Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

viernes, 13 de enero de 2012

MEJORAR EL RENDIMIENTO ESCOLAR

Aproximadamente un tercio de los niños con el trastorno de TDAH repiten al menos un curso durante su escolaridad; cerca de un 35% no acaban nunca los estudios en el instituto; y además, tanto sus notas como su rendimiento académico son significativamente inferiores al promedio. Con el tiempo, a lo largo de la etapa escolar, entre un 40 y un 50% necesita recibir alguna ayuda de forma regular, a través de programas de educación especial o de refuerzo educativo. Para acabar de complicar este panorama, la mitad de estos alumnos tienen graves problemas de conducta oposicionista, lo que hace que, entre el 15 y el 25% sean expulsados  del centro escolar durante algún tiempo.
El TDAH es uno de los trastornos más sensibles a la acción educativa del entorno (principalmente familia y escuela). Por ello, una detección temprana, un diagnóstico correcto y un buen manejo escolar, médico y familiar favorecerán el buen pronóstico del alumno/a.
En el TDAH se recomienda el tratamiento multidisciplinar: la psicoeducación y la terapia farmacológica es la mejor manera de abordar este trastorno.
El tratamiento médico-farmacológico tiene por objeto reducir los síntomas de inatención, sobreactividad motora e impulsividad. Los estudios científicos avalan su eficacia y seguridad. Bien pautado, facilita el correcto desarrollo intelectual y mejora la interacción social y familiar, además de facilitar la intervención de las técnicas psicopedagógicas y de manejo de conducta.
En este sentido, el maestro debe colaborar con el médico durante el tiempo en el que se sigue el tratamiento, observando y registrando si aparecen mejoras o no en el rendimiento académico, en el comportamiento y en las relaciones con sus compañeros.
El tratamiento psicopedagógico está dirigido a padres, profesores y el propio alumno. Tiene por objeto mejorar las habilidades académicas mientras estudia o hace los deberes, mejorar la conducta ante la tarea académica, mejorar la  motivación ante el estudio, la imagen que tiene de sí mismo (autoestima) e instaurar un hábito de estudio.
En principio, los niños con TDAH no requieren adaptaciones curriculares significativas (disminución de los contenidos y objetivos de la etapa) salvo en los casos en que hay algún trastorno de aprendizaje asociado (dislexia, discalculia, trastorno del lenguaje, etc..).
ADAPTACIONES METODOLÓGICAS:
·         La clase
Si pertenecieran a la realeza tendrían un tutor particular a jornada completa, pero en el mundo real tienen  que compartir la clase con otros 23 alumnos o más. No obstante, debemos procurar, en la medida de lo posible, que el alumno con TDAH reciba una atención individualizada.
·         El profesor adecuado
El primer objetivo será intentar que la escuela sea la primera aliada de la familia en el control de la conducta y la educación del alumno. La queja más frecuente de los padres con alumnos TDAH es que los profesores no son sensibles, desconocen y no comprenden las dificultades de este tipo de trastorno, lo que aumenta su angustia, soledad y sufrimiento.
El profesor tiene un papel decisivo en el éxito escolar de un niño con TDAH, aunque todavía quedan profesores que creen que el TDAH sólo se cura con mano dura. El profesor ideal es firme, flexible y sabe cuándo debe dar marcha atrás.
·         ¿Dónde debe sentarse?
Es bastante tentador colocar al niño que causa problemas lo más alejado posible del resto de la clase. Pero si se pretende que aprenda algo será mejor colocarlo en las primeras filas, preferentemente entre niños  tranquilos que puedan ejercer de co-terapeutas.
Esta cercanía permitirá al profesor asegurarse de que el alumno está prestando atención.
Tenerle cerca permite también poder animarle cuando trabaja bien (con una sonrisa, una caricia, un “ven y enséñame lo bien que te está saliendo la letra”, etc.)
Además, es importante reducir las distracciones, evitando que esté cerca de las ventanas u otros elementos como la papelera, armario de juegos, etc.
ORDEN Y ORGANIZACIÓN
Normas:
