo frontal, que está alterada en los niños con TDAH y como consecuencia sus sistemas de recompensa también presentan una alteración. “Por esta razón, cuando encuentran algo que les resulta muy gratificante, para ellos va a ser difícil cambiar su atención hacia otra cosa”.

Desde la perspectiva comportamental, siguiendo el trabajo del psicólogo e investigador de TDAH Russell Barkley, los niños con este trastorno tienen problemas para ejercer el control sobre la intensidad de su atención, de la misma manera que a menudo tienen dificultades para controlar su comportamiento.

Dominick Auciello, neuropsicólogo y experto educativo, utiliza con los padres la metáfora de una linterna para hablar de la atención.  "El foco de la linterna puede ser fuerte o débil, amplio o estrecho, puede enfocar de una manera o de otra. Pero existe un control ejecutivo. - la mano- que controla y regula la linterna y su foco. "El problema es que en los niños con TDAH, el con trol ejecutivo tiende a ser errático, o incluso a veces se ausenta.

La hiperfocalización en estímulos o actividades atractivas no es un rasgo exclusivo de las personas con TDAH. "Todos prestamos mayor atención a las cosas que nos interesan, y nos cuesta más esfuerzo prestar atención a las cosas que menos nos interesan”, dice el Dr. Auciello. "La atención en las personas" normales "no es perfecta tampoco." Sin embargo, puede convertirse en un verdadero problema en los niños, niñas, adolescentes y adultos con TDAH, porque tienen una incapacidad para “focalizar la atención en lo que es relevante y necesario, ignorando lo atractivo", dice el Dr. Rosenthal. 

Por suerte, cuando  el problema radica en la dificultad para centrar la atención en las tareas necesarias, la hiperconcentración también puede ser la solución. Si la característica de las personas con TDAH es que por lo general los estímulos que realmente les interesan son los que captan su atención, el Dr. auciello propone una solución. Si un niño tiene grandes dificultades para sentarse y practicar la lectura, “vamos a buscar los temas que sean más interesantes para él, y tal vez eso le ayudará a prestar atención”. Así, en lugar de aferrarnos rígidamente a un plan de estudios, si nuestro objetivo es que practique la lectura y se convierta en un mejor lector, elijamos temas de su interés.

Centrarse en las fortalezas y no en los videojuegos

Los Dres. Hallowell, Rosenthal y Auciello coinciden en que la televisión y los videojuegos no son necesariamente beneficiosos para una persona con una buena regulación atencional, y en los chavales con TDAH pueden llegar a ser un verdadero problema. “Parte del cerebro, el lóbulo frontal ventral, se desconecta con ciertos tipos de videojuegos y programas de televisión”.
Tanto si tu hijo se desconecta como si presenta una hiperfocalización extrema, demuestra que ambos aspectos, atención o evasión en un grado intenso, escapan al control de las personas con TDAH. No está claro si televisión y videojuegos son perjudiciales, pero definitivamente no ejercitan la mente. Definitivamente, ese estado de estupor o trance no es productivo para la mente.

Para el Dr. Hallowell, "déficit es un término tremendamente equivocado", sobre todo considerando que la hiperfocalización controlada puede hacer maravillas en las personas con TDAH. “Nosotros, como profesionales de la salud mental, buscamos las áreas de talento del paciente. Pero la mayoría de las personas con TDAH que vienen a vernos no creen poseer ningún talento. Pero cuando encontramos con ellos los aspectos en los que pueden tener éxito la motivación surge por sí misma".
Aunque el Dr. Rosenthal afirma que aunque el TDAH es un trastorno, dirigir la hiperconcentración en los niños y adultos, incrementará su autoestima: "Si usted puede focalizar su atención sobre algo que le interesa y canalizarla en una dirección positiva podrá concluir sus tareas pendientes".

Incluso con tratamiento farmacológico, estos niños pueden necesitar ayuda para dirigir y focalizar su atención y para terminar las tareas que deben realizar. Además de los horarios y señales visuales, el Dr. Auciello tiene una táctica radical. "Pregunte al niño cómo puede ayudarle y se sorprenderá. Usted no debe tratar un conflicto justo cuando está sucediendo, pero si lo habla con el niño en otro momento cuando no estén inmersos en la situación conflictiva, nos darán buenas ideas que les serán útiles en situaciones similares.

FUENTE:
Harry Kimball. 24 sep 2013
CÓMO DESARROLLAR LA FOCALIZACIÓN Y LA CONCENTRACIÓN

La focalización y la concentración son habilidades que todos poseemos en diferente grado. Estas habilidades pueden ser mejoradas a través de la observación y la práctica.

La focalización es la habilidad de prestar atención a una sola cosa, ignorando el resto de estímulos. 
La concentración es la habilidad de sostener el enfoque. 
Ambas están dirigidas por la motivación. Los atletas, por ejemplo, están motivados por el deseo de ganar o de mejorar su actuación, lo que les lleva a pensar solamente de una manera y concentrarse en ello. La habilidad de un atleta de concentrarse es esencial para su éxito. Para otros que son menos competitivos o comprometidos en actividades forzadas, tales como las tareas escolares, la focalización y la concentración requieren de mayor esfuerzo y práctica.

Instrucciones
  • Elimina todas las distracciones posibles de tu ambiente. Cuando los sonidos externos sean un problema, pon música suave para mitigarlos.
  • Haz una lista de las tareas que deseas lograr. Sé específico. Elimina de la lista los puntos a medida que los vas logrando, para obtener una sensación de éxito y de mayor focalización.
  • Si tienes un trastorno de hiperactividad y déficit de atención o te sientes desanimado por una larga lista de tareas pendientes, escríbelas en tarjetas individuales. Apila las tarjetas de manera que veas solo una tarea a la vez. Si estás haciendo la tarea escolar, aparta todos los libros excepto los que estés usando para esa materia específica.
  • Mira escenas de la naturaleza para llevar serenidad a tu mente. Relájate. Una mente bajo presión es incapaz de concentrarse. Antes de comenzar un proyecto o actividad que requiera focalización y concentración, tómate un momento para relajarte. Deja toda actividad y cierra tus ojos.
  • Siéntate erguido con la espalda recta y los ojos cerrados durante los ejercicios de respiración profunda. Observa tu respiración. Nota el ascenso y caída de tu respiración. Mide tus ejercicios respiratorios aspirando lo más profundamente posible, contando hasta ocho. Luego exhala, empujando el diafragma hacia arriba para soltar todo el aire de tus pulmones. Exhala mientras cuentas hasta ocho. Repite al menos tres veces. Los ejercicios de respiración mesurada sirven a dos propósitos: los pensamientos se enfocan durante la actividad, induciendo la concentración, y el cerebro se oxigena, permitiendo un pensamiento más claro.
  • Encuentra un reto en la tarea. Tanto si estás realizando un experimento que pueda resultar en la cura de una enfermedad o, incluso, limpiando el piso del baño; hay un objetivo en cada tarea.
  • Recompénsate. Cuando has logrado tu objetivo, recompénsate permitiéndote tiempo libre para hacer algo placentero, como premiarte con una merienda.
FUENTE:

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