Un niño con TDAH debe saber qué se espera de él y a qué debe atenerse. Es necesario establecer un número reducido de normas claramente enunciadas y recordárselas con regularidad mediante llamadas y “recordatorios”. Las normas especiales pueden comentarse en privado.
Las normas esenciales pueden ser:
·   No levantarse del sitio
·   Estar tranquilo en la silla
·   Escuchar cuando se dan las explicaciones
·   Obedecer las órdenes del profesor
·   Respetar a los profesores y compañeros: turnos de palabra, hablar sin gritar y no hacer ruido.
Debemos ser conscientes de que el alumno con TDAH, por sus dificultades y sintomatología no siempre será capaz de comportarse de acuerdo con estas normas aunque las conozca.
OTRAS MEDIDAS QUE PUEDEN AYUDARLE:
Nombrarle encargado de cerrar la clase a la hora del recreo puede evitar que empuje en la fila para ser el primero, ya que tendría que salir forzosamente el último para cerrar.
Colocar un cartel en la pared donde pueda pintar puntos o estrellas; cada vez que termine una tarea, además de funcionar como un registro de buena conducta que aumentará el rendimiento académico del alumno, le permitirá levantarse y dar un paseo, facilitando que después pueda concentrarse mejor y mantenerse otro buen rato sentado.
Rutina
Los alumnos con TDAH necesitan la rutina más que el aire que respiran. Deben saber el plan previsto para cada día de colegio y saber qué va a ocurrir a continuación.
Cuando toque cambiar de actividad, se les tiene que dejar que desconecten antes de ponerse de nuevo manos a la obra. Por ej. les resulta muy difícil volver de manera inmediata a la actitud tranquila y pasiva de la clase después de volver de un recreo “hiperactivo y descontrolado”.
Hablar consigo mismo
Los expertos en desactivación de bombas obtienen mejores resultados cuando se van diciendo a sí mismos qué cables han de cortar y en qué secuencia deben hacerlo. Los pilotos repasan una lista de comprobación antes de despegar. Hablar en voz alta no está bien visto por la mayoría de profesores, pero a  algunos niños con TDAH les resulta muy útil.
La importancia de la estructura o entrenamiento en “autoinstrucciones”
(Paro-Miro-Leo-Pienso-Decido-Hago-Repaso) a la hora de hacer un ejercicio, siguiendo los siguientes pasos:
1.     PARO: dejo el lápiz sobre la mesa, aún no lo necesito.
2.     MIRO: observo la hoja y LEO todo lo que aparece en ella.
3.    DECIDO: de nuevo, leo por partes el ejercicio, subrayo los datos y busco las palabras clave que me indican lo que tengo que hacer (define, rodea, compara, une, subraya… También subrayo los verbos, los sustantivos, los adjetivos… que tienen un significado clave). Ahora que sé lo que me piden, pienso y decido cómo lo voy a hacer.
4.     HAGO: Realizo cuidadosamente la tarea del modo que he decidido hacerla.
5.     REPASO: Compruebo que he respondido a lo que me pedían y que ya no me piden nada más en ese ejercicio, asegurándome del resultado y me pregunto si éste tiene sentido.
Mantener la atención
Es uno de los retos de cualquier profesor: conseguir y mantener la atención de un alumno con TDAH sin ponerlo en evidencia delante de sus compañeros. Pueden utilizarse las siguientes estrategias:
Llamadas
Empleo de expresiones como “y ahora veréis”, “prepararos”, “ahora viene lo más interesante”, “¡allá vamos!” ayudan a mantener la atención a la clase cuando ésta empieza a perder interés.
Ánimo y entusiasmo
Contacto ocular, tono de voz firme y trasmitir entusiasmo, son claves para mantener la atención de la clase. El profesor que sabe llegar a los alumnos utiliza los ojos y el lenguaje corporal, hace pausas y habla con suavidad. Un profesor un poco teatral, entusiasta y lleno de energía conseguirá mayor atención que uno que hable monótonamente acerca de un tema pesado.
Brevedad
Hay que ir al grano sin dar excesiva información. Digo al niño lo que quiero que haga, no lo que no haga.
En la variedad está el gusto
El aburrimiento es un problema muy importante en el TDAH y la variedad ayuda a recuperar el interés.
Es inteligente utilizar estrategias como:
Cambiar el tono de voz y el ritmo de la exposición, detenerse de golpe cuando nadie se lo espera, hacer preguntas a los niños, pedirles que hagan de profesores y que vuelvan a explicar la lección a sus compañeros…
Complementar las lecciones de clase con programas de ordenador que impliquen las mismas habilidades y contenidos.
Utilizar cualquier tipo de material llamativo: fichas de colores, dibujos, maquetas … todo ello crea variedad.
Permitir al alumno con TDAH que realice algún desplazamiento por el aula o fuera de ella a intervalos periódico. Puede nombrarlo su “ayudante en clase” y encargarle ciertas tareas que favorezcan su movilidad.
Retroalimentación
El mero hecho de haberle dicho algo a un niño con TDAH no implica que lo haya entendido. El profesor debe comprobar regularmente que la información ha sido recibida y asimilada. Después de dar una instrucción, pida al alumno que la repita para comprobar que la ha entendido.
Los padres deben decir a sus hijos que, cuando se pierdan o no entiendan algo, pregunten (aunque muchas veces, por sus dificultades sintomatológicas, no lleguen a realizarlo).
Enseñarles estrategias para mejorar la memoria
1)     Pistas visuales
La información verbal se olvida fácilmente, pero si se suministra junto con una pista visual, se retiene mejor. De niños, al aprender a leer, asociamos la letra “A” con un dibujo que empieza por esa letra (por ejemplo, ala). De adultos, es posible que no nos acordemos del piso del aparcamiento donde dejamos el coche, pero seguro que recordamos que fue en el nivel amarillo.
Pueden también utilizarse pistas visuales para controlar el comportamiento del niño en clase. Cada señal indica que hay cambios en las normas: rojo (quédate quieto, escúchame y no hables), amarillo (puedes hablar en voz baja, levantarte y preguntar dudas), verde (puedes jugar libremente, hablar en un tono de voz normal, moverte por la clase, jugar con los juguetes y venir a hablar conmigo).
2)     Palabras clave.
Las palabras clave se utilizan para dirigir la atención sobre una idea, para refrescar la memoria. Como adultos utilizamos palabras clave en nuestras agendas (ej.: “dentista”, “pagar la factura”, etc.)
3)     Asociación
Tendemos a asociar determinada información a ciertas imágenes o lugares.
4)     Rimas y reglas nemotécnicas
Como por ejemplo la regla para acordarnos de los días que tiene cada mes (30 días tiene septiembre, con abril, junio y noviembre…)
Es necesario inventarnos nuestras propias reglas nemotécnicas.
5)     “Recordatorios”
Escribir un mensaje en la mano, apuntárselo en un trocito de papel, ponerse una goma en la muñeca…
En este apartado es muy importante la utilización de agenda escolar para que los padres puedan colaborar eficazmente con los maestros.
EN LAS TAREAS
1.     Adapte el tiempo que le asigna al alumno con TDAH  en la realización de las tareas en el aula. Los niños con TDAH necesitan más tiempo que sus compañeros para terminar las tareas.
2.     Adapte la cantidad de tareas: un número  de tareas  inferior al del resto de los alumnos o proponer a todo el grupo del aula un mínimo de tarea y otras opcionales cuya realización sea voluntaria y con las cuales pueden mejorar su calificación. Una norma que funciona es asignar la cantidad de trabajo que sería apropiada para un niño un 30% más joven y establecer un tiempo límite para acabar el trabajo. Para ello puede ser de ayuda el uso de relojes con alarma.
3.     Partir en trocitos. Cuando la tarea completa parezca inabarcable deberá fragmentarla en una secuencia de pasos o trozos pequeños. Se elabora una lista de “quehaceres” y se va por partes: se hace una cosa, luego otra, luego otra…
Cuando se entrega una tarea para toda la clase (por ejemplo: hacer 4 preguntas de una ficha),  se le indicará que una vez terminada la primera pregunta acuda a la mesa del profesor a mostrársela. De este modo, el profesor está ajustando la demanda a la capacidad de atención del alumno con TDAH, al cual, a su vez, está motivando y permitiendo que dé salida a su necesidad de movimiento (levantarse y desahogarse), De esta manera, favorecemos su concentración en los momentos en que está sentado, puesto que le estamos reforzando con mayor frecuencia y por el trabajo terminado, a la vez que le da consignas sobre cómo ejecutar la siguiente pregunta. Una vez que el niño ha terminado la primera pregunta, se le anima a realizar la segunda y así sucesivamente. De este modo, es muy probable que el alumno termine sus tareas (incluso en el mismo tiempo que los demás niños) y que, paulatinamente, podamos encargarle más de una pregunta cada vez. Así, con el mismo premio (la felicitación del profesor por el trabajo acabado) se asocia cada vez una mayor exigencia de trabajo personal.
También utilizaremos este proceso a la hora de realizar exámenes.
4.     Visión de conjunto.
El niño con TDAH debe empezar a trabajar con una visión de conjunto para que le sea más fácil entender los pequeños detalles. Ej.: proporcionarle un resumen de un libro que debe leer antes de que empiece a leerlo.
5.     Deberes para casa. 
Mandar deberes para casa no es tan grave, lo grave es el tiempo que los alumnos con TDAH invierten en ello. La recomendación es de 10 minutos aproximadamente por curso. Las investigaciones  y la práctica docente demuestra que los deberes no valen de nada en Primaria. Los colegios que mandan muchos deberes no son mejores, no alcanzan mejores resultados y sus alumnos no aprenden más. Los deberes empiezan a ser importantes según aumenta el nivel escolar, pero deben hacerse entre hora y media y dos horas y media; más tiempo no es rentable y tampoco sirve para que  los niños aprendan más.
EN LOS OBJETIVOS
1.     Priorizar objetivos fundamentales para adquirir aprendizajes posteriores. En la medida de lo posible se actuará para lograr los objetivos “secundarios”, pero solamente una vez asegurados los “primarios”.
2.     Cambiar la temporalización de los objetivos. El niño con TDAH necesita más tiempo para alcanzar determinados objetivos. No ocurre nada si se tiene en cuenta el apartado anterior.
3.     Simplifique los objetivos.  Es mejor proponer una suma breve que otra larga y compleja.
EN LA EVALUACIÓN
El objetivo será comprobar que el alumno ha adquirido los conocimientos requeridos, no su habilidad para afrontar una situación de examen.
Algunas estrategias para los exámenes, en niños con TDAH son:
1.     Es preferible realizar exámenes cortos y frecuentes
2.     Reducir el número de preguntas por hoja
3.     Partirlo en pedacitos como las tareas.
4.     Combinar evaluaciones orales y escritas
5.     Destacar, en el enunciado, las palabras clave
6.     Combinar diferentes formatos de pregunta en una misma prueba: de desarrollo, verdadero/falso, completar un esquema, definiciones, opción múltiple, frases para completar, en matemáticas combinar problemas con operaciones, etc.
7.     Trabajar, antes de la prueba, con muestras de formato de examen
8.    Supervisar que ha respondido todo antes de que entregue el examen.
9.     Recordar que revise el examen antes de entregarlo
¿DEBERÍA REPETIR EL ALUMNO CON TDAH?
Entre el 23 y el 35% de los niños con TDAH repetirán al menos un curso antes de llegar al IES. ¿Cuándo es acertado pensar en la repetición?:
Por norma general si el alumno tiene capacidad intelectual para realizar el trabajo académico, lo que necesita no es repetir sino un contexto diferente (más refuerzo, clases más reducidas, apoyo extraescolar…). Sin embargo, si el retraso es general, lo más aconsejable es que repita.
DIFICULTADES DE APRENDIZAJE
Es frecuente que los alumnos con TDAH tengan dificultades en el aprendizaje escolar.
Se requiere una enseñanza explícita y directa de muchas de las estrategias y habilidades que otros niños descubren por sí mismos; se hace necesario todo el ingenio de los profesionales de la educación para hacer los conceptos abstractos más concretos y darles significado evitando aprendizajes memorísticos que a la larga desembocan en mayores dificultades. La mera repetición no lleva a la comprensión.
En cualquier caso, el conocimiento de las dificultades concretas de un niño nos permitirá la búsqueda de la intervención más adecuada y la garantía de su ajuste a las características que éste presente.

¿Qué consecuencias tiene una dificultad de aprendizaje?

1.     Se enfrentan a las tareas escolares con muchos hándicaps y no obtienen por ello ningún reconocimiento sino, por el contrario, reproches y malos resultados a pesar del esfuerzo invertido.
2.     Disminuye la motivación ante la actividad escolar, lo que interfiere con los procesos de memorización y aprendizaje.
3.     Son objeto de todo tipo de “intervención” en pro de la mejora de resultados: profesores particulares, academias, rehabilitación del lenguaje oral y escrito, técnicas de estudio...
4.     Sobrevaloración del desarrollo escolar frente a otros aspectos del desarrollo del niño.
5.     Historia personal de fracasos continuos, rechazo escolar, fracaso, absentismo ...
ORIENTACIONES PARA LOS PROFESORES
·         Acostumbrar (hasta convertir en hábito) al alumno a que, antes de realizar un problema o cualquier otra tarea, tenga a su alcance todo aquello que va a necesitar (lápiz, goma …). Esto hará que no interrumpa la concentración y no se disperse en mitad de la resolución del problema o de otra actuación.
·         Disponer de un guión secuencial, (hoja de autoinstrucciones), que les indique la vía de resolución del problema, de ejecución de tareas, etc., para que sea interiorizado
  1. Leo atentamente el enunciado
  2. ¿Qué datos me proporcionan?
  3. ¿Qué me piden?
  4. ¿Qué operación/es tengo que hacer?
  5. Lo hago
  6. Repaso
·         No obligar al alumno con TDAH a copiar todos los enunciados de las tareas; les lleva mucho tiempo y agotamiento atencional. Este tiempo puede aprovecharlo para iniciar la ejecución de la tarea o resolución del problema antes que sus compañeros.
·         Exigir el subrayado de los aspectos más relevantes del enunciado. Con ello, el profesor se asegura de que ha leído el enunciado.
·         Acostumbrar al alumno a representar la información del enunciado mediante dibujos sencillos (si es posible).
·         Controlar el trabajo del alumno en espacios de tiempo cortos, dejándole hacer pero, a la vez, observando si se estanca en alguna fase de la ejecución / resolución
·         En la medida de lo posible es conveniente no presentar enunciados largos, si no es necesario.
·         En ejercicios / problemas con más de una pregunta, conviene escribirlas en apartados independientes.
Ej.: Andrés pesa 36 kilos. Entre él y su gato pesan 38 kilos. Entre su perro y Andrés pesan 44 kilos.
¿Cuánto pesa el gato?
¿Cuánto pesa el perro?
·         Modificar los enunciados de los problemas mostrando pistas de tipo temporal (primero, antes, después, etc.) o aquellas que ayuden a estructurar sus respuestas. En definitiva, ayudar a que la representación que hagan del enunciado/problema sea la correcta.
OTROS 25 CONSEJOS PRÁCTICOS PARA NIÑOS CON TDAH
1.     Pregunte al niño cómo puede ayudarlo.
2.     Repita instrucciones. Escriba instrucciones. Diga instrucciones. Repita instrucciones. Necesita oír las cosas más de una vez.
3.     Haga contacto visual frecuentemente.
4.     Siéntele cerca de su mesa.
5.    Establezca límites. Hágalo de forma consistente, predecible, oportuna y planificada. No entre en discusiones Tome el control.
6.    Ayúdele a hacer sus propios calendarios de actividades para después de la escuela.
7.     Elimine o reduzca la frecuencia de las pruebas o evaluaciones con límites de tiempo. No hay un gran valor educativo en estas pruebas, y ellas definitivamente no permiten que muchos niños con TDAH demuestren lo que realmente saben.
8.     Permita válvulas de escape tales como salirse de clase por un momento.
9.     Valore la calidad de las tareas más que por la cantidad. Los niños con TDAH frecuentemente necesitan una carga reducida.
10.  Evalúe los progresos frecuentemente. Los niños con TDAH se benefician enormemente de refuerzos frecuentes.
11.  Divida las actividades largas en varias actividades cortas.
12.  No sea convencional, sea llamativo. Introduzca innovaciones diarias. La gente con TDAH ama las innovaciones, les encanta jugar y, por encima de todo, odian estar aburridos. Gran parte de la intervención del profesor involucra cosas aburridas, como estructura, calendarios, listas y normas. Usted debe mostrarles que esas cosas no tienen que ir de la mano con ser una persona  o una clase aburrida.
13.  Sin embargo, cuide de no sobreestimular.
14.  Busque y subraye el éxito tanto como sea posible.
15.  La memoria es frecuentemente un problema en estos niños. Enséñeles pequeños trucos
16.  Use esquemas. Enseñe a esquematizar, enseñe a subrayar.
17.  Utilice “micrófono casero” para poder hablar por turnos en clase
18.  Disponga de una agenda de comunicación hogar-escuela-hogar. Esto realmente puede ayudar con la comunicación cotidiana entre maestros y padres. También contribuye con el "refuerzo" que estos niños necesitan.
19.  La escritura a mano es difícil para muchos de estos niños. Considere el desarrollo de alternativas. Aprenda y enseñe a usar un teclado. Realice pruebas orales.
20.  Sea como el director de una sinfonía. Atrape la atención de la orquesta antes de comenzar (puede usar el silencio o los golpecitos de tu batuta para hacer esto). Mantenga a la clase atenta.
21.  Explique y dele la connotación de normalidad al tratamiento que el niño recibe, para evitar estigmas o etiquetas.
22.  Reúnase con los padres a menudo. Evite el patrón de reunirse únicamente en momentos de problemas o crisis.
23.  Promueva la lectura en voz alta en la casa y la escuela.
24.  Fomente el ejercicio, preferiblemente vigoroso. El ejercicio ayuda a gastar el exceso de energía, ayuda a enfocar la atención, estimula ciertas hormonas y neurotransmisores que son beneficiosos en estos casos y es divertido. Asegúrese de que sea divertido, así el niño seguirá  practicándolo el resto de su vida.
25.  Permanezca alerta para detectar los momentos de brillantez de los alumnos con TDAH. Estos niños están llenos de creatividad, juegos, espontaneidad y buen humor, tienen un espíritu generoso y agradecen que les ayuden. Estos niños generalmente tienen "algo especial" que los hace destacar donde quiera que se encuentren.
FUENTE:

3 comentarios:

  1. me encanta tu blog. Yo tengo a mi hijo con este problema y siempre te leo. El problema en Argentina es que del tdah parece conocen sólo el titulo aunque digan saber de todo lo demás, porque en las escuelas es un desastre todo, es absolutamente problemático, no tienen idea y tampoco les interesa tenerla porque aunque la psico les pase un informe y haya reuniones y demás, no se concreta nada de lo que se les pide, que e slo minimo indispensable. Feliz estaría de que pudiera estar en una escuela que siguiera los lineamientos de este articulo, que es lo que desde siempre precisa.
    Esta es la tercera escuela que cursa-
    saludos

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  2. Hola, yo también tengo un caso de 17 años en la familia, los profesores no están muy por la labor de ayudar, en casa tiene todos los recursos habidos y por haber, toma la medicación y aunque se aprende y comprende el temario, a la hora del examen escrito, no termina de plasmar las ideas que le piden y acaba suspendiendo. Sabe esquematizar y se organiza bien, ¿como podemos ayudarle?

    Muchas gracias de antemano, de verdad...

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  3. Es verdad que tienen muchas dificultades para estructurar una exposición (escrita u oral) siguiendo un orden del tipo idea principal e ideas secundarias o inicio, nudo, desenlace. El problema radica en la alteración de sus funciones ejecutivas y,en este caso, sobre todo, de la atención y de la capacidad para priorizar y seguir un orden secuencial. En estos niños/as la atención no siempre es capaz de filtrar y resaltar la información que es relevante, ignorando lo que no lo es, afectando sobremanera a su aprendizaje. A la hora de estudiar y demostrar lo que han aprendido, no son capaces de estructurar sus conocimientos, ni de resaltar las ideas clave. A la hora de explicarse, los niños con TDAH se pierden en detalles secundarios y tienen una expresión desorganizada y con lagunas. Pero estas características son causadas por sus dificultades neurocognitivas, porque su cerebro funciona así, y no es debido a su desmotivación (que también la tienen y que también es neurobiológica) o a que aparentemente tengan pocas ganas de trabajar.

    Cada vez más docentes se sensibilizan con el TDAH y comprenden que se trata de un problema neurológico. A estos niños/as, se les puede enseñar unas pautas y darles una medicación, pero ninguno de estos tratamientos les van a curar su TDAH: estas medidas funcionarán como muletas para seguir adelante. Sólo con el apoyo de familias, docentes y sanitarios podrán conseguirlo.

    En España, en algunas comunidades, se están poniendo en marcha protocolos de actuación y decretos u órdenes legales que defienden el derecho de los afectados a recibir la educación adaptada que requieren. Recomiendo apuntarse a alguna asociación. Es la manera de llegar a las Administraciones, que son las que pueden poner en marcha estas medidas. Cuantos más seamos los que reclamamos una atención adecuada, más fuerza tendremos.

    Las necesidades educativas están reconocidas más allá de los 18 años, hasta la edad adulta. Quiero decir que si tu familiar con TDAH sigue estudiando puede seguir solicitando las adaptaciones metodológicas en los estudios superiores (otra cosa es que lo consiga). En muchos casos, están recibiendo más apoyo desde la universidad que desde los centros escolares.

    Desde casa, lo de siempre: un entorno estructurado, con horarios rutinarios, pautas y normas. Todo esto les ayuda a la hora de actuar paso a paso en la vida diaria.
    Debemos reforzar cualquier conducta adecuada, reconociendo aquellas en las que por lo menos lo intentan. Cualquier pequeño avance merece nuestro reconocimiento y refuerzo, aunque no consigan el objetivo final. Por supuesto, debemos aplicar consecuencias cuando la conducta no ha sido adecuada, intentado ignorar aquellos comportamientos que tengan que ver directamente con su sintomatología. Por ejemplo, debemos obviar cuando nuestro hijo no puede estarse quieto un rato prolongado o cuando no consigue mantener su cuarto impoluto. Y funciona mejor reconocer cuando lo hace bien que aplicar un castigo cuando lo hace mal.

    Hay que seguir insistiendo, divulgando este trastorno, hasta que consigamos que sea reconocido por la Administración y por la sociedad, al igual que reconocemos a otra persona con discapacidad física.
    Si necesitas más información, escríbeme a mi correo.
    Un abrazo

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